Por Jorge
El equipo de baloncesto femenino de la Universidad de Oregon (USA) ha estado entrenando en Madrid junto al Estudiantes femenino culminando su actividad con un partido amistoso jugado en el Magariños en la tarde de hoy.
Además de ver a las estudiantiles de cara a su intento de alcanzar la máxima categoría del baloncesto femenino español, y de ver en directo como se desenvuelve una universidad yankee, el banquillo del equipo estadounidense tenía un aliciente más: Paul Westhead.
El veteranísimo entrenador del equipo de Oregon (73 años) es el único que por ahora puede presumir de haber conseguido el anillo de la NBA (entrenando a los Lakers en 1979-1980) y el anillo de su versión femenina de la WNBA (entrenando a las Phoenix Mercury en 2007).
Todos los veteranos aficionados recordamos, tras su anillo con los Lakers, su etapa en el banquillo de los Nuggets en los primeros años 90 donde ganar no ganaba mucho, pero trató de desarrollar un baloncesto ofensivo brutal que propició que se establecieran todo tipo de registros anotadores alucinantes en sus partidos. Ese estilo ya lo había aplicado en el baloncesto NCAA en la Universidad de Loyola-Marimount (NCAA), y le fue muy bien hasta la desgraciada muerte sobre la pista de su mejor jugador, Hank Gathers (mejor anotador y reboteador de la competición) por problemas cardíacos. El documental “Guru of go” recoge los avatares de aquella temporada.
Llama la atención -de manera positiva-, que alguien de su experiencia todavía mantenga intacta la ilusión por entrenar y enseñar baloncesto después de sus éxitos, y tras pasar por todo tipo de baloncestos: NBA (también como entrenador ayudante), NCAA (masculina y femenina), ABA, WNBA, e incluso el baloncesto japonés.
Y Westhead se mantiene en forma como demostró en el partido de hoy porque no le falto tiempo para protestar decisiones arbitrales (algunas faltas, un traspiés colegial…), e incluso para quejarse a la mesa de anotadores pues aunque se hagan mil y una remodelaciones al Magata, se jugó sin reloj de posesión que fue llevado manualmente, provocando que en un par de ocasiones se comiera la bola el equipo yankee sin que allí se oyese cantar tiempo de posesión alguno.
Ya metidos en harina con el partido, me llamó la atención que mientras las chicas del Estudiantes terminaron su rueda de calentamiento prepartido con entradas a canasta a buen ritmo como mandan los canones, las estadounidenses se limitaron a tirar tiros libres con bastante pachorra incluida. Sin embargo las Yankees salieron más metidas en el partido con una intensidad que no se presagiaba breves instantes antes haciendo un parcial de 0-11 a los tres minutos de juego, y terminando el cuarto con una clara ventaja 12-24.
En el segundo cuarto las colegiales se han puesto las pilas como si dejaran atrás algunos nervios, y con más acierto en el tiro exterior han llegado a colocarse 28-29 con cuatro minutos de cuarto jugados. Las de Oregon acusaron el cansancio (sólo jugaron 9 jugadoras todo el partido, el resto estaban lesionadas) pero acabaron reponiéndose para llegar con diez puntos de ventaja al descanso (32-42).
La segunda parte tuvo menos historia, y pese a que hubo fases de buenos intercambios de canasta, las chicas de Westhead impusieron su ritmo rápido y rompieron el partido en el tercer cuarto (49-68) con su presión en toda la pista, terminando con defensas zonales en el último para un resultado final de 61-84.
Paul Westhead sigue manteniendo su juego rápido y ofensivo, y las palabras que más se escucharon durante el partido entre sus jugadores fueron ¡go, go! Mucho correr y tiros con apenas cinco segundos de posesión incluso después de recibir canasta. Buenas tiradoras exteriores (número 33: Petersen) que no se cortaban un pelo, opción de tiro abierto igual a tiro que se tiraba sin dudar; buenas bases para sacar rápido el balón aunque quizás adoleciendo de buen manejo (números 3 y 5: Stanulis y Loera); y un par de jugadoras interiores grandes (40: Carpenter,limitada por faltas tontas; y 14: Alleyne, que puede mejorar físicamente).
Por Estudiantes cierto desparpajo para tirar y buen juego ofensivo dentro-fuera aunque sólo terminaba en ataque la experimentada Marta Zurro. Sensación de ser un equipo demasiado joven (varias junior a mi parecer) y físicamente algo débil (seguro que mejora según se acerque el inicio de la temporada).
Buen baloncesto el que se ha visto, juego dinámico por ambas partes, y con bastante buena intensidad para tratarse de un partido de pretemporada. Habrá que seguir la evolución de los dos equipos para ver que tal les va en la NCAA y en la liga femenina 2 la próxima temporada.
También resaltar el buen aspecto en la grada con algo más de doscientas personas que para tratarse de un partido de baloncesto femenino semiclandestino un domingo de agosto no esta mal, eso sí, en la parte que me toco estar, la afición del Estu, si es que se puede nombrar así no pararon de rajar de fútbol, de si tal chica era guapa, que si tal también y bobadas varias. Baloncesto más bien poco. Quizás ese sea indicativo de que las expectativas de ascenso a liga femenina no son muy altas.
Finalmente, sirva este artículo sobre un partido de baloncesto femenino para “homenajear” la buena actuación de las selecciones españolas que hoy consiguieron la plata en el mundial U17 (derrota frente a USA), y el oro en el europeo U20 (victoria frente a Rusia). Por desgracia estos partidos no se pudieron ver por televisión, pero si se siguieron con bastante interés a través de las redes sociales en Internet.
Ojalá estos nuevos éxitos, que la verdad es que no dejan de repetirse todos los veranos, sirvan de acicate y motivación para todas esas chicas de las categorías inferiores que entrenan muy bien en todos los clubes de formación que pueblan el baloncesto español, y que demuestran que las chicas también pueden jugar muy buen baloncesto y conseguir notables resultados.
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