lunes, 16 de julio de 2012

Entrenamiento veraniego: el tiro (II)

Por Jorge

El entrenamiento de tiro continúa en esta segunda parte analizando las características previas del jugador/a que entrena el tiro, y detalles que se deben tener en cuenta a la hora de aplicar el buen gesto técnico (mecánica) a las situaciones reales de juego: los tiros que se van a hacer durante los partidos.

Kevin Loven tirando
Las sesiones de entrenamiento de tiro vendrán determinadas por las características de los jugadores: edad y experiencia en el juego (años de práctica y a que nivel), condición física, estatura, posición en la que se juega habitualmente (por dentro o exterior, aunque en categorías de formación no conviene hacer distinciones demasiado pronto), y el rango de tiro.

Rango de tiro

El rango de tiro hace referencia a las posiciones en las que habitualmente tira el chico/a que decide aplicarse en la mejora de su tiro, es decir, no podemos hacer que un chavala cadete que nunca tira de tres puntos por falta de confianza (más adelante volveré sobre ella) y de fuerza pase a ser una tiradora de larga distancia fiable de la noche a la mañana. Todo debe seguir un proceso natural. Primero dominar las distancias cortas para luego poder ir alejándose del aro para anotar desde más lejos.

También con rango de tiro también me refiero al tipo de tiros que hacen los jugadores: algunos suelen hacer habitualmente tiros después de pase en estático o con apenas movimiento, y sin embargo les cuesta más anotar en situaciones móviles como después de bloqueos, o tras bote.

Y por último, el rango de tiro tiene que ver con la mencionada confianza. Gente que es muy fiable desde posiciones de tiro habituales para ellos, en línea de fondo, o desde el poste alto (tiro libre), pero que sin embargo, desde otras posiciones (45º o jugando de espaldas a canasta por ejemplo) no tienen esa seguridad.

En definitiva, el rango de tiro equivaldría a las características tiradoras que posee ya un jugador/a en un momento determinado. El objetivo del entrenamiento de tiro consistirá en mejorar los porcentajes de acierto (y la confianza que va de la mano) del jugador/a tanto desde sus posiciones de tiro habituales como desde el resto de situaciones posibles que se puedan dar durante un partido para ampliar su seguridad ampliando su rango de tiro.

Situaciones y detalles de tiro habituales durante un partido

El tipo de tiros que se van a dar en un partido también dependen del nivel de juego, la edad, etc., pero podemos distinguir entre situaciones “estáticas” (coloco las comillas porque difícilmente se hacen tiros que no vengan de un movimiento previo del tirador), y situaciones en movimiento (salidas de bloqueos por ejemplo). Luego estos tiros se harán desde las posiciones que la táctica del equipo desarrolle durante la temporada aunque si uno se fija bien, existen posiciones comunes que se observan en equipos de cualquier categoría.

Las ventajas en baloncesto según se avanzan en edad se reducen en tiempo, hasta el punto que a cierto nivel duran como mucho un segundo. Recibir un pase y luego “cuadrarse” tranquilamente para tirar es imposible casi a partir de infantiles salvo gran despiste defensivo. Esto quiere decir que para poder tirar “cómodamente” habrá que realizar una ejecución rápida de todo el movimiento del tiro para mantener cierta ventaja sobre la defensa.

Si antes de recibir ya se está en una posición equilibrada y flexionada de piernas, con los brazos predispuestos a realizar la recepción del balón (por ejemplo en una situación de dentro-fuera en la que se recibe un pase de un balón interior), mayores posibilidades se tendrá de poder acabar tirando con ventaja.

También en ocasiones se reciben pases por encima de la cintura o incluso a la altura del pecho, y en vez de lanzarlo, bajar el balón para coger impulso de brazos y tirar es un error (si no te llamas Ray Allen y lo haces a tal velocidad que la defensa no llega nunca). Si ya está el balón arriba, y no digamos si ya tenía una buena posición de piernas para ejecutar el tiro, mejor no bajarlo porque con ello además de nuevamente perder tiempo (y con ello la ventaja), la defensa puede meter la mano o incluso llegar a taponarnos.

En las recepciones en carrera tras una salida de bloqueo por ejemplo, son muy importantes las paradas con buen equilibrio y orientando los pies (y el resto del cuerpo) hacia el aro antes de realizar la recepción del balón será un detalle fundamental si queremos mantener la ventaja con nuestro defensor y poder tirar.

Último detalle: las recepciones tras bote. A edades tempranas, es muy común que tras bote con la mano “menos hábil”, se acabe dando el último bote hacia la mano “buena”. Error. Además de ser una pérdida de tiempo, ese cambio de mano puede favorecer el despiste o incluso que la defensa nos quite la pelota. Mejor dar un último bote fuerte (siempre) para que con esa inercia suba rápido el balón con nuestra mano “mala” de apoyo para luego llevar a él nuestra mano “buena” y tirar.



Vistos estos detalles fundamentales, la conclusión es clara: si somos capaces de realizar los movimientos previos al tiro a la mayor velocidad (que no precipitación) posible, luego tendremos más posibilidades de anotar durante los partidos, y una manera de ganar en rapidez estará en economizar gestos, es decir, evitar movimientos innecesarios que sólo nos hacen perder el tiempo a la hora de tirar.

Observar a los grandes tiradores

Mira a los grandes tiradores en acción la próxima vez que veas un partido por la tele o en directo, ya sea de baloncesto profesional o incluso de categorías inferiores. Si veis jugar a grandes tiradores de ahora como Juan Carlos Navarro, Ray Allen, Dirk Nowitzki, y si tiráis de la videoteca de youtube para ver históricos como Oscar Schmidt, Larry Bird, Reggie Miller, Drazen Petrovic, etc., veréis como todos tienen muy buena técnica y son capaces de tirar muy rápido incluso en situaciones incómodas.

Por supuesto, en vuestro intento de imitarles, tratar de ajustaros a vuestras características, es decir, pretender tirar exactamente como ellos es muy difícil (ojo, no imposible), pero fijaros en los pequeños gestos y detalles ya apuntados (las paradas, la extensión de brazos, la recepción del balón, la velocidad de ejecución, etc.).

Además de tener una técnica muy buena para tirar, todos los grandes tiradores tienen un punto en común: la confianza. Cuando realizan sus tiros, rara vez se lamentan, incluso cuando fallan, y es porque cuando tiran confían plenamente en que acabaran por anotar. En días malos en los que están desacertados siguen tirando porque es tal la confianza que tienen en sus tiros, que saben que más pronto que tarde acabaran por volver a anotar.

Tal vez te preguntes, ¿cómo se alcanza esa confianza? Sencillo. Entrenando. Practica esos tiros una y otra vez hasta que consigas anotarlos con regularidad. Incluso los tiros imposibles que a veces se anotan desde muy lejos (campo contrario) en los últimos segundos también se entrenan aunque en éstos también haya un punto de suerte.

Mientras llega una tercera parte del entrenamiento del tiro para explicar las características que deben tener los ejercicios, y detalles de éstos para poder practicar en situaciones reales de juego, os dejo una frase de un tirador histórico que es el máximo anotador en la historia del baloncesto en los Juegos Olímpicos:
“Cuando un chico tiene confianza en su tiro no debe dudar. Has de saber encontrar la ventaja, esperar el momento y una vez llega el balón… no perdonar”. Oscar Schmidt

2 comentarios:

Daniel Acebes dijo...

Óscar Schmidt, uno de mis preferidos, con una potencia física limitada, es de esa clase de jugadores que anotaba de la forma más sencilla, sin complicaciones ni movimientos complejos pero con mucha perspicacia, leyendo cada movimiento de la defensa, y una técnica de tiro como pocos han tenido. Fue el máximo anotador en los Juegos Olímpicos de Barcelona '92, ni siquiera Michael Jordan pudo alcanzarlo en esa faceta.

Jorge dijo...

A mi siempre me gustó porque era capaz de recibir el balón arriba y no bajarlo para tirar. Todavía recuerdo un triple anotado así en la cara de uno de los mejores defensores de la historia, Scottie Pippen, que se picó con él en Atlanta´96.

Como dato anecdótico está bien, pero Jordan no vino a Barcelona para exhibirse especialmente. Si hubiese querido habría sido el máximo anotador de la competición. A quel equipo de USA no le hacía falta que asumiera ese papel. Su máximo anotador fue Charles Barkley.

Volviendo con Óscar, lástima que no se puedan conseguir los partidos que jugó aquí en España con el Forum Valladolid porque también dejó unas cuantas exhibiciones en las retinas de los buenos aficionados.

Saludos.

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