martes, 11 de noviembre de 2014

Cuando la vista te dice lo contrario que el marcador

Por Jorge

No tengo a la victoria como la principal motivación en el deporte, y ojo, que me gusta ganar, y que mis equipos o deportistas favoritos ganen, y entiendo que en el deporte profesional ese sea el objetivo, pero uno a veces se despista o se queda descolocado cuando ve un partido de baloncesto… y no tiene marcador en el que ir comprobando el resultado.

El pasado fin de semana fue uno de esos días. Sábado por la tarde. Tarde que acabaría siendo noche desapacible: fresco que terminaría siendo frío gracias al viento, y la lluvia, al final hasta bastante lluvia. El espectáculo, un partido de liga femenina 2. El escenario, un clásico, el Magariños.

Cuando a uno ni le va ni le viene quien gane un partido, o tenga ciertas preferencias pero su idea sea disfrutar del baloncesto, tampoco importa mucho que no se pueda ver el marcador (en este caso por ubicación no estaba al alcance de mi vista), y en ese caso las miradas se van al juego, y quiero creer que a la esencia: la técnica y la táctica individual.

Cómo se mueven, las jugadoras en este caso, que gestos técnicos utilizan, el manejo del balón, la habilidad para pasar, y por supuesto mil detalles más que rodean el juego. Las miradas en la pista, los gestos y las instrucciones de los entrenadores con el balón en acción o en los tiempos muertos, el ánimo de los banquillos, el ruido y los cánticos de los aficionados, y por estar, hasta uno está pendiente de la música que se pone en los entre cuartos y el descanso (muy mejorable la selección musical en este caso).

Volviendo al juego, en esta ocasión el equipo visitante era C.B. Almería, a mi juicio demostró muy buena técnica individual. Buen manejo de balón con todo tipo de cambios de mano-ritmo-dirección en bote, habilidad con la mano menos dominante (pese a cierta confusión con una supuesta zurda que era también diestra), finalizaciones en bomba sobre una pierna (también Rocío Torcal lo hizo varias veces para las locales), aros pasados…

Esa habilidad técnica que hacia jugar fácil a las almerienses y el desconocimiento del resultado, unido al gusto por el juego más allá de que acabaran las jugadas en canasta me llevó a pensar que la victoria corría a cargo del equipo andaluz. Cuando cual fue mi sorpresa que al terminar el partido, no se veía especial alegría en las visitantes, pero es que tampoco en las locales. La verdad es que fueron unas simples sonrisas de las estudiantiles lo que me llevó a dudar y pensar si no habrían sido al final ellas las ganadoras. Total que hubo que echarle una ojeada al marcador… y vaya, pues pareciendo que jugaban mejor las foráneas… ganó Estudiantes.

Por supuesto no quiero desmerecer el buen hacer de las “women in black” como denominan este año a las chicas de Estu desde el club por aquello de jugar de negro celebrando los 25 años de existencia de la sección femenina del club. Si bien en cuanto a la susodicha técnica parecieron menos hábiles con dificultades en el manejo de balón, pocas se atrevían a poner el balón en el suelo, con soltura sólo la mencionada Torcal (muy buen partido el suyo) y María Conde (internacional en categorías inferiores). Además del peor manejo, en los pases tampoco estuvieron muy afortunadas, y si bien mostraron interés por el juego interior, el tema de los espacios pareció muy mejorable.

Total, que como defensor de la técnica (y la táctica) individual como base del buen juego, mi más sincera enhorabuena al staff técnico del equipo almeriense, y en general a todos aquellos entrenadores de quienes haya dependido y dependa (seguro que siguen en ello) la enseñanza de esa técnica con las jugadoras de su equipo, y en especial a ellas, que son las que al fin y al cabo ponen el interés por mejorar sus habilidades en cada entrenamiento (y fuera de él supongo).

Como mi visión del partido fue tan particular, dejo aquí la crónica local y la visitante para que cada uno pueda leer las dos versiones y saque sus propias conclusiones acerca de cómo fue el partido.

Por cierto, muy agradable y hasta cierto punto sorprendente el ambiente de las pobladas gradas del Magata, Demencia incluida, que además de sus cánticos de ánimo para el equipo local dedicaron su característica sorna en forma de silbidos a la mejor jugadora visitante (máxima anotadora del partido con 20 puntos), Jessica Kitrys, por su juego y seguramente también por su belleza.

Imagino que la entrada gratuita ayudó a que se llenara el campo, pero familias aparte, se agradece tanta presencia animosa que da calor a las jugadoras y facilitan el juego. No es el baloncesto femenino espacio que suela reunir mucha afición por lo que es gratificante encontrarse un escenario así de vez en cuando, esperando que no sea una excepción sino un soplo de esperanza. El baloncesto femenino también es divertido y las chicas juegan muy bien. Animo a todos a comprobarlo en directo.

Por mi parte procuraré aprender la lección o al menos a coger un mejor sitio en las gradas para ver el marcador, pues está bien que me fije en los detalles, pero como no preste mucha atención a ver quienes meten mas canastas, al final me iré de algún partido sin saber quien ha ganado… si quienes juegan no muestran un poquito más de entusiasmo o decepción por el resultado.

No tengo por costumbre dedicar ninguna de las palabras que escribo aquí porque no tienen categoría para tanto, pero no me resisto a hacerlo en esta ocasión. Así pues van dedicadas a la persona que me acompañó en lo que al final se convirtió en una agradable tarde de baloncesto. No tiene afición pero su compañía hizo que el partido fuera más divertido. Y además de ver buen baloncesto, ganó Estudiantes, que aunque no lo parezca a juzgar por lo escrito a uno le tiran los colores estudiantiles. Fue su segunda parada por un partido del equipo colegial, el anterior fue del ACB… y como se enteren en el club que sus visitas se cuentan por victorias, le van a reservar palco VIP. Gracias y que sigas disfrutando del baloncesto.

4 comentarios:

Marcos dijo...

La de veces que habré ido yo a Madrid pensando en visitar el "Magata" ...las mismas que me he vuelto sin hacerlo :(
Curiosa la simpatía que despierta Estudiantes, incluso entre los que somos simpatizantes de RMB ¿será cuestión de hacérnoslo mirar?

Jorge dijo...

No creo Marcos. Si lo que de verdad te gusta es el baloncesto, entonces no es grave :)

Supongo que el buen rollo que transmite Estudiantes por su tradición de cantera y el toque "romántico" que ello supone en nuestros días, ayuda a generar esa simpatía, igual que pasa con otros equipos históricos como el Joventut.

Saludos.

Integrando locuras dijo...

Eterno dilema: proceso versus resultado; sobre todo en cantera y deporte base (es mi experiencia vivida).

Jorge dijo...

Creo que en el deporte base tal dilema no debe existir. Siempre intentar competir a través de la enseñanza y puesta en práctica de la técnica y táctica individual.

Saludos Integrando locuras.

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