lunes, 30 de marzo de 2009

El mejor record de la temporada ¿Para qué?

Por Jorge

Los Lakers pelean por el mejor record de la liga y garantizarse así la ventaja campo en la final de la NBA. Conseguirlo implica un esfuerzo y un reparto de minutos excesivo entre los supuestos mejores jugadores del equipo.

Pau Gasol en pleno esfuerzo frente a los Hawks. (foto: latimes.com)

Tener el mejor record tampoco garantiza que realmente luego se juegue la final y ni mucho menos que se gane. Las posibilidades mejoran. Pero solo eso. ¿Merece la pena tanto desgaste para tan poca garantía?

La NBA no es lo que era. Antes perder en temporada regular era un desliz que había que olvidar a los pocos minutos porque al día siguiente había otro partido. Ahora los medios vender la moto de tal manera que cada partido es la batalla de las batallas, y lo peor es que la gente se lo cree.

Lógicamente cuando ya no hay margen para más, es decir, el número de partidos para terminar la temporada se reduce, las necesidades apremian, pero sobre todo para aquellos que pelean por entrar en el playoff.

Las estadísticas dicen que la ventaja de campo garantiza en un porcentaje alto la superación de la eliminatoria, pero realmente eso sólo es estadística y es más psicológico que deportivo. Hoy día, la preparación es tan buena, los niveles deportivos son tan altos, que el factor cancha solo debería ser un pequeño punto a favor de un equipo y nada más.

Que luego un equipo se excuse en tal detalle para justificar una derrota parece incomprensible. Realmente los buenos equipos son aquellos que pueden ganar en pista contraria. Así los Boston Celtics de la temporada pasada consiguieron el título de campeones ganando un partido decisivo fuera de su campo. Los Lakers no rascaron bola fuera y esa fue la diferencia. Ni más ni menos.

Con esa lucha por el factor campo (mejor record de la liga), Los Angeles Lakers están de gira por el este, y lo que debería ser un paseo plácido se está convirtiendo en una lucha sin cuartel, pues no podemos olvidar que para muchos equipos menores, la visita del todopoderoso equipo angelino supone una oportunidad de “salvar la temporada”.

Analizando los dos últimos partidos de la gira, se observa como un equipo mediocre como los Nets, que deambulan con más pena que gloria por la liga (30 victorias), de repente se convierte en la octava maravilla obligando a los Lakers a un sobreesfuerzo de sus mejores jugadores con el único objetivo de una victoria que quizá no sirva de mucho mientras los jugadores suplentes juegan menos y por tanto no ganan o pierden la poca confianza que pudieran tener. Para hacernos una idea: el mejor jugador del partido, Pau Gasol necesitó jugar más de 44 minutos, y esto ocurre un día si, y otro también.

Pero es que en el siguiente partido en Atlanta, más de lo mismo, pero encima se pierde. Es decir, nueva minutada excesiva para las “estrellas” que no sirven de nada para que luego cuando llegue los momentos importantes de la temporada, y no olvidemos que Lakers ya tienen el mejor record de su conferencia, se quejen de una temporada tan larga cuando el realidad son ellos los únicos responsables del cansancio acumulado.

El tío Phil habla de un plan secreto para playoffs. Como no sea que el pívot titular del equipo sea Mbenga o que en vez de Kobe, sea el chino Sun Yue el que se tire hasta las zapatillas, me parece que la gasolina del equipo está ya en la reserva, como para que cualquier táctica oculta sea llevada a la práctica con la rémora del desaliento de sus mejores jugadores.

Jugar más de cuarenta minutos por partido no es garantía de victoria ni en la NBA ni en ninguna parte, estén o no los mejores jugadores del planeta en la cancha. El factor campo está sobrevalorado y mejor se andaría trabajando o preocupándose los equipos por las mejores rotaciones, las mejores “químicas” que envuelvan a todos los jugadores, y la dosificando adecuada de todos para que se llegue a los momentos de la verdad en la mejor disposición.

1 comentario:

fran dijo...

Tienes toda la razón. La verdad es que el sistema NBA es un descojone. Tácticamente los equipos son una pena, y la dirección de banquillo parece de amateurs. En especial en Lakers donde el dios Phil Jackson no parece haber aprendido nada de los últimos playoffs, donde el equipo (es decir, los 7 que utiliza) llegó fundido a la final. Parece mentira que Gasol tenga que jugar cada dos o tres días más de 40 minutos

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