Buscar en BA-LON-CES-TO

Mostrando entradas con la etiqueta USA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta USA. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de marzo de 2025

Tributo a Taurasi

Por Jorge

El pasado 25 de febrero, Diana Taurasi anunció su retirada del baloncesto, y diez días después ofreció una rueda de prensa para decir sus últimas palabras como profesional.

Escolta que destacó por su anotación, es la máxima anotadora de la historia de la WNBA (10.646 puntos en temporada regular), su palmarés es tal que bien puede ser considerada la G.O.A.T. (“Greatest of All Time”, la más grande de todos los tiempos) del baloncesto femenino, después de más de 20 años de éxitos individuales y colectivos.

Por desgracia, la historia del baloncesto femenino no es muy grande o mejor dicho, no es muy conocida por haber estado ninguneado durante mucho tiempo, así que no es fácil evaluar a muchas grandes jugadoras de la historia. Sin embargo, queda claro que Taurasi está entre ellas gracias a su historial y su facilidad para anotar, ya que se podría decir parafraseando a un conocido narrador de baloncesto, que se le caían los puntos de las manos, gracias a su habilidad técnica y su carácter competitivo.

Sirva esta entrada en BA-LON-CES-TO para rendir tributo a una de las mejores de la historia, repasando algunos de sus éxitos salpicándolos con vídeos en los que se puede seguir disfrutando de su juego.



Taurasi llegó al baloncesto profesional como número 1 del draft de la WNBA (Women's National Basketball Association) en 2004, después de jugar cuatro años en la Universidad de Connecticut, donde formó parte de los equipos que ganaron tres títulos consecutivos (2002-2004) del baloncesto universitario estadounidense (NCAA). En ese periplo recibiría diferentes premios individuales como ser elegida jugadora universitaria del año y mejor jugadora del torneo final en 2003 y 2004.



Su debut en el baloncesto profesional fue con las Phoenix Mercury el 20 de mayo de 2004 en un partido en el que anotó 22 puntos frente a Sacramento Monarch. Y poco después jugaría con Estados Unidos sus primeros Juegos Olímpicos en Atenas.

Su tiempo con la selección estadounidense se cerró en los Juegos de París en 2024 con su sexta medalla de oro en su sexta participación olímpica, todo un récord al que se suman otras seis medallas en mundiales (cinco oros y un bronce).

El calendario comprimido de la WNBA que se juega en verano, y los grandes contratos que le ofrecieron equipos rusos y turcos, permitieron que Taurasi jugase en el baloncesto FIBA en Europa más allá de los torneos internacionales con su selección. Así añadió a su palmarés seis Euroligas ganadas con Spartak de Moscú (2007-2010) y con UMMC Ekaterimburgo (2013 y 2016), además de varios premios de mejor jugadora.



Como curiosidad, en 2015 el equipo de Ekaterimburgo le ofreció un sueldo hasta quince veces por encima del que cobraría en la WNBA, que le permitió tomarse una temporada de impasse en su trayectoria con las Phoenix Mercury en el verano de aquel año.

Pese a aquel compás de espera, Taurasi jugó un récord de 20 temporadas con las Mercury, hito al que sumar la marca de más puntos anotados en la WNBA, siendo hasta ahora la única jugadora que superó los 10.000 puntos.



En la WNBA además de ganar el premio a la mejor debutante en 2004, fue elegida once veces para jugar el “All Star”, formó parte diez veces del mejor quinteto de la temporada, y fue considerada la mejor jugadora de la temporada (MVP) en 2009. Además fue la mejor anotadora cinco veces, pero su mayor éxito fueron los tres títulos ganados en 2007, 2009 y 2014, siendo la mejor jugadora de las finales en los dos últimos.

Su impacto en el baloncesto fue tal que el vínculo que mantuvo con Kobe Bryant debido al interés que mostró este por el baloncesto femenino tras su retirada, le llevó a ser una de las personalidades que rindió tributo a la leyenda angelina, en un acto celebrado en L.A. tras su fallecimiento.



Taurasi, la “White mamba” homenajearía a la “Black mamba”, Kobe, cambiando su característico número 3 por el 8, el día previo a la celebración del día de Kobe Bryant, 24 de agosto, fecha instaurada así por la ciudad de Los Ángeles como tributo al gran jugador de los Lakers.



La carrera de Diana Taurasi nos dejó muchos momentos de gran baloncesto a los que por suerte siempre podremos volver para disfrutarlos gracias a las videotecas.

Leer más

martes, 2 de septiembre de 2014

Imágenes de BA-LON-CES-TO (12):Brooklyn Bridge Park

Por Jorge

Este parque se sitúa en diversos muelles junto al conocido puente neoyorquino de Brooklyn y en el que bajo el auspicio de una conocida marca deportiva se adecentó recientemente (22-23 agosto) una cancha de baloncesto para la celebración de la novena edición de un torneo anual entre jugadores de instituto (ELITE 24 Game).


No es la primera vez que traigo a esta sección una maravillosa cancha made in yanquilandia que poco menos que se sacan de la nada y que tiene una pinta fantástica para jugar al baloncesto.


Alucina de las imágenes no sólo la calidad de la cancha sino también por el tamaño de la grada, que ya quisieran para si mismos una instalación como esta muchos equipos profesionales al menos aquí en España.


Sin duda estas fotografías (que proceden del twitter que la marca organizadora utilizó para difundir este evento) invitan a jugar al baloncesto soñando con la posibilidad de hacerlo algún día en unas pistas como esas.

Leer más

sábado, 23 de agosto de 2014

Copa del Mundo: Apuntes sobre España (y algún detalle sobre USA)

Por Jorge

La calidad que atesoran España y Estados Unidos (pese a sus bajas) y la pereza de analizar las posibilidades del resto de selecciones hacen que la mayoría les coloquemos el cartel de máximo favoritos para jugar la final de la próxima Copa del Mundo (antes Mundobasket) de baloncesto.

Quien espere, después de ver el título que encabeza este texto, un análisis sesudo de las preparaciones y posibilidades de las dos selecciones favoritas para alzarse con el oro que se pasen por otro sitio. Aquí sólo leerán sobre detalles puntuales y sensaciones que despiertan en un sencillo aficionado después de ver los partidos de preparación que jugaron hasta ahora (a España le queda jugar frente a Argentina, y a Estados Unidos contra Eslovenia).

Repito, partidos de preparación, porque algunos aficionados todavía no entienden que es eso, y cuando uno se pasa por los foros del baloncesto en las redes sociales se encuentra opiniones demasiado categóricas y exigentes que son más propias de la competición. La preparación puede dar pistas de por donde irán los tiros pero no tienen porqué coincidir exactamente con lo que luego se verá jugando en el campeonato ya que los equipos deben guardarse algunas bazas que les permitan sorprender y salirse del guión que esperan los rivales.

Algunos aficionados no terminan de enterarse y son inflexibles exigiendo una competitivad hasta el extremo, y despotrican sobre todo lo que no sale a su gusto como si el resultado fuera a ser definitivo en la competición verdadera. Lógicamente tampoco habría que subirse al carro de los parabienes cuando se destaca en estas pachangas veraniegas. Las conclusiones que valen son las que saquen entrenadores y jugadores. Y las valoraciones finales como siempre habrá que tenerlas en cuenta al final del campeonato oficial.

Tengo la sensación de que Orenga, Claver y Ricky se llevan la palma en esta selección como los más odiados entre los aficionados (“haters” les llaman).

El primero da igual que se saque conejos de una chistera que a juicio del aficionado será el máximo culpable si la selección no llega ni a la final (incluso ganando muchos añadirán la coletilla de “pese a él”), y en el caso de salir victoriosos el mérito se quedará en los jugadores. Sin duda un tópico injusto que tienen que arrastrar la mayoría sino todos los entrenadores de cualquier deporte. Dicho esto, Orenga no es santo de mi devoción pero creo que tampoco es el tuercebotas que muchos creen.

Lo mejor que se puede decir de Claver es que su presencia en la selección sirve de ejemplo para volver a recordar que no siempre el mejor equipo es el que tiene a los mejores jugadores sino a aquellos que saben aceptar su rol por secundario que sea. Prácticamente no jugó en toda la temporada, y la verdad es que cuando lo hace su presencia se nota más bien poco pese a que todos reconozcamos que tiene unas condiciones extraordinarias… menos en lo que al carácter se refiere. El otro día una periodista alabó sus ganas y atrevimiento en uno de los partidos amistosos. Parece muy poca exigencia esa para un jugador que no es un junior y que está más que curtido. La verdad es que ya perdí la esperanza con este jugador así que todo lo que pueda sumar bienvenido será (esperemos que no reste).

Ricky creo que está discutido más que por sus acciones por la admiración que se tiene por el Chacho. A favor de Ricky me parece que su actividad defensiva es tal alta que desde ella consigue cosas inimaginables para la mayoría de jugadores, pero la defensa no vende entre el aficionado. Si a eso sumamos que el hombre tiene un problema serio, y que parece irresoluble, en el tiro entenderemos que sea querido y odiado a partes iguales. La verdad es que da pena verle tirar sobre todo porque es tal su desconfianza que hasta duele verle lanzar a canasta por lo mal que lo pasa.

Las ideas básicas que sacamos la mayoría de aficionados de lo visto en los partidos amistosos es que el juego pasará por los pivots en su mayor parte, y que para ello debería ayudar el acierto en el tiro exterior… que no se ha visto hasta ahora. Por cierto, ¿por qué no salen tiradores fiables en el baloncesto español?, y ¿por qué no van a la selección los que tenemos? (solo me viene a la cabeza Alberto Corbacho: ¿alguien me refresca la memoria?). ¿Tan poco se trabaja el tiro? (este no es momento para un debate sobre ello pero da que pensar).

También parece que la selección corrió menos de lo que a priori se pudiera hacer. A bote pronto la única explicación que se me ocurre para ello es que se haya preferido jugar más en posicional para trabajar sistemas, y ya se recurrirá al juego rápido durante el campeonato. No aprovechar la capacidad reboteadora de los pivots y la velocidad de pase y piernas de los exteriores sería a mi juicio un error sobre todo cuando no entren los tiros (y no digamos si la defensa en zona hace acto de presencia).

Que el juego descanse en los pivots, principalmente en los hermanos Gasol, es lógico. Hace unos días Pau dijo que su hermano estaba siendo en los últimos años uno de los mejores pivots de la NBA. Iría un paso más allá, nadie se podría rasgar las vestiduras si dijera que ahora mismo es el mejor pivot como tal del mundo. Sin embargo hecho de menos que jueguen más de espaldas al aro (Pau tiende a hacerlo sólo con rivales muy inferiores físicamente) y que pasen dentro-fuera y a los cortes desde esa posición de poste bajo. Para circular el balón desde poste alto ya están los jugadores exteriores, situación poste alto-bajo aparte.

Leí durante la preparación alguna queja acerca de la desgana (sobre todo defensiva como la de todo el equipo en muchos momentos) de Pau. ¿A alguien le sorprende? Más allá del postureo que en ocasiones gasta suele ser muy perro y solo va al 100% en circunstancias puntuales. Cosa que no se puede decir de su hermano que siempre está a tope, o eso parece. Lógicamente el talento permite estas licencias.

Cada vez que un pivot español (los Gasoles e Ibaka) tira un triple se me revuelven las tripas. Llámenme antiguo pero los pivots están para jugar en la pintura, poste alto-poste bajo, rebotear, hacer bloqueos e intimidar. Algún tiro puntual obligado por las circunstancias, vale, pero un par de pases y zumbársela de tres porque sí, pues no. Para eso ya están bases, escoltas y alero. Bien, los españoles no metieron durante la preparación e incluso el porcentaje fue mejor en los pivots, pero eso puede y debe cambiar y tienen que quedar claros los papeles. Cada uno tiene que hacer lo que mejor sabe hacer. Aquellos que justifican ese juego en la versatilidad del jugador moderno me aburren. Un ejemplo: ¿Pau Gasol puede subir la pelota como un base? Puntualmente vale. ¿Mejor que cualquiera de los bases españoles? Venga ya. Pues eso.

Y ya que menciono a los bases, aquí el tema está peliagudo para Orenga y sus ayudantes. Cualquiera que haya seguido siempre la trayectoria de cualquier equipo profesional sabe que siempre hay un tercer base que no juega o que tiene minutos muy limitados. Claro que en una selección con Sergio Rodríguez, Calderón y Ricky la situación se complica porque ¿a quién limitas?

El tiempo de juego del Chacho ya es cuestión de debate entre los aficionados de su equipo (Real Madrid) y sin embargo en poco más de 20 minutos le valió para rendir al mejor nivel y ganar el premio de MVP de la Euroliga pasada. Ojo al dato, premio que creo que sólo ganó antes un jugador español (si no es así, acepto correcciones): Juan Carlos Navarro.

El caso es que aumentar sus minutos no garantiza que aumente o mantenga su rendimiento, y ya bastante notable es que tenga capacidad para rendir a alto nivel con un minutaje reducido que quizá no sea tan sorprendente o que no debería serlo jugando en equipos de máxima categoría. Y es que hay más ejemplos: Pau Gasol fue elegido MVP del Mundobasket que ganó la selección española en Japón (2006) jugando algo así como 25 minutos por partido. Parece una broma, pero no lo es, y no escuché a nadie que se quejara por el minutaje que repartió entonces “Pepu” Hernández, seleccionador de aquel equipo que tiene el honor de haber conseguido el mayor éxito del baloncesto español.

Resumiendo la cuestión del tiempo de juego, creo que la polémica es baladí. Lo importante es realizar rotaciones que garanticen frescura física de los jugadores más importantes para los momentos más delicados y que a su vez permitan que puedan rendir. Además eso permite mantener a todos involucrados y listos para jugar. El buen jugador no necesita demasiados minutos para sumar, y en la selección tenemos otro ejemplo: Felipe Reyes.

Por último dedicaré unas líneas para el novato de la selección. La verdad es que no indagué acerca de qué es lo que realmente le pasa a Abrines, pero siendo un jugador cuyo estilo me gusta y que además tiene buena mano que falta hace, parece que su anonimato en la preparación continuará durante el campeonato aunque se recupere. Imagino que su presencia se justifica por la necesaria experiencia de una convocatoria con la absoluta, pero si no juega…

Y que pasa con Estados Unidos...

Buscar resquicios en el combinado estadounidense no es fácil pero siempre hay que apelar a los clásicos problemas que no siempre lo son tantos cuando viajan al baloncesto FIBA: adaptación a otras reglas, desconocimiento del juego internacional, y superar las más habituales defensas zonales. A ello se le une el a veces exceso de confianza amparados en sus notables cualidades físicas. Vistos sus partidos amistosos me parece sonrojante ver a Rudy Gay defendiendo a los pivots brasileños. No sé si es prepotencia (se llegó a comentar que consideraban que Chandler Parsons podría jugar de cuatro frente a equipos FIBA) o sencillamente no se enteran de nada. Vale que sus hombres interiores no son de gran categoría, pero tienen suficiente físico para esa tarea, o al menos con mayores opciones que colocando a un alero por muy atlético que sea.

Igual de raro se me hizo ver a un escolta alto como Klay Thompson marcando a bases como Huertas, Arroyo y Barea. Se creen invencibles y que pueden defender a cualquiera en cualquier situación y no lo creo más allá de circunstancias puntuales. Veremos como les sale si se mantienen en sus trece.

En cuanto al arbitraje, la presión defensiva que suelen hacer sus jugadores pequeños tienen mucho de manos y “cuerpeo”, y si los árbitros son permisivos muchos equipos tendrán grandes dificultades para superar el nivel atlético de estos jugadores. El otro detalle arbitral está en los siempre mencionados pasos. Suena a excusa pero la realidad es que hasta que quienes deben no se reúnan para unificar un reglamento mundial para todas las competiciones éste campeonato se juega con reglamento FIBA. Y en los partidos de preparación siguen haciendo pasos. Veremos.

La falta de experiencia internacional de la mayoría de sus jugadores puede ser un problema llegados a situaciones del juego adversas en un baloncesto diferente al que están acostumbrados a vivir. Iincluso alguno que sí la tienen como Harden y Anthony Davis que se presentan como abanderados de este combinado apenas jugaron durante su anterior convocatoria en los juegos olímpicos de Londres. Veremos.

En el partido preparatorio frente a Brasil me parece que sólo sufrieron defensa en zona en el último cuarto. Concretamente en la primera situación que recuerdo apenas circularon el balón y se la jugó Derrick Rose con un triple siendo posiblemente el jugador exterior con peor porcentaje en ese momento sobre el campo. La pasada madrugada USA Basketball faliclitó el roster definitivo para la Copa del Mundo y llama la atención que hayan salido de la lista jugadores con buena mano como Korver, Lillard y Parsons. Eso significa que no le tienen miedo a las zonas y que confían en los fiables Curry, Thompson e incluso Irving. Veremos.

Que Estados Unidos haya renunciado a jugadores exteriores con tiro por interiores como Drummond, Plumlee y Cousins (David y Faried parecían fijos) sólo puede significar que están pensando en como contener el juego interior de posibles rivales como Brasil y sobre todo España. El balón no empezó a rodar y parece que el hecho de que sean ellos quienes parecen adaptarse les coloca en desventaja.

Sea como fuere, apostar por una posible final entre Estados Unidos y España no tiene mucho mérito, y quizá algo más que me decante por la selección española en caso de que se llegue a jugar siempre que la fortaleza mental les permita afrontar la ansiedad que las adversidades provoquen durante un campeonato con el añadido del favoritismo por jugar en casa.


Ahora sólo nos queda prepararnos para disfrutar del campeonato o al menos de los que nos dejen ver por televisión que seguro que es menos de lo que nos gustaría a los aficionados. En todo caso, aunque esté feo decirlo por eso de propiedades y derechos, seguro que por Internet podrán buscarse las habichuelas para ver lo que no quieran darnos por mucho que algunos quieran ponerles puertas al campo del ciberespacio.

Seguramente muchos aficionados estarán en desacuerdo con estas opiniones o lo vean de otra manera. Hasta puede que me tachen de loco por algún comentario. No me lo tomen en cuenta. Me puse las gafas que todo lo ven y que sirven para jugar a ser el seleccionador que todos llevamos dentro. Un simple calentón veraniego de un aficionado cualquiera. En todo caso bienvenidos serán todos los comentarios que quieran escribir.

Leer más

jueves, 16 de agosto de 2012

El tiro de tres gana campeonatos

Por Jorge

La resaca olímpica me lleva a intentar acabar de una vez con la clásica frase de que el ataque gana partidos y la defensa títulos a tenor de lo que se ha visto durante el torneo olímpico de baloncesto masculino.

Triple de Carmelo Anthony
Un poco asqueado de que el talento ofensivo de la mayoría de los equipos de alta competición quede tantas veces reducido a juego lento y defensivo más fruto del temor a perder que de realmente jugar para ganar, el equipo estadounidense de Londres 2012 demostró que el ataque también gana campeonatos.

La principal característica del equipo USA 2012 que llamó la atención de los aficionados fue su “abuso” en el lanzamiento de tres puntos. Las habituales defensas en zona del baloncesto FIBA, y la ausencia en su plantilla de jugadores interiores que realmente jueguen como tales en ataque llevaron al cuerpo técnico estadounidense a aceptar esta táctica que tan buen resultado les dio al conseguir el oro olímpico.

Si existe una cualidad que se suele entender como poco habitual, de modo general, en los jugadores del baloncesto USA-NBA es la del buen tiro de media y sobre todo larga distancia. Aquel baloncesto tiene tiradores, pero pocos y en muchos casos se tratan de jugadores no estadounidenses. Con esta idea en mente, nadie habría apostado como tiradores fiables por ninguno de los jugadores que formaron este equipo estadounidense salvo quizás en el caso de Kevin Durant.

Si repasamos las estadísticas del quinteto que más minutos jugó durante los juegos, y que se puede considerar como su cinco de gala (Paul, Bryant, Durant, Anthony, James), a lo largo de sus carreras NBA apenas si lanzaron de tres puntos en comparación con sus tiros de dos, y sus porcentajes sin ser malos no pasan de discretos:

Chris Paul: 36% (3 tiros de 3 de 14 totales por partido)
Kobe Bryant: 34% (4 de 20)
Kevin Durant: 36% (4 de 19)
LeBron James: 33% (4 de 20)
Carmelo Anthony: 32% (3 de 19)

Sin embargo después de consultar en fiba.com sus números durante el campeonato olímpico, la mejora fue notable:

Chris Paul: 12 de 21 en tiro de 2 – 13 de 28 en tiro de 3 (46%)
Kobe Bryant: 13 de 31 en tiro de 2 – 17 de 39 en tiro de 3 (44%)
Kevin Durant: 15 de 36 en tiro de 2 – 34 de 65 en tiro de 3 (52%)
LeBron James: 38 de 53 en tiro de 2 – 6 de 20 en tiro de 3 (30%)
Carmelo Anthony: 23 de 40 en tiro de 2 – 23 de 46 en tiro de 3 (50%)

Salvo James (que lo compensó con un gran acierto en el tiro de dos), todos los demás anotaron con muy buenos porcentajes de tres, y tiraron más triples que de dos puntos.

Analizando otros datos, Estados Unidos repartió más asistencias que sus rivales en todos sus partidos salvo frente a Lituania y España. Siempre tuvo menos pérdidas de balón con una habitual y notable diferencia respecto de sus contrarios. Y lo más llamativo es que pese a su supuesta debilidad en la pintura sólo Lituania cogió más rebotes en su enfrentamiento (42 – 37 para los lituanos), y sus rivales africanos (Túnez y Nigeria) fueron los únicos que les ganaron ligeramente la batalla en el rebote ofensivo.

Volviendo al tiro de tres puntos y yendo a números totales de equipo, Estados Unidos lanzó 336 tiros de dos (42 por partido) y 293 de tres (36,6) anotando 129 triples con un 44% de acierto que si tenemos en cuenta que cada anotación suma tres y no dos puntos, extrapolado equivaldría a un extraordinario 66%.

Seguramente la menor distancia del triple en posiciones frontales y hasta más allá de la prolongación del tiro libre (7,25 m en NBA por el 6,75 m en FIBA) también les vino muy bien para “atreverse” a lanzar más, y a hacerlo con más confianza, y sobre todo más acierto.

Evidentemente reducir el resultado de los pasados juegos olímpicos a cuestiones numéricas es limitar la lectura del juego que ofreció el combinado USA-NBA. Como decía Bozidar Maljkovic, la estadística es como el bikini en la playa, te enseña algo, pero no ves la imagen completa.

Estados Unidos basó su éxito en su gran acierto en el tiro exterior, en una rápida circulación de balón, en el juego rápido sin renunciar al contraataque, y cuando fue necesario apretó defensivamente apoyándose en su buena condición atlética pues técnicamente dejó que desear en algún caso, sobre todo por el uso antirreglamentario a mi entender de brazos/manos que apenas se les ve a estos jugadores durante su temporada NBA pero que sacaron a relucir aquí.

En resumidas cuentas, parece que salió bastante más a cuenta lanzar de tres que de dos sobre todo cuando se tiene ese nivel de acierto, y su juego dinámico (casi 79 tiros por partido) hecho por tierra la tan manida idea de que el ataque gana partidos y la defensa campeonatos. También el ataque permite ganar competiciones.

Además de la importancia del triple (y su acierto) en el baloncesto actual, este equipo NBA demostró que los tiempos cambian, y que el abuso del pivot que juega abierto para tirar y la ausencia generalizada (es una lástima) de auténticos jugadores interiores en el baloncesto mundial, hace que los físicos actuales de los jugadores todoterreno pueden salvar la papeleta interior defensivamente hablando (Durant, Anthony, y James en su caso) sin que sea necesaria la presencia de pivots clásicos para obtener buenos resultados.

Que tomen buena nota los entrenadores del mundo de lo ocurrido con el equipo estadounidense de Londres. Ojalá marque una nueva tendencia en el baloncesto FIBA que haga primar el ataque sobre la defensa aunque sus equipos no tengan el talento técnico y físico de aquel, pues seguro que tendrán el suficiente en comparación con sus rivales, y puestos a probar tampoco se pierde nada: ¿cuántos equipos jugando a defender acaban por tener temporadas negativas? Al menos si se pierde o la temporada no es todo lo exitosa que se espera en el apartado de los resultados, que los jugadores y las aficiones se diviertan un rato.

Leer más

sábado, 11 de agosto de 2012

Si yo fuera Scariolo...

Por Jorge

La final olímpica de baloncesto es buen motivo para retomar la actividad de la bitácora pese a que dije que volvería después de los juegos. Muchas son las críticas que han caído sobre Scariolo, y el juego español. Ciertas en algunos casos, tal vez algo exageradas en otros.

Selección Española Londres 2012
También aprovecharé para jugar a ser el seleccionador español por un día, cosa muy habitual en todos los deportes de equipo entre los aficionados, para ofrecer como le jugaría a Estados Unidos para intentar ganar el oro. Por supuesto es muy fácil decirlo, más díficil será hacerlo, y con éxito, claro.

Llama la atención que en el entorno de la selección no hayan entendido las críticas recibidas pues éstas no significan que no se aprecie todos los éxitos y buen juego que esta selección española ha dado en la última década. Una cosa es no reconocer el buen hacer, y otra distinta no reconocer ahora que el nivel fue peor por los motivos que sean, y que seguramente nunca se explicarán públicamente por el éxito que ya supone alcanzar una plata segura, y que se quedarán en los consabidos problemas físicos de los jugadores.

Tampoco las críticas significan que no se les apoye, pero es normal que el juego y las sensaciones provoquen dudas más que razonables. Seguramente a ellos también aunque de puertas afuera siempre muestren seguridad en sus posibilidades.

Un equipo profesional debería estar preparado para saber aceptar, que no necesariamente reconocer, las críticas recibidas cuando los resultados y el juego no casan con lo que se espera de ellos. Y durante el torneo olímpico la selección no jugó su mejor baloncesto… hasta ahora.

En cuanto al seleccionador, no pretendo defender a Sergio Scariolo, pero deberían entender muchos que hacen del linchamiento su bandera, incluso en los éxitos (dos medallas de oro europeas), que pudiendo gustar o no su estilo y sus decisiones (a mí en general no me gusta ni lo uno ni lo otro), depende de condicionantes fundamentales que no están en sus manos: los jugadores y los rivales.

La actitud de los jugadores españoles no ha parecido la mejor, su condición física tampoco, y los rivales juegan, y en un torneo olímpico no hay peritas en dulce. Y el entrenador podía haber hecho tal, o cual cosa, o llevar a Mengano, o jugar así o asao, sí, todos tenemos nuestras ideas, pero al final se depende del buen hacer, de las decisiones que tomen, y del acierto que tengan los jugadores.

Defensas en zona y alternativas

Es verdad que Estados Unidos está tirando mucho y con acierto de tres, pero a base de rachas, y si en una negativa les obligas a tirar después de sus errores pueden llegar las dudas, los nervios y por tanto seguir fallando o incluso no llegar a tirar mientras se cierra la zona de penetraciones, y para el rebote.

En zona se podría arriesgar concediendo determinados tiros, en las esquinas por ejemplo, o incluso asumiendo los tiros de aquellos rivales con peores porcentajes o que teóricamente peor tiran de tres. Sin los números en la mano: LeBron, Westbrook, por ejemplo.

La defensa alternativa es jugar hombre y zona a la vez cambiando de una a otra en función de determinadas reglas que estime el entrenador: número de pases, balón en la esquina o interior, saque de fondo, etc. Hacerlo bien es complicado, pero puede confundir el ataque rival y volver a provocar errores.

Ataques largos

Esto no quiere decir que se renuncie a correr y que se aprovechen ventajas en segundos iniciales fruto de desajustes defensivos, pero Estados Unidos ha jugado todo el torneo a un ritmo alto de muchos ataques por partido, y ese ritmo difícilmente es aguantable por el resto de equipos, y menos si no se está en las mejores condiciones físicas posibles, que al parecer es el caso de España.

Recuerdo el primer cuarto de Túnez frente a Estados Unidos, y como el juego pausado y agotando posesiones de los tunecinos unido a su acierto, y también es verdad a algo de desidia yankee provocó que los africanos se mantuvieran en el partido…hasta que los NBA quisieron. España en teoría tiene mejores opciones ofensivas para terminar los ataques en comparación con este ejemplo de Túnez.

Jugar posesiones largas tampoco quiere decir que se ataque sin actividad ni amenaza. Es decir, los españoles deben estar activos en todo momento, circular con seguridad pero también con velocidad el balón para hacer trabajar a la defensa estadounidense, y siempre amenazar el aro.

Juego interior

Todos los análisis previos a los juegos indicaban que España tenía el mejor juego interior, y que Estados Unidos tenía en la pintura su mayor debilidad. Curiosamente apenas si ha recibido juego interior en su contra a lo largo del torneo. Pues ha llegado el momento. Hay que meter balones interiores, y no necesariamente para ir al aro, también para equilibrar los ataques, obligar y amenazar a su defensa para que no descanse y permitir tiros abiertos de vuelta que sean cómodos.

Además los balones interiores pueden provocar faltas, limitando la defensa de algunos jugadores, y obteniendo puntos fáciles desde el tiro libre.

Acierto exterior

Tanto si el juego se ralentiza con posesiones largas o se aprovechan los tiros abiertos que salgan en los primeros segundos de posesión, estar acertados es fundamental. Sí, lo sé, es una perogrullada, pero es que visto lo visto, clama al cielo el lamentable porcentaje de acierto español, algo para mí incomprensible cuando hablamos de jugadores profesionales que no es que deban meterlas todas, pero cuando se tira sólo…

Esa dependencia del acierto en el tiro también lo será en el caso de ellos, es decir, si tiran el número de triples que están tirando en el torneo y mantienen el casi 50% de acierto, poco menos que será necesario un milagro para conseguir la victoria.

Las rotaciones

Si alguien repasa algunos de los escritos que pululan esta bitácora verá que soy partidario de las rotaciones y la utilización de todos los jugadores que componen un equipo. En algunos casos para muy pocos minutos, y para tareas específicas (dar descanso, determinadas defensas o gastar unas faltas, etc.), pero todos son válidos y hay que aprovechar sus virtudes para sumar. El equipo lo necesita en la final como lo necesitaba en cualquier otro partido.

Además contra un equipo físicamente superior todos tienen que participar para asegurar la frescura de los mejores jugadores en los momentos importantes de partido.

Deseo para la final

El juego español durante el torneo fue malo. Sólo a ratos más fruto de la inspiración que otra cosa se ha visto acciones meritorias en ataque. La defensa demasiado pasiva en general, seguramente fruto de los problemas físicos mencionados. La actitud mejoró notablemente cuando más apretaba el sol (partidos de la fase final).

A priori las opciones son pocas frente al equipo NBA, pero las hay. La aptitud de los jugadores no ofrece dudas, ahora hace falta que la actitud se mantenga durante todo el partido, y si llega una derrota que sea porque Estados Unidos juega muy bien, no porque España juega muy mal. Si llega la victoria, sólo podrá ser jugando muy bien.

¡Disfrutemos de la final olímpica!

Leer más