domingo, 23 de junio de 2013

La Lotería del Draft NBA

Por Jorge

La próxima semana el draft de la NBA tendrá en vilo a un montón de jóvenes que intentarán cruzar la línea que les permita cumplir su sueño de la NBA. Pero también será un día vital para las treinta franquicias de la liga porque de su decisión dependerá su presente más inmediato y quien sabe si también su futuro.

Jordan hizo la peor elección en el número uno de la historia del draft: Kwame Brown.

En 1989 se instauraron las dos rondas que conocemos, y aunque luego hubo una serie de cambios para influir en las probabilidades de acceder al número uno en función de los resultados deportivos de la temporada, puede ser ese año un buen punto de partida para analizar algunos detalles referidos a las primeras elecciones.

El nivel de conocimiento de los jugadores previo a su elección por parte de los equipos ahora no tiene parangón en la historia. Además del conocimiento de las características de juego, se hacen estudios psicológicos, se analizan las circunstancias familiares y personales del jugador, y se recopila tal cantidad de información sobre las futuras estrellas, que se hace difícil entender porque luego algunas veces la pieza no encaja y no supone de inmediato y de manera prolongada una época de vino y rosas para las franquicias.

Independientemente del juego, alcanzar la categoría de “All Star” podría considerarse como un mérito que al menos justificase el acierto en la elección del número uno por parte de los equipos. Según este criterio, quince de los últimos veinticuatro números uno fueron “All Star”. Quienes no alcanzaron ese status son: Pervis Ellison (Kings, 1989), Joe Smith (Warriors, 1995), Michael Olowokandi (Clippers, 1998), Kwame Brown (Wizards, 2001), Andrew Bogut (Bucks, 2005), Andrea Bargnani (Raptors, 2006), Greg Oden (Blazers, 2007), John Wall (Wizards, 2010), y Anthony Davis (Pelicans, 2012).

Salvo en los casos de Wall y Davis que por su juventud todavía se les puede dar margen, parece que el resto de los que fueron elegidos como número uno que están en activo lo tendrán difícil para poder jugar un All Star Game. ¿Qué factores determinaron su fracaso como elecciones en el número uno?

Sin duda, el factor imprevisto (por muchos estudios médicos que se hagan) que mayor número de veces hace fracasar una elección en el draft son las lesiones. Ellison y Oden son ejemplos claros de jugadores que precedidos de gran fama por su rendimiento universitario, luego no desarrollaron (esta por ver que Oden vuelva como se rumorea tantas veces) la carrera que de ellos se esperaba debido a graves lesiones que lastraron su juego. En estos casos sólo se puede hablar de mala suerte, difícilmente de mala decisión de los equipos. En una línea parecida esta Bogut que confesó que a punto estuvo de retirarse la pasada temporada por las lesiones, y quien sabe si no acabará por remontar su carrera en la liga.


La búsqueda de jugadores grandes a toda costa como base sobre la que construir un equipo también es otro factor que llevó (y seguro que llevará) a que muchos equipos equivoquen sus elecciones: Joe Smith, Olowokandi, Kwame Brown, y Bargnani ejemplifican ese tipo de casos. Smith desarrolló una sólida carrera en la liga pasando por multitud de equipos pero sin alcanzar el nivel que se le presupone a un número uno. Ahora bien los casos de Olowokandi y Brown, son sin duda, dos de los fiascos más grandes de la historia del draft, y Bargnani si no lo remedia pronto va camino de ello también.

La calidad individual del jugador a partir de su selección como “All Star” puede ser un buen criterio, aunque parece claro que la justificación definitiva para establecer como exitosa una elección estaría en ganar un anillo o incluso en al menos asomarse a unas finales a partir de ese número uno.


Tm Duncan, posiblemente la mejor elección en el nº 1 de los últimos 25 años.

Desde 1989, sólo tres números uno: Shaquille O´Neal (Orlando, 1992), Tim Duncan (Spurs, 1997), y LeBron James (Cavs, 2003) consiguieron ganar al menos un anillo, pero sólo uno de ellos con el equipo que le eligió en el draft: Duncan. Y al menos alguno de los tres estuvo presente en trece de las últimas diecinueve finales.

A veces aunque se acierte en la selección del jugador, lesiones, cuestiones contractuales o maduración del deportista llevan a que el éxito lo consigan en otros equipos. Pero en los ejemplos anteriores, O´Neal y James llevaron a sus equipos a jugar una final, aunque salieran derrotados, antes de cambiar de aires, al igual que otros llegaron a jugar el último partido de la temporada con las franquicias que les seleccionaron sin que luego ganaran el campeonato… por el momento: Allen Iverson (Sixers, 1996), Kenyon Martin (Nets, 2000), y Dwight Howard (Magic, 2004).

Dos ejemplos aparte de ganador y finalista aunque no con los equipos que les eligieron serían los casos de Glenn Robinson (Bucks, 1994), que ganó el anillo con los San Antonio Spurs aunque con una participación muy testimonial, y Larry Johnson (Hornets, 1991) que jugaría la final de 1999 con los New York Knicks.

A todos estos datos habra que añadir en el futuro el devenir de recientes números uno debido a la dificultad de poder juzgar todavía su impacto. Derrick Rose (Bulls, 2008) puede repetir el patrón de la maldición de las lesiones pero su proyección era y todavía puede ser, cuando vuelva a jugar, muy positiva para alguien que ya fue varias veces “All Star” y que consiguió el MVP a los tres años de llegar a la liga. Blake Griffin (Clippers, 2009) está consolidado como “All Star”, Kyrie Irving (Cavs, 2011) ya "All Star" y John Wall pueden protagonizar grandes duelos desde la posición de base en la próxima década. Y Anthony Davis como jugador grande tal vez pudiera entrar en el club de los pivots que al final no tienen tanto impacto en el juego y en la liga pero de momento aún es pronto para saberlo.

Mientras las webs especializadas aún especulan sobre las posiciones que ocuparan los diferentes jugadores, seguro que las gerencias de los equipos todavía vacilan sobre cual puede ser su mejor selección. Buen ejemplo de las dudas que rodean este tipo de decisiones la tenemos en 1993, cuando los Magic utilizaron su elección en el número uno (Chris Webber) para realizar un traspaso inmediato por el número tres de entonces, Anfernee Hardaway (Warrior). ¿Por qué cambiaron de opinión recién celebrado el draft pudiendo elegir antes como número uno a Penny?

El gran día que dará un vuelco a la vida de unos cuantos jóvenes está a punto de llegar, y en especial de aquel que entre a formar parte del selecto club de los números uno, mientras los Cleveland Cavaliers (eligen en primer lugar) soñarán con conseguir al jugador que les lleve a ganar su primer campeonato de la NBA con el miedo de meterse un buen batacazo si equivocan su elección, y es que de aciertos y fracasos esta llena la historia de la lotería, nunca mejor dicho, del draft.

2 comentarios:

Marcos dijo...

Jorge, ¿crees que sería posible un draft a nivel FIBA en Europa?

Jorge dijo...

Sin ligas cerradas imposible. ¿De dónde sacarías a los jugadores?

En la ACB si se cierra la liga(abogo por ello), tal vez se podría hacer que tuvieran equipos vinculados en LEB (a modo de liga de desarrollo) limitando edades (sólo un número x de veteranos) y elegir de ellos.

Quizás también hacer como una especie de draft de expansión en el que sólo se pudieran proteger un número de jugadores del total de la plantilla del ACB para que se quitaran jugadores de unos a otros en función de necesidades. Tal vez así darían más oportunidades a jóvenes, léase Rabaseda y Abrines, por ejemplo, para sacarles provecho y no tenerlos en el fondo del armario sine die.

Saludos Marcos.

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