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sábado, 2 de mayo de 2026

El lagunero opina… 2025-2026 (VIII): 1ª ronda vs Rockets y previa con OKC

Por Jorge

Lakers avanza a segunda ronda después de ganar a los Rockets en una serie que teniendo en cuenta los juicios de los especialistas, fue de dientes de sierra, pues tan pronto alucinaban con el rendimiento angelino, como esperaban que Houston fuera el primer equipo de la historia en levantar un 3-0 en contra.

Y seguramente ni eran tan buenos después de las tres primeras victorias, ni luego tan malos cuando se perdieron los dos siguientes… hasta conseguir la victoria definitiva en el sexto partido. Ahora toca analizar brevemente que pasó en esta primera eliminatoria, qué se debe mejorar, y cuáles son las perspectivas para afrontar el enfrentamiento contra Oklahoma.

Partido 1: 107-98
Houston se presentó sorpresivamente para este partido sin el concurso de Kevin Durant, con problemas en una rodilla, dejando así el mando de su equipo en manos del joven Reed Sheppard.

Lakers comenzó pasando muy bien para hacer 13 asistencias (8 de LeBron James) en el primer cuarto, y desde el principio fue por delante en el marcador afianzando sus ventajas gracias al acierto desde el triple (10 de 19:52%).

Houston cuidó mejor la pelota que Lakers (13 pérdidas frente a las 18 angelinas) y sacó provecho sobre todo de los rebotes ofensivos (21) para mantenerse en el partido pero sin poner en peligro la victoria local debido al desacierto en el tiro de tres (11 de 33).

Partidazo de Luke Kennard con 27 puntos (5 de 5 en triples) y otra vez con LeBron haciendo de todo 19-8-13, y DeAndre Ayton dominando en la pintura 19-11.



Partido 2: 101-94
Buen arranque angelino otra vez con Marcus Smart destacando en defensa y ataque (3 de 4 en triples) para hacer frente al también buen inicio de Durant que volvió para este partido en el que ejerció por momentos de base subiendo la pelota y dirigiendo el ataque de los Rockets.

El acierto triple siguió del lado de Lakers, y aunque Houston reaccionó en el tercer cuarto para llegar a darle la vuelta al marcador después de haber estado hasta 15 abajo, sus pérdidas fueron un lastre difícil de levantar, destacando las 9 de Durant, que no es un base y Lakers supo apretarle para provocar esas recuperaciones.

Kennard continuó donde lo había dejado en el partido anterior con 23 puntos y 3 de 6 en triples, mismo acierto que el de Rui Hachimura. A ellos se les unió Smart con 25 y 5 robos de balón, pero el mejor para los angelinos fue LeBron:



Partido 3: 108-112
Lakers volvió a empezar con acierto desde el triple, ejemplificado con el 6 de 6 en tiros y 16 puntos de Hachimura, aprovechando otra vez la ausencia de Durant (que ya no volvería en la serie).

La ofensiva más deslabazada permitión la recuperación de Houston en la segunda parte, y gracias a las pérdidas angelinas y a su mejora en el acierto, tomaron el mando en el marcador en el último cuarto, y con 101-95 a 40 segundos del final todo apuntaban a victoria de los Rockets… pero en un final alocado, 3 tiros libres de Smart y un triple de James tras sacarle la pelota por detrás a Shepard llevaron el partido a la prórroga… habiendo tenido un intento triple más para ganar.

El récord de 1-7 en prórrogas esta temporada para Houston se corroboró en un tiempo extra no muy bien jugado por ninguno de los dos equipos, pero decantado para Lakers gracias a Smart y sus 8 puntos con buen temple desde los tiros libres.



Partido 4: 115-96
El atasco ofensivo de Lakers al final del primer cuarto e inicio del segundo puso por delante en el marcador a los Rockets que solo hicieron que aumentar la ventaja hasta el final, salvo por el maquillaje de los suplentes angelinos en los minutos de la basura.

Mucho desacierto, muchas pérdidas (8 de LeBron) aprovechadas por Houston, y con el doble doble 19-10 de Ayton como lo poco salvable para Lakers.

Partido 5: 93-99
Vuelta a L.A. y muchos pensaban que se cerraría la eliminatoria y más con la vuelta de Austin Reaves después de perderse 9 partidos, que salió del banquillo para anotar su primer tiro, un triple de casi 9 metros…

Pero los Rockets demostraron mejor nivel físico, con más piernas y un acierto triple en momentos importantes que hicieron que el partido se convirtiese en el clásico intento angelino de recortar la diferencia a base de arreones… sin éxito.

18-17 de Ayton como mejor angelino limitando la aportación de Alperen Sengun y 25 de James (pero con 0 de 6 en triples) no fueron suficiente para hacer buena la vuelta de Reaves (22 puntos pero también mal en el triple: 2 de 8).

Partido 6: 78-98
Si todos llegaron al quinto partido pensando que sería el definitivo, al sexto se llegaba pensando en que habría que ir a un séptimo y definitivo encuentro… pero Lakers volvió a su mejor versión de la serie dominando el marcador desde el principio, con Reaves sustituyendo en el quinteto inicial a un decaído Kennard.

Otro buen arranque al inicio del segundo cuarto con un parcial de 0-9 en menos de 3 minutos para afianzar el dominio, que ya se mantendría en una especie de intercambio de golpes hasta el final del partido.

21 puntos de Hachimura con 5 de 7 en triples, alguno de ellos importantes para contestar alguna reacción de los Rockets, pero el mejor volvió a ser LeBron:



Balances 1ª ronda: Lakers 4 – Rockets 2
Los entrenadores y los jugadores, en definitiva los equipos, son tan buenos como el último de sus resultados. Para muestra estos Lakers, que levantaron admiración con un Luka Doncic estelar en el mes de marzo, de tal manera que algunos ya les situaba como candidatos al título, para luego caer en el pesimismo con su lesión y la de Reaves…

Luego la primera victoria de esta eliminatoria fue catalogada de sorpresa por muchos especialistas, quizás por el nivel de acierto que no se esperaba, y no digamos cuando se llegó al 3-0. Sin embargo, la falta de piernas y la sensación de cansancio unida a la recuperación de Houston, hizo recular a esos entendidos pensando que quizás se llegaría a un séptimo partido para cerrar la serie…

Y, como se dijo al principio, ni tan buenos al principio, ni tan malos después. La eliminatoria iba a ser igualada y así fue. Houston pagó su bisoñez… aunque a la vez esa juventud le ayudó a jugar con más piernas y energía, poniendo contra las cuerdas en varios momentos a unos veteranos Lakers que supieron resolver liderados por el más viejos de todos: LeBron James.

Previa 2ª ronda: OKC
Ahora llega el mejor equipo de la temporada, vigente campeón, y máximo favorito para ganar otra vez el anillo. Palabras mayores. Aquí, sí, sería una sorpresa no ya que Lakers pasara de ronda, tan siquiera que fuera capaz de ganar un partido. Más si tenemos en cuenta lo sucedido en la primera ronda para cada uno de los equipos, y lo que pasó en los enfrentamientos de la temporada regular, en la que todos los partidos fueron ganados por los Thunder.

¿Qué necesita Lakers para tener alguna opción por mínima que sea? Mantener el nivel en triples que demostró en la eliminatoria contra Houston, que sin ser una maravilla (38.6%) mejoró el porcentaje de temporada. Y si no se está bien en ese apartado habrá que trabar el juego, hacer gala de una dureza defensiva rayando en el límite del reglamento para intentar sacar de sus casillas a los jugadores de Oklahoma.

Un 14 de 24 en tiros libres en el último partido de la eliminatoria previa, porcentaje que menos mal que no influyó en el resultado final, no invita al optimismo si se consigue llegar al final de los partidos con marcadores igualados. Así que habrá que estar más acertado también en ese apartado.

Por último, habrá que intentar jugar a un ritmo más pausado del que querrá imponer Oklahoma, porque si J.J. Redick sigue sin apenas dar minutos al banquillo, más que de manera testimonial, las piernas no aguantarían jugando a toda pastilla.

En definitiva, ahora contra los Thunder todo será más difícil porque ellos suman experiencia y piernas para conseguir una eliminatoria más fácil camino de la final de conferencia. Pero esto es baloncesto, en la pista juegan cinco contra cinco y habrá que ir partido a partido… buscando el milagro.

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jueves, 23 de abril de 2026

Lecturas de Baloncesto: “Subnormal” y “Tri tri triple”

Por Jorge

En el día internacional del libro, BA-LON-CES-TO vuelve a traer un par de recomendaciones de lecturas relacionadas con el baloncesto. Libros para aficionar a la lectura pero también al baloncesto.

En este caso son un cómic que aborda un problema social que hay que combatir y que puede ayudarse del baloncesto, y otro libro que permite conocer parte de la historia del baloncesto español. Libros tanto para ampliar conocimientos y divertirse, como para entender valores del baloncesto que van más allá del deporte.

- “Subnormal” – Fernando Llor y Miguel Porto, Evolution Comics, 2020

El título de este cómic se acompaña del subtítulo “historia de un acoso escolar”, y contiene la biografía dibujada de la niñez de Iñaki Zubizarreta, exjugador de baloncesto profesional que sufrió acoso en su etapa escolar.

Al final del cómic hay un epílogo con multitud de fotos de su actividad como jugador de baloncesto, pero también de algunas de sus charlas para combatir el acoso escolar, del que en su caso salió en parte gracias al baloncesto.

Zubizarreta se dedica a la divulgación para combatir el “bullying” realizando charlas en centros educativos, y participa de numerosas actividades, como la que nació en la temporada 2019-2020 auspiciada por la ACB y la asociación NACE (No al Acoso Escolar), que unieron fuerzas para la campaña "Actuamos Contra el Bullying: el monstruo con cara de niño", y de la que luego han seguido participando multitud de jugadores y personajes públicos para luchar contra este problema.

Para quien quiera conocer un poco más sobre su historia y su actividad, puede escuchar la siguiente charla en “Café con B”, un interesante podcast que se dedica a conversar con personas relacionadas con el baloncesto (exjugadores/as, entrenadores, periodistas, etc.):



Algunos pasajes de este cómic, editado por Panini comics a través de su sello Evolution, son bastante crudos, pero se hace necesario este tipo de libros para mostrar esta realidad si queremos erradicar comportamientos que están más presentes de lo que creemos en nuestra sociedad.

- “Tri tri triple” – Javier Maestro, Córner, 2025

Este libro tiene por título el reclamo radiofónico de tiempos en los que meter un triple era poco menos que como meter un gol, no como ahora que se anotan continuamente. Y en su portada se añade una breve explicación de su contenido: “Un recorrido por el boom del baloncesto en España en los años 80 con los protagonistas y periodistas que lo vivieron”.

Sin embargo, en realidad abarca un mayor espacio temporal pues aunque se centre sobre todo en esos años 80, también se hace referencia a cómo se gestó esa explosión del baloncesto español desde finales de los 70, y luego continua con su evolución en los primeros 90.

Javier Maestro, periodista que trabajó en diferentes medios y que es el creador de la web de baloncesto encestando.es da voz a los protagonistas, jugadores, entrenadores y especialmente a periodistas y fotógrafos que estuvieron en esa época, para descubrir al lector un baloncesto diferente al actual, con multitud de anécdotas y detalles que serán interesantes incluso para quienes sí lo conocieron.

Y al texto se le añaden algunas fotografías de jugadores y también portadas de algunos periódicos y revistas de aquellos tiempos, que ayudarán a conocer como cubrían el baloncesto los medios de comunicación entonces.

Para quien quiera saber más sobre el contenido de este libro editado por Córner, sello editorial especializado en temática deportiva que pertenece al Grupo Roca Editorial, puede consultar esta entrevista al autor.

Feliz día del libro y felices lecturas de baloncesto. Y recuerden que tienen en el blog más recomendaciones lectoras con el baloncesto como protagonista.

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jueves, 16 de abril de 2026

El lagunero opina… 2025-2026 (VII): bajonazo y a por Houston (53-29: 4º oeste)

Por Jorge

Marzo llenó de optimismo a los seguidores angelinos… pero las lesiones de Luka Doncic y Austin Reaves parece que condenan las aspiraciones de los Lakers en postemporada. Si hubiese que titular con una sola palabra lo sucedido en las últimas semanas, no se podría utilizar otra que no fuese bajonazo.

A final de curso tocará analizar las lesiones, la gestión de juego, y otras cuestiones más profundas, porque ahora toca revisar brevemente las últimas semanas de temporada regular, y sobre todo dejarse de lamentos y perfilar la previa de la primera eliminatoria de playoffs contra los Rockets.

Final de temporada y lesiones
Las últimas semanas del curso regular vio a unos Lakers capaces de ganar en Miami (126-134) gracias a los 60 puntos de Luka (ya comentados en el blog), para luego ganar y perder en el “clutch”, en Orlando (104-105) con una última canasta de Luke Kennard, y en Detroit sin su estrella Cade Cunningham (113-110).

Después se ganó a tres de los peores equipos de la temporada: Indiana (130-137), Nets (116-99) y Wizards (120-101). Este último sin Doncic, sancionado después de acumular su técnica número 16 por un rifirrafe sin sentido contra Brooklyn.

La última victoria de mérito sería contra los Cavs (127-113), para que LeBron James se convirtiese en el jugador que más partidos ha ganado en la historia de la NBA (1229) sumando temporada regular y playoffs, y con la que Doncic cerró el mes de marzo como el jugador de Lakers que más puntos metió durante un mes (600) tras anotar 42.



Luego llegaría la derrota sin paliativos en Oklahoma (139-96) y las lesiones, que dejarían tocado al equipo cayendo en Dallas (134-128), pero “salvando los muebles” para conseguir ventaja de campo en la primera ronda de playoffs con las victorias en San Francisco contra los Warriors (103-119) y en L.A. frente a Suns (101-73) y Jazz (131-107), bajo el liderazgo de LeBron. Un cierre de regular que ni tan mal habida cuenta del varapalo de las lesiones de Doncic y Reaves.

Oportunidad para Redick
Que la NBA es una liga de estrellas no ofrece dudas. Y lidiar con ellas no es fácil porque los jugadores tienen el control, así que destacar en los banquillos fue cosa de muy pocos entrenadores a lo largo de la historia. J.J. Redick está ante una gran oportunidad para demostrar cómo de bueno es, después de llevar a los Lakers a una doble temporada de 50 victorias (curso 2024-2025) o más (53 este año).

Inexperto en grandes lides, ahora que no dispondrá de su “superestrella” Doncic ni de su “segunda espada” Reaves, habrá que ver qué es capaz de hacer con un grupo de jugadores menores y suplentes liderados por el veterano James.

Importante, no tiene mucho que perder. Si el equipo no pasa la eliminatoria pero la compite, bastará, porque tendrá la justificación de las lesiones de sus dos jugadores más importantes. Pero si hace los ajustes pertinentes y consigue que el equipo avance, no digamos ya si se juega bien sacando rendimiento de los secundarios, entonces se habrá ganado el respeto en una franquicia histórica y exigente para al menos un par de cursos más… si es que no se alcanzan cotas más altas.

El lagunero no se escondió hasta ahora, Redick no es santo de su devoción, por decisiones tácticas discutibles o al menos claramente mejorables, y por la gestión del vestuario en lo que a minutaje se refiere, con la sensación de que no sacó todo el potencial de los suplentes. Ahora es el momento, no le queda otra porque está en manos de ellos… Veremos si ya no es tarde.

1ª ronda playoffs: Houston Rockets
El cara a cara durante el curso fue favorable a los Lakers 2-1. Si de normal es una referencia aproximada pero no determinante pues una cosa es la temporada regular y otra los playoffs, ahora pierde más valor todavía dado que ni Doncic ni Reaves podrán jugar en esta eliminatoria.

Hace un mes en un doble enfrentamiento consecutivo jugado en Houston, Lakers ganó ambos partidos, victorias que entonces se antojaron muy importantes para el desenlace final de la temporada, como se demuestra ahora ante la igualdad entre ambos equipos, pues contribuyeron a dar ventaja de campo a Lakers, que empezará jugando en su pista y en un hipotético séptimo partido se la jugaría en casa.

Como equipos parejos que son, todo apunta a que serán los pequeños detalles los que decanten la balanza para uno u otro equipo. A lo largo de la temporada Lakers fue el equipo que más tiros libres tiró (casi 27 tiros por partido), y aunque 10 los tiraba el ausente Luka, habrá que mejorar el 76% de acierto desde la línea (5º peor de la liga) si los partidos se resuelven en el “clutch time”.

Y si de minutos finales hablamos, Lakers es el equipo con mejor porcentaje de victorias en finales cerrados con un 73% (22 victorias – 8 derrotas). Y nuevamente, aunque no esté Doncic, esa experiencia puede ser importante si se llega a los momentos decisivos con el marcador igualado, pues a Houston no le fue tan bien (22 victorias – 23 derrotas), seguramente por adolecer de un buen director de juego para afrontar esos instantes.

En materia de pérdidas de balón, tal vez la ausencia de Doncic sí sea una ventaja para Lakers, como “líder” de la liga con 4 balones perdidos por partido, y si tenemos en cuenta que durante la temporada tanto Houston como Lakers andaron parejos en esa estadística negativa, quien mejor cuide la pelota puede que desequilibre la balanza a su favor.

Por último, la defensa en transición angelina fue bastante pobre a lo largo del curso, y aunque el ritmo más pausado de los playoffs pueda ser una “ventaja” ahora, los Lakers tendrán que dar su mejor versión en el apartado defensivo, tan importante en postemporada, si quieren pasar a segunda ronda y ganar así tiempo para recuperar a Doncic y Reaves.

Felicidades, Kareem
Kareem Abdul-Jabbar cumple hoy 79 años, y, como es tradición en este blog, el lagunero felicita el aniversario a esta leyenda angelina del baloncesto, aprovechando para “regalar” un vídeo que esperemos que sirva para dar suerte a los Lakers en su próxima andadura de postemporada.

Jabbar se enfrentó a grandes pívots e incluso tuvo que hacerlo al final de su carrera lejos del nivel físico de sus mejores años, como contra otra leyenda de los Rockets, Hakeem Olajuwon. En el siguiente vídeo, además de ver otro baloncesto muy diferente al que se juega ahora, con lo que eso puede tener de interesante para los aficionados, también se ve a un veterano Kareem en su última temporada en la liga (1989) jugando por última vez frente a un Olajuwon, al que todavía le quedarían por jugar varios cursos para alcanzar su mayor esplendor cuando lideró a Houston a su doble campeonato en 1994-95:



Olajuwon ganó entonces el duelo estadístico individual, aunque Jabbar demostró su categoría a punto de cumplir entonces los 42 años, y lo que es más importante, se llevaría la victoria porque el partido lo ganaron los Lakers. A ver si este ejemplo puede servir para dar ánimo a la afición angelina de cara a la próxima ronda de playoffs entre Rockets y Lakers.

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sábado, 11 de abril de 2026

Premios NBA 2026: polémica, curiosidades y vaticinio

Por Jorge

La temporada regular de la NBA está a uno o dos partidos (para cada equipo) de concluir, y volvemos a un “clásico” de esta época: jugar a predecir quienes serán los premiados de este curso 2025-2026. Luego a medida que se vayan conociendo esos galardonados, se abrirá el debate y la polémica sobre si merecían el premio, o si debería haber recaído en otro jugador por tal o cual motivo.

A lo largo de la historia se vivieron diferentes curiosidades alrededor de estos premios, y polémicas sobre algunas de las elecciones. Ahora la controversia está centrada en la regla de los 65 partidos jugados para poder optar a los principales galardones.

65 partidos
La NBA llegó a un acuerdo con la NBPA (asociación de jugadores) en 2023 por el que a partir de la temporada 2023-2024, se exigía jugar un mínimo de 65 partidos de temporada regular para poder optar al premio de MVP, jugador con mayor progresión, jugador defensivo del año, y también para formar parte de los mejores quintetos del curso.

La medida de la NBA iba encaminada a evitar los partidos de descanso que se tomaban las estrellas para regular esfuerzos, y que iban en perjuicio de televisiones, aficionados y patrocinadores.

Ahora que las exigencias físicas (y la mala gestión de los entrenadores, de la que habría que hablar) hacen que muchas grandes estrellas no cumplan ese requisito por lesión, y se alzan voces críticas abogando por modificar esa medida cambiando ese número mínimo de partidos, o para establecer algún tipo de excepcionalidad para casos determinados. Por ejemplo, Luka Doncic, se perdió esta temporada varios partidos para ir a su país natal, Eslovenia, a seguir el nacimiento de una de sus hijas. Circunstancia que para nada tiene que ver con descanso pactado para el jugador, y sí con una situación personal ajena al juego. Por eso, cuando el esloveno se quedó fuera para el resto de temporada por una lesión a un partido de esa mágica cifra de los 65, algunos exjugadores de la liga pensaron que ese motivo personal no debería descartarle de la carrera para conseguir algún premio esta temporada.

Fijar un número mínimo de partidos de juego puede generar polémica, pero lo cierto es que esa condición se conoce al inicio de la temporada y es la misma para todos. Y las lesiones forman parte del juego, y unas veces les toca a unos y otras veces a otros. Cuestión diferente es que tal vez ese límite de partidos pudiera bajar para quedar, por ejemplo, en jugar más de la mitad de la temporada, es decir, 42 partidos. También, otra opción podría ser tomar como referencia el número mínimo de partidos que jugó un premiado en el pasado, y se me viene a la memoria que Bill Walton (Blazers) jugó 58 partidos cuando ganó el MVP en 1978, o los 50 que jugó Pat Ewing (Knicks) cuando ganó el premio al novato del año en 1986.

Sistema de votación
El premio al mejor jugador de la temporada (MVP) se estableció por primera vez en la temporada 1955-1956, con Bob Pettit (Hawks) como su primer ganador. Entonces este galardón se decidía a partir de los votos de todos los jugadores de la liga. Y así sería hasta el curso 1980-1981 en el que se cambió el sistema de votación, pasando la responsabilidad de elegir los premiados a un panel de 100 periodistas especializados que siguen la liga.

Los periodistas tienen que proponer cinco nombres para el premio. Los situados en la posición 1 obtienen 10 puntos. En la posición 2, siete. El tercero obtiene cinco puntos. El cuarto obtiene tres puntos, mientras que el quinto sólo uno. Al final, se hace la suma de cada jugador y quien reciba el mayor número de puntos se lleva el trofeo.

Tal vez se podría discutir los méritos de esos periodistas votantes, pero más allá de eso, sus elecciones son las de unos especialistas que se guían por sus preferencias personales, más allá de estadísticas individuales o número de victorias. En definitiva, vendrían a ser como aficionados que sí tienen derecho de voto, de tal manera que siempre pueden existir diferencias entre ellos, y también con el resto de aficionados, pero eso no quiere decir ni que sus elecciones sean injustas o que otros jugadores también puedan merecer el premio.

Los seguidores de la liga pueden mostrar su disconformidad o estar de acuerdo con los premios otorgados, así fue y así será siempre. Más ahora que tiene acceso a información en forma de estadísticas, partidos y “highlights” como nunca lo tuvieron antes, y que además pueden expresar su opinión a través de las redes sociales. Y seguro que la NBA está encantada de que esto sea así y que se genere debate y hasta polémica. Cuanto más se hable de la liga, mejor para sus intereses.

Por ejemplo, visto ahora con perspectiva, a muchos aficionados les llama la atención que Kobe Bryant sólo ganara un premio de MVP a lo largo de su carrera, igual que Shaquille O´Neal, quien tuvo una etapa de dominio en los Lakers, y, sin embargo, Tim Duncan y Steve Nash, coetáneos de ambos, ganaron dos. ¿Merecieron Kobe y Shaq más premios? Tal vez. ¿Fue injusto que ganaran más Duncan y Nash? Seguro que no. Todos ellos hicieron méritos para ganar.

Situaciones curiosas
Si nos remontamos más atrás en el tiempo, al siglo pasado, seguro que también se vivieron premios más o menos discutidos... que igualmente seguro que fueron merecidos, pero que dejan alguna circunstancia llamativa que merece ser comentada.

Kareem Abdul-Jabbar ostenta el récord de ser el jugador que mayor número de veces fue elegido MVP de la temporada regular (6), sin embargo, llama la atención el premio que ganó en 1976, en su primera temporada en Los Ángeles Lakers. Sus promedios estadísticos de aquel curso no ofrecen duda alguna del merecimiento de ese galardón: 27.7 puntos, 16.9 rebotes (líder liga), 5.0 asistencias y 4.1 tapones por partido. Un rendimiento individual espectacular… pero su equipo no se clasificó para los playoffs.

Ese caso de Jabbar de hace medio siglo puede servir para destacar que para recibir un premio individual ahora, además de jugar muy bien, ese juego debe ir acompañado del éxito colectivo, de las victorias del equipo. Ya que aquella fue la primera y única vez que el MVP fue a parar a un jugador que luego no jugaría postemporada.

Otra situación curiosa la protagonizó antes otra leyenda: Bill Russell (Celtics). El pívot de Boston fue elegido MVP de la temporada en 1961 y 1962, y, sin embargo, no fue seleccionado en el mejor quinteto de esos años. Algo llamativo pero que tiene una explicación. El premio al mejor jugador lo votaban los jugadores (como apunté), y los mejores quintetos eran elegidos por los periodistas.

Entonces la rivalidad entre Wilt Chamberlain y Bill Russell estaba en un punto muy alto, y las preferencias entre jugadores y periodistas se repartían entre uno y otro, de ahí esa “extraña anomalía”. Por cierto, Chamberlain promedió 50 puntos y 25 rebotes en 1962… y el MVP fue para Russell. ¿Llamativo? Seguro que sí. ¿Injusto? No lo creo. Los Celtics se convirtieron en el primer equipo que alcanzaba las 60 victorias en una temporada ese curso. Otra ejemplo que demuestra que el rendimiento colectivo puede influir en la decisión para otorgar un premio individual.

Vaticinios de BA-LON-CES-TO
El ramillete de jugadores que aspiran al MVP de este curso es posiblemente más amplio que nunca, y aunque cada uno tiene su favorito, no sería injusto si ese premio lo recibe Nikola Jokic, Shai Gilgeous-Alexander, Victor Wembanyama (si llega a los 65 partidos), Luka Doncic (si finalmente recibe la “bula” de la liga), Jaylen Brown

Como aficionado al juego de pívot, y aunque en realidad el serbio haga de todo, como tirar de tres (a veces me parece que demasiado), subir la pelota y distribuir juego (líder de la liga en asistencias), y por supuesto jugar en la pintura, si tuviera que votar, mi voto sería para Jokic. Ahora bien, me parece que el premio será para Shai. El escolta de OKC es un ejemplo de eficiencia anotadora en el mejor equipo de la liga.

Para el entrenador del año también hay varios candidatos claros. J.B. Bickerstaff que ha dirigido a los Pistons al número uno del este; Joe Mazulla, que en una supuesta temporada de transición tras cambios y después de la lesión de Jayson Tatum, puso a los Celtics en el camino del título; Darko Rajaković mejoró el récord de Toronto en más de un 50% de victorias respecto al curso anterior, y tampoco se les esperaba en esa posición; Mark Daigneault, entrenador del equipo con el mejor balance de la temporada regular; Mitch Johnson, en su primera temporada como entrenador jefe tras su interinidad, lideró a los Spurs para superar las 60 victorias y casi doblar el registro del equipo respecto del curso anterior.

Mi voto sería para el entrenador de los Celtics, pero creo que la votación periodística otorgará el premio a Mitch Johnson. Será merecido en cualquiera de los casos.
br / El novato del año sólo tiene tres opciones claras, Kon Knueppel (Hornets), Cooper Flagg (Mavs), y VJ Edgecombe (76ers). Las estadísticas no arrojan grandes diferencias entre los dos primeros, y el mérito del tercero es haber destacado en un gran mercado con la presión que ello supone, y compartiendo pista con jugadores de muchos galones como Tyrese Maxey, e incluso Joel Embiid y Paul George, aunque estos últimos no estén en su mejor momento.

Si los votantes se decantan por la individualidad el premio será para Flagg, que parece claro que es el que tendrá mayor recorrido en el futuro, pero si pudiera votar, mi voto sería para Knueppel, por su nivel desde el triple (+42%) y que sus números tienen la valía de hacerlo en un equipo que jugará postemporada.

El defensor del año debería ser Wemby si alcanza el número mínimo de partidos. Vital en ese apartado para el buen rendimiento de su equipo, es alucinante su movilidad para intimidar a sus rivales. Si finalmente no llega a los 65, tal vez Chet Holmgren puede ser el elegido. Otro jugador clave para los Thunder, que son el mejor equipo defensivo de la liga.

Para el sexto hombre de la temporada todo apunta que el premio estará entre Keldon Johnson (Spurs) y Tim Hardaway jr. (Nuggets). Teniendo en cuenta que las estadísticas de uno y otro son muy similares, la mejor temporada de San Antonio debería desequilibrar la balanza del lado del jugador de los Spurs.

Por último, el premio al jugador más mejorado, y siguiendo la estela de los premiados de los últimos cursos, jugadores que alcanzaron el estrellato formando parte del “All Star Game”, Jalen Duren (Pistons) y Deni Avdija (Blazers) parecen los candidatos destacados, y aquí la temporada de Detroit debería desequilibrar la balanza.

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jueves, 2 de abril de 2026

Curiosidades de BA-LON-CES-TO (4): zapatilla para defender

Por Jorge

Esta sección del blog muestra situaciones que no son comunes de ver en el baloncesto. Y la NBA como competición que tiene tantos partidos unido a la idiosincrasia norteamericana da lugar a muchas de ellas.

Hace varias semanas pudimos ver a un jugador “defendiendo” zapatilla en mano tratando de hacer un tapón:



La acción más propia de una “pachanga” entre amigos que de un partido de baloncesto profesional, conllevó la protesta de jugador y entrenador porque se sancionó con falta técnica al utilizar un elemento ajeno al juego: la zapatilla.

No cabe duda que es elogiable el “esfuerzo defensivo”, aunque más bien habría que pensar que no anda muy bien de la cabeza. Imaginad que otro le pisa su pie descalzo durante esa acción y se lesiona...

Y no es la primera vez que se ve algo así. Para muestra otro par de ejemplos de cursos anteriores...





Ahora bien, más allá de la curiosidad, ¿cómo es posible que pierda la zapatilla sin que nadie le pise? ¿No sabe atarse los cordones? Pero es que incluso en los otros ejemplos tampoco parece que les pisan más que levemente, y pierden la zapatilla, da la impresión, con una facilidad pasmosa, probablemente porque en realidad no las llevan muy bien ajustadas.

No tener las zapatillas bien puestas puede ser un problema que acabe en lesión, y esto también pasa fuera del baloncesto:



Hace casi una década ya escribí sobre la necesidad de enseñar (también) a los jugadores a ponerse las zapatillas y recurrí a una “anécdota” que no lo es tanto, de una leyenda de los banquillos como John Wooden. Nunca está de más volver a recordar enseñanzas de un maestro.

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