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miércoles, 11 de junio de 2025

La selección masculina de BA-LON-CES-TO

Por Jorge

Hace un mes “ayudamos” a Miguel Méndez a hacer la selección femenina, y ahora toca hacerlo con el seleccionador de la masculina, Sergio Scariolo, de cara al Eurobasket que se jugará a partir del próximo 27 de agosto (hasta el 14 de septiembre) en Chipre (sede del grupo de España), Finlandia, Polonia y Letonia (donde se jugará la fase final).

Difícil fue hacer una lista para el femenino y también costará en este caso porque entre cuestiones personales, lesiones y la elección del nacionalizado de turno, pueden ser varias las combinaciones que implementen el mejor equipo posible.

La elección del nacionalizado
Lorenzo Brown fue el elegido en las últimas convocatorias, pero su rendimiento fue de más a menos después de un Eurobasket fantástico en 2022, donde sería capital para conseguir el oro y habiendo podido ser el mejor jugador del torneo (se tuvo que “conformar” con estar en el mejor quinteto “cediendo” el MVP a “Willy” Hernángomez), para luego ofrecer una versión más discreta en los Juegos Olímpicos de París en 2024 (6 puntos y 7 asistencias de promedio en tres partidos con 1 de 9 en triples).

Brown podría plantearse dos posibilidades, una que quiera prepararse para “romperla” en el torneo europeo buscando otro gran contrato en un equipo de Euroliga, o la segunda que sería descansar este verano (no olvidemos que entraría a disputar el Eurobasket con 35 años) para hacer una preparación a más largo plazo en buscar de resarcirse la próxima temporada del poco protagonismo que vivió este curso con el Panathinaikos.

Dicho todo eso, ¿es el base (o el combo 1-2) la posición más débil de la selección? Pues a pesar de la baja de Juan Núñez, a mí me parece que no, así que tal vez sería mejor opción reforzar otros puestos con la elección del nacionalizado. Y el elegido podría ser Eli John Ndiaye, senegalés nacionalizado desde 2020, que todavía es joven (va a cumplir 21 años) pero con la experiencia de tres temporadas en la ACB y Euroliga con el Real Madrid.

Ndiaye puede jugar de alero o alapívot según exijan las circunstancias, con mano para anotar de tres y tamaño (2,04 m) para ayudar en la defensa de la pintura, añadiendo ese “atletiscismo” del que siempre se queja Scariolo como el mayor déficit de la selección para competir al máximo nivel.

Tamaño del juego interior
Fran Guerra fue el mejor pívot español de la ACB hasta su lesión, más que por estadísticas (10 puntos y 4 rebotes en 20 minutos de media), por su madurez que le hizo mejorar mucho su lectura del juego y su defensa. Sin embargo, su participación en el Eurobasket exigiría adelantar un poco los plazos de su recuperación tras pasar por el quirófano, y eso significa que habrá que renunciar a sus 2,14 en la zona.

Con la baja de Guerra se debe apuntar a un juego interior versátil en el que se tendrán que multiplicar defensivamente hablando jugadores como el citado Ndiaye o Santi Aldama.

Y es que tras la salida de los Gasol, el tamaño del pívot vuelve a ser un problema para la selección… salvo que nos atrevamos a darle protagonismo a Aday Mara. El pívot maño demostró el último curso en UCLA que con minutos puede rendir en un baloncesto físico como el de la NCAA, y antes de su viaje a Estados Unidos ya dejó “perlas” de su entendimiento del juego en la ACB. ¿Se atreverá Scariolo a contar con él?



La lista de BA-LON-CES-TO
Bases-Escoltas: Alberto Díaz, Mario Saint-Supery, Darío Brizuela, Sergio de Larrea, Jaime Fernández
Aleros: Xabier López-Arostegui, Alberto Abalde, Josep Puerto, “Juancho” Hernángomez, Álex Abrines, Eli John Ndiaye, Joel Parra, Hugo González
Pívots: Santi Aldama, “Willy” Hernángomez, Yankuba Sima, Usman Garuba, Jaime Pradilla, Izan Almansa, Aday Mara



Algunos como Santi Aldama, llamado a ser el buque insignia de esta selección como jugador con galones NBA y por compromiso por sus palabras, es evidente que será fijo para el Eurobasket (salvo que no tuviese resuelto su nuevo contrato). El resto, aunque Scariolo seguro que tiene más plazas claras, se tendrá que ganar el puesto en la preparación y sus partidos amistosos.

Hacer un equipo definitivo ahora que todavía se está dilucidando el campeón de la ACB puede ser un atrevimiento, pero subrayados podéis ver, teniendo en cuenta condicionantes a día de hoy y preferencias, los doce que llevaría BA-LON-CES-TO. Si no coincidamos con el seleccionador, difícil será que los cambios estén fuera de esta lista de 20 posibles convocados.

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lunes, 2 de junio de 2025

Hemeroteca (21): Final ACB 2000

Por Jorge

La ACB entra en el decisivo mes de junio para dilucidar qué equipo será el campeón de liga de este curso. Y BA-LON-CES-TO trae aquí en la sección de “Hemeroteca” el recuerdo de una de las finales históricas de la competición en su veinticinco aniversario y que enfrentó a los dos equipos “futboleros”, Barcelona y Real Madrid.

En los banquillos de ambos equipos estaban dos entrenadores que ya por entonces se podían considerar clásicos de la competición, Aíto García Reneses en el Barça y Sergio Scariolo en el Madrid. Y a lo largo de la serie final se sucedieron ciertas polémicas entre ellos, con el uso de los medios de comunicación para quejarse de los arbitrajes y presionar a los árbitros según les convenía.

El Barça llegó a la final después de ganar en la semifinales a Baskonia (3-1) y el Madrid pasó más apuros en la suya, derrotando al Estudiantes (3-2) después de que Chandler Thompson fallase una especie de “fly” junto al aro madridista en el último segundo del quinto partido (70-69).

Barcelona y Real Madrid protagonizaron muchas finales, pero el precedente de esta del 2000 fue la de la temporada 1996-97 que se llevó el equipo catalán en un quinto y definitivo partido disputado en Madrid, rompiendo así con el factor cancha, y con Aleksandar Djordjevic en las filas de los barcelonistas.



Esta serie final del año 2000 también se decidió en un quinto partido pero esta vez disputado en la ciudad condal con un cierre acompañado de palabras de reproche del entrenador del equipo culé al madridista, y la celebración excesivamente gestual del visitante Djordjevic (que ahora jugaba con los madrileños) en el centro del campo, cosa que no gustó al barcelonista Nacho Rodríguez que se lo recriminó empujándole. Finalmente para evitar males mayores el Madrid recibiría el trofeo de campeón en el vestuario. Y toda esta información la recogía la revista “Gigantes del Basket” en su número 762 (ver portada arriba).

Los resultados de aquella eliminatoria final fueron:

1er partido: 64-72 para el Madrid
2º partido: 83-55 para el Barça
3er partido: 87-61 para el Madrid
4º partido: 71-80 para el Barça
5º partido: 73-82 para el Madrid

En el recuerdo de muchos quedó la irrupción de Pau Gasol en la Copa y liga ACB de 2001, pero como curiosidad hay que decir que ésta del 2000 fue su primera final, jugando 13 minutos por partido con 6 puntos y 2 rebotes de media.

Además ésta también sería la primera liga de Alberto Herreros pese a su participación testimonial dado que se lesionó en “semis” contra el Estu y apenas jugó unos minutos en el cuarto y quinto partido visiblemente cojo.

Luego otro dato a destacar sería que Sergio Scariolo se convirtió en el primer entrenador extranjero en ganar la liga ACB, tal y como recogía en “Gigantes” Paco Torres, director por mucho tiempo de esta mítica publicación.

Como curiosidad, este 2025 se cumplieron 25 años de la Euroliga, y en aquella revista se informaba sobre el cisma que dividió el baloncesto europeo de clubes entre los que conformarían la ULEB (Unión de Ligas Europeas de Baloncesto) que crearían “su” Euroliga, y los que se quedaban bajo el auspicio de la FIBA que jugarían la Suproliga europea que tan sólo convivió un año con la Euroliga que sigue vigente.

Para terminar el recordatorio de aquella final ACB del 2000, dejamos aquí (gracias al archivo de Youtube) el partido definitivo para el que quiera verlo. Así se podrá ver la tensión y el desenlace final, además de revisar como se jugaba a finales del siglo pasado:

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domingo, 11 de junio de 2023

Baloncesto estival de selecciones y la lista de Scariolo BA-LON-CES-TO

Por Jorge

La temporada se está cerrando. ACB y NBA están decidiendo sus campeones. Y ahora que se acerca el verano y BA-LON-CES-TO cierra hasta el inicio del próximo curso 2023-24, es tiempo de selecciones. Y un clásico de cualquier aficionado es jugar a ser el seleccionador y debatir sobre cuáles deben ser los doce jugadores que representen al baloncesto nacional en una gran competición.

Selección Femenina
Antes de “jugar” a hacer ese equipo hay que recordar que la primera selección que saltará a la cancha será la femenina que juega el Eurobasket (15-25 de junio):

Jueves 15: Letonia-España 20h
Viernes 16: España-Montenegro 19.45h
Domingo 18: España-Grecia 19.45h



Ojalá se clasifiquen más allá de esta primera fase, porque la verdad es que por lo visto en los partidos de preparación esta selección pinta muy bien para tener opciones de luchar por las medallas. Todos los partidos se podrán ver por TVE o por su plataforma de streaming (RTVE Play).

Fechas de los torneos de las selecciones de formación
A la femenina le seguirán, por orden de participación, las selecciones formativas con sus diferentes campeonatos estivales:

U19 masculina – Mundial en Hungría (24 de junio – 2 de julio)
U18 femenina – Eurobasket en Turquía (1-9 de julio)
U20 masculina – Eurobasket en Grecia (8-16 de julio)
U19 femenina – Mundial en España (15-23 de julio)
U18 masculina – Eurobasket en Serbia (22-30 de julio)
U20 femenina – Eurobasket en Lituania (29 de julio – 6 de agosto)
U16 masculina – Eurobasket en Macedonia del Norte (5-13 de agosto)
U16 femenina – Eurobasket en Turquía (11-19 de agosto)

Seguro que TVE sigue el mundial femenino U19 que se juega en Madrid, con la retransmisión de los partidos del equipo español, pero en cualquier caso, todos los partidos de todos estos torneos se podrán ver en el canal de Youtube de la FIBA.

La lista de BA-LON-CES-TO
Y todo este verano de baloncesto de selecciones lo rematará la masculina absoluta que juega la Copa del Mundo (25 de agosto – 10 de septiembre) en Asia (Filipinas, Indonesia, Japón). A la hora de decidir los jugadores que formarán parte de esta selección se plantean varias posibilidades. Llevar a los que están en mejor forma o que tuvieron una mejor temporada con sus clubes, o a los que tienen más “nombre” y que “deben” estar sí o sí por lo que hicieron antes, o simplemente una mezcla de ambos.

En este punto, tengo que dejar claro que a mi juicio el mejor equipo no está formado necesariamente por los mejores jugadores posibles. Algo que dicho así, puede parecer sorprendente, pero la realidad es que en un equipo se dan diferentes roles, y a lo mejor un gran jugador no puede formar parte de una selección si su papel va a ser secundario por la dinámica que tiene pensado desarrollar el entrenador durante el campeonato, y que es diferente de lo que hace habitualmente en su club. Por cierto, un torneo de selecciones tampoco tiene mucho que ver con el día a día en las competiciones domésticas y continentales de club.

Hecha esa aclaración previa, también habría que recordar que actualmente España es la selección que consiguió las medallas de oro en el último Eurobasket (2022), pero además es la vigente campeona mundial después de ganar la última Copa del Mundo (2019). Y dejo constancia de esa doble condición ganadora porque para muchos seguro que habría que respetar al grupo que consiguió el último éxito y repetir el mismo plantel que ganó el pasado Eurobasket.

Sin embargo, desde BA-LON-CES-TO nos decantamos por una mezcla variopinta que a lo mejor sorprende a algunos aficionados.

Bases: Alberto Díaz (Málaga), Ricky Rubio (Cleveland Cavaliers), Lorenzo Brown (Maccabi Tel Aviv).
Escoltas: Dario Brizuela (Málaga).
Aleros: Álex Abrines (Barcelona), “Rudy” Fernández (Real Madrid), “Juancho” Hernángomez.
Ala-pívot: Joel Parra (Joventut Badalona), Usman Garbua (Houston Rockets), Santi Aldama (Memphis Grizzlies).
Pívots: Fran Guerra (Tenerife), “Willy” Hernángomez (New Orleans Pelicans).

Creo que igual que otro aficionado puede quitar algunos jugadores de esta lista y añadir otros, y seguro que seguiría siendo un buen plantel para afrontar la competición, nadie puede decir que ninguno de los apuntados aquí no lo merezcan. Va por gustos.

Desconocemos cuál será la intención de Sergio Scariolo, pero imagino que hará una concentración con más jugadores para mantener cierta tensión en la preparación, para tener a unos cuantos jugadores en dinámica de selección para futuras convocatorias como para estar prevenidos en caso de lesión.

Así, a los doce mencionados, añadiría uno o dos jugadores por puesto: Juan Núñez (Ulm) para el base, Jaime Fernández (Tenerife) como escolta, Josep Puerto (Valencia) y Joan Sastre (Tenerife) como aleros, Jaime Pradilla (Valencia) y “Tyson” Pérez (Betis) como ala-pívots, Yankuba Sima (Málaga) y Aday Mara (Zaragoza) como pívots.

Podría extenderme sobre porqué elijo a estos jugadores o porqué no están otros que, por supuesto, podrían hacerlo perfectamente, sobre todo para completar la convocatoria aunque luego no viajen a Asia para jugar el torneo, porque si bien son pocos los jugadores españoles que juegan en la ACB (y en las mejores ligas europeas), el nivel medio es muy alto. Pero lo dejo aquí y si algún comentario me “obliga”, justificaré mis elecciones.

BA-LON-CES-TO cierra la temporada 2022-23, y hasta la llegada de la próxima en septiembre, sólo queda desear que los lectores y seguidores del blog disfruten del baloncesto estival de selecciones. ¡Salud y buen baloncesto para todos!

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viernes, 23 de septiembre de 2022

Juego en equipo, protagonistas, Aldama y otras reflexiones sobre el Eurobasket español

Por Jorge

Pasados varios días de la celebración del Eurobasket, todavía cuesta digerir otro éxito del baloncesto español que no es igual a los anteriores porque esta selección no partía como favorita, y hasta para algunos se avecinaba “batacazo” porque el equipo no incluía ninguna “estrella” como sí pasaba en otras muchas selecciones.

Esta “sorpresa” se cimentó en la defensa, en el gen competitivo del jugador español, por supuesto en la aportación del nacionalizado Lorenzo Brown, y en el trabajo desde el banquillo de Sergio Scariolo y su cuerpo técnico. Pero también en la calidad individual de jugadores que eran, y son, mejores de lo que pensaban algunos que los tomaban por desconocidos e inexpertos.

La previa al Eurobasket
El contexto es verdad que no invitaba al optimismo una vez retirados de la selección Marc Gasol y Sergio Rodríguez, con las lesiones de Ricky Rubio desde el principio, y luego de Alberto Abalde y Sergio LLull, y tras la renuncia de otros como Santi Aldama que podía ocupar un papel importante en el equipo.

Luego se añadió la nacionalización de Lorenzo Brown que no gustó a la afición (luego volveré sobre ello) y partidos de preparación que mostraban más dudas que certezas. Y a todo esto se sumaba que otras selecciones llevaban en sus equipos a superestrellas NBA como Giannis Antetokounmpo, Nikola Jokic y Luka Doncic, que les colocaba a ojos del aficionado en el pódium casi sin jugar.

Juego en equipo
No pretendo pasar por visionario, pero ya expliqué al inicio del torneo que la clave, lógico, sería el cruce de octavos, y de pasarse las opciones podían crecer mucho, no sé si tanto como para ganar el campeonato, pero es que la realidad superó a la ficción del vaticinio inicial.

Ser un tapado frente a las selecciones de los NBA fue un factor que seguro que ayudó, y empezar jugando en un grupo más asequible, también, pero a eso había que sumar el talento estratégico y directivo de Sergio Scariolo y su equipo técnico, y el esfuerzo (y la habilidad como veremos luego) de los jugadores.

También en el pronóstico previo de este Eurobasket avisaba que había que ver si ganaba el juego de un equipo o la brillantez de las estrellas NBA, y me alegra que fuese la primera opción, porque esa era la baza de la selección española. Ser un equipo y jugar como tal siempre te puede dar opciones de ganar, y para quienes ahora puedan pensar que se tuvo suerte, factor que también se tiene que tener en cuenta, por supuesto, decirles que a un partido puede ganar cualquiera, pero un campeonato lo suelen ganar los mejores, y esta vez fue España.

Una buena demostración de que el baloncesto es un juego de equipo y de roles la tenemos en la figura de Rudy Fernández. En la selección desde 2004, su papel fue distinto cuando fue complemento de los Gasol por ejemplo, del que jugó ahora como veterano destinado a arengar a sus compañeros y batallar en defensa y anotar triples.


Números para el ataque
Las selecciones “NBA” dependieron en exceso de sus estrellas, y el resto de jugadores acostumbrados a dejarse manejar por éstas, cuando no estuvieron acertadas, no supieron tomar el relevo. Claro ejemplo de esto pasó con la Eslovenia de un Doncic mermado físicamente en cuartos después de “exprimirle” durante todo el torneo. Así llama la atención que todas la superestrellas jugaron más de 28 minutos por partido salvo Jokic (25) que se “pudo permitir” jugar menos en un grupo clasificatorio más “fácil”, mientras que en el combinado español sólo Brown llegó a 25 minutos por partido y el MVP del torneo, “Willy” Hernángomez, se quedó en poco más de 21. Y eso habla bien de la profundidad que tuvo el banquillo español.

Luego también el dicho dice que el ataque gana partidos, pero la defensa campeonatos, así que es obvio que la defensa fue fundamental para conseguir la medalla de oro, pero no menos cierto es que el ataque también brilló a gran altura como lo demuestra el siguiente dato:


Muchas veces nos dejamos deslumbrar por las grandes actuaciones individuales para destacar el ataque de algunos equipos, y es lógico que así sea, pero también el juego colectivo de los grandes equipos a veces esconden sorpresas como ese dato que deja bien a las claras que la selección española también lo hizo muy bien en ataque.

Otro ejemplo de ese potencial ofensivo se pudo ver en la actuación de “Juancho” Hernángomez, discutido por algunos (posiblemente porque se espera más de él) pero que pese a todo anotaba una media de 11 puntos por partido antes de su explosión en la final:


Y es que sólo la combinación de buena defensa y buen ataque unido al gen competitivo de esta selección hizo posible que España superase una desventaja de una decena de puntos o más en contra en todos los partidos eliminatorios antes de la final:


Todo eso se completó con un intangible, y es el respeto que le tienen a España el resto de selecciones por su trayectoria a lo largo de este siglo baloncestístico, y que expresó muy bien el periodista Quique Peinado:


La liga ACB está llena de jugadores foráneos y son pocas las oportunidades que se le da al jugar español, pero lo cierto es que sorprende la sorpresa, vaya la redundancia, que algunos aficionados menos habituales se han llevado por el juego de algunos de estos jugadores que no olvidemos que son fundamentales durante las “ventanas FIBA” para clasificar a la selección a los distintos torneos internacionales. Y es que la denominada “clase media” del baloncesto español se me antoja superior a la del resto de países. Y para quienes pensaban que se pecaría de falta de experiencia, siendo cierto que la de estos no es comparable a la de los veteranos jugadores que fueron pasando por la selección, además de la derivada de jugar los partidos de las ventanas, muchos de ellos juegan competiciones continentales con sus clubes, y a eso habría que sumar la experiencia de jugar los torneos de selección en sus etapas de formación.

El “descubrimiento” de Alberto Díaz
Uno de esos jugadores fue Alberto Díaz, la “revelación” de la selección, a quien el aficionado medio le conoció ahora gracias a una defensa…


…cuyas habilidades en ese sentido vienen de lejos, y aquí va una muestra de una de sus especialidades, sacar faltas de ataque en media pista a esos jugadores que corren como “pollos sin cabeza” sin mirar por donde van:


Sin embargo, para los que insisten en el coraje como clave de esta selección y que añaden otros adjetivos acerca de su defensa y la de todo el equipo, decirles que a esto no se puede jugar si no se tiene calidad, y el propio Díaz lo demostró siendo el protagonista también de canastas fundamentales como en la semifinal:


Sergio Scariolo, el mejor seleccionador nacional
Este campeonato encumbró, otra vez habría que decir, a Sergio Scariolo como uno de los mejores entrenadores por no decir el mejor, aunque como pasa siempre, seguro que ni siquiera los buenos resultados convencen a todos.

Relacionado con eso en las redes sociales circula un corte de vídeo de una rueda de prensa durante el Eurobasket en la que el entrenador confiesa que la mayoría de la gente que juzga el trabajo de un entrenador no tiene ni idea de lo que habla, y me parece que tiene toda la razón. Por supuesto, él lo dice de una manera educada como podéis escuchar:


En mi caso se podría decir que me encuentro en ese grupo de gente a la que no le cae especialmente bien (tampoco mal, ojo), pero no tengo la menor duda acerca de sus conocimientos, y desde luego su palmarés con la selección (8 medallas en 10 torneos incluyendo 4 oros europeos y otro mundial) ofrece menos dudas acerca de que estamos ante el mejor seleccionador que tuvo nunca España.


Antes de jugarse la final del Eurobasket alguno abrió el debate sobre si no sería incluso el mejor entrenador del baloncesto FIBA de selecciones, y desde luego que podría estar presente en esa discusión, y probablemente si nos referimos a este siglo lo sea. Eso sí, no conviene olvidar la historia del baloncesto que nos permitió llegar hasta aquí, y es que un tal Aleksandr Gomelsky ganó 19 medallas (7 oros europeos, 2 oros mundialistas y un oro olímpico entre ellas) con la URSS.

En cualquier caso, la gestión de equipo que hizo Scariolo en este Eurobasket y la estrategia que aplicó junto a su cuerpo técnico en los momentos decisivos del campeonato fueron extraordinarias, y eso le convierten en pieza fundamental de este éxito.

Polémica Brown
Ya escribí sobre ella, pero entonces no tenía tan claro que el salto de calidad con este jugador fuera a ser tan grande como para que otro base nacional no lo pudiera hacer igual de bien, y más allá de ser elegido en el quinteto ideal del campeonato, su rendimiento hay que reconocer que fue muy bueno durante todo el torneo con actuaciones destacadas en momentos determinantes.

Sin embargo, no haré un “donde dije digo, digo Diego” ahora que se ganó y que él jugó muy bien. No me gustó su nacionalización y me sigue sin gustar. Dicho eso, nada ilegal se hizo como prueba que otras selecciones lo hicieron también en este y otros torneos, y hecho no quedaba otra que a partir de ese momento desearle que jugara lo mejor posible por el bien de la selección.

Luego, más allá de la reacción cómica de Usman Garuba en el vestuario tras la victoria final…


…me parece que quedan lejos las desafortunadas declaraciones de Scariolo que habló de xenofobia, pues seguro que imbéciles habrá porque en todas partes cuecen habas, pero me parece que el malestar nunca fue con el jugador sino con la federación, y por tanto con el propio seleccionador como responsable del combinado nacional.

Futuro y Santi Aldama
¿Será este el último éxito de la selección en una larga temporada? Tal vez sí... o tal vez no. Y es que a las jóvenes promesas que pueden subir a la selección absoluta procedentes de los éxitos de las categorías de base de este verano, se pueden sumar a este grupo a los lesionados que se mencionó antes (Ricky Rubio como figura más destacada), a muchos que renunciaron por diversos motivos (Guillem Vives, Víctor Claver, Pau Ribas, por citar sólo a tres) y a Santi Aldama.

El jugador de los Memphis Grizzlies fue el MVP del campeonato de Europa que ganó la selección española U18 en 2019. Luego de su aventura americana en la NCAA y tras ser elegido en primera ronda del draft en 2021, este verano renunció a jugar con la selección.

Nunca se pronunció con contundencia como podemos comprobar en una entrevista del pasado mes de julio en el “Mundo Deportivo”, pero su objetivo para este verano pasó por entrenar y prepararse bien para su próxima temporada NBA con una buena actuación en la liga de verano.

El pasado curso Aldama jugó poco más de 11 minutos por partido en los 32 que disputó con los Grizzlies, y también jugó un par de partidos en la G-League. Así que no parece que el cansancio pudiera ser una razón de peso para no ir a la selección.

Quizás haya habido otras razones personales que desconozcamos, porque es difícil de comprender que se renuncie a la experiencia de jugar con la selección absoluta (cuando además no jugó nunca antes), y que los Grizzlies (si ellos fueron “culpables” de esa renuncia) no entendieran que el Eurobasket era una mejor preparación para su futura temporada NBA, y más viendo a las estrellas (y a las no tan estrellas) NBA, que sí lo jugaron.

Más allá del resultado final, que no se puede prever antes, confiemos que no se tenga que arrepentir de esta decisión y que le podamos ver jugar mucho y bien el próximo curso en la NBA… y en el futuro con la selección.

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viernes, 2 de septiembre de 2022

Adivinando el Eurobasket español

Por Jorge
La espera valió la pena para la FIBA y los aficionados que podremos ver toda una pléyade de estrellas NBA en las pistas europeas. Cinco años después del último Eurobasket (2017) que ganó Eslovenia, ayer echó a andar la cita continental con el mayor número de superestrellas NBA de su historia. A los MVP´s de aquella liga en sus últimas cuatro temporadas: Giannis Antetokounmpo (Grecia) y Nikola Jokic (Serbia), habría que sumar “all stars” como Domantas Sabonis (Lituania), Rudy Gobert (Francia) y sobre todo Luka Doncic (Eslovenia). Es decir, tres jugadores (el griego, el serbio y el esloveno) que estuvieron en el mejor quinteto NBA de la pasada temporada estarán en esta edición del Eurobasket.

Los aficionados españoles además tendrán también la oportunidad de ver en acción a muchos jugadores ACB, hasta el punto de que esta será la liga con más representantes (42) por encima de la NBA (39) en este torneo.

Los entendidos en la materia nombran a Serbia, Grecia, Eslovenia, Francia y Lituania como principales selecciones favoritas para conseguir el título, precisamente los equipos de las estrellas mencionadas. Y a ellas algunos suman a Italia y Alemania como otros candidatos a la lucha por las medallas.

Jugando a adivino: posibles cruces españoles
De momento la selección española debutó con una victoria solvente frente a Bulgaria, la “cenicienta” del grupo, y a la espera de futuros partidos podemos jugar a adivinos.

El Eurobasket se organiza en cuatro grupos de seis equipos que se juegan en sendas sedes de cuatro países distintos: grupo A (el español) en Tbilisi (Georgia), grupo B en Colonia (Alemania), grupo C en Milán (Italia), y grupo D en Praga (Chequia). Y se clasifican cuatro equipos para la disputa de las eliminatorias que se inician con el cruce de octavos de final. Toda la fase final se jugará en Berlín a partir del 10 de septiembre.

España está encuadrada en el grupo A con Montenegro, Turquía, Georgia, Bélgica y Bulgaria. Puede que no sea favorita para el título, pero la selección debería tener bastantes opciones de acabar entre las dos primeras de su grupo. Y a la hora de jugar las eliminatorias el A se cruza con el B (Francia, Eslovenia, Lituania, Alemania, Hungría y Bosnia-Herzegobina), posiblemente el grupo que tendrá más difícil definir sus posiciones finales.

Estimando que la selección española, como ocurrió en muchos campeonatos anteriores, pinche en algún partido de la primera fase y que por tanto pueda acabar en segunda posición, se tendría que cruzar con el tercero del grupo B, y mi bola de cristal dice que será Lituania. Otro posible rival pudiera ser Alemania, que tiene menos cartel pero que jugaría con el factor cancha a favor, es decir, que seguiría siendo una eliminatoria difícil, aunque en el horizonte habría que pensar en un adversario más difícil todavía, porque el probable cruce en cuartos apuntaría a la Serbia de Jokic.

Conclusiones
Si atendemos a ediciones internacionales precedentes, el juego en equipo no fue la principal virtud de las selecciones favoritas de este torneo, especialmente si nos referimos a Serbia y Grecia, así que habrá que ver si se impone el “estilo NBA” basado en el juego estelar de los grandes nombres de este campeonato, o triunfa el juego colectivo más al “estilo europeo”.

España acude a esta cita con cuatro jugadores que estuvieron en la última competición internacional (Juegos de Tokio en 2021): “Willy Hernángomez”, Rudy Fernández, Usman Garuba y Xabi López-Arostegui. Y respecto a la medalla de oro de la Copa del Mundo de 2019 sólo estuvieron los dos primeros más “Juancho” Hernángomez. Y a todo ello hay que sumar la llegada del “fichaje” Lorenzo Brown, un buen jugador como demostró en la preparación, pero que levantó (y sigue levantando) muchas quejas entre la afición española, y también de fuera, como por ejemplo del “Chapu” Nocioni.

La experiencia de los “novatos” españoles es mayor de lo que se pudiera pensar fruto de las famosas “ventanas FIBA”, pero se está lejos de los grandes nombres del resto de equipos, y eso hace que se ponga a España en el pelotón de selecciones que se mueven en tierra de nadie, y tan pronto pueden protagonizar la sorpresa de pelear por las medallas como de acabar muy lejos de ellas.

Pocos aficionados españoles (y también de fuera) aprobamos la inclusión de Brown, pero desde el punto de vista deportivo hay que reconocer que puede ser una buena manija que dirija el ataque español, y jugadores como Darío Brizuela o Jaime Fernández pueden ser “tapados” a la hora de sumar puntos. La clave estaría en la aportación de los hermanos Hernángomez en un torneo en el que deben dar un paso al frente una vez retirados los Gasol y con sólo Rudy como jugador experto.

Sobre el papel se entiende el favoritismo de las selecciones de las estrellas NBA, pero Scariolo se mueve muy bien en el papel de “víctima” y ya se encargó durante la preparación previa al torneo de remarcarla una y otra vez. Observando plantillas parece evidente que se está lejos de Serbia, Grecia, Eslovenia, Francia… pero algo parecido pasó en la Copa del Mundo de 2019 y todos sabemos cómo acabó aquella competición. Desde luego, ahora habiendo perdido por el camino a Marc Gasol, Ricky Rubio, el “Chacho” Rodríguez y otros más, la gesta sería alucinante, pero si hay un estratega capaz de obrar el milagro ese es Scariolo.

Las favoritas tienen estrellas y tendrán que demostrar que pueden jugar como un equipo, a España le faltan las estrellas pero sabe jugar como equipo. Veremos que pasa esta vez.

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sábado, 11 de junio de 2022

Polémica futura nacionalización de Lorenzo Brown

Por Jorge

Hace varias semanas empezó a circular por algunos medios deportivos que existía la posibilidad de que Lorenzo Brown fuera nacionalizado por decreto para poder jugar con la selección española en el próximo Eurobasket. ¿Y quién demonios es este tal Brown?

No sigo las competiciones continentales desde que sus derechos de emisión pasaron a operadores de pago, así que me tengo que conformar con ver algunos partidos que se emiten en abierto, que son pocos, y eso descarta a la Euroliga, que fue donde jugó este tipo las últimas dos temporadas con Fenerbahçe y UNICS Kazan.

Así que habrá que fiarse de aquellos que difundieron este rumor y que decían que Brown es un base, y que tal vez ese interés “nacionalizador” estaba basado en la debilidad que tiene la selección en esa posición debido a la ausencia de Ricky Rubio por lesión, o la del “Chacho” Rodríguez, retirado del equipo nacional.

Manda narices que sea la posición de base la más débil cuando a lo largo de la historia ese fue el puesto con jugadores más destacados: Buscató, Vicente Ramos, Corbalán, Solozábal, Rafa Jofresa, Raül López, Carlos Cabezas, Calderón, los mencionados Rodríguez y Rubio, y otros que seguro que me dejo.

Volviendo a Brown, en el diario As afinaban un poco más a la hora de definir su juego:
“Brown es un jugador que puede combinar la posición de base con la de escolta, extremadamente ágil a la hora de llevar el balón y con muchos puntos en las manos. No es un director de juego al uso que cuide con mimo del balón, pero sí da salidas en ataque que otros jugadores no ofrecen. Un desatascador al que le gusta tener la pelota cuando ésta quema. Penetraciones de calidad y arrojo sin cortapisas. No es, por lo tanto, un base o un escolta especialista, es un 1-2”.

Vamos que debe ser un “jugón” al que le gusta jugársela. Y si miramos sus números, una de dos, o se es muy generoso en su definición, o no tuvo mucha suerte hasta ahora en su periplo profesional. En la NBA sólo jugó 77 partidos (12 minutos de media) en 4 temporadas, y sólo en su última temporada con UNICS Kazan promedió en la Euroliga 13,8 puntos y 6,1 asistencias que no están mal aunque jugando casi 30 minutos por partido.

Polémica y tradición
La polémica por esta posible nacionalización radica en la nula relación de Brown con el baloncesto español. Estaríamos ante una situación especial pues este jugador no deja de ser un mercenario, condición que demuestra habiendo cambiado de equipo en Europa cada curso, y su vinculo con España se reduce a haber pasado por aquí para jugar con sus equipos europeos y quién sabe si de vacaciones.

Para los más jóvenes hay que recordar que la selección española ya tuvo en sus filas a jugadores nacionalizados, entre otros a los míticos Wayne Brabender, Clifford Luyk, “Lagarto” De la Cruz y “Chicho” Sibilio. Pero todos ellos desarrollaron largas carreras jugando en el baloncesto español, quedaron ligados a España también por vínculos familiares, y su nacionalización no fue hasta después de pasar cierto tiempo en España.

Más recientemente tenemos los casos de Nikola Mirotic y Sergue Ibaka. El primero llegó con 14 años al Real Madrid y jugó allí hasta marchar a la NBA (2014), de tal manera que buena parte de su formación deportiva y personal fue aquí en España, y con el segundo pasa casi lo mismo porque jugó tres temporadas en Cataluña una vez que llegó en edad júnior desde su Congo natal. Además Ibaka luego jugaría en el Real Madrid (coincidiendo precisamente con Mirotic) en 2011 durante un “parón” de la competición NBA.

Incluso el actual seleccionador, Sergio Scariolo, es italiano, si bien antes de hacerse cargo de la selección en su primera etapa (2009-2012) ya había entrenado diez temporadas en la ACB, y luego lo volvería a hacer una más antes de volver a la selección. Además su vínculo con España también tiene lazos familiares porque su esposa y sus hijos son españoles.

La excusa de la federación para esta incorporación puede estar en la mencionada debilidad en el base, pero lo que es peor es que se quieran justificar en que otras selecciones se acogen a esta opción, como ocurrió por ejemplo con Eslovenia en los pasados juegos al sumar a su plantel a Mike Tobey, jugador de Valencia Basket, que reconoció que no sabía nada de su país de acogida baloncestista.

Bases españoles
No cabe duda que la ausencia de Ricky Rubio en el próximo Eurobasket es una baja sensible, no olvidemos que fue el mejor jugador español de los últimos juegos olímpicos y fue elegido para formar parte del quinteto ideal de ese torneo. Sin embargo, me parece que se hace de menos al base o base-escolta español con esta posible incorporación.

Quino Colom, Alberto Díaz, Dani Pérez, Ferrán Bassas y Guillen Vives pueden hacerlo bien jugando de base. Y si hay que tirar de escoltas que pueden ayudar en la dirección y que tienen puntos en sus manos, qué decir de Sergio Llull, Francis Alonso, Jaime Fernández, Darío Brizuela, y hasta Abalde.

¿Conseguiría España medalla con Brown?
Me parece que esa probabilidad es la misma que sin él, es decir, que su incorporación no supondría un salto de calidad notable por mucho que veamos sus "highlights".



Tampoco hay que olvidar que Brown está a punto de cumplir los 32 años, y no parece que la suya fuera a ser más que una aportación puntual para la selección en el Eurobasket, y no sé si merece la pena tal suma en detrimento de alguno de esos bases o escoltas nacionales que demostraron su compromiso y solvencia cuando se recurrió a ellos durante las “ventanas” clasificatorias, y a los que habrá que seguir recurriendo. Por no hablar del malestar que puede generarse en el aficionado español, que dudo que vea con buenos ojos la llegada de Brown.

El veredicto de BA-LON-CES-TO está claro. Puestos a incorporar a un jugador de fuera mejor que sea alguien consolidado en el baloncesto español o por lo menos con cierta trayectoria que tenga conocimiento de la manera de jugar de la selección. Y si no fuese ese el caso, mejor contar con el producto nacional que es mejor de lo que parece, y total si no vas a sumar a alguien que marque la diferencia, para qué meterte en esa polémica.

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miércoles, 16 de junio de 2021

Lista de Scariolo y Eurobasket femenino

Por Jorge

El verano es tiempo para disfrutar de la competición de selecciones. Sergio Scariolo tendrá que anunciar los jugadores que formarán la selección que luchará por una medalla en los Juegos Olímpicos de Tokio, y la selección femenina de Lucas Mondelo empezará mañana el Eurobasket como primera etapa que se completará con la posterior participación olímpica.

Lista de Scariolo

Todos los aficionados estamos a la expectativa para ver quienes formarán parte de una nueva convocatoria para un torneo internacional, y jugamos haciendo cábalas sobre nuestras preferencias. Y en este caso, y una vez vista su condición, sólo tenemos claro que Pau Gasol estará entre los doce, y quizás con mayor participación que en el Barcelona, para despedirse de las canchas como merece el mejor jugador de la historia del baloncesto español.

Scariolo dijo hace un tiempo que el torneo olímpico sería el fin de ciclo en la selección para muchos jugadores, mientras que otros se irían incorporando en futuras citas. ¿Qué quiere decir esto? Que posiblemente algunos nombres que barajan los aficionados no formarán parte del equipo olímpico: Usman Garuba o Santi Aldama, por ejemplo, que tal vez pudieran entrar como invitados, pero no para llegar a Tokio.

Y con esa idea en mente, y una vez que en la anterior gran cita (Copa del Mundo de China en 2019) se ganó el oro, todo apunta a que salvo por motivos físicos o personales, repetirán muchos de los que formaron aquel equipo. Y los tres puestos que entonces ocuparon los jugadores de las ventanas (Quino Colom, Javi Beirán y Xavi Rabaseda) irán a parar a algunos de los “fijos” ausentes aquella vez: Pau Gasol, Sergio Rodríguez y Alex Abrines.

Así la lista podría ser la formada por Ricky Rubio y Sergio Rodríguez en el base. Sergio Llull y Pau Ribas como escoltas que podrían ayudar en la dirección en momentos puntuales. Rudy Fernández y Alex Abrines como aleros “bajos”. Juancho Hernangómez y Víctor Claver como aleros “altos”. Y los hermanos Gasol, “Willy” Hernángomez y Pierre Oriola como pívots.

Para el aficionado habitual seguro que faltan jugadores que hicieron una gran temporada (además de los jóvenes mencionados) y que bien podrían formar parte del equipo, por ejemplo, Darío Brizuela. Y si es por rendimiento a lo mejor algunos de esa lista no debieran estar en los juegos, pero si tenemos en cuenta su experiencia y que a la hora de la verdad rinden, tampoco se puede decir que su presencia sería injusta. Además hay que dejar claro, una vez más, que los mejores equipos no son necesariamente los que están formados por los mejores jugadores, y en competiciones de este tipo es más importante la capacidad de adaptación a roles específicos de minutaje limitado para realizar tareas concretas, que nada tiene que ver con el juego y los minutos de “estrella” que otros jugadores tienen en sus clubes de origen.

Antes de pasar a comentar el Eurobasket femenino y al hilo de la burbuja paralela que se tuvo que hacer ante la posibilidad de que positivos en coronavirus dejasen fuera a muchas de las jugadoras convocadas, jugadores que podrían formar esa burbuja en la selección de Sergio Scariolo pudieran ser, para mi gusto: el citado Brizuela y Alberto Díaz para posiciones de 1 y 2, Joan Sastre y Alberto Abalde para la posición de 3, Jonathan Barreiro de alapívot, y Fran Guerra como pívot.

Eurobasket femenino

La primera etapa de la selección femenina en este largo verano de 2021 comienza el jueves con el Eurobasket que se jugará en su primera fase en Estrasburgo y Valencia, con la ciudad levantina como sede posterior de la fase por las medallas.



Medallas a las que parece claro que aspira el equipo de Lucas Mondelo… coronavirus mediante, porque como se ha dicho, algunos positivos y la burbuja paralela, nos avisa que este campeonato no será un torneo como otros, y este factor puede ser decisivo como lo sería una lesión de alguna jugadora notable de la selección y de los demás equipos.



De momento, España está encuadrada en el grupo A junto a Bielorrusia, Suecia y Eslovaquia, a las que se enfrentará sucesivamente los días 17, 18 y 20 de junio a las 21 horas. Luego dependiendo de los resultados, y confiando que se alcance el primer puesto para evitar el cruce de octavos, y así tener más tiempo para descansar y preparar el decisivo partido de cuartos de final que daría pasaporte para luchar por las medallas. Esos cuartos se jugarían contra el ganador del partido que enfrentase al segundo del grupo B y el tercero del grupo C. Y en el caso de que se quede en segunda posición, se jugaría el cruce de octavos contra el tercero del grupo B el día 21.

Luego si la vigente campeona supera los cuartos, habría que jugar las semifinales el sábado 26, y los partidos por las medallas serían el domingo 27.



Los encuentros de la selección se podrán ver por televisión gracias a Teledeporte, pero habrá que estar atentos a su parrilla de programación según vaya transcurriendo la competición, porque también se podrán ver otros partidos del torneo, y así los aficionados podremos disfrutar de baloncesto de primer nivel internacional.

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lunes, 16 de septiembre de 2019

Disfrutemos en este continuo descontento

Por Jorge

La selección española consiguió otra gesta deportiva tirando de épica competitiva pese a que llevamos un par de lustros repitiendo el mismo mantra que dice que viviríamos una dura travesía del desierto una vez que la edad fuera retirando a la generación de los júnior de oro.

El caso es que este campeonato se jugó sin ninguno de esos jugadores, y España demostró de la mano de Sergio Scariolo (y su cuerpo técnico), con jugadores quizás menos talentosos pero igual de competitivos, que se puede jugar de tú a tú contra cualquier selección, y no olvidemos además, que este éxito se cimentó en el nivel del jugador medio español (aunque a algunos les cueste confiar en él en las ligas nacionales prefiriendo a jugadores extranjeros de medio pelo), llevando al equipo a jugar esta copa del mundo durante las famosas ventanas, y de justicia es volver a reconocer ahora el trabajo que hicieron todos esos jugadores representados en China por Quino Colom, Javier Beirán y Xavi Rabaseda.



Ahora con la victoria española se recuerdan las catorce medallas ganadas en los últimos veinte años (desde 1999), pero es que cuando no se ganaron también hubo resultados más que aceptables, como el quinto puesto en el mundial de 2002 ganando en el último partido a Estados Unidos, la participación en los Juegos de Atenas (2004) donde sólo se perdió un partido (precisamente ante el equipo estadounidense) y se acabó en séptima posición, y la cuarta del eurobasket de 2005 perdiendo el bronce frente a Francia. Y sumemos que en el mundial de 1998 y 2014 se alcanzó la quinta posición, y en 2010 la sexta, es decir, puestos notables si los comparamos con otros tiempos.

Algunos venimos siguiendo a la selección desde los años 80, cuando se disfrutó de algunos éxitos como la plata olímpica de 1984 conseguida por unos héroes deportivos, y es que así se puede denominar a los jugadores de aquella generación que posibilitaron el despegue de la afición por el baloncesto en nuestro país. Luego vivimos tiempos difíciles durante los 90, pese al bronce europeo en 1991, y no fue hasta la llegada de los júnior de oro que posibilitó esta época de éxitos casi continuos.

Particularmente nunca dejé de apoyar a cada selección española, incluso cuando sabía que sus posibilidades eran mínimas, o hasta cuando se sufrieron algunos varapalos notables como el angolazo en 1992 o el chinazo en 1994. Daba igual, para el siguiente campeonato la ilusión se renovaba una y otra vez. Por eso ahora en tiempos de bonanza me sorprende la falta de confianza que se percibe a la mínima.

Cuando no es que se tiene suerte, es que fulano es un paquete, o mengano no tenía que haber sido seleccionado, o que el entrenador debió jugar en zona o marcar a la estrella rival con otro perro de presa. Y no es que no se pueda juzgar el juego que puede ser malo o al menos mejorable, pero ya el colmo es que los demás siempre son más altos, más guapos y más listos. Siempre hay alguna pega.

El mundial nos trajo una vez más, otro episodio de odio sin sentido en las redes sociales, seguramente por desconocimiento del juego por parte de algunos aficionados, con Víctor Claver y Scariolo como víctimas recurrentes.

Claver fue uno de los mejores de la selección en una labor oscura (defensa, rebote) pero necesaria, reconocido por muchos, incluido el seleccionador, pero tampoco le faltaron detractores. La gente despotricó contra él hasta haciéndolo bien. Sirva como ejemplo un grupo de whatsapp de amigos (veteranos aficionados al baloncesto) donde uno de ellos se quejaba de que Claver no metía una, y cuando otro le respondía en ese momento que llevaba 2 de 3 en triples y 1 de 2 en tiros de dos, nada, erre que erre que era un paquete y blablablá.

Y con toda la selección pasó lo mismo, incluso entre la prensa ¿especializada? que debido al juego trabado y poco vistoso del equipo de Scariolo, auguraba un descalabro monumental frente a la todopoderosa Serbia porque ésta había vapuleado a: ¡Angola, Filipinas y Puerto Rico! (¿victorias de prestigio para darles como ultrafavoritos?)

Eso sí, cuando España demostró su competitividad, y también buen juego contra los serbios, alguno se apuntó al carro diciendo que en realidad el equipo de Sasha Djordjevic sólo tenía dos jugadores top (Jokic y Bogdanovic), y que el resto estaba al nivel de los españoles pero antes no lo dijeron.

Y en este punto hay que destacar la figura de Sergio Scariolo, que igualmente es vilipendiado por determinada gente que vale que puedan discrepar de sus planteamientos, a mí tampoco me convence siempre (como no lo hace nadie), pero es que ojo, porque me parece que hace tiempo que es el mejor seleccionador español de la historia si atendemos a su palmarés, y no olvidemos que en este baloncesto lo importante es eso, ganar: tres oros europeos y un bronce, una plata y un bronce olímpico, y ahora este oro mundial. Siete medallas en ocho competiciones. Vamos, que digo yo que algo tendrá que ver este hombre en todos estos éxitos de la selección. Pues así y con todo algunos insisten que tiene una flor en el culo. Alucinante.

José Ajero, periodista del baloncesto en la televisiva Movistar, no se encuentra entre mis analistas baloncestísticos favoritos, pero creo que durante el campeonato resumió atinadamente en un tuit ese descontento continuo sin sentido de algunos aficionados:



Y es que parece que tienen que ser los de fuera quienes valoren en su justa medida las gestas del combinado español, como dejó claro también en las redes la joven estrella Luka Doncic:



Las encuestas previas al torneo no eran nada propicias para España, dándola el papel de la mayor decepción del torneo para los periodistas. Mucha gente estará sorprendida porque Grecia, Serbia y Estados Unidos con sus estrellas NBA no hayan ocupado el podio, pero quien mejor lo explicó fue el seleccionador argentino, Sergio Hernández, al final de la semifinal que ganó su equipo frente a Francia, cuando respondía a la pregunta de cómo hacían para anular a rivales tan potentes: Habrá que pensar que los nuestros son del mismo nivel. Nuestros jugadores también son de élite. Son chicos que saben jugar, que tienen carácter y que saben defender duro, tienen técnica y táctica. En definitiva, son tan buenos como los mejores y así lo demostró el combinado argentino compitiendo igual de bien que el español en este mundial.

Aprovecho para resaltar que los cuatro primeros clasificados (Argentina, Australia, España y Francia) jugaron mucho tiempo con un pívot, no al estilo clásico si atendemos a que muchos de ellos son distribuidores del juego desde la cabecera, y juegan más bien poco en la pintura de espaldas a canasta, pero al menos no triunfó el small ball con prácticamente cinco jugadores de perímetro, corriendo y tirando triples, y colocando al pequeño más pesado a tratar de parar las embestidas interiores del rival como hizo Estados Unidos (sus tres pívots se combinaron para jugar sólo 15 minutos en su derrota decisiva frente a Francia).

Dudo que ello suponga un cambio de tendencia en el juego, entre otras cosas porque es verdad que en el baloncesto FIBA es más aprovechable la figura del pívot defensivo en la pintura por la ausencia de la sanción de los tres segundos defensivos que sí existe en la NBA (y bien que lo aprovechó el francés Gubert en la citada derrota estadounidense), pero es un alivio entre tanto partido que al final se convierte en un concurso de triples para que al final gane el equipo que menos falla.

Y no es que el juego de pequeños no sea divertido, que lo es, pero no todos los equipos pueden apostar por ese juego porque no todos tienen a los mejores tiradores del planeta como los Warriors de Stephen Curry y Klay Thompson (y Durant en su momento). Y por mucho que todos acudan a la estadística avanzada como la panacea de la victoria, llama la atención que haya equipos que teniendo un buen juego interior, tengan que adaptarse al juego rival, lejos de sacar ventaja de sus virtudes, y es que lo ideal sería equilibrar el juego. Que una cosa es que los pívots se puedan abrir a veces a tirar de fuera porque tengan mano para ello, y otra que no se pueda jugar en el poste bajo, alimentando al jugador grande para que anote o para que cree juego desde allí. Y más ahora que los altos tienen mejor coordinación y habilidad con el balón en las manos.

En cualquier caso y volviendo a la actuación española, recuerdo que Pepu Hernández, entrenador de la anterior selección ganadora del mundial en 2006, comentó en su momento que esa selección era tan especial no sólo por ganar, sino por la forma de hacerlo, y por su manera de comportarse, hasta el punto que pensaba que la afición perdonaría incluso que perdiera.

Pues a todo esto tengo que decir que el 70% de esta entrada fue escrito después del partido de cuartos frente a Serbia, el 25% después de la semifinal contra Australia, y sólo un 5% tras jugar con Argentina, y eso es porque las conclusiones habrían sido las mismas independientemente del resultado final.



Jorge Valdano, exjugador y entrenador de fútbol, escribía recientemente en El País refiriéndose a Rafa Nadal: todos aspiramos a ganar con grandeza y él lo consigue hasta cuando pierde. Pues creo que estas palabras podrían aplicarse también para la selección de baloncesto y todos los jugadores que la formaron en esta etapa gloriosa, mereciendo ese respeto y consideración, porque su comportamiento, nivel de compromiso y esfuerzo no admite duda. Y en este campeonato lo volvieron a demostrar. Compiten como los mejores de la historia y hasta tienen la suerte de los campeones (que no se tenía cuando no se ganaba) que siempre hace falta en algún momento, para volver a conseguir un excelente resultado en otro campeonato.

Tal vez el juego de la selección no sea a veces el mejor pero ni falta que hace, porque aquí lo que cuenta es gana, ganar y volver a ganar que decía el legendario Luis Aragonés. A la espera de la próxima cita olímpica en 2020, disfrutemos de este éxito en este perpetuo descontento.

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miércoles, 23 de septiembre de 2015

Respeto y confianza que no hemos venido a sufrir

Por Jorge

Las siguientes palabras serán vistas como ventajistas por algunos ahora que sabemos que la selección española ganó la medalla de oro del pasado Eurobasket, pero lo cierto es que muchas de ellas ya estaban en mi cabeza antes de jugarse los partidos oficiales. Iturriaga preguntaba por aquellos que antes de comenzar el campeonato pensaban que podía ocurrir algo parecido a lo que acabó luego pasando, y bueno, no digo que no tuviese alguna duda lógica como en todo torneo de esta naturaleza, pero sí, era uno de esos al parecer “locos” que creía en las posibilidades del equipo español por alcanzar al menos una medalla. Y me quedé corto.

No sé si pasa en todas partes, pero en España se tiende a dar más valor a lo que es de fuera, a subir a los cielos a cualquiera que destaca a las primeras de cambio o a defenestrar a aquel que comete un error también a la mínima ocasión. Y sí, fuera hay deportistas excepcionales, pero también aquí, y lo que por supuesto no ocurre fuera o al menos no lo aprecio así, es que a aquellos que habiendo demostrado su categoría de manera casi continuada se aproveche cualquier derrota para hundirles en la miseria. El respeto a los grandes equipos y mejores deportistas es una constante en el deporte estadounidense, por poner un ejemplo evidente.

Me parece bien que un deportista no viva del pasado, que lo aprecie si fue victorioso o que lo aproveche si no lo fue para aprender y seguir mejorando en la búsqueda de buenos resultados. Y reconozco que la crítica también puede ser beneficiosa para analizar errores y mejorar, pero cuando ésta a veces parece hacerse sin mucho respeto, poniendo pegas a todo y buscando culpables, entonces ya no me gusta tanto.

Así no entiendo que no tenga un voto de confianza casi unánime una selección que lleva jugando semifinales en todos los Eurobasket de este siglo y que tiene a Pau Gasol como estandarte desde 2001 habiendo participado en cinco ediciones consiguiendo medalla en todas ellas (ahora su estadística es seis de seis). Por no hablar que esta selección incluía a jugadores con otros muchos éxitos en sus clubes que demostraban su notable competitividad.

Sin embargo recuerdo como llegado el enfrentamiento de cuartos contra Grecia todo el mundo alababa y temía a Spanoulis por sus títulos de Euroliga como si casi la mitad de la selección española formada por jugadores del Real Madrid (incluido Mirotic) no fueran nadie después de haber jugado tres finales consecutivas y habiendo ganado la última y demostrando su nivel también en la ACB. ¿Acaso ellos son menos? No, pero suele ocurrir con demasiada frecuencia que parece que lo de fuera valga más.


Y el nivel de competitividad española se demostró en este caso agarrándose a los partidos pese al desacierto o el mayor empuje rival sin perder la cara y peleando hasta salvar varios finales igualados en situación de ganar o quedarse fuera del preolímpico (frente a Alemania), de luchar por medallas (Grecia), y de alcanzar el billete olímpico (Francia).

• La RutaÑ

Pero vayamos al principio, la preparación del Eurobasket, que entonces ya empezaron a caer algunos palos para este equipo. La famosa RutaÑ. Todos los años se repite la misma cantinela. Se juegan demasiados partidos en casa (normalmente todos). Con público a favor y en muchos casos arbitraje casero. Que si los rivales no son de primera fila…

No negaré que quienes así pensaban tengan parte de razón, a mi también me gustaría que esa preparación fuera más completa jugando partidos fuera de España o frente a selecciones a priori más potentes. Pero lo cierto es que los resultados avalan a esta selección casi año tras año pese a este tipo de preparación.

Por no decir que este tipo de partidos supone el fomento del baloncesto allá por donde van a jugar además de la consabida ganancia económica que es muy lícita y necesaria. Que también se trata de vender el producto de lo que otros bien harían en aprender un poco.

Y ya para cerrar este capítulo, a veces no siempre son mejores partidos de preparación los que se juegan contra grandes rivales, y en este caso además los resultados posteriores demostraron que las selecciones que participaron de esta gira no serían tan débiles pues jugaron octavos del Eurobasket Polonia, Bélgica y República Checa (ésta última llegó a cuartos), y Venezuela ganó el torneo americano clasificándose para los próximos juegos olímpicos. Mientras que equipos potentes y contra los que hubiese sido más apetecible esa preparación como las grandes favoritas, Francia y Serbia, al final les pudo la presión y tuvieron que conformarse con luchar por el bronce, por no hablar de otros aspirantes como Italia y Grecia que se quedaron antes por el camino.

Sea como fuere no hace falta ser pitoniso para saber que esta queja perpetua que nos rodea volverá a hacer acto de aparición el próximo verano. ¿Se apuestan algo?

• Los 12 de Scariolo

Ya en el campeonato, más allá de las críticas iniciales sobre los convocados y descartes pues cada aficionado lleva dentro un potencial seleccionador, los comentarios tuvieron su punto de interés en la rotación del equipo.

No seré yo quien diga que le gusta una rotación tan corta como la que utilizó Sergio Scariolo pues creo que en un combinado de doce siempre se puede aprovechar a casi cualquier jugador en cada partido. Pero los resultados al final quitan o dan la razón, y aunque parece que el seleccionador tiene algo de ella, seguirá siendo puesto en tela de juicio pese a haber conseguido dirigir al combinado nacional a su tercera medalla de oro en un Eurobasket.

Por cierto, la selección española parecía más completa en el Mundobasket que se celebró en España el año pasado y sin embargo no logró pasar de cuartos, mientras que el equipo que compitió en Alemania y Francia con las bajas de algunos jugadores importantes (Marc Gasol la más notable) más la merma física de alguno como Rudy Fernández o la bisoñez de los debutantes consiguió un resultado excelente. Sin duda el juego es de los jugadores, pero algún mérito habrá que dar al entrenador y su cuerpo técnico, así como al resto del staff que acompaña al equipo que capital fue en algún caso como en el tratamiento del lesionado Rudy Fernández:


• Quejas sobre el juego

Difícil es que ningún aficionado se queje de algún aspecto del juego sea cual sea el resultado. Pero creo que eso es aceptable siempre que también se reconozca que la perfección no existe y que si se analiza el juego al detalle siempre se pueden encontrar algunos peros… que hasta el seleccionador fue consciente de no haberse jugado bien en todo momento en un gesto de autocrítica que le honra:
“Le dije a los jugadores que han merecido jugar la final por cómo han trabajado, no tanto por cómo han jugado algunos partidos. La forma en la que los dos equipos han llegado a esta final [Lituania y España] hace justicia al deporte. No han llegado los dos equipos con más calidad y recursos, pero el deporte por suerte admite margen a la fuerza mental, táctica y de equipo.”
Sergio Scariolo


La queja más notable y sobre la que me apunto en cierto modo, estuvo en la defensa y los problemas en el rebote. Por momentos pareció que hubo cierta desidia o falta de esfuerzo defensivo, y el rebote fue una laguna notable, ahora bien, siendo honestos, acaso deben parar todos los ataques rivales, tienen que coger todos los rebotes… porque a veces parece que si no se juega perfecto es que no se hace nada bien, tomándose una parte por el todo, cosa que puede pasar tanto para bien como para mal.

En el caso particular de la defensa en algunos momentos, sobre todo ya en los cruces, me parece que fue buena y se consiguió entre otras cosas que grandes jugadores como Tony Parker o Spanoulis acabaran con unos porcentajes paupérrimos de tiro. Por cierto, que alguno comparó la retirada de la selección del griego con la de Navarro llegado el caso:


Y si bien así puede ser porque estamos ante dos jugadores excelentes (aunque pueda gustar más uno que otro al aficionado), me parece que el español está por encima del griego por su palmarés.

Volviendo a la crítica de la defensa y el rebote, prefiero unirme al acierto y el buen juego de ataque que se desarrolló en muchos momentos y que a fin de cuentas es lo que más nos gusta ver a los aficionados, aunque no discutiré que sin buena defensa las posibilidades de éxito en un campeonato de este tipo disminuyen.

También acerca del juego de la selección siempre se califica de negativa la dependencia de Pau Gasol. Sin duda tener un abanico mayor de posibilidades evita que el colapso o alguna lesión de éste haga que todo se vaya al garete, pero demonios, acaso por poner dos ejemplos: ¿no dependían los Bulls de Jordan como los Lakers de “Magic”? Y sí, ya sé que las comparaciones son odiosas, pero que a nadie se le ocurra decir que esto es poco menos que un sacrilegio, que a alguno le parecerá, pero a mi no tanto si hablamos del que puede ser mejor jugador de la historia del baloncesto europeo. Juego y currículo deportivo le avalan.

En las redes sociales leí el comentario de un aficionado que consideraba que la gran actuación de Pau Gasol que permitió la victoria frente a Francia en semifinales había supuesto que consiguiera entrar en la leyenda. Y me pregunto: ¿no era ya legendario después de haber ganado multitud de medallas con la selección y hasta dos anillos de campeón de la NBA? La exigencia está muy bien, pero insisto, parece que los de aquí siempre tienen que hacer algo más para satisfacer al aficionado.

Para mí, simplemente agrandó esa leyenda con otro gran campeonato a sus espaldas demostrando que es uno de los mejores deportistas españoles de la historia y hasta puede que el mejor jugador de la historia del baloncesto FIBA (9 medallas, 8 veces en quinteto ideal, 3 MVP´s, 3 veces máximo anotador en Eurobasket y 2 más en JJ.OO).


La edad también es otra cuestión que levanta ampollas entre algunos para referirse a los jugadores veteranos de este equipo. Sobre todo cuando no se gana. Necesidad de renovar la selección o que después de Gasol vendrá una larga travesía del desierto (no lo creo aunque evidentemente las opciones de medalla disminuirán como no puede ser de otro modo) son argumentos de los quejicas y agoreros a los que tampoco quiero dar importancia.
“No pienso en mi edad. Tengo ilusión, ambición y deseo de ganar.”
Pau Gasol


La edad vista por el lado positivo también significa experiencia, conocimiento, y hoy en día la longevidad de los deportistas es mayor que en el siglo pasado. No olvidemos que no es lo habitual, pero grandes jugadores jugaron y muy bien rondando o superando los cuarenta y eso es posible con la preparación y el cuidado necesario. Lo que significa que tanto Gasol como algunos de sus compinches de generación a buen seguro estarán en los juegos de Río de Janeiro del próximo año si la salud se lo permite para despedirse de la selección en un último intento por alcanzar lo único que les falta en su excelente trayectoria: la medalla de oro olímpica.

Falta tiempo para esos juegos y aquella será otra tarea ímproba sobre la que ya habrá tiempo para comentar llegado el momento, pues ahora toca disfrutar de otro gran éxito al que seguro que se habrán apuntado todos esos que vieron nubarrones antes de tiempo y que hasta puede que ahora sigan erre que erre poniendo pegas una tras otra a la trayectoria de la selección esta temporada.

Estas líneas están dedicadas especialmente a los que tienen la queja y la crítica (negativa) perennemente en su boca y en sus palabras, a quienes no respetan el recorrido y el buen hacer general de algunos deportistas que no garantizan nada pero que es un apoyo que merece consideración, a quienes exigen la excelencia como si esa fuera su razón de ser con los demás pero quizá no tanto consigo mismos, y por supuesto a quienes no confían en las posibilidades de éxito de un grupo antes de afrontar sus retos cuando fueron muchas las veces que demostraron su carácter.

Y para terminar quiero recordar al periodista deportivo Andrés Montes, muy querido en general por los aficionados al baloncesto, y que puso de moda multitud de apodos, frases y chascarrillos varios entre los seguidores de la NBA. Su frase más recordada es “la vida puede ser maravillosa”, pero también tenía otra frecuente que tal vez no sonaba igual de bien que esa pero que a mí siempre me gustó porque en cierto modo era ejemplo de mí pensar, y era esa que decía que “no hemos venido a este mundo a sufrir”.

Aplicada a este campeonato, a cualquier otro acontecimiento deportivo y a la vida en general, me parece que todos deberíamos tener más en cuenta esa frase, sobre todos esos que lo ven todo negro, que están más pendientes de lo negativo que de lo positivo (si es que ven algo bueno en alguna parte) y es que no hemos venido a sufrir, disfrutemos más del deporte, tanto en la victoria como en la derrota, disfrutemos del juego, sepamos apreciar el lado lúdico y dejemos de sufrir y quejarnos porque no se gana o porque no juegan como creemos que se debería hacer porque en todo caso “la vida puede ser maravillosa”.

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sábado, 11 de agosto de 2012

Si yo fuera Scariolo...

Por Jorge

La final olímpica de baloncesto es buen motivo para retomar la actividad de la bitácora pese a que dije que volvería después de los juegos. Muchas son las críticas que han caído sobre Scariolo, y el juego español. Ciertas en algunos casos, tal vez algo exageradas en otros.

Selección Española Londres 2012
También aprovecharé para jugar a ser el seleccionador español por un día, cosa muy habitual en todos los deportes de equipo entre los aficionados, para ofrecer como le jugaría a Estados Unidos para intentar ganar el oro. Por supuesto es muy fácil decirlo, más díficil será hacerlo, y con éxito, claro.

Llama la atención que en el entorno de la selección no hayan entendido las críticas recibidas pues éstas no significan que no se aprecie todos los éxitos y buen juego que esta selección española ha dado en la última década. Una cosa es no reconocer el buen hacer, y otra distinta no reconocer ahora que el nivel fue peor por los motivos que sean, y que seguramente nunca se explicarán públicamente por el éxito que ya supone alcanzar una plata segura, y que se quedarán en los consabidos problemas físicos de los jugadores.

Tampoco las críticas significan que no se les apoye, pero es normal que el juego y las sensaciones provoquen dudas más que razonables. Seguramente a ellos también aunque de puertas afuera siempre muestren seguridad en sus posibilidades.

Un equipo profesional debería estar preparado para saber aceptar, que no necesariamente reconocer, las críticas recibidas cuando los resultados y el juego no casan con lo que se espera de ellos. Y durante el torneo olímpico la selección no jugó su mejor baloncesto… hasta ahora.

En cuanto al seleccionador, no pretendo defender a Sergio Scariolo, pero deberían entender muchos que hacen del linchamiento su bandera, incluso en los éxitos (dos medallas de oro europeas), que pudiendo gustar o no su estilo y sus decisiones (a mí en general no me gusta ni lo uno ni lo otro), depende de condicionantes fundamentales que no están en sus manos: los jugadores y los rivales.

La actitud de los jugadores españoles no ha parecido la mejor, su condición física tampoco, y los rivales juegan, y en un torneo olímpico no hay peritas en dulce. Y el entrenador podía haber hecho tal, o cual cosa, o llevar a Mengano, o jugar así o asao, sí, todos tenemos nuestras ideas, pero al final se depende del buen hacer, de las decisiones que tomen, y del acierto que tengan los jugadores.

Defensas en zona y alternativas

Es verdad que Estados Unidos está tirando mucho y con acierto de tres, pero a base de rachas, y si en una negativa les obligas a tirar después de sus errores pueden llegar las dudas, los nervios y por tanto seguir fallando o incluso no llegar a tirar mientras se cierra la zona de penetraciones, y para el rebote.

En zona se podría arriesgar concediendo determinados tiros, en las esquinas por ejemplo, o incluso asumiendo los tiros de aquellos rivales con peores porcentajes o que teóricamente peor tiran de tres. Sin los números en la mano: LeBron, Westbrook, por ejemplo.

La defensa alternativa es jugar hombre y zona a la vez cambiando de una a otra en función de determinadas reglas que estime el entrenador: número de pases, balón en la esquina o interior, saque de fondo, etc. Hacerlo bien es complicado, pero puede confundir el ataque rival y volver a provocar errores.

Ataques largos

Esto no quiere decir que se renuncie a correr y que se aprovechen ventajas en segundos iniciales fruto de desajustes defensivos, pero Estados Unidos ha jugado todo el torneo a un ritmo alto de muchos ataques por partido, y ese ritmo difícilmente es aguantable por el resto de equipos, y menos si no se está en las mejores condiciones físicas posibles, que al parecer es el caso de España.

Recuerdo el primer cuarto de Túnez frente a Estados Unidos, y como el juego pausado y agotando posesiones de los tunecinos unido a su acierto, y también es verdad a algo de desidia yankee provocó que los africanos se mantuvieran en el partido…hasta que los NBA quisieron. España en teoría tiene mejores opciones ofensivas para terminar los ataques en comparación con este ejemplo de Túnez.

Jugar posesiones largas tampoco quiere decir que se ataque sin actividad ni amenaza. Es decir, los españoles deben estar activos en todo momento, circular con seguridad pero también con velocidad el balón para hacer trabajar a la defensa estadounidense, y siempre amenazar el aro.

Juego interior

Todos los análisis previos a los juegos indicaban que España tenía el mejor juego interior, y que Estados Unidos tenía en la pintura su mayor debilidad. Curiosamente apenas si ha recibido juego interior en su contra a lo largo del torneo. Pues ha llegado el momento. Hay que meter balones interiores, y no necesariamente para ir al aro, también para equilibrar los ataques, obligar y amenazar a su defensa para que no descanse y permitir tiros abiertos de vuelta que sean cómodos.

Además los balones interiores pueden provocar faltas, limitando la defensa de algunos jugadores, y obteniendo puntos fáciles desde el tiro libre.

Acierto exterior

Tanto si el juego se ralentiza con posesiones largas o se aprovechan los tiros abiertos que salgan en los primeros segundos de posesión, estar acertados es fundamental. Sí, lo sé, es una perogrullada, pero es que visto lo visto, clama al cielo el lamentable porcentaje de acierto español, algo para mí incomprensible cuando hablamos de jugadores profesionales que no es que deban meterlas todas, pero cuando se tira sólo…

Esa dependencia del acierto en el tiro también lo será en el caso de ellos, es decir, si tiran el número de triples que están tirando en el torneo y mantienen el casi 50% de acierto, poco menos que será necesario un milagro para conseguir la victoria.

Las rotaciones

Si alguien repasa algunos de los escritos que pululan esta bitácora verá que soy partidario de las rotaciones y la utilización de todos los jugadores que componen un equipo. En algunos casos para muy pocos minutos, y para tareas específicas (dar descanso, determinadas defensas o gastar unas faltas, etc.), pero todos son válidos y hay que aprovechar sus virtudes para sumar. El equipo lo necesita en la final como lo necesitaba en cualquier otro partido.

Además contra un equipo físicamente superior todos tienen que participar para asegurar la frescura de los mejores jugadores en los momentos importantes de partido.

Deseo para la final

El juego español durante el torneo fue malo. Sólo a ratos más fruto de la inspiración que otra cosa se ha visto acciones meritorias en ataque. La defensa demasiado pasiva en general, seguramente fruto de los problemas físicos mencionados. La actitud mejoró notablemente cuando más apretaba el sol (partidos de la fase final).

A priori las opciones son pocas frente al equipo NBA, pero las hay. La aptitud de los jugadores no ofrece dudas, ahora hace falta que la actitud se mantenga durante todo el partido, y si llega una derrota que sea porque Estados Unidos juega muy bien, no porque España juega muy mal. Si llega la victoria, sólo podrá ser jugando muy bien.

¡Disfrutemos de la final olímpica!

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