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sábado, 2 de mayo de 2026

El lagunero opina… 2025-2026 (VIII): 1ª ronda vs Rockets y previa con OKC

Por Jorge

Lakers avanza a segunda ronda después de ganar a los Rockets en una serie que teniendo en cuenta los juicios de los especialistas, fue de dientes de sierra, pues tan pronto alucinaban con el rendimiento angelino, como esperaban que Houston fuera el primer equipo de la historia en levantar un 3-0 en contra.

Y seguramente ni eran tan buenos después de las tres primeras victorias, ni luego tan malos cuando se perdieron los dos siguientes… hasta conseguir la victoria definitiva en el sexto partido. Ahora toca analizar brevemente que pasó en esta primera eliminatoria, qué se debe mejorar, y cuáles son las perspectivas para afrontar el enfrentamiento contra Oklahoma.

Partido 1: 107-98
Houston se presentó sorpresivamente para este partido sin el concurso de Kevin Durant, con problemas en una rodilla, dejando así el mando de su equipo en manos del joven Reed Sheppard.

Lakers comenzó pasando muy bien para hacer 13 asistencias (8 de LeBron James) en el primer cuarto, y desde el principio fue por delante en el marcador afianzando sus ventajas gracias al acierto desde el triple (10 de 19:52%).

Houston cuidó mejor la pelota que Lakers (13 pérdidas frente a las 18 angelinas) y sacó provecho sobre todo de los rebotes ofensivos (21) para mantenerse en el partido pero sin poner en peligro la victoria local debido al desacierto en el tiro de tres (11 de 33).

Partidazo de Luke Kennard con 27 puntos (5 de 5 en triples) y otra vez con LeBron haciendo de todo 19-8-13, y DeAndre Ayton dominando en la pintura 19-11.



Partido 2: 101-94
Buen arranque angelino otra vez con Marcus Smart destacando en defensa y ataque (3 de 4 en triples) para hacer frente al también buen inicio de Durant que volvió para este partido en el que ejerció por momentos de base subiendo la pelota y dirigiendo el ataque de los Rockets.

El acierto triple siguió del lado de Lakers, y aunque Houston reaccionó en el tercer cuarto para llegar a darle la vuelta al marcador después de haber estado hasta 15 abajo, sus pérdidas fueron un lastre difícil de levantar, destacando las 9 de Durant, que no es un base y Lakers supo apretarle para provocar esas recuperaciones.

Kennard continuó donde lo había dejado en el partido anterior con 23 puntos y 3 de 6 en triples, mismo acierto que el de Rui Hachimura. A ellos se les unió Smart con 25 y 5 robos de balón, pero el mejor para los angelinos fue LeBron:



Partido 3: 108-112
Lakers volvió a empezar con acierto desde el triple, ejemplificado con el 6 de 6 en tiros y 16 puntos de Hachimura, aprovechando otra vez la ausencia de Durant (que ya no volvería en la serie).

La ofensiva más deslabazada permitión la recuperación de Houston en la segunda parte, y gracias a las pérdidas angelinas y a su mejora en el acierto, tomaron el mando en el marcador en el último cuarto, y con 101-95 a 40 segundos del final todo apuntaban a victoria de los Rockets… pero en un final alocado, 3 tiros libres de Smart y un triple de James tras sacarle la pelota por detrás a Shepard llevaron el partido a la prórroga… habiendo tenido un intento triple más para ganar.

El récord de 1-7 en prórrogas esta temporada para Houston se corroboró en un tiempo extra no muy bien jugado por ninguno de los dos equipos, pero decantado para Lakers gracias a Smart y sus 8 puntos con buen temple desde los tiros libres.



Partido 4: 115-96
El atasco ofensivo de Lakers al final del primer cuarto e inicio del segundo puso por delante en el marcador a los Rockets que solo hicieron que aumentar la ventaja hasta el final, salvo por el maquillaje de los suplentes angelinos en los minutos de la basura.

Mucho desacierto, muchas pérdidas (8 de LeBron) aprovechadas por Houston, y con el doble doble 19-10 de Ayton como lo poco salvable para Lakers.

Partido 5: 93-99
Vuelta a L.A. y muchos pensaban que se cerraría la eliminatoria y más con la vuelta de Austin Reaves después de perderse 9 partidos, que salió del banquillo para anotar su primer tiro, un triple de casi 9 metros…

Pero los Rockets demostraron mejor nivel físico, con más piernas y un acierto triple en momentos importantes que hicieron que el partido se convirtiese en el clásico intento angelino de recortar la diferencia a base de arreones… sin éxito.

18-17 de Ayton como mejor angelino limitando la aportación de Alperen Sengun y 25 de James (pero con 0 de 6 en triples) no fueron suficiente para hacer buena la vuelta de Reaves (22 puntos pero también mal en el triple: 2 de 8).

Partido 6: 78-98
Si todos llegaron al quinto partido pensando que sería el definitivo, al sexto se llegaba pensando en que habría que ir a un séptimo y definitivo encuentro… pero Lakers volvió a su mejor versión de la serie dominando el marcador desde el principio, con Reaves sustituyendo en el quinteto inicial a un decaído Kennard.

Otro buen arranque al inicio del segundo cuarto con un parcial de 0-9 en menos de 3 minutos para afianzar el dominio, que ya se mantendría en una especie de intercambio de golpes hasta el final del partido.

21 puntos de Hachimura con 5 de 7 en triples, alguno de ellos importantes para contestar alguna reacción de los Rockets, pero el mejor volvió a ser LeBron:



Balances 1ª ronda: Lakers 4 – Rockets 2
Los entrenadores y los jugadores, en definitiva los equipos, son tan buenos como el último de sus resultados. Para muestra estos Lakers, que levantaron admiración con un Luka Doncic estelar en el mes de marzo, de tal manera que algunos ya les situaba como candidatos al título, para luego caer en el pesimismo con su lesión y la de Reaves…

Luego la primera victoria de esta eliminatoria fue catalogada de sorpresa por muchos especialistas, quizás por el nivel de acierto que no se esperaba, y no digamos cuando se llegó al 3-0. Sin embargo, la falta de piernas y la sensación de cansancio unida a la recuperación de Houston, hizo recular a esos entendidos pensando que quizás se llegaría a un séptimo partido para cerrar la serie…

Y, como se dijo al principio, ni tan buenos al principio, ni tan malos después. La eliminatoria iba a ser igualada y así fue. Houston pagó su bisoñez… aunque a la vez esa juventud le ayudó a jugar con más piernas y energía, poniendo contra las cuerdas en varios momentos a unos veteranos Lakers que supieron resolver liderados por el más viejos de todos: LeBron James.

Previa 2ª ronda: OKC
Ahora llega el mejor equipo de la temporada, vigente campeón, y máximo favorito para ganar otra vez el anillo. Palabras mayores. Aquí, sí, sería una sorpresa no ya que Lakers pasara de ronda, tan siquiera que fuera capaz de ganar un partido. Más si tenemos en cuenta lo sucedido en la primera ronda para cada uno de los equipos, y lo que pasó en los enfrentamientos de la temporada regular, en la que todos los partidos fueron ganados por los Thunder.

¿Qué necesita Lakers para tener alguna opción por mínima que sea? Mantener el nivel en triples que demostró en la eliminatoria contra Houston, que sin ser una maravilla (38.6%) mejoró el porcentaje de temporada. Y si no se está bien en ese apartado habrá que trabar el juego, hacer gala de una dureza defensiva rayando en el límite del reglamento para intentar sacar de sus casillas a los jugadores de Oklahoma.

Un 14 de 24 en tiros libres en el último partido de la eliminatoria previa, porcentaje que menos mal que no influyó en el resultado final, no invita al optimismo si se consigue llegar al final de los partidos con marcadores igualados. Así que habrá que estar más acertado también en ese apartado.

Por último, habrá que intentar jugar a un ritmo más pausado del que querrá imponer Oklahoma, porque si J.J. Redick sigue sin apenas dar minutos al banquillo, más que de manera testimonial, las piernas no aguantarían jugando a toda pastilla.

En definitiva, ahora contra los Thunder todo será más difícil porque ellos suman experiencia y piernas para conseguir una eliminatoria más fácil camino de la final de conferencia. Pero esto es baloncesto, en la pista juegan cinco contra cinco y habrá que ir partido a partido… buscando el milagro.

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jueves, 16 de abril de 2026

El lagunero opina… 2025-2026 (VII): bajonazo y a por Houston (53-29: 4º oeste)

Por Jorge

Marzo llenó de optimismo a los seguidores angelinos… pero las lesiones de Luka Doncic y Austin Reaves parece que condenan las aspiraciones de los Lakers en postemporada. Si hubiese que titular con una sola palabra lo sucedido en las últimas semanas, no se podría utilizar otra que no fuese bajonazo.

A final de curso tocará analizar las lesiones, la gestión de juego, y otras cuestiones más profundas, porque ahora toca revisar brevemente las últimas semanas de temporada regular, y sobre todo dejarse de lamentos y perfilar la previa de la primera eliminatoria de playoffs contra los Rockets.

Final de temporada y lesiones
Las últimas semanas del curso regular vio a unos Lakers capaces de ganar en Miami (126-134) gracias a los 60 puntos de Luka (ya comentados en el blog), para luego ganar y perder en el “clutch”, en Orlando (104-105) con una última canasta de Luke Kennard, y en Detroit sin su estrella Cade Cunningham (113-110).

Después se ganó a tres de los peores equipos de la temporada: Indiana (130-137), Nets (116-99) y Wizards (120-101). Este último sin Doncic, sancionado después de acumular su técnica número 16 por un rifirrafe sin sentido contra Brooklyn.

La última victoria de mérito sería contra los Cavs (127-113), para que LeBron James se convirtiese en el jugador que más partidos ha ganado en la historia de la NBA (1229) sumando temporada regular y playoffs, y con la que Doncic cerró el mes de marzo como el jugador de Lakers que más puntos metió durante un mes (600) tras anotar 42.



Luego llegaría la derrota sin paliativos en Oklahoma (139-96) y las lesiones, que dejarían tocado al equipo cayendo en Dallas (134-128), pero “salvando los muebles” para conseguir ventaja de campo en la primera ronda de playoffs con las victorias en San Francisco contra los Warriors (103-119) y en L.A. frente a Suns (101-73) y Jazz (131-107), bajo el liderazgo de LeBron. Un cierre de regular que ni tan mal habida cuenta del varapalo de las lesiones de Doncic y Reaves.

Oportunidad para Redick
Que la NBA es una liga de estrellas no ofrece dudas. Y lidiar con ellas no es fácil porque los jugadores tienen el control, así que destacar en los banquillos fue cosa de muy pocos entrenadores a lo largo de la historia. J.J. Redick está ante una gran oportunidad para demostrar cómo de bueno es, después de llevar a los Lakers a una doble temporada de 50 victorias (curso 2024-2025) o más (53 este año).

Inexperto en grandes lides, ahora que no dispondrá de su “superestrella” Doncic ni de su “segunda espada” Reaves, habrá que ver qué es capaz de hacer con un grupo de jugadores menores y suplentes liderados por el veterano James.

Importante, no tiene mucho que perder. Si el equipo no pasa la eliminatoria pero la compite, bastará, porque tendrá la justificación de las lesiones de sus dos jugadores más importantes. Pero si hace los ajustes pertinentes y consigue que el equipo avance, no digamos ya si se juega bien sacando rendimiento de los secundarios, entonces se habrá ganado el respeto en una franquicia histórica y exigente para al menos un par de cursos más… si es que no se alcanzan cotas más altas.

El lagunero no se escondió hasta ahora, Redick no es santo de su devoción, por decisiones tácticas discutibles o al menos claramente mejorables, y por la gestión del vestuario en lo que a minutaje se refiere, con la sensación de que no sacó todo el potencial de los suplentes. Ahora es el momento, no le queda otra porque está en manos de ellos… Veremos si ya no es tarde.

1ª ronda playoffs: Houston Rockets
El cara a cara durante el curso fue favorable a los Lakers 2-1. Si de normal es una referencia aproximada pero no determinante pues una cosa es la temporada regular y otra los playoffs, ahora pierde más valor todavía dado que ni Doncic ni Reaves podrán jugar en esta eliminatoria.

Hace un mes en un doble enfrentamiento consecutivo jugado en Houston, Lakers ganó ambos partidos, victorias que entonces se antojaron muy importantes para el desenlace final de la temporada, como se demuestra ahora ante la igualdad entre ambos equipos, pues contribuyeron a dar ventaja de campo a Lakers, que empezará jugando en su pista y en un hipotético séptimo partido se la jugaría en casa.

Como equipos parejos que son, todo apunta a que serán los pequeños detalles los que decanten la balanza para uno u otro equipo. A lo largo de la temporada Lakers fue el equipo que más tiros libres tiró (casi 27 tiros por partido), y aunque 10 los tiraba el ausente Luka, habrá que mejorar el 76% de acierto desde la línea (5º peor de la liga) si los partidos se resuelven en el “clutch time”.

Y si de minutos finales hablamos, Lakers es el equipo con mejor porcentaje de victorias en finales cerrados con un 73% (22 victorias – 8 derrotas). Y nuevamente, aunque no esté Doncic, esa experiencia puede ser importante si se llega a los momentos decisivos con el marcador igualado, pues a Houston no le fue tan bien (22 victorias – 23 derrotas), seguramente por adolecer de un buen director de juego para afrontar esos instantes.

En materia de pérdidas de balón, tal vez la ausencia de Doncic sí sea una ventaja para Lakers, como “líder” de la liga con 4 balones perdidos por partido, y si tenemos en cuenta que durante la temporada tanto Houston como Lakers andaron parejos en esa estadística negativa, quien mejor cuide la pelota puede que desequilibre la balanza a su favor.

Por último, la defensa en transición angelina fue bastante pobre a lo largo del curso, y aunque el ritmo más pausado de los playoffs pueda ser una “ventaja” ahora, los Lakers tendrán que dar su mejor versión en el apartado defensivo, tan importante en postemporada, si quieren pasar a segunda ronda y ganar así tiempo para recuperar a Doncic y Reaves.

Felicidades, Kareem
Kareem Abdul-Jabbar cumple hoy 79 años, y, como es tradición en este blog, el lagunero felicita el aniversario a esta leyenda angelina del baloncesto, aprovechando para “regalar” un vídeo que esperemos que sirva para dar suerte a los Lakers en su próxima andadura de postemporada.

Jabbar se enfrentó a grandes pívots e incluso tuvo que hacerlo al final de su carrera lejos del nivel físico de sus mejores años, como contra otra leyenda de los Rockets, Hakeem Olajuwon. En el siguiente vídeo, además de ver otro baloncesto muy diferente al que se juega ahora, con lo que eso puede tener de interesante para los aficionados, también se ve a un veterano Kareem en su última temporada en la liga (1989) jugando por última vez frente a un Olajuwon, al que todavía le quedarían por jugar varios cursos para alcanzar su mayor esplendor cuando lideró a Houston a su doble campeonato en 1994-95:



Olajuwon ganó entonces el duelo estadístico individual, aunque Jabbar demostró su categoría a punto de cumplir entonces los 42 años, y lo que es más importante, se llevaría la victoria porque el partido lo ganaron los Lakers. A ver si este ejemplo puede servir para dar ánimo a la afición angelina de cara a la próxima ronda de playoffs entre Rockets y Lakers.

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lunes, 16 de marzo de 2026

El lagunero opina… 2025-2026 (VI): objetivo la tercera plaza (42-25: 3º oeste)

Por Jorge

Buen balance de Los Ángeles Lakers (9-4) desde la última vez que “El lagunero” se pasó por aquí, subiendo de la quinta a la tercera posición del oeste, a priori el mejor puesto al que se puede aspirar si tenemos en cuanto que los Thunder y los Spurs parecen inalcanzables a falta de 15 partidos para el final de la temporada regular.

Tres duras derrotas
El peor momento para el equipo en este periodo coincidió con la dura caída ante los Celtics (89-111), más candidatos del este ahora con la vuelta de Jayson Tatum, en el día del homenaje a Pat Riley (foto arriba). Esa derrota dejó tocado al equipo encadenando tres seguidas sumando luego otra ante Orlando (109-110) y en Phoenix (113-110).

La derrota ante los Magic fue especialmente sangrante, jugando bastante mal los últimos minutos, y desencadenando un cierto desencuentro entre los jugadores importantes del equipo a raíz del desenlace final.



Llamativo es que Lakers dispusiera de 7 segundos para buscar la canasta ganadora, y después de un tiempo muerto la pizarra de J.J. Redick buscase un triple cuando con una canasta de dos o forzando una falta habría bastado. Y si tenemos en cuenta que ese día el mejor angelino fue Deandre Ayton con 21 puntos y 13 rebotes: ¿no habría que haber buscado un balón interior en esa última jugada?

Victorias para el optimismo
Por el lado positivo, entre las victorias se puede destacar las conseguidas ante los pujantes Clippers (125-122) y frente a otro candidato del este como los Knicks (110-97). Más otras dos con rivales del oeste en la lucha por la tercera plaza: Wolves (120-106) y Nuggets (127-125).

Esta última ante Denver fue importante con Lakers dominando hasta el descanso y los visitantes igualando el marcador al final del tercer cuarto (97-97), tras anotar 37 puntos y aprovecharse de las pérdidas angelinas. Luego en el último periodo el acierto triple de los Nuggets hacían presagiar una derrota… hasta que Austin Reaves se sacó un conejo de la chistera con una jugada increíble para forzar la prórroga.



Luego Luka Doncic rompería la igualdad en el tiempo extra con una gran canasta, y taponando el tiro a la desesperada de los Nuggets, permitiendo una importante victoria ya que con ella se gana el cara a cara contra Denver, y en caso de que al final de la temporada regular ambos equipos alcancen el mismo número de victorias, Lakers quedará por delante.

Además parece que Redick definió su rotación de final de curso si no llegan nuevas lesiones, con el quinteto Doncic, Marcus Smart, Reaves, LeBron James y Ayton, más Luke Kennard, Rui Hachimura, Jaxson Hayes y Jack LaRavia desde el banquillo. Tal vez debería contar también con Jarred Vanderbilt, mal tirador, pero jugador que puede ser muy importante en la defensa, principal talón de Aquiles del equipo.

Homenaje a Pat Riley


No le vendría mal a los Lakers alguna charla motivacional del legendario entrenador del “Showtime” de los 80, Pat Riley, para afrontar la recta final del curso. Riley, poseedor de un buen puñado de anillos como jugador y entrenador de los Lakers, recibió el homenaje de la franquicia en forma de estatua en los exteriores del pabellón el pasado 22 de febrero, así como de reconocimiento ante la afición en mitad del partido frente a los Celtics.

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lunes, 16 de febrero de 2026

El lagunero opina… 2025-2026 (V): incertidumbre… en tierra de nadie (33-21: 5º oeste)

Por Jorge

Mientras la NBA terminaba la pasada madrugada los festejos con motivo del parón de temporada con el “partido” All-Star de su fin de semana de las estrellas, toca hacer balance sobre las últimas semanas de unos Lakers que hicieron un récord de 9-6 desde la última vez que pasó por aquí “el lagunero”.

Ahora el equipo está en tierra de nadie, manteniendo un quinto puesto del oeste que le hace estar lejos de los favoritos para el título (OKC, Denver y los sorprendentes Spurs), cerca de los Rockets, y sin poder despistarse para no caer en el “play-in” ante la pujanza de Minnesota y Phoenix... a la espera de la recuperación del lesionado Luka Doncic.

Movimiento menor: Kennard
Cada fecha límite de traspaso tiene a los Lakers como posible protagonista de movimientos… pero esta vez no pasó de un cambio menor que envió a Gabe Vincent a Atlanta por Luke Kennard.

Con este trueque el equipo mejora ofensivamente, pues el nuevo tiene este año casi un 50% en triples (y 44% de carrera), y quien sale estaba en un 37%, que no es malo pero tampoco es excesivamente bueno… pero en el costado defensivo, quien sale tiene más cualidades y actitud de la que trae el tirador zurdo. Y resulta que es en la parcela defensiva donde Lakers debería molestarse en mejorar si quiere aspirar a algo más que pasar una primera ronda de playoffs.

La conclusión es obvia, el equipo se la jugará al ataque confiando en que mejore la defensa “por arte de magia” para poder aspirar a grandes cotas en postemporada… a la espera de un gran movimiento en verano ante la previsible salida de LeBron James… buscando a ¿Giannis Antetokounmpo?

Altibajos hasta el parón
En este tiempo se vivieron derrotas duras como en Portland (132-116) con la única nota positiva del rendimiento del suplente Drew Temme (21 puntos en 29 minutos de juego). Y la sonrojante en Cleveland (129-99).

Y victorias esperanzadoras como en Denver (107-115) con triple doble de Doncic (38-13-10) y otros 9 puntos de Temme en poco más de 10 minutos desde el banquillo, o ante los Sixers (116-112) para sobreponerse a la última lesión de Luka.



Luego sin el esloveno 2-2 con victoria ante unos Warriors (105-99) sin Stephen Curry (ni el lesionado para el resto de temporada Jimmy Butler), y Dallas (124-104) con triple doble de James (28-10-12). Y derrota sin paliativos contra unos Spurs (108-136) de Victor Wembanyama campando a sus anchas (40-12 con 4 de 6 en triples) ante las ausencias por descanso (segundo partido de un “back to back”) de LeBron, Austin Reaves, DeAndre Ayton y Marcus Smart (además de Doncic). Y buena imagen competitiva pese a la derrota ante OKC (110-119) sin Shai Gilgeous-Alexander.

Lesiones de Reaves y Doncic
Reaves regresó al juego en la fácil victoria en Brooklyn (109-125) después de 19 partidos consecutivos ausente (desde el día de Navidad) por problemas musculares.

En los cinco partidos que disputó tras su regreso promedió 20 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias con 50% de acierto en tiros de campo… pese a la restricción de minutos (poco más de 25, y un partido ausente) para evitar una recaída… demostrando que a lo mejor no es necesario que los jugadores importantes jueguen tanto tiempo para poder rendir… y ganar (4 victorias).

¿Deberían los Lakers limitar también el minutaje de Doncic para que llegue en condiciones a la postemporada? ¿Se atreverán con ese plan? Lo dudo, aunque sería lo conveniente, porque la clave para entrar en el grupo de aspirantes al título o cerrar la temporada sin pena ni gloria está en la salud de Luka.

Veremos como vuelve tras las “vacaciones” del fin de semana de las estrellas, ahora que está en juego el futuro de los Lakers este curso... y sus opciones de aspirar al MVP (sólo puede perderse 5 partidos más para optar al premio).

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viernes, 16 de enero de 2026

El lagunero opina… 2025-2026 (IV): titulares, suplentes, lesiones… ¿traspaso a la vista? (24-15: 5º oeste)

Por Jorge

La temporada sigue avanzando y los Lakers atraviesan el primer bache del curso con más partidos perdidos que ganados desde la última vez que pasó “El lagunero” por aquí (6-8), aunque manteniendo su posición clasificatoria de playoffs.

Las lesiones pueden ser una excusa recurrente para justificar las derrotas, pero lo cierto es que la confianza en el banquillo es poca, y las expectativas quedan abiertas a un posible movimiento de mercado ahora que se acerca la fecha límite de traspasos (5 de febrero).

Titulares vs. reservas
Los Lakers son, en este momento, el peor equipo de la liga en anotación desde el banquillo. Que jugadores destinados a ser piezas importantes de la “segunda unidad” tenga que jugar de titulares por culpa de las lesiones no ayuda a mejorar el rendimiento de la suplencia en ese apartado, pero tampoco lo hace la falta de confianza del entrenador, J. J. Redick, que exprime a los titulares aunque no estén acertados.

Jaxson Hayes sustituyó al ausente DeAndre Ayton en el cinco inicial en la victoria frente a Utah (135-143) con 16 puntos sin fallo. Nick Smith jr. anotó 21 puntos desde el banquillo en una cómoda victoria ante Sacramento (125-101). Gabe Vincent metió 10 puntos en apenas 14 minutos en la también fácil victoria contra Atlanta (141-116). Tres ejemplos de que los secundarios pueden sumar si se les da tiempo de juego y confianza.

Austin Reaves dejó de jugar hasta ahora 16 partidos de 39 disputados y LeBron James 17. Ambos están a punto de perderse cualquier opción de optar a algún premio individual este curso (incluido ser elegidos en los mejores quintetos de la temporada) por no alcanzar el mínimo exigido de jugar 65 partidos. Rui Hachimura se perdió 11, y Luka Doncic que no jugó 8, es habitual que se queje de alguna molestia, por lo que está a un par de lesiones leves de ver peligrar sus opciones de pelear por el MVP de la temporada, y lo que es peor, de dirigir al equipo camino de los playoffs.

Parece que ningún “lumbreras” de la NBA (y Redick parecía el nuevo “gurú” desde su podcast) se ha dado cuenta todavía que para evitar riesgos innecesarios de lesión la clave no está en dejar de jugar partidos, sino en mejorar las rotaciones y que las “estrellas” jueguen menos minutos. Hasta que no llegue ese momento, tendremos que seguir viendo como los mejores jugadores se pierden partido tras partido por unas razones u otras con el consiguiente perjuicio para sus equipos y sus aficionados.

Opciones de traspaso: Reaves, Hachimura, LeBron…
Cambiar a jugadores en mitad de temporada es reconocer errores en la planificación inicial, pero también un intercambio de piezas puede enderezar un camino... o terminar de rematarlo para pensar en la siguiente temporada más que en la presente. Lo ideal sería trabajar bien en verano para no tener que recurrir a este tipo de “solución”, pero en cualquier caso, llegada la fecha límite de traspasos los Lakers siempre están presentes en la “rumorología”, y este año no le faltan jugadores que cumplan la principal condición de traspaso: terminar contrato.

A los nombres mencionados arriba también se le suman Maxi Kleber, Vincent y Hayes, Todos ellos acaban contrato excepto Reaves… aunque para la próxima campaña seguir o no en el equipo es opción suya, es decir, que puede cambiar de aires. Y, por otro lado, LeBron James tiene una cláusula “antitraspaso” en su contrato por la que puede vetar un intercambio si no le gusta el destino.

¿Habrá cambios en Lakers antes del 5 de febrero? Veremos, pero a mí me parece que no, y en caso de producirse será un traspaso “menor”, es decir, que implicaría sólo a Vincent, Kleber y Hayes entre los jugadores que acaban contrato, y quizás otros “secundarios”.

“Clutch time”
La temporada marcha para Lakers por los mismos derroteros hasta ahora, alternando derrotas contundentes como ante Clippers (103-88), en Phoenix (132-108), frente a Houston (96-119), y con Detroit (106-128), y partidos decididos en finales ajustados que caen del lado angelino... salvo contra Milwaukee (101-105).

13-1 es la marca del equipo en partidos decididos en el “clutch”, es decir, cuando se llega a los últimos cinco minutos de juego con una ventaja o desventaja de 5 o menos puntos en el marcador. Cuando los partidos se deciden en el filo, los Lakers son los mejores de la liga. Y eso hace albergar algunas esperanzas de que mejorando la defensa y recuperando la salud, cuando llegue el momento de la verdad, la calidad de las estrellas y su experiencia jugando en el límite pueda dar sus frutos clasificando al equipo a los playoffs.

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domingo, 16 de noviembre de 2025

El lagunero opina… 2025-2026 (II): inicio optimista con alguna duda (10-4: 4º oeste)

Por Jorge

El inicio de curso viene marcado para Lakers por la ausencia de LeBron James, y pese a todo el balance en este momento es más que optimista con el equipo entre los mejores del oeste, y pensando que además existe margen de mejora para cuando vuelva la leyenda.

La duda viene porque sólo dos “suplentes” (Jake LaRavia y Jarred Vanderbilt), fueron capaces de jugar todos los partidos (14), y el ritmo tan exigente que provoca molestias, lesiones y sobrecargas no hace que bajen los minutos de juego de los jugadores más importantes.

Tres apuntes positivos
Cualquier aficionado habría firmado este balance positivo antes de comenzar la temporada sabiendo que LeBron no iba a poder jugar, y que tanto Luka Doncic como Austin Reaves se iban a perder cuatro y tres partidos cada uno.

Los tres partidos decididos por 5 puntos o menos, es decir, en el “clutch time” que dicen los "yankees", cayeron del lado angelino: en Minnesota (115-116), en Memphis (112-117) y contra los Spurs (118-116), lo cual habla bien de cómo se decide bajo presión.



El balance contra equipos en puestos de playoffs es de 5-3 destacando la última victoria en Milwaukee (95-119) en el segundo partido de un “back to back” que cerraba la primera gira fuera de L.A. (3-2), y con la notable aportación del banquillo (10 de 16 en tiros de campo).

Y, por último, se ganaron los dos partidos jugados de “Copa”, el ya citado contra Grizzlies y otro en New Orleans (104-118) en una desangelada pista de los Pelicans que no se llena ni para ver a los Lakers, que mantienen intactas las opciones de clasificación para los cruces del torneo copero.

El asterisco
También hay que comentar algún detalle negativo para que los seguidores angelinos no se vengan arriba, e invitarles a la reflexión.

Como por ejemplo la derrota sin paliativos en Atlanta (122-102) contra unos Hawks que jugaron sin la mayoría de sus mejores jugadores (Trae Young, Jalen Johnson, Kriptaps Porzingis y Nickeil Alexander-Walker), y otra en Oklahoma (121-92) contra los vigentes campeones, unos Thunder que no dieron opciones pese a jugar sin dos titulares (Jalen Williams y Luguentz Dort), y en los que Shai Gilgeous-Alexander anotó 30 puntos en 29 minutos, casi los mismos que Doncic (19) y Reaves (13) juntos en 33 y 30 minutos respectivamente.

Y es que hablando de minutos, Luka es el jugador de la liga que más minutos juega: 37 por partido. Y Reaves le sigue de cerca (más de 36). Y ese es un desgaste que luego puede pasar factura…

Minutos y salud para el futuro
Nikola Jokic y Shai, jugadores vitales para sus equipos y que están en las quinielas por el MVP no llegan a 34 minutos de juego por partido, al igual que Giannis Antetokounmpo, paradigma del jugador que tiene que hacer casi todo para que su equipo gane partidos.

A pelo puede que no parezca mucha la diferencia, pero trasladados a futuro después de, pongamos por ejemplo una temporada de 75 partidos jugados, esos 3-4 minutos de más son como “sumar” 6-7 partidos con los riesgos que eso supone en deportistas que llevan su cuerpo al límite cada noche.

¿Necesitan jugar tanto los denominados jugadores franquicia (y las “segundas” y “terceras espadas”) renunciando a rotaciones más largas que pueden ser beneficiosas a futuro?

El aficionado europeo (y más concretamente el español) más veterano puede que recuerde la llegada de George Karl al Real Madrid a inicios de los 90 (cursos 89/90 y 91/92). El entrenador estadounidense, ya entonces con amplia carrera en la NBA (que luego mejoró llevando incluso a Seattle Supersonics a la final en 1996), llamó la atención en la ACB por sus cambios continuos frente a un baloncesto que venía de jugar con no más de 6 ó 7 jugadores cada partido. Karl no tuvo mucho éxito en el baloncesto español (aunque él siempre recuerda con agrado esa etapa) pero contribuyó a instaurar un planteamiento que parece a todas luces efectivo a medio y largo plazo.

Tal vez, ahora le tocaría el turno al baloncesto NBA retomar esa estrategia si no quieren que los mejores jugadores lleguen “fundidos” al final de temporada, una constante que se viene repitiendo asiduamente de un tiempo a esta parte, con equipos que mediado el curso renuncian a cualquier posibilidad de jugar playoffs por culpa de una planificación mejorable, y otros que llegando, lo hacen con el peaje de ver a varios de sus jugadores en el fondo del banquillo... lesionados.

Cualquier aficionado angelino se alegra ahora de ver en pista a Doncic, Reaves (y esperemos que en breve, a James), pero esta “dopamina” inmediata puede convertirse en un problema si no se dosifica el tiempo de juego para llegar en buenas condiciones cuando se afronten los momentos decisivos de la temporada.

Y es que duele ver las rotaciones “pactadas” independientemente del rendimiento (da igual si fallan más que “una escopeta de feria”), y no digamos cuando esas “estrellas” se mantienen en pista cuando el partido está decidido (para bien o para mal) sin ningún sentido.

No estaría mal que algún “plumilla” preguntase a Doncic qué le parece jugar tanto tiempo, y si estaría dispuestos a “renunciar” a media docena de minutos de juego cada noche para mantenerse en mejor disposición de cara al futuro. Creo que tengo clara cual sería su respuesta… pero puede que me equivoque.

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viernes, 16 de mayo de 2025

El lagunero opina… 2024-2025 (VIII): Playoffs cortos, balance y futuro

Por Jorge

Mientras otros siguen peleando por el título, pasadas unas semanas de la caída de Lakers en primera ronda de playoffs frente a Minnesota (1-4), y con más calma, “El lagunero” analiza brevemente algunos detalles de esta eliminatoria y añade algunos apuntes sobre el futuro inmediato del equipo.

El balance del curso puede considerarse positivo pues al menos el resultado en temporada regular mejoró respecto del año anterior, y se evitó el play-in en una conferencia oeste tan disputada, aunque al final se sumaron todos los errores que apearon a Lakers de cotas más altas.

Novatada de Redick en playoffs
Una máxima que sabe cualquier entrenador (hasta de formación) es que no se debe cambiar ninguna rutina previa a ninguna final o momento decisivo de la temporada como pueden ser los playoffs. Lo que comúnmente se conoce como “déjate de inventos”, y mantén aquello que funcionó, más allá de algún ajuste.

J.J. Redick parece que jugó a innovar… y falló. Y es que más allá de los méritos de los Wolves, que no olvidemos que sólo ganaron un partido menos que Lakers en temporada regular, algunas decisiones del entrenador angelino ayudaron a su pase a la siguiente ronda.

Un comentario habitual de los especialistas era que al equipo de Redick le faltaba un pívot de garantías, y sí, vale que Jaxson Hayes no lo sea, pero si es el único interior que puede ayudar en la defensa de la pintura, quizás tenía que haber jugado algo más (menos de 8 minutos de media), y no quedarse sin jugar en el último partido en el que Rudy Gobert campó a sus anchas por la zona anotando 27 puntos y cogiendo 24 rebotes en la mejor actuación de su carrera en playoffs.



Los números de Hayes en temporada regular no fueron llamativos (7 puntos y 5 rebotes), pero a 36 minutos, es decir, tiempo de titular, sus cifras equivaldrían a unos solventes 13 puntos, 9 rebotes y casi dos tapones, datos más que aceptables, o al menos que deberían de haber servido para tener algo más de confianza en él, más, repito, si era tu única opción.

Luego el acierto desde el triple sin ser malo tampoco fue brillante (68 de 194: 35%), y tal vez podría haber ayudado a mejorarlo en algún momento Dalton Knetch, el novato que tuvo algunas buenas rachas y demostró cierta solvencia a lo largo de la temporada, pero que sólo quedó para minutos de la basura en esta serie.

Para colmo, otra carencia reconocida por los expertos estaba en cierta desventaja física, y lejos de mantener frescos a los titulares para la disputa de los minutos decisivos, el entrenador les agotó, y así llegó a jugar toda la segunda parte del cuarto partido con cinco jugadores… sin aprender la lección del tercero en el que la falta de fuelle al final sería decisiva para otra derrota.

Un examen a posteriori puede ser ventajista y en descargo de Redick hay que decir que no dejó de hacer algo habitual entre la mayoría de entrenadores NBA que es reducir su rotación en postemporada, pero quizá mejor ajuste, más allá de contar con su único pívot, podría haber sido, por ejemplo, atacar más la defensa de Mike Conley (lejos de su mejor versión).

La decisión de LeBron
Ya no hay vuelta atrás por mucho análisis que se haga y ahora toca pensar en el futuro, que tiene como primera gran decisión lo que vaya a hacer LeBron James con su contrato. Y es que parece que no hay temporada que al acabar desate este “culebrón” por saber qué pasará con su futuro. Y es normal, a esta altura de la película, para un veterano de su talla es lógico que la franquicia haga contratos cortos, y que, por supuesto, él decida alguna vía de escape en forma de opción de año más bajo su control.

Muchos especulan sobre cuáles serían sus mejores opciones para conseguir otro título, pero olvidan que siendo importante el factor deportivo, existen otros dos factores a tener en cuenta, y son la familia y su futuro una vez deje de jugar. Y dicho esto, no tengo ninguna duda de que la próxima temporada volverá para jugar con los Lakers, no sé por cuanto tiempo, pero volverá.



Las razones para su vuelta estarán en poder seguir así “vigilando” de cerca la evolución del juego de su hijo (bajo contrato por dos años más) en el mundo profesional, otra será seguir aspirando a altas cotas deportivas por el hecho de compartir pista con otra estrella como Luka Doncic, y, por último, continuará en L.A., mercado en el que puede seguir atento a la evolución de sus negocios (muchos vinculados al mundo audiovisual). Y a todo eso habría que añadir que Lakers es una franquicia histórica que sabe tratar a sus leyendas y donde quien sabe si podría acabar ocupando algún tipo de cargo una vez que deje de pisar la pista.

¿Existen otras opciones para él? Seguro, pero no sé si tan completas. Ahora bien, quién sabe. Escuché a alguien decir que podría ahora volver a reunirse con Kyrie Irving y Anthony Davis en Dallas, algo que sería un giro tremendo después de la salida de Luka de allí. ¿Imposible? Para nada, si tenemos en cuenta que pasó antes con el esloveno.

Vida más allá de James
Lakers necesitará resolver otros asuntos para seguir siendo competitivos más allá de la vuelta de James. Doncic tiene contrato para la próxima temporada pero en la siguiente tendrá también su propia opción de jugador, así que la gerencia angelina tendrá que plantearse un acuerdo a más largo plazo para retenerle.

Luego habrá que ver que pasa con Dorian Finney-Smith que cumplió en su rol y que como LeBron tiene su opción de jugador y tal vez salga al mercado para aprovechar el “escaparate” de Lakers para mejorar su contrato.

Y por último, una vez que Hayes quedó “señalado” y la lógica dice que buscará mejores opciones para él, a partir de ahí el espacio salarial volverá a ser escaso para traer refuerzos al equipo, más allá de esos que sueñan con ver a Giannis Antetokounmpo en Lakers, algo que sólo sería posible después de… ¿un “sign and trade” de LeBron? Puestos a soñar…

No parece que vaya a caer otro “gordo de la lotería” como el de Doncic, así que habrá que seguir de cerca cómo se las ingenia Rob Pelinka para mejorar a los Lakers… sin perder a sus mejores jugadores.

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domingo, 16 de marzo de 2025

El lagunero opina… 2024-2025 (VI): Vaivén a la espera de salud (40-25 5º Oeste)

Por Jorge

La salud de la plantilla determinará el desenlace de la temporada. Así se puede titular lo que está por venir para los Lakers después de un balance aceptable hasta ahora, dejando pesimismo y optimismo a partes iguales para lo que resta de curso.

Los angelinos ofrecen cada día un informe médico que hace difícil definir quienes serán los que jueguen su próximo partido. Y a falta de diecisiete partidos para terminar la fase regular no será fácil entrar de manera directa en playoffs si no se recuperan efectivos.

Balance de los últimos 14 partidos
Desde la última visita de “El lagunero” los Lakers protagonizaron un vaivén a merced del parte médico de turno y de la inspiración de LeBron James, Luka Doncic y Austin Reaves.

James, por cierto, cerró febrero con el reconocimiento de mejor jugador del mes en la conferencia oeste, otro hito en su carrera como jugador con 40 años:



El balance fue de 8 victorias y 6 derrotas, y en este tiempo se produjo el primer enfrentamiento de Doncic frente a su antiguo equipo, que se saldó con derrota de los Mavericks (107-99) gracias a un triple doble del esloveno (19-15-12).



También en ese partido, aunque Anthony Davis no jugó por lesión, recibió un sencillo pero merecido tributo de los Lakers, que emitió durante el primer tiempo muerto un breve vídeo para que recibiese el agradecimiento de la afición angelina.



En Boston, coincidiendo con la lesión de LeBron, se puso fin a una racha de 8 victorias seguidas perdiendo ante los Celtics (111-101), y desde entonces hasta ahora se acumulan 4 derrotas consecutivas, en Brooklyn contra los Nets (111-108) frente a uno de los peores equipos de la temporada, en Milwaukee (126-106) sin opciones de victoria en ningún momento, y con la reacción de Reaves (ausente también Doncic) junto a los suplentes (y los muy suplentes) en Denver, donde no consiguieron la que habría sido una victoria merecida ante unos confiados Nuggets (131-126).

La mejor noticia en este periodo fueron las consiguientes adaptaciones de Doncic y de Dalton Knetch. Del primero se espera que vaya mejorando sus porcentajes de tiro, especialmente desde el triple (34% tirando 10 por partido). Y, el segundo, después de su traspaso “frustrado”, vuelve a tener confianza tanto cuando juega poco como cuando se le necesita por más tiempo ante las bajas (32 puntos en 37 minutos en Denver).

Y también habría que destacar la actuación de “jornaleros” como Jordan Goodwin, Shake Milton, Tray Jemison III y Christian Koloko que con las ausencias tienen que dar un paso al frente para ayudar en momentos puntuales, demostrando que no hay equipo que no requiera en algún momento de la ayuda de todos sus jugadores.

Pesimismo del parte médico
La baja más notable obviamente es la de LeBron. Parece que es un problema muscular, así que o se espera un milagro o la lógica dice que sólo debería llegar para jugar los últimos partidos de temporada. Y el balance del equipo sin él es de 3-4. Mantener ese porcentaje de victorias en lo que resta de curso sería lo mínimo necesario para asegurar el play-in.

Otra baja importante es Rui Hachimura, que lleva sin jugar desde el 27 de febrero, y cuya ausencia por un problema de tendinitis en la rodilla izquierda, complica más las perspectivas angelinas al dejar muy limitada la posición de alero sin James.

Y, por último, las otras dos bajas más importantes son las de los pívots: Maxi Kleber y Jaxson Hayes. El primero no jugó todavía con Lakers desde el traspaso con Dallas por un problema en su pie derecho que requirió de cirugía, y el segundo arrastra problemas en una rodilla que le hacen ser evaluado día a día.

Muchos se sorprenderán al considerar como importantes las bajas de estos pívots, pero si los analistas consideran que L.A. necesitaría fichar un pívot para ser claro aspirante a grandes cotas, o sea, el título, entonces que el equipo no disponga más que del parche de Alex Len en esa posición, mandan al garete cualquier opción de éxito.

Así que esperemos que la vuelta de Hayes sea más pronto que tarde, pues cumple más que aceptablemente su papel teniendo en cuenta el tipo de protagonismo que se le otorga. Y es que eso de que los Lakers necesiten un pívot es un tema que requerirá un análisis más detallado para cuando acabe el curso o cuando esté a punto de empezar el próximo.

Calendario para el optimismo
Así con todo, se parte de una posición más que buena en la clasificación para afrontar el último tramo de curso: 40-25 (5º del oeste), y el seguidos angelino tiene que agarrarse a un calendario que ofrece algunos datos para el optimismo.

Quedan por jugar diecisiete partidos, de lo que ocho se jugarán contra equipos que están por debajo del 50% de victorias, y tal vez, en el momento de jugar frente a ellos, estén más por cerrar la temporada que por competir. Pero si ocurre lo que ha pasado en partidos recientes (derrotas en Utah o Brooklyn), no hay que perder el optimismo, pues, curiosamente, el récord angelino es mejor hasta ahora contra rivales que están por encima de ese 50%: 19-9.

Por último, otro dato para la esperanza es que nueve de los partidos que restan por jugar tendrán como escenario el Crypto.com, buena noticia si tenemos en cuenta que los Lakers son el tercer mejor equipo en casa de la competición a estas alturas de curso (25-7).

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martes, 11 de febrero de 2025

El lagunero opina… 2024-2025 (V): Racha ganadora… y llegada de Doncic (32-19 4º Oeste)

Por Jorge

“Les tocó la lotería”: así podríamos resumir lo acontecido en los Lakers desde la última vez que estuvo aquí “El lagunero”. Luka Doncic aterrizó en L.A. pero además de su llegada también toca analizar la racha ganadora del equipo en los partidos que se jugaron hasta este movimiento.

Adiós Davis, hola Doncic
Por si algún lector estuvo aislado en una cueva, recordemos que sorprendentemente los Dallas Mavericks llamaron a la puerta angelina para permitir el traspaso que enviaría a Doncic junto a Maxi Kleber y Markieff Morris a L.A. a cambio de Anthony Davis, Max Christie y una primera ronda de draft.



Haciendo un análisis somero de lo positivo y negativo de este movimiento, podemos decir que es positivo porque llega una estrella a la que en principio todavía le queda recorrido (26 años cumple este mes) aunque lleve mucho tiempo en la élite (desde los 16). Y la posibilidad de que tal vez aprenda de la capacidad de preparación de LeBron James para alcanzar su mejor versión física (que es su hándicap junto a la defensa y las protestas arbitrales).

Por la parte negativa tenemos la rotura de la pareja LeBron-AD que funcionó (anillo de 2020) y que funcionaba por ocupar posiciones distintas en la pista, cosa que no ocurre ahora entre Luka y James, jugadores que tienen mucho tiempo el balón en sus manos.



Luego la salida de Christie que estaba evolucionando muy bien como “3 and D” (especialista en el triple y la defensa) empeora más si cabe una defensiva que no estaba precisamente entre las mejores de la liga.

Así con todo, la “potra” de Rob Pelinka, directivo angelino, y por ende de los Lakers fue tremenda cuando le llegó la llamada de la directiva de los Mavs, porque el tándem James-Davis tenía fecha de caducidad próxima, y ahora, a poco que la gestión marche por cauces normales, el equipo de púrpura y oro tendrá estrella para una década. Dicho lo cual, hay que poner en valor la figura de Davis, a quien muchos hicieron de menos en este traspaso, y es que más allá de sus 25 puntos y 11 rebotes de media en sus seis años en L.A., no se puede olvidar que fue decisivo en el anillo de 2020.

Racha ganadora: 12-3
Luka no se podrá quejar porque llega a un equipo mejor clasificado que Dallas (veremos que pasa al final de temporada), con Lakers ganando 11 de sus últimos 14 partidos, racha a la que se suma la primera victoria con él en pista (24 minutos para 14 puntos y 4 asistencias), conseguida la pasada madrugada frente a Utah Jazz (132-113).



Victorias de mérito como la conseguida frente a los Boston Celtics (117-96), vigentes campeones, que siempre se agradecen frente al eterno rival…



…y otras con actuaciones estelares como la de AD (42 puntos y 23 rebotes) en Charlotte (107-112)…



…la de LeBron contra los Warriors (120-112) con 42 puntos…



… y la de Austin Reaves consiguiendo su máxima anotación de carrera (45 puntos) frente a los Pacers (124-117):



Qué está por llegar… y Cooper legendario
El hueco que deja Davis en la pintura iba a ser “parcheado” con la llegada de Mark Williams desde Hornets en un traspaso que mandaba a Charlotte al novato Dalton Knetch más Cam Reddish, pero este intercambio se vino abajo porque el pívot no pasó el reconocimiento médico. Así que a lo mejor se produce algún movimiento de mercado para paliar una deficiencia que no invita al optimismo deportivo a corto plazo…

Pero todo puede pasar en un oeste salvaje, en una buena posición ahora (32-19 4º Oeste), y con un Doncic que seguro que quiere acallar a esos que critican su estado físico, que si bien no parece el mejor, ni falta que le hace, como demostró en el pasado (cinco veces en el quinteto ideal de la temporada), gracias a su conocimiento del juego y su exquisita técnica individual.

Y esta entrada no se puede terminar sin hacer referencia una vez más a la historia de los Lakers gracias a alguno de sus éxitos o de sus leyendas cuyo recuerdo siempre vuelven cada temporada por un motivo u otro, y esta vez le tocó el turno a Michael Cooper, que después de ingresar en el “Hall of Fame” el año pasado, ahora recibió el tributo de ver retirado su número 21.



Defensor notable, tirador de triples (cuando no era tan habitual tirarlos) y gran finalizador de contraataques, Cooper formó parte de la dorada época angelina del “Showtime” (5 títulos en los 80). Y ahora a los aficionados les toca ilusionarse ante la posibilidad de volver a la senda del triunfo de la mano de Doncic.

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sábado, 11 de enero de 2025

El lagunero opina… 2024-2025 (IV): Ligera mejoría… y traspaso de Russell (20-16 6º Oeste)

Por Jorge

Primer análisis de “El lagunero” en este 2025 con cierta mejoría angelina desde un último repaso que destacó por un bache lleno de derrotas. A esta recuperación los Lakers añadieron un traspaso para deshacerse de D´Angelo Russell. Movimiento de la gerencia que para algunos analistas continuará en breve para hacerse con los servicios de un jugador interior de garantías.

Además de mejorar los resultados, otra buena noticia tiene que ver con un cierto resurgir de Austin Reaves y la continuidad en el crecimiento del joven Max Christie, ahora como titular.

Pequeña mejoría
En el último repaso de “El lagunero” el balance de victorias-derrotas era de 14-12 y en posición de play-in (10º) y ahora después de 10 partidos más el equipo está en puesto directo de playoffs (6º: 20-16).

Las victorias fueron tres frente a los Kings, dos en Sacramento (100-113 y 99-103) aprovechando una “crisis” que acabó con la destitución de Mike Brown, y otra más meritoria en L.A. (132-122: ya con Doug Christie en el banquillo) por la ausencia de LeBron James (descanso), pero con un estelar Anthony Davis (36 puntos y 15 rebotes) y con Reaves haciendo su mejor marca de carrera en asistencias (16).



Sin embargo, los mejores partidos se jugaron en cancha de Golden State y luego en casa contra Cleveland y Atlanta. Buena fue la victoria del día de Navidad ante los Warriors (113-115) donde hubo que sobreponerse a la salida de Davis en el primer cuarto (tobillo). Decisiva otra vez sería la actuación de Reaves con un triple doble (26-10-10) y la canasta ganadora. También jugó muy bien James (31 puntos), y destacar la aportación desde el banquillo de Dalton Knetch con 13 puntos y un +13 con él en pista.

Luego en el último partido de 2024 contra los Cavs (ya con los jugadores involucrados en el traspaso de Russell en cancha), aunque se perdió (110-122), por momentos se jugó muy bien (35 puntos de Reaves), pero el mejor equipo de la liga demostró sus razones para ello con un gran acierto triple (+40%) con mucho volumen de tiro. Y después llegaría la buena victoria contra Atlanta (119-102), aspirante a playoffs, ganándole todos los parciales con 30 puntos de LeBron y 18-19 de AD.

Y la mejora no fue mayor al dejarse por el camino una derrota en casa contra los Pistons (114-117) y por la reciente pobre imagen en Texas con derrota en Houston (119-115: pagando la mala primera parte 67-49) y otra sin paliativos contra unos Mavericks sin Luka Doncic y Kyrie Irving en Dallas (118-97).

Lectura del traspaso
Tras la última victoria contra Sacramento se hizo el traspaso que trajo a Lakers a Dorian Finney-Smith y Shake Milton, y sacó del equipo rumbo a Brooklyn Nets a Russell, Maxwell Lewis (marginal en el equipo) y 3 segundas rondas (2027, 2030 y 2031 propias).br />
El análisis de este intercambio de Russell a los Nets no es fácil de hacer en términos deportivos, y es que llama la atención su salida porque era uno de los mejores, sino el mejor, del equipo en la estadística del +/-, es decir, con él en pista Lakers tenía un buen balance en el marcador. Y más allá de ese dato, su nivel ofensivo aunque a veces algo irregular, era bastante bueno y clave desde el banquillo. Sin embargo, pronto fue “señalado” saliendo del quinteto titular en una primera mala racha de resultados, y que estuviera en su último año de contrato seguro que facilitó el movimiento.

Está claro que todo apunta a la búsqueda de mejoría defensiva con la llegada de Shake Milton y sobre todo de Dorian Finney-Smith, sin perder puntería desde la línea de tres. Luego habrá que ver si continúan en el equipo porque ellos también están finalizando contrato... si no es que vuelven a ser moneda de cambio antes.

Y es que sobre la posibilidad de otro traspaso que traiga un jugador interior para descargar de trabajo a Davis, como apuntan muchos analistas, se rumorea que Jonas Valanciunas (Wizards) sería el elegido, pero habría que ver que se estaría dispuesto a dar más allá de primeras rondas de draft. Tal vez podrían entrar en la ecuación algunos de los jugadores que están recuperándose de lesiones (Jarred Vanderbilt, Christian Wood). Veremos.

Gran Reaves y titular Christie
Durante este tramo de recuperación angelina lo más notable fueron, como dijimos, el resurgir de Reaves, consiguiendo varios dobles-dobles en puntos y asistencias, e incluso un triple doble, pero otra vez hay que hablar de Max Christie como apunte positivo en este tramo de la temporada.

En su momento, la salida de Russell desde el banquillo y el paso también a la banca de Cam Reddish permitió la titularidad de Christie que continúa su evolución como perro de presa defensivo y anotador en cortes o desde el triple, en lo que apunta a ser su desarrollo como futuro “three and D”, es decir, un especialista triplista y defensivo, con la ventaja en su caso de tener un gran nivel físico... aunque a veces le juegue malas pasadas, y es que su "autoestima física" le lleva a intentar algunos mates de los que sale escaldado a base de tapones o de faltas que todavía no le pitan bajo su condición de “jovencito”.

La mejor actuación de Christie tuvo lugar en la victoria contra los Blazers (114-106) con su mejor marca anotadora de carrera: 28 puntos con 5 de 9 en triples.



Casi mediada la temporada todavía hay mucha tela que cortar en un oeste donde hay muchos equipos peleando puestos de playoffs, pero de momento los Lakers están bien colocados, y habrá que confiar que todavía no se haya visto su mejor versión posible.

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sábado, 11 de mayo de 2024

El lagunero opina… 2023-24 (VIII): balance de la temporada y futuro angelino

Por Jorge

Última visita de “el lagunero” esta temporada para hacer un breve balance del curso angelino una vez que ya se hizo de la postemporada en la entrega anterior. También se hace una reflexionar sobre el futuro que le espera a unos Lakers que echaron al entrenador, y todo hace pensar que lo dejan todo en manos de LeBron James.

Temporada regular: ¿buena o mala?
Ligera mejoría del récord del equipo (47-35) respecto del curso anterior (43-39), aunque para la misma posición final (7ª en la conferencia oeste). Temporada similar a la anterior con una larga travesía para definir roles que culminó con un potente quinteto titular (D´Angelo Russell, Austin Reaves, Rui Hachimura, James y Anthony Davis) y un banquillo escaso de efectivos de garantías, dejándolo en manos de la inspiración de Taurean Prince, el “atleticismo” de Jaxson Hayes y el imberbe Max Christie, por culpa de las continuas bajas de algunos posibles puntales como Gabe Vincent (sólo jugó 11 partidos), Jarred Vanderbilt (29), Cam Reddish (48) y Christian Wood (50).

Toda temporada tiene multitud de lecturas para bien o para mal, pero siempre hay que tener la cabeza fría y valorar el contexto a la hora de hacer balance, ya que si nos dejamos llevar por el último resultado (la derrota en primera ronda de playoffs) la calificación del equipo sería de suspenso, pero si analizamos todo el camino y sus vicisitudes, quizás la nota final estaría cerca del notable.

Y es que además de la influencia negativa de las lesiones que mermaron al banquillo, hay que tener en cuenta el mérito de alcanzar la postemporada en una conferencia oeste donde la competencia fue durísima para conseguir las mejores posiciones, hasta el punto que dejó a un equipo con balance positivo (Houston Rockets) sin llegar ni tan siquiera al “play-in”.

A todo eso hay que añadir que por el camino se consiguió el éxito del “In-Season Tournament”, un título que puede parecer menor por su falta de tradición, pero al que se le dará más importancia en el futuro cuando alcance más relevancia esta “Copa NBA”.

Sin embargo, el veredicto de la franquicia está claro, el curso fue malo, pues de lo contrario no habría echado a Darvin Ham, cuyo bagaje en temporada regular estuvo bien, pero pecó de falta de ajustes en los momentos decisivos de los playoffs… como si fuera fácil hacerlo.



Futuro angelino en manos de LeBron
Y no parecen malas manos teniendo en cuenta su rendimiento esta temporada: 26 puntos, 7 rebotes y 8 asistencias por partido, alcanzando el mejor porcentaje de su carrera desde el triple (41%).



James puede hacer efectiva una cláusula contractual para volver la próxima temporada, puede declinar esa posibilidad y renovar con Lakers por más tiempo, o sencillamente salir al mercado y jugar para otro equipo. Y parece que se lo tiene que pensar o quiere hacerse de rogar a juzgar por sus palabras tras el último partido.



Sería interesante conocer cuál es el objetivo de LeBron: ¿Ganar otro campeonato? ¿Seguir sumando números que engrandezcan aún más su figura batiendo todo tipo de récords? ¿Ganar más dinero? ¿Jugar con su hijo? Tal vez lo quiera todo, pero alcanzar eso se antoja muy, pero que muy difícil.

Dinero tiene a espuertas, así que podría elegir jugar por el mínimo para irse a un equipo aspirante… ¿alguien se lo imagina en Boston o Denver?, pero eso tampoco le garantiza nada. Números seguirá haciendo porque su rendimiento y calidad le avalan, pero habría que ver qué franquicia está dispuesta a dejarse manejar por una superestrella de su calibre, pues no parece que quiera rebajar su protagonismo.

Así con todo, raro sería que no siga en Lakers, porque su familia parece que está bien en L.A. y teniendo en cuenta su futuro en el mundo de los negocios, no es mal lugar seguir en un gran mercado con todas las posibilidades que le brinda. Y por si eso no fuera poco, la franquicia se deja hacer por él, hasta el punto de que se rumorea que pueden elegir en el draft a su hijo, Bronny, para tenerle contento, y no extrañaría que la elección del nuevo entrenador esté también bajo su control: algunos hablan de su “amigo” J.J. Redick y también de Tyronn Lue (con quien ganó el título en Cleveland) como opciones para el banquillo angelino.

Y ya puestos, rizando el rizo, ¿por qué no se convierte en jugador-entrenador? Jugando por el mínimo permitiría fichar grandes jugadores, hacer un equipo a su antojo y así hacer y deshacer buscando otro título. Ese sí que sería un gran reto, que de momento sólo alcanzó el legendario Bill Russell, que ejerció ese papel en sus últimas tres temporadas en activo, sumando otro par de títulos para los Boston Celtics.

Situación de la plantilla
Jugadores con contrato que podrían ser traspasados, pero que de momento forman parte del equipo son: Davis, Hachimura, Reaves, Vincent, Vanderbilt, Jalen Hood-Schifino y Max Lewis.

Al igual que LeBron, otros cuatro tienen la opción de volver la próxima temporada porque en su contrato tienen esa opción de renovación automática a ejercer antes del final de junio: Russell, Wood, Reddish y Hayes.

Y, por último, Spencer Dinwiddie, Prince y Christie salen al mercado como agentes libres.

Mejorar esta plantilla vía traspaso no parece fácil, porque salvo bombazo que incluyese a LeBron o Davis, sólo Hachimura, Reaves y Russell podrían ser piezas interesantes para otras franquicias, y no queda muy claro que se pudiese obtener a cambio jugadores mucho mejores para subir el nivel del equipo. Así pues la opción más fácil y conservadora pasaría por refrendar la confianza que se depositó en Reaves y Hachimura después de hacerles buenos contratos hace un año, quizás tantear que posibilidades existen a cambio de Russell, afianzar la segunda unidad dando otra oportunidad a todos esos jugadores que pasaron demasiado tiempo lesionados y renovar a los agentes libres.

Hacer plantillas nuevas de un año para otro pocas veces fue una solución, los equipos se tienen que construir a fuego lento o por lo menos con el suficiente margen como para que cierta estabilidad permita una solidez que les acerque a una versión sobresaliente sobre la que ir añadiendo pequeños retoques que les haga mejores año a año. Pero si se cambia de entrenador como si fueran cromos...

Palabra de “el lagunero”
El balance en las seis temporadas de LeBron James en el equipo es de cuatro cursos con marca positiva de victorias-derrotas, tres accediendo a la postemporada vía play-in y un título en 2020. No está mal, pero tampoco es para tirar cohetes, porque no hay que olvidar que hubo dos temporadas en las que no se llegó a playoffs. Y es que la competencia es muy dura, y aunque llevó la mayor parte del peso de la franquicia sobre sus hombros, él sólo no es suficiente.

Ganar un campeonato es muy difícil. Nada ni nadie (ni siquiera James) puede garantizar un título. Esto que parece una perogrullada no todos lo tienen claro. Y es importante que así sea, porque dar bandazos sin orden ni concierto no parece el camino. Y, por supuesto, luego hace falta suerte… y una paciencia que a LeBron no le queda (39 años).

Teniendo clara su calidad y rendimiento… lo mejor que le puede pasar a la gerencia de Lakers es que James decida irse y tan amigos, porque el final de su carrera está muy cerca, y esa es la única manera de poder planificar el futuro angelino a medio y largo plazo.

Así pues “el lagunero” lo tiene claro, si James dice adiós, AD debe ser, por fin, la pieza principal del equipo pese al sambenito que le persigue sobre su fragilidad física, una vez que este curso jugó 76 partidos, el máximo de su carrera en una temporada. Y así también asumir el reto mental de convertirse en el líder de un equipo aspirante al anillo… si no es que se aprovecha el gran rendimiento que tuvo este curso (25 puntos, 13 rebotes y más de 3 asistencias por partido) liderando la liga en puntos en segundas opciones, para dar otro “volantazo” y tratar de reconstruir la franquicia desde cero.



Veremos que decide la franquicia…

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jueves, 2 de mayo de 2024

El lagunero opina… 2023-24 (VII): play-in, 1ª ronda y vacaciones

Por Jorge

Los Lakers ya están de vacaciones. Luego de ganar a New Orleans en la primera opción de play-in y acceder a los playoffs, Denver Nuggets, sin mostrar su mejor versión, fue un rival imposible de batir en primera ronda (4-1).

Y “el lagunero” viene para analizar brevemente que pasó en esta postemporada en la que se compitió, que menos, aunque sin demostrar muchas más opciones que las de dejarlo todo en manos de su quinteto titular.

Play-in: Pelicans 106 Lakers 110
Algunos, incomprensiblemente, pensaron que al tener dos opciones de clasificación para playoffs, Lakers jugaría a medio gas prefiriendo una derrota inicial con el ánimo de buscar a Oklahoma como rival de primera ronda en lugar de Denver. Y el dominio de New Orleans en el primer cuarto (34-26) pese a los 13 puntos con 3 de 4 en triples de D´Angelo Russell acrecentó esa idea.

Sin embargo, luego la buena salida desde el banquillo de Taurean Prince y Gabe Vincent junto al juego en transición liderado por LeBron James, dieron la vuelta al marcador al descanso (50-60). Y así se mantuvo el control del marcador hasta la reacción de los locales que llegaron a empatar (93-93) con menos de 4 minutos para el final del partido.

Lakers jugó mejor en el alambre gracias a algunas acciones decisivas de Russell (un robo y un triple) que unido a la lesión de Zion Williamson decantó la balanza del lado angelino en un partido en el que Anthony Davis estuvo especialmente fallón en el tiro (6 de 16).



1ª ronda vs. Nuggets (4-1)

Partido 1: Denver 114 Lakers 103
Partido 2: Denver 101 Lakers 99
Partido 3: Lakers 105 Denver 112
Partido 4: Lakers 119 Denver 108
Partido 5: Denver 108 Lakers 106

Existe el pensamiento común de que cada partido de playoff es una historia distinta, pero en esta serie todos tuvieron un patrón común que podría servir de resumen de la eliminatoria. Lakers estuvo por delante en el marcador al final de la primera parte de cada partido, los Nuggets reaccionaron en los terceros cuartos de manera notable mientras L.A. caía en su ofensiva, y al final Denver ganaba en el “clutch” (salvo en el cuarto).

A destacar la dos canastas ganadoras de Jamal Murray. La primera, en el segundo partido, porque después de estar por delante en el marcador casi todo el tiempo, esa canasta fue un “palo” que medio sentenció la serie aunque sólo significara el 2-0 en la eliminatoria, y la última porque la finiquitó en otro buen partido de Lakers.



Esta serie enfrentó a dos equipos que se la jugaron con sus quintetos titulares dejando las “migajas” para los suplentes, y la diferencia estuvo en la irregularidad que mostraron Russell, Austin Reaves y Rui Hachimura, alternando partidos malos o de baja aportación con buenas acciones esporádicas, frente a una mayor solidez de los Nuggets. De hecho la victoria angelina coincidió con cuatro de sus titulares anotando por encima de la veintena.



También quedó la sensación de que Denver iba físicamente de menos a más, y los Lakers llegaban justitos a los finales de partido, quizás pagando la veteranía de su líder LeBron James.

Balance postemporada
Siempre que acaba una temporada con derrota es una decepción, pero también hay espacio para el aficionado optimista que se conforma con competir al límite (que no es poco) frente a unos Nuggets, que son los vigentes campeones, no lo olvidemos, hasta el punto de que Denver no estuvo por delante en el marcador de todos los partidos ni durante 70 minutos de 240 de juego, y necesito dos tiros ganadores para conseguir un par de victorias.



Luego está una visión más pesimista que, además de esa competitividad que se presupone como el valor al soldado, exige algo más, como una dureza y unos ajustes, que tampoco significa que el resultado hubiese sido otro, pero que al menos habría demostrado otras posibilidades más allá del “sota, caballo y rey”.

Si preguntas a cualquier jugador, entrenador o aficionado sobre la principal diferencia entre la temporada regular y los playoffs, es la dureza física y el nivel defensivo que sube en postemporada. Y lo Lakers no fueron capaces de subir ese escalón. Faltó dar un “garrotazo” en un momento determinado, seguramente porque no tenga jugadores de esas características que siempre hacen falta en todo equipo cuando llega este momento. Y, ojo, no se trata de lesionar a nadie, pero sí de jugar duro, de saber hacer una falta a Nikola Jokic, para sacarle de sus casillas, para exigirle un juego físico, que no habría impedido que luciera un gran juego y grandes números, pero que le habría limitado, y por ahí pasaban las opciones angelinas.

Otra cantinela habitual del tiempo de playoffs es la que dice que los ajustes de partido en partido pueden ser la clave para sacar adelante una serie, pero Lakers se limitó a grandes rasgos a defender a la estrella de los Nuggets en el primer partido con Hachimura, y luego hacerlo el resto de la eliminatoria con Davis, más allá de cambios puntuales fruto del juego. Si eso es lo poco que puede plantear un batallón de entrenadores (como el que conforma cualquier equipo NBA), no parece mucho. ¿Habría cambiado el resultado con otra serie de ajustes defensivos (y ofensivos)? Posiblemente, no, pero si no lo intentas o ni siquiera tienes un plan b, c, d… por no hablar del pobre uso del banquillo.

Por cierto, Davin Ham también se reconoció orgulloso por el esfuerzo de su equipo al final de la serie, pero dejo intuir que tal vez no siga siendo el inquilino del banquillo el próximo curso tras decir las siguientes palabras después del último partido.



Tiempo habrá en la siguiente visita de “el lagunero” a BA-LON-CES-TO (y última de esta temporada) para hacer un balance rápido del curso, así como para analizar como pinta el futuro de los Lakers.

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sábado, 16 de marzo de 2024

El lagunero opina… 2023-24 (V): Ni bien ni mal… siguen las dudas (36-31 9º oeste)

Por Jorge

En la vuelta de “El lagunero” la situación se mantuvo poco más o menos igual que la última vez que estuvo en BA-LON-CES-TO, ni frío ni calor y con más dudas que certezas de cara al futuro más inmediato, porque si bien en este tiempo hubo victorias de mérito (Bucks, OKC, Clippers y Wolves), también se perdió contra Sacramento y Denver, completando una “barrida” favorable a estos equipos en temporada regular, no muy buen augurio si tenemos en cuenta que podrían ser rivales en postemporada.

Todavía se mantiene la 9º posición que da pie a jugar play-in, y lo mejor es que en el momento de escribir estas letras se está más cerca de la sexta posición (a 3 partidos) que evitaría esa eliminatoria previa, que del décimo primer equipo de la clasificación que parece alejarse (a 5 partidos).

Grandes actuaciones individuales
En este tiempo se vieron grandes actuaciones individuales como la máxima anotación de Rui Hachimura para ganar en Utah:



El tremendo último cuarto de LeBron James para dar la vuelta a un marcador adverso frente a los Clippers:



Los 44 puntos de D´Angelo Russell (con 9 de 12 en triples) y 9 asistencias en la victoria contra Milwaukee:



Y la extraordinaria actuación nunca antes vista de Anthony Davis con 27 puntos, 25 rebotes, 5 asistencias, 3 tapones y 7 robos de balón en una victoria frente a Minnesota:



Debilidad colectiva y futuro inmediato
Todas esas individualidades no esconden una debilidad colectiva reflejada en un dato importante y es que, de momento, contra equipos ganadores, es decir, con más del 50% de victorias, el balance angelino no es nada halagüeño (18-23) si tenemos en cuenta que serán ese tipo de equipos los que se encontraría en una hipotética postemporada.

Además el calendario que queda no es muy favorable si tenemos en cuenta que de los quince partidos que restan para terminar la temporada regular sólo cinco se jugarán en el Crypto. La parte buena es que fuera se jugará contra equipos perdedores como Nets, Raptors, Wizards y los Grizzlies dos veces, franquicias que puede que para entonces estén pensando en las vacaciones.

La esperanza para jugar playoffs y tener éxito en las eliminatorias pasará porque de aquí hasta final de temporada el quinteto habitual (Davis, LeBron, Austin Reaves, Hachimura y Russell) se mantenga sano, y que se recupere a tiempo a jugadores que puedan ayudar con defensa y tiro exterior desde el banquillo como Jarred Vanderbilt, Gabe Vincent y Cam Reddish. Y, por supuesto, suerte, mucha suerte, siempre necesaria si tenemos en cuenta el nivel de los rivales.

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