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miércoles, 16 de septiembre de 2026

Recomendaciones para entrenadores de formación en los entrenamientos

Por Jorge

Ahora que empieza la temporada en colegios y clubes de formación es buen momento para hacer algunas recomendaciones para esos entrenadores más jóvenes o inexpertos sobre algunos aspectos importantes a la hora de entrenar a niños y jóvenes.

Estas recomendaciones basadas en mi propia experiencia las dividiré en dos partes, esta primera relativa a los entrenamientos, y otra posterior sobre los partidos para aquellos que compitan. Y las sugerencias referidas a los entrenamientos se harán con una breve reflexión sobre una serie de conceptos: adaptación, conocimiento, comunicación y planificación.

Adaptación

El entrenador tiene que adaptarse al grupo que va a entrenar.

No es lo mismo entrenar a un grupo de niñas de 8 años que llegan de primeras al baloncesto, que hacerlo con unas infantiles que llevan varios años jugando… como tampoco es igual entrenar en el equipo júnior de un colegio o en una cantera de liga femenina. Todos pueden tener algunos puntos en común, pero también muchas diferencias que se tienen que tener en cuenta a la hora de entrenar.

Algunos entrenadores toman como modelo el baloncesto profesional, y el baloncesto de formación no es igual. El curso pasado, regresó al baloncesto ACB un reputado entrenador con la promesa de que a su fichaje también se sumarían la llegada de una serie de jugadores afines a sus necesidades. Es decir, en el baloncesto profesional, en muchas ocasiones, el entrenador tiene una manera de jugar, y los jugadores se tienen que adaptar a él y su “librillo” que diría aquel. En la formación no es así o no debe serlo.

Un punto en común puede ser la exigencia, porque incluso desde pequeños los niños tienen que entender que formar parte de un equipo implica cierta responsabilidad y que no pueden hacer allí lo que les dé la gana, por ejemplo. Lógicamente, esas condiciones tendrán que ajustarse en cada caso.

Igualmente, la adaptación del entrenador no sólo será en función del grupo de entrenamiento, también dependerá de cada niña o niño, pues la heterogeneidad es norma común en cualquier equipo, donde tienen cabida diferentes niveles de atención, juego, desarrollo físico, etc., de tal manera que los juegos, ejercicios o tareas tendrán que ajustarse en la medida de lo posible a cada cual, así como las correcciones y la manera de dirigirnos a cada uno. Y eso nos lleva al siguiente concepto.

Conocimiento

Cuanta más información y conocimientos tenga un entrenador, más posibilidades tendrá de hacer bien su trabajo.

Todos los entrenadores se presupone que salen de los cursos de entrenador con una serie de conocimientos técnicos y tácticos, así como de otras índoles, que les permiten entrenar, y si bien es recomendable no dejar de formarse continuamente a través de charlas, libros o mirando entrenamientos y preguntando a otros entrenadores con más experiencia, por ejemplo, porque uno no deja de aprender y formarse continuamente, el conocimiento que me interesa remarcar aquí es el del equipo. Un entrenador tiene que conocer a las niñas o lo jóvenes que va a entrenar, y no me refiero sólo a cuestiones “deportivas”, sino también personales, porque entrenamos personas.

Por cierto, mucho cuidado con los conocimientos que adquirimos de otros entrenadores, no te olvides que lo que te dice ese entrenador de ACB o NBA en esa magnífica charla en la que todo sale a pedir de boca, y que le funciona en su equipo, para nada tiene que valerte a ti, y en todo caso, nuevamente tendrás que seleccionar y adaptar aquello que pueda servirte para hacer mejores a las chicas o chicos de tu equipo.

Pero volvamos al conocimiento del grupo. Conocer a cada miembro del equipo significa saber qué les gusta, qué estudian, detalles familiares y mucho más, sin extralimitarnos pero facilitando que todos entiendan que nos importan más allá del juego. Por ejemplo, saber que vienen a entrenar en época de exámenes, o que una chica llega enfadada con un amigo, o que discutió con su madre, puede ayudarnos a la hora de gestionar el ambiente y el desarrollo de un entrenamiento mejorando el clima y la confianza dentro del equipo. Y para conocer todo esto pasamos al siguiente concepto.

Comunicación

Saber escuchar y hablar son virtudes que debe hacer por mejorar todo entrenador.

Las vías de comunicación de un entrenador siempre tienen que estar abiertas con todos los miembros de su equipo, y por supuesto también con sus madres y padres.

Como es lógico no se pueden dedicar todos los entrenamientos a charlas individuales continuas para tratar de resolver todas las situaciones… salvo que por su gravedad puedan implicar a todo el grupo y en cuyo caso entonces se necesitará una conversación grupal. Pero antes y después de cada entrenamiento la chica o el chico tienen que saber que disponen de su entrenador para al menos ser escuchados. Igualmente en el caso de madres y padres que tengan dudas o que quieran comentar algo importante. Y esto tiene que quedar claro incluso antes del primer día de entrenamiento.

Y ni que decir tiene que un buen entrenador tiene que tener los ojos y los oídos bien abiertos en todo momento para captar estados de ánimo, para rebajar tensiones si las hubiese con alguna gracia, y en definitiva, para no dejar de saber como “respira” su equipo.

Al inicio de una temporada, especialmente cuando se llega a un equipo nuevo que no se conoce, una opción puede ser la de hacer algún tipo de cuestionario previo a rellenar (adaptado según la edad del grupo) que nos permita conocer algunos detalles de cada componente del equipo. Más adelante también se podrá utilizar otros para evaluar el grado de contento en el equipo, pedirles que hagan sugerencias (que no se tienen porqué tener en cuenta siempre, pero que sí se deben al menos valorar), y en cierto modo, así conocer cuál es su opinión, para que entiendan que nos interesa lo que piensan.

También dentro del apartado de la comunicación, ésta es fundamental a la hora de hacer explicaciones y correcciones en un entrenamiento. Hay que ser breve y utilizar un lenguaje sencillo que sea fácil de entender, utilizar palabras clave de fácil entendimiento, y dejar claro en todo caso, que si no se entiende algo, que se diga para poder insistir y explicarse mejor.

Y para terminar, toda niña o niño se tiene que ir a casa con un refuerzo positivo como mínimo, porque por mal que lo hagan en un entrenamiento, seguro que todos dan algún motivo para mejorar su confianza y su autoestima con un refuerzo que afiance aquel gesto técnico, comportamiento o actitud que queremos que desarrollen.

Planificación

Un entrenador no puede hacer entrenamientos sin seguir un orden y con unos objetivos muy claros.

La planificación por muy pensada que esté sobre el papel (que lo aguanta todo pero luego la realidad es la que es), tiene que ser flexible y desarrollarla una vez que conozcamos al equipo. Sin olvidar que más vale que aprendan poco pero bien, que mucho… pero no tan bien. Así que paciencia.

Desde el punto de vista técnico y táctico, y me atrevería también a decir que a nivel de comportamiento, mi recomendación cuando se llega a un equipo de nuevas es hacer varios entrenamientos para conocer a las chicas o chicos por nosotros mismos, sin recibir prejuicios previos de otros entrenadores. Y es que es típico que con el ánimo de ayudar, cuando uno llega como nuevo a un club, algún entrenador o el director deportivo quiera decirnos que tal chaval, ojo que siempre se queja mucho, que tal otro es el mejor del equipo, que aquel juega bien pero es un vago… cuidado con las etiquetas que les pusieron otros.

Mejor será que nos hagamos por nosotros mismos nuestra composición de lugar, y luego ya si tenemos alguna duda o necesitamos ayuda, conocer la opinión de otros. Y es que a veces lo que nos dicen algunos, no se corresponde necesariamente con lo que luego vemos, más allá de que sí pueda convenir conocer detalles importantes referidos a lesiones o enfermedades.

Si algún joven o inexperto entrenador llegó a este texto con la idea de encontrar trucos infalibles para entrenar como si del mago Tamariz me tratase, tal vez se haya decepcionado, pero es que entrenar no es una ciencia exacta, y conlleva reflexionar y darle vueltas a las ideas una y otra vez con el ánimo de ayudar lo mejor posible a los más jóvenes.

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viernes, 11 de septiembre de 2026

Hemeroteca: 40 años del Mundobasket 1986

Por Jorge

Cuando se habla del “boom” del baloncesto español en los 80 siempre acude al imaginario colectivo la medalla de plata que consiguió la selección española en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1984. Sin embargo, aquello fue un proceso que nació ya con la buena actuación del equipo español en el mundial de 1980 en Cali (quinto puesto y primera victoria oficial frente a Estados Unidos), continuó con la plata europea en 1983, y seguiría después con el crecimiento de la liga ACB. Pero pocos reconocen el evento que para mí fue capital para afianzar la afición al baloncesto en España: el Mundobasket de 1986.


Y desde aquí queremos recordar aquel torneo recuperando algunos vídeos e imágenes con el apoyo siempre de la revista “Gigantes del Basket” y su hemeroteca, cuando se cumple el 40 aniversario de su celebración en tierras españolas, circunstancia que permitió que disfrutáramos del juego de jugadores que serían después míticos de la historia del baloncesto: Drazen Petrovic, Arvydas Sabonis, David Robinson, Tyrone Bogues, y muchos más.

“Gigantes” y el mundial
Aquel campeonato sería el primer gran acontecimiento del baloncesto cubierto por la todavía joven revista “Gigantes del Basket”, que había nacido apenas unos meses antes, y que dedicaría buena parte del contenido de cuatro de sus números semanales a ese mundial que se disputó entre el 5 y el 20 de julio de 1986.

“Gigantes” editó un primer especial (revista nº 35) previo al torneo de 16 páginas con una fotografía de la sonriente selección española en la portada, y unas cuantas páginas más sobre un torneo amistoso premundial y otros contenidos relacionados.

En aquel número se hacía eco de una breve encuesta a diferentes periodistas españoles que seguían por entonces el baloncesto como Siro López (Antena 3 radio), Juan Antonio Casanova (La Vanguardia), José Manuel Fernández (Mundo Deportivo), Martín Tello (As), Manuel Saucedo (Marca), y otros más, que daban como máximos favoritos a Estados Unidos y la URSS, pero a España se la colocaba con el bronce y hasta en algunos casos como finalista.

El caso es que la actuación española acabaría siendo menos buena de lo esperado, pero que el baloncesto aquel verano fuera motivo de conversación por toda la geografía española, significó un impulso increíble para el crecimiento de su afición, cuando apenas se había seguido el baloncesto internacional solo por lo que se refería a la participación española. Y es que aquí, como digo, se pudieron ver partidos y resúmenes televisivos de las diferentes sedes de la competición, y en plenas vacaciones estudiantiles llevaron a muchos jóvenes a vivir aquel campeonato como una gran introducción al baloncesto.


En el siguiente número de la revista ya con el Mundobasket en juego se incluían varias entrevistas con protagonistas como el seleccionador Antonio Díaz-Miguel o jugadores como Drazen Petrovic, Marcel de Souza y Antonello Riva.

El tercer número sobre el mundial sería un extra de 64 páginas donde se daba cuenta del resultado final del torneo, incluyendo una entrevista con gran despliegue fotográfico a Tyrone Bogues, el llamativo, por bajito, jugador de Estados Unidos, del que se habló mucho por su marcaje a Petrovic. También se incluía otra entrevista más breve a su compañero David Robinson, que posaba con una camiseta de Gigantes.

Ya con el mundial terminado harían un último número con un balance más reflexivo sobre lo que había sido la competición en general (se reclamaba menos participantes), y se analizaba la actuación de cada selección con especial interés sobre la española, poniendo nota a los jugadores de la selección y no dejando en muy buen lugar a la organización del torneo.

Partidos para el recuerdo
Al final España acabaría peleando por el quinto puesto frente a Italia...


Mientras que Estados Unidos y Brasil jugarían una semifinal americana resuelta cómodamente para el equipo del norte (96-80), la otra europea entre la URSS y Yugoslavia sería más igualada...


Y el campeonato terminaría con una bonita final protagonizada por el duelo de favoritos,otra oportunidad de ver un baloncesto deotra época... pero de muchos quilates.

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miércoles, 2 de septiembre de 2026

La selección española aspira al oro mundialista

Por Jorge

El curso 2026-2027 comienza, si es que se puede hablar de inicio y final de temporada ahora que tenemos baloncesto cada semana sino cada día del año, con el plato fuerte en el ámbito del baloncesto internacional: la Copa del Mundo femenina que se jugará en Berlín. Una gran oportunidad previa al inicio de las competiciones domésticas para visibilizar el baloncesto femenino, y tratar de afianzar el crecimiento de su afición, especialmente entre las generaciones más jóvenes.

El próximo viernes 4 de septiembre se abrirá la competición con el partido Japón-Mali, equipos que forman parte del grupo A en el que también están la anfitriona Alemania, y la selección española. El sistema de competición clasifica para los cuartos de final al primer equipo de cada uno de los cuatro grupos de clasificación, y el segundo y tercero tienen que jugar un cruce contra otros segundos y terceros.

Posible camino de las españolas
Durante la presentación de la lista de convocadas para la preparación del torneo, el seleccionador español, Miguel Méndez, avisó que las expectativas del combinado nacional para el campeonato son las máximas a tenor de la ambición de sus jugadoras y de la evolución en las últimas competiciones disputadas. Y visto desde fuera sin duda que hay posibilidades de medalla, y hasta por qué no de alcanzar el oro mundialista.



El nivel que demostró España en las últimas citas internacionales, medalla de plata en el Eurobasket de 2025 y la clasificación para este torneo mundialista el pasado mes de marzo, incluida una buena actuación entonces contra una de las selecciones favoritas, Estados Unidos, junto a las sensaciones que transmite el combinado español en los partidos preparatorios, permiten albergar la esperanza de clasificarse en primer lugar para ahorrarse el cruce previo a los cuartos de final. En cualquier caso, una segunda o tercera posición, llevaría al equipo nacional a jugar ese emparejamiento previo con Nigeria, Corea o Hungría, a priori bastante asequible, pues en el grupo B todo apunta a que Francia debería pasar como primera.

Y en el resto de grupos, Bélgica y Australia se jugarán el liderato del C, y Estados Unidos debería ser la primera del D. Y a partir de aquí la lógica dice que España jugaría cuartos contra Australia o Bélgica, rivales muy duros. Bélgica ganó a las españolas en la última final europea, y Australia es vigente medalla de bronce mundialista. Belgas y australianas también se jugaron la medalla de bronce en los Juegos de París en 2024, cayendo del lado “ausie”.

Así pues pensar en una reedición de la final europea en cuartos parece lógico… y ojalá cambie su resultado en favor de las españolas. Que luego tendrían que vérselas con el “coco” de la competición, Estados Unidos, para luchar por las medallas, teniendo una segunda oportunidad por el bronce si no es que se consigue ganar por primera vez al equipo estadounidense.

Las estadounidenses que siempre parten como favoritas en cualquier torneo que jueguen tendrán en este caso el hándicap de la apenas existente preparación previa, dado que sus jugadoras llegarán al torneo con un par de entrenamientos y ningún partido amistoso disputado pues todas ellas juegan en la WNBA que estuvo jugando partidos hasta hace un par de días. Bien es verdad que la calidad individual de todas ellas es notable, y muchas ya coincidieron en equipos o en la propia selección, pero ese “cambio de chip” de “su competición” al baloncesto internacional, y el mayor desgaste con el que llegan unido a esa falta de preparativos previos para conjuntarse, quién sabe si no le juega una mala pasada en algún partido ajustado. Veremos.

Sea como fuere, formar parte de este torneo ya es un primer paso exitoso para la selección española porque no se clasificó para la última edición (2022), y desde luego conseguir medalla como ocurrió en 2018, bronce como anfitrionas en el campeonato celebrado en Tenerife, ratificaría la gran línea de juego que demuestran unas jugadoras españolas desde… las categorías de formación.

Y es que en este punto toca hacer un paréntesis para destacar el nivel del baloncesto femenino español de formación, con otro verano más cosechando grandes actuaciones en todos los torneos que disputó: medalla de bronce en categoría U20, oros en U16 y U18 apabullando a todas sus rivales europeas, y la plata mundialista en U17. ¿Continuará en esa línea la selección absoluta?

Doce español y jugadoras a seguir
La lista de las doce españolas que jugará en Alemania también viene marcada por las dudas que pueden generar las cinco jugadoras que vienen de la WNBA, no por su calidad que está sobradamente demostrada, pero sí por su adaptación, pues sólo Awa Fam y María Conde participaron en la preparación jugando en el último amistoso. Y es que además hay que tener en cuenta el cansancio acumulado por algunas de éstas que seguro que es notable, no olvidemos que apenas si descansaron entre el final de liga femenina y la WNBA, y por ejemplo Conde viene de estar parada varias semanas por lesión, o Raquel Carrera apenas si jugó en Estados Unidos con lo que eso significa ahora para coger ritmo de competición en un torneo tan corto.

La papeleta del seleccionador ya la quisieran otros por tener que elegir entre tantas buenas jugadoras, y en este caso apostó por las WNBA en detrimento de algunas de las descartadas que hicieron toda la preparación, y que no olvidemos que rindieron a gran nivel en los partidos amistosos (como por ejemplo María Araújo, Irati Etxarri y Andrea Vilaró). Supongo que algunos despotricarán de Méndez si los resultados no cumplen con las expectativas, pero a posteriori todo es más fácil, y habrá que confiar en un entrenador de su experiencia.

Más allá de las españolas el torneo permitirá ver a grandes jugadoras como las estadounidenses, donde es difícil destacar sólo a una, porque conforman un equipo de grandes individualidades, y será un placer disfrutar del juego de la increíble tiradora (y pasadora), Caitlin Clark, por no hablar de “clásicas” como Breanna Stewart.

Luego habrá que prestar atención a las grandes referencias de las principales selecciones europeas como Emma Meesseman (Bélgica) o Gabby Williams (Francia), pero siempre habrá que echar un vistazo a las jugadoras australianas como Alanna Smith, chinas como Han Xu, y en general al equipo japonés por su estilo de juego basado en el tiro y la velocidad, un baloncesto menos “visible” habitualmente por estas latitudes.



Por supuesto, también será centro de atención la china Zhang Ziyu, que destacó por el dominio que le propicia su estatura (2,20 m) en torneos de formación y que habrá que ver cómo se desenvuelve entre profesionales. Ya mostró en el último amistoso contra España que su influencia puede ser notable condicionando el juego, para bien porque si recibe en la pintura (ojo con los 3 segundos en la zona) casi son dos puntos seguros (pese a los empujones que recibe), pero también para mal por mor de su movilidad que en defensa puede provocar problemas en transición para su equipo, y un desajuste claro al quedarse en el centro de la zona sin seguir a su par.



Ahora bien, en mi caso “vigilaré” especialmente a un par de jugadoras francesas que reúnen un nivel técnico y físico notables: Leila Lacan y Dominique Malonga. La primera que impresionó ya en su paso por las categorías de base de su selección, destaca por su carácter competitivo y su capacidad de anotación dominando el juego exterior, y la segunda llama la atención por reunir unas condiciones alucinantes, capaz de jugar por dentro como una pívot gracias a su tamaño (1,98), y que más allá de su capacidad para el mate, también puede jugar por fuera como una alero corriendo la pista y tirando triples.



Deseando poder ver el mejor juego de estas y muchas jugadoras más durante el torneo, ojalá el mejor equipo sea el español, porque si una fortaleza destaca por encima de todas las demás en el combinado de Miguel Méndez es el grupo, y por ella pasa que se consiga una medalla de ¿oro?

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martes, 23 de junio de 2026

Mejorar las condiciones laborales de los entrenadores de base (IV)

Por Jorge

Cuarta entrega de la reivindicación acerca de las necesarias mejoras de las condiciones laborales de los entrenadores de base porque… y la vida sigue igual, que diría aquel. Ya que los entrenadores de formación siguen sin ver reconocida su valía a nivel económico a pesar de que son la mayoría dentro del ámbito deportivo.

Y no me refiero a entrenadores de grandes clubes, por ejemplo, los de equipos infantiles o júnior del Barcelona, por citar un club profesional de baloncesto que se entiende que tiene una estructura de base fuerte con la idea de ganar y de formar jugadores que puedan alcanzar el primer equipo, y que suelen tener una alta consideración como para cobrar como se merecen todos los demás… aunque en las canteras de muchos clubes profesionales también existen excepciones sangrantes.

En realidad la queja hace referencia a la mayoría de entrenadores de base de colegios y equipos de barrio o clubes cuya labor es fundamental para el desarrollo deportivo de una sociedad, inculcando hábitos saludables y formativos que incluso van más allá del deporte. Y, sin embargo, no son reconocidos económicamente, sin contrato (la mayoría) o con él, pese a la alta exigencia que tienen sobre sus espaldas, pues en muchos casos se les pide unos éxitos en forma de victorias, que en realidad, no es su principal cometido, como si sus equipos estuvieran disputando una competición profesional.

Si queremos un deporte (no solo el baloncesto) de sólida base desde la que luego sacar deportistas de élite pero también aficionados que continúen con la tradición deportiva, habrá que contar con los entrenadores, y más allá del reconocimiento de las buenas palabras (que se las lleva el viento), habrá que crear una estructura basada también en un reconocimiento económico mínimo que incluya contratos, cotizaciones a la seguridad social y salarios acorde con el buen trabajo realizado.

Una vez más, termina una temporada, y las federaciones, las asociaciones de entrenadores y la administración (Consejo Superior de Deportes) no consiguen regular adecuadamente la homologación de titulaciones federativas de entrenadores, para que todos se equiparen a los nuevos estudios, tal vez más completos y exigentes, pero que parecen destinadas más a una recaudación económica de la administración que al posterior reconocimiento económico del propio entrenador. Y no olvidemos que esa acreditación educativa no reemplaza la notable experiencia de aquellos entrenadores que llevan muchos años entrenando bajo la titulación federativa, y que reclaman una “justicia” que debería ir acompañada luego del reconocimiento económico que merece su trabajo.

La desgracia de esta situación está en la falta de reivindicación por parte, no ya de las asociaciones de entrenadores que deberían trabajar para ello, sino de muchos entrenadores de formación que pese a que hacen un gran trabajo para sus clubes, miran para otro lado a la hora de reclamar mejoras contractuales y salariales porque ellos tienen un trabajo “principal” bien remunerado, y les favorece que el baloncesto sea un “segundo sueldo extra” que no se vea perjudicado bajo ciertos subterfugios (legales o no). Y los clubes y la administración también miran para otro lado porque la situación les favorece a costa de un sistema que está cogido con alfileres.

Y de este modo, sin la unión de todos los entrenadores, sea cual sea la categoría, porque a los profesionales quizás tampoco les convenga la “profesionalización” de unos entrenadores que hacen un trabajo tan profesional como el suyo (o tal vez más), y que solo se quedan en las buenas palabras de algunos de ellos, que repito nuevamente, se las lleva el viento, faltan acciones, presión púbica, manifestaciones… y hasta, porque no, huelgas para fomentar una reflexión encaminada a solucionar esta situación que se arrastra desde tiempos inmemoriales. ¿Alguien se imagina lo que pasaría si todos los entrenadores de base del país decidieran parar su actividad? ¿Qué sería de los casi dos millones de jóvenes que hacen deporte regularmente?

Como podrá comprobar el lector, la idea no difiere respecto de los anteriores textos reivindicativos que se escribieron en este blog:

Mejorar las condiciones laborales de los entrenadores de base
Mejorar las condiciones laborales de los entrenadores de base (II)
Mejorar las condiciones laborales de los entrenadores de base (III)

En cualquier caso, nuevamente, ahora que termina la temporada de BA-LON-CES-TO, quede constancia una vez más de esta reivindicación y sirvan estas palabras para la reflexión en esa búsqueda de mejoras que permitan un avance laboral de los entrenadores de base.

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martes, 16 de junio de 2026

Cromos de BA-LON-CES-TO (8): Kevin McHale

Por Jorge

Este año se cumple el 40 aniversario del conocido como “sweet sixteen”, el decimosexto título de campeón de los Celtics. Un equipo de Boston que se encuentra entre los mejores de la historia, por resultados (récord de 67-15 en temporada regular, ganando 40 de los 41 partidos disputados en casa), y por ser ejemplo de juego colectivo basado en el altruismo con el pase como gran protagonista, liderados por el mítico Larry Bird.

Los buenos aficionados, no solo de Boston, recuerdan el mítico quinteto inicial de aquel equipo: Dennis Johnson al base, Danny Ainge de escolta, Bird de alero, Kevin McHale de ala-pívot y Robert Parish de pívot. Y a ellos habría que sumar a Bill Walton como sexto hombre y K. C. Jones como entrenador. Bird conseguiría su tercer MVP consecutivo en esa temporada, al que sumaría luego el premio como mejor jugador de las finales tras derrotar a los Houston Rockets (4-2).

Para homenajear en cierto modo a aquel equipo, vamos a loar la figura de uno de los integrantes de aquel cinco inicial, al que llegaría después de ser elegido dos años consecutivos como el mejor sexto hombre de la liga (1984 y 1985): Kevin McHale.

Una leyenda con su número retirado en Boston, con estatus de “All Star” (7 veces) y que alcanzó tres anillos de campeón después de jugar cinco finales. Y, sin embargo, pocas veces se le recuerda como a otros a la hora de hacer referencia a grandes jugadores de la historia de la NBA, o ni tan siquiera de aquellos años 80 (y primeros 90) en los que vivió una de las épocas doradas de los Celtics.

Tal vez su olvido se deba a su aspecto desgarbado de carrera errática, por quedar eclipsado por la gran figura de Bird, o simplemente por estar fuera de los cánones del juego espectacular… pero lo cierto es que su estilo fuera de moda ahora (“old school”), era extraordinario: sus “bailes” al poste bajo, su juego sobrio pero efectivo en ambos lados de la pista, y mejorando su rango de tiro con los años para acabar tirando de media distancia (y hasta desde el triple) con cierta eficacia.



Como se puede ver en el anterior vídeo McHale tenía una gran variedad de recursos ofensivos, especialmente en la pintura, con fintas, juegos de pies y finalizaciones variadas. Y en el siguiente vídeo, ya retirado y realizando labores de comentarista para la televisión estadounidense, se le ve haciendo una demostración de una serie de movimientos para hacer el gancho en suspensión:


Por último, aunque utilizamos a McHale para ejemplificar a aquel equipo campeón de los Celtics de 1986, nada mejor que terminar con el vídeo resumen de la NBA (de casi una hora) sobre aquel curso 1985-1986 en el que Boston consiguió su dulce título número 16, para deleite de sus aficionados pero también de cualquier amante del buen baloncesto:

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