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domingo, 11 de enero de 2026

Curiosidades de BA-LON-CES-TO (2): Final Copa Europa 1974

Por Jorge

En el horizonte tenemos una nueva competición europea de clubes auspiciado por la NBA y la FIBA, que este mes se volverán a reunir para trazar líneas importantes de esta asociación.

Ahora mismo, por otro lado tenemos a la Euroliga, competición nacida en el año 2000 después de la escisión de la FIBA por parte de los clubes de la ULEB (Unión de Ligas Europeas de Baloncesto). Este torneo no tiene que ver con la antigua Copa de Europa bajo mandado FIBA, y de la que aquí traemos una curiosidad que habla de lo rudimentaria que era esa competición hace más de 50 años.

¿Alguien se imagina ahora ver un partido sin líneas de medio campo o de la zona en cada canasta? Pues algo parecido ocurrió en la final de la temporada 1973-1974 que enfrentó al vigente campeón Ignis Varese y Real Madrid, disputada sobre una pista de balonmano adaptada para el baloncesto, tal y como se aprecia en la fotografía de arriba.

Al parecer, las líneas del campo estaban pintadas en un color oscuro de difícil apreciación por las cámaras de televisión en una retransmisión en blanco y negro. Sin embargo, para los jugadores no debió ser un problema como se puede ver en el siguiente vídeo, en el que se dan situaciones de tiros libres y éstos se colocan al rebote como siempre.



La final se disputó el 3 de abril de 1974 en el Palais des Sports de Beaulieu en Nantes (Francia), ante 5.000 espectadores, y a punto estuvo de suspenderse porque un día antes falleció Georges Pompidou, presidente de la república francesa. El partido lo jugaron leyendas como Dino Meneghin o Manuel Raga por el equipo italiano, y Wayne Brabender y Walter Szczerbiak entre otros muchos por el equipo español. La ficha de anotadores fue la siguiente:

Real Madrid CF (coach: Pedro Ferrándiz): Vicente Ramos, Wayne Brabender 22, Walter Szczerbiak 14, Clifford Luyk 14, Rafael Rullán 14; Carmelo Cabrera 16, Juan Antonio Corbalán 4, Cristóbal Rodríguez dnp, Vicente Paniagua dnp, Luis María Prada dnp. Ft 18/18, reb 27.

Ignis Varese (coach: Sandro Gamba): Aldo Ossola 4, Manuel Raga 17, Bob Morse 24, Iwan Bisson 10, Dino Meneghin 25; Marino Zanatta 2, Dodo Rusconi, Sergio Rizzi dnp, Paolo Polzot dnp, Massimo Lucarelli dnp. Ft 6/8, reb 33.

La primera impresión al ver el vídeo es una mezcla de alucine y anacronismo de un baloncesto, que por esa confusión de la líneas se parecía poco menos que a lo que muchos jugamos “hace siglos” lanzando la pelota entre ramas de árboles en mitad de un parque.

Afortunadamente esto ya no pasa ni tan siquiera en el baloncesto amateur, y seguro que la nueva competición continental que está por llegar será de organización y visualización modélicas.

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sábado, 16 de enero de 2021

Frases de BA-LON-CES-TO (35): Bozidar Maljkovic... y la estadística avanzada

Por Jorge

El baloncesto vive ahora la etapa de la estadística avanzada, y no parece que eso vaya a cambiar, más bien al contrario, todo apunta a que cada vez se tendrá más en cuenta a la hora de definir la manera de jugar. Y me parece bien… y mal a partes iguales. Bien porque nunca está de más toda información sobre cómo ser más efectivos, pero mal porque algunos en vez de adaptarse a los jugadores que tienen, tratan de imitar el “modelo ganador” rechazando otras opciones de jugar mejor.

Y al hilo de todo esto, que mejor que traer a colación una frase sobre estadística de un legendario entrenador que supo aplicar el modelo de juego que mejor se adaptaba a los jugadores de los que disponía, “exprimiendo” así mejor sus cualidades para obtener los mejores resultados.

"Las estadísticas son como un bikini; dejan ver cosas pero no lo más importante."
Bozidar Maljkovic


Maljkovic es un entrenador balcánico, retirado ya de los banquillos, que atesora un palmarés como para tener en cuenta lo que diga, independientemente de que guste o gustase su manera de entrenar y el estilo de juego de sus equipos. Y es que de hecho tiene seguidores y detractores a partes iguales. Los primeros se acuerdan de la mítica Jugoplastika de Split que dirigió a finales de los 80 y principios de los 90, con Toni Kukoc y Dino Radja como sus principales jugadores, y que ganó la Copa de Europa en 1989 y 1990 maravillando a los aficionados con su juego. Y los segundos se quejan de su etapa en el Limoges francés que destacó por su baloncesto lento y controlado que estableció una tendencia de juego a mediados los 90, y con quienes sumó otra título europeo en 1993.

No negaré que ver jugar a aquel equipo francés era aburrido, y desde luego no me gustó que otros se escudaran en su éxito para seguir esa línea… como ahora hacen otros sumándose al carro de la estadística avanzada.

Ahora bien, también hay que reconocer que Maljkovic supo adaptarse a sus jugadores y sacó el máximo rendimiento de ellos. ¿Acaso no es eso lo que tiene que hacer un entrenador, especialmente en el baloncesto profesional? Algo que, por cierto, no es lo mismo que imponer un estilo de juego cuando no se dispone de los jugadores adecuados para desarrollarlo.

El currículo deportivo de Maljkovic es más que notable, así que parece que independientemente del gusto que se tenga o no por el juego de sus equipos, y las críticas que pudo recibir por aquel cambio de tendencia y el estilo de juego de aquel momento, su trayectoria tiene mérito, y al menos se ganó el derecho de ser escuchado y de respetar sus palabras más allá de que se esté o no de acuerdo.

En cualquier caso, si traigo esta frase aquí es porque no estoy muy de acuerdo con esta tendencia a basar el juego en la estadística avanzada, o más bien a hacerlo sin más, sin una reflexión que vaya más allá de los números. Una cosa es apoyarse en la estadística para mejorar el juego y con ello la posibilidad de ganar, y otra muy distinta que porque a un equipo (me acuerdo de los excelentes Golden State Warriors de Stephen Curry, Klay Thompson, Kevin Durant…) le vaya muy bien con un determinado estilo, el resto tenga que ir detrás aunque no disponga de jugadores de ese nivel. Igual que en su momento ese estilo de juego rácano le funcionó muy bien al Limoges de Maljkovic pero no tanto al resto de equipos que intentaron aplicarlo.

No hay mejor frase para expresar que por mucho que la estadística avanzada cuantifique todo cuanto acontece en una pista, siempre hay que tener en cuenta detalles que van más allá de los números como el factor mental, el cansancio, las lesiones, el carácter y otros intangibles, que llegado el caso, pueden determinar el resultado de un partido. Y aunque la estadística avanzada se dirige a cuantificarlo todo, afortunadamente todavía no lo hace, y esperemos que no lo haga, porque si llega ese día el juego dejará de ser tan divertido y emocionante.

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