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sábado, 23 de mayo de 2026

100 años de los Harlem Gobetrotters: vínculos con la NBA (II)

Por Jorge

BA-LON-CES-TO continúa honrando a los Harlem Globetrotters en este año en el que se cumple el centenario de su nacimiento, con esta segunda parte que repasa más vínculos de este mítico equipo con la NBA.

Y si la primera parte de este homenaje se cerraba con un Wilt Chamberlain que disfrutó del juego circense de los Globetrotters, y el desarrollo de la línea de tres puntos por parte de Abe Saperstein, ahora toca seguir con un jugador que llegó a la NBA siguiendo cierta relación con los dos anteriores.

“Halcón” Hawkins
Connie Hawkins fue un alero espectacular que no pudo desarrollar todo tu potencial en la NBA porque llegó a la liga tarde y físicamente limitado después de batallar legalmente para demostrar su inocencia, cuando como jugador de la Universidad de Iowa, un escándalo de apuestas (con las que nada tenía que ver) le apartaron del baloncesto universitario y de su ingreso en la NBA.

Así Hawkins, al igual que Chamberlain, aunque por motivos distintos, salió de la universidad teniendo que ganarse la vida, y empezó a jugar profesionalmente en la ABL (American Basketball League), esa competición creada por Saperstein, y de la que sería MVP jugando para los Pittsburgh Rens en 1962. Desaparecida esa liga en 1963, entraría a formar parte de los Harlem Globetrotters del propio Saperstein, para jugar con ellos cuatro temporadas (1963-1967).

En el siguiente vídeo se le puede ver (número 31) participando en un show televisivo con el fondo sonoro del inconfundible “himno” de los Globetrotters, el “Sweet Georgia Brown”:



Más tarde se incorporaría a los Pittsburgh Pipers de la recién creada ABA en la temporada 1967-1968 con los que conseguiría otro MVP, y el título, tras ser el máximo anotador de la competición. Y después de una temporada más en la ABA, ahora sí, resueltas sus disputas legales, entro en la NBA en el curso 1969-1970 para terminar jugando allí siete temporadas entre Phoenix, Lakers y Atlanta.

Derrota… contra Kareem
Los Globetrotters promocionaron y siguen promocionando el baloncesto por el mundo entero con numerosas giras, como la que están haciendo por España en este mes de mayo, y si bien cuentan por victorias la mayoría de sus partidos, alguna vez se toparon con alguna derrota como la que vivieron el 12 de septiembre de 1995 en Viena (Austria) frente a un combinado de veteranas estrellas retiradas de la NBA, con Kareem Abdul-Jabbar al mando.

Kareem, retirado en 1989, y con 48 años, anotó 34 puntos liderando a su equipo del que formaron parte otros legendarios como Artis Gilmore, Jo Jo White y Nate Archibald, para ganar por 91-85 y romper así una racha de 8.829 victorias consecutivas de los Globetrotters.

“Magic”-Bird
El siguiente vínculo de los Globetrotters y la NBA seguro que sorprende a muchos, y es que los legendarios “Magic” Johnson y Larry Bird formaron parte de los Harlem Globetrotters… por un día.

El 2 de noviembre de 2003, los Harlem Globetrotters con “Magic” jugando para ellos (muchos años después de su retirada del baloncesto profesional) se enfrentaron a la Universidad de Michigan State, “alma mater” del propio “Magic”, en un partido que terminó con la victoria del equipo “profesional” por 97-83, en la que fue una pequeña “venganza” de Larry Bird, que después de perder la final universitaria de 1979 contra los Spartans de Michigan, pudo resarcirse con esta victoria porque aquí ejerció de entrenador “honorario” de los Globetrotters, acompañando a su enemigo-amigo más querido, “Magic” Johnson, para esta ocasión tan particular.



“Magic”, fuera de forma como no podía ser de otro modo con 44 años y más de una década después de los Juegos de Barcelona 1992, aún así contribuyó a la victoria de su equipo jugando 16 minutos para anotar 5 puntos y dar 4 asistencias.

Hall of Fame
El Salón de la Fama del Baloncesto (Springfield, Massachusetts) reúne a muchas de las mayores leyendas de la historia del baloncesto a las que se reconoce por su contribución al engrandecimiento de este deporte. Y de él forman parte los Harlem Globetrotters desde el año 2002, ingreso algo tardío después de más de 75 años de historia que ahora llega a los 100.



Además de ese reconocimiento por su impacto global, muchos de los jugadores que formaron parte de este equipo también fueron reconocidos individualmente. Y si dejamos aparte a los que destacaron en la NBA, y al citado Saperstein, que ingresó en 1971, habría que terminar este homenaje reconociendo a algunos de aquellos que hicieron grande el espectáculo de los Globetrotters y que terminaron formando parte del Hall of Fame.

Marques Haynes (clase de 1998), conocido por su extraordinario manejo de balón; Meadowlark Lemon -foto de la izquierda- (clase de 2003), probablemente el “showman” más popular de la historia de los Globetrotters; Lynette Woodard (clase de 2004), la primera mujer en jugar con los Harlem Globetrotters (1985) y pionera del baloncesto femenino; Reece “Goose” Tatum (clase de 2011), uno de los creadores del estilo de juego cómico y divertido que caracteriza al equipo; y, finalmente, a Inman Jackson, Wyatt "Sonny" Boswell y Albert "Runt" Pullins (clase de 2022), jugadores de los denominados "Black Fives", reconocidos como pioneros originarios del baloncesto de los Globetrotters.

Y no se puede terminar este homenaje sin recomendar que todo el que tenga la oportunidad de ver un partido de los Harlem Globetrotters en vivo, lo haga, porque además de poder disfrutar y divertirse con su espectáculo, estará contribuyendo a una pequeña parte de una gran historia del baloncesto.

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jueves, 16 de abril de 2026

El lagunero opina… 2025-2026 (VII): bajonazo y a por Houston (53-29: 4º oeste)

Por Jorge

Marzo llenó de optimismo a los seguidores angelinos… pero las lesiones de Luka Doncic y Austin Reaves parece que condenan las aspiraciones de los Lakers en postemporada. Si hubiese que titular con una sola palabra lo sucedido en las últimas semanas, no se podría utilizar otra que no fuese bajonazo.

A final de curso tocará analizar las lesiones, la gestión de juego, y otras cuestiones más profundas, porque ahora toca revisar brevemente las últimas semanas de temporada regular, y sobre todo dejarse de lamentos y perfilar la previa de la primera eliminatoria de playoffs contra los Rockets.

Final de temporada y lesiones
Las últimas semanas del curso regular vio a unos Lakers capaces de ganar en Miami (126-134) gracias a los 60 puntos de Luka (ya comentados en el blog), para luego ganar y perder en el “clutch”, en Orlando (104-105) con una última canasta de Luke Kennard, y en Detroit sin su estrella Cade Cunningham (113-110).

Después se ganó a tres de los peores equipos de la temporada: Indiana (130-137), Nets (116-99) y Wizards (120-101). Este último sin Doncic, sancionado después de acumular su técnica número 16 por un rifirrafe sin sentido contra Brooklyn.

La última victoria de mérito sería contra los Cavs (127-113), para que LeBron James se convirtiese en el jugador que más partidos ha ganado en la historia de la NBA (1229) sumando temporada regular y playoffs, y con la que Doncic cerró el mes de marzo como el jugador de Lakers que más puntos metió durante un mes (600) tras anotar 42.



Luego llegaría la derrota sin paliativos en Oklahoma (139-96) y las lesiones, que dejarían tocado al equipo cayendo en Dallas (134-128), pero “salvando los muebles” para conseguir ventaja de campo en la primera ronda de playoffs con las victorias en San Francisco contra los Warriors (103-119) y en L.A. frente a Suns (101-73) y Jazz (131-107), bajo el liderazgo de LeBron. Un cierre de regular que ni tan mal habida cuenta del varapalo de las lesiones de Doncic y Reaves.

Oportunidad para Redick
Que la NBA es una liga de estrellas no ofrece dudas. Y lidiar con ellas no es fácil porque los jugadores tienen el control, así que destacar en los banquillos fue cosa de muy pocos entrenadores a lo largo de la historia. J.J. Redick está ante una gran oportunidad para demostrar cómo de bueno es, después de llevar a los Lakers a una doble temporada de 50 victorias (curso 2024-2025) o más (53 este año).

Inexperto en grandes lides, ahora que no dispondrá de su “superestrella” Doncic ni de su “segunda espada” Reaves, habrá que ver qué es capaz de hacer con un grupo de jugadores menores y suplentes liderados por el veterano James.

Importante, no tiene mucho que perder. Si el equipo no pasa la eliminatoria pero la compite, bastará, porque tendrá la justificación de las lesiones de sus dos jugadores más importantes. Pero si hace los ajustes pertinentes y consigue que el equipo avance, no digamos ya si se juega bien sacando rendimiento de los secundarios, entonces se habrá ganado el respeto en una franquicia histórica y exigente para al menos un par de cursos más… si es que no se alcanzan cotas más altas.

El lagunero no se escondió hasta ahora, Redick no es santo de su devoción, por decisiones tácticas discutibles o al menos claramente mejorables, y por la gestión del vestuario en lo que a minutaje se refiere, con la sensación de que no sacó todo el potencial de los suplentes. Ahora es el momento, no le queda otra porque está en manos de ellos… Veremos si ya no es tarde.

1ª ronda playoffs: Houston Rockets
El cara a cara durante el curso fue favorable a los Lakers 2-1. Si de normal es una referencia aproximada pero no determinante pues una cosa es la temporada regular y otra los playoffs, ahora pierde más valor todavía dado que ni Doncic ni Reaves podrán jugar en esta eliminatoria.

Hace un mes en un doble enfrentamiento consecutivo jugado en Houston, Lakers ganó ambos partidos, victorias que entonces se antojaron muy importantes para el desenlace final de la temporada, como se demuestra ahora ante la igualdad entre ambos equipos, pues contribuyeron a dar ventaja de campo a Lakers, que empezará jugando en su pista y en un hipotético séptimo partido se la jugaría en casa.

Como equipos parejos que son, todo apunta a que serán los pequeños detalles los que decanten la balanza para uno u otro equipo. A lo largo de la temporada Lakers fue el equipo que más tiros libres tiró (casi 27 tiros por partido), y aunque 10 los tiraba el ausente Luka, habrá que mejorar el 76% de acierto desde la línea (5º peor de la liga) si los partidos se resuelven en el “clutch time”.

Y si de minutos finales hablamos, Lakers es el equipo con mejor porcentaje de victorias en finales cerrados con un 73% (22 victorias – 8 derrotas). Y nuevamente, aunque no esté Doncic, esa experiencia puede ser importante si se llega a los momentos decisivos con el marcador igualado, pues a Houston no le fue tan bien (22 victorias – 23 derrotas), seguramente por adolecer de un buen director de juego para afrontar esos instantes.

En materia de pérdidas de balón, tal vez la ausencia de Doncic sí sea una ventaja para Lakers, como “líder” de la liga con 4 balones perdidos por partido, y si tenemos en cuenta que durante la temporada tanto Houston como Lakers andaron parejos en esa estadística negativa, quien mejor cuide la pelota puede que desequilibre la balanza a su favor.

Por último, la defensa en transición angelina fue bastante pobre a lo largo del curso, y aunque el ritmo más pausado de los playoffs pueda ser una “ventaja” ahora, los Lakers tendrán que dar su mejor versión en el apartado defensivo, tan importante en postemporada, si quieren pasar a segunda ronda y ganar así tiempo para recuperar a Doncic y Reaves.

Felicidades, Kareem
Kareem Abdul-Jabbar cumple hoy 79 años, y, como es tradición en este blog, el lagunero felicita el aniversario a esta leyenda angelina del baloncesto, aprovechando para “regalar” un vídeo que esperemos que sirva para dar suerte a los Lakers en su próxima andadura de postemporada.

Jabbar se enfrentó a grandes pívots e incluso tuvo que hacerlo al final de su carrera lejos del nivel físico de sus mejores años, como contra otra leyenda de los Rockets, Hakeem Olajuwon. En el siguiente vídeo, además de ver otro baloncesto muy diferente al que se juega ahora, con lo que eso puede tener de interesante para los aficionados, también se ve a un veterano Kareem en su última temporada en la liga (1989) jugando por última vez frente a un Olajuwon, al que todavía le quedarían por jugar varios cursos para alcanzar su mayor esplendor cuando lideró a Houston a su doble campeonato en 1994-95:



Olajuwon ganó entonces el duelo estadístico individual, aunque Jabbar demostró su categoría a punto de cumplir entonces los 42 años, y lo que es más importante, se llevaría la victoria porque el partido lo ganaron los Lakers. A ver si este ejemplo puede servir para dar ánimo a la afición angelina de cara a la próxima ronda de playoffs entre Rockets y Lakers.

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miércoles, 16 de abril de 2025

El lagunero opina… 2024-2025 (VII): Fin de la regular (50-32 3º Oeste) y previa 1ª ronda playoffs

Por Jorge

Terminada la temporada regular, “El lagunero” califica de notable la actuación de Lakers a la espera de la parte más importante del curso, unos playoffs que de momento les enfrentarán en primera ronda ante Minnesota Timberwolves en su camino por mejorar esa nota.

Hasta llegar a la postemporada continuaron los altibajos con victorias de mérito ante Denver y Houston en L.A. o fuera en Memphis y Oklahoma, pero también duras derrotas ante Milwaukee, Orlando y Chicago (por dos veces).

La buena noticia es que las derrotas fueron ante equipos del este y ahora toca pelear los playoffs en el oeste, y las derrotas contra Warriors y OKC en este último tramo de temporada lo fueron compitiendo hasta casi el final de los partidos.

Previa 1ª ronda vs. Minnesota (49-33)
Eliminatoria que debería ser muy igualada como lo fue la temporada para casi todos los equipos (menos OKC) del oeste, como se demuestra porque los Wolves acabando sextos de la conferencia sólo ganaron un partido menos que Lakers.

Los antecedentes de los enfrentamientos entre estos equipos en temporada regular siguen demostrando esa igualdad porque el balance fue de 2-2 ganando cada uno sus partidos de casa. Si bien sólo el último partido se jugó después de la llegada de Luka Doncic, que debería ser factor decisivo de esta serie de playoffs.

Minnesota ya se cruzó con Doncic en las finales de conferencia del curso pasado, donde es esloveno dejó en evidencia a Anthony Edwards y sus compañeros, así que a buen seguro que ese será un buen acicate motivador para los Timberwolves que habrán más que estudiado como hacer frente al juego de Luka.

Clave será la salud de LeBron James, que se volvió a lesionar en el penúltimo partido de temporada contra Houston, y viendo las imágenes de la jugada en la que se lesionó, que necesitase de un vendaje y que no volviese a jugar, más sobre todo por su cara y gesto, aunque nadie habló de ello, tengo serias dudas de que esté para los primeros partidos de esta eliminatoria.



Así la rotación y el papel de los secundarios se antojará vital para superar a unos hambrientos Wolves. Rotación que apunta a que será de 8 ó 9 jugadores como máximo dejando, injustamente en mi opinión, al novato Dalton Knetch fuera de ella más allá de minutos de la basura. Además de Doncic y James si se recupera, Lakers se la jugará con Austin Reaves, Jaxson Hayes, Jarred Vanderbilt, Dorian Finney-Smith, Rui Hachimura y Gabe Vincent. A los que se podría sumar para labores de intendencia Jordan Goodwin.

Datos para el optimismo
Desde el pasado 23 de enero el balance de Lakers contra equipos por encima del 50% de victorias, es decir, frente a los “buenos”, los que juegan playoffs, es de 17-6, el mejor de la liga.

Lakers consiguió el tercer mejor balance de la liga en partidos jugados en su casa (31-10) sólo superado por los dos mejores equipos de la temporada (OKC y Cavs), y tendrá ventaja de campo en esta primera eliminatoria.

La última vez que Lakers ganó el título de la división del pacífico y que tuvo una temporada regular de 50 victorias, ganó el campeonato (2020).

Feliz cumpleaños, capitán
Esta última opinión de “El lagunero” previa a la postemporada hay que cerrarla felicitando a uno de los estandartes históricos de los Lakers, Kareem Abdul-Jabbar, que hoy cumple 78 años.



Jabbar sigue disfrutando del juego como aficionado en L.A. siguiendo a su “alma mater”, UCLA, pero también a los Lakers en el Crypto.com.



Seguro que el gran capitán está deseando que comiencen los playoffs, y como cualquier seguidor angelino, esperando lo mejor de los Lakers para esta postemporada.

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domingo, 2 de febrero de 2025

Polémica NBA: Muchos triples, menos juego de pívot (II)

Por Jorge

Hace varias semanas inicie una reflexión sobre el abuso del triple, donde dejé claro que la clave estaba en la selección de los tiros, es decir, que la queja debería estar en los errores y el desacierto más que en el hecho de tirar más o menos. Y ahora le toca el turno a comentar sobre la ausencia de juego al poste bajo.

Evolución del pívot
Los más veteranos recordamos que los pívots de antes estaban para poner bloqueos, cargar el rebote de ataque, defender y poco más… salvo que estuvieras en el club de los elegidos, léase Kareem Abdul-Jabbar o Wilt Chamberlain, si nos referimos a la “prehistoria” de la NBA, y Hakeem Olajuwon, Tim Duncan o Shaquille O´Neal si nos remontamos a finales del siglo pasado y principio de éste. Pívots que marcaban la diferencia, y por cuyas manos tenía que pasar la pelota casi en cada uno de los ataques de sus equipos.



Muchos nostálgicos se quejan de que ya no hay “bailarines” al poste bajo que destaquen por su juego de pies, pero no estoy tan de acuerdo, Joel Embiid (Sixers), Nikola Jokic (Nuggets), Anthony Davis (Lakers), Ivica Zubac (Clippers) y algunos más, son interiores que ahora pueden volver loco a sus defensores con sus pivotes y giros en la pintura, sin embargo, los pívots van también por otros caminos y al igual que ellos juegan por fuera, los jugadores de perímetro también pisan la zona más de lo que se hacía antes.

Si por jugar de pívot nos referimos a que se pase la pelota al poste bajo, pues sí, eso es una rara avis en la NBA de hoy. Así entendido, salvo en los casos de tres o cuatro equipos que cuentan con un jugador muy grande y habilidoso para jugar en esa posición, apenas si llegan balones allí. Sin embargo, eso no impide ver ciertos movimientos en la pintura de jugadores que llegan en bote y se giran para hacer un tiro a la media vuelta, igual que podía hacerlo antes un pívot que recibía y hacía ese movimiento después de una finta previa.

Ahora los pívots pueden (o les dejan) hacer otras cosas, y así tenemos el ejemplo de Domantas Sabonis (Kings), jugador que suele estar siempre entre los mejores de la liga en la estadística de puntos por bloqueo puesto (sí, en la NBA hay datos para todo), pero además puede subir la pelota (recuerdo que en su día ganó un concurso de habilidades del “All Star”), repartir juego y tirar triples, además de jugar alguna vez en el poste y pegarse en la pintura por los rebotes.

Y el mejor jugador de la liga es un pívot: Jokic. El pívot de Denver está ya entre los mejores interiores de siempre, hasta el punto de que no podría contradecir a nadie que me dijera que es el mejor de la historia por mucho que, en mi caso, tenga otras preferencias. Y es que nunca vimos un pívot tan completo como él. Capaz de jugar en la pintura y superar a cualquier con juegos de pies, fintas y habilidades que no parecen corresponderse con un físico (aparentemente tosco) como el suyo. Además puede subir la pelota y dirigir los ataques de su equipo, repartir juego desde el poste alto, y hasta tirar triples (y meterlos, que es lo importante, pues está entre los mejores porcentajes de acierto de la liga).

Jugar de pívot nunca fue fácil
Está claro que el exceso de triples y el llamado “small ball” (juego con jugadores de perímetro) no facilita jugar al poste ni el juego del pívot clásico, pero tampoco podemos olvidar que para los jugadores interiores nunca fue fácil jugar en la pintura, y siempre es más cómodo jugar por fuera (menos contacto, menos golpes). Para qué te vas a estar “pegando” por ganar la posición, si o no te pasan o encima te pitan falta de ataque si el que “pega” eres tú cuando a ti te estuvieron “breando” antes:



La supuesta ventaja física de un pívot frente a un jugador de perímetro (aunque ahora éstos tienen tamaños y pesos muy parecidos) suele ir en su contra, y es que si el pívot “sopla” a su defensor y sale despedido por una cuestión puramente física (más un poco del método Stanislavski), será falta sí o sí. Aquí podemos ver un ejemplo de esta temporada:



¿Cambiarán las reglas para equilibrar el juego?
El diferente criterio arbitral que rige la defensa de perímetro o interior no facilita el juego de los pívots. Mientras que a un jugador de fuera el mínimo toque puede considerarse falta, por ejemplo, ya sea conduciendo el balón o saliendo de un bloqueo, el pívot necesita que se le cuelguen tres o cuatro jugadores de los brazos como si fuera un árbol (que le pregunten a O´Neal) para que la piten.

En el pasado, si eras un pívot imparable había que buscar la manera de reducir ese dominio. Y así pasó, por ejemplo, en los años 50 (inicios de la NBA) cuando la superioridad de George Mikan fue vista como un peligro, y se decidió aumentar el tamaño de la zona duplicando las dimensiones del área restringida de 1,8 metros (6 pies) a 3,6 metros (12 pies) en 1952. La idea era alejar a Mikan del aro para reducir su dominio, y aunque sus números bajaron, lideraría a sus Minneapolis Lakers a ganar un par de títulos más.

Más tarde, en los años 60, Chamberlain sería la razón para volver a agrandar la zona (en 1964) aumentando el área restringida de 3,6 metros a 4,8 (16 pies) en un intento por dificultar su dominio del juego.

Incluso en la NCAA también quiso controlar el dominio de los pívots a finales de los 60, más concretamente para evitar la superioridad del jugador de UCLA, Lew Alcindor (más tarde Abdul-Jabbar), prohibiendo los mates. La medida no tuvo mucho éxito porque siguió liderando a su universidad para conseguir más títulos. Y, de hecho, el mismo dice que esa limitación le ayudó a mejorar su técnica individual añadiendo más recursos a su juego.

Si en el pasado se pretendió equilibrar el juego limitando las posibilidades de los jugadores interiores, ¿cambiarán las reglas para limitar el tiro de tres puntos? Algunos barajan la posibilidad de eliminar los triples desde las esquinas. Otros citan la opción de alejar la línea de tres puntos, aunque mucho tendrían que hacerlo para que tiren sólo los mejores tiradores, y así permitir que se busquen más tiros de media distancia y al poste bajo. Veremos.

A la espera de posibles cambios que permitan un juego más equilibrado en la NBA, igual que disfruté del juego en el pasado, disfruto ahora, y lo haré en el futuro, porque siempre hubo, hay y habrá partidos buenos y malos que vendrán determinados por el acierto, ya se hagan tiros de tres o se la juegue un pívot en el poste, porque igual se puede apreciar una buena circulaciónn de balón para llegar a un triple abierto como de un balón interior que termina con un gancho en la pintura. Por cierto, animo a los nostálgicos a ver una decena de partidos NBA de una semana al azar, para contabilizar el número de balones interiores que se juegan. Tal vez se sorprendan... para bien.

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martes, 16 de abril de 2024

El lagunero opina… 2023-24 (VI): 2 opciones en el Play-in

Por Jorge

Lakers que hizo buenos resultados en los últimos quince partidos de temporada regular (11-4), terminó con más victorias (47) que el curso anterior (43), y, sin embargo, en el salvaje oeste ocupará una peor posición final (octavo) que entonces (séptimo), pero tendrá dos oportunidades de acceder a playoffs desde un Play-in que se jugará a partir de la próxima madrugada.

Final de temporada
La buena racha fuera de casa en la última gira angelina lejos del Crypto.com permitió atisbar esperanzas incluso de pelear por evitar el Play-in, pero las derrotas contra los Warriors (la última con la inoportuna baja de Anthony Davis) cerró esa posibilidad.



Por el camino, D´Angelo Russell se convirtió en el jugador que más triples ha metido en un curso para Lakers superando a Nick Van Exel (183 en 1994-95) tras una victoria frente a Philadelphia, dejando esa marca en 226 al final de la temporada.



Play-in contra Pelicans y luego ya veremos…
Los precedentes favorecen a Lakers (3-1 en temporada regular) después de la última victoria en el partido final en New Orleans con un triple doble estupendo de LeBron James: 28 puntos, 11 rebotes y 17 asistencias (en el día que superaba las 11.000 en su carrera). La mala noticia fue la retirada al vestuario antes de tiempo de Davis por problemas físicos en la espalda.



Cada partido es una historia y Lakers no se podrá confiar atendiendo a la derrota que tuvo en casa de Pelicans en el último partido de 2023 (129-109). Clave para acceder al playoff al primer intento, además de que pueda jugar Davis, estará en la aportación del banquillo con los necesarios minutos de calidad que deben dar Taurean Prince, Jaxson Hayes y Spencer Dinwiddie.

En caso de derrota, Lakers tendría una segunda oportunidad contra el equipo perdedor del enfrentamiento entre Sacramento Kings y Golden State Warriors. Y aquí los antecedentes de este curso son muy malos, porque los Kings barrieron a los angelinos (4-0) y los de San Francisco también fueron superiores (3-1). Al menos, ese partido se jugaría en L.A.

Si Lakers gana contra los Pels, se las vería en primera ronda contra Denver Nuggets, a los que seguramente se les tendrán ganas después del 4-0 de la final de conferencia de la pasada temporada.

Si hay que recurrir a la segunda oportunidad, ganar supondría jugar la primera eliminatoria de playoffs contra Oklahoma City Thunder, el sorprendente mejor equipo de la conferencia oeste al final de la temporada regular.

A la espera de analizar lo que vaya a ocurrir e, recordemos a un par de legendarios angelinos que saben bastante de lo que es ganar campeonatos.

Cumpleaños del G.O.A.T. y Cooper se convierte en leyenda
Todo aficionado que haya vivido el “Showtime” de los Lakers recordará la figura atlética y delgada de Michael Cooper. Destacado por su labor defensiva y por su tiro de tres puntos. Pues bien, “Coop” fue elegido para entrar en el “Hall of Fame” del baloncesto, lo que significa que si ya era legendario para los seguidores angelinos, ahora pasa a ser también una leyenda del baloncesto. Y probablemente la próxima temporada verá retirado su número 21.



Por otro lado, hoy cumple 77 el gran Kareem Abdul-Jabbar, ganador de 6 anillos de campeón (5 con los angelinos) y también de algún reconocimiento, incluso tardío, como el que recibió hace poco más de un año cuando LeBron le superó al frente de la lista como máximo anotador de la historia de la NBA.

Y es que mientras los Lakers van a emprender la difícil misión de ganar su anillo número 18, Kareem recibió en aquella ocasión otro anillo que reconocía sus casi 40 años de liderazgo al frente de la tabla de anotadores de la liga.

Esperando que los Lakers consigan salvar el play-in y hagan un buen papel en postemporada, veremos si son capaces de sumar otro anillo a su palmarés, para contentar a todos sus aficionados y también a Cooper y a Jabbar.

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domingo, 16 de abril de 2023

Jabbar sigue siendo el número uno

Por Jorge

Algunos lectores puede que no sepan quién es Kareem Abdul-Jabbar (juventud, divino tesoro), aunque a lo mejor les suene del pasado mes de febrero cuando le entregó a LeBron James el “testigo” como máximo anotador de la historia de la NBA… y sin embargo, Kareem, en el día que cumple 76 años… sigue siendo el número uno.

Reconozco que como admirador de Abdul-Jabbar, no me gustó que LeBron le arrebatara ese récord anotador, porque me cae mejor el legendario pívot que la actual estrella de la liga, y porque me parece que honra mejor ese tipo de hazaña. Ojo, que no digo que no reconozca los méritos de James, y desde luego que no estoy de acuerdo con aquellos que minusvaloran su marca anotadora porque metió muchos triples (que culpa tendrá si Jabbar sólo metió uno). Simplemente, es que Kareem es uno de mis favoritos.

Pero vayamos a la razón del título de esta reflexión. Y que no es otra que Jabbar es el jugador que ganó más partidos de temporada regular de la historia de la NBA: 1.074 (de 1.560 que jugó). Y ese también es un récord que tiene mérito, porque ganar no es nada fácil en una liga tan competitiva. Y tampoco podemos olvidar que el objetivo del juego es así de simple: ganar partidos.

Jugar muchas temporadas (y por tanto partidos) ofrece más posibilidades de ganar, obvio, y por eso la lista de más ganadores está copada por jugadores de carrera muy longeva: Robert Parish (1.014), Tim Duncan (1.001), John Stockton (953) y Karl Malone (952) completan el quinteto de jugadores más “ganadores”.

El siguiente en la lista es LeBron James (924), que esta temporada jugó 55 partidos, de los que “sólo” ganó 28. Eso sí, tal y como jugó esta última temporada (29 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias de promedio), todo apunta a que extenderá su carrera por unos cuantos años más, así que también podría tener a tiro esta marca. Sin embargo, es posible que deje de jugar muchos partidos a medida que avance su carrera hacia la retirada.

Durante las cinco temporadas que lleva jugando con los Lakers, James jugó 56 partidos de media por culpa de las lesiones y descansos, y aunque su físico es asombroso a los 38 años, la edad no perdona y lo normal es que los achaques y esos descansos continúen para seguir jugando a gran nivel. Teniendo eso en cuenta, y tomando como ejemplo lo que pasó en el último lustro en los Lakers, tendría que jugar cuatro o cinco temporadas más para poder superar a Kareem al frente de esa lista.

Veremos, pero mientras tanto, los seguidores de Abdul-Jabbar todavía podremos decir con orgullo que el creador del “Skyhook” es el jugador que más partidos ganó de la historia de las temporadas NBA.

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sábado, 11 de marzo de 2023

Baloncesto en Cine y TV (34): Tiempo de victoria: La dinastía de Los Lakers

Por Jorge

El baloncesto vive buenos tiempos en materia de documentales, películas y series gracias a las plataformas de contenidos audiovisuales. Y entre los estrenos más recientes la serie que está teniendo más éxito es “Tiempo de victoria”.

Tal vez el triunfo de esta ficción radica en la polémica que generó, una vez que la realidad quizás no se parezca mucho a lo que se cuenta en ella. Sin embargo, ya fue renovada para una segunda temporada que habrá que ver por donde tira.

La serie: “Winning Time: The Rise of the Lakers Dynasty” (2022)



La creación de la serie tiene su punto de partida en la compra de los derechos del libro “Showtime” escrito por Jeff Pearlman y publicado en 2013, con la idea de hacer una adaptación a la pantalla.

El libro tiene el subtítulo de “Magic, Kareem, Riley y la dinastía de Los Ángeles Lakers en los años 80” y se trata de un repaso de la historia de los Lakers desde la llegada de Jerry Buss hasta que “Magic” anunció que era portador del virus VIH (1991).

La serie en esta primera temporada toma como base los acontecimientos que tuvieron lugar durante el curso 1979-1980 y todas las vicisitudes que se vivieron en Los Angeles Lakers. La compra de la franquicia a cargo de Jerry Buss, la llegada de “Magic” Johnson vía draft, la salida de Jerry West del banquillo sustituido por Jack McKinney, y mucho más.

Equivaldría a los cinco primeros capítulos (de un total de 22) del libro, así que habrá que ver como evoluciona si finalmente se hace una segunda temporada siguiendo la misma línea.

Protagonistas: Buss, “Magic”, Riley… y una época

El elenco protagonista está formado por muchos actores y actrices desconocidos para la mayoría del público español, como por ejemplo Quincy Isaiah, que da vida a “Magic” Johnson.

Sin embargo, entre ellos también se encuentran algunos más reputados con nominaciones a grandes premios del mundo de la interpretación. Es el caso de Sally Field, en el papel de la madre de Jerry Buss (a quien por cierto no recuerdo que se haga referencia en el libro), que fue varias veces nominada a los Oscar y que lo ganó en 1980 y 1985. Adrien Brody haciendo de Pat Riley, que ganó el Oscar a mejor actor en 2002. Y John C. Reilly como Jerry Buss que fue nominado como mejor actor de reparto por los Globos de Oro y los Oscar en 2002, y que ganaría el premio del Sindicato de Actores de Estados Unidos.

En general todos los intérpretes hacen un gran trabajo siguiendo la línea marcada durante toda la serie, que consiste en caricaturizar a unos personajes reales resaltando algún aspecto negativo de su personalidad hasta el extremo, con el objetivo de hacer cierta gracia sensacionalista.

Particularmente es atractivo por no ser muy común, la técnica de romper la cuarta pared, es decir, que algunos personajes (Jerry Buss y “Magic”, principalmente) se giran para hablarle a la cámara como si se dirigieran a los espectadores que están detrás de la pantalla.

Cabe destacar de la serie la recreación de aquella época gracias al vestuario. También la banda sonora que se puede escuchar durante sus capítulos, que incluye una gran selección de la música de aquellos tiempos, merece mucho la pena. Además la fotografía reproduce la imagen y el color característico de las retransmisiones televisivas que se vivieron en esos primeros 80.

Polémica y reflexión

Recrear libremente, aunque a partir de algunos datos verdaderos, una época con nombres y apellidos de personas vivas conlleva un problema si lo que se dice o hace no gusta a esas personas y sus allegados. Y la verdad es que si se dice muchas veces que la realidad supera a la ficción, cuesta pensar que “Magic” Johnson fuera tan promiscuo como parece en la serie, que Kareem Abdul-Jabbar fuera tan huraño y se llevara mal con él, o que Jerry West fuese tan malhablado y malhumorado en su día a día.

La caricaturización extrema de personajes no gustó a algunos implicados porque se pueden producir consecuencias debido a la ignorancia de muchos espectadores que confunden realidad con ficción. Así Jabbar comentó que organiza campus educativos para niños, y los padres pueden pensar que el tiene ese carácter arisco que se ve en la serie y que de ese modo no quieran que sus hijos acudan a esos eventos que pueden ser muy positivos para ellos.

El caso más extremo es el de Jerry West, que ya contó en un libro biográfico acerca de las circunstancias familiares de su infancia, y sobre sus problemas de depresión, pero en todos los capítulos aparece poco menos que como un chiflado paranoico. Y por eso parece que ejercerá acciones legales contra los responsables de la serie.

Los creadores de la serie no engañan a nadie… a partir del segundo capítulo, momento en el que se incluye en los créditos finales un aviso dirigido a ofendidos, y diría que también a ignorantes, cuando se afirma que:

“Esta serie es una dramatización de ciertos hechos y sucesos. Algunos de los nombres han sido cambiados y algunos de los eventos y personajes han sido ficcionados, modificados o compuestos con fines dramáticos”.

Seguramente el revuelo del visionado del primer capítulo provocó la necesidad de añadir esa apostilla al resto de capítulos para evitar malinterpretaciones y demandas.

Estamos en tiempos en los que se revisa el pasado a través de libros, películas, series y documentales, y discernir la realidad de la ficción no es fácil en tiempo de redes e internet, aunque habría que recordar que la literatura lleva siglos haciendo ficción de la realidad, como por ejemplo pasa con la novela histórica, y no parece que haya que explicar que buena parte de lo que contienen muchas de esas obras no es real. Quizás porque la lectura, por desgracia, es una actividad en peligro de extinción.

A lo mejor el problema está en una educación deficiente y en la falta de formación cultural que no permite el desarrollo de un espíritu crítico a quienes consumen ficción televisiva o cinematográfica. La posibilidad de no verse engañados o de conocer mejor la realidad pasa por investigar y acudir a otras fuentes de información más allá de los contenidos audiovisuales.

En cualquier caso si el objetivo de la serie es entretener y hasta en algún momento divertir, a mi juicio lo consigue, aunque también es verdad que para mí todo aquello que esté relacionado con el baloncesto me gusta más allá de que tenga unas predilecciones y preferencias por encima de otras. Ahora bien, aquellos aficionados que esperaban una recreación más fidedigna de la realidad y que tampoco quedaron muy contentos, basta con decirles que existen libros y documentales a través de los cuales se puede conocer la historia de aquellos Lakers.

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jueves, 23 de febrero de 2023

El lagunero opina… 2022-23 (V): 23 partidos camino de la postemporada o del fracaso

Por Jorge

Veintitrés son los partidos que le quedan a los Lakers para conseguir alcanzar la postemporada. La empresa no es inalcanzable, pero no parece fácil si nos dejamos llevar por los resultados, y sobre todo, por las sensaciones vividas hasta la fecha.

Por el camino, salieron y llegaron cinco jugadores con a priori un balance positivo en el intercambio… pero a lo mejor ese cambio de cromos llegó tarde. Y, mientras, LeBron James añadió una nueva página a su magnífico palmarés convirtiéndose en el máximo anotador de la historia de la NBA.

Traspasos
El primer jugador nuevo en aterrizar en L.A. fue el japonés Rui Hachimura procedente de Washington, que recibió a Kendrick Nunn. Ambos terminan contrato, así que habrá que ver si el nipón continuará en los Lakers en próximas temporadas.

Como dijo el entrenador Darvin Ham, Hachimura refuerza la posición de alero, un buen jugador físicamente hablando, pero con menos acierto del que se le espera desde su llegada a la liga. Como dijeron otros especialistas, tal vez su viaje a la costa oeste (más cercana de su familia japonesa) le permita sentirse más feliz y así mejorar su rendimiento. Por ahora está formando parte del quinteto inicial del equipo, y su juego alterna buenas jugadas con otras más propias de un jugador novato.

Luego poco antes de la fecha límite de traspasos llegaría la ansiada (para muchos), salida de Russell Westbrook. En un intercambio a tres bandas entre Lakers, Utah y Minnesota llegaban de los Wolves D’Angelo Russell, Malik Beasley y Jarred Vanderbilt. Lakers a cambio se desprendía de Westbrook (ahora en Clippers), Juan Toscano Anderson y Damian Jones.

Westbrook sin ser jugador para Lakers cuando fue fichado, lo cierto es que jugó mejor de lo que muchos criticaron, y de haber acabado la temporada de púrpura y amarillo habría podido ser candidato al premio al mejor sexto hombre de este curso… de no ser porque no goza del beneplácito de la crítica.

D´Angelo Russell, su principal recambio, demostró lejos de L.A. (fue drafteado y jugó para Lakers dos temporadas más que aceptable en tiempos difíciles) su condición de jugador “all star”, notable por momentos… pero tampoco excepcional. ¿Encajará ahora en esta coyuntura de urgencia por alcanzar los playoffs? De momento su juego fue aceptable, y por momentos brillante, en sus tres primeros partidos. En cualquier caso, no sé si conseguir el “logro” de la postemporada permitirá que continúe en el equipo en el futuro (también acaba contrato).

Sus otros “compañeros de traspaso”, Malik Beasley y Jarred Vanderbilt, especialistas para defender, tirar y en definitiva hacer el “trabajo sucio” tienen alguna opción más de continuar por contrato, pero también esa posibilidad dependerán de su rendimiento en este tramo final de curso.

A cambio de los anteriores se marcharon Juan Toscano Anderson y Damian Jones casi inéditos en Lakers, así que por esa parte parece que el equipo ganó con este canje.

Sin embargo, faltan los últimos cambios que de momento son más difíciles de entender. Thomas Bryant, uno de los mejores de la temporada marchó a Denver para reforzar un candidato al título por Davon Reed, un escolta con buen porcentaje desde el triple… que de momento se limitó a una participación testimonial en Lakers. Y Patrick Beverley salió rumbo a Orlando por el pívot Mo Bamba. ¿No necesitaba Lakers de la defensa del primero? ¿Acaso cubre la bisoñez del segundo la eficiencia de Bryant?

Que Beverley está como las maracas de Machín es algo indiscutible, como también que su rendimiento fue al menos aceptable, y no me extrañaría que acabase reforzando a algún equipo candidato a grandes cotas. Más dudas genera la llegada de Bamba, que de momento dejó algún detalle en su único partido con la camiseta amarilla, y desde luego tiene planta para ayudar al equipo si consigue explotar sus condiciones físicas.



Últimos partidos
Los resultados de los partidos jugados desde la última vez que comentamos la travesía angelina por esta temporada fueron malos (5 victorias por 7 derrotas), más pendientes del récord de LeBron James, y de los posibles cambios en la plantilla que consiguieran cambiar la dinámica del equipo.

La última victoria frente a los Pelicans y otra anterior en casa de Golden State invita al optimismo, pero las derrotas anteriores fueron duras.

James metió más de 40 puntos (46) al único equipo de la liga que le quedaba a lo largo de su carrera (Clippers), con un récord personal de 9 triples (de 14)… pero se perdió. También se perdió en Boston con la famosa queja arbitral que nunca puede justificar una derrota. Otro partido perdido fue en Brooklyn donde descansaron Anthony Davis y LeBron… con vistas a “lucirse” en el Madison. ¿No podía haber alternado descansos uno y otro para tener opciones de victoria en ambos partidos?

También se perdería en New Orleans y Portland con partidos desastrosos, y hasta el día del récord contra OKC, donde lo importante parece que no era la victoria a juzgar porque las redes sociales angelinas siempre culminan cada partido con una imagen del resultado… y esta vez se olvidó del marcador a cambio de las loas, merecidas, eso sí, a James.

El récord


Nada se puede añadir aquí que no se haya dicho ya sobre esta marca y el reconocimiento que por ella merece LeBron James. Sin embargo, no hay que olvidar que hablamos de un deporte colectivo, y aquí lo importante es ganar. Conseguir campeonatos. Y este curso de momento no va por el camino correcto, y no será fácil que se consiga no ya el título, sino tan siquiera jugar postemporada.

Ahora después del “alivio” de dejar atrás la consecución de esa marca anotadora, es momento de que todo el mundo dé un paso al frente. Y es que parece que hasta a la otra “estrella” del equipo no le hacía mucha gracia esa carrera por un logro individual.



¿Tendrán los Lakers suficiente con 23 partidos para remontar el vuelo y alcanzar los playoffs? Veremos.

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martes, 11 de octubre de 2022

El lagunero opina… 2022-23: Previa de un curso que será difícil que se haga peor que el pasado

Por Jorge

Los Lakers, que no Los Angeles Lakers, están de 75 aniversario este curso, y estaría bien jugar una buena temporada después del varapalo de la última en la que ni siquiera se clasificó para jugar los playoffs.

Las expectativas en L.A. siempre son altas, y para un equipo que cuenta con LeBron James y Anthony Davis deben serlo aún más, pero después del desastre de la pasada temporada, veremos por donde tira este curso con un entrenador novato en el banquillo.

Entrenador nuevo y novatos
Darvin Ham tendrá su primera oportunidad como entrenador jefe en la NBA en un banquillo complicado. Su experiencia previa como asistente es amplia e incluye el anillo de Milwaukee Bucks en 2021, pero lidiar con estrellas en L.A. no será lo mismo. Y, de momento, la pretemporada (faltan dos partidos por jugarse) por mucho que sea una “milonga” que sirve para que se paseen los jugadores y se haga caja, no deparó ni resultados ni juego más allá de los suplentes.

La consigna durante el “training camp” fue mejorar la defensa y está por ver que se consiga. Equipo hay para hacerlo mejor que en el pasado, pero no será fácil… si la combinación de jugadores en pista apenas cuenta con los más preparados para jugar en defensa.

El draft no trajo nada especial. Max Christie fue una elección de segunda ronda, un “one and done” procedente de Michigan State que promedió en su único año universitario 9 puntos en media hora de juego. Dato poco halagüeño cuya impresión no mejoró después en la liga de verano y en pretemporada. Muy verde.

No drafteados llegaron Cole Swider y los “hijos de papá”: Scotty Pippen jr. y Shareef O´Neal. Los dos primeros se hicieron hueco en el equipo con “Two-way contract”, es decir, que seguramente pasen más tiempo en el equipo vinculado de G-League que jugando en la NBA. El último tuvo menos suerte y se marchó ya a la G-League (Ignite) después de la liga de verano pese a causar una buena impresión en el poco tiempo que jugó: corre bien la pista para su tamaño, juega bien el bloqueo y continuación, y tiene mejor mano que el padre (eso no era muy complicado).

Swider puede ser un especialista desde el triple, pero tiene que mejorar físicamente. Pippen jr. puede meter de fuera, pero es tan irregular en el tiro como en la dirección. Seguramente su fichaje venga respaldado más por sus posibilidades defensivas.

Mercado de fichajes
El movimiento más importante del verano para Lakers estuvo en la extensión de contrato de LeBron James que le une al equipo hasta la 2023-24 y con una opción del jugador por una temporada más con un sueldo difícil de rechazar: ¡50 millones de dólares!

Luego fueron llegando muchos jugadores de perímetro como Troy Brown, Lonnie Walker, Patrick Beverley y Dennis Schroeder (que se incorpora más tarde al equipo después del “tute” que se pegó en el pasado Eurobasket). Más Juan Toscano-Anderson, y los interiores Thomas Bryant y Damian Jones, dos viejos conocidos en Lakers.

Más allá de la especulación de la posible salida en traspaso de Russell Westbrook por Kyrie Irving que no se concretó, tal y como estaba el mercado este verano no parece que haya sido malo para la gerencia angelina con un grupo de jugadores que pueden anotar, pero cuyo papel principal debería estar en el trabajo defensivo.

Otra vez habrá que lidiar con algunas cabezas complicadas en el vestuario, Beverley y Schroeder, que pueden ser una bomba de relojería si sus minutos y los resultados no son buenos. Por cierto, Beverley por fin jugará para el equipo que le seleccionó en el draft en 2009, y tiene que ser el líder defensivo del equipo.

Pretemporada
La mejor noticia de la pretemporada fue ver en acción a Kendrick Nunn después de un año en blanco. Capaz de jugar en los dos lados del campo, puede ser un titular importante este curso.


Austin Reeves volvió a demostrar su talento en estos partidos de “pachanga” y llama mucho la atención que no tenga su contrato garantizado para este curso. No sé a qué esperan pero el muchacho se ganó una buena renovación el curso pasado.

Luego Wenyen Gabriel también demostró que puede ser otra sorpresa agradable como jugador de recambio comodín capaz de hacer un poco de todo.

Y, entre los jugadores que se fichan para rellenar plantilla peleando por un puesto final, tal vez Matt Ryan se haga un hueco gracias a su puntería desde la línea de tres como demostró en el último amistoso contra los Warriors.


Expectativas
¿Quién se aventura a pronosticar una buena temporada angelina después del resultado del curso pasado? Ni disponer de superestrellas garantizan ya nada, y en el oeste menos con equipos como los campeones Warriors, los Clippers con la vuelta de Kawhi Leonard, los Suns de Devin Booker y Chris Paul, Dallas con Luka Doncic, Denver con el MVP Jokic, y Memphis con Ja Morant como estrella emergente como aspirantes a las mejores posiciones en su conferencia.

Sólo cinco jugadores repiten del curso pasado (incluido el ausente Nunn), y así es muy difícil crear una dinámica de equipo ganadora. Luego con muchos partidos y pocos entrenamientos más allá de trabajo específico, de recuperación, sin contacto… si no se consiguen resultados pronto a lo mejor hay que buscar otro entrenador. Y luego, tanto si la temporada no es buena como si lo es… otra vez a reconstruir, porque ahora mismo sólo James y Davis tendrían contrato asegurado para la siguiente. Qué difícil es jugar en L.A…

75 años y “Showtime”



Los Lakers se fundaron en 1947 en la ciudad de Minneapolis, y a buen seguro que como parte de los “festejos” por el 75 aniversario que se celebrarán a lo largo de toda la temporada, también se retira, por fin, el número 99 de la primera gran estrella de la franquicia. El próximo 30 de octubre se celebrará un acto de homenaje, póstumo, a la figura de “Mr. Basketball”: George Mikan.



Y la historia de los Lakers tuvo posiblemente su década más esplendorosa con los equipos del “Showtime” de los 80, y el pasado mes de septiembre se celebró una reunión de parte de los jugadores que formaron aquellos equipos que consiguieron cinco títulos y un par de finales más en aquella década.
Incluso se atrevieron a entrenar un rato bajo la dirección de Pat Riley, y así pudimos ver una vez más con 75 años a sus espaldas, el mítico “Skyhook” de Kareem Abdul-Jabbar.


El seguidor angelino confía que esta temporada el equipo esté a la altura y si no se consigue otro título, difícil misión siempre, que no se haga el ridículo del año pasado y se pueda disfrutar de buen juego y de al menos unos cuantos partidos de postemporada.

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sábado, 16 de abril de 2022

Aniversario de diamantes de Kareem

Por Jorge

La NBA celebraba esta temporada 2021-2022 el 75 aniversario de su nacimiento tomando como partida la temporada 1946-47 cuando la liga se denominaba BAA (Basketball Association of America) y que dos años después se fusionaría con la NBL (National Basketball League) para dar lugar a la National Basketball Association.

Y tal día como hoy de hace 75 años se disputaba el primer partido de las finales que jugarían los Philadelphia Warriors y Chicago Stags, mientras en Harlem (Nueva York) ese mismo día nacía uno de los mejores jugadores de la historia de la liga, si no el mejor: Ferdinand Lewis Alcindor Jr., y que hoy se conoce como el legendario Kareem Abdul-Jabbar.

Jabbar se retiró de las pistas en la temporada 1988-89, y en su último curso como jugador profesional recibió homenajes en todas las canchas que visitó como rival. Todo un acontecimiento en cada una de aquellas ciudades.

Con motivo de su última visita a su ciudad natal la cadena TBS que en aquella ocasión emitía el Knicks-Lakers (22 de noviembre de 1988), recordó en la presentación previa de su retransmisión la trayectoria de Kareem de esta breve y espectacular manera:



Kareem cumple hoy también su aniversario de diamantes como la NBA, y para conmemorar su cumpleaños espero que sus seguidores y los de BA-LON-CES-TO hayan disfrutado con esta pequeña “joya” de vídeo vintage.

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viernes, 16 de abril de 2021

Kareem y el mate

Por Jorge

Kareem Abdul-Jabbar cumple años hoy, y como es tradición, BA-LON-CES-TO felicita al legendario jugador repasando otro detalle relativo a su figura. Y en este caso para celebrar sus 74 años repasaremos la curiosa relación de Jabbar con el mate.

Un capítulo sorprendente a la par que alucinante que muchos aficionados conocerán, o tal vez no, se refiere a los tiempos universitarios del por entonces conocido como Lew Alcindor en UCLA (Universidad de California Los Ángeles) en los años 60. Y tiene que ver con la prohibición de hacer mates que se impuso en la competición, y que muchos justificaron por considerarla una acción del juego que rompía la estética clásica y purista del baloncesto, y para evitar lesiones, pero que en realidad tenía como clara intención la de evitar su superioridad en el baloncesto universitario después de finalizar su primera temporada (1966-67) con un balance de 30 victorias y ninguna derrota. Esta prohibición se conoció como “Lew Alcindor Rule”, y Gonzalo Vázquez, explicó en este artículo su origen.

Por supuesto, la medida no sirvió de nada porque si bien no se podían hacer los mates, él se limitaba a dejar la pelota suavemente por encima del aro, y siguió anotando con la misma facilidad. Y su dominio en su etapa en la NCAA que no se había visto antes ni se volverá a ver después continuó. Los datos son incontestables en las tres temporadas que jugó en UCLA (en aquella época durante el año “freshman” los jugadores no competían): 26.4 puntos (récord en una carrera colegial) y 15.5 rebotes de media en los 88 partidos que jugó. Su universidad sólo perdió dos partidos durante su etapa allí, y consiguió ganar tres campeonatos además de ser elegido como el mejor jugador del torneo NCAA en los tres casos.

En aquella época no se contabilizaban las asistencias (se hizo a partir de 1984) ni los tapones (1986), y a buen seguro que también hizo números en esos apartados que habrían redondeado su estadística. Dentro de ésta se puede destacar como dato curioso que su porcentaje de tiros libres fue más bajo (62.8%) que de tiros de campo (63.9%), con lo que quizás la mejor estrategia para limitar su juego habría debido pasar por hacerle faltas y no por la prohibición del mate.



Kareem en un concurso de mates

Siguiendo con los mates, muchos no sabrán que Kareem Abdul-Jabbar participó en un concurso de mates en su etapa NBA en 1977 junto a M.L. Carr (Detroit) y a Ron Lee (Phoenix).

La CBS era la cadena nacional de televisión que retransmitía los partidos de la NBA desde la temporada 1973-74 hasta la de 1989-90. Y en el curso 1976-77, primero después de la fusión NBA-ABA, se estableció un concurso de mates que se desarrollaba en fases previas que se disputaban en el descanso del considerado partido de la semana, y que concluyó con la final que se disputó en el descanso del sexto (y último) partido de las finales NBA que jugaron aquella temporada Portland Trail-Blazers y Philadelphia 76ers. La final enfrentaría a Larry McNeill (Golden State Warriors) contra el que sería el ganador Darnell "Dr. Dunk" Hillman, que había jugado para los Indiana Pacers, aunque en ese momento estaba sin equipo.

Muchas estrellas baloncestistas de la época, algo impensable ahora, participaron en esos concursos previos además de Jabbar: Julius Erving, George Gervin, Moses Malone... Y como youtube es un archivo increíble de imágenes, allí podemos encontrar la participación del entonces jugador de los Lakers:



Como se puede ver, los mates no tienen nada que ver con los que vemos ahora en las pistas, pero permite ver la agilidad que tenía en aquellos tiempos un “gigante” como Kareem.

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miércoles, 11 de noviembre de 2020

Basket Music (22): Bailando sobre el parqué

Por Jorge

Si bien esta sección suele hace referencia a un personaje que relaciona música y baloncesto, esta vez toca presentar un libro que recoge muchas historias que ejemplifican esa relación: “Bailando sobre el parqué. El apasionante partido baloncesto vs. música” de Óscar Quant.

El autor jugó al baloncesto en sus años mozos, y ahora es músico y lidera una banda, “SkyhookS”, que él mismo define como “un grupo de música pop en el que todas nuestras canciones giran alrededor del mundo del baloncesto”.

El libro comienza con un bonito recuerdo de los dos narradores de baloncesto NBA por excelencia en España, Ramón Trecet (en la frase que abre el libro) y Andrés Montes (en los agradecimientos). Y el prólogo corre a cargo de Raúl López, legendario del baloncesto español, que habla de su relación con la música y la importancia que ésta tuvo en su carrera y en su vida. Y lo cierra con el epílogo Loquillo, músico que también tuvo su etapa baloncestística en la mocedad.

Su lectura se hace amena y fácil porque se distribuye en muchos capítulos corto (separados en cuatro partes a modo de cuatro cuartos), y dejando un espacio para el descanso con fotografías de imágenes sorprendentes de baloncesto y música donde se puede ver por ejemplo a la extraordinaria jugadora australiana Liz Cambage pinchando en un festival de música, o la portada de algunos discos.

Las anécdotas y los datos curiosos sobre baloncesto y música se suceden a lo largo de todas sus páginas, haciendo especial mención a la relación de las grandes estrellas del baloncesto NBA con la música: Bill Walton, “Magic” Johnson, Kareem Abdul-Jabbar, Pete Maravich, Michael Jordan, Dennis Rodman, Shaquille O´Neal, Kobe Bryant, LeBron James… y también a músicos de renombre como Grateful Dead, Michael Jackson, Whitney Houston, Red Hot Chili Peppers, Prince, Pearl Jam, Mick Jagger…

El libro permite conocer los pinitos que hizo Kobe Bryant en la música, llegando a hacer un disco cuya edición fue cancelada por la discográfica. O también la existencia de unas escenas de baloncesto de un partido entre grandes filósofos y jugadores de los Knicks que se eliminaron del montaje final de “Annie Hall”, película de Woody Allen, gran aficionado a la música y el baloncesto, y de quien se incluye alguna que otra frase de esas que no nos puede dejar indiferentes: “Créanlo, incluso para ser así de malo, debo ensayar todos los días”, refiriéndose a sus habilidades con el clarinete, instrumento que toca en la “New Orleans Jazz Band”.

También hay capítulos que relatan la obra y milagros de determinados jugadores (Manute Bol, Nate Davis, Wilt Chamberlain) bajo la excusa de que el grupo del autor hizo una canción sobre ellos, pero no por ello dejan de ser interesantes por las historias que se cuentan.

Y como no podía ser de otro modo, el libro tiene un capítulo sobre la relación de Kareem Abdul-Jabbar con el jazz, en el que se incluye la traducción de un texto del propio Jabbar en el que reflexiona sobre lo que supone esta música para él, y se remata con una lista de sus discos favoritos.

El autor considera el baloncesto el quinto elemento del hip-hop (junto al breakdance, los grafittis, el rap y los DJ´s) y aprovecha para relacionar las zapatillas Air Jordan con esta cultura, y apunta detalles sorprendentes sobre la influencia de la música en el diseño de algunos de sus modelos. Y posiblemente el capítulo más amplio es el dedicado al streetball para comentar sus orígenes, míticos jugadores de la calle en New York, la cancha más famosa, y hasta mencionar lugares de juego en España.

Es tal la cantidad de temas musicales con el baloncesto como protagonista que aparecen en el libro (como anécdota hay un listado de hasta 36 canciones que mencionan a “Magic” Johnson) que con su permiso me serviré de él para ir desgranando algunos de ellos en esta sección de “Basket Music”. Y aquí dejo una lista de reproducción de Youtube del autor que incluye muchos de los temas tratados en él:



Como en todo libro que incluye una cantidad notable de datos, existe el riesgo de cometer algún error, y en este caso no es una excepción. Así el autor coloca el “All Star” de 1989 en Dallas en vez de Houston, que es donde se jugó. Y menciona “Juego mortal” como el título de la película “Juego con la muerte” (“Game of death”) de Bruce Lee en la que aparece Abdul-Jabbar. Y cuando cita que Wilt Chamberlain es el único jugador de la historia que fue nombrado novato del año y MVP de la NBA en la misma temporada, también se equivoca, pues Wes Unseld también lo fue en 1969.

Luego en una mención al legendario entrenador de los Celtics, “Red” Auerbach, se añade una nota al pie de página donde se indica que ganó dieciséis títulos con Boston. Tal vez convendría aclarar que de ellos “sólo” nueve lo fueron como entrenador, y los otros siete los hizo en calidad de ejecutivo del equipo. Y si se cita a Al Attles, compañero de Wilt Chamberlain en Philadelphia, como posterior mánager general de los Golden State Warriors, cosa que es cierta, la verdad es que su posterior papel más relevante después de colgar las botas fue como entrenador de ese equipo cuando fueron campeones en 1975.

El autor también confiesa sus predilecciones y gustos baloncestísticos y musicales a lo largo del libro, en los que se puede coincidir o no, eso es lo de menos, pero también hace algún comentario que quizá no se ajuste demasiado a la realidad, como cuando al acercarse a los devaneos musicales de Lonzo Ball, denomina a éste como un “base anotador”, e incluso el recuerdo le juega una mala pasada al confundir el homenaje que recibió Michael Jordan en el “All Star Game” de 2003 cuando en el descanso de ese partido Mariah Carey cantó en su honor, cosa que hizo enfundada en una camiseta-vestido con el número 23 de los Wizards, equipo en el que jugaba por entonces Jordan, y no en una camiseta vintage de los Bulls como menciona él.



En cualquier caso, si la música y el baloncesto son tus aficiones, y te gustan las historias que relacionan ambas disciplinas, este libro tiene que estar en la estantería de tu particular biblioteca.

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jueves, 16 de abril de 2020

El lagunero opina… Honrando a Kareem mientras se decide jugar o no jugar

Por Jorge

Jugar o no jugar parece que es el dilema que estudia la NBA. Se barajan posibilidades como acabar por jugar unos playoffs reducidos en una sede única, pero de momento la WNBA pospuso su inicio previsto para el 15 de mayo, y a medida que pasa el tiempo aumentan las opciones de que termine por suspenderse el curso 2019-2020.

El jugador angelino Jared Dudley, al citarse que la NBA estaba muy pendiente de los plazos de la liga china para actuar en consecuencia, se pronunció hace varias semanas en las redes sociales para indicar que nada se resolverá hasta junio, y que si se está prolongando la toma de una decisión definitiva no es más que por una cuestión de dinero. Así parece que por desgracia todo se reduce a decidir entre dinero o salud.



Al inicio de esta crisis sanitaria se publicó que dos jugadores de Lakers, no se citaron nombres, habían dado positivo por coronavirus, pero pasado el tiempo de cuarentena, de momento la salud es buena y parece que ahora no hay jugadores contagiados.



Mientras se toma una decisión, la información más importante que puede comentar el lagunero, covid-19 aparte, es la compra del Forum por parte de Steve Ballmer, propietario de los Clippers, que así puede desbloquear el veto que tenían para construir en unos terrenos cercanos un pabellón para el equipo pobre de Los Ángeles. De momento parece que la antigua casa de los Lakers se mantendrá en pie para seguir su actividad como lugar de celebración de conciertos y otros eventos. Sin embargo también se apunta a que en un futuro cercano llegará el día que acabará por derrumbarse para construir otro complejo con vistas a una nueva explotación comercial.

Resumiendo, la rivalidad entre Lakers y Clippers quizás crezca llegado ese momento teniendo en cuenta que para los seguidores de Lakers esa cancha evoca grandes recuerdos porque allí jugaron todas las estrellas del equipo, incluido Kobe Bryant, y se consiguieron míticos éxitos en el siglo pasado cuando fue su hogar entre 1967 y 1999. Quién sabe, ojalá ese día no llegue y el edificio se mantenga en pie aunque sólo sea para servir como recordatorio de una etapa dorada de los Lakers.

Otra noticia que tocó al entorno de los Lakers fue una reciente encuesta de una cadena deportiva estadounidense que aprovechó para “jugar” con los aficionados para ver quién era el mejor jugador de la historia del baloncesto universitario, y sorprendentemente fue elegido Michael Jordan seguido de Larry Bird.

No tengo ninguna duda de que esos jugadores tuvieron una excelente etapa en la NCAA, pero considerar que fueron mejores que Lew Alcindor, parece una temeridad. Y así el propio “Magic” Johnson dejaba claro en las redes sociales cual era su mejor jugador universitario recopilando algunos de los méritos del que luego sería Kareem Abdul-Jabbar, y a lo que el propio Jabbar respondió reconociendo que lo realmente extraordinario fue la amistad que forjaron ambos en su etapa en los Lakers.



Hoy precisamente cumple 73 años el legendario Jabbar, y aprovechando la reivindicación que hizo de él “Magic” Johnson y otros muchos seguidores tras el resultado injusto de esa encuesta, que mejor momento que este para disfrutar de baloncesto vintage con 70 de sus mejores “skyhook” que la NBA recopiló hace varios años cuando entró en la séptima década de edad. Por cierto, algunos de ellos encestados en el mencionado Forum de Inglewood.

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