A primera vista si uno revisa el argumento de esta película difícil es que un aficionado común asocie este clásico de la cinematografía con el baloncesto, pero aquellos seguidores más veteranos y por qué no decirlo, más frikis, tal vez sí conozcan la relación que tiene esta película con el deporte de la canasta.
La sinopsis de la película es sencilla, su protagonista, Randle McMurphy (Jack Nicholson), se finge loco para no ingresar en la cárcel, y es destinado a un hospital psiquiátrico. Allí la disciplina del centro no cuadra con su tendencia a hacer lo que le da la gana, y eso provocará numerosos enfrentamientos entre los pacientes (dirigidos por él) y el personal del centro encabezado por una dura enfermera.
Entre los pacientes se encuentra un indio (piel roja) grande y serio al que el protagonista tratará de enseñar a jugar al baloncesto…
La película está basada en el libro de mismo título escrito por Ken Kesey en 1962. Kesey como estudiante universitario se ofreció como voluntario para los experimentos sobre drogas psicodélicas que los psiquiatras de un hospital californiano ensayaban para futuros usos terapéuticos, y de esa experiencia personal nació su libro.
La adaptación de Milos Forman para el cine tuvo más éxito que el libro hasta el punto de ganar 5 Oscars en 1975: mejor película, director, actor, actriz y guión adaptado. En cualquier caso tan recomendable es la lectura de uno como el visionado de la otra. Por cierto, los amantes del cine descubrirán a varios reconocidos actores, por su carrera posterior, entre el reparto.
Los Ángeles Lakers son el equipo de Hollywood, pese a que a los Clippers también les siguen famosos personajes de la meca de las estrellas como Billy Crystal. Y aunque la primera estrella de la que se tiene conocimiento que seguía habitualmente las evoluciones de los Lakers fue Doris Day en los 60, reconocida actriz, particularmente formando pareja con el también legendario Rock Hudson en muchas comedias de la época, el mayor aficionado del equipo angelino es Jack Nicholson, a quien comenzó a vérsele a pie de pista de la cancha en los 70 y hasta ahora… aunque es verdad que en los últimos tiempos, entre que el equipo no iba muy bien y que él no olvidemos que ya tiene una edad, se le ve menos en el Staples.
Su afición destacó durante los 80 cuando su prestigio en el mundo de la interpretación estaba más que reconocido gracia a sus nominaciones al Oscar (siete hasta 1987) que ganó en 1975 con esta película, y en 1983 con “La fuerza del cariño”. Luego llegarían otras tres menciones, y otro premio en 1997 por “Mejor… imposible”. Y también porque en esa década se desarrollo la mítica rivalidad entre los Celtics de Larry Bird y los Lakers de “Magic” Johnson, y en esos tiempos incluso acudía al Boston Garden para ver partidos de algunas de las finales que jugaron estos equipos.
Así pues una de las imágenes clásicas del Forum de Inglewood antes, y del Staples después, es ver a pie de pista al bueno de Nicholson disfrutando del juego, y guardando una estrecha relación con los protagonistas de su equipo favorito.
Mencionada la figura de Nicholson y su vínculo con el baloncesto, ¿por qué incluyo a Robert Parish como protagonista si no aparece en la película?
Parish, leyenda de los Celtics de los 80, aterrizó en Boston en 1980, y a su llegada, Cedric Maxwell, jugador del equipo entonces, le apodó como “The Chief” porque su seriedad y hermetismo le recordaba al personaje citado de la película, el indio grande y serio que juega al baloncesto. Y así se quedó para siempre con este apelativo este legendario jugador que ganó cuatro campeonatos de la NBA (tres con los Celtics y otro con participación testimonial en los Bulls de Jordan), que tiene su doble cero retirado en Boston, que fue considerado entre los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA en 1997, y que además entró en el “Hall of Fame” en 2003.
Sin duda esta anécdota es una buena excusa para recordar a un jugador de otro tiempo, cuando los pivots jugaban de pivots, y que se las tuvo tiesas con Abdul-Jabbar durante los 80 en aquellos estupendos duelos Celtics-Lakers:
Estupendo inicio de año para unos Lakers que a pesar de las continuas bajas durante esta primera quincena, ganaron todos sus partidos menos el último frente a Orlando, y dejan unas sensaciones muy buenas de cara a lo que está por llegar. Y es que lejos de haber alcanzado su mejor momento, aún tienen margen para seguir mejorando.
Así LeBron James fue elegido como jugador de la semana en la conferencia oeste durante los primeros días de 2020.
Todo comenzó el día de año nuevo con un 11 de 11 en tiro para empezar el partido contra los Suns y conseguir un récord de puntos de la temporada en un cuarto al final del primero (43-17). Y la sangría continuó en el segundo para dejar finiquitado el partido. Luego Phoenix apretó pero imposible remontar los más de treinta de desventaja al descanso (74-41).
LeBron James hizo un triple doble (31-13-12), Davis anotó 26, Kuzma fue el más destacado desde el banquillo esta vez (19 puntos con 3 triples), y Bradley fue el ejemplo del acierto mencionado con un 9 de 10 en tiros en esta fácil victoria (117-107).
Un par de días después el Staples recibía a sus antiguos jugadores implicados en el traspaso con Anthony Davis. Y el partido contra los Pelicans empezó con 8 asistencias de LeBron James (las 5 primeras canastas del equipo fueron a pase suyo) y el acierto de Danny Green desde el triple (5 de 6) que pudieron sentenciar el partido en el primer cuarto de no ser por una pobre defensa (42-30).
Luego la exhibición de Anthony Davis en el tercer periodo (19 puntos) aumento la ventaja de Lakers, y aunque luego sesteó en el último ganó el partido (123-113) gracias los 46 puntos de Davis.
Luego llegaron los Pistons a L.A. con importantes bajas (Blake Griffin, Reggie Jackson, Luke Kennard, y Markieff Morris) y sin embargo los altibajos en ataque de Lakers propiciaron un partido igualado que se resolvió (106-99) gracias al buen hacer protegiendo el aro: 20 tapones, récord de la temporada, además de un nuevo triple doble de LeBron James (21-14-11).
Dos días después se jugó contra los Knicks en un partido con poca historia (117-87) gracias a LeBron James y la notable diferencia de porcentajes desde el triple: 4 de 20 los Knicks y 17 de 36 los Lakers, con triple para Howard incluido… que no vio Jack Nicholson, que se dignó a ver un partido de su equipo a pie de pista, rara avis este curso, pero ya se había marchado con el resultado decidido...
Lo más destacado la vuelta de Avery Bradley pese a una torcedura de tobillo en el partido anterior, el estacazo sin sentido de Bobby Portis a KCP que mandó a ambos al vestuario antes del final de la primera parte, el primero expulsado y el segundo tocado, aunque el angelino volvió en el último cuarto, y lo peor de todo la costalada de Anthony Davis, que afortunadamente en las pruebas posteriores se descartó una lesión grave pero le dejaría fuera en varios partidos.
Con la ausencia del tocado Anthony Davis, LeBron tomó el mando en la salida en Dallas, y le siguió Kuzma, que aprovechaba su titularidad para anotar 21 puntos en la primera parte, con los Lakers superando otra vez su récords de puntos de la temporada en un cuarto (45 en el primero) y al descanso para cerrar el partido en la primera parte (58-79). Doncic y los Mavs mejoraron en la segunda pero no pudieron remontar (114-129).
Al día siguiente LeBron James no jugó en Oklahoma por un resfriado, y tampoco Davis y Danny Green, tres titulares. Sin embargo Rondo salió muy enchufado de inicio (12 puntos) junto a Kuzma (14) para dejar una ventaja clara en el marcador al final del primer cuarto (19-41) que tampoco pudo levantar OKC en el resto del partido (110-125).
De vuelta en el Staples, Lakers recuperaba a James y Green para jugar contra los Cavaliers, pero a la baja de Davis se sumaba la de Rondo con un problema en un dedo de su mano derecha.
Entonces se jugó un mal primer cuarto en ataque con Kuzma fallando todos sus tiros menos el que cerraba el periodo, y con LeBron sin aprovechar su emparejamiento con Tristan Thompson. Así los Cavs llegaron a tener hasta 14 puntos de ventaja en el segundo (23-37) pero a partir de entonces pagó su sangría de pérdidas (con sus consiguientes puntos en contra) que le dieron al final una cómoda victoria a L.A. (128-99) con otra aportación decisiva del banquillo (excelente Howard con 21 puntos y 15 rebotes) en la remontada.
La quincena se cerraba jugando contra Orlando, y se rompió la racha de 21 victorias seguidas contra equipos por debajo del 50% de victorias, gracias a gran juego en transición y contraataque de los Magic en la primera parte, que llegaron a tener veinte puntos de ventaja en el segundo cuarto, pero es que después de que los Lakers se acercasen en el marcador, volvieron a tener veintiuno en el tercero. Y sin embargo la gran aportación de Cook y Daniels igualó al partido, y al final en el alambre salió victorioso el equipo visitante.
Lo peor:
Los rumores de posible traspaso de Kyle Kuzma, aunque parece que hay más interés de otros equipos que de Lakers por traspasarlo…
Sacramento is among the teams that has tried to engage the Lakers in Kyle Kuzma trade talks, league sources say. The Kings know they would have to include sharpshooter (and soon-to-be restricted free agent) Bogdan Bogdanovic, for starters, in a Kuzma deal
Las lesiones. Ninguna grave pero continuas de tal manera que cada partido ofrece dudas antes de su comienzo, y se rompe la continuidad de algunos jugadores. Especialmente atención habrá que prestar a la vuelta de Anthony Davis.
Lo mejor:
La participación de Howard en el concurso de mates del fin de semana de las estrellas, algo que no deja de ser un premio a su buen hacer y a su buen estado de forma.
El porcentaje de triples de KCP por encima del 43% a lo largo de la temporada, récord en su carrera, algo a destacar teniendo en cuenta que empezó el curso muy por debajo de esa cifra.
El nivel de protección del aro en forma de tapones. El equipo promedia más de 7 tapones por partido, y su récord desde que se contabiliza esta estadística fue de 8 en 1973-74.
La victoria en OKC en una "back to back" y sin tres titulares incluidas las dos superestrellas del equipo, es una gran noticia a estas alturas de la temporada, demostrando que la gente del banquillo está a buen nivel para ayudar a conseguir grandes logros este curso. Incluso LeBron James reconoció esa labor.
Recientemente se jugaron los campeonatos de España de selecciones autonómicas cadetes e infantiles, tanto femeninas como masculinas. Y dado que sigo por redes sociales a algunos entrenadores de diferentes regiones que comparten sus útiles conocimientos por internet, me topé también con algunos de sus tuits,o de otros de rebote por retuits, en los que se vanagloriaban del buen hacer de las selecciones de sus respectivas regiones.
En esos mensajes se mostraban orgullosos del trabajo de los técnicos y jugadores de “sus selecciones”, y en algunos casos celebrando sus buenos resultados como representantes del baloncesto de su región. Y yo me pregunto si realmente ese baloncesto es representativo de tales regiones.
Entiendo ese orgullo por el trabajo bien hecho y por unos buenos resultados que son fruto de entrenar y jugar bien, y que no sólo se corresponden con el conjunto campeón, pues no olvidemos que en toda competición sólo gana un equipo. E igualmente se puede ganar y no jugar bien o no alcanzar el mejor nivel posible, y al revés, perder y haber mejorado mucho.
En cualquier caso, si tengo dudas de que esos equipos representen realmente el baloncesto de una región, porque se tratan a priori de los mejores jugadores o jugadoras de cada autonomía, y por tanto representa una parte pero no un todo, y es que seguro que en cada una de ellas tiene mucho que mejorar.
Los entrenadores solemos decir que el nivel de los equipos lo marca el de el peor jugador, y nuestra labor consiste en hacer que éste mejore para tratar de estar lo más cerca de los mejores jugadores. No es que entrenar a un buen jugador, talentoso técnica y físicamente, sea fácil, y también requiere de una serie de mecanismos y conocimientos, pero lo verdaderamente difícil y meritorio está en conseguir la mejora del jugador menos dotado, con menos habilidades, o incluso con menos motivación por mejorar.
Visto así, creo que se puede utilizar el símil anterior para referirnos al baloncesto de selecciones autonómicas, y diferenciarlo del baloncesto general que se vive en cada autonomía.
¿Qué porcentaje de equipos de las diferentes categorías de cada región se corresponde con el nivel visto en estos campeonatos? Seguro que si llega a un 10% es mucho. La mayoría de los equipos están formados por jóvenes que hacen baloncesto con un nivel de dedicación en tiempo y esfuerzo mucho menor (por eso no están en la selección autonómica), y jugando en clubes o colegios con menos medios.
No tengo ninguna experiencia participando en selecciones autonómicas, sólo vi algunos partidos y algunos entrenamientos, pero sí tengo mucha experiencia entrenando en todas las categorías, en diferentes tipos de competiciones, tanto en baloncesto femenino como masculino (también mixto), en dos comunidades autónomas distintas. Y creo que puedo decir que las federaciones deberían dedicar más esfuerzo a mejorar el nivel medio del baloncesto de sus regiones más allá de campeonatos puntuales.
De poco sirve ganar uno de esos campeonatos o tener un buen resultado, a mi juicio, por supuesto, si por ejemplo luego la mayoría de las competiciones propias se desarrollan con dos o tres equipos que se dedican a ganar de paliza al resto, y lo que es peor, a “robar” jugadores a los equipos “pobres” aprovechando sus “ventajas competitivas y organizativas”.
No dudo que cada federación autonómica trabaja para mejorar, pero por lo que pude vivir creo que a veces se equivocan los puntos sobre los que se debe hacer hincapié o tal vez no se le dedican todos los recursos suficientes.
Todos estamos de acuerdo en que la labor educativa de los entrenadores es notable. No olvidemos que muchas niñas y niños pasan más tiempo con sus entrenadores que con sus profesores de ciencias o lengua, por ejemplo. Y en ocasiones, por desgracia, incluso pasan tanto tiempo como con sus padres. Entonces, ¿por qué no le damos a la figura del entrenador la relevancia que se merece?
La formación del entrenador tiene que ser buena desde todos los puntos de vista, no solo deportivamente hablando, porque la responsabilidad de su labor va más allá del deporte. Precisamente por eso se le debe dar la autoridad necesaria, como a los profesores, y también el reconocimiento económico equivalente.
Para todo eso es necesaria una regulación jurídica igual en todo el Estado, que se apliquen las medidas necesarias para que todos aquellos que hicieron en su día los cursos federativos puedan engancharse a esa nueva regulación sin necesidad de tener que empezar de cero. Bien unas pruebas, cursos de actualización, convalidaciones por experiencia demostrable… De tal manera que nos aseguremos que los equipos estarán entrenados por personas preparadas. Luego podrán ser mejores o peores entrenadores como pasa en cualquier profesión, pero que se cumplan unos requisitos que permitan a los jóvenes aprender y tener una buena experiencia deportiva y personal.
¿Cuánto tiempo y recursos dedican las federaciones a resolver esta problemática sobre la regulación de la figura del entrenador? Me temo que no muchos teniendo en cuenta que lleva coleando demasiado tiempo…
Un poco en la línea, hace poco Pepe Laso ofreció una conferencia de la que el periodista Miguel Lois, al que recomiendo seguir por su buen hacer informativo, extraía unas palabras en el siguiente tuit:
"Entrenar a 2-3 equipos es convertirse en funcionario del deporte. No creo que sea lo mejor para gestionar grupos humanos. Así lo veo yo".
Interesantísima charla de Pepe Laso. Píldoras de sabiduría para entrenadores. pic.twitter.com/ZyGUaGJuLb
No dudo de que eso que comenta sea cierto, pero teniendo en cuenta lo que se paga al entrenador de baloncesto en formación… Tal vez se le debería pagar más, lo que comenté de valorar su trabajo, y que así pueda hacer una mejor labor con un grupo reducido, es decir, un equipo por temporada.
Así le respondí si no había comentado nada sobre la regulación profesional del entrenador de formación, y me contestó con otra interesante pregunta planteada por Laso:
No entró en esa materia. Aunque hizo una buena pregunta: ¿Os vale la pena todo el tiempo que le dedicáis al baloncesto?
Creo que Laso conoce el devenir del baloncesto formativo, aunque diría que él conoce mejor la parte digamos que benévola. Qué quiero decir con esto, que él no entrenó ni entrena a gente que no está comprometida con la mejora, es decir, se ocupa de jóvenes que pelean por mejorar y conseguir su sueño de alcanzar la élite. Vamos que dedica su tiempo al baloncesto formativo de elite, que como dije ya, es un porcentaje mínimo de la realidad. Y por eso que reclamo que las federaciones tienen que trabajar para todos, no sólo para la elite de su deporte.
¿Hay alguien que no reconozca esa importante labor educativa de los entrenadores? Todos leemos y escuchamos alguna vez las quejas de los profesores acerca de las dificultades que tienen para desarrollar su trabajo cuando tienen un número grande de alumnos de niveles dispares. ¿A qué entrenador no le suena esto? Las selecciones autonómicas están conformadas por la elite de su región con unos niveles homogéneos que para nada tiene que ver con el devenir habitual de un entrenador común.
En la actualidad ningún equipo puede competir sin un entrenador titulado en el banquillo. Un avance que se fue consiguiendo con el tiempo y que sin duda mejoró la formación deportiva. Y ahora, ¿por qué no exigir un entrenador ayudante (que puede ser en prácticas mientras realiza un curso) en cada equipo? ¿No mejoraría así la educación deportiva y personal de los jóvenes que conforman un equipo? Amén de que en caso de imprevisto (enfermedad u otros asuntos personales) los equipos siempre tendrían al menos un responsable preparado para entrenar.
Otra opción de mejora del baloncesto podría ser la obligatoriedad de que todos los clubes (y no solo los de la elite formativa) tuvieran al menos un psicólogo deportivo, un preparador físico y un fisioterapeuta. No olvidemos que la salud es lo más importante, y que mejor manera de demostrar ese interés que haciendo que los clubes dispongan de profesionales que velan por el bienestar de los jóvenes.
Sí, ya sé que los condicionantes económicos limitan esas posibilidades de mejora, pero teniendo en cuenta los precios de las inscripciones para algunas competiciones, ¿no se podrían ajustar esos requisitos para dedicar partidas presupuestarias a asuntos más relevantes que la competición?
Ya que me refiero a la competición. ¿En necesario que compitan los jóvenes desde temprana edad? En el minibasket, el baloncesto de canasta pequeña. Nunca me pareció bien, y ahora que tengo más experiencia, menos. Los niños pequeños necesitan jugar, pero competir… les basta y les sobra en los entrenamientos o si acaso en alguna concentración puntual de convivencia con otros equipos.
Hace poco en el periódico “El confidencial” se informaba sobre el caso del deporte en Noruega, donde no se compite hasta los 13 años, y sin embargo además de obtener unos resultados deportivos posteriores en la elite de gran nivel, lo mejor de todo es que la mayoría de los adultos continúan haciendo deporte. Y eso es algo que no ocurre en muchos sitios. ¿Cuántos jóvenes dejan el baloncesto (u otros deportes) porque acaban quemados antes de tiempo con unas exigencias y expectativas que no se ajustan a su edad?
Ya el colmo es ver como muchos clubes publicitan los resultados de los partidos de sus equipos de minibasket, y no digamos cuando se dedican a hacer crónicas y comentarios en redes sociales o a través de páginas web donde más que de deporte de formación, parece que están escribiendo sobre deporte profesional.
Y ahora que hago esa referencia a baloncesto de formación y baloncesto profesional. ¿Cuánto recursos dedican las federaciones a educar a entrenador, padres y jugadores sobre esas diferencias? Porque observando el comportamiento de unos y otros, tengo dudas de que sepan realmente cual es la línea que separa uno y otro baloncesto. Y así pasa que luego ves autenticas aberraciones en entrenamientos y partidos porque se piensan que estamos ante las nuevas estrellas del deporte.
Por cierto, ¿es obligatoria la figura del director deportivo? No estoy seguro, pero de no ser así, se me antoja necesaria, y que por supuesto tenga la formación necesaria, aunque dejaré ese tema para otro texto en el futuro, porque aquí también hay mucha miga si queremos que realmente mejore el baloncesto de formación.
Resumiendo, el nivel del baloncesto de una región está marcado por su nivel general y no el de su élite baloncestística, y por eso me parece un orgullo más entendido cuando se refiere a los buenos resultados de las selecciones autonómicas. Hay que preocuparse más por la mejora integral del baloncesto para que el desarrollo deportivo y humano de los jóvenes revierta en un crecimiento adecuado de la sociedad. Y entonces sí, sentirse orgullosos.
La segunda quincena de diciembre se saldó con un balance negativo de 2 victorias y 4 derrotas que debe poner las pilas al equipo para que no se confíe… aunque el optimismo continuará en 2020. Y es que Lakers se mantiene al frente de la clasificación del oeste (26-7) y sólo los Milwaukee Bucks están por delante de ellos en toda la liga.
La racha negativa de derrotas comenzó el 17 de diciembre en Indiana (105-102) poniendo fin así a 14 partidos consecutivos ganados fuera de casa. Se notó la baja de Kuzma y sobre todo el descanso de Anthony Davis. Y aún y con eso se compitió bien gracias al buen hacer del banquillo, especialmente Howard (20 puntos y 6 rebotes), pero con un marcador ajustado se pagó el desacierto en el tiro libre (LeBron falló una serie decisiva de dos al final): 8 de 17, y desde el triple (sólo 26%).
Y la gira por el este terminaría dos días después jugando contra los Bucks, en un partido decepcionante teniendo en cuenta que se enfrentaban los dos mejores equipos de la competición hasta ese momento. Milwaukee dominó desde el principio, y aunque Lakers mejoró en la segunda parte, no pudo reducir la diferencia (hasta 21 abajo en el segundo cuarto) contra un Antetokoumpo espectacular desde el triple (5 de 8) que ya es lo que le faltaba para redondear su juego. Los Bucks conseguían así su sexto triunfo consecutivo contra los angelinos (111-104).
De vuelta en el Staples, nueva derrota inapelable esta vez frente a Denver (104-128) con LeBron James descansando con molestias musculares. Su puesto en el cinco inicial lo ocupó Rondo, que jugó bien al principio en ambos lados de la pista, y unido al buen hacer de Davis (11 puntos) daban a Lakers ventaja al final del primer cuarto (28-23). Sin embargo a partir de entonces Denver espabiló mejorando sus porcentajes mientras que los angelinos caían en picado con multitud de pérdidas de balón. Por cierto, llamativo el excesivo tiempo que estuvo Rondo en el banco, sobre todo cuando más descabezado parecía el ataque de Lakers.
Lo peor fue el susto de Anthony Davis con un mal gesto de su pierna derecha en el tercer cuarto, y aunque volvió en el último periodo se veía que le había dejado tocado la rodilla. La única nota positiva del partido estuvo en la vuelta de Kyle Kuzma después de perderse 5 partidos por una torcedura de tobillo, y aunque estuvo mal en el tiro de fuera, fue productivo en sus aproximaciones al aro (16 puntos).
Y entonces llegó el derbi angelino en el día de Navidad, donde se jugó dos partidos diferentes en cada parte. En la primera un calentón de Kuzma y el buen hacer del banquillo daban ventaja a Lakers al descanso (63-51)…
…pero luego el desacierto y los problemas de faltas acercaban a los Clippers hasta ponerse por delante en el marcador, y cuando James buscó el triple para intentar forzar la prórroga, Beverly protagonizó la jugada defensiva decisiva que cerró la victoria visitante (106-111).
Las cuatro derrotas consecutivas se cortaron con una buena victoria en Portland (120-128) con un “discreto” Anthony Davis más fallón de lo habitual (sólo 7 puntos en la primera parte) que desnivelaba Kuzma con dos primeros cuartos estupendos (20 puntos con sólo un par de fallos)… y aunque los Blazers se llegaron a poner por delante en el tercer cuarto (86-85), el banquillo angelino desequilibró la balanza con Rondo, KCP y Howard relevando en la segunda parte la buena actuación anterior de Kuzma. Los reservas sumaron 72 puntos, la mejor marca para el equipo de la temporada.
El mes de diciembre se terminó para Lakers con una cómoda victoria en un “back to back” en L.A. frente a los Mavericks (108-95), con LeBron James alcanzando su asistencia número 9.000 que le coloca en la novena posición de la clasificación histórica. Esta vez James se centró en el pase (13 asistencias), y aunque Davis fue el máximo anotador (23 puntos), los más destacados volvieron a venir de la suplencia: Howard (15 puntos) y KCP (19 puntos con 4 triples).
El juego aún tiene margen de mejora, pero siendo de los equipos que juega a un ritmo de posesiones por partido más bajo, es decir, que juega mucho “media pista”, también está entre los mejores al contraataque, lo que habla muy bien de su equilibrio ofensivo sacando partido de sus virtudes sin renunciar a canastas fáciles y rápidas. Y en especial se ha vuelto un clásico el pase largo de LeBron tras rebote defensivo a un Davis que corre la pista…
El nivel del banquillo. Siempre hay algún jugador suplente que destaca en anotación (Kuzma, KCP…), mientras por ejemplo Rondo suele ser fiable en dirección, Howard anotando todo lo que vuela por la zona y destacando en rebotes (carga muy bien el rebote de ataque, y si no los coge los toca para algún compañero) y Caruso aumenta la energía defensiva mientras destaca en el juego sin balón en ataque.
Las ausencias de Davis y James en partidos distintos pueden servir para valorar las posibilidades futuras del equipo en el caso de sufrir algún percance más serio alguna de las superestrellas, y aunque se compitió, el panorama no parece halagüeño teniendo en cuenta además algunos “sustos” por el camino…
La “chufla” del “entendido” público del Staples coreando “¡MVP, MVP!” a Caruso mientras lanzaba tiros libres contra Denver. No deja de ser una anécdota sobre un jugador bastante querido por la grada por su entrega y buen hacer, pero que a mi juicio no habla muy bien de la afición.
El porcentaje en tiros libres de LeBron James que no llega al 69%, y que además empeora en los últimos cuartos (60%), y teniendo en cuenta que será objeto de faltas en los momentos calientes de los partidos… esperemos que mejore en el 2020.
Año nuevo y nuevo año de BA-LON-CES-TO que vuelve a repasar las citas más destacadas de la agenda baloncestista para este año olímpico 2020.
Las primeras citas importantes del calendario se corresponden con el baloncesto femenino. Por un lado con la disputa de partidos de eliminatorias de Eurocup femenina en enero, donde están jugando con muy buenos resultados hasta el momento Valencia Basket, Lointek Gernika Bizkaia y Cadi La Seu. Las primeras ya estás clasificadas para el top 16 y los otros dos equipos españoles ganaron sus partidos de ida, así que esperamos que sigan adelante en la competición resolviendo sus partidos de vuelta a jugar el 9 de enero.
Y por otro, en febrero viene un plato fuerte con la celebración del preolímpico femenino que jugará la selección española entre el 6 y el 9 de febrero en China en un grupo junto a las anfitrionas, Corea y Gran Bretaña. A priori las opciones de clasificarse son muchas teniendo en cuenta que hablamos de las actuales campeonas de Europa (y no olvidemos que bronce mundialista en 2018 o plata olímpica en 2016), y que se clasifican tres de las cuatro selecciones. En cualquier caso hay que jugar y estaremos atentos a estos partidos.
A la vez que se dispute el preolímpico de la selección femenina española se disputará la Copa Intercontinental de la FIBA, que no está entre los torneos más prestigiosos del curso, pero que no deja de ser una competición que reúne a equipos de diferentes continentes (baloncestos), y que esta temporada tiene el aliciente de que se celebra en Tenerife entre el 7 y el 9 de febrero, y contará con la participación del equipo de la isla.
También en febrero, uno de los platos fuertes del año con la celebración de uno de los torneos más atractivos, me atrevería a decir, que del baloncesto mundial, por el nivel de juego, por la emoción, por el colorido de las aficiones… y que no es otro que la Copa del Rey de la ACB, que esta vez se disputará entre el 13 y el 16 de febrero en Málaga. Por cierto, no olvidemos que como viene siendo habitual, también se jugará la minicopa con equipos infantiles, toda una experiencia para los jóvenes jugadores del baloncesto español.
En marzo llegará el turno para la Copa de la Reina de la Liga Femenina Endesa, que se celebrará entre el 5 y el 8 de marzo en una de las plazas fuertes del baloncesto femenino español: Salamanca.
El protagonismo del baloncesto femenino continuará con la disputa entre febrero y marzo de los playoffs de la mencionada Eurocup femenina, donde esperemos que sigan jugando los equipos españoles, y la final se jugará en formato de partidos de ida-vuelta el 8 y 15 de abril. Y justo después se jugará la “Final Four” de la Euroliga femenina entre el 17 y el 19 de abril, y aunque aquí será más difícil que llegue el Uni Girona, único representante español de la competición, quien sabe, por juego y ganas no será, y seguro que lo intentarán.
Por supuesto no me puedo olvidar de una cita clásica como la “Final Four” del baloncesto universitario estadounidense, que es la culminación de la disputa de las eliminatorias durante el “Marzo Loco”, y que este año se jugará en New Orleans entre el 3 y el 5 de abril para la categoría femenina, y entre el 4 y el 6 de abril en Atlanta para la masculina.
En marzo-abril se disputarán los playoffs de la Eurocup masculina que se cerrará con la final al mejor de tres partidos. Por el momento los equipos de la liga ACB están teniendo buenos resultados, así que no sería de extrañar si viéramos a Morabanc Andorra, Unicaja Málaga o a la Penya con opciones de alcanzar playoffs y hasta la final. No olvidemos que el ganador de la competición consigue una plaza en la Euroliga de la siguiente temporada.
Abril seguirá siendo mes del baloncesto femenino por cuanto la Liga Femenina Endesa disputará entonces sus playoffs que llegarán a la final a disputar entre el 29 de abril y el 6 de mayo.
⛹️♀️♀️ #LFEndesa | Desde su casa y sobre la bocina ‼️
La “Basketball Champions League” masculina de la FIBA que tiene a Burgos, Manresa, Tenerife y Zaragoza, como representantes españoles, disputará su “Final Four” entre el 1 y el 3 de mayo.
Y precisamente en mayo tendremos otro plato fuerte del año con la disputa de la “Final Four” de la Euroliga masculina a jugarse entre el 22 y el 24 en Colonia (Alemania). ¿Con participación española? Valencia y Baskonia parece que lo tienen difícil a juzgar por cómo está transcurriendo sus temporadas europeas, y Barcelona y Real Madrid tienen más opciones… aunque habrá que ver cómo se desarrollan los playoffs previos.
Y para terminar la temporada 2019-2020 tendremos los siempre apasionantes playoffs y las finales de la ACB entre mayo y junio, y por supuesto los playoffs de la NBA entre abril y mayo, y sus finales en junio... ¿con los Lakers del lagunero?
A partir de entonces continuará el baloncesto olímpico una vez que las selecciones femeninas hayan jugado su preolímpico en febrero, con la disputa de lo que se prevé como un preolímpico masculino apasionante entre el 23 y el 28 de junio para dirimir las últimas plazas en juego. Por suerte la selección española está clasificada gracias a su actuación estelar en la pasada Copa del Mundo de 2019, y esperará rivales a los que enfrentarse en el torneo olímpico entre el 26 de julio y el 9 de agosto en Tokio.
Veremos el equipo que envía Estados Unidos. Muchos piensan que el batacazo del último mundial les llevará a formar un equipo de superestrellas, pero... LeBron James difícil que acuda con su edad, después de una posible temporada larga con Lakers y con su palmarés internacional más que cubierto. Kevin Durant tiene que recuperarse bien al igual que Klay Thompson, tal vez se anime Stephen Curry después de una temporada en Warriors para olvidar, y James Harden también aunque este ya tiene una medalla de oro olímpica… Anthony Davis pendiente de un gran contrato tampoco lo veo, no sé, pero llegando a formar un buen equipo, a los mejores NBA que veo jugando los juegos es a los jugadores internacionales.
Por último, hay que destacar que los Juegos Olímpicos contarán por primera vez con otra modalidad olímpica en baloncesto, el 3x3, que se disputará entre el 25 y el 29 de julio, y para el que la selección española masculina no se clasificó, y la femenina tendrá que disputar un preolímpico clasificatorio en la India entre el 18 y el 22 de marzo. Ojalá que se clasifiquen.
A todo este baloncesto hay que sumar los campeonatos internacionales de selecciones de formación que se juegan en verano, y todo el baloncesto amateur que disfrutamos los aficionados. Para todos y especialmente para los seguidores de BA-LON- CES-TO: ¡Feliz Baloncestístico 2020!