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sábado, 23 de mayo de 2026

100 años de los Harlem Gobetrotters: vínculos con la NBA (II)

Por Jorge

BA-LON-CES-TO continúa honrando a los Harlem Globetrotters en este año en el que se cumple el centenario de su nacimiento, con esta segunda parte que repasa más vínculos de este mítico equipo con la NBA.

Y si la primera parte de este homenaje se cerraba con un Wilt Chamberlain que disfrutó del juego circense de los Globetrotters, y el desarrollo de la línea de tres puntos por parte de Abe Saperstein, ahora toca seguir con un jugador que llegó a la NBA siguiendo cierta relación con los dos anteriores.

“Halcón” Hawkins
Connie Hawkins fue un alero espectacular que no pudo desarrollar todo tu potencial en la NBA porque llegó a la liga tarde y físicamente limitado después de batallar legalmente para demostrar su inocencia, cuando como jugador de la Universidad de Iowa, un escándalo de apuestas (con las que nada tenía que ver) le apartaron del baloncesto universitario y de su ingreso en la NBA.

Así Hawkins, al igual que Chamberlain, aunque por motivos distintos, salió de la universidad teniendo que ganarse la vida, y empezó a jugar profesionalmente en la ABL (American Basketball League), esa competición creada por Saperstein, y de la que sería MVP jugando para los Pittsburgh Rens en 1962. Desaparecida esa liga en 1963, entraría a formar parte de los Harlem Globetrotters del propio Saperstein, para jugar con ellos cuatro temporadas (1963-1967).

En el siguiente vídeo se le puede ver (número 31) participando en un show televisivo con el fondo sonoro del inconfundible “himno” de los Globetrotters, el “Sweet Georgia Brown”:



Más tarde se incorporaría a los Pittsburgh Pipers de la recién creada ABA en la temporada 1967-1968 con los que conseguiría otro MVP, y el título, tras ser el máximo anotador de la competición. Y después de una temporada más en la ABA, ahora sí, resueltas sus disputas legales, entro en la NBA en el curso 1969-1970 para terminar jugando allí siete temporadas entre Phoenix, Lakers y Atlanta.

Derrota… contra Kareem
Los Globetrotters promocionaron y siguen promocionando el baloncesto por el mundo entero con numerosas giras, como la que están haciendo por España en este mes de mayo, y si bien cuentan por victorias la mayoría de sus partidos, alguna vez se toparon con alguna derrota como la que vivieron el 12 de septiembre de 1995 en Viena (Austria) frente a un combinado de veteranas estrellas retiradas de la NBA, con Kareem Abdul-Jabbar al mando.

Kareem, retirado en 1989, y con 48 años, anotó 34 puntos liderando a su equipo del que formaron parte otros legendarios como Artis Gilmore, Jo Jo White y Nate Archibald, para ganar por 91-85 y romper así una racha de 8.829 victorias consecutivas de los Globetrotters.

“Magic”-Bird
El siguiente vínculo de los Globetrotters y la NBA seguro que sorprende a muchos, y es que los legendarios “Magic” Johnson y Larry Bird formaron parte de los Harlem Globetrotters… por un día.

El 2 de noviembre de 2003, los Harlem Globetrotters con “Magic” jugando para ellos (muchos años después de su retirada del baloncesto profesional) se enfrentaron a la Universidad de Michigan State, “alma mater” del propio “Magic”, en un partido que terminó con la victoria del equipo “profesional” por 97-83, en la que fue una pequeña “venganza” de Larry Bird, que después de perder la final universitaria de 1979 contra los Spartans de Michigan, pudo resarcirse con esta victoria porque aquí ejerció de entrenador “honorario” de los Globetrotters, acompañando a su enemigo-amigo más querido, “Magic” Johnson, para esta ocasión tan particular.



“Magic”, fuera de forma como no podía ser de otro modo con 44 años y más de una década después de los Juegos de Barcelona 1992, aún así contribuyó a la victoria de su equipo jugando 16 minutos para anotar 5 puntos y dar 4 asistencias.

Hall of Fame
El Salón de la Fama del Baloncesto (Springfield, Massachusetts) reúne a muchas de las mayores leyendas de la historia del baloncesto a las que se reconoce por su contribución al engrandecimiento de este deporte. Y de él forman parte los Harlem Globetrotters desde el año 2002, ingreso algo tardío después de más de 75 años de historia que ahora llega a los 100.



Además de ese reconocimiento por su impacto global, muchos de los jugadores que formaron parte de este equipo también fueron reconocidos individualmente. Y si dejamos aparte a los que destacaron en la NBA, y al citado Saperstein, que ingresó en 1971, habría que terminar este homenaje reconociendo a algunos de aquellos que hicieron grande el espectáculo de los Globetrotters y que terminaron formando parte del Hall of Fame.

Marques Haynes (clase de 1998), conocido por su extraordinario manejo de balón; Meadowlark Lemon -foto de la izquierda- (clase de 2003), probablemente el “showman” más popular de la historia de los Globetrotters; Lynette Woodard (clase de 2004), la primera mujer en jugar con los Harlem Globetrotters (1985) y pionera del baloncesto femenino; Reece “Goose” Tatum (clase de 2011), uno de los creadores del estilo de juego cómico y divertido que caracteriza al equipo; y, finalmente, a Inman Jackson, Wyatt "Sonny" Boswell y Albert "Runt" Pullins (clase de 2022), jugadores de los denominados "Black Fives", reconocidos como pioneros originarios del baloncesto de los Globetrotters.

Y no se puede terminar este homenaje sin recomendar que todo el que tenga la oportunidad de ver un partido de los Harlem Globetrotters en vivo, lo haga, porque además de poder disfrutar y divertirse con su espectáculo, estará contribuyendo a una pequeña parte de una gran historia del baloncesto.

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martes, 11 de febrero de 2025

El lagunero opina… 2024-2025 (V): Racha ganadora… y llegada de Doncic (32-19 4º Oeste)

Por Jorge

“Les tocó la lotería”: así podríamos resumir lo acontecido en los Lakers desde la última vez que estuvo aquí “El lagunero”. Luka Doncic aterrizó en L.A. pero además de su llegada también toca analizar la racha ganadora del equipo en los partidos que se jugaron hasta este movimiento.

Adiós Davis, hola Doncic
Por si algún lector estuvo aislado en una cueva, recordemos que sorprendentemente los Dallas Mavericks llamaron a la puerta angelina para permitir el traspaso que enviaría a Doncic junto a Maxi Kleber y Markieff Morris a L.A. a cambio de Anthony Davis, Max Christie y una primera ronda de draft.



Haciendo un análisis somero de lo positivo y negativo de este movimiento, podemos decir que es positivo porque llega una estrella a la que en principio todavía le queda recorrido (26 años cumple este mes) aunque lleve mucho tiempo en la élite (desde los 16). Y la posibilidad de que tal vez aprenda de la capacidad de preparación de LeBron James para alcanzar su mejor versión física (que es su hándicap junto a la defensa y las protestas arbitrales).

Por la parte negativa tenemos la rotura de la pareja LeBron-AD que funcionó (anillo de 2020) y que funcionaba por ocupar posiciones distintas en la pista, cosa que no ocurre ahora entre Luka y James, jugadores que tienen mucho tiempo el balón en sus manos.



Luego la salida de Christie que estaba evolucionando muy bien como “3 and D” (especialista en el triple y la defensa) empeora más si cabe una defensiva que no estaba precisamente entre las mejores de la liga.

Así con todo, la “potra” de Rob Pelinka, directivo angelino, y por ende de los Lakers fue tremenda cuando le llegó la llamada de la directiva de los Mavs, porque el tándem James-Davis tenía fecha de caducidad próxima, y ahora, a poco que la gestión marche por cauces normales, el equipo de púrpura y oro tendrá estrella para una década. Dicho lo cual, hay que poner en valor la figura de Davis, a quien muchos hicieron de menos en este traspaso, y es que más allá de sus 25 puntos y 11 rebotes de media en sus seis años en L.A., no se puede olvidar que fue decisivo en el anillo de 2020.

Racha ganadora: 12-3
Luka no se podrá quejar porque llega a un equipo mejor clasificado que Dallas (veremos que pasa al final de temporada), con Lakers ganando 11 de sus últimos 14 partidos, racha a la que se suma la primera victoria con él en pista (24 minutos para 14 puntos y 4 asistencias), conseguida la pasada madrugada frente a Utah Jazz (132-113).



Victorias de mérito como la conseguida frente a los Boston Celtics (117-96), vigentes campeones, que siempre se agradecen frente al eterno rival…



…y otras con actuaciones estelares como la de AD (42 puntos y 23 rebotes) en Charlotte (107-112)…



…la de LeBron contra los Warriors (120-112) con 42 puntos…



… y la de Austin Reaves consiguiendo su máxima anotación de carrera (45 puntos) frente a los Pacers (124-117):



Qué está por llegar… y Cooper legendario
El hueco que deja Davis en la pintura iba a ser “parcheado” con la llegada de Mark Williams desde Hornets en un traspaso que mandaba a Charlotte al novato Dalton Knetch más Cam Reddish, pero este intercambio se vino abajo porque el pívot no pasó el reconocimiento médico. Así que a lo mejor se produce algún movimiento de mercado para paliar una deficiencia que no invita al optimismo deportivo a corto plazo…

Pero todo puede pasar en un oeste salvaje, en una buena posición ahora (32-19 4º Oeste), y con un Doncic que seguro que quiere acallar a esos que critican su estado físico, que si bien no parece el mejor, ni falta que le hace, como demostró en el pasado (cinco veces en el quinteto ideal de la temporada), gracias a su conocimiento del juego y su exquisita técnica individual.

Y esta entrada no se puede terminar sin hacer referencia una vez más a la historia de los Lakers gracias a alguno de sus éxitos o de sus leyendas cuyo recuerdo siempre vuelven cada temporada por un motivo u otro, y esta vez le tocó el turno a Michael Cooper, que después de ingresar en el “Hall of Fame” el año pasado, ahora recibió el tributo de ver retirado su número 21.



Defensor notable, tirador de triples (cuando no era tan habitual tirarlos) y gran finalizador de contraataques, Cooper formó parte de la dorada época angelina del “Showtime” (5 títulos en los 80). Y ahora a los aficionados les toca ilusionarse ante la posibilidad de volver a la senda del triunfo de la mano de Doncic.

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lunes, 16 de septiembre de 2024

Resaca olímpica (y III): Oro USA y distancias NBA-FIBA

Por Jorge
Termina la serie de BA-LON-CES-TO sobre la resaca olímpica para abordar en esta tercera entrega el tema sobre el que más se debatió, y que no es otro que la eterna comparación con el “Dream Team” y las distancias mayores o menores entre baloncesto NBA y FIBA. Todo ello a raíz de un oro olímpico estadounidense más “currado” de lo habitual pese a llevar en su plantel a muchos de los mejores jugadores de la liga, con especial mención a tres leyendas como Stephen Curry, Kevin Durant y LeBron James.

Oro olímpico sufrido
El equipo “yankee” las pasó canutas en semifinales frente a Serbia, y luego en el último partido contra Francia algo menos, pero con el equipo galo llegando al final del partido con opciones de victoria, rotas por la definitiva exhibición triplista de Curry:



Por cierto, ese último triple es un claro ejemplo de un “mal tiro”, por selección que no por ejecución… si quien lo tira no fuese él. Pues como vemos en la siguiente imagen, tenía dos compañeros libres a su izquierda a los que pudo haber pasado para que se hiciera un tiro liberado más “cómodo”. Y, este comentario, va para todos esos jugadores, especialmente para los jóvenes que están aprendiendo, que cualquiera no puede hacer ese tipo de tiros, y que una cosa es que seamos tiradores, y otra anotadores como suele pasar con Curry.



Distancias FIBA-NBA más cortas
El apurado oro olímpico conllevó el debate sobre la distancia que separa el baloncesto NBA y el baloncesto FIBA, y aunque esta es una cuestión difícil de dirimir, podemos basarnos en dos puntos para concluir que, sí, la distancia se fue acortando hace ya unos cuantos lustros.

Uno de esos puntos es que ahora los mejores jugadores de la NBA no son estadounidenses (Nikola Jokic, Luka Doncic, Shai Gilgeous-Alexander, Giannis Antetokounmpo), aunque “fichen” alguno como Joel Embiid. Además, los últimos seis premios de MVP fueron a parar a alguno de esos jugadores, y el mejor quinteto de la liga el pasado curso incluyó a esos jugadores mencionados entre paréntesis.

Y a ese punto se puede añadir que la globalización del producto NBA hace que el resto del mundo conozca aquel baloncesto, a sus jugadores, sus métodos de entrenamiento, y al final se genera así una confianza que luego se puede trasladar al juego, cosa que no ocurría en el pasado cuando la NBA era un territorio casi desconocido para el resto.

“Dream Team” vs. Resto USA
Que a otras selecciones posteriores se les añadiera el mismo apelativo que a la primera selección con jugadores NBA les hizo un flaco favor, porque como el original no hubo ni habrá ninguna. Un equipo que incluía a Larry Bird, “Magic” Johnson y Michael Jordan como capitanes fue tremendo. Tres de los mejores jugadores (y mayores iconos) de la historia del baloncesto.

Dicho eso, habría que mirar aquel mítico equipo con la perspectiva que da el tiempo, porque jugaron de maravilla (la videoteca no miente), pero las circunstancias fueron otras, lo que me lleva a decir que tuvieron algunas “ventajas” frente a las siguientes selecciones.

Por un lado el nivel del resto de equipos no era tan alto como ahora, no olvidemos que pocos eran los jugadores del resto de selecciones que habían pisado la NBA, y muchos menos los que lo habían hecho a buen nivel. Y a eso se le unía las recientes separaciones nacionales que dispersaron el talento de potencias como la URSS y Yugoslavia, que tal vez de jugar unidos hubiesen podido hacer más frente a aquel equipo de ensueño.

Por otro lado, la admiración que tenían sus rivales por todos los componentes de aquella selección estadounidense, como se podía comprobar por los continuos gestos de camaradería y las peticiones de foto conjuntas al final de los enfrentamientos, que hasta incluso algunos jugadores de banquillo tomaban esas fotografías mientras se disputaban los partidos, jugó a su favor. Así pues, muchos jugaron contra el “Dream Team” casi derrotados de antemano, y así pudieron jugar “a medio gas”, hasta el punto de no tener que pedir ningún tiempo muerto en toda la competición.

Luego si vamos jugador por jugador, el palmarés y la trayectoria de los miembros del “Dream Team” es increíble… pero no muy lejos de muchos de los que conformaron equipos posteriores, y si hablamos puramente del juego, tenemos que recordar que salvo Jordan que llegaba a la cita olímpica como vigente campeón NBA, los otros dos estandartes de aquel equipo estaban lejos de su mejor baloncesto. Bird se retiró después de jugar en Barcelona por culpa de sus problemas de espalda. Y “Magic” se perdió varios partidos, y aunque llevó muy bien la manija del equipo, no era el mismo después de llevar una temporada ya retirado por culpa del VIH.

Así pues será difícil que vuelva a haber un equipo tan mítico como aquel “Dream Team”, por la coyuntura que se vivió entonces, y si bien ningún equipo se podrá comparar con él en ese sentido, sí los habrá, como los hubo, que tengan jugadores del mismo nivel o superior al momento de disputarse la competición, y que, por tanto, jugarán mejor… aunque sus victorias (si las consiguen, ojo) no sean tan apabullantes por el hecho de tener que hacer frente a una mayor competencia por parte de sus adversarios, y por no gozar de la “reverencia” generalizada.

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sábado, 11 de marzo de 2023

Baloncesto en Cine y TV (34): Tiempo de victoria: La dinastía de Los Lakers

Por Jorge

El baloncesto vive buenos tiempos en materia de documentales, películas y series gracias a las plataformas de contenidos audiovisuales. Y entre los estrenos más recientes la serie que está teniendo más éxito es “Tiempo de victoria”.

Tal vez el triunfo de esta ficción radica en la polémica que generó, una vez que la realidad quizás no se parezca mucho a lo que se cuenta en ella. Sin embargo, ya fue renovada para una segunda temporada que habrá que ver por donde tira.

La serie: “Winning Time: The Rise of the Lakers Dynasty” (2022)



La creación de la serie tiene su punto de partida en la compra de los derechos del libro “Showtime” escrito por Jeff Pearlman y publicado en 2013, con la idea de hacer una adaptación a la pantalla.

El libro tiene el subtítulo de “Magic, Kareem, Riley y la dinastía de Los Ángeles Lakers en los años 80” y se trata de un repaso de la historia de los Lakers desde la llegada de Jerry Buss hasta que “Magic” anunció que era portador del virus VIH (1991).

La serie en esta primera temporada toma como base los acontecimientos que tuvieron lugar durante el curso 1979-1980 y todas las vicisitudes que se vivieron en Los Angeles Lakers. La compra de la franquicia a cargo de Jerry Buss, la llegada de “Magic” Johnson vía draft, la salida de Jerry West del banquillo sustituido por Jack McKinney, y mucho más.

Equivaldría a los cinco primeros capítulos (de un total de 22) del libro, así que habrá que ver como evoluciona si finalmente se hace una segunda temporada siguiendo la misma línea.

Protagonistas: Buss, “Magic”, Riley… y una época

El elenco protagonista está formado por muchos actores y actrices desconocidos para la mayoría del público español, como por ejemplo Quincy Isaiah, que da vida a “Magic” Johnson.

Sin embargo, entre ellos también se encuentran algunos más reputados con nominaciones a grandes premios del mundo de la interpretación. Es el caso de Sally Field, en el papel de la madre de Jerry Buss (a quien por cierto no recuerdo que se haga referencia en el libro), que fue varias veces nominada a los Oscar y que lo ganó en 1980 y 1985. Adrien Brody haciendo de Pat Riley, que ganó el Oscar a mejor actor en 2002. Y John C. Reilly como Jerry Buss que fue nominado como mejor actor de reparto por los Globos de Oro y los Oscar en 2002, y que ganaría el premio del Sindicato de Actores de Estados Unidos.

En general todos los intérpretes hacen un gran trabajo siguiendo la línea marcada durante toda la serie, que consiste en caricaturizar a unos personajes reales resaltando algún aspecto negativo de su personalidad hasta el extremo, con el objetivo de hacer cierta gracia sensacionalista.

Particularmente es atractivo por no ser muy común, la técnica de romper la cuarta pared, es decir, que algunos personajes (Jerry Buss y “Magic”, principalmente) se giran para hablarle a la cámara como si se dirigieran a los espectadores que están detrás de la pantalla.

Cabe destacar de la serie la recreación de aquella época gracias al vestuario. También la banda sonora que se puede escuchar durante sus capítulos, que incluye una gran selección de la música de aquellos tiempos, merece mucho la pena. Además la fotografía reproduce la imagen y el color característico de las retransmisiones televisivas que se vivieron en esos primeros 80.

Polémica y reflexión

Recrear libremente, aunque a partir de algunos datos verdaderos, una época con nombres y apellidos de personas vivas conlleva un problema si lo que se dice o hace no gusta a esas personas y sus allegados. Y la verdad es que si se dice muchas veces que la realidad supera a la ficción, cuesta pensar que “Magic” Johnson fuera tan promiscuo como parece en la serie, que Kareem Abdul-Jabbar fuera tan huraño y se llevara mal con él, o que Jerry West fuese tan malhablado y malhumorado en su día a día.

La caricaturización extrema de personajes no gustó a algunos implicados porque se pueden producir consecuencias debido a la ignorancia de muchos espectadores que confunden realidad con ficción. Así Jabbar comentó que organiza campus educativos para niños, y los padres pueden pensar que el tiene ese carácter arisco que se ve en la serie y que de ese modo no quieran que sus hijos acudan a esos eventos que pueden ser muy positivos para ellos.

El caso más extremo es el de Jerry West, que ya contó en un libro biográfico acerca de las circunstancias familiares de su infancia, y sobre sus problemas de depresión, pero en todos los capítulos aparece poco menos que como un chiflado paranoico. Y por eso parece que ejercerá acciones legales contra los responsables de la serie.

Los creadores de la serie no engañan a nadie… a partir del segundo capítulo, momento en el que se incluye en los créditos finales un aviso dirigido a ofendidos, y diría que también a ignorantes, cuando se afirma que:

“Esta serie es una dramatización de ciertos hechos y sucesos. Algunos de los nombres han sido cambiados y algunos de los eventos y personajes han sido ficcionados, modificados o compuestos con fines dramáticos”.

Seguramente el revuelo del visionado del primer capítulo provocó la necesidad de añadir esa apostilla al resto de capítulos para evitar malinterpretaciones y demandas.

Estamos en tiempos en los que se revisa el pasado a través de libros, películas, series y documentales, y discernir la realidad de la ficción no es fácil en tiempo de redes e internet, aunque habría que recordar que la literatura lleva siglos haciendo ficción de la realidad, como por ejemplo pasa con la novela histórica, y no parece que haya que explicar que buena parte de lo que contienen muchas de esas obras no es real. Quizás porque la lectura, por desgracia, es una actividad en peligro de extinción.

A lo mejor el problema está en una educación deficiente y en la falta de formación cultural que no permite el desarrollo de un espíritu crítico a quienes consumen ficción televisiva o cinematográfica. La posibilidad de no verse engañados o de conocer mejor la realidad pasa por investigar y acudir a otras fuentes de información más allá de los contenidos audiovisuales.

En cualquier caso si el objetivo de la serie es entretener y hasta en algún momento divertir, a mi juicio lo consigue, aunque también es verdad que para mí todo aquello que esté relacionado con el baloncesto me gusta más allá de que tenga unas predilecciones y preferencias por encima de otras. Ahora bien, aquellos aficionados que esperaban una recreación más fidedigna de la realidad y que tampoco quedaron muy contentos, basta con decirles que existen libros y documentales a través de los cuales se puede conocer la historia de aquellos Lakers.

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sábado, 2 de abril de 2022

Anuncios y Promociones de BA-LON-CES-TO (25): “Magic”-Bird, rivalidad publicitaria en los 80

Por Jorge

“Magic” y Larry Bird cambiaron el rumbo de la NBA con su llegada a la liga en la temporada 1979-80. Su impacto fue tal que también llegó al ámbito de la publicidad protagonizando multitud de campañas publicitarias.

Una de las primeras de sus carreras fue junto a otros deportistas estadounidenses a principios de los 80 para una conocida marca de refrescos.





“Magic” también compartiría protagonismo con la pionera Ann Meyers, la primera mujer que fue contratada por un equipo NBA en 1979. Y aunque al final no consiguiese pasar el periodo de prueba con el equipo de Indiana Pacers, fue toda una figura del baloncesto.



La presencia comercial de Bird y “Magic” continuaría con anuncios para una mítica marca de calzado deportivo junto a otros jugadores de la NBA.



Aquella rivalidad ochentera al modo publicitario se ejemplificó como nunca después de que “Magic” consiguiese el premio al mejor jugador de la temporada relevando así a Larry Bird.



Aquel anuncio terminó de forjar la amistad de estos dos grandes rivales, como se puede ver aquí en un extracto del documental “A Courtship of Rivals”.



Y la rivalidad continuaría muchos años después de la retirada de ambas leyendas bajo la campaña de promoción de las finales que jugarían sus equipos, Celtics y Lakers en este siglo XXI.



Bird y “Magic” fueron grandes dentro y fuera de la pista, y cualquier ocasión es buena para recordar su rivalidad.

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domingo, 2 de enero de 2022

Feliz BA-LON-CES-TO 2022 (con “regalo” incluido)

Por Jorge

Inicio de año para repasar las fechas más importante del baloncesto de selecciones nacionales para este 2022, porque más allá de las competiciones comunes que todos los aficionados seguimos día a día como las ligas domésticas, las grandes citas de la NBA (“all star weekend”, playoffs y finales), y las competiciones continentales (euroliga, eurocup, y liga de campeones), siempre hay que apuntar en rojo en la agenda baloncestista los torneos internacionales más destacados del año.

Luego a modo de regalo de reyes y deseando que el 2022 sea un gran año para todos los aficionados al baloncesto, recordaré una visita mágica que se produjo un día de reyes de hace veinte años.

Eurobasket masculino
La principal competición del baloncesto masculino de selecciones será el Eurobasket que se jugará del 1 al 18 de septiembre en Praga (República Checa), Tbilisi (Georgia), Milán (Italia), Colonia y Berlín (Alemania).

A la espera de ese gran torneo, la selección española jugará las ventanas clasificatorias para la Copa del Mundo de 2023 que se jugará en Filipinas, Japón e Indonesia. Y cuyas fechas de juego serán del 21 febrero al 1 de marzo, del 27 junio al 5 de julio, entre el 22 y el 30 de agosto, y entre el 7 y el 15 de noviembre. Luego continuará jugándose en 2023.

Copa del Mundo femenina
Este mundial será la competición internacional más importante del baloncesto femenino en 2022, y se jugará del 22 septiembre al 1 de octubre en Sidney (Australia), y los equipos participantes saldrán de una serie de torneos clasificatorios que se jugarán en varias sedes (Japón, Estados Unidos, Serbia) del 10 al 13 de febrero.

La selección femenina española acabó segunda en el ránking mundial sólo por detrás de Estados Unidos al final de 2021, pero el resultado en los pasados juegos olímpicos le deja fuera de disputar este verano este torneo (actual medalla de bronce) si no media algún cambio en el sistema de clasificación o se produce algún tipo de invitación por alguna circunstancia excepcional.

Así la selección femenina tiene como actividad más importante en 2022 jugar las ventanas clasificatorias para el Eurobasket de 2023 que se jugará ese año en Eslovenia e Israel. Las fechas de estas ventanas son 6-14 de febrero y 20-28 de noviembre.

Campeonatos de formación
Luego entre los torneos de selecciones de formación, los dos campeonatos más importantes serán los campeonatos del mundo U17, tanto femenino que se jugará en Hungría del 9 al 17 de julio, y el masculino que se jugará en la provincia de Málaga (España) entre el 2 y el 10 del mismo mes.

Para los que quieran conocer todo el calendario de competiciones y partidos internacionales de selección pueden consultar la web de la FIBA.

Regalo de Reyes
El 6 de enero de 2002, “Magic” Johnson, que una vez retirado “mataba el gusanillo” del baloncesto haciendo giras con un grupo de “colegas” jugando partidos de exhibición, aterrizó en Madrid para jugar contra el Real Madrid en tan señalada fecha. Incluso llegó a jugar algunos minutos de blanco con el equipo madridista.

Aprovechando que próximo día de reyes se cumplen 20 años de la visita de esta leyenda del baloncesto a España, que mejor regalo que poder volver a ver en acción a “Magic” en ese partido, para terminar deseando un estupendo 2022 a todos los aficionados al BA-LON-CES-TO.

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domingo, 2 de agosto de 2020

El lagunero opina… regreso de Lakers a la competición

Por Jorge

Ahora que los Lakers retornaron al juego toca especular sobre cómo será esta vuelta y que nos espera durante este reinicio de la competición: premios individuales, estadísticas, récord del equipo y posiciones de los rivales de cara a los playoffs para ver si se llega a ganar el campeonato.

Altas y bajas

Esta vuelta de la competición tendrá que cerrar la temporada regular con ocho partidos en los que se pueden ver caras nuevas en los Lakers. Así Avery Bradley es baja por motivos familiares al tener que estar pendiente de la salud de su hijo de seis años, cosa que por cierto no impedirá que reciba un anillo de campeón si los Lakers ganan la liga este curso.

A esa baja se sumará durante al menos de cuatro a seis semanas la de Rajon Rondo, lesionado y operado del dedo pulgar de su mano derecha antes de volver al juego.



Y no olvidemos que poco antes de la pandemia se despidió a DeMarcus Cousins, inactivo por lesión durante lo que se llevaba de temporada, y también a Troy Daniels, un tirador de buen nivel saliendo del banquillo (a mi juicio y de los Nuggets que lo ficharon varios días después), una vez que llegó Markieff Morris (que jugó varios partidos antes del cierre preventivo de la liga) y Dion Waiters. Y la otra cara nueva será J.R. Smith, fichado poco antes de volver a la competición.

Las consecuencias de estos cambios parecen claras. El equipo se puede resentir en el apartado defensivo en el que Bradley era una pieza importante, pues no olvidemos que fue titular en la mayoría de los partidos que jugó (44), pero seguramente en ese papel lo pueda sustituir KCP que también es un buen defensor.

Waiters y J.R. está claro que su aportación al juego será la de sumar puntos saliendo del banquillo, especialmente desde el tiro exterior, y así lo demostraron en los partidos de preparación. Otra cosa será saber por dónde tiran sus cabezas y si serán capaces de mantenerse serenos durante lo que resta de temporada.



Cómo será la vuelta al juego para cerrar la temporada regular



Si fuera el entrenador del equipo lo tendría claro, y más teniendo en cuenta que el primer puesto de la conferencia está casi asegurado y por tanto no se puede “elegir” rival en primera ronda…

Limitar minutos de los jugadores importantes para evitar lesiones innecesarias (no olvidemos el incidente con el ojo de Anthony Davis en el segundo partido amistoso antes del reinicio), dar responsabilidades a los “segundos espadas” para ver en quienes se puede confiar más después en los momentos calientes, y hacer probaturas de posibles variantes y soluciones a problemas que se puedan plantear durante los playoffs.

Sin embargo por los dos partidos jugados hasta ahora todo hace indicar que la idea es jugar a tope para llegar al inicio de la primera ronda al mejor nivel físico y mental para afrontar una postemporada atípica.



Récord del equipo, MVP y asistencias

Está claro que el premio gordo de la temporada está en ganar el anillo de campeón, ahora bien, si por el camino van llegando reconocimientos tampoco se van a despreciar. Y quizá sea esa también una de las razones por las que el equipo no parece que se vaya a dejar llevar en los últimos partidos de la fase regular.

Todo el mundo parece dar por supuesto que el MVP de este curso lo volverá a ganar Giannis Antetokounmpo, algo que sería totalmente merecido si tenemos en cuenta que ahora mismo su equipo tiene el mejor récord de la liga, y redondeando sus números (30 puntos, 14 rebotes y 6 asistencias por partido) certifican que es vital para los Bucks.

¿Sería inmerecido que ese premio viajara a L.A de la mano de LeBron James? Parece claro que no. También tiene números (25 puntos, 8 rebotes y 10 asistencias por partido) incluyendo el primer puesto de la liga en asistencias por partido (por primera vez en su carrera), y liderando al mejor equipo del oeste.



Como decíamos al principio está claro que el premio que quiere James es el título, pero quién dice que no vaya a apretar ahora para intentar que Lakers consiga el mejor récord de la liga al que todavía pueden llegar matemáticamente, y así además poder situar a este equipos entre los mejores angelinos de la historia...



Quién sabe si ese dato y alguna canasta ganadora le hagan dudar a los votantes de ese galardón.



Playoffs

Este curso 2019-2020 se decidirá sin la importancia del factor cancha y la afición, por mucho que la NBA ponga paneles con imágenes de aficionados de cada equipo, cosa que parece que no tiene mucho éxito para dar ambiente a unos partidos que se jugarán, todos, en Orlando.

Los Lakers parten con una pequeña ventaja estadística si tenemos en cuenta que es el equipo que antes de reiniciarse la competición había ganado mayor número de partidos fuera de casa (26) con un 81,5% de victorias en pista contraria frente al 73.5% de los Bucks. Así que debería afectarles menos el hecho de jugar siempre en cancha “extraña”, si bien bajo estas circunstancias es evidente que aquellos equipos que se mantengan en mejor forma física y sobre todo mental durante este confinamiento deportivo tendrán más posibilidades de ganar el título.

Eso sí, tampoco nos podemos olvidar de la tan necesaria suerte que en ocasiones es vital, y que en este escenario lo puede ser más, pues hay que tener en cuenta que cualquier positivo por coronavirus y las salidas de la “burbuja deportiva” conllevarán medidas de cuarentena que bien podrían trastocar los planes de algunos equipos si afectan a sus mejores jugadores.

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jueves, 16 de abril de 2020

El lagunero opina… Honrando a Kareem mientras se decide jugar o no jugar

Por Jorge

Jugar o no jugar parece que es el dilema que estudia la NBA. Se barajan posibilidades como acabar por jugar unos playoffs reducidos en una sede única, pero de momento la WNBA pospuso su inicio previsto para el 15 de mayo, y a medida que pasa el tiempo aumentan las opciones de que termine por suspenderse el curso 2019-2020.

El jugador angelino Jared Dudley, al citarse que la NBA estaba muy pendiente de los plazos de la liga china para actuar en consecuencia, se pronunció hace varias semanas en las redes sociales para indicar que nada se resolverá hasta junio, y que si se está prolongando la toma de una decisión definitiva no es más que por una cuestión de dinero. Así parece que por desgracia todo se reduce a decidir entre dinero o salud.



Al inicio de esta crisis sanitaria se publicó que dos jugadores de Lakers, no se citaron nombres, habían dado positivo por coronavirus, pero pasado el tiempo de cuarentena, de momento la salud es buena y parece que ahora no hay jugadores contagiados.



Mientras se toma una decisión, la información más importante que puede comentar el lagunero, covid-19 aparte, es la compra del Forum por parte de Steve Ballmer, propietario de los Clippers, que así puede desbloquear el veto que tenían para construir en unos terrenos cercanos un pabellón para el equipo pobre de Los Ángeles. De momento parece que la antigua casa de los Lakers se mantendrá en pie para seguir su actividad como lugar de celebración de conciertos y otros eventos. Sin embargo también se apunta a que en un futuro cercano llegará el día que acabará por derrumbarse para construir otro complejo con vistas a una nueva explotación comercial.

Resumiendo, la rivalidad entre Lakers y Clippers quizás crezca llegado ese momento teniendo en cuenta que para los seguidores de Lakers esa cancha evoca grandes recuerdos porque allí jugaron todas las estrellas del equipo, incluido Kobe Bryant, y se consiguieron míticos éxitos en el siglo pasado cuando fue su hogar entre 1967 y 1999. Quién sabe, ojalá ese día no llegue y el edificio se mantenga en pie aunque sólo sea para servir como recordatorio de una etapa dorada de los Lakers.

Otra noticia que tocó al entorno de los Lakers fue una reciente encuesta de una cadena deportiva estadounidense que aprovechó para “jugar” con los aficionados para ver quién era el mejor jugador de la historia del baloncesto universitario, y sorprendentemente fue elegido Michael Jordan seguido de Larry Bird.

No tengo ninguna duda de que esos jugadores tuvieron una excelente etapa en la NCAA, pero considerar que fueron mejores que Lew Alcindor, parece una temeridad. Y así el propio “Magic” Johnson dejaba claro en las redes sociales cual era su mejor jugador universitario recopilando algunos de los méritos del que luego sería Kareem Abdul-Jabbar, y a lo que el propio Jabbar respondió reconociendo que lo realmente extraordinario fue la amistad que forjaron ambos en su etapa en los Lakers.



Hoy precisamente cumple 73 años el legendario Jabbar, y aprovechando la reivindicación que hizo de él “Magic” Johnson y otros muchos seguidores tras el resultado injusto de esa encuesta, que mejor momento que este para disfrutar de baloncesto vintage con 70 de sus mejores “skyhook” que la NBA recopiló hace varios años cuando entró en la séptima década de edad. Por cierto, algunos de ellos encestados en el mencionado Forum de Inglewood.

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domingo, 2 de febrero de 2020

El lagunero… El día que no quisimos vivir

Por Jorge

Iniciado el mes de febrero tocaría que el lagunero repasara la última quincena de la temporada de Lakers, pero la muerte de Kobe Bryant cambia esa dinámica porque el pesar hacen imposible referirse ahora a la competición.

Muchas leyendas del baloncesto murieron, pero cuando se produce de manera repentina y trágica (como ocurrió con Fernando Martín o Drazen Petrovic en sendos accidentes de tráfico), cuesta asimilarlo como ejemplificó Pau Gasol, compañero, rival y amigo de Bryant, porque se produce un shock que te deja hecho polvo:



Al igual que ocurre con la muerte de otros personajes históricos de la vida pública, todos recordaremos el momento en que nos enteramos del fallecimiento de Kobe, qué hacíamos y qué sentimos.

En mi caso la noticia me llegó, como no, viendo baloncesto. Miraba por televisión un partido de la liga femenina, Valencia Basket-Perfumerías Avenida, a la vez que hacía otros quehaceres, y fue entonces cuando Marta Fernández, la exjugadora y comentarista de teledeporte, dijo que le estaba llegando por twitter información sobre el fallecimiento de Bryant. Y aunque a la vez que veía el partido estaba a otras cosas, me sobresalté: “¿CÓMO?”

Inmediatamente también fui a las redes sociales y revisé incrédulo lo que se decía en ellas. Los grupos de whatsapp de baloncesto eran un hervidero de comentarios. La casualidad hace que tenga un amigo viviendo en California, y nos fue contando lo que allí se decía a través de la televisión americana.

No queríamos creerlo, confiábamos en que el característico sensacionalismo de TMZ estuviese mostrando otro ejemplo de rumor que se iba a perder en el limbo por ausencia de confirmación… pero por desgracia no fue así.

La verdad es que al principio, aunque sobrecogido, esa sensación de no querer aceptar esa realidad hizo que no me sintiera especialmente afectado, pero según fueron pasando los minutos y las horas la tristeza se fue adueñando de mí, y todo se podría resumir en el mensaje de whatsapp que envió un amigo entrenador, breve y claro:

“Tengo un malestar encima… ¡Qué pena!”

Los comentarios posteriores de muchos aficionados al baloncesto, y especialmente de los Lakers, coinciden en que esta muerte se siente como si fuese la de un amigo o hasta de un familiar. Y es que no olvidemos que para quienes le vieron jugar (literalmente) durante más de mil partidos (liga regular, amistosos, playoffs, all star, selección estadounidense), así como en innumerables reportajes y entrevistas, leyendo artículos o disfrutando de sus espectaculares fotografías, como es mi caso, ciertamente se convirtió en una presencia deportivamente hablando muy cercana, y es lógica esa tristeza por su muerte.

Las muestras de reconocimiento que se dieron hacia Kobe Bryant una vez que se conoció la tragedia del accidente de helicóptero que le costó la vida a él, a una de sus hijas y a otras siete personas fueron multitudinarias, y aquí recopilo algunas de las que me parecen más relevantes para que comprobemos la magnitud de su figura como icono del baloncesto y del deporte en general.

El máximo anotador de la historia de la NBA, Kareem Abdul-Jabbar, alabó su figura más allá de su condición de leyenda del deporte:



Además otros legendarios como “Magic” Johnson, Shaquille O´Neal, Michael Jordan, y por supuesto la NBA, mostraron sus condolencias y pesar, pero también otros deportistas como Rafa Nadal, o personajes de renombre en la vida pública como Barack Obama:













También sus rivales mostraron su respeto como en el caso de la selección española, contra la que Kobe jugó con la selección estadounidense las finales olímpicas de 2008 y 2012:



La misma noche del día de su fallecimiento los homenajes se sucedieron en todas las canchas donde se jugaron partidos:





Y fue especialmente emotivo ver a algunos jugadores llorando antes de empezar a jugar, e incluso durante el juego, y las declaraciones con voces rotas por el dolor de algunos entrenadores.

Días después, y una vez que los Lakers aplazaron el derbi angelino con los Clippers, otros equipos se dedicaron a realizar homenajes a Kobe, con especial mención para los vídeos emitidos por los Sixers, equipo de la ciudad natal de Bryant, el del rival por excelencia de los Lakers, los Boston Celtics, y el de los vecinos Clippers:







Y entonces los Lakers jugaron su primer partido tras la muerte de Bryant en el Staples contra los Blazers el pasado viernes, y como no podía ser de otro modo se sucedieron los gestos emocionantes recordando a Kobe:





James Worthy, mítico alero de los Lakers del “showtime” y ahora comentarista del equipo, comentó en su primera intervención tras el fallecimiento de Kobe que animarse los unos a los otros era lo único que podían hacer los tristes seguidores angelinos…



...y añadiría que Bryant nos dejó multitud de recuerdos, y ese es el consuelo que nos queda a los aficionados, ahora nos queda poder seguir disfrutando de su juego y sus enseñanzas.

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jueves, 11 de abril de 2019

El lagunero opina... 2018-19: final de temporada, balance... y futuro

Por Jorge

La temporada terminó para Lakers con la semana 25 y 26 de competición dedicadas a dejarse llevar dando descanso además de a LeBron también a Rondo (en los dos últimos partidos), y con el protagonismo de KCP y McGee como veteranos, los vinculados Caruso y Williams, el temporero Jones, y el rookie Moe Wagner. Y en éstas que se perdió en Oklahoma y contra los Warriors, pero se ganó a Clippers y Jazz, y se compitió hasta el último segundo en el partido que cerraba la temporada contra los Blazers.



Eso sí, lamentable imagen en varios de esos partidos con el banquillo “liderado” por LeBron James haciendo tontunas y jaleando canastas del equipo cuando no se jugaba más que para cerrar el curso. Como bochornoso fue ver a Rondo hablando lenguaje basura (tuvo toda la pinta) con otro “lumbreras” como Patrick Beverly que estaba en el banquillo (lesionado), durante unos tiros libres finales. ¿A cuento de qué? Los Clippers jugarán playoffs, mientras Lakers se va temprano de vacaciones.


Al final el récord del equipo fue de 37-45 dando por concluido el fracaso o decepción de la primera (y veremos si última) temporada de LeBron James en los Lakers, pero la “bomba” informativa estuvo antes de acabar el curso en el anuncio de dimisión de “Magic” Johnson como director de operaciones de baloncesto de la franquicia angelina.


Balance de la temporada

Dos palabras pueden definir la temporada de Lakers. Decepción para aquellos que esperaban más, la mayoría, y fracaso, para aquellos que poco menos que soñaban con llegar a las finales de la NBA.

La temporada tuvo dos puntos de inflexión que desembocaron en el desastre final. Por una lado la lesión de LeBron James, y todas las demás que fueron llegando por el camino, que fueron muchas e importantes, todo hay que decirlo, y la mala gestión deportiva mostrando sus cartas públicamente a la hora de intentar conseguir el fichaje de Anthony Davis, provocando con ello la desestabilización del equipo.

Hasta la lesión de James del día de Navidad el equipo tenía un buen balance de 20-14 y ganando ese día en la cancha de los Warriors pese a perderse la segunda parte ya lesionado. Su ausencia condujo a un récord de 6-11 pero aún en disposición de acceder a playoffs (26-25), y con él de vuelta sobrevino la hecatombe con una marca de 8-13 con algunos partidos de descanso por medio, para quedarse fuera de la postemporada, y descansar los últimos seis partidos… contra su voluntad.

En definitiva, con LeBron James en el parquet, el balance de Lakers fue de 28-27, es decir, poco más del 50% de victorias, un récord que a buen seguro en la conferencia este hubiese sido otro, pero que en el salvaje oeste y jugando a medios gas... porque así hizo quizá esperando no desgastarse en demasía para rendir después en la esperada postemporada que al final no llegó.

Más allá del impacto importante de James en el juego angelino, como no podía ser de otra manera, los resultados fueron buenos al principio, aunque el juego no tanto, palabra de aficionado laker que ve todos los partidos del equipo, pero la lesión dejó huérfano al equipo sin que pareciese haber un “plan b” y confiando en retomar esos resultados con su vuelta, pero su regreso (quizás forzando) tampoco mejoró las cosas, con lo que el “gran hombre” no condujo al equipo a la tierra prometida de la postemporada.

Eso sí, todas las lesiones que sufrió Lakers tampoco ayudaron, especialmente para mi gusto las bajas de Lonzo Ball y Rajon Rondo por lo que significaban en dirección y defensa para el equipo, y para muestra este ejemplo de la actividad defensiva de Ball:


A esas bajas habría que sumar las lesiones de Ingram y su posterior enfermedad que también fue un palo para el equipo perdiéndose más de veinte partidos. Todo ello en una conferencia en la que cualquier contratiempo se acaba pagando caro.

Para colmo la mala gestión de la posibilidad de conseguir en traspaso a Anthony Davis desestabilizó al equipo, pues no puedes filtrar nombres y posibilidades de tal manera que pones en riesgo la competición presente al poner en entredicho la continuidad de tus actuales jugadores. Toda una “cagada” a cargo de “Magic” y Pelinka (debería ser el próximo en salir de Lakers), que por el camino traspasaron al rookie ucraniano por otro tirador igual que él, y lo que es peor, al emergente Zubac a cambio de nada (por bien que haya jugado los últimos partidos Muscala), por no hablar de movimientos equivocados realizados antes de empezar la temporada: un ejemplo no intentar renovar a Brook Lopez.

Resumiendo tal vez la temporada no fue un fracaso debido a las lesiones, pero sí una decepción porque el juego pudo ser mejor y se dejaron escapar bastantes partidos contra equipos de la parte baja de la clasificación (Memphis, Pelicans, Phoenix, Nueva York…). Y habrá que tomar como único bagaje positivo el que los jóvenes hayan sumado otro año más de experiencia… que quizás acaben por disfrutar otros en el futuro si al final se consuma el traspaso “interruptus” que se vivió durante esta temporada.

Futuro del entrenador

Tal vez lo próximo que acontezca en la franquicia sea la salida de Rob Pelinka como mánager general una vez que no continúa “Magic” Johnson. Y apunto otra posibilidad, y es que fuera la leyenda angelina, no me extrañaría que Kobe Bryant pudiese ser su sustituto como pareja de baile de Pelinka, que fue su agente como jugador.

Sea como fuere, vayamos con el entrenador. Para cualquiera que haya leído al lagunero estas temporadas con Walton en el banquillo, no habrá pasado inadvertido que no es santo de mi devoción. Su intento de aplicar el estilo de juego “warrior” me parece un error porque no cuadra con el equipo de que se dispone, y es que jugar al “pim pam pum” está muy bien cuando tienes tiradores del acierto de Golden State que además de defender, saber jugar bien otro baloncesto.

No estoy convencido de que los ataques rápidos sean la panacea, y lo demuestra que los equipos que esta temporada tuvieron el ritmo de juego más alto no jugarán playoffs: Kings, Pelicans, Hawks… y los propios Lakers.

Pretender que cualquiera pudiera tirar como los Warriors es una cosa, anotar es otra, y la prueba está en que Lakers fue el penúltimo porcentaje en tiros de tres de la liga (33%), es decir, se metió uno de cada tres triples tirados… tirando 31 por partido (muchos), que demuestra que la selección de tiro podría haber sido mejor.

Eso sí, en anotación en la pintura y en contraataque se estuvo entre los mejores equipos de la liga, y ese sí es un buen punto de partida para continuar buscando mejores toma de decisiones en ataque, y algo que siempre se reclamó aquí: ser capaces de equilibrar el juego para jugar a dos ritmos de juego diferentes. Desde luego eso es más fácil decirlo que hacerlo, pero por lo visto, poco se intentó hasta ahora durante estas temporadas de Walton al frente del equipo.

Dicho esto, todo apunta que su continuidad dependerá de LeBron James. El peso de la estrella es muy grande en L.A. y si quiere otro entrenador que baile como él quiera, lo conseguirá. Un punto a favor de Walton es que “convenció” a LeBron para descansar al final de temporada, y no debió ser fácil conseguirlo una vez que a mi juicio James tiene su cruzada particular en intentar alcanzar y superar a Kareem Abdul-Jabbar al frente de la clasificación de máximo anotadores de la historia de la NBA.

La pregunta que se debería hacer James si toma él la decisión o la franquicia si la toma la propietaria o la directiva, es si quien venga será mejor que Walton. Si LeBron toma la palabra, dudo que un entrenador veterano con galones quiera tragar con lo que dicte su estrella, y si la decisión la toma la franquicia difícil será conseguir un entrenador que tenga ascendente sobre James como para evitar que éste maneje los hilos a su antojo. ¿Solución? Luego desvelaré mi opinión… pero antes vayamos con LeBron James.

Futuro de LeBron James

Hay que reconocer la facilidad que tiene LeBron James para hacer números, hasta el punto que en una temporada floja se fue a los 27 puntos, 8 asistencias y 8 rebotes con unos cuantos triples dobles (y rozándolo en otras ocasiones). Sin embargo pocas veces me pareció que jugase a tope, algo necesario si compites en la conferencia oeste (buena cuenta de ello se habrá dado), y me parece que jugó muchas veces, más para la galería que para intentar mejorar al equipo.

Sus estadísticas no esconden que también perdió muchos balones, que su defensa fue pobre, y que también cometió errores de bulto, destacando por cierto esta temporada su pobre porcentaje en los tiros libres (66,5%: el peor de su carrera), y no olvidemos la importancia del factor mental en este tipo de tiro. No será que su cabeza está en otra cosa…


A todo eso se suma que su actitud en el banquillo a mi juicio no es propia del líder de un equipo, más preocupado de lucir y actuar de cara a la galería, y esto es algo que ya criticaron otros como el legendario base de los Knicks, Walt Frazier:


La próxima página de James pasa parece ser, por el rodaje de “Space Jam 2” y con ello perderse la posibilidad de formar parte de la selección estadounidense que jugará el próximo mundial en China. Y la verdad es que sin rodaje dudo que hubiese acudido a jugar esa cita mundialista una vez que ya jugó con Estados Unidos muchos campeonatos y mejor haría en pensar en prepararse bien para la siguiente temporada.

Ese rodaje televisivo demuestra otro de sus objetivos cuando decidió fichar por Lakers, quizás el más importante, y es continuar en el mundo del “show business” en la meca del cine. Y esto sí que debería preocupar al seguidor angelino por cuanto de distracción suponga ese tipo de actividades que demuestran que quizás su “hambre competitiva” no es la que fue, y de vuelta de todo, se preocupa más de sí mismo que de ayudar a que la franquicia vuelva a pelear por ganar un campeonato.

Si LeBron James continúa en Lakers la próxima temporada, los seguidores tendrán que confiar que el desastre de este año y las críticas que sufre por ello, le sirvan de acicate y motivación para volver mejor preparado y con ganas de competir para volver a reinar en la liga.

Lakers pasó años de dura travesía formando un equipo joven y de talento y la llegada de LeBron y la impaciencia fue desgranando el proyecto con la salida de Julius Randle e Ivica Zubac por ejemplo, con el riesgo de hipotecar las próximos años a los designios de un jugador que mira más por él que por la franquicia, y quizás sería buen momento para reflexionar sobre los errores cometidos este curso, y dado que se presenta ahora la posibilidad de fichar a Anthony Davis, ¿por qué no utilizar a James como moneda de cambio? Y después repescar de la agencia libre a los mencionados Randle y Zubac…

Davis es más joven por lo que el proyecto podría continuar a medio-largo plazo, sin duda tiene más hambre competitiva dado que no sabe lo que es estar ni de lejos cerca de la posibilidad de conseguir un anillo. Y después de estar en Nueva Orleans alejado de los focos, L.A. sería el lugar ideal para ser el líder de un equipo aspirante junto a unos jóvenes más maduros y con ganas de reivindicar su categoría.

Por supuesto se antoja difícil que Lakers tome esta decisión, aunque quien sabe, ¿y si “Magic” en realidad salió para no tener que hacerlo él consciente de que sería lo mejor para la franquicia, y con ello “traicionar” a James?

Más allá de estos puntos vitales a partir de los cuales continuar en la confección de la plantilla de la próxima temporada, todo apunta a que sólo se fichará a partir del movimiento de los grandes agentes libres que estarán en el mercado el próximo verano. Y a mi juicio ese también será un error, porque veremos si algunos de los jugadores que acaban contrato tienen paciencia para esperar después la oferta angelina, y entonces veremos si lo que viene mejora lo que ya se podría haber tenido antes.

McGee, KCP y Rondo merecieron su renovación. Incluso Stephenson pese a la tontuna que le rodea, pues puede ser un jugador útil para revolucionar partidos imposibles. Y por último Caruso ya demostró el curso anterior que puede ser un “obrero” más que válido junto a Williams, aunque años anteriores no se quiso continuar con ese perfil de currantes pese a que su aportación defensiva se antoja necesaria desde el banquillo. No olvidemos las salidas en su momento de Tarik Black, Tyler Ennis, Corey Brewer, David Nwaba…

Veremos qué rumbo toma la franquicia pero queda clara aquí la opinión del lagunero, ¿y la tuya cuál es? ¿Continuarías con el proyecto LeBron? ¿Darías otro giro traspasándole por Davis (o a cambio de Durant)?

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viernes, 11 de enero de 2019

Errores de los medios (7): Libro “Dream Team”

Por Jorge

La última entrada sobre los errores que cometen a veces los medios de comunicación sobre baloncesto data de agosto de 2010, y eso no quiere decir que no se vayan sucediendo de vez en cuando otros más, algunos son simples erratas y otros son producto del desconocimiento y seguramente la desidia a la hora de contrastar algunos datos, y por supuesto las prisas con las que se da la información… y tampoco es cuestión de hacer sangre.

Pero dado que ya tardaba en volver a publicar algún error más o menos flagrante, ahora que estamos en la era de las famosas “fake news”, eso sí, sin llegar a los extremos de las informaciones más transcendentes que tienen que ver con temas políticos y sociales, esta sección vuelve en referencia al libro “Dream Team. La intrahistoria del mejor equipo que ha existido jamás” de Jack McCallum.

Esta obra de 2012 pero traducida en España para la editorial Contra por David Fernández en 2017, cuenta los entresijos del equipo olímpico estadounidense de baloncesto que jugó en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. Desde su formación hasta la consecución de la medalla de oro.

El libro recoge algunos errores que paso a desgranar. En su página 168 se dice en relación a “Magic” Johnson y su famoso anuncio de retirada por ser portador del virus VIH (7 de noviembre de 1991):

“… y cuando anunció que tenía el virus, el efecto fue como el de un terremoto: amplio y devastador, con réplicas frecuentes. El periódico español “El País” dedicó dos páginas con un artículo titulado: “El hombre mágico: una leyenda viviente y un mito del deporte mundial”. El reportaje mencionaba la visita promocional de Johnson a Barcelona en el verano de 1991 –en una sesión fotográfica, Magic anotó la “primera canasta” en el Palacio Municipal de Deportes de Badalona, el nuevo estadio olímpico de baloncesto- y lamentaba que se comentara que no fuera a jugar la Olimpiada.”


Desconozco como sería el reportaje original de “El País” dado que en la red sólo encuentro un artículo de Santiago Segurola, pero lo que es seguro es que esa primera canasta que se menciona no existió jamás, y es que lo que hizo Johnson en aquella visita fue inaugurar el Palau Sant Jordi y anotar la primera canasta de esa instalación, como se puede ver en la siguiente imagen del reportaje que le dedicó entonces la revista “Gigantes”, cuya portada estaba protagonizada por el propio Epi y el propio "Magic", que en esa visita también hizo un entrenamiento con el Barcelona. Todo ello ya se pudo ver y leer en una entrada anterior que publiqué en este blog, en su sección "Hemeroteca", con motivo del veinte aniversario de los Juegos de Barcelona.

También a lo largo del libro se menciona la reverencia y la consideración que tuvieron los rivales con el “Dream Team”, reconociendo su comportamiento y respeto por el resto de equipos pese a su superioridad. Y en ese sentido se manifiesta Orenga (incluso aparece en los agradecimientos), jugador por entonces de la selección española.

Sin embargo, también se menciona al pivot español en la página 378 como integrante de la selección española que jugó en Atlanta 1996, y donde cuenta que en la ceremonia de inauguración recibieron una respuesta altiva de los integrantes del equipo estadounidense de aquellos juegos olímpicos, demostrando que su estatus y comportamiento nada tenía que ver con el del “Dream Team” pese a que en aquel equipo jugaban varios integrantes del mítico conjunto que estuvo en Barcelona.

Reproduzco aquí el párrafo completo de esa mención:

“Orenga también estuvo en la selección española de 1996. El jugador recuerda estar junto a algunos de los miembros delequipo estadounidense en la ceremonia de inauguración de las Olimpiadas de Atlanta. “Nos miraron y nos preguntaron: ¿De qué selección sois? ¿Contra quién tenéis el primer partido? Y nosotros contestamos: Somos el equipo español y jugamos contra vosotros. Se quedaron como si nada. Enseguida me di cuenta de que no tenían la madurez ni la dedicación del primer Dream Team.”


Seguramente el autor se lía, porque Orenga si estuvo en el Campeonato del Mundo jugado en Toronto en 1994, y entonces España si jugó contra Estados Unidos, sin embargo en los juegos de 1996 en Atlanta es imposible, porque la selección española no se clasificó para jugar esa competición.

Por último el libro contiene otro error, menor, pero error al fin y al cabo, y es que para referirse a la repercusión que tuvo el “Dream Team” en la afición mundial al baloncesto, se rescata la figura de Dirk Nowitzki, y el impacto que supuso esa selección en su afición por el baloncesto. Y se dice que en 2011, el alemán lideró a su equipo, los Dallas Mavericks a ganar el campeonato de la NBA, siendo elegido MVP de esas finales jugadas contra los Miami Heat, pero no “ganó el premio al mejor jugador de la liga” aquella temporada como se cita en la página 380 (el MVP de aquel año fue Derrick Rose). Eso sí, consiguió el MVP de la temporada regular en el curso 2006-2007.

En cualquier caso, más allá de estos errores, el libro tiene 400 páginas, y su lectura puede ser interesante para cualquier aficionado. Los que no vivieron la evolución del “Dream Team” para que aprendan un poco de historia del baloncesto, y para quienes si vieron en acción a este equipo, para conocer algunas anécdotas e intrahistorias que lo rodearon.

El libro contiene muchos capítulos cortos donde se cuenta por ejemplo el origen de la denominación de “Dream Team” (a partir de un artículo que publicó el propio autor en “Sports Illustrated” en 1991) o el simbolismo de la primera canasta del equipo: un tiro anotado por Bird tras pase de “Magic” en el primer partido jugado en el torneo preolímpico frente a Cuba.

En él también se describe la concentración del equipo en Montecarlo con la parranda en el casino, y sobre todo se narra en detalle el conocido como el mejor partido de la historia, que se jugó en un entrenamiento enfrentando a un combinado liderado por “Magic” y otro por Jordan. Por cierto, entre las curiosidades que se recogen en el libro, se dice que en 1989 se planteó la posibilidad de que se jugase un 1x1 en pretemporada éntrelos propios Jordan y Magic. Una lástima que no se celebrase porque hubiese sido digno de ver.

También se mencionan los candidatos que hubo a ocupar ese banquillo, algunas de las relaciones personales de los jugadores, algunas bromas de Barkley con la familia del autor, la selección de los jugadores y la polémica que hubo con Isiah Thomas, que sin embargo tuvo una relación de respeto mutuo con John Stockton hasta el punto que el introductor del base de los Jazz cuando fue incluido en el “Hall of Fame”, fue el propio Thomas:


En definitiva una lectura recomendable de baloncesto más allá de algunas menciones y datos erróneos.

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