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miércoles, 4 de enero de 2012

Real Madrid-Barcelona: estilos contrapuestos

Por Jorge

El partido que más veces se ha jugado en la historia del baloncesto español, Real Madrid-Barcelona, se juega hoy con el liderato de la ACB en juego. El único precedente previo de esta temporada es la semifinal de Supercopa que ganó el Barça (74-70).

Xavi Pascual
La estadística previa del partido dice que el Madrid es el equipo que más puntos anota y el que más rebotes coge, mientras que el Barça es quien menos puntos recibe, y quien menos pérdidas de balón tiene por partido. Datos que refrendan los estilos de juego contrapuestos que están desarrollando estos equipos durante la temporada.

El Madrid tiene como seña de identidad su juego ofensivo rápido, y el Barcelona destaca por su defensa agresiva de ayudas con la finalidad de colapsar los ataques contrarios.

Pablo Laso, cuyo fichaje no fue muy bien recibido entre prensa y afición en su día, ahora es aceptado (hasta que lleguen las derrotas como pasa siempre) por el estilo de juego alegre que ha introducido en el equipo. Esa manera de jugar está entusiasmando a su afición consiguiendo hasta el momento la imbatibilidad en su pista (tanto en la ACB como en la Euroliga).

Xavi Pascual controla el juego de su equipo haciendo especial hincapié en la defensa para contrarrestar la ofensiva rival. Hasta el momento eso le ha permitido liderar la ACB y caminar firme también en la Euroliga.

Ni que decir tiene que si el Madrid juega más alegre no quiere decir que en muchos casos quede encorsetado en manos de su entrenador, y al revés, que el Barça aunque mayormente desarrolla un juego ofensivo más elaborado también a veces juega a la carrera sacando partido de las virtudes del juego rápido.

En relación con los estilos de juego más o menos ofensivos, no hay temporada en la que no se hable de las bajas anotaciones, y de la falta de espectáculo, así al poco de iniciarse este curso,
“El País” preguntó a unos cuantos personajes del mundo de la canasta para que dieran su opinión al respecto. La mayoría hacían referencia a la mejora atlética para justificar el juego más defensivo, y a la necesidad de que el reglamento favoreciera el juego de ataque para ver más puntos.

Llamaba la atención que sólo Sergio Scariolo y Manel Comas hicieran autocrítica “culpando” a los entrenadores de conservadurismo, y de marear la perdiz para acabar jugando ataques largos que se resuelven con un bloqueo directo.

Totalmente de acuerdo con esos entrenadores, no entiendo la cantidad de tiros cómodos que desprecian la mayoría de los equipos del baloncesto europeo actual por el mero hecho de que sean situaciones de juego que se dan a los pocos segundos de ataque, cuando luego por querer elaborar en demasía el juego se acaben haciendo peores tiros, que por supuesto se fallan.

Existe a mi juicio un excesivo control del juego por parte de los entrenadores siendo lamentable la imagen que tantas veces vemos del base girándose a la banda para ver que jugada le marcan como si él fuera un mero pelele en manos de un tipo que no ha metido ni meterá nunca una canasta.

La pizarra y las órdenes constantes limitan la creatividad y la alegría en el juego de ataque de una serie de jugadores que si algo tienen es habilidad ofensiva, y que libres de tácticas podrían ofrecer un juego más alegre y vistoso que es lo que queremos todos los aficionados.

Por supuesto que entiendo que es necesaria una disciplina y orden dentro de todo equipo para que el juego siga un estilo definible, pero una cosa es tener un estilo de juego, y otra es la pérdida de libertad casi absoluta por parte del jugador, que al fin y al cabo es quien tiene que tomar las decisiones durante el juego.

Más sangrante es que este tipo de situaciones se den en equipos que tienen a jugadores de altísimo nivel, pues cuando hablamos de un equipo más limitado técnica y físicamente, es hasta cierto punto más normal querer tener todo muy bien atado y controlado para tratar de apurar sus opciones.

Volviendo al clásico de hoy, el Madrid se ha repuesto a medias de las salidas de Rudy e Ibaka, y es que si bien el papel de Rudy puede ser cubierto más fácilmente por el resto de la plantilla, el trabajo defensivo de Ibaka es a día de hoy difícilmente alcanzable por los pivots madridistas. Así y todo se encomendará a la fortaleza alcanzada en su pista, a la velocidad que puedan imprimir al juego los “Sergios”, y al acierto de Mirotic y Carroll.

Por su parte el Barcelona seguro que trata de trabajar la debilidad defensiva del Madrid dentro de la zona, y buscará sacar ventajas de la polivalencia de jugadores como Mickeal, Eidson, Ingles, y Wallace.

La posibilidad de la presencia o no de Juan Carlos Navarro también podría ser una clave importante siempre que esté en condiciones. Es curioso que frente al control del juego por parte de los entrenadores sea el jugador ofensivo más alegre de nuestro baloncesto quien esté en boca de todos como posible factor diferenciador del choque de esta noche. Y es que a fin de cuentas no son las pizarras las que desequilibran un partido, sino el talento de los jugadores, y
Navarro es un artista del baloncesto como ya dijo en su momento Scariolo.

Predecir de entre los múltiples detalles que pueblan un partido que factores determinarán el resultado es jugar a pitoniso, pero está claro que aquel equipo que imponga su estilo de juego tendrá más opciones.

Estilos en ambos casos respetables, aunque para el aficionado no cabe duda que el del Madrid es más agradable de ver, y sorprende que un equipo con la plantilla que tiene el Barça no sea capaz de jugar más alegre. Al final de la temporada será momento de analizar cual de los dos estilos ha conseguido más títulos, pero también habría que preguntarse cual de ellos ha divertido más al aficionado.

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