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viernes, 23 de octubre de 2026

Opiniones impopulares al inicio de la temporada NBA 2026-2027

Por Jorge

Una nueva temporada NBA empezó y BA-LON-CES-TO se suma a los comentarios previos sobre lo que deparará este nuevo curso. Y lo hace con una serie de seis opiniones impopulares, tres por conferencia, y alguna más, breves y sencillas pero contundentes.

Opiniones que seguramente no se ajustan al sentir general de la mayoría de los aficionados, y que hay que aclarar, especialmente en el caso de las negativas, que no indican ninguna animadversión hacia esos equipos o jugadores, y que no dejan de ser ese jugar a adivino que siempre gusta al inicio de la competición.

ESTE

Philly no es para tanto
El posible quinteto inicial de Philadelphia asusta… si no fuera porque al baloncesto todavía sólo se juega con una pelota. Por no hablar de que LeBron James va a cumplir 42 "palos" y que Joel Embiid teniendo clase de sobra, nunca volverá a ser el que un día fue por culpa de las lesiones.

Y tampoco se puede olvidar, nunca está de más volver a recordarlo, que el mejor equipo no tiene que estar conformado necesariamente por los mejores jugadores, es decir, siempre son necesarios “obreros” que hagan el trabajo sucio, y Philly no parece que ande sobrado por ahí, más allá de Kentavious Caldwell-Pope.

Conclusión, este equipo no tendrá fácil ganar muchos partidos en una conferencia este que está entre las mejores en varios lustros, y llegando a los playoffs “por los pelos” (¿play-in?), como mucho superará una primera ronda.

Ojo con Miami
A los Heat le tocó la lotería con la llegada de Giannis Antetokounmpo. Este tío hace números con la gorra y será firme candidato al premio MVP. Y esto unido a Erik Spoelstra y que Miami se pueda definir por su defensa, hará que no sean fáciles de ganar, o lo que es lo mismo, que sumarán muchas victorias.



Y mientras todos los ojos apuntan a Philadelphia, aquí está el candidato a ser el mejor equipo de la temporada en el este, y por tanto finalista de conferencia y más que probable de la NBA.

Kawhi en Toronto
Siete son muchos años, pero Kawhi Leonard mostró su mejor versión, al menos en su combinación individual y colectiva, en los Raptors, y después de la polémica que viene arrastrando querrá demostrar su categoría.

Pocos esperan gran cosa de Toronto, y si bien reverdecer los laureles de aquel título de 2019 se antoja casi imposible, pueden ser los “tapados” del este y bordear la final de conferencia.

Knicks, Pacers, Celtics, Pistons y Cavs
Estos cinco deberían completar el panel de equipos de playoffs en el este. Los Knicks cuenan con el respeto propio del vigente campeón, pero será difícil que alcance el tope conseguido el curso pasado, en cierto modo, gracias también a mucha dosis de “suerte”.

A Indiana vuelve el recuperado Tyrese Haliburton, líder de los Pacers finalistas de 2025, y querrá demostrar que su entrada en la élite de la liga no fue casualidad. Dudo que lleguen tan lejos como entonces, pero estarán entre los mejores.

Boston, Detroit y Cleveland, como siempre, ganarán muchos partidos en temporada regular, pero Jayson Tatum sin apenas ayuda (echará de menos a Jaylen Brown) no será suficiente para ir mucho más allá de una primera ronda, mientras que en los Pistons sus opciones pasarán por otra vuelta de tuerca de su estrella, Cade Cunningham, y tampoco parece que sea suficiente ni para tocar ni de lejos la final de conferencia, mientras que para los Cavs estamos en un ahora o nunca… y me temo que será lo segundo obligando a una nueva reconstrucción.

OESTE

Lillard y Morant funcionaran
Ja Morant demostró que le falta cabeza (y asesores a su alrededor probablemente) para ser una estrella de la NBA, pero Damian Lillard puede llevarle por el buen camino (al menos deportivo). Y aunque sólo sea porque son dos “jugones” que merecen la pena ver en acción, desde aquí apostamos que serán unas de las sensaciones de la temporada.

Esto sí que es picar bien alto en los vaticinios previos del curso, y es que si bien no llegarán lejos, esa pareja harán de Portland un equipo de playoffs capaz de dar algún que otro susto en postemporada.

Minnesota el fiasco del oeste
Si en el este Philadelphia no llegará tan lejos como presuponen muchos, aquí ese papel lo ocuparán los Wolves. Y es que la combinación Anthony Edwards-Lamelo Ball será también muy divertida de ver, jugadores por los que merecerá pagar una entrada porque juegan como si estuvieran en la pista de cualquier “playground”, pero para ganar u optar a ganar la NBA no vale sólo con malabarismos y juego espectáculo.

Otros que llegarán justitos a playoffs (¿play-in?) y que no pasarán de una primera ronda ganada a lo sumo.

Año I de Luka
La confianza en los Lakers no es mucha más allá de Luka Doncic. Todos apuntan a la necesidad de una temporada de categoría MVP del esloveno para que L.A. tengan opciones no ya de ganar el campeonato, que parece imposible, sino de tan siquiera alcanzar los playoffs con cierta solvencia.

Cuidado porque en este tipo de escenario ya demostró lo que era capaz de hacer en Dallas, y ahora que es el “jefazo” de Lakers querrá volver a demostrar su valía. Aquí la apuesta pues será que ganará el MVP y Lakers podrá plantarse en la final de conferencia.

Denver, Dallas, Houston, San Antonio y OKC
Este será el quinteto de equipos de playoffs en el oeste junto a los tres mencionados. Colocar a los Spurs y los Thunder en playoffs no tiene mucho mérito. De hecho, puede que el 99% de los analistas les coloque en la final de conferencia. Sin duda habrá que disfrutar del “extraterrestre” Victor Wembanyama y de ese martillo pilón llamado Shai Gilgeous-Alexander. Pero dadas las predicciones anteriores, ¿cuál de ellos se quedará fuera de la final de conferencia?



Nikola Jokic es un jugador que juegue en el equipo que juegue garantiza playoffs. Eso es así. Y estos Nuggets que no están en las “quinielas”, pueden ser los “tapados” del oeste y así la “sorpresa” en el oeste.

Luego los tejanos, Houston y Dallas, tendrán buena temporada, más los segundos que los primeros tal y como vienen del curso pasado, pero más allá de playoffs y por momentos buen juego, no llegarán lejos.

Dicho todo, seguro que nada de lo que se predijo aquí pase y la temporada vaya por otros derroteros, en cualquier caso, esperemos ver el mejor baloncesto posible. Disfruten.

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viernes, 16 de octubre de 2026

30 aniversario del primer partido de baloncesto NBA en España

Por Jorge

El próximo 20 de octubre se cumple el 30 aniversario del primer partido que disputó la NBA en España. Un amistoso de pretemporada que jugaron los Indiana Pacers y los Seattle Supersonics, subcampeones del curso anterior.

Antes y después de aquella fecha se jugaron bastantes partidos que enfrentaron a equipos NBA con otros españoles y europeos, como por ejemplo, los partidos de los Boston Celtics frente a la selección de la antigua Yugoslavia y contra el Real Madrid en el “Open McDonald” de 1988, pero habría que esperar una docena de años para ver otro partido NBA, cuando jugaron New Orleans Hornets y Washington Wizards en el Palau San Jordi de Barcelona en 2008.

Bitácora del viaje exprés a Sevilla*
La oportunidad de ver aquel partido nació de un sorteo de la “Revista Oficial NBA”, publicación mensual que por entonces destacaba dentro del panorama editorial español en el ámbito baloncestista. Y es que el azar hizo que ganase un par de entradas, pero el viaje no estaba incluido…

Así que hubo que comprar unos billetes de AVE que valieron una “pasta” (no recuerdo bien si 13.000 pesetas de la época), y el viaje de ida y vuelta comenzó temprano camino de Atocha para ir a Sevilla. Y ya allí, un poco de turismo por la capital andaluza paseando por la orilla del Guadalquivir, visitando la zona para aficionados montada a propósito de este evento y poco más, pues no teníamos mucho tiempo, ya que el partido tenía un horario poco común por aquí (16h), supongo que por compromisos televisivos con Estados Unidos.

Llegamos con tiempo al pabellón, que no había que perder la oportunidad de fijarse en todos los detalles: ensayos previos de las “cheerleaders” u ojear el programa del partido que había en los asientos.

También había que ver el precalentamiento previo de aquellos “jornaleros” que trataban de ganarse un puesto en el equipo, sudando la gota gorda en el caso de los suplentes de los Sonics mientras jugaban un 3x3 en media pista, o el devenir de todo tipo de gente del baloncesto, como el “gigante” holandés, Rik Smits, pívot de los Pacers que andaba de calle por la grada y que no jugaría.

Y al inconfundible, recordado y querido Andrés Montes, que narraría el partido a pie de pista para la televisión junto al periodista Santiago Segurola y el legendario “Epi”, o el “jefazo” David Stern, comisionado de la NBA que estaba en el palco de autoridades, cerca de nuestra posición.

Partido más que flojo… pero con detalles
Por desgracia el partido no fue gran cosa, tal y como reconocería “El País” en el titular de la crónica al día siguiente, y se puede ver en la primera foto de la portada de la revista “Gigantes” y que continuaba luego en páginas interiores con el titular de la información.

Seguramente causas de ese “desastre” serían el poco ritmo de ambos equipos (insistimos, pretemporada para ellos), a lo que se sumaba la ausencia de la gran estrella de los Supersonics, Shawn Kemp (en negociaciones con su equipo por un mejor salario), y el enfrentamiento anterior de ambos equipos en Berlín dos días antes, más el viaje a España, los actos promocionales, y seguramente las ganas de volver rápido a tierras “yankees” tras esta gira europea de la NBA.

Sin embargo, habría que destacar algún detalle llamativo visto en directo. Como el nivel físico durante el juego, la velocidad, el contacto… que más que un amistoso parecía que fuera un partido de temporada regular… si no fuera porque el acierto fue más bien escaso.

O, por ejemplo, la canasta que metería Sam Perkins (Sonics) en el descanso. Desde el medio campo y de espaldas. ¡Menudo crack!

También pudimos ver el liderazgo de los jugadores de Seattle, Gary Payton y Detlef Schrempf, que estaban por encima incluso de su entrenador, George Karl gracias a la circunstancia anecdótica que protagonizaron. Y es que al final la diferencia en el marcador se fue recortando por parte de los Pacers de Reggie Miller, y Payton le dijo a su entrenador que quería salir para terminar de resolver el partido, pidiendo el cambio. Y mientras esperaba en la banda sentado delante de la mesa de anotadores, el alemán dentro de la pista le dijo añadiendo gestos claramente visibles que no hacía falta, tanto a su compañero como al entrenador, que ya se encargaba él, de tal manera que se terminó por anular el cambio.

Pese a la baja calidad del partido, aquellos que quieran revivir aquel partido histórico puede hacerlo gracias a la generosidad del aficionado que “colgó” el partido en Youtube:


¿Volverá la NBA a España?
Pasados treinta años de aquel primer partido y casi veinte desde el último, no parece que la NBA tenga en mente volver a España para jugar otro amistoso o incluso algún partido de temporada regular como pasa en otros lugares (París, Londres, México…). Pero quien sabe, ahora que se construyó alguna infraestructura que pudiera albergar tamaño evento, como el Roig Arena de Valencia.

Y es que llama la atención que aquel partido histórico no se jugara en ninguno de los grandes pabellones que pueden estar en la memoria de los aficionados, ya que el Pabellón San Pablo, sede de los partidos del por entonces Caja San Fernando, equipo sevillano que jugó en la ACB (subcampeón de liga pocas semanas antes de este partido NBA), y que sería luego conocido con diferentes nombres como el último Betis, apenas si llegaba a siete mil y pico localidades de aforo, ampliables a diez mil.

Sea como fuere allí se vivió un día histórico que esperamos que vuelva a repetirse pronto para disfrute de todos los aficionados españoles de la NBA.



*Disculpas por la calidad fotográfica de las fotos personales que se adjuntan, reducidas de primeras por motivos obvios. Cámara analógica, eran otros tiempos, no lo olviden, y fotografo lamentable, todo hay que decirlo.

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domingo, 11 de octubre de 2026

El lagunero opina… 2026-2027: Previa de inicio de temporada

Por Jorge

El baloncesto mundial pasa por una locura colectiva de la que tampoco son ajenos ni en la NBA, y la temporada 2026-2027 vendrá marcada para el equipo angelino por un nuevo reinicio después de una cambio de cromos masivo que implicó la salida de ocho jugadores y la llegada de otros tantos.

Ahora los proyectos no son siquiera a medio plazo y solo se piensa en el presente, cuando la historia reconoce que la formación de un bloque sólido ofrece más posibilidades de hacer una buena temporada para aspirar a grandes cotas deportivas, y eso debería pasar por continuidad y pequeños ajustes curso a curso. Pero esa mentalidad ya pasó en la mayoría de los equipos sino para todos.

Dos preguntas sobrevuelan siempre a un equipo que tiene tantos movimientos antes de empezar un nuevo curso: ¿Mejoraran los fichajes a las salidas? ¿Conseguirá el entrenador dar con la tecla que conjunte todas sus piezas en apenas un mes de pretemporada?

Adiós LeBron
Si una salida del equipo merece atención es la de LeBron James. No solo por la dimensión del personaje, también porque quizás sea el movimiento más sorprendente de su extensa carrera. Y es que ahora en el ocaso de la misma, aunque este es capaz de jugar hasta los 50 a gran nivel, L.A. parecía su mejor opción como segunda o tercera espada con menos responsabilidad junto a una superestrella como Luka Doncic y un buen lugarteniente como Austin Reaves.

Incluso el bagaje de la última temporada con esa especie de adaptación hacia un menor protagonismo funcionó bien, al menos mientras duró la salud de los citados Doncic y Reaves, y esto hacía presagiar la posibilidad de que siguiera en Los Ángeles, gran mercado no solo por el baloncesto, con una renovación a la baja para permitir la opción de reforzar al equipo y seguir aspirando a estar entre los mejores.

Sin embargo, cambió de rumbo hacia la conferencia este, reconociendo tal vez que la posibilidad de derrotar a San Antonio y Oklahoma en el oeste sea casi imposible, y buscando más opciones de alcanzar el último escalón de la final y aprovechar el desgaste de esos equipos antes de llegar a ella. Siendo este pensamiento lógico, este viaje tampoco garantiza nada, y en cualquier caso habrá que ver también como se conjuntan los Sixers.

Resto de salidas
Las salidas más llamativas tras James fueron las de Rui Hachimura y DeAndre Ayton. Y sin duda aquí estamos ante las dos piedras de toque más importantes para valorar si quienes llegan serán capaces de hacer sobre la pista lo mismo… o más que ellos.

Sorprende en el caso del japonés que siendo un jugador quizás demasiado frío, no se haya tenido en cuenta su tiro de tres puntos, mejorando curso a curso, para hacer más de un 41% durante toda su estancia angelina, y terminando con más del 44% en la última temporada. Y, sí, es verdad que no tiraba mucho según los cánones de la NBA de hoy (4 intentos por partido), pero teniendo en cuenta que no era ni la primera, ni la segunda ni la tercera opción ofensiva del equipo… bastante es. Y todo apunta a que su no renovación fue sólo una cuestión económica porque al final se cambio de acera para ir a jugar a los vecinos Clippers.

En cuanto a Ayton, desde el principio de su carrera tuvo que cargar con las expectativas de su elección como número 1 del draft, ojo, de un draft del que salieron jugadores como Doncic o Trae Young, y si bien es verdad que nunca estuvo a la altura, su experiencia como finalista de la NBA con Phoenix y sobre todo un rendimiento por momentos más que notable, hará difícil que su nivel sea superado por su sustituto… que no olvidemos que va a cobrar casi cuatro veces el salario del bahameño.

Y del resto de salidas hay que destacar a los secundarios Luke Kennard y Jaxson Hayes. ¿Mejorarán los sustitutos el acierto triple del primero? Lo dudo (45% el curso pasado). Y en cuanto al segundo, ¿no le gusta jugar a Luka con interiores a los que lanzar la pelota arriba para que machaquen? Pues este entraba en esa categoría dentro de un rol secundario necesario en cada equipo. Y no le parecería tan mal a Doncic cuando Hayes fue elegido como futuro “extranjero” de la selección eslovena.

Nuevas caras en L.A.
La reconstrucción angelina pasará por nueve caras nuevas (entre paréntesis su procedencia): Walker Kessler (Jazz), Cameron Carr (24 del draft), Quentin Grimes (Sixers), Collin Sexton (Hornets), Sandro Mamukelashvili (Raptors), Jaden Hardy (Wizards), Kevon Looney (Warriors), Matisse Thybulle (Blazers) y Ziaire Williams (Nets).

Como se dijo, la clave pasará por cómo sea capaz de encajar todos estos jugadores el entrenador J.J. Redick en su filosofía… que pasa por lo que hagan o dejen de hacer Doncic y Reaves. Muchísimas dudas al respecto, pero siempre con el beneficio de la duda, y, sobre todo, el buen hacer del entrenador en sus dos temporadas de experiencia. Y es que se nos olvida el mérito que tiene empezar una carrera profesional como entrenador en una franquicia como los Lakers y no morir en el intento.

El veterano Looney y el novato Carr parece que serían los que tendrían mejor encaje. El primero porque viene de ejercer un papel secundario, pero vital incluso en equipos campeones, toda su carrera, y el segundo porque no creo que vaya a tener más que un papel residual en su primer año como profesional.

El resto, veremos. La mayoría si bien demostró momentos de calidad en sus cortas carreras, vienen de contextos poco competitivos en los últimos años, y en L.A. la exigencia será alta. Particularmente todos los ojos estarán puestos en Kessler, “tercera espada” del equipo, al menos por salario, y que tendrá que ser el ancla defensiva del equipo en la pintura… si la salud se lo permite (sólo jugó 5 partidos el curso pasado por problemas en un hombro, que se terminó operando).

A juzgar por el vídeo que colgaron los Lakers en su canal oficial de Youtube, las expectativas son altas, y desde luego que si el rendimiento es incluso la mitad de lo que ofrecen sus “highlights” con los Jazz, ya se daría por una buena inversión:



Cualquier especulación sobre el resto de llegadas carece de sentido y sólo a medida que vaya transcurriendo la temporada se podrá saber si cumplen o no con el papel que se les asigne. Quizás por la importancia de la parcela defensiva para cualquier aspirante a grandes resultados, el “tapado” de estos fichajes podría ser Thybulle. Los datos juegan a favor del australiano…



… si juega (15 y 30 partidos disputados respectivamente en sus dos últimas temporadas).

En manos de Luka… y Reaves
Sea como fuere el rendimiento de los nuevos, el equipo estará en manos de Doncic en el curso que será el año I de Luka como “jefe” indiscutible de la franquicia angelina tras la marcha de LeBron, responsabilidad para la que parece más que preparado, como demostró este verano ejerciendo de líder para reunir a sus compañeros en una “concentración” informal en Eslovenia.



Una temporada de MVP se hará imprescindible para llegar lejos en playoffs… y eso pasará también por saber dosificarle. ¿Estarán él y Reaves más cerca de los 40 que de los 30 minutos de juego por partido?

Otro punto clave será la necesaria confianza en los secundarios. Si desde el principio se vuelve a una rotación de nueve jugadores en temporada regular, será difícil que lleguen las victorias sin un sobreesfuerzo de Doncic.

Además el banquillo será vital para mejorar en rebote (cuarto peor equipo de la liga en ese apartado el curso pasado), y la defensa (a la cola de la liga, número 20, también en ese capítulo del juego), aspectos determinantes para ganar partidos.

Jugar a adivino después de tantos cambios es arriesgado. Como aficionado angelino estaría contento si al menos se llegase a la final de conferencia. Pero siendo realista eso se antoja ahora mismo con tantas incógnitas toda una quimera. Eso sí, todo lo que no sea superar la primera ronda de playoffs sería un fracaso. Veremos.

Noticias veraniegas relacionadas con los Lakers
Lakers es un equipo que incluso entre temporadas genera todo tipo de informaciones, y la más importante de este verano fue el nuevo cambio en la propiedad de la franquicia. Si Mark Walter había comprado el control del equipo a la familia Buss a finales de 2025, el pasado agosto vendió su participación a los empresarios Josh Kushner (fundador de Thrive Capital) y Bob Iger (CEO de Disney). Quedando dicha venta pendiente de la aprobación definitiva de la junta de propietarios del resto de equipos de la NBA. Nuevo cambio de manos que habrá que ver si afecta de algún modo al devenir deportivo del equipo.

La noticia luctuosa sería el fallecimiento de la voz angelina durante los últimos 43 años. Esa voz grave que anunciaba los quintetos iniciales en la presentación del equipo, y que daba cuenta para los espectadores locales de las vicisitudes que se iban produciendo en cada partido. No será fácil la labor de quien tenga que sustituir a tal leyenda.



No sería de extrañar que Lawrence Tanter además de recibir su merecido homenaje a lo largo de este curso, acabara por formar parte del recuerdo eterno mediante un banderín de reconocimiento colgado de la pared de la pista angelina, o quién sabe si con una estatua en los exteriores de la cancha, honor que recibió hace unas semanas una leyenda de Los Angeles Sparks (equipo femenino con vinculación histórica con los Lakers): Lisa Leslie.



Quien recibirá seguro ese agasajo de ver expuesta una estatua en los exteriores del Crypto Arena para reconocer su trayectoria en los Lakers será Phil Jackson, quien verá cumplido tal honor el próximo 9 de abril.

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viernes, 11 de septiembre de 2026

Hemeroteca: 40 años del Mundobasket 1986

Por Jorge

Cuando se habla del “boom” del baloncesto español en los 80 siempre acude al imaginario colectivo la medalla de plata que consiguió la selección española en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1984. Sin embargo, aquello fue un proceso que nació ya con la buena actuación del equipo español en el mundial de 1980 en Cali (quinto puesto y primera victoria oficial frente a Estados Unidos), continuó con la plata europea en 1983, y seguiría después con el crecimiento de la liga ACB. Pero pocos reconocen el evento que para mí fue capital para afianzar la afición al baloncesto en España: el Mundobasket de 1986.


Y desde aquí queremos recordar aquel torneo recuperando algunos vídeos e imágenes con el apoyo siempre de la revista “Gigantes del Basket” y su hemeroteca, cuando se cumple el 40 aniversario de su celebración en tierras españolas, circunstancia que permitió que disfrutáramos del juego de jugadores que serían después míticos de la historia del baloncesto: Drazen Petrovic, Arvydas Sabonis, David Robinson, Tyrone Bogues, y muchos más.

“Gigantes” y el mundial
Aquel campeonato sería el primer gran acontecimiento del baloncesto cubierto por la todavía joven revista “Gigantes del Basket”, que había nacido apenas unos meses antes, y que dedicaría buena parte del contenido de cuatro de sus números semanales a ese mundial que se disputó entre el 5 y el 20 de julio de 1986.

“Gigantes” editó un primer especial (revista nº 35) previo al torneo de 16 páginas con una fotografía de la sonriente selección española en la portada, y unas cuantas páginas más sobre un torneo amistoso premundial y otros contenidos relacionados.

En aquel número se hacía eco de una breve encuesta a diferentes periodistas españoles que seguían por entonces el baloncesto como Siro López (Antena 3 radio), Juan Antonio Casanova (La Vanguardia), José Manuel Fernández (Mundo Deportivo), Martín Tello (As), Manuel Saucedo (Marca), y otros más, que daban como máximos favoritos a Estados Unidos y la URSS, pero a España se la colocaba con el bronce y hasta en algunos casos como finalista.

El caso es que la actuación española acabaría siendo menos buena de lo esperado, pero que el baloncesto aquel verano fuera motivo de conversación por toda la geografía española, significó un impulso increíble para el crecimiento de su afición, cuando apenas se había seguido el baloncesto internacional solo por lo que se refería a la participación española. Y es que aquí, como digo, se pudieron ver partidos y resúmenes televisivos de las diferentes sedes de la competición, y en plenas vacaciones estudiantiles llevaron a muchos jóvenes a vivir aquel campeonato como una gran introducción al baloncesto.


En el siguiente número de la revista ya con el Mundobasket en juego se incluían varias entrevistas con protagonistas como el seleccionador Antonio Díaz-Miguel o jugadores como Drazen Petrovic, Marcel de Souza y Antonello Riva.

El tercer número sobre el mundial sería un extra de 64 páginas donde se daba cuenta del resultado final del torneo, incluyendo una entrevista con gran despliegue fotográfico a Tyrone Bogues, el llamativo, por bajito, jugador de Estados Unidos, del que se habló mucho por su marcaje a Petrovic. También se incluía otra entrevista más breve a su compañero David Robinson, que posaba con una camiseta de Gigantes.

Ya con el mundial terminado harían un último número con un balance más reflexivo sobre lo que había sido la competición en general (se reclamaba menos participantes), y se analizaba la actuación de cada selección con especial interés sobre la española, poniendo nota a los jugadores de la selección y no dejando en muy buen lugar a la organización del torneo.

Partidos para el recuerdo
Al final España acabaría peleando por el quinto puesto frente a Italia...


Mientras que Estados Unidos y Brasil jugarían una semifinal americana resuelta cómodamente para el equipo del norte (96-80), la otra europea entre la URSS y Yugoslavia sería más igualada...


Y el campeonato terminaría con una bonita final protagonizada por el duelo de favoritos,otra oportunidad de ver un baloncesto deotra época... pero de muchos quilates.

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miércoles, 2 de septiembre de 2026

La selección española aspira al oro mundialista

Por Jorge

El curso 2026-2027 comienza, si es que se puede hablar de inicio y final de temporada ahora que tenemos baloncesto cada semana sino cada día del año, con el plato fuerte en el ámbito del baloncesto internacional: la Copa del Mundo femenina que se jugará en Berlín. Una gran oportunidad previa al inicio de las competiciones domésticas para visibilizar el baloncesto femenino, y tratar de afianzar el crecimiento de su afición, especialmente entre las generaciones más jóvenes.

El próximo viernes 4 de septiembre se abrirá la competición con el partido Japón-Mali, equipos que forman parte del grupo A en el que también están la anfitriona Alemania, y la selección española. El sistema de competición clasifica para los cuartos de final al primer equipo de cada uno de los cuatro grupos de clasificación, y el segundo y tercero tienen que jugar un cruce contra otros segundos y terceros.

Posible camino de las españolas
Durante la presentación de la lista de convocadas para la preparación del torneo, el seleccionador español, Miguel Méndez, avisó que las expectativas del combinado nacional para el campeonato son las máximas a tenor de la ambición de sus jugadoras y de la evolución en las últimas competiciones disputadas. Y visto desde fuera sin duda que hay posibilidades de medalla, y hasta por qué no de alcanzar el oro mundialista.



El nivel que demostró España en las últimas citas internacionales, medalla de plata en el Eurobasket de 2025 y la clasificación para este torneo mundialista el pasado mes de marzo, incluida una buena actuación entonces contra una de las selecciones favoritas, Estados Unidos, junto a las sensaciones que transmite el combinado español en los partidos preparatorios, permiten albergar la esperanza de clasificarse en primer lugar para ahorrarse el cruce previo a los cuartos de final. En cualquier caso, una segunda o tercera posición, llevaría al equipo nacional a jugar ese emparejamiento previo con Nigeria, Corea o Hungría, a priori bastante asequible, pues en el grupo B todo apunta a que Francia debería pasar como primera.

Y en el resto de grupos, Bélgica y Australia se jugarán el liderato del C, y Estados Unidos debería ser la primera del D. Y a partir de aquí la lógica dice que España jugaría cuartos contra Australia o Bélgica, rivales muy duros. Bélgica ganó a las españolas en la última final europea, y Australia es vigente medalla de bronce mundialista. Belgas y australianas también se jugaron la medalla de bronce en los Juegos de París en 2024, cayendo del lado “ausie”.

Así pues pensar en una reedición de la final europea en cuartos parece lógico… y ojalá cambie su resultado en favor de las españolas. Que luego tendrían que vérselas con el “coco” de la competición, Estados Unidos, para luchar por las medallas, teniendo una segunda oportunidad por el bronce si no es que se consigue ganar por primera vez al equipo estadounidense.

Las estadounidenses que siempre parten como favoritas en cualquier torneo que jueguen tendrán en este caso el hándicap de la apenas existente preparación previa, dado que sus jugadoras llegarán al torneo con un par de entrenamientos y ningún partido amistoso disputado pues todas ellas juegan en la WNBA que estuvo jugando partidos hasta hace un par de días. Bien es verdad que la calidad individual de todas ellas es notable, y muchas ya coincidieron en equipos o en la propia selección, pero ese “cambio de chip” de “su competición” al baloncesto internacional, y el mayor desgaste con el que llegan unido a esa falta de preparativos previos para conjuntarse, quién sabe si no le juega una mala pasada en algún partido ajustado. Veremos.

Sea como fuere, formar parte de este torneo ya es un primer paso exitoso para la selección española porque no se clasificó para la última edición (2022), y desde luego conseguir medalla como ocurrió en 2018, bronce como anfitrionas en el campeonato celebrado en Tenerife, ratificaría la gran línea de juego que demuestran unas jugadoras españolas desde… las categorías de formación.

Y es que en este punto toca hacer un paréntesis para destacar el nivel del baloncesto femenino español de formación, con otro verano más cosechando grandes actuaciones en todos los torneos que disputó: medalla de bronce en categoría U20, oros en U16 y U18 apabullando a todas sus rivales europeas, y la plata mundialista en U17. ¿Continuará en esa línea la selección absoluta?

Doce español y jugadoras a seguir
La lista de las doce españolas que jugará en Alemania también viene marcada por las dudas que pueden generar las cinco jugadoras que vienen de la WNBA, no por su calidad que está sobradamente demostrada, pero sí por su adaptación, pues sólo Awa Fam y María Conde participaron en la preparación jugando en el último amistoso. Y es que además hay que tener en cuenta el cansancio acumulado por algunas de éstas que seguro que es notable, no olvidemos que apenas si descansaron entre el final de liga femenina y la WNBA, y por ejemplo Conde viene de estar parada varias semanas por lesión, o Raquel Carrera apenas si jugó en Estados Unidos con lo que eso significa ahora para coger ritmo de competición en un torneo tan corto.

La papeleta del seleccionador ya la quisieran otros por tener que elegir entre tantas buenas jugadoras, y en este caso apostó por las WNBA en detrimento de algunas de las descartadas que hicieron toda la preparación, y que no olvidemos que rindieron a gran nivel en los partidos amistosos (como por ejemplo María Araújo, Irati Etxarri y Andrea Vilaró). Supongo que algunos despotricarán de Méndez si los resultados no cumplen con las expectativas, pero a posteriori todo es más fácil, y habrá que confiar en un entrenador de su experiencia.

Más allá de las españolas el torneo permitirá ver a grandes jugadoras como las estadounidenses, donde es difícil destacar sólo a una, porque conforman un equipo de grandes individualidades, y será un placer disfrutar del juego de la increíble tiradora (y pasadora), Caitlin Clark, por no hablar de “clásicas” como Breanna Stewart.

Luego habrá que prestar atención a las grandes referencias de las principales selecciones europeas como Emma Meesseman (Bélgica) o Gabby Williams (Francia), pero siempre habrá que echar un vistazo a las jugadoras australianas como Alanna Smith, chinas como Han Xu, y en general al equipo japonés por su estilo de juego basado en el tiro y la velocidad, un baloncesto menos “visible” habitualmente por estas latitudes.



Por supuesto, también será centro de atención la china Zhang Ziyu, que destacó por el dominio que le propicia su estatura (2,20 m) en torneos de formación y que habrá que ver cómo se desenvuelve entre profesionales. Ya mostró en el último amistoso contra España que su influencia puede ser notable condicionando el juego, para bien porque si recibe en la pintura (ojo con los 3 segundos en la zona) casi son dos puntos seguros (pese a los empujones que recibe), pero también para mal por mor de su movilidad que en defensa puede provocar problemas en transición para su equipo, y un desajuste claro al quedarse en el centro de la zona sin seguir a su par.



Ahora bien, en mi caso “vigilaré” especialmente a un par de jugadoras francesas que reúnen un nivel técnico y físico notables: Leila Lacan y Dominique Malonga. La primera que impresionó ya en su paso por las categorías de base de su selección, destaca por su carácter competitivo y su capacidad de anotación dominando el juego exterior, y la segunda llama la atención por reunir unas condiciones alucinantes, capaz de jugar por dentro como una pívot gracias a su tamaño (1,98), y que más allá de su capacidad para el mate, también puede jugar por fuera como una alero corriendo la pista y tirando triples.



Deseando poder ver el mejor juego de estas y muchas jugadoras más durante el torneo, ojalá el mejor equipo sea el español, porque si una fortaleza destaca por encima de todas las demás en el combinado de Miguel Méndez es el grupo, y por ella pasa que se consiga una medalla de ¿oro?

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martes, 16 de junio de 2026

Cromos de BA-LON-CES-TO (8): Kevin McHale

Por Jorge

Este año se cumple el 40 aniversario del conocido como “sweet sixteen”, el decimosexto título de campeón de los Celtics. Un equipo de Boston que se encuentra entre los mejores de la historia, por resultados (récord de 67-15 en temporada regular, ganando 40 de los 41 partidos disputados en casa), y por ser ejemplo de juego colectivo basado en el altruismo con el pase como gran protagonista, liderados por el mítico Larry Bird.

Los buenos aficionados, no solo de Boston, recuerdan el mítico quinteto inicial de aquel equipo: Dennis Johnson al base, Danny Ainge de escolta, Bird de alero, Kevin McHale de ala-pívot y Robert Parish de pívot. Y a ellos habría que sumar a Bill Walton como sexto hombre y K. C. Jones como entrenador. Bird conseguiría su tercer MVP consecutivo en esa temporada, al que sumaría luego el premio como mejor jugador de las finales tras derrotar a los Houston Rockets (4-2).

Para homenajear en cierto modo a aquel equipo, vamos a loar la figura de uno de los integrantes de aquel cinco inicial, al que llegaría después de ser elegido dos años consecutivos como el mejor sexto hombre de la liga (1984 y 1985): Kevin McHale.

Una leyenda con su número retirado en Boston, con estatus de “All Star” (7 veces) y que alcanzó tres anillos de campeón después de jugar cinco finales. Y, sin embargo, pocas veces se le recuerda como a otros a la hora de hacer referencia a grandes jugadores de la historia de la NBA, o ni tan siquiera de aquellos años 80 (y primeros 90) en los que vivió una de las épocas doradas de los Celtics.

Tal vez su olvido se deba a su aspecto desgarbado de carrera errática, por quedar eclipsado por la gran figura de Bird, o simplemente por estar fuera de los cánones del juego espectacular… pero lo cierto es que su estilo fuera de moda ahora (“old school”), era extraordinario: sus “bailes” al poste bajo, su juego sobrio pero efectivo en ambos lados de la pista, y mejorando su rango de tiro con los años para acabar tirando de media distancia (y hasta desde el triple) con cierta eficacia.



Como se puede ver en el anterior vídeo McHale tenía una gran variedad de recursos ofensivos, especialmente en la pintura, con fintas, juegos de pies y finalizaciones variadas. Y en el siguiente vídeo, ya retirado y realizando labores de comentarista para la televisión estadounidense, se le ve haciendo una demostración de una serie de movimientos para hacer el gancho en suspensión:


Por último, aunque utilizamos a McHale para ejemplificar a aquel equipo campeón de los Celtics de 1986, nada mejor que terminar con el vídeo resumen de la NBA (de casi una hora) sobre aquel curso 1985-1986 en el que Boston consiguió su dulce título número 16, para deleite de sus aficionados pero también de cualquier amante del buen baloncesto:

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martes, 2 de junio de 2026

Cámino

Por Jorge

Pocos serán los que reconozcan el término que da título a este texto. Ahora me parece que no se utiliza, pero esta palabra, que, por cierto, recoge el diccionario de la lengua española, en el siglo pasado era común entre quienes jugábamos al baloncesto para señalar pasos.

Un conocido comentarista televisivo español del baloncesto suele decir a modo de chascarrillo un verso de una conocida canción (“Copenhague”) del grupo “Vetusta Morla”: “el corría nunca le enseñaron a andar”, cuando quiere destacar la veloz carrera de un jugador camino de la canasta. Y lo cierto es que si nos guiamos por el ritmo de juego que vemos en el baloncesto de hoy, la velocidad es tal, que andar no anda nadie, pero caminar, tengo la sensación de que caminan demasiados jugadores sin que se les pite pasos. Y eso que de un tiempo a esta parte el “paso 0” eliminó muchas antiguas situaciones de pasos en el baloncesto FIBA.

Dificultades arbitrales
Vaya por delante que, una vez más, no pretendo echar piedras sobre el camino de los árbitros, es más, tengo la sensación de que ese ritmo de juego tan alto hace que a muchos árbitros no les quede más remedio que “relajarse” cuando el juego se ralentiza, para tomar aire y en cierto modo descansar la vista, de tal manera que pierden por un momento el foco, y es que va todo tan rápido que mantener la concentración y los ojos a todo lo que pasa en la pista no es fácil.

Eso sí, muchas veces, los colegiados andan tan finos, que apenas que un jugador/a arrastre unos centímetros el pie de pivote, raudos pitan los consiguientes pasos:



Seguramente por eso me llamaron la atención que muchas de las jugadas que se incluyen en el próximo vídeo, cortes en los que tras paradas o recepciones, se ven algunos “bailes” sospechosos que, en realidad, para mí no lo fueron, moviendo los dos pies o cambiando el pie de pivote, haciendo unos pasos que no se pitaron:



Y, en el siguiente vídeo, también se pueden ver algunas salidas más que sospechosas de cámino, en las que jugadoras y jugadores salen levantando el pie de pivote mientras tienen todavía la pelota en contacto con sus manos cuando pretenden salir en bote:



Como se puede ver, no hay distinción de competiciones, porque se ven jugadas de NBA, pero también del baloncesto FIBA (ACB, BCL, liga femenina, primera FEB…), aunque es verdad que me parece más común el “bailoteo” en el baloncesto NBA.

Por supuesto, en descargo de los árbitros, si bien son jugadas que me parecieron sancionables en directo, en situación de juego real sin acudir a la repetición más que para confirmar mis sospechas… servidor estaba tranquilamente sentado en el sofá frente al televisor (o el ordenador), sin la tensión y la fatiga que acompaña a la labor arbitral de cada partido.

Así, y en todo caso, conviene volver a recordar que por mucho que se trate de errores arbitrales (o eso me parece), jamás serán estos mayores que los que cometen los jugadores (pases erráticos, balones perdidos, tiros libres fallados, malas decisiones ofensivas, defensas lamentables, etc.), y, por lo tanto, por mucho que se empeñen algunos (tenemos reciente las opiniones posteriores a la última final de la Euroliga), ningún partido será ganado o perdido por un error arbitral. Jamás.

Regla no escrita
Vistos los vídeo, otro detalle que conviene decir aquí, es que una regla no escrita, y digo no escrita, porque diría que no aparece en las reglas como tal, es que un árbitro debe pitar lo que ve, y no lo que intuya o le parezca, o es, o no es, es decir, que un jugador haga algo que al árbitro le parezca “raro” no debe invitarlo a pitar si no le queda claro que cometió una infracción… aunque a veces uno tenga la sensación de que pasa así. Por tanto, si un árbitro pita, es porque no tiene ningún atisbo de duda, o así debería ser. Y, a todo esto, nuevamente hay que recordar que igual que los jugadores tienen que tomar decisiones buenas o malas a una velocidad increíble, los árbitros… también tienen que hacerlo, con la diferencia de que ellos nunca dejan satisfechos a (casi) nadie.

Sea como fuere, si en los dos últimos vídeos veíamos acciones no pitadas, ahora vamos a ver otras pitadas que o no son pasos (eso me parece a mí) o hilan muy pero que muy fino con un mínimo arrastre del pie de pivote, que dejan más que dudas… que, por supuesto, no tuvieron los árbitros:



Por dónde hay que tirar…
Reconociendo una vez más lo difícil que es arbitrar un juego tan complejo y veloz como el baloncesto, ¿existe mucha “barra libre” a la hora de “bailar” con la pelota en las manos? ¿Va por rachas, a veces parece que sí, y otras veces son más estrictos? ¿Y las salidas qué? ¿Más de lo mismo?

Para terminar, conviene destacar que pareciendo que todas las jugadas no pitadas que mostré son cámino, ni por asomo son todas las situaciones de esa naturaleza (o muy parecidas) que vi esta temporada, que no se trataba de hacer vídeos de varias horas de duración. Y esa es la razón por la que utilizo esos ejemplos como muestra de que no parece que sean jugadas fruto de la casualidad, y que en realidad son tan comunes que habría que ser más rigurosos en la enseñanza de los fundamentos básicos implicados, así como en su posterior juicio, si no queremos terminar viendo un juego en el que cada cual se mueva como le dé la gana sin que ello implique sanción alguna.

Por mi parte, igual que parecen pensar muchos jugadores de la NBA, a juzgar por alguna encuesta anónima reciente, si tuviera que hacer algún cambio en las reglas, sería que se diera alguna ventaja a la defensa, o, por lo menos en su defecto, reducir alguna ventaja de la ofensiva siendo más estrictos con acciones de este tipo, porque si ya es difícil defender al nivel actual de ataque de la mayoría de los jugadores, no digamos si encima pueden “bailar” o salir corriendo sin que pase nada como si se quisiera negar aquellos otros versos ilustres: caminante no hay camino, se hace camino al andar...

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sábado, 23 de mayo de 2026

100 años de los Harlem Gobetrotters: vínculos con la NBA (II)

Por Jorge

BA-LON-CES-TO continúa honrando a los Harlem Globetrotters en este año en el que se cumple el centenario de su nacimiento, con esta segunda parte que repasa más vínculos de este mítico equipo con la NBA.

Y si la primera parte de este homenaje se cerraba con un Wilt Chamberlain que disfrutó del juego circense de los Globetrotters, y el desarrollo de la línea de tres puntos por parte de Abe Saperstein, ahora toca seguir con un jugador que llegó a la NBA siguiendo cierta relación con los dos anteriores.

“Halcón” Hawkins
Connie Hawkins fue un alero espectacular que no pudo desarrollar todo tu potencial en la NBA porque llegó a la liga tarde y físicamente limitado después de batallar legalmente para demostrar su inocencia, cuando como jugador de la Universidad de Iowa, un escándalo de apuestas (con las que nada tenía que ver) le apartaron del baloncesto universitario y de su ingreso en la NBA.

Así Hawkins, al igual que Chamberlain, aunque por motivos distintos, salió de la universidad teniendo que ganarse la vida, y empezó a jugar profesionalmente en la ABL (American Basketball League), esa competición creada por Saperstein, y de la que sería MVP jugando para los Pittsburgh Rens en 1962. Desaparecida esa liga en 1963, entraría a formar parte de los Harlem Globetrotters del propio Saperstein, para jugar con ellos cuatro temporadas (1963-1967).

En el siguiente vídeo se le puede ver (número 31) participando en un show televisivo con el fondo sonoro del inconfundible “himno” de los Globetrotters, el “Sweet Georgia Brown”:



Más tarde se incorporaría a los Pittsburgh Pipers de la recién creada ABA en la temporada 1967-1968 con los que conseguiría otro MVP, y el título, tras ser el máximo anotador de la competición. Y después de una temporada más en la ABA, ahora sí, resueltas sus disputas legales, entro en la NBA en el curso 1969-1970 para terminar jugando allí siete temporadas entre Phoenix, Lakers y Atlanta.

Derrota… contra Kareem
Los Globetrotters promocionaron y siguen promocionando el baloncesto por el mundo entero con numerosas giras, como la que están haciendo por España en este mes de mayo, y si bien cuentan por victorias la mayoría de sus partidos, alguna vez se toparon con alguna derrota como la que vivieron el 12 de septiembre de 1995 en Viena (Austria) frente a un combinado de veteranas estrellas retiradas de la NBA, con Kareem Abdul-Jabbar al mando.

Kareem, retirado en 1989, y con 48 años, anotó 34 puntos liderando a su equipo del que formaron parte otros legendarios como Artis Gilmore, Jo Jo White y Nate Archibald, para ganar por 91-85 y romper así una racha de 8.829 victorias consecutivas de los Globetrotters.

“Magic”-Bird
El siguiente vínculo de los Globetrotters y la NBA seguro que sorprende a muchos, y es que los legendarios “Magic” Johnson y Larry Bird formaron parte de los Harlem Globetrotters… por un día.

El 2 de noviembre de 2003, los Harlem Globetrotters con “Magic” jugando para ellos (muchos años después de su retirada del baloncesto profesional) se enfrentaron a la Universidad de Michigan State, “alma mater” del propio “Magic”, en un partido que terminó con la victoria del equipo “profesional” por 97-83, en la que fue una pequeña “venganza” de Larry Bird, que después de perder la final universitaria de 1979 contra los Spartans de Michigan, pudo resarcirse con esta victoria porque aquí ejerció de entrenador “honorario” de los Globetrotters, acompañando a su enemigo-amigo más querido, “Magic” Johnson, para esta ocasión tan particular.



“Magic”, fuera de forma como no podía ser de otro modo con 44 años y más de una década después de los Juegos de Barcelona 1992, aún así contribuyó a la victoria de su equipo jugando 16 minutos para anotar 5 puntos y dar 4 asistencias.

Hall of Fame
El Salón de la Fama del Baloncesto (Springfield, Massachusetts) reúne a muchas de las mayores leyendas de la historia del baloncesto a las que se reconoce por su contribución al engrandecimiento de este deporte. Y de él forman parte los Harlem Globetrotters desde el año 2002, ingreso algo tardío después de más de 75 años de historia que ahora llega a los 100.



Además de ese reconocimiento por su impacto global, muchos de los jugadores que formaron parte de este equipo también fueron reconocidos individualmente. Y si dejamos aparte a los que destacaron en la NBA, y al citado Saperstein, que ingresó en 1971, habría que terminar este homenaje reconociendo a algunos de aquellos que hicieron grande el espectáculo de los Globetrotters y que terminaron formando parte del Hall of Fame.

Marques Haynes (clase de 1998), conocido por su extraordinario manejo de balón; Meadowlark Lemon -foto de la izquierda- (clase de 2003), probablemente el “showman” más popular de la historia de los Globetrotters; Lynette Woodard (clase de 2004), la primera mujer en jugar con los Harlem Globetrotters (1985) y pionera del baloncesto femenino; Reece “Goose” Tatum (clase de 2011), uno de los creadores del estilo de juego cómico y divertido que caracteriza al equipo; y, finalmente, a Inman Jackson, Wyatt "Sonny" Boswell y Albert "Runt" Pullins (clase de 2022), jugadores de los denominados "Black Fives", reconocidos como pioneros originarios del baloncesto de los Globetrotters.

Y no se puede terminar este homenaje sin recomendar que todo el que tenga la oportunidad de ver un partido de los Harlem Globetrotters en vivo, lo haga, porque además de poder disfrutar y divertirse con su espectáculo, estará contribuyendo a una pequeña parte de una gran historia del baloncesto.

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sábado, 16 de mayo de 2026

El lagunero opina… 2025-2026 (IX): barrida de OKC, balance del curso, futuro de LeBron...

Por Jorge

OKC no permitió la sorpresa, y con un 4-0 mandó a los Lakers de vacaciones. Además de analizar brevemente esta eliminatoria, “El lagunero” vuelve también para hacer balance de este curso, y presentar el futuro inmediato de unos Lakers que tienen que solventar muchos frentes abiertos para conformar una plantilla que pueda luchar por el título.

2ª ronda playoffs: OKC 4 – Lakers 0

Partido 1: 108-90
Partido 2: 125-107
Partido 3: 108-131
Partido 4: 110-115

El análisis rápido sería que los Thunder pasaron por encima con tres victorias por amplio margen y dejando que sólo se decidiera la última con un resultado más ajustado. Pero mirando el vaso medio lleno, Lakers plantó cara desde el principio en todos y cada uno de los partidos en las primeras partes (marchó por delante en el marcador en el segundo y el tercero al descanso), y sólo a medida que fueron avanzando las segundas partes, Oklahoma hizo gala de su plantilla más profunda y cohesionada para ir tomando ventajas insalvables, menos en ese último que se decidió en el “clutch”.

Lakers tuvo buenos tramos defensivos y ofensivos en cada partido, pero fue incapaz de prolongarlos en el tiempo, bien por deméritos propios, bien por méritos de los Thunder. Siendo especialmente sangrantes los problemas para limitar los puntos en la pintura de Oklahoma, y para cuidar la pelota, con muchas pérdidas de balón que se encargó de castigar el vigente campeón.

En cuanto a la polémica arbitral que se destapó tras el segundo partido y la reprimenda de Austin Reaves quejándose del diferente criterio para medir a uno y otro equipo, careció de fundamento, y como explicó muy bien Daniel Seoane, entrenador venezolano, en el programa “Ritmo NBA”, la diferencia física entre los dos equipos venía de la temporada regular. Mientras OKC jugó físico todo el curso, Lakers sólo lo hizo a cuentagotas (en realidad Marcus Smart fue el único intenso en cada partido), y ahora que tuvieron que hacerlo, se les notó más y pagó cierto peaje arbitral. Los Thunder como siempre defienden así, su listón siempre es alto, y tiene ajustado el criterio arbitral.

Algunos analistas alabaron los ajustes que hizo J.J. Redick para tener alguna opción más, pero la verdad es que más allá de doblar el marcaje a Shai Gilgeous-Alexander, y de dar la oportunidad al novato Adou Thiero, en lugar de Jack LaRavia, para exhibir su físico y ayudar en la intendencia, no se hizo nada especialmente relevante. Y al final, décima ocasión de su historia que Lakers son barridos en una eliminatoria de playoffs, y cuarta vez en la carrera de LeBron James.

Balance del curso 2025-2026
La temporada regular se saldó con un récord de 53-29 que sólo fue superado por 5 equipos: tres del oeste (OKC, San Antonio, Denver) con uno de ellos cayendo antes en playoffs (Nuggets), y otros dos del este (Detroit y Boston), con otro de ellos también cayendo en primera ronda (Celtics).

Los tres jugadores más importantes del equipo se perdieron bastantes partidos durante la temporada. Luka Doncic jugó 64, LeBron 60 y Reaves 51. Y quien debía marcar el tono defensivo, Smart, sólo jugó 62. Teniendo en cuenta estos datos, notable temporada regular en un oeste siempre muy competido, donde una mala racha te coloca en play-in o ni eso, y una buena te acerca a los primeros puestos de la clasificación. Prueba de ello está en que Denver ganó sólo un partido más que Lakers, y Houston sólo perdió un partido más.

Luego el posterior desarrollo de la postemporada fue menos exitoso, pero dadas las circunstancias perder contra el principal candidato al título al inicio de temporada, y más que probable ganador a final de curso, se puede dar como aceptable. Y así y con todo se puede calificar de buena temporada. ¿Es suficiente este resultado para el aficionado? ¿Lo es para los dirigentes de la franquicia?

Redick como principal responsable deportivo del equipo continúa con su evolución positiva si tenemos en cuenta que completó su segunda temporada como entrenador jefe de una franquicia NBA, y sin experiencia previa en un banquillo profesional. Pero estaría bien que fuera capaz de imponer un estilo propio que se salga de la norma NBA para sacar rendimiento de todos sus jugadores.

Y es que al hilo de las lesiones, estas pueden ocurrir de manera fortuita, pues ningún jugador está libre de caer lesionado después de pisar a otro, de recibir un golpe involuntario, o de hacer un mal gesto que le haga tener que pasar por el quirófano para arreglar una “avería”, pero muchas, y en los Lakers saben bien de ellas, llegan por un exceso de carga física. Y si el juego descansa en uno o dos jugadores que llevan el peso de todo el equipo, cuando no se puede disponer de ellos, los milagros no existen, mientras que si distribuyes roles y responsabilidades adecuadamente, cuando se haga necesario el paso al frente de los suplentes, estarán preparados si tuvieron antes la confianza del entrenador y su equipo, y no si se convirtieron en una solución de emergencia con la que nadie (ni ellos mismos) contaba. Y me parece que éste fue el gran debe de Redick este curso: no haber sacado lo mejor de todos los jugadores de la plantilla.

Futuro de LeBron


La primera gran incógnita que deja este final de temporada, es si LeBron cerrará aquí su trayectoria, si continuará jugando, y si lo hará en Lakers o en otro sitio. Y como leyenda que es desde hace tiempo, se ganó elegir lo que le dé la gana. Tanto si opta por la retirada como si decide jugar, ya sea en Los Ángeles, vuelta a Cleveland o probar en otra franquicia... bien estará.

El deseo de “El lagunero” es que vuelva a L.A. para jugar un par de temporadas más y recibir el merecido homenaje en cada una de las canchas cuando decida retirarse… pero no a cualquier precio. Sólo si asume un papel más secundario, al que demostró adaptarse con buen rendimiento en muchos tramos de este curso, y siempre que esta vuelta sea con un coste limitado para la franquicia (la parte económica la tiene más que cubierta después de más de media vida en la NBA), y así tener cierto margen salarial para hacer algunas renovaciones y optar a conseguir en el mercado jugadores que ayuden al equipo.

Bronny James tiene contrato por la próxima temporada y los Lakers tienen opción de retenerle en la siguiente, así que el condicionante familiar también podría jugar a favor para quedarse en Los Ángeles.

Deseos aparte, hay que reconocer que hizo otro gran curso (23 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias por partido en playoffs) exhibiendo por momentos un nivel físico impropio de un jugador de más de 41 años, y demostrando que sigue entre los mejores de la liga como se comprobó al ser elegido mejor jugador del oeste en la última semana de la temporada regular.



Agentes libres, draft, mercado…
Rob Pelinka, gerente principal de Lakers, tendrá trabajo de sobra entre temporadas, y es que descontando jugadores que tienen opción de jugador para volver, y aquellos de los que se tiene opción de equipo, ahora mismo los Lakers sólo tendría seis jugadores con contrato, de los que tres son los muy secundarios (Thiero, Bronny y Dalton Knetch). Así que habrá que estar atentos a los movimientos de la gerencia.

Austin Reaves sigue a James como agente libre más que probable si rechaza su opción de jugador y sale al mercado. Identificado con Lakers y querido por el aficionado, su salida sólo tendría sentido si su marcha supone la llegada de un jugador mejor… y eso no parece viable ahora mismo. De cómo sea esta renovación dependerá los futuros refuerzos, porque si la franquicia se hipoteca salarialmente sus opciones serán pocas

DeAndre Ayton y Marcus Smart también tienen opciones de jugador para volver. El primero si depende del “cariño” recibido no volvería, porque se lleva muchos “palos” cuando se cuentan con los dedos de las manos jugadores que sin acaparar la pelota como una estrella rindan como él. ¿Le falta sangre?, ¿manos blandas?, ¿irregular?… tal vez, pero, ¿tienen los Lakers una mejor opción en el mercado?

El segundo volvería por poco más de 5 millones de dólares la próxima temporada… si quiere. ¿Es ese su valor de mercado? Para nada. Veterano que aún lejos de su mejor versión, puede seguir siendo una pieza defensiva importante para cualquier equipo, y los Lakers no está para dejar escapar un activo defensivo como él. Lo normal es que saliera al mercado y los Lakers le ofrecieran un mejor contrato, pero eso no será fácil por los condicionantes económicos.

Rui Hachimura y Luke Kennard son agentes libres sin restricciones. El primero es un jugador de perfil bajo pero cuyo rendimiento suele ser bueno como tapado fuera de los focos de las grandes estrellas. Su nivel al triple fue muy bueno en temporada regular, y mucho mejor en playoffs. Por rendimiento se ganó la renovación. Kennard, loado por su entrenador a su llegada mediada la temporada, fue irregular, pero no es mala opción para cubrir parte de las necesidades del equipo en el triple. Solo habrá que ver cómo de considerada es la oferta angelina y si el jugador se siente valorado.

Por último, Jaxson Hayes también termina contrato, y si bien tampoco goza del favor generalizado de los entendidos, aprovechó sus minutos y rindió por encima de lo esperado, así que seguro que recibe buenas ofertas. ¿Será una de ellas de Lakers? Además de su rendimiento este curso, su mayor activo puede ser su “reclutamiento” por Doncic para jugar con la selección eslovena.

Fuera de estas posibles renovaciones o vueltas al equipo, ¿cuáles deberían ser las prioridades de Pelinka? La mayoría apunta a la necesidad de conseguir buena presencia en la pintura, pero eso no es fácil más allá de intentar conseguir algún especialista defensivo, apartado que más hay que reforzar.

Luego tal vez habría que buscar algún base/escolta que ayudando en el triple, fuera capaz de organizar la ofensiva con algo más de cuidado de la pelota. Y es que si a Ayton se le critica (en exceso) por su falta de consistencia defensiva, lo mismo se podría hacer con Luka, Reaves y James, que son responsables de más de la mitad de los balones perdidos del equipo, faceta esta en la que se destaca en la liga... para mal. Un base a la antigua usanza podría ayudar a reducir pérdidas y de paso liberar a las estrellas de tener que organizar siempre los ataques, con lo que eso supondría también de descanso para ellos.

Por último, Lakers opta al número 25 del próximo draft. ¿Se utilizará para cubrir alguna de las necesidades indicadas? ¿Se irá a por un jugador más hecho que pueda ayudar ya, o se optará por alguien con potencial a futuro? Aquí es donde se tiene que ver el buen hacer del departamento de ojeadores.

Resumiendo, terminó una temporada más que aceptable para unos Lakers que afrontan ahora un presente lleno de incógnitas por resolver de cara a la formación del equipo para el próximo curso. ¿Se mantendrá buena parte de la plantilla de esta temporada? ¿Habrá “volantazo” y llegada de alguna superestrella? Veremos.

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