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lunes, 23 de marzo de 2026

Los 60 de Doncic: no es oro todo lo que reluce

Por Jorge

La cultura del “highlight” que vivimos en el baloncesto, y en general en cualquier actividad o acontecimiento gracias a las redes sociales e internet, hace que todo quede reducido a lo mejor de lo mejor, al instante mágico y maravilloso, metiendo la mierda, con perdón, debajo de la alfombra y sin el análisis que permita tener una visión más completa y real.

Hace varios días asistimos a un nuevo ejemplo de esas actuaciones “virales” catalogadas de “históricas” (ahora parece que todas lo son), de Luka Doncic, autor de 60 puntos en la victoria de los Lakers en su visita a Miami (126-134), luego de haber jugado el día anterior en Houston, donde también tuvo una destacada actuación de 40 puntos en otra victoria angelina (116-124).

Inmediatamente internet sacó a relucir esta “hazaña” de anotar 100 puntos en 24 horas, con los Lakers a la cabeza:



Y como es lógico, en su equipo se deshicieron en elogios hacia él, con LeBron James (como el resto de compañeros) encantados porque llegase a esos 60 puntos:



Y su entrenador, J.J. Redick, alabando algunas de sus jugadas (las buenas, el análisis de las malas se las guardas para mejorar, supongo):



La NBA, vende su producto como nadie, y destaca lo mejor de lo mejor. Y muchos aficionados al baloncesto, de los que no ven partidos, o de los que no los ven todos (porque ninguno podemos verlos todos), después de estas dos actuaciones se queda con esos extractos en forma de “canastones”, y parece que todo fue increíble… sin serlo, o no al menos del todo.



Tal vez en el futuro se escriba por aquí otro análisis sobre el abuso del triple (aquí tenéis otros anteriores), pero de momento me quedo con el comentario sobre esas dos últimas victorias angelinas, y especialmente algunos de los tiros que se hicieron en esos partidos.

En el baloncesto profesional el objetivo es ganar, y al final da igual cómo, si la pelota entra, es lo que cuenta (aunque en la NBA se ensalzan grandes actuaciones individuales… que acaban en derrota). Qué quiero decir con esto, pues que cada vez más, al menos en la NBA, se hacen muchos tiros del tipo: el entrenador mataría al tirador en el momento del lanzamiento… hasta que entra y aplaude encantado.



Muchos de los tiros de Doncic entran en esa categoría. Al menos por lo que respecta al triple, como en el caso del triple del vídeo que precede a estas líneas. El jugador sube la pelota, y apenas pasa de media pista y con cuatro compañeros “de miranda”, tira un triple tras paso atrás… un buen tiro si entra, quizás no tan bueno, por no decir malo, si no entra. Y, ojo, tal vez Doncic sea ahora adalid de este tipo de tiros, pero ni es el único que los hace, y en realidad se limita a seguir a otros que lo hicieron antes.

Es el estilo que se lleva. Y cada vez hay más jugadores que hacen esos tiros, pues no es necesario ser el buque insignia del equipo, la “superestrella” de la franquicia, para poder hacerlos, tiros que muchos entrenadores en otro tiempo, aún ahora me atrevería a decir, en el baloncesto FIBA, los considerarían malos tiros. Y cuidado que la epidemia se va extendiendo también fuera de la NBA...



Uno entiende que esos tiros se hacen con el “permiso” del entrenador, es decir, en la NBA sus entrenadores consideran que esos tiros son buenos tiros y se deben ejecutar, independientemente de que luego se acierte o se falle.



En el anterior vídeo a estas líneas se puede volver a ver a Doncic tirando un triple similar al del primer clip, pero que termina fallando, y el azar hace que le caiga el rebote al jugador con el mejor porcentaje de acierto en el triple de toda la NBA (48% cuando se escriben estas palabras), Luke Kennard, que se tira una “castaña” que pega en el canto del tablero con tiempo y espacio como si estuviera tirando un tiro libre…

Por supuesto, no se trata de echar la culpa al tirador, que como dice el dicho, hasta el mejor escribano echa un borrón (como demostró un par de días después anotando el triple ganador en Orlando), pero, créanme, cada vez es más habitual ver tiros de tres puntos que no tocan aro, incluso en buenas posiciones de tiro. Para colmo, la jugada acabaría con un penoso balance defensivo (o gran transición defensiva, según se mire) permitiendo puntos fáciles al rival.

Ejemplos de esos triples que no tocan aro, tuvimos unos cuantos en el partido anterior al de los alucinantes 60 de Doncic, en Houston...



...pero como digo, es habitual en cualquier partido de la NBA, y en Miami, también ocurrió. Para muestra, la siguiente “chufla” del “superhéroe” Doncic:



Como ya se dijo antes, hasta los mejores fallan, así que ese triple que no toca aro no se debería tomar como representativo del juego de Doncic… como tampoco deberían serlo los que sí mete, o deberían serlo tanto unos como otros, es decir, la visión completa a la que no todos acceden porque sólo ven lo bueno que aparece en las redes sociales.

Para terminar con la sesión de vídeo de esta entrada, dejo una muestra (que no la única que hubo en ese partido Miami-Lakers), de lo que para un servidor sería un triple bien jugado, después de varios pases, un intento de dividir la defensa y un pase extra para tirar a pies quietos en buena posición, y que además acabó en canasta, aunque de haberse fallado para mí habría estado bien seleccionado.



Y que nadie piense que no le doy mérito al esloveno, que lo tiene, porque aunque se falle o se tengan errores, hay que meter esos 60 puntos como también lo tuvo el otro día Bam Adebayo con los 83 pese a todos los asteriscos o recelos vertidos por parte de todo el mundo, simplemente, insisto, habría que hacer por tener una visión más completa, y no quedarse sólo con las luces, porque detrás suele haber también muchas sombras.

Y sobre el abuso del triple, o mejor dicho, que se haga una selección discutible del tiro de tres, con muchos que no tocan ni aro… estaría bien conocer la opinión del propio Doncic, fuera de micrófonos y cámaras que le obliguen a ser políticamente correcto. Él se crió en el baloncesto europeo, y algo me dice que es el primero que sabe que muchos de esos tiros que hace en la NBA están “mal jugados”… y no tiene culpa, simplemente se adapta a lo que se juega allí.

Y también sabe que esos tiros difícilmente se le permitirían en el baloncesto FIBA… de momento, porque todo se copia, aunque esperemos que eso no pase y podamos seguir disfrutando de un baloncesto más equilibrado y completo a este otro lado del Atlántico.

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