viernes, 11 de marzo de 2011

Públicos agradecidos en la NBA

Por Jorge

El público estadounidense suele mostrar su reconocimiento y aprecio hacia las leyendas del deporte cuando deciden retirarse de la actividad profesional.

Último partido de Jordan en la NBA
Incluso ese notable respeto y agradecimiento hacia los deportistas y sus hazañas también se produce cuando hablamos de rivales, algo difícil de ver en el deporte europeo.


Recientemente hemos asistido al record de triples anotados en la historia de la NBA por parte de Ray Allen, lo que provocó una sonora ovación por parte de su público pues jugaba como local en el Garden de Boston, pero también recibió la felicitación no sólo de compañeros, sino también de un rival acérrimo como Kobe Bryant, e incluso del anterior poseedor del record, Reggie Miller, que estaba trabajando para la cadena de televisión que retransmitía el partido:


La rivalidad clásica por excelencia en la NBA es la que enfrenta a Celtics y Lakers, pero sus públicos también saben reconocer los méritos de los rivales.

Aquí tenemos un ejemplo sucedido en el Boston Garden cuando Kareem Abdul-Jabbar superó el record de tiros de campo anotados de la historia de la NBA. El juego se paró, le regalaron el balón, y recibió las felicitaciones de los rivales (también de los árbitros) así como una ovación del público de Boston a la que tuvo que responder la leyenda de los Lakers con el saludo pertinente. Toda una demostración de respeto y agradecimiento a uno de los más grandes, pese a que jugaba en la cancha del eterno rival:


En Europa en general, y en España en particular, eso es algo más difícil de ver, sobre todo si de reconocimiento en el campo de juego se refiere, aunque de cuando en cuando algún caso hemos visto.

Siempre me quedará en la retina el último partido de Juan Antonio Corbalán, uno de los más grandes bases de la historia del baloncesto europeo, jugando para el Real Madrid (luego volvería ya muy veterano para cobrar un jugoso contrato con el Forum de Valladolid) durante el quinto partido de la final de la ACB de 1989 en Barcelona. Que bonito habría sido ver a todo el público del Palau tributar una sonora ovación a uno de los históricos de nuestro baloncesto, tal y como en el siguiente video le ocurrió a una leyenda de la NBA, el “Doctor J”, el día de su retirada:

2 comentarios:

Jacobo Rivero dijo...

Pero es que es la ACB la que tendría que preparar estos homenajes, con la complicidad de los clubes. Es una parte del espectáculo que tiene que ver con el reconocimiento deportivo, y a mí me sorprende el absoluto pasotismo que se ejerce desde quiénes gestionan todo esto. En eso, como en otras muchas cosas, la NBA nos da mil vueltas. Gran post.

Jorge dijo...

Para mi que la ACB no se atreve a hacerlo sobre todo porque se podía montar un pequeño escándalo abucheando al homenajeado si es que consigue alguna gesta en campo contrario. Por aquí algunos son un poco brutos aunque la mayoría de los aficionados sepamos apreciar los méritos de los jugadores, incluido los rivales.

Pero tienes razón Jacobo, montar un pequeño agasajo cuando alguno de los jugadores consigue alguna marca histórica, o cuando deciden retirarse quedaría de lujo para una ACB que tendría aquí cierta posibilidad de promoción.

Saludos.

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