domingo, 23 de abril de 2017

Libro de Baloncesto: “Historia de una Rivalidad”

Por Jorge

Tradición manda, y en el día del libro BA-LON-CES-TO vuelve a recomendar una lectura de baloncesto con un libro sobre la histórica rivalidad de dos clásicos del baloncesto español: Estudiantes y Real Madrid.

“Historia de una rivalidad” está escrito por Guillermo Ortiz, autor que deja claro en la contraportada que “no es un libro del Estudiantes ni (…) del Real Madrid, sino que es una breve historia, (…) de dos equipos condenados a entenderse y que comparten una pasión común por el baloncesto”.

Si bien el libro entreteje capítulo a capítulo detalles de uno y otro equipo, el hilo que une todos ellos es el trasvase de jugadores del Estudiantes al Madrid a lo largo de su historia (aunque también los hubiese a la inversa), y el autor no esconde su predilección por el equipo del Ramiro (aunque reconozca su madridismo en la niñez) cuando todos los capítulos tienen por título el nombre de un jugador estudiantil, contándose sus inicios y desarrollo en el equipo “de patio de colegio” para desgranar después su paso al eterno rival y sus andanzas en él.

El texto contiene multitud de datos y detalles (gusta saber del origen de la conocida Demencia) que agradarán sobre todo a los aficionados de uno y otro equipo, pero también a los seguidores del baloncesto en general, pues no en vano se hace referencia a hechos que forman parte de la historia del baloncesto, como la creación en 1957 de la liga nacional gracias al impulso del directivo del Madrid, Raimundo Saporta, y que contaría con la participación de cuatro equipos catalanes y los dos madrileños, y cuyo primer partido sería curiosamente un enfrentamiento entre madridistas y estudiantiles.


Uno que es madrileño y aficionado de Estudiantes (también de la Penya), aunque no forofo, comparto también con el autor que mi afición por el baloncesto creciera gracias al Madrid de los 80 con Corbalán, Iturriaga, Martín y Wayne Robinson entre otros, y con esta lectura completé con otros detalles algunos momentos de esta rivalidad que ya conocía.

Así sabía por ejemplo de los inicios baloncestísticos del legendario Antonio Díaz-Miguel en Estudiantes, y su posterior paso al Madrid, pero desconocía los curiosos motivos que permitieron que tal pase se retrasara en el tiempo. Y es que el posterior seleccionador nacional, aguantó en Estudiantes pese a la llamada madridista gracias a una beca que le permitiría residir en el internado estudiantil para salvar las necesidades de cama y comida, y gracias también al sueldo que se le pagó como profesor de educación física.

La anterior anécdota ilustra la principal diferencia que desde los orígenes existe entres estos dos equipos: el dinero. Mientras el Real Madrid, aprovechándose de la economía de su equipo de fútbol, podía pagar notables cantidades a los jugadores atrayendo a los mejores nacionales, el Estudiantes nació con clara vocación amateur renunciando a pagar sueldo alguno más allá de primas por desplazamiento o compensaciones de estudios. Sólo después con el tiempo y gracias a los patrocinios, el equipo del Ramiro de Maeztu también se convertiría al profesionalismo desde el punto de vista económico.

El libro fue publicado en 2015, quedándose su texto en enero de ese año, por lo que el lector se quedará con las ganas de leer sobre la temporada apoteósica del Madrid que lo ganó todo en 2015-16, y no “sufrirá” con los últimos vaivenes deportivos y económicos del Estudiantes, que sin embargo ahora parece que mejora al menos en la pista.

Al final el autor se excusa por “el exceso de detalle en algunos momentos y lo rápido que he pasado por encima de otros que usted recuerda con nitidez. Imposible agradar a todos. Yo quería recordar, eso era todo. Recordar lo que no viví, lo que sí viví, con pasión (…)”. Y lo cierto es que con su recuerdo ayudará a descubrir a los más jóvenes, o a rememorar a los aficionados más veteranos, algunos momentos legendarios de nuestro baloncesto.

El próximo fin de semana se jugará otro derbi más entre estos equipos madrileños, en la cancha común que comparten una vez más, pero con los madridistas ejerciendo como locales. Y para quien no lo haya hecho, la lectura amena y entretenida de este libro puede ser un buen preámbulo para ese nuevo capítulo de esta histórica rivalidad.

Por cierto, el libro se completa con el prólogo escrito por Jacobo Rivero, y con el epílogo de Gonzalo Vázquez, ambos autores de otros libros de baloncesto, algunos de los cuales ya pasaron por aquí en anteriores recomendaciones lectoras que podéis revisar en este día del libro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Bienvenido a BA-LON-CES-TO.

¡Muchas gracias por hacer tu comentario!