jueves, 26 de junio de 2008

El Tío Phil

Por Jorge

Como si de un programa de radio se tratase y ante la petición de un lector del blog, aquí voy a poner de hoja de perejil al tío Phil, aunque también haré alguna matización, y por supuesto quiero desmarcarme de todos esos nuevos lakers que se han puesto por primera vez la camiseta amarilla por eso de que Gasol juega ahora en el equipo.


Decir que Phil Jackson se ha equivocado en las pasadas finales no tiene mucho mérito. Ha estado a la vista de cualquier aficionado. Pero eso no quiere decir que la responsabilidad de esos errores sea achacable sólo a él. El baloncesto es un juego de equipo, y sobre todo, de los jugadores: cuando las cosas van bien y cuando todo es un desastre. Como se suele decir, cuando un equipo gana, ganan todos, y cuando pierde, pierden todos.

También hay que considerar que la sensación de fracaso se ha acrecentado por el recorrido más o menos inmaculado del equipo durante las eliminatorias en el oeste. Pero en mi opinión aquello no dejaba de ser un espejismo. Siempre se alaba el buen juego de los equipos de la conferencia oeste, pero en verdad el baloncesto completo (defensa y ataque) lo juegan algunos equipos del este (Detroit y Boston básicamente).


EXCESO DE MINUTOS Y MALAS ROTACIONES

Excesivo minutaje para los jugadores importantes. Teniendo en cuenta además la altura de temporada en la que estábamos y si bien es verdad que ya no es necesario reservar fuerzas, lo cierto es que los Lakers han carecido de frescura física y mental. Kobe ya puede estar fallando más que una escopeta de feria, que el entrenador le mantiene en el campo. Salvo por faltas, los tiempos de descanso de estos jugadores se limitan a varios minutos en el segundo cuarto, y otros pocos al inicio del último. Da igual si lo esta haciendo bien o mal. Es una regla no escrita, como lo es que en la segunda parte el quinteto inicial es el mismo que empezó el partido. Igual que si en el primer cuarto un jugador hace 2 faltas, al banquillo. Da igual si lo estaba haciendo muy bien o no. Es decir, son cuadriculados en aquel baloncesto, vaya esto en descargo de Jackson.

Esa situación no es exclusiva de tío Phil. Todavía recuerdo cuando en las finales de la NBA de 1994, John Starks (Knicks) con 0 de 11 en triples y un total de 2 de 18 en tiros de campo en 42 minutos del séptimo y definitivo partido contra los Rockets no fue cambiado apenas por tiradores contrastados como Hubert Davis (en 4 minutos hizo 1 de 1en triples) o Rolando Blackman. El entrenador Knick era Pat Riley, otro de los gurus de los banquillos yankees. Pero erre que erre. Un tío que no mete una ni en el arco iris, pues nada, que siga jugando. Maneras de vivir que diría Leño.

Igualmente, los minutos de las rotaciones se ven reducidos respecto de la temporada regular, y también se reservan para momentos puntuales. Da igual si uno está jugando bien o no. Por ejemplo, en el cuarto partido, Ariza que por cierto llevaba siglos sin jugar, salió y lo hizo bien; en la segunda parte, si te he visto no me acuerdo.

Radmanovic ha estado mal y no ha dejado de jugar en el quinteto titular. ¿Por qué no dar más minutos desde el inicio a Walton o Ariza? Había todo tipo de combinaciones posibles, pero Jackson no ha reaccionado. Aquí en Europa suelen darse muchos cambios de quinteto a lo largo de la temporada: por ajustes, por estado de forma, por lesiones, etc. Allí no. Los cambios son vistos como un error. Como no haber encontrado la fórmula adecuada. Da igual si un día juegas con un equipo fuerte en el interior, o contra otro que juega mucho contraataque, o si un jugador está en baja forma o desacertado. Si es titular, lo seguirá siendo.

QUÉ FUE DEL TRIÁNGULO

Otro error. Mala estrategia ofensiva. El triángulo ofensivo es positivo para involucrar a los jugadores y para sacar lo mejor de aquellos que tendrían incluso dificultades para jugar en el estilo habitual de la NBA. Pero cuando no funciona, provoca atasco en la circulación y la única solución que han buscado ha sido el tiro exterior con el riesgo que supone ceder a esa posibilidad. El juego interior apenas ha sido utilizado, no ya como opción directa de canasta, sino para provocar desajustes, dentro-fuera, etc. Así, cuando se ha hecho ha dado sus frutos: excelente juego de Gasol en el 5º partido. No se entiende como en la mayoría de los partidos recibía balones en la primera parte, y luego en la segunda se olvidaban de él. Quizá una razón fuese su cansancio, lo cual enlaza con el comentado exceso de minutos.

También destacar en la ofensiva las escasas penetraciones y el exceso de tiro exterior de Bryant. ¿Por qué? Aunque este es un error más achacable al jugador que al entrenador.

DEFENSA, ¿QUÉ DEFENSA?

Mal en defensa. Problemas de faltas en Odom y Fisher en algunos partidos por una agresividad mal entendida. Allí se llenan la boca con eso de agresividad, y habría que enseñarles el significado de la palabra concentración, que es más importante. La agresividad hay que gastarla para evitar que reciba un buen anotador rival, o para trabajar en una rotación de ayudas que sea efectiva. La única estrategia defensiva que han utilizado los Lakers ha sido descargar a Bryant de su par Rondo, al que flotaba en exceso para hacer 2x1 sobre todo a los postes, y encima el jugador de Boston metió sus tiros. Kobe ha sido elegido en el mejor quinteto defensivo de la temporada. Si tan buen defensor es, lo más lógico parecía que se emparejara con los mejores anotadores: Pierce y Allen.

No recuerdo, pero ni una puñetera zona para ver si cambiaba la dinámica de los partidos. Ante la variedad táctica que ofrece este deporte, ¿por qué cerrarse en banda con una sola opción? Recuerdo como durante la temporada a veces hacían presión después de tiro libre anotado. Ahora ni eso.

Más. Como ya indique en un artículo anterior, las ayudas en los bloqueos y en las penetraciones son casi inexistentes. Allí entra todo el mundo como Pedro por su casa. Todavía Ray Allen debe estar riéndose en su casa después de la bandeja que se le permitió en el cuarto partido (el de la remontada Celtic) después de superar a su par con un bloqueo y que no saltara ni Dios desde el lado débil. Eso si, eso no ocurre solo allí. Recuerdo la bandeja de Berni Rodríguez en el segundo partido de playoff contra el Real Madrid, cuando superó a Mumbrú ¡desde el saque de fondo de su campo! y tampoco salió nadie a su paso. Lamentable.

Por último, a veces la mejor estrategia es dar un mamporro para evitar canastas fáciles y hacer que el contrario se lo piense mejor la próxima vez que quiera entrar a canasta. Para que queremos plantillas de 12 tíos, si luego no juegan. Al menos gasta en faltas.

Al respecto de las faltas, y aunque no tenga que ver con las pasadas finales, no me resisto a dejar de comentar la escasa utilización de una falta para evitar un triple cuando a pocos segundos se va ganando de 3. Hace tres temporadas, los Lakers se pusieron 3-2 en la primera ronda contra Suns y ya con el querido Phil en el banquillo. Al día siguiente, leí en las crónicas que Suns había ganado en una prorroga forzada con un triple de Tim Thomas. Sin ver el partido, ya le dije a un amigo: “Ya verás como han dejado tirar el triple”. Viendo el resumen, no sólo dejaron tirar un triple, sino que les cogieron un rebote ofensivo y volvieron a tirar otro triple que finalmente entró. ¡Demonios! Y ojo que no es error solo de Tio Phil: en las finales de la NBA de 2004, segundo partido Lakers-Pistons, misma situación, y Detroit (con otro supuesto gran entrenador: Larry Brown) dejaron tirar el triple a Kobe que empató y luego Lakers ganó en la prórroga.

Resulta que los sesudos de los banquillos americanos se matan a hacerle faltas a Shaquille cuando no tiene balón ni ha pasado siquiera del medio campo para llevarle al tiro libre, y son incapaces de ordenar hacer una falta antes de que se tire un triple. Ver para creer. Por supuesto, que el mismo error no solo lo comete el entrenador, sino también los jugadores. Porque no hace falta haber estudiado en Harvard para que un jugador que se encuentra en esa situación, haga la falta aunque el entrenador no lo haya ordenado. Pero bueno, quizás exigir algo de iniciativa a esas lumbreras…

IDIOSINCRASIA DEL BALONCESTO YANKEE

Por último, decir que los errores atribuibles a Phil Jackson lo son a todo su cuerpo técnico. Aquí en Europa un entrenador suele tener dos ayudantes, más el delegado y luego el preparador físico. Allí en los banquillos hay más gente con traje y corbata que jugadores. ¿Para qué tanta gente? ¿Acaso ninguno ve todos estos errores? ¿Es qué el tío Phil se pasa sus opiniones por el forro? Un poco extraño todo. Desde luego habría que conocer en profundidad el trabajo táctico que se hace allí para poder opinar con más propiedad, pero cuando menos llama la atención.

Eso si, aclarar que el control que tiene un entrenador europeo dista mucho del que tiene un americano al frente de un equipo NBA. Aquel baloncesto es un espectáculo y el dinero manda. La mayoría de las grandes estrellas tienen contratos más amplios en dinero y tiempo que los contratos de los entrenadores. Si normalmente la cuerda siempre se rompe por el lado del entrenador, con ese dato, la situación se acrecienta. Allí el aficionado va a ver a las “estrellas” que le vende la liga y los medios, y por eso es difícil no verlos en la pista tanto por ese motivo como por justificar el pago de su salario. Antiguamente existían los minutos de la basura. Partidos decididos y estrellas en el banquillo. Hoy en día eso es casi imposible. No me he cansado de ver partidos decididos en los que terminan los jugadores importantes para hacer estadística. ¿Me puede explicar alguien que hacia Bryant en el campo en el último cuarto del último partido?

En fin, tampoco todo va a ser palos para Phil Jackson. Recientemente he leído entre las críticas el hecho de ser calmado en el banquillo y no insuflar esa intensidad y agresividad reclamada. En esto estoy con tío Phil. Es lamentable que a unos profesionales hechos y derechos tenga que echar broncas y llamar a capítulo un entrenador. ¿Acaso necesitan ponerse las pilas cuando están jugando unas finales de la NBA? Si no tienen suficiente motivación, mal vamos. Además, en materia de dirección de grupo, motivación y aspectos psicológicos la reputación de Jackson no tiene parangón.

También añadir, aunque esto apenas se ha comentado, para aquellos que consideran que Jackson ha tenido como uno mérito entrenar a Jordan o Shaq, que éstos no ganaron ningún título hasta que estuvieron a sus órdenes. Es decir, tío Phil sabe mucho de baloncesto y merece estar en el olimpo de los entrenadores. Otra cosa es que pretendamos que sea infalible y que no se equivoque nunca. Seguro que si repasamos los videos también tuvo errores cuando sus equipos ganaron campeonatos, pero ya se sabe, cuando se gana de los fallos no se acuerda nadie.

1 comentario:

Miguel J. dijo...

Tio Phil es un capullo. Cómo crees que sería la llegada de un entrenador europeo a la NBA. Alguien a lo Aito o Escariolo? Parece que les podría dar más de una lección táctica, aunque quizás a los jugadores les salga humo por las orejas, o se cabreen y pasen de él.
Muy bueno el blog,,

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