miércoles, 23 de septiembre de 2015

Respeto y confianza que no hemos venido a sufrir

Por Jorge

Las siguientes palabras serán vistas como ventajistas por algunos ahora que sabemos que la selección española ganó la medalla de oro del pasado Eurobasket, pero lo cierto es que muchas de ellas ya estaban en mi cabeza antes de jugarse los partidos oficiales. Iturriaga preguntaba por aquellos que antes de comenzar el campeonato pensaban que podía ocurrir algo parecido a lo que acabó luego pasando, y bueno, no digo que no tuviese alguna duda lógica como en todo torneo de esta naturaleza, pero sí, era uno de esos al parecer “locos” que creía en las posibilidades del equipo español por alcanzar al menos una medalla. Y me quedé corto.

No sé si pasa en todas partes, pero en España se tiende a dar más valor a lo que es de fuera, a subir a los cielos a cualquiera que destaca a las primeras de cambio o a defenestrar a aquel que comete un error también a la mínima ocasión. Y sí, fuera hay deportistas excepcionales, pero también aquí, y lo que por supuesto no ocurre fuera o al menos no lo aprecio así, es que a aquellos que habiendo demostrado su categoría de manera casi continuada se aproveche cualquier derrota para hundirles en la miseria. El respeto a los grandes equipos y mejores deportistas es una constante en el deporte estadounidense, por poner un ejemplo evidente.

Me parece bien que un deportista no viva del pasado, que lo aprecie si fue victorioso o que lo aproveche si no lo fue para aprender y seguir mejorando en la búsqueda de buenos resultados. Y reconozco que la crítica también puede ser beneficiosa para analizar errores y mejorar, pero cuando ésta a veces parece hacerse sin mucho respeto, poniendo pegas a todo y buscando culpables, entonces ya no me gusta tanto.

Así no entiendo que no tenga un voto de confianza casi unánime una selección que lleva jugando semifinales en todos los Eurobasket de este siglo y que tiene a Pau Gasol como estandarte desde 2001 habiendo participado en cinco ediciones consiguiendo medalla en todas ellas (ahora su estadística es seis de seis). Por no hablar que esta selección incluía a jugadores con otros muchos éxitos en sus clubes que demostraban su notable competitividad.

Sin embargo recuerdo como llegado el enfrentamiento de cuartos contra Grecia todo el mundo alababa y temía a Spanoulis por sus títulos de Euroliga como si casi la mitad de la selección española formada por jugadores del Real Madrid (incluido Mirotic) no fueran nadie después de haber jugado tres finales consecutivas y habiendo ganado la última y demostrando su nivel también en la ACB. ¿Acaso ellos son menos? No, pero suele ocurrir con demasiada frecuencia que parece que lo de fuera valga más.


Y el nivel de competitividad española se demostró en este caso agarrándose a los partidos pese al desacierto o el mayor empuje rival sin perder la cara y peleando hasta salvar varios finales igualados en situación de ganar o quedarse fuera del preolímpico (frente a Alemania), de luchar por medallas (Grecia), y de alcanzar el billete olímpico (Francia).

• La RutaÑ

Pero vayamos al principio, la preparación del Eurobasket, que entonces ya empezaron a caer algunos palos para este equipo. La famosa RutaÑ. Todos los años se repite la misma cantinela. Se juegan demasiados partidos en casa (normalmente todos). Con público a favor y en muchos casos arbitraje casero. Que si los rivales no son de primera fila…

No negaré que quienes así pensaban tengan parte de razón, a mi también me gustaría que esa preparación fuera más completa jugando partidos fuera de España o frente a selecciones a priori más potentes. Pero lo cierto es que los resultados avalan a esta selección casi año tras año pese a este tipo de preparación.

Por no decir que este tipo de partidos supone el fomento del baloncesto allá por donde van a jugar además de la consabida ganancia económica que es muy lícita y necesaria. Que también se trata de vender el producto de lo que otros bien harían en aprender un poco.

Y ya para cerrar este capítulo, a veces no siempre son mejores partidos de preparación los que se juegan contra grandes rivales, y en este caso además los resultados posteriores demostraron que las selecciones que participaron de esta gira no serían tan débiles pues jugaron octavos del Eurobasket Polonia, Bélgica y República Checa (ésta última llegó a cuartos), y Venezuela ganó el torneo americano clasificándose para los próximos juegos olímpicos. Mientras que equipos potentes y contra los que hubiese sido más apetecible esa preparación como las grandes favoritas, Francia y Serbia, al final les pudo la presión y tuvieron que conformarse con luchar por el bronce, por no hablar de otros aspirantes como Italia y Grecia que se quedaron antes por el camino.

Sea como fuere no hace falta ser pitoniso para saber que esta queja perpetua que nos rodea volverá a hacer acto de aparición el próximo verano. ¿Se apuestan algo?

• Los 12 de Scariolo

Ya en el campeonato, más allá de las críticas iniciales sobre los convocados y descartes pues cada aficionado lleva dentro un potencial seleccionador, los comentarios tuvieron su punto de interés en la rotación del equipo.

No seré yo quien diga que le gusta una rotación tan corta como la que utilizó Sergio Scariolo pues creo que en un combinado de doce siempre se puede aprovechar a casi cualquier jugador en cada partido. Pero los resultados al final quitan o dan la razón, y aunque parece que el seleccionador tiene algo de ella, seguirá siendo puesto en tela de juicio pese a haber conseguido dirigir al combinado nacional a su tercera medalla de oro en un Eurobasket.

Por cierto, la selección española parecía más completa en el Mundobasket que se celebró en España el año pasado y sin embargo no logró pasar de cuartos, mientras que el equipo que compitió en Alemania y Francia con las bajas de algunos jugadores importantes (Marc Gasol la más notable) más la merma física de alguno como Rudy Fernández o la bisoñez de los debutantes consiguió un resultado excelente. Sin duda el juego es de los jugadores, pero algún mérito habrá que dar al entrenador y su cuerpo técnico, así como al resto del staff que acompaña al equipo que capital fue en algún caso como en el tratamiento del lesionado Rudy Fernández:


• Quejas sobre el juego

Difícil es que ningún aficionado se queje de algún aspecto del juego sea cual sea el resultado. Pero creo que eso es aceptable siempre que también se reconozca que la perfección no existe y que si se analiza el juego al detalle siempre se pueden encontrar algunos peros… que hasta el seleccionador fue consciente de no haberse jugado bien en todo momento en un gesto de autocrítica que le honra:
“Le dije a los jugadores que han merecido jugar la final por cómo han trabajado, no tanto por cómo han jugado algunos partidos. La forma en la que los dos equipos han llegado a esta final [Lituania y España] hace justicia al deporte. No han llegado los dos equipos con más calidad y recursos, pero el deporte por suerte admite margen a la fuerza mental, táctica y de equipo.”
Sergio Scariolo


La queja más notable y sobre la que me apunto en cierto modo, estuvo en la defensa y los problemas en el rebote. Por momentos pareció que hubo cierta desidia o falta de esfuerzo defensivo, y el rebote fue una laguna notable, ahora bien, siendo honestos, acaso deben parar todos los ataques rivales, tienen que coger todos los rebotes… porque a veces parece que si no se juega perfecto es que no se hace nada bien, tomándose una parte por el todo, cosa que puede pasar tanto para bien como para mal.

En el caso particular de la defensa en algunos momentos, sobre todo ya en los cruces, me parece que fue buena y se consiguió entre otras cosas que grandes jugadores como Tony Parker o Spanoulis acabaran con unos porcentajes paupérrimos de tiro. Por cierto, que alguno comparó la retirada de la selección del griego con la de Navarro llegado el caso:


Y si bien así puede ser porque estamos ante dos jugadores excelentes (aunque pueda gustar más uno que otro al aficionado), me parece que el español está por encima del griego por su palmarés.

Volviendo a la crítica de la defensa y el rebote, prefiero unirme al acierto y el buen juego de ataque que se desarrolló en muchos momentos y que a fin de cuentas es lo que más nos gusta ver a los aficionados, aunque no discutiré que sin buena defensa las posibilidades de éxito en un campeonato de este tipo disminuyen.

También acerca del juego de la selección siempre se califica de negativa la dependencia de Pau Gasol. Sin duda tener un abanico mayor de posibilidades evita que el colapso o alguna lesión de éste haga que todo se vaya al garete, pero demonios, acaso por poner dos ejemplos: ¿no dependían los Bulls de Jordan como los Lakers de “Magic”? Y sí, ya sé que las comparaciones son odiosas, pero que a nadie se le ocurra decir que esto es poco menos que un sacrilegio, que a alguno le parecerá, pero a mi no tanto si hablamos del que puede ser mejor jugador de la historia del baloncesto europeo. Juego y currículo deportivo le avalan.

En las redes sociales leí el comentario de un aficionado que consideraba que la gran actuación de Pau Gasol que permitió la victoria frente a Francia en semifinales había supuesto que consiguiera entrar en la leyenda. Y me pregunto: ¿no era ya legendario después de haber ganado multitud de medallas con la selección y hasta dos anillos de campeón de la NBA? La exigencia está muy bien, pero insisto, parece que los de aquí siempre tienen que hacer algo más para satisfacer al aficionado.

Para mí, simplemente agrandó esa leyenda con otro gran campeonato a sus espaldas demostrando que es uno de los mejores deportistas españoles de la historia y hasta puede que el mejor jugador de la historia del baloncesto FIBA (9 medallas, 8 veces en quinteto ideal, 3 MVP´s, 3 veces máximo anotador en Eurobasket y 2 más en JJ.OO).


La edad también es otra cuestión que levanta ampollas entre algunos para referirse a los jugadores veteranos de este equipo. Sobre todo cuando no se gana. Necesidad de renovar la selección o que después de Gasol vendrá una larga travesía del desierto (no lo creo aunque evidentemente las opciones de medalla disminuirán como no puede ser de otro modo) son argumentos de los quejicas y agoreros a los que tampoco quiero dar importancia.
“No pienso en mi edad. Tengo ilusión, ambición y deseo de ganar.”
Pau Gasol


La edad vista por el lado positivo también significa experiencia, conocimiento, y hoy en día la longevidad de los deportistas es mayor que en el siglo pasado. No olvidemos que no es lo habitual, pero grandes jugadores jugaron y muy bien rondando o superando los cuarenta y eso es posible con la preparación y el cuidado necesario. Lo que significa que tanto Gasol como algunos de sus compinches de generación a buen seguro estarán en los juegos de Río de Janeiro del próximo año si la salud se lo permite para despedirse de la selección en un último intento por alcanzar lo único que les falta en su excelente trayectoria: la medalla de oro olímpica.

Falta tiempo para esos juegos y aquella será otra tarea ímproba sobre la que ya habrá tiempo para comentar llegado el momento, pues ahora toca disfrutar de otro gran éxito al que seguro que se habrán apuntado todos esos que vieron nubarrones antes de tiempo y que hasta puede que ahora sigan erre que erre poniendo pegas una tras otra a la trayectoria de la selección esta temporada.

Estas líneas están dedicadas especialmente a los que tienen la queja y la crítica (negativa) perennemente en su boca y en sus palabras, a quienes no respetan el recorrido y el buen hacer general de algunos deportistas que no garantizan nada pero que es un apoyo que merece consideración, a quienes exigen la excelencia como si esa fuera su razón de ser con los demás pero quizá no tanto consigo mismos, y por supuesto a quienes no confían en las posibilidades de éxito de un grupo antes de afrontar sus retos cuando fueron muchas las veces que demostraron su carácter.

Y para terminar quiero recordar al periodista deportivo Andrés Montes, muy querido en general por los aficionados al baloncesto, y que puso de moda multitud de apodos, frases y chascarrillos varios entre los seguidores de la NBA. Su frase más recordada es “la vida puede ser maravillosa”, pero también tenía otra frecuente que tal vez no sonaba igual de bien que esa pero que a mí siempre me gustó porque en cierto modo era ejemplo de mí pensar, y era esa que decía que “no hemos venido a este mundo a sufrir”.

Aplicada a este campeonato, a cualquier otro acontecimiento deportivo y a la vida en general, me parece que todos deberíamos tener más en cuenta esa frase, sobre todos esos que lo ven todo negro, que están más pendientes de lo negativo que de lo positivo (si es que ven algo bueno en alguna parte) y es que no hemos venido a sufrir, disfrutemos más del deporte, tanto en la victoria como en la derrota, disfrutemos del juego, sepamos apreciar el lado lúdico y dejemos de sufrir y quejarnos porque no se gana o porque no juegan como creemos que se debería hacer porque en todo caso “la vida puede ser maravillosa”.

4 comentarios:

Loren dijo...

¡ Enhorabuena ! Muy buena crítica a las críticas y críticos, entre los que me incluyo, y en mi caso, para más inri, con pocos argumentos que se salgan de lo que tu comentas en estas líneas, lo que lo hace más patético, si cabe.
Un cierre de tus líneas muy acertado. Insisto ¡ enhorabuena !

Jorge dijo...

Gracias Loren.

Espero en ese caso que apliques mis palabras para que confíes y disfrutes de grandes deportistas y equipos, como en este caso con la selección española, para el futuro.

Un saludo.

Marcos dijo...

Bueno, si es verdad que todos (o casi), pecamos de ser el típico entrenador de barra de bar pero yo, que he criticado con dureza a este equipo, me reafirmo en mis críticas:

No creo que sea incompatible la crítica con el disfrute y reconocimiento a un logro como el que han conseguido.
Critiqué actitudes durante partidos que era criticables lo cual no impide reconocer otras actitudes que sin duda se dieron en otros encuentros, por eso se ganó finalmente.
Es más, ¿hasta que punto no es bueno criticar?...de manera constructiva claro. No se trata de "odiar" decir, ese "es un paquete" y punto, o este "me cae mal", no, se trata de decir, "coño Llull baja el culo y defiende".

Por otro lado me sorprende que la gente continuamente haga referencia a "los logros de este equipo" ¿de que equipo?. La selección campeona del mundo en Japon no tiene nada que ver con la actual, salvo en dos jugadores ...Es como si la comparamos con los subcampeones de LA84 ...Si, es España pero los jugadores son distintos.

Y termino descubriéndome ante Scariolo, el cual si que ha sido injustamente criticado no ya durante este campeonato, si no desde hace tiempo, al cual, junto con Claver hay que pedir disculpas.

un saludo!!!!

Marcos.

Jorge dijo...

Sin duda Marcos que la crítica constructiva es no solo necesaria sino beneficiosa tal y como indico, pero no es esa la que abunda precisamente y lo sabes...

¿Sólo dos jugadores del mundial de 2006? A mi me salen al menos cuatro: Gasol, Reyes, Sergio y Rudy. Y en todo caso no es el número de jugadores que comparten triunfos sino las enseñanzas que se transmiten de unos a otros más la imagen y el poso que deja en los que luego llegan por no hablar del respeto que eso supone también para los rivales.

El palmarés de Scariolo es posiblemente el mejor de cualquier seleccionador nacional, y aunque eso es verdad que eso no lo es todo, seguirán existiendo los cabezotas que sólo vean sus errores y jamás sus aciertos pese a que siga ganando... que esperemos que lo haga en el futuro.

Y en cuanto a Claver, confiemos que sepa encontrar/aceptar su rol que aunque menor, no tiene porqué ser la estrella que todos parece que esperamos de él, puede ser de notable ayuda en esta selección.

Un saludo.

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