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jueves, 2 de abril de 2026

Curiosidades de BA-LON-CES-TO (4): zapatilla para defender

Por Jorge

Esta sección del blog muestra situaciones que no son comunes de ver en el baloncesto. Y la NBA como competición que tiene tantos partidos unido a la idiosincrasia norteamericana da lugar a muchas de ellas.

Hace varias semanas pudimos ver a un jugador “defendiendo” zapatilla en mano tratando de hacer un tapón:



La acción más propia de una “pachanga” entre amigos que de un partido de baloncesto profesional, conllevó la protesta de jugador y entrenador porque se sancionó con falta técnica al utilizar un elemento ajeno al juego: la zapatilla.

No cabe duda que es elogiable el “esfuerzo defensivo”, aunque más bien habría que pensar que no anda muy bien de la cabeza. Imaginad que otro le pisa su pie descalzo durante esa acción y se lesiona...

Y no es la primera vez que se ve algo así. Para muestra otro par de ejemplos de cursos anteriores...





Ahora bien, más allá de la curiosidad, ¿cómo es posible que pierda la zapatilla sin que nadie le pise? ¿No sabe atarse los cordones? Pero es que incluso en los otros ejemplos tampoco parece que les pisan más que levemente, y pierden la zapatilla, da la impresión, con una facilidad pasmosa, probablemente porque en realidad no las llevan muy bien ajustadas.

No tener las zapatillas bien puestas puede ser un problema que acabe en lesión, y esto también pasa fuera del baloncesto:



Hace casi una década ya escribí sobre la necesidad de enseñar (también) a los jugadores a ponerse las zapatillas y recurrí a una “anécdota” que no lo es tanto, de una leyenda de los banquillos como John Wooden. Nunca está de más volver a recordar enseñanzas de un maestro.

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martes, 11 de mayo de 2021

El lagunero opina… 2020-2021 (V): Camino del "play-in"

Por Jorge

El panorama se presentaba complicado para los Lakers en la última entrega de “El lagunero opina…” por culpa de las lesiones, y aquellos augurios se hicieron realidad hasta el punto de que ahora salvar el paso por la eliminatoria previa a los playoffs (play-in) se antoja difícil con Dallas y Portland por encima en la clasificación del oeste.



Sólo la última victoria contra los Phoenix Suns, en el mejor partido de Anthony Davis desde su vuelta, y otra varios días antes contra los Nuggets, atisban algo de esperanza de alcanzar la sexta posición, o de al menos afrontar el “play-in” con garantías.

Explicación de qué es el “play-in” a cargo del periodista Antoni Daimiel


LeBron James (antes también lo hizo Luka Doncic) se manifestó en contra del “play-in”, tal vez porque en condiciones normales los Lakers entrarían al menos en la octava posición, que ahora obliga a este doble duelo de partidos a cara o cruz que pueden determinar el paso a los playoffs. Si su equipo estuviese por detrás seguro que no pensaba igual.

Al lagunero le gusta esta fórmula porque permite que más equipos sigan jugando para ganar hasta el final buscando esa posibilidad de alcanzar los playoffs, cosa que antes era un despropósito jugando muchos de ellos a perder para ganar opciones de escoger más arriba en el draft. Además poder ver partidos de todo o nada por conseguir las últimas plazas es un aliciente que al jugador quizás no le guste tanto pero al aficionado sí.

En cualquier caso, la temporada de Lakers fue de más a menos, y las lesiones tuvieron buena culpa de ello, pero si de verdad son un equipo aspirante al título ahora es cuando tienen que demostrarlo. Igual que su entrenador, Frank Vogel, en tiempos de crisis como estos podía haber dado un paso al frente demostrando su categoría… y de momento no parece que sea así.

El juego no ofrece variante alguna más que confiar en el acierto en el triple y estar en manos de las superestrellas del equipo. Y Vogel no parece que haya gestionado muy bien su juego interior, con Marc Gasol sin entender su situación, y con razón, porque tal vez sus números no sean llamativos en el plano individual, pero su aportación puede ser positiva, y el entrenador debería saber combinar a sus jugadores para sacarles el mejor rendimiento.



A todo esto hay que decir que en la última victoria contra los Suns jugaron los tres pívots (Drummond, Gasol y Harrell), seguramente por los problemas de faltas (habituales) del primero, pero el rendimiento y el resultado para el equipo fue aceptable. ¿Convencerá este resultado a Vogel para seguir con esta triple rotación interior?

Al principio de temporada todo el mundo daba como máximos favoritos a los Lakers después de los movimientos de mercado, pero no olvidemos que aunque la situación va mejorando, seguimos bajo el influjo de la pandemia, y este curso tampoco se desarrolla bajo parámetros normales.

Y en defensa del entrenador hay que decir que según comentaba hace varias semanas Miguel Ángel Paniagua, antiguo representante de jugadores (como el añorado Fernando Martín) y actual analista baloncestístico, los Lakers habían entrenado esta temporada cinco veces hasta el parón por el partido “all star”, más allá de sesiones de tiro y entrenamientos individuales, por culpa del calendario de partidos (y viajes) comprimido y los protocolos de seguridad por el coronavirus. Y aunque seguro que le pasó igual al resto de equipos, hay que reconocer que así no lo tiene fácil ningún entrenador para mejorar, y en el caso angelino, para conjuntar a muchos jugadores nuevos que llegaron al equipo.

Salud de las estrellas

Así, en esta situación, parece que los Lakers dependerán más que nunca de sus estrellas en postemporada. Y la duda está en saber cómo volverá LeBron James… si vuelve.

Cuando James se lesionó el tobillo algunos dijeron que en otro equipo que no fuera aspirante al anillo esa lesión habría supuesto el final de la temporada para él. De momento volvió para un par de partidos después de más de un mes en el dique seco… y todavía se le espera tras seguir con molestias.

En cuanto a Anthony Davis, pese a que se dice que no está del todo bien, basta con haber vistos sus últimas actuaciones para saber que incluso sin estar a tope puede ofrecer un rendimiento superlativo. Y su polivalencia dentro-fuera es vital como se demostró el pasado curso.

De todos modos, aunque el concurso de la pareja de estrellas es fundamental como parece obvio, al final la aportación de los secundarios es clave, y es verdad que éstos tuvieron que adaptarse demasiadas a la presencia o no de las estrellas, y así a lo largo de la temporada en función de lesiones y descansos se modificaban roles, y hay que reconocer que no debe ser fácil jugar cuando cada día cambia lo que se espera de ti.

Por cierto, también se espera el regreso de Dennis Schröder, que bien puede ser la tercera espada para desatascar al equipo en momentos puntuales.

Jugadores secundarios a tener en cuenta

Más allá de los fichajes al inicio de la temporada, y de la aportación irregular de veteranos como KCP, Markieff Morris y Kyle Kuzma, hay tres jugadores con los que muchos no cuentan y pueden ser muy importantes en la deseada postemporada por la energía y los detalles que pueden aportar al juego, aunque no tengo claro si les dará mucha bola el entrenador al primero y al último.

Un jugador de rol que llegó hace varias semanas es Ben McLemore, y hasta ahora cumplió con su papel como tirador de tres. En los 17 partidos que lleva jugados en Lakers anota un par de triples con un 38% de acierto, que no es para tirar cohetes pero que está entre los mejores del equipo si tenemos en cuenta los minutos que juega (18 de media). Por cierto, el mejor porcentaje triplista del equipo entre los que juegan habitualmente lo tiene el “denostado” Marc Gasol (41%).

Alex Caruso está creciendo en este grupo, y aunque a unos les haga gracia su aspecto físico (calvo con una cinta en la cabeza), y a otros le llamen la atención sólo sus mates, lo cierto es que su aportación en la química del equipo es muy importante, y no digamos en la parcela defensiva.

A Talen Horton-Tucker quizá le pille demasiado pronto tener que asumir un papel importante saliendo desde el banquillo en la postemporada, pero su explosión de pretemporada se confirmó durante el curso cuando dispuso de minutos para demostrar su valía, y es ese tipo de jugador que físicamente es bueno y puede sumar en diferentes apartados del juego.



¿Qué será, será…?

El lagunero pesimista dice que la dinámica de la temporada no se puede salvar en una postemporada que apunta a la disputa del “play in”, porque durante el curso se demostró una irregularidad notable en el tiro, falta que estén más conjuntadas todas las piezas, y tiene balance negativo en los enfrentamientos contra todos los equipos que están por delante en el oeste salvo Denver, además que contra equipos ganadores (con el 50% de victorias o más) los resultados fueron perdedores.

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lunes, 11 de enero de 2021

El lagunero opina… 2020-2021 (I): Primeros diez partidos

Por Jorge


El lagunero vuelve para disfrutar del reconocimiento por el título conseguido la pasada temporada, y para repasar los primeros diez partidos de este nuevo curso, que dejan algunas certezas pero también algunas dudas que habrá que ver cómo evolucionan a medida que avanza el nuevo año.


Anillos de campeón

La temporada comenzó disfrutando de la entrega de los anillos de campeón del curso anterior, con una ceremonia distinta por la pandemia, pero que resultó curiosa y gustó por su brevedad, hasta el punto de que me parecería un acierto que siguiera esa línea en el futuro.



Hubo agasajos para todos, e incluso “Magic” Johnson y su esposa recibieron el anillo conmemorativo de esta victoria de parte de su amiga y propietaria del equipo, Jeannie Buss.



El primer partido, derbi angelino, empezó con la “resaca” típica de la entrega de anillos de campeón, (19-39) para los visitantes al final del primer cuarto, pero luego se compitió, y sólo la gran actuación de Paul George en la segunda parte permitió que los Clippers consiguieran la victoria (109-116).

Adaptación de los jugadores nuevos

Si algo dejó claro el primer partido es que Frank Vogel cuenta con Dennis Schröder como titular, y con Montrezl Harrell, como no podía ser de otra manera siendo el vigente mejor sexto hombre de la liga, como la figura principal de su banquillo. Y estos respondieron desde el principio demostrando una gran y rápida adaptación a su nuevo equipo, y sin que haya decaído desde entonces.



Marc Gasol, también juega de inicio, y de momento nos dejó algunas exhibiciones en el pase, como en la victoria en el tercer partido de la temporada contra los Wolves (127-91), pero quizás lo que más sorprende es que a estas alturas promedie 1.5 tapones por partido (4 en el último contra los Bulls) en apenas 19 minutos de juego, un dato que está por encima de su media de carrera (1.4).



Todos conocemos de las virtudes de Gasol en la faceta defensiva: buena colocación y lectura del ataque, cierre del rebote… pero pocos pensábamos que pudiera suplir en la faceta taponadora a los pívots que salieron del equipo. Sin embargo, como les pasó a ellos, Frank Vogel no parece que confíe en él para cerrar los partidos, y la mayoría de las veces se quedó sin jugar el último cuarto. Y no me gusta que eso se convierta en una norma. Frank Vogel sabrá lo que hace, pero desperdiciar el talento ofensivo de Gasol es un lujo, y nadie dice que deba jugar una minutada, pero habrá que ver cómo se resuelve esta duda que deja la gestión de su tiempo en pista.

Por cierto, Marc Gasol visitó por primera vez Memphis como jugador visitante, y recibió su particular homenaje con imágenes de su tiempo allí proyectadas en el videomarcador.



Por último, entre los nuevos, Wesley Matthews empezó a mostrar sus virtudes más tarde, de hecho al principio no metía una ni en una piscina (0 de 8 en triples en sus primeros cuatro partidos), pero desde el calentón en la primera victoria frente a los Spurs (107-121) con seis canastas de tres sin fallo, parece que cogió ritmo, algo que no es fácil si tenemos en cuenta su papel en el equipo: minutos limitados en los que debe ayudar en defensa y meter, sí o sí, los tiros liberados.



La vida sigue igual para LeBron James y Anthony Davis

La primera certeza que deja Lakers es que se confirma que LeBron James no es de este planeta. Los que pensaron que se lo tomaría con calma al inicio de temporada debido al poco descanso respecto de la finalización del curso anterior, ya habrán visto que no es así… o al menos no del todo. Cuando le ves jugar parece que le queda una marcha más en su juego, y que sólo la muestra en acciones esporádicas, sin embargo sus números siguen siendo estupendos, sin que haya apenas diferencia por ahora en sus promedios respecto a la pasada temporada. Y, por supuesto, la influencia que tiene en el equipo sigue siendo vital.

James está jugando mucho en transición, y hasta se le ve jugar al poste más que en las anteriores temporadas angelinas, tanto para anotar como para pasar, como ocurrió en la última victoria frente a los Bulls (117-115). Veremos si continúa así en el futuro.



Incluso llama la atención que juegue con Marc Gasol el pasar y cortar continuando al aro con todo, sin titubeos, algo que diría que no hizo casi nunca en su carrera, o al menos con frecuencia. Imagino que verse con la seguridad de contar con un pasador desde el poste (alto y bajo) como el pívot español, le anima a “arriesgar” sabiendo que le llegará la pelota en las mejores condiciones para conseguir ventaja, es decir, para meter canasta.

Y si James es un extraterrestre, que decir de Anthony Davis, que éste sí, parece que se tomó con más calma el inicio de temporada, con un par de partidos de descanso para recuperar molestias musculares, pero que cuando se pone decide partidos como en la victoria el día de navidad contra Dallas (138-115).



La nota negativa del clásico navideño, por cierto, estuvo en el fallecimiento de K.C. Jones, leyenda de los Boston Celtics, y para el que los Lakers tuvieron un recuerdo acordándose de su etapa en el banquillo angelino.



Kuzma, Horton-Tucker, Caruso y los demás

Kyle Kuzma disfruta del rol de titular sin que disipe su irregularidad. Capaz de alternar “calentones” de superestrella (como contra Minnesota) con acciones más propias de un “rookie” que ya no es. Su extensión de contrato significa que se mantiene la confianza en él, pero ésta no es eterna y veremos la paciencia que Vogel tiene con él.



Quien sigue escalando posiciones, lejos del nivel mostrado en pretemporada, pero aprovechando sus minutos, es Talen Horton-Tucker, que puede convertirse en el Alex Caruso de esta temporada, sumando en ambos lados de la pista. De hecho, junto a Caruso puede formar una pareja que aporte un plus de energía que desatasque o revolucione partidos saliendo desde el banquillo.

Finalmente, entre la cuadrilla que completa a las piezas importantes del equipo, Kentavious Caldwell-Pope comenzó la temporada tan bien como acabó la anterior (53% en triples) pero un esquince en su tobillo izquierdo le mantuvo fuera de juego los últimos cuatro partidos. Un contratiempo que esperemos que no le reste efectividad cuando vuelva a las pistas.

Dejarse llevar y salud para el futuro

Una tónica habitual durante estos primeros diez partidos fue ver como el equipo jugó dejándose llevar, algo que a estas alturas y más después de la tranquilidad que da el éxito de la temporada pasada, es comprensible. Y la sensación es que con mantenerse vivos en el marcador vale para al final tirar de oficio, o lo que es lo mismo, del talento de James y Anthony Davis para resolver los partidos.

Y así pasó por ejemplo en los partidos jugados contra Blazers, Spurs, Grizzlies, Bulls... y a veces sale cara cuando se gana, y otras cruz como en las derrotas en L.A. frente a los Blazers (107-115) liderados por Damian Lillard o como contra San Antonio (109-118).



La combinación del tándem LeBron-Davis es clave para ganar partidos como en la segunda victoria contra los Spurs (103-109) con 34 puntos, 11 rebotes y 5 asistencias del pívot y el primer triple doble de la temporada para James (26-11-10), pero las dudas con esta pareja fantástica están en si salvarán la temporada con salud para afrontar los momentos decisivos en plenitud, porque todos conocemos sus excelentes cualidades pero Davis tiene su historial de lesiones, y James no es ningún jovenzuelo.



Y a todo ello se suma que todavía continuamos bajo un estado de pandemia que puede afectar al desarrollo de este curso, como le pasó a Caruso, que recientemente tuvo que estar apartado del equipo durante cinco partidos debido a los protocolos de seguridad por la covid-19.

Habrá que estar atentos para ver cómo evoluciona la temporada, pero el balance, como dijo LeBron James tras el décimo partido jugado, por ahora es bueno por el juego desarrollado así como por la adaptación de los nuevos jugadores llegados al equipo.

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