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jueves, 2 de octubre de 2025

Hemeroteca (22): Lakers campeones del 2000

Por Jorge

Este 2025 se cumplió un cuarto de siglo del primer anillo de Los Ángeles Lakers de Shaquille O´Neal, Kobe Bryant y Phil Jackson, luego de jugar las finales contra los Indiana Pacers de Reggie Miller dirigidos por el legendario Larry Bird.

El líder de aquellos Lakers en la pista fue un O´Neal imparable que terminó el curso siendo el máximo anotador, M.V.P. del partido “All Star” (compartido con Tim Duncan), M.V.P. de la temporada, y M.V.P. de las finales después de promediar 38 puntos, 17 rebotes, 3 tapones y 2 asistencias en los seis partidos de aquella serie final.



Shaq uno de los “cachondos” por antonomasia de la historia de la NBA, le daba por ponerse motes a cual más extravagante, y en aquella época se sacó el de “El gran Aristóteles” una vez conseguido el premio al mejor jugador de la temporada, y basado en una cita atribuida al filósofo griego que decía: "La excelencia no es un acto singular, sino un hábito".

Sin duda, aquel curso como en varios de los siguientes, el pívot demostró una y otra vez su dominio en la pintura con una combinación de tamaño y agilidad que le hacían imparable, hasta el punto de añadir otros dos títulos más a ese del año 2000 y redondear un estupendo triplete angelino.



Miguel Ángel Paniagua, muchos años agente de jugadores (del mítico Fernando Martín, y por ejemplo, trajo a España a Kevin Magee si no recuerdo mal), hacía referencia entonces a aquel apodo de Shaq en su columna semanal en la revista “Gigantes del Basket” (nº 762).

Productos NBA
También ese año 2000 fue la primera vez si no me equivoco que, casi de manera inmediata, los aficionados de la NBA pudimos disfrutar de algunos productos de recuerdo de aquel éxito deportivo, pues aunque ya por entonces existía internet, estaba lejos de ser lo que es hoy, especialmente en materia comercial, y conseguir aquellos “recuerdos” deportivos no era entonces ni fácil ni habitual.

Así podíamos ver al finalizar el sexto y definitivo partido de la final, como los jugadores de Lakers se ponían la típica camiseta conmemorativa del título (ver foto de Kobe luciéndola junto a Shaq arriba en la portada de “Gigantes”). Y pocas semanas después, gracias a la “Revista Oficial NBA” se podía adquirir esa prenda.

Además, también se pudo conseguir una revista (en inglés) de gran formato, “The big title”, que repasaba aquel campeonato con más de 150 fotografías sobre un papel de gran calidad, y 112 páginas para resumir los mejores momentos de esa temporada 1999-2000.

La revista hacía hincapié en la serie final contra Indiana, pero también se recordaba el MVP del curso para O´Neal…
...se hacía semblanza de Phil Jackson…
se reconocía el despegue de Kobe Bryant como pieza más importante del equipo, sólo por detrás de O´Neal… … y hasta se repasaba también parte de la historia del mítico equipo de púrpura y oro.

25 años del recuerdo de un título, pero también de una época en la que la comunicación en papel todavía tenía su valor.

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martes, 11 de febrero de 2020

Recuerdos de Kobe Bryant

Por Jorge

La primera noticia que tuve de Kobe Bryant fue en el verano de 1996 cuando se conoció que Jerry West, hombre fuerte de los despachos de Lakers por aquel entonces, traspasaba a Vlade Divac por un jovencito elegido en el draft por los Charlotte Hornets (número 13) que venía directamente del instituto sin pasar por el baloncesto universitario.

La primera sensación es que el manager general se había vuelto loco porque Divac era de los pocos jugadores fiables del equipo y además era el único pívot de garantías. Y por el contrario, ese chaval no dejaba de ser una incógnita que todavía no había cumplido los 18 años (23 de agosto de 1978).

Ahora bien, cuando Lakers fichó también ese verano (18 de julio de 1996) a Shaquille O´Neal, finalista con los Orlando Magic en 1995, los seguidores angelinos empezamos a soñar con volver a pelear por títulos una vez que se venía de una dura transición tras el fin del “showtime”.

Creo recordar que las primeras imágenes de aquel equipo me llegaron a través de un programa deportivo que emitía en abierto canal plus los sábados, “Transworld Sport”, y en el que se ofreció un reportaje sobre la pretemporada angelina con su concentración en Hawaii, y los seguidores “babeábamos” imaginando lo que podrían ser esos Lakers…

Recuerdo que el primer partido oficial de O´Neal con la camiseta de los Lakers, en el Staples, y frente a los Phoenix Suns fue retransmitido una tarde de viernes en diferido, con la narración de Andrés Montes y los comentarios de Santiago Segurola. Algunos esperábamos también el debut de Bryant…



…pero no jugó. Y su debut oficial tuvo que esperar un par de días cuando los Minnesota Timberwolves visitaron L.A. y Kobe falló un tiro jugando 6 minutos y 22 segundos. No sería hasta su primer partido en el Madison cuando Bryant anotaría su primer punto de tiro libre.



Lo cierto es que aquel curso Kobe jugó menos de lo que hubiera querido (poco más de 15 minutos por partido), probablemente porque siendo físicamente bueno, estaba falto de músculo, y además Del Harris quizás era un entrenador algo conservador al que le bastaba con explotar a Shaq como figura principal del equipo.

En cualquier caso, Bryant dejó entrever su clase y todos seguíamos soñando (seguramente como él) de poder verle crecer…



Y justo después de su primera temporada en la liga tuve la suerte de poder ver a Bryant en persona. Era el final del verano, septiembre de 1997, y Kobe estaba en Madrid a través de la firma de zapatillas que le calzaba, firmando autógrafos en un conocido centro comercial, y allá que fui con mi ejemplar de la revista “Gigantes” de la que era portada con motivo de su participación en el concurso de mates que ganó en el “All Star Weekend” de Cleveland.



No sé cómo me enteré de aquella firma, imagino que lo vi en alguna publicación, tal vez en la propia “Gigantes”, y la verdad es que no estaba especialmente emocionado por ir a ese acto promocional, de hecho fui porque me pillaba de camino… Y lo cierto es que cuando llegué a la planta de deportes de aquellos grandes almacenes, no era especialmente larga la cola que había, y mientras esperaba vi por allí a una guapa mujer negra que deduje, y no me equivoqué, que era su madre. Mientras él compartía mesa con otro joven que tenía pinta de ser un colega.

Bryant tenía su cabeza cubierta por un gorro de la marca que le patrocinaba, y que escondería su nuevo look para la temporada que estaba por empezar, con el pelo largo, lejos de la cabeza rapada que había lucido el curso anterior.

Cuando llegó mi turno, le ofrecí mi revista para la firma (al resto les firmaba un poster promocional de su marca) y después de hacerlo, le ofrecí la mano en señal de agradecimiento, y puedo aseguraros que entonces sí, quedé impresionado. Me agarró con tal decisión y fuerza, y me miró a los ojos serio y firme, que os diría que hasta que en cierto modo me acongojó. Mirándole, me llamó la atención su antebrazo, fuerte y definido, sin duda fruto de un trabajo duro de gimnasio durante la pretemporada que pretendía cambiar el tipo más enclenque que había lucido anteriormente.

Ese autógrafo es el único que tengo de una celebridad, antes lo intenté con “Magic” Johnson, pero no pudo ser. Y lo guardo con cierto orgullo y lo comparto en la imagen que podéis ver al inicio de este texto.

Mencionando algunos avatares de su carrera y el recuerdo que tengo de ellos, tengo que decir que inicialmente me gustaba su técnica y elegancia de juego, pero tenía dudas sobre su estilo demasiado “chupón”, aunque siempre confiaba que se adaptaría para jugar más en equipo como así ocurrió en cierto modo después…

…y también tengo que decir que en la “disputa” que manteníamos los aficionados entre él y Shaq, mi favorito era O´Neal… y probablemente sigue siendo así. Eso sí, también le defendí siempre de aquellos que concedían todo el mérito de los anillos de aquella época a Shaq, y por ejemplo me alegré de su actuación vital en el cuarto partido de las finales del año 2000 cuando con Shaquille con problemas de faltas tuvo que ver como resolvía el partido el joven Bryant para dar una ventaja de 3-1 a los Lakers (frente a los Indiana Pacers) en su camino al título.



Por cierto, por aquellos años era abonado de canal plus, por lo que pude ver algunos partidos magníficos de esta pareja, y recuerdo dos en particular, uno el séptimo partido de las finales del oeste de 2000 en el Staples con Lakers entrando en el último cuarto con una desventaja tal contra los Blazers, que no invitaba al optimismo... y se consiguió dar la vuelta al marcador; y por otro lado, también el séptimo de la final del oeste de 2002 en Sacramento contra los Kings que se tuvo que ir a la prórroga para decidir qué equipo jugaba las finales aquel curso.

Un bonito recuerdo que tengo de aquellos tiempos que toca en cierto modo a la figura de Bryant, es que el primer equipo que entrené tuvo la deferencia de regalarme por mi cumpleaños la camiseta morada de los Lakers con el número 8. Nunca olvidaré esa sorpresa inesperada dentro del vestuario abriendo el regalo y emocionado por tal detalle. Esa camiseta la utilizo poco, pero suelo echarle un ojo en el armario para recordar ese entrañable momento, y lógicamente la lucí estos días para ir a jugar al baloncesto y homenajear modestamente así a Kobe Bryant anotando algunas canastas.

Después de los anillos de 2000, 2001 y 2002, aquella relación que se comentaba que era exclusivamente deportiva entre Shaq y Kobe, se rompió después del varapalo de la derrota en las finales de 2004 contra los Detroit Pistons, una vez que a esa pareja se había unido otras dos estrellas, aunque venidas a menos, como Karl Malone y Gary Payton. Y no me entraba en la cabeza que por muy diferentes que fueran lejos de la pista, no fueran capaces de continuar juntos dentro por una cuestión de egos. Y por supuesto, para mí el perdedor y culpable de esa situación fue Kobe, y en cierto modo así se demostró después, ya que O´Neal se marchó a Miami donde jugó un par de finales de conferencia y ganó el anillo en 2006 junto a Dwyane Wade, mientras Bryant se dedicaba a destrozar estadísticas individuales… sin opciones ni tan siquiera de acercarse a pelear por el título.

Eso sí, en aquella época no dejaba de disfrutar de sus hazañas individuales, y si hay que destacar alguna, como no, la noche de los 81 puntos, que no recuerdo como me llegó la noticia, si a través de internet o de la televisión, pero lo que sí recuerdo es que por entonces no era abonado de canal plus, pero habiendo traspasado ese abono a mi hermano, le llamé inmediatamente una vez que me enteré que iban a repetir el partido, para que me lo grabara. Así que tuve que esperar algunos días para poder ver esa exhibición, sin saber si había abusado del tiro forzando, si había jugado los minutos de la basura con el resultado ya decidido… y la verdad es que me quedé alucinado viéndolo y comprobando que salvo algún tiro, todos habían sido necesarios para conseguir la victoria.



Luego del merecido MVP de 2007, Kobe recibiría un regalo inesperado que nos pilló por sorpresa a todos los seguidores españoles de los Lakers. A mí particularmente me pilló la noticia del traspaso de Pau Gasol de Memphis a L.A. (febrero de 2008) escuchando la radio mientras me duchaba recién llegado de entrenar, y no me lo podía creer. Además prácticamente a cambio de nada… aunque en la operación estuvieron implicados los derechos sobre Marc Gasol que drafteado por los Lakers en 2007 (número 48 en segunda ronda) pasaban a los Grizzlies. En cualquier caso entonces se pensaba en el presente y con la llegada de Pau se abrió otra puerta para que volvieran los triunfos…

…y lo cierto es que llegaron muy pronto porque se jugaron las finales de la NBA ese año contra el “Big Three” de los Boston Celtics. Todo un éxito si tenemos en cuenta de donde se venía… si no fuera porque siempre es un fracaso la derrota para competidores como Gasol y sobre todo Bryant.

El verano de 2008 trajo otro reconocimiento en forma de medalla de oro olímpica para Kobe Bryant, que ejerció de capitán de un equipo estadounidense denominado “Redeem Team” que tuvo entre ceja y ceja el empeño de redimirse de sus anteriores fracasos para conseguir el primer puesto de los juegos olímpicos una vez que lo habían perdido en 2004.



La conexión Kobe-Gasol también se produjo en esos juegos con Estados Unidos y España jugando posiblemente el mejor partido de baloncesto FIBA de la historia, dejándonos una actuación vital de Bryant en el último cuarto para ganar el oro ante el empuje de Pau y los suyos. Como se supo después, aquella situación trajo una anécdota del carácter ganador y motivador de Kobe, que dejó su medalla de oro olímpica en la taquilla de Pau en el vestuario de los Lakers para recordarle quien era el ganador, pero también para animarle a que no volviera a perder aquel año las finales…

No sé hasta que punto eso motivo a Gasol, pero lo cierto es que esta vez sí, los Lakers ganaron los anillos de 2009 (contra Orlando Magic) y 2010 (contra los Celtics), y con Kobe recogiendo también los premios de MVP de sendas finales. Y así al fin había conseguido Bryant salir de la alargada sombra de Shaq en lo que a títulos y reconocimiento se refería para entrar ahora sí en el Olimpo de los mejores de la historia.

Después de ese verano de 2010, concretamente en octubre tuve el honor de volver a ver Kobe Bryant otra vez en vivo, pero esta vez en acción, sobre la pista de baloncesto. Los Lakers jugarían entonces un partido amistoso de pretemporada en el Palau Sant Jordi de Barcelona contra el Barça, y una vez que se conoció esa posibilidad meses antes, compré un par de entradas y hasta allí que fui con un amigo. No eran las mejores localidades, el precio de éstas no estaban a mi alcance, pero en cualquier caso pude ver a Bryant y a los Lakers vigentes campeones en directo… aunque terminaron perdiendo el partido, cosa que por supuesto era lo de menos.

El recuerdo más nítido que tengo de aquel partido fue el pique que se marcó Kobe con Pete McKeal, que por cierto, era un jugador físicamente notable en la ACB de aquella época, y sin embargo parecía uno más ante la imponente figura de un Bryant que seguramente se había machacado en el gimnasio aquel verano. Vídeos, fotos y todo lo que viví sobre aquel encuentro ya lo compartí en otra entrada del blog, así que no me extenderé aquí otra vez.

Kobe y Pau volvieron a encontrase un par de años después en otra final olímpica (Londres, 2012) con el mismo resultado, victoria estadounidense, y nueva muestra de cariño y respeto de Bryant hacia él y en general hacia todo el combinado español.

Y aquel sería el último gran éxito colectivo de Bryant una vez que el paso del tiempo, el cambio de estilo de juego, las lesiones y la pobre gestión en los despachos angelinos (que no se recuperaron de la salida de Phil Jackson del banquillo) le llevaron a vivir sus últimos años haciendo crecer su figura al superar su dura lesión en el Aquiles, menudo recuerdo ese también… pero con pocas victorias.

Su última temporada recibió el agasajo de las aficiones en cada última visita que hacía Lakers, y si bien no me gustó que se “arrastrase” cuando ya no había posibilidades competitivas, y en cierto modo lastrando las opciones de mercado por su alto contrato, todo valió la pena gracias a la guinda de su último partido.

¡50 tiros! ¡60 puntos! Y como en los 81, otra vez decisivos para conseguir la última victoria de su carrera.



Luego vendría la retirada de sus dos números, el Óscar por el cortometraje de animación que reflejaba como había sido su trayectoria baloncestista, y su implicación con los más jóvenes pero también con los profesionales por enseñar sus trucos para mejorar su juego, y en particular en el ámbito del baloncesto femenino… hasta su trágica muerte.



Para terminar con este repaso a los recuerdos más relevantes que me quedan de Kobe Bryant, posiblemente el más destacado desde el punto de vista deportivo es aquel que por lo sabido de él, le imaginabas siempre entrenando, esforzándose por mejorar, analizando detalles del juego, y en general, viviendo apasionadamente cada momento relacionado con el baloncesto. Sin duda toda una fuente de motivación para quienes amamos el baloncesto.

Un ejemplo que puede ilustrar ese amor por el juego es que si bien durante su carrera Kobe fue en ocasiones acusado de ir deliberadamente a por el MVP de algunos partidos “All Star” (ganó cuatro de esos premios en 2003, 2007, 2009 y 2011), pero lo cierto es que posiblemente fuera de los últimos jugadores que se tomó realmente en serio ese partido, y así recuerdo algunos piques, e incluso esfuerzos defensivos que no se consideran propios de tal evento, y es que él encontraba cualquier resquicio para motivarse y dar lo mejor de sí mismo en cada ocasión.



Kobe Bryant jugó aproximadamente 1800 partidos en su carrera si contamos temporada regular, playoffs, amistosos, partidos de las estrellas y con la selección de Estados Unidos. Y puedo decir que como aficionado de los Lakers, fácilmente le vi en el 70% de ellos, y quizá me quede corto, con lo que puedo decir orgulloso que disfrute de su juego. Afortunadamente internet facilita que hoy en día se tengan al alcance muchos de esos partidos y multitud de reportajes que ayudaran a los aficionados a mantenerle en el recuerdo. Por mi parte, sólo quise compartir con todos algunos de los que me quedaban en la memoria, especialmente los que pude vivir en vivo. Sigamos disfrutando de su juego y de sus enseñanzas.

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domingo, 2 de febrero de 2020

El lagunero… El día que no quisimos vivir

Por Jorge

Iniciado el mes de febrero tocaría que el lagunero repasara la última quincena de la temporada de Lakers, pero la muerte de Kobe Bryant cambia esa dinámica porque el pesar hacen imposible referirse ahora a la competición.

Muchas leyendas del baloncesto murieron, pero cuando se produce de manera repentina y trágica (como ocurrió con Fernando Martín o Drazen Petrovic en sendos accidentes de tráfico), cuesta asimilarlo como ejemplificó Pau Gasol, compañero, rival y amigo de Bryant, porque se produce un shock que te deja hecho polvo:



Al igual que ocurre con la muerte de otros personajes históricos de la vida pública, todos recordaremos el momento en que nos enteramos del fallecimiento de Kobe, qué hacíamos y qué sentimos.

En mi caso la noticia me llegó, como no, viendo baloncesto. Miraba por televisión un partido de la liga femenina, Valencia Basket-Perfumerías Avenida, a la vez que hacía otros quehaceres, y fue entonces cuando Marta Fernández, la exjugadora y comentarista de teledeporte, dijo que le estaba llegando por twitter información sobre el fallecimiento de Bryant. Y aunque a la vez que veía el partido estaba a otras cosas, me sobresalté: “¿CÓMO?”

Inmediatamente también fui a las redes sociales y revisé incrédulo lo que se decía en ellas. Los grupos de whatsapp de baloncesto eran un hervidero de comentarios. La casualidad hace que tenga un amigo viviendo en California, y nos fue contando lo que allí se decía a través de la televisión americana.

No queríamos creerlo, confiábamos en que el característico sensacionalismo de TMZ estuviese mostrando otro ejemplo de rumor que se iba a perder en el limbo por ausencia de confirmación… pero por desgracia no fue así.

La verdad es que al principio, aunque sobrecogido, esa sensación de no querer aceptar esa realidad hizo que no me sintiera especialmente afectado, pero según fueron pasando los minutos y las horas la tristeza se fue adueñando de mí, y todo se podría resumir en el mensaje de whatsapp que envió un amigo entrenador, breve y claro:

“Tengo un malestar encima… ¡Qué pena!”

Los comentarios posteriores de muchos aficionados al baloncesto, y especialmente de los Lakers, coinciden en que esta muerte se siente como si fuese la de un amigo o hasta de un familiar. Y es que no olvidemos que para quienes le vieron jugar (literalmente) durante más de mil partidos (liga regular, amistosos, playoffs, all star, selección estadounidense), así como en innumerables reportajes y entrevistas, leyendo artículos o disfrutando de sus espectaculares fotografías, como es mi caso, ciertamente se convirtió en una presencia deportivamente hablando muy cercana, y es lógica esa tristeza por su muerte.

Las muestras de reconocimiento que se dieron hacia Kobe Bryant una vez que se conoció la tragedia del accidente de helicóptero que le costó la vida a él, a una de sus hijas y a otras siete personas fueron multitudinarias, y aquí recopilo algunas de las que me parecen más relevantes para que comprobemos la magnitud de su figura como icono del baloncesto y del deporte en general.

El máximo anotador de la historia de la NBA, Kareem Abdul-Jabbar, alabó su figura más allá de su condición de leyenda del deporte:



Además otros legendarios como “Magic” Johnson, Shaquille O´Neal, Michael Jordan, y por supuesto la NBA, mostraron sus condolencias y pesar, pero también otros deportistas como Rafa Nadal, o personajes de renombre en la vida pública como Barack Obama:













También sus rivales mostraron su respeto como en el caso de la selección española, contra la que Kobe jugó con la selección estadounidense las finales olímpicas de 2008 y 2012:



La misma noche del día de su fallecimiento los homenajes se sucedieron en todas las canchas donde se jugaron partidos:





Y fue especialmente emotivo ver a algunos jugadores llorando antes de empezar a jugar, e incluso durante el juego, y las declaraciones con voces rotas por el dolor de algunos entrenadores.

Días después, y una vez que los Lakers aplazaron el derbi angelino con los Clippers, otros equipos se dedicaron a realizar homenajes a Kobe, con especial mención para los vídeos emitidos por los Sixers, equipo de la ciudad natal de Bryant, el del rival por excelencia de los Lakers, los Boston Celtics, y el de los vecinos Clippers:







Y entonces los Lakers jugaron su primer partido tras la muerte de Bryant en el Staples contra los Blazers el pasado viernes, y como no podía ser de otro modo se sucedieron los gestos emocionantes recordando a Kobe:





James Worthy, mítico alero de los Lakers del “showtime” y ahora comentarista del equipo, comentó en su primera intervención tras el fallecimiento de Kobe que animarse los unos a los otros era lo único que podían hacer los tristes seguidores angelinos…



...y añadiría que Bryant nos dejó multitud de recuerdos, y ese es el consuelo que nos queda a los aficionados, ahora nos queda poder seguir disfrutando de su juego y sus enseñanzas.

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viernes, 23 de diciembre de 2016

El lagunero opina… (32) Heat 115 Lakers 107

Por Jorge


En el día que Shaquille O´Neal, leyenda de ambos equipos, veía retirada su camiseta con el número 32 de los Heat (curiosamente luciendo en sus manos un anillo de campeón de Lakers), Miami consiguió una victoria en el día de la marmota de L.A. que repitieron el mismo guión que en su partido anterior frente a los Hornets.

Lakers tomaron el mando en el marcador con un parcial de 11-0 de inicio y con 10 puntos de Mozgov acabaron con ventaja en el primer cuarto (17-25).


Luego el segundo cuarto comenzó con una jugada de 4 puntos de Young, y entre él y Lou Williams (11 puntos) y Russell (8) con dos triples cada uno, mantuvieron la ventaja al descanso (53-60) frente a unos Heat que se mantenían en el partido con Whiteside haciendo daño en la pintura anotando10 de sus 14 puntos en ese cuarto.

Los Lakers tuvieron hasta 19 puntos de ventaja en el segundo cuarto (23-42), pero después de la ceremonia de retirada del número de O´Neal nuevamente vivió el equipo otro descalabro más, por no saber cerrar un partido que tuvieron controlado la mayor parte del tiempo, y van ya unos cuantos esta temporada.

Young con 11 puntos (tres triples) en el tercer cuarto aguantó el empuje de Miami que tuvo sobre todo a Justin Winslow como su referencia ofensiva en este tiempo, encargándose de poner a su equipo por delante por primera vez a falta de un minuto para finalizar este periodo, y que terminó liderando su equipo con un parcial final de 16-4 (82-80).

El último cuarto fue un intercambio de canastas que favorecía a Miami que estaba por delante, y el ataque pasó a estar en manos de Williams que anotó 14 puntos pero no fue suficiente para que L.A. recuperase la iniciativa en el marcador.

Así los Lakers dejan escapar otra victoria con una lamentable segunda parte (20 puntos anotados en el tercer cuarto y 33 encajados en el último) después de jugar un buen inicio, por no saber controlar el partido, y no sé a que detalles se referirá Walton, pero seguro que alguno será evitar que tu “estrella” del pasado draft se duerma en los laureles, y sin ningún tipo de presión defensiva pierda la pelota por no pasar medio campo en menos de 8 segundos.

Los Lakers no pudieron contar con el lesionado Nance ni con Randle de viaje a L.A. para asistir al nacimiento de su hija, y los mejores fueron Young (20 puntos con 5 triples) y Williams (27), que no pudieron hacer frente a los 21 puntos de Dragic y sobre todo los 23 puntos y 13 rebotes tanto de Whiteside como de Winslow (máxima anotación de su carrera).

Felices navidades baloncestísticas

El lagunero se toma un descanso hasta después del periodo navideño para volver con más ganas el próximo año, momento en el que habrá que analizar los próximos partidos, y hacer balance de la mitad de temporada.

Hasta entonces desear feliz Navidad a todos los aficionados al baloncesto, en especial para quienes siguen BA-LON-CES-TO, y particularmente para todos los seguidores de Los Angeles Lakers. Sigan disfrutando del juego, y no olviden que la jornada de Navidad es uno de los platos fuertes en estas fiestas:

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martes, 11 de marzo de 2014

Basket Music (7): Shaquille O´Neal

Por Jorge

El mundo del entretenimiento suele llamar a las puertas de los grandes deportistas como iconos populares que son para la sociedad, y los jugadores de la NBA no son una excepción. Así con mayor o menor fortuna algunos protagonizan películas, realizan cameos en series de televisión e incluso se atreven con el mundo de la música.

Un ejemplo en este sentido fue Shaquille O´Neal que en buena medida decidió en su día fichar por Los Ángeles Lakers no sólo por cuestiones deportivas sino también por la industria cinematográfica y del entretenimiento que está ubicada en la ciudad californiana a fin de explorar en esos campos y continuar su carrera musical.

O´Neal protagonizaría varias películas (Hollywood no ganó un futuro ganador del Oscar), y si bien tampoco tuvo una carrera musical especialmente exitosa, Los Ángeles le permitió mejorar sus contactos musicales, y le ayudó a seguir ampliando su discografía y a codearse con estrellas de la música.

Muchas de sus grabaciones contarían con todo tipo de colaboradores del mundo del rap como The Notorious B.I.GB, Method Man, Common, B-Real (de Cypress Hill), Ice Cube…


Asimismo él colaboraría con otros artistas participando en videos musicales o incluso aportando su voz, siendo su intervención más destacada la parte de rap del tema “2 Bad” de Michael Jackson:


Su tema de mayor éxito en las listas estadounidenses de rap fue “I Know I Got Skillz” que alcanzó el número 3 en 1993 con la colaboración del rapero Def Jef:



Por supuesto no faltan guiños al baloncesto en muchas de las letras de sus canciones como en “Shoot Pass Slam”:


La relación de Shaq con la música no se queda en sus discos sino que incluso se atrevió en su día a participar de la coreografía que preparó Jabbawockeez, grupo de baile hip-hop, para la presentación de los jugadores del “All Star Game” de la NBA en Phoenix en 2009:

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martes, 2 de abril de 2013

Shaq entra en el legendario panteón de los Lakers

Por Jorge

Hoy Los Angeles Lakers retirarán el número 34 que lució Shaquille O´Neal durante ocho temporadas (1996-2004) en un acto que se celebrará en el descanso del partido frente a los Mavericks. ¿Cuáles son sus credenciales en el equipo púrpura y oro para recibir este honor?


3 anillos y sus correspondientes MVP de las finales (2000-2002), otra final (2004), MVP y máximo anotador de la liga en 2000, y por supuesto, muchos, muchos partidos ganados durante su paso por la franquicia.


Shaq llegó a la NBA en la temporada 1992-1993 para jugar con los Orlando Magic, a los que llevó a jugar las finales de 1995 junto a Penny Hardaway. A pesar de su notable impacto en la liga, el varapalo de perder la final de conferencia este de 1996 frente a los Chicago Bulls por 4-0 le hizo cambiar de aires.

La oferta deportiva de un equipo mítico como Lakers unida a la posibilidad de trasladarse a Los Angeles, meca del cine y el entretenimiento, hicieron que Shaq se decantase por el equipo angelino para además de poder ganar títulos, también satisfacer sus deseos de involucrarse en el mundo del espectáculo cinematográfico y musical.


O´Neal fue la pieza angular sobre la que se reconstruyeron unos Lakers de capa caída tras los últimos coletazos del showtime de los 80 (finales de 1991), y las sucesivas retiradas de Kareem, Magic, y Worthy, además de la salida del director de aquel equipo en los banquillos: Pat Riley.

Shaquille llegaría a Los Angeles para continuar la estela de grandes pivots que jugaron para allí. Junto Shaq aterrizaría en la misma temporada un imberbe Kobe Bryant, y luego más tarde (1999-2000) llegó Phil Jackson para dirigir al equipo.


La temporada 1999-2000 fue la mejor de O´Neal en los Lakers (y seguramente de su carrera) al conseguir su primer anillo de campeón adornado con multitud de galardones individuales: máximo anotador de la liga (para el recuerdo quedan su record personal de anotación: 61 puntos el día de su cumpleaños), MVP del All Star Game (compartido con Tim Duncan), MVP de la temporada, y MVP de las finales.


Si durante las temporadas regulares en Lakers sus medias son muy buenas (27 puntos, 12 rebotes, 3 asistencias, y 2 tapones como jugador de Lakers), en los playoffs mejoraba (28-13-3-2), y sobre todo en las finales de los anillos, su dominio sería espectacular (36-15-3-3).


O´Neal unirá su número al de leyendas no sólo de Lakers sino de la historia de la NBA:


Y a este reconocimiento no tardará en unirse su inclusión en el Hall of Fame. Shaq es el último gran dinosaurio de la liga ofreciendo una combinación física (impresionaba ver la agilidad y velocidad a la que movía un cuerpo de ese tamaño) y técnica que le hicieron imparable en las zonas durante su carrera.

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