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sábado, 2 de mayo de 2026

El lagunero opina… 2025-2026 (VIII): 1ª ronda vs Rockets y previa con OKC

Por Jorge

Lakers avanza a segunda ronda después de ganar a los Rockets en una serie que teniendo en cuenta los juicios de los especialistas, fue de dientes de sierra, pues tan pronto alucinaban con el rendimiento angelino, como esperaban que Houston fuera el primer equipo de la historia en levantar un 3-0 en contra.

Y seguramente ni eran tan buenos después de las tres primeras victorias, ni luego tan malos cuando se perdieron los dos siguientes… hasta conseguir la victoria definitiva en el sexto partido. Ahora toca analizar brevemente que pasó en esta primera eliminatoria, qué se debe mejorar, y cuáles son las perspectivas para afrontar el enfrentamiento contra Oklahoma.

Partido 1: 107-98
Houston se presentó sorpresivamente para este partido sin el concurso de Kevin Durant, con problemas en una rodilla, dejando así el mando de su equipo en manos del joven Reed Sheppard.

Lakers comenzó pasando muy bien para hacer 13 asistencias (8 de LeBron James) en el primer cuarto, y desde el principio fue por delante en el marcador afianzando sus ventajas gracias al acierto desde el triple (10 de 19:52%).

Houston cuidó mejor la pelota que Lakers (13 pérdidas frente a las 18 angelinas) y sacó provecho sobre todo de los rebotes ofensivos (21) para mantenerse en el partido pero sin poner en peligro la victoria local debido al desacierto en el tiro de tres (11 de 33).

Partidazo de Luke Kennard con 27 puntos (5 de 5 en triples) y otra vez con LeBron haciendo de todo 19-8-13, y DeAndre Ayton dominando en la pintura 19-11.



Partido 2: 101-94
Buen arranque angelino otra vez con Marcus Smart destacando en defensa y ataque (3 de 4 en triples) para hacer frente al también buen inicio de Durant que volvió para este partido en el que ejerció por momentos de base subiendo la pelota y dirigiendo el ataque de los Rockets.

El acierto triple siguió del lado de Lakers, y aunque Houston reaccionó en el tercer cuarto para llegar a darle la vuelta al marcador después de haber estado hasta 15 abajo, sus pérdidas fueron un lastre difícil de levantar, destacando las 9 de Durant, que no es un base y Lakers supo apretarle para provocar esas recuperaciones.

Kennard continuó donde lo había dejado en el partido anterior con 23 puntos y 3 de 6 en triples, mismo acierto que el de Rui Hachimura. A ellos se les unió Smart con 25 y 5 robos de balón, pero el mejor para los angelinos fue LeBron:



Partido 3: 108-112
Lakers volvió a empezar con acierto desde el triple, ejemplificado con el 6 de 6 en tiros y 16 puntos de Hachimura, aprovechando otra vez la ausencia de Durant (que ya no volvería en la serie).

La ofensiva más deslabazada permitión la recuperación de Houston en la segunda parte, y gracias a las pérdidas angelinas y a su mejora en el acierto, tomaron el mando en el marcador en el último cuarto, y con 101-95 a 40 segundos del final todo apuntaban a victoria de los Rockets… pero en un final alocado, 3 tiros libres de Smart y un triple de James tras sacarle la pelota por detrás a Shepard llevaron el partido a la prórroga… habiendo tenido un intento triple más para ganar.

El récord de 1-7 en prórrogas esta temporada para Houston se corroboró en un tiempo extra no muy bien jugado por ninguno de los dos equipos, pero decantado para Lakers gracias a Smart y sus 8 puntos con buen temple desde los tiros libres.



Partido 4: 115-96
El atasco ofensivo de Lakers al final del primer cuarto e inicio del segundo puso por delante en el marcador a los Rockets que solo hicieron que aumentar la ventaja hasta el final, salvo por el maquillaje de los suplentes angelinos en los minutos de la basura.

Mucho desacierto, muchas pérdidas (8 de LeBron) aprovechadas por Houston, y con el doble doble 19-10 de Ayton como lo poco salvable para Lakers.

Partido 5: 93-99
Vuelta a L.A. y muchos pensaban que se cerraría la eliminatoria y más con la vuelta de Austin Reaves después de perderse 9 partidos, que salió del banquillo para anotar su primer tiro, un triple de casi 9 metros…

Pero los Rockets demostraron mejor nivel físico, con más piernas y un acierto triple en momentos importantes que hicieron que el partido se convirtiese en el clásico intento angelino de recortar la diferencia a base de arreones… sin éxito.

18-17 de Ayton como mejor angelino limitando la aportación de Alperen Sengun y 25 de James (pero con 0 de 6 en triples) no fueron suficiente para hacer buena la vuelta de Reaves (22 puntos pero también mal en el triple: 2 de 8).

Partido 6: 78-98
Si todos llegaron al quinto partido pensando que sería el definitivo, al sexto se llegaba pensando en que habría que ir a un séptimo y definitivo encuentro… pero Lakers volvió a su mejor versión de la serie dominando el marcador desde el principio, con Reaves sustituyendo en el quinteto inicial a un decaído Kennard.

Otro buen arranque al inicio del segundo cuarto con un parcial de 0-9 en menos de 3 minutos para afianzar el dominio, que ya se mantendría en una especie de intercambio de golpes hasta el final del partido.

21 puntos de Hachimura con 5 de 7 en triples, alguno de ellos importantes para contestar alguna reacción de los Rockets, pero el mejor volvió a ser LeBron:



Balances 1ª ronda: Lakers 4 – Rockets 2
Los entrenadores y los jugadores, en definitiva los equipos, son tan buenos como el último de sus resultados. Para muestra estos Lakers, que levantaron admiración con un Luka Doncic estelar en el mes de marzo, de tal manera que algunos ya les situaba como candidatos al título, para luego caer en el pesimismo con su lesión y la de Reaves…

Luego la primera victoria de esta eliminatoria fue catalogada de sorpresa por muchos especialistas, quizás por el nivel de acierto que no se esperaba, y no digamos cuando se llegó al 3-0. Sin embargo, la falta de piernas y la sensación de cansancio unida a la recuperación de Houston, hizo recular a esos entendidos pensando que quizás se llegaría a un séptimo partido para cerrar la serie…

Y, como se dijo al principio, ni tan buenos al principio, ni tan malos después. La eliminatoria iba a ser igualada y así fue. Houston pagó su bisoñez… aunque a la vez esa juventud le ayudó a jugar con más piernas y energía, poniendo contra las cuerdas en varios momentos a unos veteranos Lakers que supieron resolver liderados por el más viejos de todos: LeBron James.

Previa 2ª ronda: OKC
Ahora llega el mejor equipo de la temporada, vigente campeón, y máximo favorito para ganar otra vez el anillo. Palabras mayores. Aquí, sí, sería una sorpresa no ya que Lakers pasara de ronda, tan siquiera que fuera capaz de ganar un partido. Más si tenemos en cuenta lo sucedido en la primera ronda para cada uno de los equipos, y lo que pasó en los enfrentamientos de la temporada regular, en la que todos los partidos fueron ganados por los Thunder.

¿Qué necesita Lakers para tener alguna opción por mínima que sea? Mantener el nivel en triples que demostró en la eliminatoria contra Houston, que sin ser una maravilla (38.6%) mejoró el porcentaje de temporada. Y si no se está bien en ese apartado habrá que trabar el juego, hacer gala de una dureza defensiva rayando en el límite del reglamento para intentar sacar de sus casillas a los jugadores de Oklahoma.

Un 14 de 24 en tiros libres en el último partido de la eliminatoria previa, porcentaje que menos mal que no influyó en el resultado final, no invita al optimismo si se consigue llegar al final de los partidos con marcadores igualados. Así que habrá que estar más acertado también en ese apartado.

Por último, habrá que intentar jugar a un ritmo más pausado del que querrá imponer Oklahoma, porque si J.J. Redick sigue sin apenas dar minutos al banquillo, más que de manera testimonial, las piernas no aguantarían jugando a toda pastilla.

En definitiva, ahora contra los Thunder todo será más difícil porque ellos suman experiencia y piernas para conseguir una eliminatoria más fácil camino de la final de conferencia. Pero esto es baloncesto, en la pista juegan cinco contra cinco y habrá que ir partido a partido… buscando el milagro.

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viernes, 11 de septiembre de 2020

Tiro de tres: confianza, obligación y estadística avanzada

Por Jorge

Los playoffs de la NBA son una fuente inagotable de jugadas, datos y demás detalles, y hace poco hemos asistido a una nueva actuación estelar de un joven jugador, en este caso de manera sorprendente por no tratarse de una superestrella, aunque no sirviera para dar la victoria a su equipo.

Luguentz Dort, rookie de Oklahoma City Thunder, hizo el partido de su vida en el séptimo de la serie de primera ronda entre OKC y los Houston Rockets. Su anotación pasó a ser una de las mayores conseguida por un novato en un partido definitivo de una eliminatoria de playoffs.



Ahora a muchos aficionados les basta con datos y “highlights” para darse por satisfechos, y cuando se levantan por la mañana después de una larga noche de baloncesto NBA, miran estadísticas y resúmenes y se hacen un todo de una parte. Y a veces, si repasas el partido completo te das cuenta de que no todo es tan bonito como nos lo quieren vender, o que se pueden encontrar algunos detalles que pasan desapercibidos.

Este caso de Luguentz Dort puede ser un buen ejemplo, así que voy a tratar de examinar buena parte de los tiros exteriores que hizo aquella noche estelar, y de paso llegar a unas conclusiones que quizá no dejen es buen lugar al abuso del triple y de la importancia que le atribuyen muchos por culpa de la estadística avanzada.

Dort hizo 6 de 12 en triples, y ese es un dato notable al que no se le puede poner mucha pega. Ya quisieran muchos jugadores firmar ese porcentaje (con ese número de lanzamientos) en cualquier partido. Ahora bien, repasando buena parte de las opciones de tiro de tres que tuvo en aquel partido, quizás deja a las claras que no se trata de un tirador, y que se vio forzado a tirar porque Houston en ocasiones le dejaba, y porque quizás era lo que esperaba su equipo de él.



La confianza en el tiro depende de muchos factores, pero a mí me parece que son vitales el acierto previo y la seguridad que te den compañeros y entrenadores cuando fallas.

En cuanto al acierto no se puede decir que Dort destaque ahora mismo como un anotador de tiros de tres puntos. En su etapa universitaria, sólo un año en Arizona State, su porcentaje en el triple fue discreto (31%), aunque sí se puede decir que era un tirador de triples (5 por partido). Ahora en su corta etapa NBA, jugó 36 partidos (23 minutos de media) este curso para no llegar a un triple anotado pero manteniendo su porcentaje universitario (30%).

Esos datos hacen que se pueda entender que los Rockets jugasen en defensa a flotarle, y conceder el tiro de tres a tan bisoño jugador, aunque no parece que esa estrategia fuera tan decisiva, y es que curiosamente Dort estuvo más acertado en las derrotas de su equipo (27,5%) que en las victorias (23,8%), para un total bastante flojo 26% (13 triples de 50 intentos). Así y con todo, poco faltó para que en el último partido se convirtiera en el héroe de la eliminatoria.

La verdad es que fue una sorpresa que sin jugar en el primer partido de la serie, y que no olvidemos que se trata de un jugador con contrato dual, es decir, que puede “subir al primer equipo” pero que juega en el vinculado de la “G League”, luego pasase a ser titular y jugar 29 minutos de media. Ni que decir tiene que tampoco es muy normal que en este momento decisivo de la temporada pasara a ser la quinta arma ofensiva del equipo con casi 13 tiros por partido, por delante de Danilo Gallinari y Steven Adams. Pero es que además fue el que más triples tiró jugando un partido menos que las estrellas del equipo.

Ese “despliegue ofensivo” sólo se puede entender gracias a la “confianza” que le dieron tanto sus compañeros como su entrenador a lo largo de estos partidos. Sin embargo, una cosa es que el rival te invite a tirar, que tu equipo te anime a hacerlo aunque falles, y otra bien distinta cómo hagas esos tiros si antes no estuviste en una situación similar.

Futuro de Dort

Vista buena parte de sus triples tomados (o que dejó de hacer), parece evidente que Dort fue un tirador (porque le tocó tirar) para OKC, aunque su comportamiento no es propiamente el de un tirador, y desde luego está lejos de ser un anotador de triples.

Tirador de mecánica lenta, duda en la mayoría de sus acciones (poca confianza que provoca varias pérdidas de balón), abusa de fintas “al aire” innecesarias cuando tiene tiempo y espacio para tirar (su mecánica no es rápida), y cuando recibe un marcaje más severo de un defensor que llega en movimiento, lejos de forzar una posible falta en el tiro, tampoco utiliza el recurso de la finta y tiro de media distancia tras bote, algo que sí saben hacer grandes tiradores (me vienen a la cabeza J.J. Reddick o Eric Gordon). Por cierto, de haber aplicado alguna de esas dos opciones en la última jugada, quizás el desenlace de la eliminatoria habría sido otro.

Vaya por delante que no pretendo criticar e infravalorar a Luguentz Dort, que bastante mérito tuvo con hacer frente a tamaña responsabilidad anotadora cuando este jugador canadiense no deja de ser un novato de sólo 21 años con apenas experiencia profesional.

Tal vez Billy Donovan, entrenador de los Thunder, pudo haber hecho uso de una mejor combinación de jugadores en la pista, y tener a mejores tiradores en el campo (Abdel Nader y Mike Muscala), y hasta buscar otras maneras de jugar que no les hiciera depender tanto del tiro de este rookie al que, la verdad, en muchos momentos se le veía sobrepasado.

Quién sabe si Dort podrá llegar a despuntar en el futuro, aunque apostaría porque esta actuación se quedará en una bonita historia para los libros de datos de la NBA, y es que su complexión física (98 kilos para 1,91 m) no invita al optimismo de cara a ver un futuro gran tirador de tres puntos, pero nunca se sabe, igual con entrenamiento…

Estadística avanzada

La estadística avanzada permite hacer un análisis pormenorizado de multitud de situaciones del juego de tal manera que se puede medir por ejemplo el porcentaje real de acierto en tiros de campo lejos de los números tradicionales de porcentaje de tiro a partir del número de intentos y aciertos, así como detalles que antes serían intangibles como el porcentaje de éxito de un ataque a partir del bloqueo/pantalla de un jugador, y hasta la estimación de las victorias que genera un jugador para su equipo.

Nadie duda de esas posibilidades de análisis, y es lógico utilizar esa información para mejorar entrenamientos y juego buscando la mayor eficiencia posible. Sin embargo la ciencia ofrece datos fríos que no siempre se ajustan al contexto de un juego en el que, no olvidemos, concurren multitud de situaciones cambiantes a las que se tiene que adaptar el jugador y tomar en cada momento la mejor decisión si quiere tener éxito.

A mi juicio la estadística avanzada debe ser un apoyo para mejorar, pero no podemos olvidarnos de elementos que la estadística no tiene en cuenta como el cansancio y las lesiones, o la ansiedad y el factor mental que tan decisivos puede ser durante un partido.

La estadística avanzada puede indicar que conviene hacer tiros de tres o en la zona para tener más opciones de victoria, pero eso no quiere decir que cualquiera pueda hacer ese tipo de tiros. Y por supuesto si el juego te lleva a tener que hacer otro tipo de tiro (¡ay, la media distancia!), hay que estar preparado para tomar la decisión adecuada y hacerlo.

Una máxima del baloncesto profesional (y seguramente de cualquier baloncesto) dice que cada jugador debe tender a hacer en la pista aquello que mejor sabe hacer, y sin embargo a veces vemos a muchos tomando tiros que no debieran, y desde luego equivocando sus decisiones más veces de las que le gustaría a los entrenadores. Y quizás en este caso de Luguentz Dort tenemos un ejemplo de jugador que tuvo que hacer aquello que no es su mayor virtud en la pista porque el “guión del equipo” decía que había que tirar de tres.

Para terminar con la estadística avanzada, apuntar que el equipo de Los Angeles Lakers de la temporada 1986-87 anotaba 115,6 puntos por cada 100 posesiones, la mejor eficiencia ofensiva conocida hasta la llegada de los fantásticos Warrios de 2016-17, y su ataque destacaba por el contraataque, las canastas en la zona y el “skyhook” de Jabbar al poste, es decir, el triple no era un factor determinante. Ahora mismo no se vislumbra que se vuelva a un estilo similar, pero a lo mejor habría que equilibrar más el juego, y no dejar que el tiro exterior ocupe un porcentaje tan alto de la finalización de los ataques porque es baloncesto es mucho más.

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