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lunes, 2 de junio de 2025

Hemeroteca (21): Final ACB 2000

Por Jorge

La ACB entra en el decisivo mes de junio para dilucidar qué equipo será el campeón de liga de este curso. Y BA-LON-CES-TO trae aquí en la sección de “Hemeroteca” el recuerdo de una de las finales históricas de la competición en su veinticinco aniversario y que enfrentó a los dos equipos “futboleros”, Barcelona y Real Madrid.

En los banquillos de ambos equipos estaban dos entrenadores que ya por entonces se podían considerar clásicos de la competición, Aíto García Reneses en el Barça y Sergio Scariolo en el Madrid. Y a lo largo de la serie final se sucedieron ciertas polémicas entre ellos, con el uso de los medios de comunicación para quejarse de los arbitrajes y presionar a los árbitros según les convenía.

El Barça llegó a la final después de ganar en la semifinales a Baskonia (3-1) y el Madrid pasó más apuros en la suya, derrotando al Estudiantes (3-2) después de que Chandler Thompson fallase una especie de “fly” junto al aro madridista en el último segundo del quinto partido (70-69).

Barcelona y Real Madrid protagonizaron muchas finales, pero el precedente de esta del 2000 fue la de la temporada 1996-97 que se llevó el equipo catalán en un quinto y definitivo partido disputado en Madrid, rompiendo así con el factor cancha, y con Aleksandar Djordjevic en las filas de los barcelonistas.



Esta serie final del año 2000 también se decidió en un quinto partido pero esta vez disputado en la ciudad condal con un cierre acompañado de palabras de reproche del entrenador del equipo culé al madridista, y la celebración excesivamente gestual del visitante Djordjevic (que ahora jugaba con los madrileños) en el centro del campo, cosa que no gustó al barcelonista Nacho Rodríguez que se lo recriminó empujándole. Finalmente para evitar males mayores el Madrid recibiría el trofeo de campeón en el vestuario. Y toda esta información la recogía la revista “Gigantes del Basket” en su número 762 (ver portada arriba).

Los resultados de aquella eliminatoria final fueron:

1er partido: 64-72 para el Madrid
2º partido: 83-55 para el Barça
3er partido: 87-61 para el Madrid
4º partido: 71-80 para el Barça
5º partido: 73-82 para el Madrid

En el recuerdo de muchos quedó la irrupción de Pau Gasol en la Copa y liga ACB de 2001, pero como curiosidad hay que decir que ésta del 2000 fue su primera final, jugando 13 minutos por partido con 6 puntos y 2 rebotes de media.

Además ésta también sería la primera liga de Alberto Herreros pese a su participación testimonial dado que se lesionó en “semis” contra el Estu y apenas jugó unos minutos en el cuarto y quinto partido visiblemente cojo.

Luego otro dato a destacar sería que Sergio Scariolo se convirtió en el primer entrenador extranjero en ganar la liga ACB, tal y como recogía en “Gigantes” Paco Torres, director por mucho tiempo de esta mítica publicación.

Como curiosidad, este 2025 se cumplieron 25 años de la Euroliga, y en aquella revista se informaba sobre el cisma que dividió el baloncesto europeo de clubes entre los que conformarían la ULEB (Unión de Ligas Europeas de Baloncesto) que crearían “su” Euroliga, y los que se quedaban bajo el auspicio de la FIBA que jugarían la Suproliga europea que tan sólo convivió un año con la Euroliga que sigue vigente.

Para terminar el recordatorio de aquella final ACB del 2000, dejamos aquí (gracias al archivo de Youtube) el partido definitivo para el que quiera verlo. Así se podrá ver la tensión y el desenlace final, además de revisar como se jugaba a finales del siglo pasado:

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martes, 11 de abril de 2023

El lagunero opina… 2022-23 (VI): Play-in

Por Jorge

Los Lakers jugarán de momento postemporada… en forma de Play-in (a partir de la próxima madrugada), una vez conseguida la séptima posición del oeste. El rival serán los Timberwolves de Minnesota, con ventaja de cancha para este primer partido, y para una segunda oportunidad (de ser necesaria) contra el perdedor de la otra eliminatoria que juegan New Orleans Pelicans y Oklahoma City Thunder.

La recta final de temporada de los Lakers tuvo resultados entre los mejores de toda la liga (16-7 desde la última entrega de “El lagunero”) pese a arrastrar la lesión de LeBron James (ausente en 13 de esos 23 partidos). Sin embargo, hay que reconocer que la rotación de Darvin Ham y el paso hacia delante de algunos jugadores junto al nivel “MVP” que demostró Anthony Davis en muchos momentos, permitió que el equipo se ganará esta opción para jugar los playoffs.

Antecedentes frente a Minnesota
Durante el curso los Wolves ganaron la serie contra Lakers (2-1), pero la victoria angelina fue en el último enfrentamiento (111-123) hace diez días. Además Minnesota se presentará al partido sin su jugador defensivo más importante en la pintura, Rudy Gobert, sancionado por su equipo después de protagonizar un lamentable incidente en su último partido de temporada regular, cuando en un tiempo muerto pegó un puñetazo a su compañero Kyle Anderson.



A todo esto la mejor noticia para Lakers es la buena dinámica que se arrastra y que terminó en el último partido de temporada regular la victoria frente a Utah con las estrellas a pleno rendimiento: Davis con otro doble-doble (16-13 más 4 tapones) y James con 36 puntos (8 de 14 en triples).

Fichajes de última hora
Los cambios a mitad de temporada fuero positivos a tenor de los resultados conseguidos. ¿Tiene sentido más cambios ahora? Verdad es que, a priori, nada se pierde añadiendo alguna pieza más, pero a estas alturas de la película si no se trata de un gran jugador…

Tristan Thompson desde luego que es un jugador experto en grandes lides, aunque todo sea dicho, tampoco es que fuera pieza fundamental de aquellos Cavaliers que jugaron cuatro finales consecutivas (2015-2018), pues promedió en ese periodo 7 puntos y 8 rebotes en los playoffs. Además no jugó este curso y su última temporada no llegó a promediar 8 minutos de juego en sus últimos cinco partidos (playoffs con Chicago Bulls).

Por otro lado, el cambio de Shaquille Harrison por Davon Reed debería ser más testimonial todavía, porque no deja de ser un cambio de piezas sin más. El primero, sí, jugó para el vinculado South Bay Lakers pero apenas jugó un puñado de partidos NBA, y Reed que llegó de Denver con un porcentaje aceptable en triples (36%), ni eso le sirvió para jugar más que algunos minutos de la basura.

Así que milagroso sería que estos jugadores nuevos fueran a ser no ya determinantes, sino si tan siquiera importantes.

Futuro rival: Memphis Grizzlies
El aficionado lagunero optimista pensará que malo será que con dos oportunidades de pasar a playoffs, y jugando en casa, no se vaya a alcanzar. Así que estará cavilando sobre cómo podrá ser la primera ronda donde están esperando los Grizzlies.

La serie esta temporada contra Memphis fue favorable para Lakers (2-1), y la última victoria fue en marzo en el partido que vivió la retirada del número 16 de Pau Gasol (112-103), y que no contó con las grandes estrellas de los dos equipos (Ja Morant y LeBron James). Así que habrá que ver cómo le sientan a los equipos su participación, y sobre todo como llevarán los Grizzlies una semana de vacaciones, y como le sentará a Lakers seguir jugando de manera continuada desde el final de la temporada regular.

Retirada Nº 16
Y no se puede terminar esta entrega de “El lagunero” más que recordando cómo fue la retirada del número 16 en honor de Pau Gasol, hecho inolvidable para todos los aficionados angelinos, especialmente para los españoles.

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sábado, 23 de octubre de 2021

El lagunero opina…Previa temporada 2021-22, primer partido y Pau Gasol

Por Jorge

La NBA lanzó la pelota al aire el pasado martes y los Lakers vuelven a ser considerados, por aficionados y expertos, como principales candidatos para pelear por el campeonato. Pero “el lagunero” ve más dudas que certezas sobre ese favoritismo.

Anthony Davis, LeBron James y Talen Horton-Tucker son los únicos que quedan de la pasada temporada en el equipo. Y verdad es que los dos primeros con salud podrían ser garantes de playoffs, y a poco que reciban una mínima ayuda de sus acompañantes hasta de llegar lejos en postemporada, pero no menos cierto es que también el curso pasado hubo muchos cambios y el camino se acabó en primera ronda, y otra vez habrá que ver como el entrenador hace los ajustes necesarios para que esta vez sí funcione el equipo.

Russell Westbrook, clave
El “tercer espada” de los Lakers será un Westbrook al que en la última encuesta entre los “general manager” de la liga se le citaba como el segundo movimiento de mercado más impactante de la fase de fichajes. Tal vez habría que preguntarse si ese impacto era considerado para bien… o para mal.

Reconozco el nivel de Westbrook, ningún mindundi puede promediar un triple doble en cuatro temporadas completas, pero también comparto la idea de que su inteligencia baloncestista en momentos importantes es más que dudosa, y para desarrollar su juego necesita un protagonismo que no será fácil de conseguir en los Lakers de LeBron y Davis. Como tampoco hay que olvidar que no destaca por su juego sin balón ni desde el triple.

Los Lakers son el equipo de LeBron James, y aunque algunos parecen augurar que esta será la temporada en la que se empiece a notar cierto bajón en su juego, vistas algunas perlas que dejó en pretemporada, no parece que ese descenso haya llegado a su nivel físico. Otra cosa será que decida dosificarse para llegar lo más fresco posible a los momentos decisivos de la temporada, y en ese caso la figura de Westbrook sí tendría sentido para mantener al equipo durante la temporada regular.

Sin embargo, no veo claro que James baje su minutaje y desde luego su número de tiros (querrá seguir en su particular carrera por ser el máximo anotador de la historia de la NBA), más allá de que descanse algunos partidos determinados.

Y a todo lo anterior hay que sumar a Anthony Davis que en realidad por edad y juego debería ser el jugador más importante de la franquicia en el próximo lustro. Y tenerle contento no pasaría por reducir su impacto en el juego del equipo.

Ahora la “patata caliente” la tiene Frank Vogel. Si el entrenador encaja a Westbrook junto a las dos estrellas del equipo las posibilidades de alcanzar las finales serán grandes, pero de lo contrario se puede crear una “marejada” que quien sabe si no acaba con él fuera del equipo o un traspaso del jugador: ¿Westbrook por Simmons?

Tiradores
Lakers fue el segundo peor equipo de los pasados playoffs en porcentaje de tres puntos (30%), empeorando su 35% en temporada regular (también entre los peores de la liga), así que en una competición que tiene el triple como camino fundamental para conseguir victorias, parece obvio que necesite de buenos tiradores de larga distancia que sepan aprovechar los espacios y ventajas que generen Davis y James.

Malink Monk anotó en 40% en la última temporada (ojo, sólo jugó 42 partidos) aunque en su corta carrera (233 partidos en cuatro temporadas) sólo promedia un 34%. Trevor Ariza en el último curso promedió un 35% en triples, que es también su porcentaje de carrera, y si bien mejoró con el tiempo parece que su aportación será más en el apartado defensivo. Kent Bazemore anotó un notable 41% de triples la temporada pasada con los Warriors, aunque no llegó a tres intentos por partido. Wayne Ellington, un tirador ya desde sus inicios, metió el 42% de tres puntos el curso anterior y promedia un 38% en su carrera, que fue el porcentaje de Kendrick Nunn la última temporada.

Cualquier seguidor de los Lakers firmaría los últimos porcentajes de estos jugadores llamados a ser los tiradores abiertos del equipo teniendo en cuenta de donde se viene, pero no será fácil que los mantengan con un número limitado de tiros.

Anthony, Rondo, Howard, Jordan… y Bradley


Este quinteto de veteranos se presenta como el mejor complemento de las estrellas pensando en el futuro playoff. Tienen experiencia por años de carrera, por batallas en postemporada, e incluso como campeones en el caso de Rondo y Howard en el último título angelino (también estuvo Bradley en el equipo aunque no jugó los playoffs) en la burbuja de Orlando en 2020.

Continuando con el triple, Carmelo Anthony hizo un 41% de tres puntos en los Blazers donde al final se adaptó a un rol anotador desde el banquillo, especialmente como tirador. Y en la pretemporada “Melo” tuvo varias rachas anotadoras con mucha efectividad, así que si consigue mantener ese nivel, será una gran noticia para Lakers.

Rajon Rondo tiró un par de triples por partido el curso pasado para acertar un 40%, pero sobre todo debería ser importante saliendo desde el banquillo por su ayuda defensiva y en la dirección. De hecho, es el mejor director de juego del equipo y bien que se nota por su reparto de juego, destacando su especial conexión con Davis.



Todos se quedan con las “caritas” y los gestos de Howard, pero su rendimiento por minuto de juego fue fantástico en la temporada del anillo en Lakers, y así se mantuvo el curso pasado en Philadelphia. Su aportación defensiva es importante para proteger la pintura, y luego en ataque carga el rebote ofensivo y sabe aprovecha los balones que le llegan con altos porcentajes. Y en esa línea podría o debería ir la aportación de DeAndre Jordan.

Y el último en llegar, Avery Bradley, también podría ser importante en la faceta defensiva para formar con Rondo y Horton-Tucker el trío defensivo de perímetro saliendo desde la suplencia.

Primer partido, derrota contra Warriors (114-121)
Algunos se preocuparon por las seis derrotas de pretemporada, y aunque para mí los partidos de preparación tienen el valor justo, lo cierto es que se vieron algunos detalles poco prometedores: defensa de la transición pobre, bajo acierto desde el perímetro, y mucho trabajo pendiente por encajar todas las piezas.

Y ahora que empezó la competición, pese al esfuerzo y los partidazos que se cascaron LeBron James y Anthony Davis (34 y 33 puntos respectivamente), todavía continúan las malas sensaciones. El equipo está en manos de esta pareja, y no siempre serán suficientes para ganar.

Westbrook tuvo un flojo estreno (4 de 13 en tiros) en 35 minutos de juego, y con un -23 en el +/- del partido. Y a ello habría que sumar el pésimo 9 de 19 en tiros libres angelino.

Los Warriors todavía sin Klay Thompson, tampoco hicieron el partido de su vida, con Draymond Green desaparecido y con Stephen Curry fallón pese a su triple doble (21-10-10) ganaron en el estreno de la temporada en el Staples, con una clara diferencia de rendimiento de los banquillos a favor de los visitantes.

El equipo no tiene buena pinta, pero Jack seguro que se consuela pensando que este sólo fue el primer partido de muchos que esperemos que sean mejores.

Recuerdo a Pau Gasol
Para terminar, en la primera entrega de “el lagunero” de esta temporada 2021-22 debía incluir un recuerdo para un histórico de la franquicia, Pau Gasol, que anunció su retirada de las pistas a principios de mes.

La importancia de Gasol en el mundo del baloncesto en general y en el de la NBA en particular se pudo apreciar por la cantidad de agradecimientos y reconocimientos recibidos tras su anuncio, siendo el más destacado el recogido en el comunicado oficial que publicó la propia NBA.



No tengo duda de que en la primera convocatoria en la que sea elegible como miembro del “Hall of Fame” del baloncesto, Gasol entrará a formar parte de ese selecto club por toda su contribución al baloncesto. Y como vino a adelantar la dirigente angelina, Jeannie Buss, más pronto que tarde recibirá el homenaje de los aficionados con la retirada de su número 16 por parte de los Lakers, de manera muy merecida, por supuesto.



A falta de que los actuales Lakers mejoren su nivel, habrá que quedarse con los recuerdos del legendario Gasol.

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sábado, 23 de enero de 2021

Kobe Bryant: Mentalidad Mamba

Por Jorge

El próximo día 26 de enero se cumplirá el primer aniversario de la desgraciada muerte de Kobe Bryant (junto a su hija y siete personas más) en un accidente de helicóptero. Y quiero volver a recordarle repasando “Mentalidad Mamba”, un libro que reúne multitud de fotografías de gran calidad junto a los pensamientos de Kobe acerca de esa filosofía que se puede traducir por esfuérzate por ser lo mejor posible.

El prólogo corre a cargo de su compañero y amigo Pau Gasol, la introducción es de Phil Jackson, su entrenador en los éxitos cosechados en los Lakers, y el epílogo es de Andrew D. Berstein, autor de las fotografías que llenan las páginas del libro, y sobre las que habla el mismo Bryant relacionando las imágenes con su juego, con las rivalidades que vivió, y en definitiva con toda su carrera deportiva.

Existe un apartado en el que se presentan fotos con leyendas como Bill Russell, Jerry West, “Magic” Johnson, y a través de ellas reconoce su entusiasmo por hablar con esos históricos como aficionado, pero sobre todo para aprender de sus experiencias y mejorar su juego.

Particularmente me gusta la anécdota que cuenta cuando conoció a Kareem Abdul-Jabbar, y éste le dijo que él ya le había conocido cuando tenía dos años, pero Kobe, como es lógico, no lo recordaba. Y es que su padre jugó en los Clippers, y en esa época guardaba relación con Jabbar, y en una ocasión le puso a su hijo en sus brazos. Por contrapartida, Bryant cuenta como siendo un joven estudiante hizo una redacción sobre la figura deportiva de Kareem.

También repasa su relación con los árbitros (y su lectura del reglamento para buscar resquicios de los que aprovecharse), de sus lesiones, de sus entrenamientos y preparación, de su etapa con la selección estadounidense y de mucho más.

Llama la atención que mencione entre los oponentes defensivos a los que tuvo que hacer frente a jugadores como Cuttino Mobley o Ruben Patterson, que no son jugadores que estarán especialmente en la mente de los aficionados.

Es una edición cuidada con una gran calidad en su papel, dejando brillar las amplias fotografías en las que se descubren detalles de las interioridades de vestuario en la NBA, y donde incluso un seguidor avezado de los Lakers como yo, que vivió toda la carrera de Bryant, descubre detalles olvidados como que en el famoso equipo de los cuatro fantásticos (Shaq, Kobe, Payton y Karl Malone) que alcanzó las finales de 2004, también estaba Bryon Russell, el jugador al que Jordan le metió su famoso tiro definitivo para ganar su sexto anillo en 1998. Ya ni me acordaba de esa otra presencia de un exjugador de Utah en los Lakers.

Por supuesto, también hay un par de páginas dedicadas a dos fotos de Bryant con Pau Gasol, y en el texto que las acompaña, Kobe reconoce que Gasol fue su compañero favorito, y que su relación fue de hermanos más allá del baloncesto, unidos por algo más que el juego, también por intereses culturales comunes.

Por último, quiero destacar unas palabras del epílogo del fotógrafo, miembro del “Hall of Fame” del baloncesto en ese apartado, con las que dice a mi juicio una gran verdad, y es que recuerda la primera fotografía que le hizo en 1996, cuando era rookie, y reconoce que “este joven, al que tantos llamaban el próximo Michael Jordan, iba a convertirse en el gran y único Kobe Bryant”.

Sigamos disfrutando del juego de Kobe gracias a los buenos aficionados que hacen montajes de jugadas como en este ejemplo sobre el curso 2007-2008 en la que Bryant fue premiado como el MVP de la temporada:

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miércoles, 16 de diciembre de 2020

El lagunero opina… Lakers 2020-21: Objetivo repetir

Por Jorge

Una vez disfrutada la victoria del curso pasado, el lagunero vuelve para analizar a los Lakers de la presente campaña 2020-2021, que parece que tienen un objetivo claro (véase a la izquierda la camiseta que luce LeBron James en un entrenamiento reciente): volver a ganar el campeonato.

A priori los cambios en la plantilla apuntan a que el equipo mejoró, pero antes de lanzar las campanas al vuelo, conviene recordar que los mejores equipos no son aquellos que están hechos de los mejores jugadores, y habrá que ver si esta vez se alcanza la química que se tuvo en la temporada anterior.

Hay que reconocer que la gerencia angelina no se durmió en los laureles, y no es fácil recordar cuando un equipo campeón estuvo tan activo a la hora de cambiar fichas a continuación de ganar un campeonato.

Los dos movimientos más importantes fueron la renovación de Anthony Davis y la extensión del contrato a LeBron James. Davis firmó por cuatro temporadas y opción del jugador por una quinta, mientras que James puede jugar ésta y dos temporadas más de oro y púrpura. Sin lugar a dudas estas firmas garantizan opciones de competir ahora y a medio plazo si todo va bien.

Por cierto, ¿estaremos ante el año en el que LeBron ceda el testigo a Davis como jugador principal del equipo? Me temo que no. Cuando se barajó la posibilidad de que esta temporada iba a comenzar en diciembre (como así será), es decir, con apenas dos meses desde el último partido que decidió el título, parece ser que LeBron James dejó caer que durante el inicio de la nueva temporada se lo tomaría con mucha calma… pero conociendo su necesidad de protagonismo en el juego, también dudo de esa opción. Y sin embargo no tengo dudas de que lo mejor para él sería jugar menos minutos y que, al menos al principio, ceda a Anthony Davis el liderazgo (y todo el esfuerzo necesario) para que los Lakers empiecen ganando, que al final no sabemos cómo acabará este curso (que seguirá marcado por la pandemia), pero puede que el factor cancha sea decisivo en el futuro.

Continuando con la actividad de los despachos, hay que decir que varios jugadores continúan después de haber quedado libres al final de la pasada campaña: Kentavious Caldwell-Pope, Jared Dudley, Markieff Morris, y Quinn Cook.

El primero asumió el riesgo de salir al mercado y le salió bien. Tuvo un papel importante en los playoffs, anotando algunos tiros decisivos y sobre todo encargándose de la defensa de los exteriores rivales, y a cambio va a recibir un pastón. Tal vez demasiado para el rendimiento que da, al menos por la irregularidad en su tiro, aunque es verdad que no debe ser fácil afinar la puntería cuando te dejas el alma atrás defendiendo a los mejores atacantes del equipo rival.

Dudley y Cook tendrán un papel marginal en la pista, pero parece que fueron muy importantes a la hora de hacer equipo, y eso es fundamental en cualquier vestuario de un aspirante al título. Particularmente, me parece que Cook podría ser más aprovechado en la cancha, para anotar tiros abiertos, pero no parece que esa sea la idea del entrenador.

Morris tuvo algún detalle en la burbuja de Orlando, pero fue muy irregular. Y se ha salvado de un juicio más severo acerca de su rendimiento porque se incorporó justo con el parón de la competición, pero ahora que comienza la temporada desde el principio se esperará (y se le exigirá) mucho más.

Alex Caruso, Kyle Kuzma, Kostas Antetokounmpo, Devontae Cacok, y Talen Horton-Tucker mantenían contrato, y habrá que ver el rol que van a tener esta temporada.

Caruso destacó como jugador defensivo que cambiaba el ritmo de los partidos y supongo que por ahí seguirá su papel más allá de sus espectaculares mates.

Horton-Tucker fue el rookie del equipo y de momento es el que mejor empezó si nos guiamos por los partidos de pretemporada en los que jugó de fábula. Eso sí, no olvidemos que en partidos sin Davis y James, con rotaciones de otros jugadores, y con el ritmo propio de un partido amistoso. Así que no es de esperar gran cosa de él todavía, más allá de un papel similar al de Caruso en momentos puntuales… si no se la juega Frank Vogel con él.



Kuzma estará ante otra oportunidad, tal vez la última, de ser la tercera espada ofensiva del equipo. Todos reconocemos su calidad ofensiva que le permite poder anotar desde cualquier posición de la pista (en transición, desde el triple, jugando al poste…), pero su toma de decisiones es mejorable. Diría que le cuesta entender cuando le doblan un pase para tirar, porque hace demasiadas fintas de tiro al aire sin sentido, y queriendo ir al aro termina por hacer muchas pérdidas de balón por pasos de salida o por faltas de ataque. Seguro que no fue fácil aprovechar el tiempo de que dispuso saliendo desde el banquillo y los tiros que le dejaban James y Davis, pero si se centra y mejora su selección de tiro, seguro que al final será una pieza vital para el equipo. Al menos así esperan todos los seguidores angelinos.



Altas y bajas

Y a partir de aquí las bajas del equipo serán: JaVale McGee, Dwight Howard, J.R. Smith, Dion Waiters, Avery Bradley, Danny Green, Rajon Rondo.

En cuanto a las incorporaciones, el jugador más importante que llega, al menos por palmarés, es Marc Gasol, “all star” y campeón con los Raptors. Y si bien su final de temporada pasada fue discreto, es toda una bicoca que llegue a L.A. como agente libre si tenemos en cuenta que ha firmado por dos temporadas, y con un salario de poco más de dos millones y medio de dólares por temporada.

Gasol debe aportar calidad en media pista gracias a su visión de juego, la mano que tiene para tirar abierto incluso de tres puntos, jugar al poste cuando el equipo lo necesite, y en general, todos esos pequeños detalles que se necesitan para que el juego pueda fluir sin necesidad de acaparar protagonismo, y es que no cabe duda que si decidió jugar con los Lakers fue porque quiere tener opciones de ganar otro anillo por encima de su brillo personal. De momento su debut dejó toda una exhibición de pases, especialmente desde el poste alto:



El mejor sexto hombre del pasado curso, Montrezl Harrell, es otra pieza que llega habiendo fichado por dos temporadas, aunque en la segunda tiene opción de salir al mercado. Harrell demostró de sobra cuáles son sus principales cualidades saliendo desde el banquillo: fiereza en el rebote, leña en defensa, y buen desenvolvimiento en las proximidades del aro.



Dennis Schröder, por su parte, tendrá que hacer olvidar a Rajon Rondo, y lo tendrá fácil desde el punto de vista ofensivo, siendo como es mejor tirador exterior, pero será difícil que le haga sombra en la dirección de equipo, y sobre todo en defensa. Cobrará un pastizal (más de 15 millones), y habrá que ver si este también tiene hambre de mejorar e integrarse en un equipo aspirante al anillo, porque de momento su contrato sólo es de un año.

Wesley Matthews, procedente de los Bucks, tendrá la misión de sustituir a Danny Green anotando los tiros abiertos y ayudando en defensa. Para lo primero puede que esté a la altura si tenemos en cuenta la irregularidad de Green la pasada temporada, pero en defensa tendrá difícil hacer frente a jugadores más grandes que él.

Por último, también llegó Alfonzo McKinnie de Cleveland tras la salida de McGee. Y aunque no se habla mucho de él, no sería de extrañar que acabase fuera del equipo, lo cierto es que en su etapa en los Warriors cumplió con su papel defensivo, y Lakers no anda sobrado de aleros defensivos de su tamaño.

Estilo de juego

Lakers fue el mejor equipo en tapones e intimidación la temporada pasada. Por supuesto Davis fue capital para ello, pero la aportación de McGee y Howard fue muy importante. Y en el caso del segundo también lo fue para sumar muchos rebotes ofensivos. En realidad su aportación fue sobresaliente si tenemos en cuenta sus estadísticas por tiempo de juego.

Gasol y Harrell podrán ayudar en el rebote, pero no tanto en la faceta intimidatoria. Esto puede significar que se tenga que modificar el estilo de juego, en defensa, pero también en ataque porque los interiores ausentes apenas si requerían balón en ataque, pero los nuevos necesitarán ser alimentados, en el caso de Harrell para finalizar, y en el de Gasol para distribuir y jugar sus tiros abiertos.

La ausencia de Bradley y Rondo, tal y como jugaron antes de la burbuja el primero y dentro de ella el segundo se notará. La experiencia de Rondo no la tiene ninguno de los fichajes exteriores, y tal vez aquí sí, Gasol será su sustituto en esa faceta de dirección en pista, aunque no podrá ejecutarla en transición como él.

La llegada de Schröder y Matthews puede que mejore las opciones ofensivas y en concreto de tiro exterior, pero habrá que ver como se adapta el alemán si tenemos en cuenta que él está acostumbrado a tener mucho tiempo el balón en sus manos.
En principio todo apunta a que el quinteto titular esta temporada estará formado por James, KCP, Kuzma, Davis y Gasol, cediendo el protagonismo anotador de la segunda unidad a Harrell y Schröder, y el defensivo a Caruso, aunque a mí me parece que sería mejor contar con Gasol desde el banquillo para aprovechar su juego de pases, y garantizar así una buena circulación de balón cuando no esté LeBron en pista. Y esto significaría que el juego sin balón de bloqueos y cortes a canasta será fundamental si Gasol esta jugando.

Al final todo dependerá de cómo haga Frank Vogel los ajustes y de que todos vayan en la misma dirección, si la química se mantiene, y no hay lesiones graves, los Lakers deberían llegar muy lejos esta temporada también.

La guinda del pastel: Pau Gasol

Antes de iniciarse la pretemporada LeBron James avivó el rumor sobre la posibilidad de que Pau Gasol volviese a los Lakers. Y nada sería más bonito que verle retirarse en el equipo que vio su mejor versión NBA.

El rendimiento que pudiese dar es una incógnita, pero si físicamente está bien, podría dar 10-15 minutos de calidad en momentos puntuales, o al menos eso soñamos los aficionados españoles de los Lakers. Eso sí, lo que está claro es que su presencia serviría para mantener y reforzar la química del equipo.

Como dijo LeBron, veremos…

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jueves, 11 de junio de 2020

Interrogantes para la vuelta del baloncesto de formación

Por Jorge

La sociedad sigue su particular desescalada camino de una normalidad en la que todavía no se atisba la vuelta del baloncesto de formación, y si ésta será posible y en qué condiciones. Mientras tanto la ACB está desembarcando en una especie de búnker sanitario en Valencia para disputar su fase final. En Alemania ya empezaron a jugar el fin de semana pasado, y la NBA también espera confinarse en Disney el mes que viene para terminar su temporada 2019-2020.

El baloncesto de formación finalizó su actividad este curso sin acabar su competición debido a la crisis sanitaria originada por el coronavirus, y mientras los entrenadores y jugadores estamos como locos por volver a entrenar y jugar, no queda claro cuál será la situación para volver la próxima temporada, con a mi juicio más interrogantes que certezas.

El baloncesto escolar, de barrio y de clubes modestos en el que se hace una encomiable labor para fomentar los hábitos saludables y formativos del deporte no dispone ni de lejos de los medios que tienen las grandes competiciones profesionales para entrenar y disputar sus partidos. Y si algunos especialistas manejan que muchos clubes deportivos de élite tendrán dificultades para continuar con su actividad la próxima temporada o tendrán que hacerlo en peores condiciones por los problemas económicos derivados del final abrupto de la temporada, ¿qué pasará con la actividad de los clubes de barrio y los colegios?

La “nueva normalidad” exigirá a los centros de enseñanza contar con medidas de desinfección, prevención y acondicionamiento que permitan la vuelta al curso escolar en septiembre. Y también se tendrán que adoptar medidas organizativas que eviten aglomeraciones y mantengan la distancia de seguridad entre personas. Y si algunos centros no pudieron asumir esas medidas para terminar el curso actual, ¿qué pasará con los modestos clubes de baloncesto? ¿Subirán las cuotas para asumir el gasto de material de limpieza y desinfección?

Muchos clubes empezaron a difundir información para facilitar la inscripción de jugadores para la próxima temporada. Incluso algunos pretenden desarrollar sus campus de verano pero haciendo uso de una serie de medidas que garanticen la seguridad sanitaria. Entre éstas se encuentra que el personal se realizará test PCR, pero no se informa de que esos mismos test se los tengan que realizar los niños y jóvenes que acudan a tales campamentos. ¿Será que ellos pueden ser contagiados pero que no puedan contagiar? Curioso.

Volviendo a la fase final de la liga ACB, Fran Vázquez, jugador del equipo de Zaragoza renunció a jugarla, aunque la competición se desarrollará bajo estrictos protocolos sanitarios. Los mismos que siguieron durante la vuelta a los entrenamientos, aunque no se pudo evitar algún positivo.

Si un jugador profesional tiene dudas y cierto temor por el coronavirus que le llevan a no jugar, si la posibilidad de que se produzca un positivo existe en el baloncesto profesional pese a disponer de notables recursos, ¿qué dudas no tendrán las familias de los jóvenes deportistas de base para que vuelvan a la actividad deportiva sin esos medios?

Recientemente en un reportaje sobre cómo serán los espacios escolares para el próximo curso se citaba que el protocolo que se aplicará en Francia indica que la actividad física quedará reducida a la de baja intensidad, de carácter individual y siempre al aire libre. Y en el patio estará prohibido jugar a la pelota.

Todavía no se sabe cómo será la vuelta al colegio en España, pero todo apunta a que los gimnasios serán espacios reconvertidos en aulas para poder reducir el número de alumnos por clase y garantizar el distanciamiento de seguridad.

Si no se puede jugar en el patio o si los gimnasios se utilizan como aulas, ¿cómo podrá volver el baloncesto a los colegios?

Las grandes ligas profesionales van a jugar con sus equipos confinados en sedes únicas para terminar esta temporada. ¿Podría jugar así el baloncesto de formación? Parece obvio que no, y los equipos se tendrían que desplazar como siempre entre municipios de una misma provincia o de diferentes comunidades autónomas. ¿Puede comenzar una nueva temporada sin saber si habrá un rebrote del virus que vuelva a reducir la movilidad? ¿Habrá capacidad para adaptar fechas si se produce una interrupción de la competición? ¿Podrían sobrellevar los clubes modestos otra temporada inacabada? ¿No sería mejor esperar a que se resuelva la situación antes de empezar la competición?

Está claro que no podemos estar confinados eternamente, pero para evitar los contagios, que por cierto, son más frecuentes en ambientes cerrados o con mucha gente (condiciones que se viven en el baloncesto de formación también) habrá que tomar medidas preventivas y hasta ahora estas son según recomiendan las autoridades sanitarias: distanciamiento entre personas, uso de mascarillas, higiene frecuente de manos, limpieza y desinfección (en ese orden). ¿Cómo se pueden jugar partidos de baloncesto siguiendo esas medidas de prevención?

Por cierto, llamará la atención en la vuelta a la competición de los equipos profesionales ver, por incongruente con las medidas de prevención, al personal de la mesa de anotadores con mascarillas o dentro de una especie de mampara anticontagio (como en el siguiente vídeo de un partido en Alemania) , jugadores de banquillo separados con distancia de seguridad o de los jugadores con el entrenador durante los tiempos muertos… pero luego los jugadores se pegarán de lo lindo durante el juego como no puede ser de otra manera cuando se juega a un deporte de contacto como el baloncesto.



En cuanto a la evolución de esta pandemia tampoco hay que olvidar que se sabe todavía muy poco del coronavirus, y existe la posibilidad de una segunda oleada que obligaría a volver a medidas de confinamiento más o menos severas para evitar de nuevo el colapso del sistema sanitario. Y no olvidemos que a este virus se sumaría el de la gripe común que ya produce en determinadas épocas la saturación de las urgencias hospitalarias.

Con todos los condicionantes que supone el coronavirus para el baloncesto y teniendo en cuenta las dificultades e incertidumbres que atravesaron las ligas profesionales para terminar la actual temporada pese a los recursos y medios de que dispone ese baloncesto, no tengo ninguna duda (ojalá me equivoque) de que el baloncesto de base tendrá muy difícil volver a la actividad (más allá de entrenamientos de técnica individual que buena falta hacen) y mucho menos a competir, pese al optimismo que mostró Pau Gasol hace algunas semanas.



En cualquier caso habrá que ver cómo evoluciona el curso 2020-2021, pero si epidemiólogos y especialistas en la lucha contra el coronavirus muestran cautela sobre su comportamiento social más inmediato, tal vez convendría tener paciencia, sobre todo por lo que se refiere a las competiciones, y esperar a que se resuelva la situación con la llegada de un tratamiento eficaz y una vacuna que permita volver al baloncesto de formación tal y como lo conocemos.

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martes, 11 de febrero de 2020

Recuerdos de Kobe Bryant

Por Jorge

La primera noticia que tuve de Kobe Bryant fue en el verano de 1996 cuando se conoció que Jerry West, hombre fuerte de los despachos de Lakers por aquel entonces, traspasaba a Vlade Divac por un jovencito elegido en el draft por los Charlotte Hornets (número 13) que venía directamente del instituto sin pasar por el baloncesto universitario.

La primera sensación es que el manager general se había vuelto loco porque Divac era de los pocos jugadores fiables del equipo y además era el único pívot de garantías. Y por el contrario, ese chaval no dejaba de ser una incógnita que todavía no había cumplido los 18 años (23 de agosto de 1978).

Ahora bien, cuando Lakers fichó también ese verano (18 de julio de 1996) a Shaquille O´Neal, finalista con los Orlando Magic en 1995, los seguidores angelinos empezamos a soñar con volver a pelear por títulos una vez que se venía de una dura transición tras el fin del “showtime”.

Creo recordar que las primeras imágenes de aquel equipo me llegaron a través de un programa deportivo que emitía en abierto canal plus los sábados, “Transworld Sport”, y en el que se ofreció un reportaje sobre la pretemporada angelina con su concentración en Hawaii, y los seguidores “babeábamos” imaginando lo que podrían ser esos Lakers…

Recuerdo que el primer partido oficial de O´Neal con la camiseta de los Lakers, en el Staples, y frente a los Phoenix Suns fue retransmitido una tarde de viernes en diferido, con la narración de Andrés Montes y los comentarios de Santiago Segurola. Algunos esperábamos también el debut de Bryant…



…pero no jugó. Y su debut oficial tuvo que esperar un par de días cuando los Minnesota Timberwolves visitaron L.A. y Kobe falló un tiro jugando 6 minutos y 22 segundos. No sería hasta su primer partido en el Madison cuando Bryant anotaría su primer punto de tiro libre.



Lo cierto es que aquel curso Kobe jugó menos de lo que hubiera querido (poco más de 15 minutos por partido), probablemente porque siendo físicamente bueno, estaba falto de músculo, y además Del Harris quizás era un entrenador algo conservador al que le bastaba con explotar a Shaq como figura principal del equipo.

En cualquier caso, Bryant dejó entrever su clase y todos seguíamos soñando (seguramente como él) de poder verle crecer…



Y justo después de su primera temporada en la liga tuve la suerte de poder ver a Bryant en persona. Era el final del verano, septiembre de 1997, y Kobe estaba en Madrid a través de la firma de zapatillas que le calzaba, firmando autógrafos en un conocido centro comercial, y allá que fui con mi ejemplar de la revista “Gigantes” de la que era portada con motivo de su participación en el concurso de mates que ganó en el “All Star Weekend” de Cleveland.



No sé cómo me enteré de aquella firma, imagino que lo vi en alguna publicación, tal vez en la propia “Gigantes”, y la verdad es que no estaba especialmente emocionado por ir a ese acto promocional, de hecho fui porque me pillaba de camino… Y lo cierto es que cuando llegué a la planta de deportes de aquellos grandes almacenes, no era especialmente larga la cola que había, y mientras esperaba vi por allí a una guapa mujer negra que deduje, y no me equivoqué, que era su madre. Mientras él compartía mesa con otro joven que tenía pinta de ser un colega.

Bryant tenía su cabeza cubierta por un gorro de la marca que le patrocinaba, y que escondería su nuevo look para la temporada que estaba por empezar, con el pelo largo, lejos de la cabeza rapada que había lucido el curso anterior.

Cuando llegó mi turno, le ofrecí mi revista para la firma (al resto les firmaba un poster promocional de su marca) y después de hacerlo, le ofrecí la mano en señal de agradecimiento, y puedo aseguraros que entonces sí, quedé impresionado. Me agarró con tal decisión y fuerza, y me miró a los ojos serio y firme, que os diría que hasta que en cierto modo me acongojó. Mirándole, me llamó la atención su antebrazo, fuerte y definido, sin duda fruto de un trabajo duro de gimnasio durante la pretemporada que pretendía cambiar el tipo más enclenque que había lucido anteriormente.

Ese autógrafo es el único que tengo de una celebridad, antes lo intenté con “Magic” Johnson, pero no pudo ser. Y lo guardo con cierto orgullo y lo comparto en la imagen que podéis ver al inicio de este texto.

Mencionando algunos avatares de su carrera y el recuerdo que tengo de ellos, tengo que decir que inicialmente me gustaba su técnica y elegancia de juego, pero tenía dudas sobre su estilo demasiado “chupón”, aunque siempre confiaba que se adaptaría para jugar más en equipo como así ocurrió en cierto modo después…

…y también tengo que decir que en la “disputa” que manteníamos los aficionados entre él y Shaq, mi favorito era O´Neal… y probablemente sigue siendo así. Eso sí, también le defendí siempre de aquellos que concedían todo el mérito de los anillos de aquella época a Shaq, y por ejemplo me alegré de su actuación vital en el cuarto partido de las finales del año 2000 cuando con Shaquille con problemas de faltas tuvo que ver como resolvía el partido el joven Bryant para dar una ventaja de 3-1 a los Lakers (frente a los Indiana Pacers) en su camino al título.



Por cierto, por aquellos años era abonado de canal plus, por lo que pude ver algunos partidos magníficos de esta pareja, y recuerdo dos en particular, uno el séptimo partido de las finales del oeste de 2000 en el Staples con Lakers entrando en el último cuarto con una desventaja tal contra los Blazers, que no invitaba al optimismo... y se consiguió dar la vuelta al marcador; y por otro lado, también el séptimo de la final del oeste de 2002 en Sacramento contra los Kings que se tuvo que ir a la prórroga para decidir qué equipo jugaba las finales aquel curso.

Un bonito recuerdo que tengo de aquellos tiempos que toca en cierto modo a la figura de Bryant, es que el primer equipo que entrené tuvo la deferencia de regalarme por mi cumpleaños la camiseta morada de los Lakers con el número 8. Nunca olvidaré esa sorpresa inesperada dentro del vestuario abriendo el regalo y emocionado por tal detalle. Esa camiseta la utilizo poco, pero suelo echarle un ojo en el armario para recordar ese entrañable momento, y lógicamente la lucí estos días para ir a jugar al baloncesto y homenajear modestamente así a Kobe Bryant anotando algunas canastas.

Después de los anillos de 2000, 2001 y 2002, aquella relación que se comentaba que era exclusivamente deportiva entre Shaq y Kobe, se rompió después del varapalo de la derrota en las finales de 2004 contra los Detroit Pistons, una vez que a esa pareja se había unido otras dos estrellas, aunque venidas a menos, como Karl Malone y Gary Payton. Y no me entraba en la cabeza que por muy diferentes que fueran lejos de la pista, no fueran capaces de continuar juntos dentro por una cuestión de egos. Y por supuesto, para mí el perdedor y culpable de esa situación fue Kobe, y en cierto modo así se demostró después, ya que O´Neal se marchó a Miami donde jugó un par de finales de conferencia y ganó el anillo en 2006 junto a Dwyane Wade, mientras Bryant se dedicaba a destrozar estadísticas individuales… sin opciones ni tan siquiera de acercarse a pelear por el título.

Eso sí, en aquella época no dejaba de disfrutar de sus hazañas individuales, y si hay que destacar alguna, como no, la noche de los 81 puntos, que no recuerdo como me llegó la noticia, si a través de internet o de la televisión, pero lo que sí recuerdo es que por entonces no era abonado de canal plus, pero habiendo traspasado ese abono a mi hermano, le llamé inmediatamente una vez que me enteré que iban a repetir el partido, para que me lo grabara. Así que tuve que esperar algunos días para poder ver esa exhibición, sin saber si había abusado del tiro forzando, si había jugado los minutos de la basura con el resultado ya decidido… y la verdad es que me quedé alucinado viéndolo y comprobando que salvo algún tiro, todos habían sido necesarios para conseguir la victoria.



Luego del merecido MVP de 2007, Kobe recibiría un regalo inesperado que nos pilló por sorpresa a todos los seguidores españoles de los Lakers. A mí particularmente me pilló la noticia del traspaso de Pau Gasol de Memphis a L.A. (febrero de 2008) escuchando la radio mientras me duchaba recién llegado de entrenar, y no me lo podía creer. Además prácticamente a cambio de nada… aunque en la operación estuvieron implicados los derechos sobre Marc Gasol que drafteado por los Lakers en 2007 (número 48 en segunda ronda) pasaban a los Grizzlies. En cualquier caso entonces se pensaba en el presente y con la llegada de Pau se abrió otra puerta para que volvieran los triunfos…

…y lo cierto es que llegaron muy pronto porque se jugaron las finales de la NBA ese año contra el “Big Three” de los Boston Celtics. Todo un éxito si tenemos en cuenta de donde se venía… si no fuera porque siempre es un fracaso la derrota para competidores como Gasol y sobre todo Bryant.

El verano de 2008 trajo otro reconocimiento en forma de medalla de oro olímpica para Kobe Bryant, que ejerció de capitán de un equipo estadounidense denominado “Redeem Team” que tuvo entre ceja y ceja el empeño de redimirse de sus anteriores fracasos para conseguir el primer puesto de los juegos olímpicos una vez que lo habían perdido en 2004.



La conexión Kobe-Gasol también se produjo en esos juegos con Estados Unidos y España jugando posiblemente el mejor partido de baloncesto FIBA de la historia, dejándonos una actuación vital de Bryant en el último cuarto para ganar el oro ante el empuje de Pau y los suyos. Como se supo después, aquella situación trajo una anécdota del carácter ganador y motivador de Kobe, que dejó su medalla de oro olímpica en la taquilla de Pau en el vestuario de los Lakers para recordarle quien era el ganador, pero también para animarle a que no volviera a perder aquel año las finales…

No sé hasta que punto eso motivo a Gasol, pero lo cierto es que esta vez sí, los Lakers ganaron los anillos de 2009 (contra Orlando Magic) y 2010 (contra los Celtics), y con Kobe recogiendo también los premios de MVP de sendas finales. Y así al fin había conseguido Bryant salir de la alargada sombra de Shaq en lo que a títulos y reconocimiento se refería para entrar ahora sí en el Olimpo de los mejores de la historia.

Después de ese verano de 2010, concretamente en octubre tuve el honor de volver a ver Kobe Bryant otra vez en vivo, pero esta vez en acción, sobre la pista de baloncesto. Los Lakers jugarían entonces un partido amistoso de pretemporada en el Palau Sant Jordi de Barcelona contra el Barça, y una vez que se conoció esa posibilidad meses antes, compré un par de entradas y hasta allí que fui con un amigo. No eran las mejores localidades, el precio de éstas no estaban a mi alcance, pero en cualquier caso pude ver a Bryant y a los Lakers vigentes campeones en directo… aunque terminaron perdiendo el partido, cosa que por supuesto era lo de menos.

El recuerdo más nítido que tengo de aquel partido fue el pique que se marcó Kobe con Pete McKeal, que por cierto, era un jugador físicamente notable en la ACB de aquella época, y sin embargo parecía uno más ante la imponente figura de un Bryant que seguramente se había machacado en el gimnasio aquel verano. Vídeos, fotos y todo lo que viví sobre aquel encuentro ya lo compartí en otra entrada del blog, así que no me extenderé aquí otra vez.

Kobe y Pau volvieron a encontrase un par de años después en otra final olímpica (Londres, 2012) con el mismo resultado, victoria estadounidense, y nueva muestra de cariño y respeto de Bryant hacia él y en general hacia todo el combinado español.

Y aquel sería el último gran éxito colectivo de Bryant una vez que el paso del tiempo, el cambio de estilo de juego, las lesiones y la pobre gestión en los despachos angelinos (que no se recuperaron de la salida de Phil Jackson del banquillo) le llevaron a vivir sus últimos años haciendo crecer su figura al superar su dura lesión en el Aquiles, menudo recuerdo ese también… pero con pocas victorias.

Su última temporada recibió el agasajo de las aficiones en cada última visita que hacía Lakers, y si bien no me gustó que se “arrastrase” cuando ya no había posibilidades competitivas, y en cierto modo lastrando las opciones de mercado por su alto contrato, todo valió la pena gracias a la guinda de su último partido.

¡50 tiros! ¡60 puntos! Y como en los 81, otra vez decisivos para conseguir la última victoria de su carrera.



Luego vendría la retirada de sus dos números, el Óscar por el cortometraje de animación que reflejaba como había sido su trayectoria baloncestista, y su implicación con los más jóvenes pero también con los profesionales por enseñar sus trucos para mejorar su juego, y en particular en el ámbito del baloncesto femenino… hasta su trágica muerte.



Para terminar con este repaso a los recuerdos más relevantes que me quedan de Kobe Bryant, posiblemente el más destacado desde el punto de vista deportivo es aquel que por lo sabido de él, le imaginabas siempre entrenando, esforzándose por mejorar, analizando detalles del juego, y en general, viviendo apasionadamente cada momento relacionado con el baloncesto. Sin duda toda una fuente de motivación para quienes amamos el baloncesto.

Un ejemplo que puede ilustrar ese amor por el juego es que si bien durante su carrera Kobe fue en ocasiones acusado de ir deliberadamente a por el MVP de algunos partidos “All Star” (ganó cuatro de esos premios en 2003, 2007, 2009 y 2011), pero lo cierto es que posiblemente fuera de los últimos jugadores que se tomó realmente en serio ese partido, y así recuerdo algunos piques, e incluso esfuerzos defensivos que no se consideran propios de tal evento, y es que él encontraba cualquier resquicio para motivarse y dar lo mejor de sí mismo en cada ocasión.



Kobe Bryant jugó aproximadamente 1800 partidos en su carrera si contamos temporada regular, playoffs, amistosos, partidos de las estrellas y con la selección de Estados Unidos. Y puedo decir que como aficionado de los Lakers, fácilmente le vi en el 70% de ellos, y quizá me quede corto, con lo que puedo decir orgulloso que disfrute de su juego. Afortunadamente internet facilita que hoy en día se tengan al alcance muchos de esos partidos y multitud de reportajes que ayudaran a los aficionados a mantenerle en el recuerdo. Por mi parte, sólo quise compartir con todos algunos de los que me quedaban en la memoria, especialmente los que pude vivir en vivo. Sigamos disfrutando de su juego y de sus enseñanzas.

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domingo, 2 de febrero de 2020

El lagunero… El día que no quisimos vivir

Por Jorge

Iniciado el mes de febrero tocaría que el lagunero repasara la última quincena de la temporada de Lakers, pero la muerte de Kobe Bryant cambia esa dinámica porque el pesar hacen imposible referirse ahora a la competición.

Muchas leyendas del baloncesto murieron, pero cuando se produce de manera repentina y trágica (como ocurrió con Fernando Martín o Drazen Petrovic en sendos accidentes de tráfico), cuesta asimilarlo como ejemplificó Pau Gasol, compañero, rival y amigo de Bryant, porque se produce un shock que te deja hecho polvo:



Al igual que ocurre con la muerte de otros personajes históricos de la vida pública, todos recordaremos el momento en que nos enteramos del fallecimiento de Kobe, qué hacíamos y qué sentimos.

En mi caso la noticia me llegó, como no, viendo baloncesto. Miraba por televisión un partido de la liga femenina, Valencia Basket-Perfumerías Avenida, a la vez que hacía otros quehaceres, y fue entonces cuando Marta Fernández, la exjugadora y comentarista de teledeporte, dijo que le estaba llegando por twitter información sobre el fallecimiento de Bryant. Y aunque a la vez que veía el partido estaba a otras cosas, me sobresalté: “¿CÓMO?”

Inmediatamente también fui a las redes sociales y revisé incrédulo lo que se decía en ellas. Los grupos de whatsapp de baloncesto eran un hervidero de comentarios. La casualidad hace que tenga un amigo viviendo en California, y nos fue contando lo que allí se decía a través de la televisión americana.

No queríamos creerlo, confiábamos en que el característico sensacionalismo de TMZ estuviese mostrando otro ejemplo de rumor que se iba a perder en el limbo por ausencia de confirmación… pero por desgracia no fue así.

La verdad es que al principio, aunque sobrecogido, esa sensación de no querer aceptar esa realidad hizo que no me sintiera especialmente afectado, pero según fueron pasando los minutos y las horas la tristeza se fue adueñando de mí, y todo se podría resumir en el mensaje de whatsapp que envió un amigo entrenador, breve y claro:

“Tengo un malestar encima… ¡Qué pena!”

Los comentarios posteriores de muchos aficionados al baloncesto, y especialmente de los Lakers, coinciden en que esta muerte se siente como si fuese la de un amigo o hasta de un familiar. Y es que no olvidemos que para quienes le vieron jugar (literalmente) durante más de mil partidos (liga regular, amistosos, playoffs, all star, selección estadounidense), así como en innumerables reportajes y entrevistas, leyendo artículos o disfrutando de sus espectaculares fotografías, como es mi caso, ciertamente se convirtió en una presencia deportivamente hablando muy cercana, y es lógica esa tristeza por su muerte.

Las muestras de reconocimiento que se dieron hacia Kobe Bryant una vez que se conoció la tragedia del accidente de helicóptero que le costó la vida a él, a una de sus hijas y a otras siete personas fueron multitudinarias, y aquí recopilo algunas de las que me parecen más relevantes para que comprobemos la magnitud de su figura como icono del baloncesto y del deporte en general.

El máximo anotador de la historia de la NBA, Kareem Abdul-Jabbar, alabó su figura más allá de su condición de leyenda del deporte:



Además otros legendarios como “Magic” Johnson, Shaquille O´Neal, Michael Jordan, y por supuesto la NBA, mostraron sus condolencias y pesar, pero también otros deportistas como Rafa Nadal, o personajes de renombre en la vida pública como Barack Obama:













También sus rivales mostraron su respeto como en el caso de la selección española, contra la que Kobe jugó con la selección estadounidense las finales olímpicas de 2008 y 2012:



La misma noche del día de su fallecimiento los homenajes se sucedieron en todas las canchas donde se jugaron partidos:





Y fue especialmente emotivo ver a algunos jugadores llorando antes de empezar a jugar, e incluso durante el juego, y las declaraciones con voces rotas por el dolor de algunos entrenadores.

Días después, y una vez que los Lakers aplazaron el derbi angelino con los Clippers, otros equipos se dedicaron a realizar homenajes a Kobe, con especial mención para los vídeos emitidos por los Sixers, equipo de la ciudad natal de Bryant, el del rival por excelencia de los Lakers, los Boston Celtics, y el de los vecinos Clippers:







Y entonces los Lakers jugaron su primer partido tras la muerte de Bryant en el Staples contra los Blazers el pasado viernes, y como no podía ser de otro modo se sucedieron los gestos emocionantes recordando a Kobe:





James Worthy, mítico alero de los Lakers del “showtime” y ahora comentarista del equipo, comentó en su primera intervención tras el fallecimiento de Kobe que animarse los unos a los otros era lo único que podían hacer los tristes seguidores angelinos…



...y añadiría que Bryant nos dejó multitud de recuerdos, y ese es el consuelo que nos queda a los aficionados, ahora nos queda poder seguir disfrutando de su juego y sus enseñanzas.

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sábado, 23 de noviembre de 2019

Una retirada a tiempo es una victoria

Por Jorge



Pau Gasol comunicó el miércoles que los Portland Trail Blazers prescinden de sus servicios como jugador porque no está todavía recuperado de su lesión. Y parece que tienen pensado mantenerle en el equipo ocupando un puesto de asistente.

La nueva situación de Gasol podría abrir el debate de su posible retirada, pero el mismo zanjó esa cuestión cuando dijo que se centrará en su rehabilitación para poder seguir jugando… ¿para retirarse después de los juegos olímpicos de Tokio en 2020? Otra cuestión será si debe jugar con la selección después de prácticamente una temporada y media en blanco. De momento la federación española de baloncesto apoyó al jugador desde twitter asegurando que pronto estará en las canchas.

Una vez que Gasol salió de los Lakers siempre pensé que le quedaba poco tiempo en la NBA, no por condiciones, pero sí porque su juego y palmarés demostraba ya su condición de “Hall of Fame”, y quizá era momento de volver al baloncesto FIBA, concretamente al Barcelona, para intentar conseguir el único gran título que falta en su currículo (medalla de oro olímpica aparte): la Euroliga.

En Chicago completó buenas temporadas, hasta el punto de ser elegido “All Star” y hacer el salto inicial de ese partido en 2015 junto a su hermano Marc. Luego en San Antonio siguió demostrando su calidad hasta su última temporada completa en 2017-2018: 10 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias por partido en 25 minutos de juego, aunque luego sus números descendieron en playoffs.

Las lesiones y la edad, o al revés, la edad y las lesiones han hecho que su última temporada y media no esté a la altura de su leyenda. Y desde luego teniendo en cuenta el nivel de exigencia física que requiere el baloncesto ahora, se hace difícil entender que quiera seguir jugando cuando demostró su categoría de sobra una y otra vez.

Pau Gasol creó junto a su hermano la “Fundación Gasol” a la que dedica su tiempo en campañas a favor de los buenos hábitos frente a la obesidad infantil, por ejemplo. También dedica altruistamente su tiempo en visitas de apoyo a niños y jóvenes en los hospitales. Colabora a veces escribiendo artículos en medios de comunicación. Es conocida su afición por la lectura y la música. Y contrajo matrimonio durante este año. A todo esto se suma que en su longeva carrera tuvo notables contratos que a buen seguro le harán disponer de una más que buena cuenta corriente. Teniendo motivos más que de sobra para ocupar su vida fuera de las pistas, ¿qué necesidad tiene de seguir jugando?

Jugar al baloncesto es divertido, competir con los mejores, el ambiente en los vestuarios, la camaradería entre los compañeros. Imagino que no tanto los es tener que entrenar continuamente, los viajes de aquí para allá, atender a los medios de comunicación y los aficionados con paciencia y respeto. En cualquier caso, el amor por el juego con todo lo que eso conlleva es motivo más que suficiente para seguir jugando.

Y por supuesto es más que respetable que lo haga, y es que Gasol se “ganó el derecho de hacer lo que quiera en el baloncesto”, pero alguien de su reconocida inteligencia tanto dentro como fuera de la cancha debería ser consciente de sus limitaciones y aceptar su retirada… o cuanto menos, recuperarse bien y despedirse jugando… en la liga ACB, algo que agradeceríamos todos los aficionados españoles, para preparar su definitiva participación olímpica.



Este mes también se retiró José Manuel Calderón después de una larga trayectoria jugando en la ACB, en la NBA, y con la selección, una vez que no recibió ninguna oferta satisfactoria para seguir jugando en Estados Unidos.

Para muchos Calderón es el mejor base de la historia del baloncesto español, no para mí (cuestión de gustos), aunque sin duda está entre los mejores.

En su caso también me parece que alargó en demasía su carrera NBA, “arrastrándose” por equipos que no merecían su buen hacer, cuando en Europa bien podría haber seguido optando a ganar títulos con mayor (y mejor) protagonismo. Sin duda sus motivos (también respetables) tendría para quedarse allí, y parece que eran seguir vinculado con la NBA en el futuro.

Con motivo del inicio de la presente temporada de la Euroliga, “El País” entrevistó a Felipe Reyes, otro insigne miembro de la generación del 80 del baloncesto español, que confesaba que “aún no he pensado que quiero ser de mayor”. Luego completaba su respuesta a “¿qué vendrá después?” (de jugar), diciendo que le “gustaría seguir relacionado con el baloncesto” en el futuro. Además en esa entrevista añadía que cuando se retire, “no echaré de menos jugar porque lo habré dado todo”.

De momento Reyes está lesionado y aunque se recupere no parece que vaya a tener el protagonismo de antaño gracias a la evolución del joven Usman Garuba y la fuerte competencia que tiene en el Real Madrid. Tal vez tenía que haber echado el cierre el curso pasado una vez que levantó el título de liga ACB, pero cuesta tanto dejar de jugar...

La frase que titula este artículo se atribuye a Napoleón, y tiene que ver con cuestiones bélicas que no deportivas, sin embargo fue pronunciada recientemente por Marta Fernández, exjugadora internacional, cuando entrevistada en un podcast de baloncesto indicaba que no echaba de menos su tiempo como jugadora y explicaba su retirada.

Fernández no tiene el palmarés de los mencionados, pero también tiene una hoja de servicios más que estupenda: ligas, copas, tres medallas de bronce con la selección (más de cien veces internacional), quinteto rookie en su temporada con Los Ángeles Sparks de la WNBA, títulos jugando en Polonia, y reconocimientos individuales como el MVP de liga femenina 2006 y 2007.

Y sin embargo se retiró con 33 años tras ganar la Copa de la Reina y la Supercopa (además de ser subcampeona de liga) con el Perfumerías Avenida, con oferta de renovación en la mesa, y todo ello después de promediar 11 puntos en casi media hora de juego en su última temporada. Es decir, jugando a un gran nivel.

Marta Fernández decidió dejar el baloncesto “en lo alto” para dedicar su tiempo a otras actividades profesionales y personales, y actualmente, por ejemplo, comenta los partidos de liga femenina en teledeporte, y también comenta la actualidad del baloncesto femenino español en el podcast de la SER, “Playbasket”.

Diferentes maneras de retirarse, pero echando la vista atrás, cuesta ver deportistas profesionales que se hayan retirado en la cumbre de su juego o al menos no muy lejanos de ésta. Y aunque los aficionados perdonamos que quieran alargar sus carreras aunque solo sea por disfrutar una vez más de su juego, duele verlos retirarse lejos de sus mejores niveles. Y es que tal vez una retirada a tiempo sí es una victoria.

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