martes, 2 de marzo de 2010

Historias de un Entrenador de Formación (2): ¿Fomentando el baloncesto entre los jóvenes?

Por Jorge

Como entrenador de categorías de formación de un club de baloncesto, medio, nada de club de elite, pero en el que estamos comprometidos por tratar de hacer las cosas lo mejor posible para que los jóvenes aprendan, mejoren, y disfruten del baloncesto, tengo acceso a algunos detalles e informaciones que en unos casos me admiran, y en otros me dejan perplejos.

Baloncesto
Generalmente, lo que me deja perplejo tiene que ver con el comportamiento de los padres, de algunos entrenadores, y por supuesto de algunas normas federativas absurdas (en este caso de la Federación de Baloncesto de Madrid - FBM).

Referido a los segundos, me he enterado, y espero que no moleste a mi fuente de información que lo cuente aquí, pues no voy a dar nombres, y en todo caso si lo hago es para defender la causa de un ex-jugador que ha recibido un trato no muy acorde con el respeto que se merece él, y cualquier otro jugador joven que únicamente tiene ganas de mejorar y disfrutar con el baloncesto.

Seré breve. Joven jugador que se lesiona, y lejos de quejarse, intenta participar de un entrenamiento con la idea de ayudar en la medida que su condición le permite. El jugador no se lo comenta al entrenador y éste le hace correr sprints va, sprints vienen, y claro, no puede. El padre que observa el entrenamiento y que se acerca para comentarle al entrenador que el chico está lesionado. Entrenador que dice que ésta boca es mía, y que el joven se lo podía haber dicho. Total que por un quítame allá esas pajas, el trato ha dejado de ser el correcto y adecuado con ese chaval, cuando puedo dar fe que errores de acierto al margen, es trabajador y se esfuerza al 100% siempre. ¿Qué trata de conseguir ese entrenador? Quien sabe, pero lo que es seguro es que está facilitando que el chaval pueda perder ilusión por el baloncesto. Muchas gracias señor entrenador. Gracias a gente como este tipo otros tenemos la mala fama.

El caso federativo, también tiene miga. Joven jugador (cadete) de un equipo de nivel medio-bajo que no está a gusto y que decide a mitad de temporada cambiar de aires. Como tiene un amigo que juega, decide preguntar si tiene sitio en su equipo. Pide su carta de libertad (que mal me suena esta expresión a estos niveles), y con todos sus papeles en regla, se le trata de hacer ficha en su nuevo equipo.

Respuesta de la federación: no se puede tramitar porque ha jugado en un equipo de categoría superior (antes jugaba en un equipo junior). Aquí paz y después gloria.

Ojo que hablo de equipos de medio pelo con perdón y para que nos entendamos, es decir, esto no es el “robo” de un chaval que pasa del Madrid al Estudiantes o viceversa. ¿Cómo se le dice ahora al joven que lo único que quiere es estar a gusto jugando al baloncesto que no puede ser por tan peregrina razón? Seguro que las bases de competición lo indican en alguno de sus apartados, seguro que alguna razón de relativo peso habrá, pero todo iría mejor aplicando un poco de sensatez.

Estos son dos ejemplos, pero seguro que existen muchos más. Así es como algunos fomentan la práctica del baloncesto aplicando tan particular sentido común. Menos mal que ese debe ser uno de sus objetivos.

7 comentarios:

Jacobo Rivero dijo...

Estoy contigo. Qué mal se hacen las cosas, y que pena para jugadores que lo que quieren es jugar y divertirse con el baloncesto. A veces las situaciones son complejas cuando podría ser todo mucho más fácil. Y esto es formación...

Jorge dijo...

Saludos, Jacobo.

Habrá que armarse de paciencia, y ver el lado positivo de otros muchos que si velamos, lo cual no quiere decir que no cometamos errores, por el buen hacer en favor de los jóvenes deportistas.

General Espartero dijo...

En pretemporada jugamos con un equipo junior dirigido por un entrenador ex-ACB (mejor sin nombres). En un momento del partido un jugador hace un comentario acerca de las faltas de equipo y su entrenador le pega una bronca terrible y le cambia entre gritos y reproches, delante de padres, familiares y resto de compañeros. Decía que su misión era jugar y no cuestionarse absolutamente nada, que para eso ya estaba él. El chaval no volvió a jugar. No entendí la actitud del entrenador. Pensé 'menudo gilipollas'.

Pasaron los meses y empezamos a sufrir problemas de disciplina en nuestro equipo. Cuando has perdido la autoridad da igual que grites que no lo hagas. Yo soy simplemente el segundo (y muchos me tienen manía porque soy el que grita e impone disciplina) así que no puedo pasarme de un límite a la hora de tomar decisiones al respecto. A lo que voy, después de los problemas de comportamiento que tuvimos en nuestra plantilla me acordé del partido contra los juniors y su entrenador. Pensé 'soy un gilipollas y un ignorante baloncestístico, si hubiéramos sido como ese entrenador ahora no pasaríamos por esto.'

¿Moraleja? Aunque hay situaciones que parecen raras desde fuera es arriesgado juzgar. No sé si será el caso que comentas, porque parece que con un poco de diálogo las cosas se hubieran solucionado, pero lo que pasa en un vestuario es un misterio y la dinámica de un grupo sólo la conocen sus integrantes.

Conste que coincido con tu opinión, me parece desafortunada la actuación del entrenador pero, como te comentaba, me he equivocado antes con estas cosas.

Un saludo!

Jorge dijo...

Saludos, General.

El tema de la disciplina es complicado hoy en día. Los jóvenes de hoy no son los del pasado ni serán los del futuro. En general están muy consentidos, pero el equilibrio es la máxima a aplicar. Claro que eso es fácil decirlo y difícil ponerlo en práctica.

La clave está en la autoridad que tengas de inicio y el respeto que se tenga o no. Los gritos no sirven de nada, en mi opinión.

En cuanto al ejemplo que pongo, viene avalado por el conocimiento del jugador implicado. Por supuesto que no estuve allí, pero su palabra me basta.

Sólo pondré otro ejemplo. Un ayudante de ACB de elite, que terminó entrenando a un filial también de elite, lo dejo y imparte alguna asignatura en cursos de entrenador. A la pregunta de qué se arrepentía de sus años como entrenador, la respuesta fue contundente: de haber quitado la ilusión a muchos chavales por no dejarles jugar.

Insisto, no es fácil medir, y cierto es que cada caso tiene sus particularidades lo que hace difícil generalizar.

Maclus dijo...

¿Un jugador que se va del Estu al Madrid?
Joder, como la vida misma.

Anónimo dijo...

Hola,Jorge!: Ha pasado mucho tiempo desde el incidente, y como creo que te refieres a mi hijo, te amplio lo ocurrido. el chico tiene una lesión, de la que esta en el dique seco 2 meses. Cuando empieza a entrenar, creo que por miedo o reflejo, apoya mal, y se crea una sobrecarga, que llega a casa practicamente cojo. Al dia siguiente, en el entrenamiento le veo cojeando, y el no se atreve a decirle nada al entrenador. Ese es en el momento que intento hablar con el y como me contesta de mala forma, ejerzo de padre y le digo que se siente, y pare de entrenar.
Este señor cuando se lesiona algúno de los que cree que le van a encumbrar en el firmamento de los entrenadores, pierde el culo para darle todas las atenciones del mundo, por leve que sea la lesión. Acabada la temporada, el comportamiento, con el chico, a cambiado radicalmente. Porque sera?
A general Espartero le digo que este no es el caso, que mi hijo, si algo le he enseñado, es el respeto, pero como dice un amigo mio, hay entrenadores, que usan a los jugadores como clines, te uso y cuando no te necesito te tiro.
El año que viene, quizas siga, porque es su decisión, pero yo le he dicho que lo importante en esta vida es ser feliz, que siempre nos encotraremos personajes, que intentaran lo contrario. que tome la decision que tome, que intente divertirse con lo que le gusta y se implique al maximo, que su honestidad y trabajo no se lo va a quitar nadie. Un saludo para ti y toda la gente de Aristos.

Jorge dijo...

Hola "Anónimo".

Por supuesto que me refiero a él, ya te imaginarás quien me contó lo sucedido, y cuando me lo dijo no me pude resistir a mencionarlo aunque sin dar nombres para no perjudicar a nadie.

Me parece lamentable un comportamiento así por parte de un entrenador, y conociendo a tu hijo más, porque sé que el da su 100% en esfuerzo y concentración siempre. Luego las cosas saldran mejor o peor, pero da todo lo que tiene.

No esta bien que algunos utilicen a chavales a su antojo como si fueran objetos y no personas.

Me alegra al menos que la situación haya mejorado, y por supuesto que estoy totalmente de acuerdo contigo, el deporte tiene que servir para aprender unos valores y para divertirse.

Recibe un cordial abrazo, y dale otro a tu hijo de mi parte. Mucha suerte.

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