sábado, 11 de mayo de 2013

Leído/escuchado en los medios (6): Zeljko Obradovic

Por Jorge

En plena Final Four de la Euroliga, nada mejor que traer a esta sección al entrenador que más veces ganó la competición (8), Zeljko Obradovic, para rescatar declaraciones que pueden ser interesantes para aficionados en general, y sobre todo para entrenadores y jugadores en el baloncesto de formación.


El pasado 22 de abril, la Web de baloncesto “El Juego de Naismith” publicó una entrevista al entrenador serbio en la que dejaba entrever su posible interés por dirigir a un equipo NBA, y si bien numerosos medios se hicieron eco de ese tema, a mí me llamaron más la atención otras palabras.

El entrenador se tomó esta temporada a modo de año sabático para descansar, y eso le ha llevado a pasar buena parte de su tiempo libre a Badalona, donde juega su hijo en las categorías inferiores del Joventut.

Acerca de la relación deportiva con su hijo, Obradovic comenta que no le pone presión y que juega porque le gusta, y dice que “hay amigos míos que hablan más con él de baloncesto que yo. Si me pregunta algo, le contesto”. Curioso tratándose de alguien con una reputación y conocimiento de baloncesto de su categoría.

Algo que choca con lo que por desgracia se vive en muchas ocasiones en el baloncesto de formación. Padres “manager” que están encima de sus hijos, ejerciendo de entrenadores dando instrucciones (con los chavales mirando a la grada), y confundiéndoles respecto de lo que les dicen sus verdaderos entrenadores, además de someterles a una presión poco beneficiosa para su desarrollo deportivo.

No tengo dudas acerca del conocimiento que del baloncesto puedan tener esos padres, pero comer la cabeza de sus hijos no parece una medida acertada, más allá del ánimo y apoyo que tienen que darles para la práctica del deporte, sobre todo en situaciones adversas (lesiones, jugar poco en los partidos, derrotas…).

Durante la entrevista también se mencionaron cuestiones de la actualidad baloncestística, y en referencia a la dura derrota que sufrió el Real Madrid frente al Barcelona en la última Copa del Rey de la ACB indica que “les tiene que servir para aprender. Es como en la vida, no todo es bonito y fácil, tienes que sufrir para empezar a ganar luego. (…) no existe ningún entrenador ni ningún jugador que nunca haya perdido, yo lo veo así. No hay otra manera de hacer las cosas que seguir trabajando”.

Esas palabras pueden ayudar a entender el juego a aquellos que por desgracia sólo distinguen el éxito o el fracaso en el baloncesto en función de ganar y perder, algo que es muy perjudicial en el baloncesto de formación. Como en todos los deportes, esas son las posibilidades, pero perder también puede servir para aprender de cara al futuro.

El baloncesto NBA arrastra la idea de que allí los entrenadores tienen poco que hacer ante el “poder” que se otorga a las grandes estrellas, mientras que el baloncesto europeo arrastra el sambenito de que los entrenadores maniatan con sus tácticas a los jugadores. A este respecto Obradovic se defiende diciendo que no es verdad, y que “en estos años tenía problemas para decirles a mis jugadores que fueran más agresivos en ataque”, y considera que “hay que conseguir que los jugadores crean que pueden resolver su situación de uno contra uno, porque el baloncesto empieza ahí, en el uno contra uno, no todo es táctica”.

Por último, en cuanto a la importancia del tiro como parte del trabajo individual de mejora de los jugadores, “si hoy un jugador no tiene tiro es muy difícil que pueda jugar a un nivel alto, hoy en día hay jugadores a los que se les nota que no tienen confianza en tirar y es una cuestión de tirar, tirar y tirar”.

Y reconoce que los ejemplos de Petrovic o Perasovic, que dedicaban muchas horas al entrenamiento por su cuenta del tiro, es más difícil de ver hoy en día, y remarca que “nadie se ha hecho gran jugador trabajando sólo con el equipo, hay una parte que ellos tienen que trabajar solos”. Aunque también entiende que “en la vida de un jugador hay otras cosas, tienen que disfrutar de la vida, yo siempre digo a los jugadores eso, que vivan la vida, pero cuando hay que trabajar vamos a trabajar”.

Espero que algunas de estas reflexiones de un entrenador no sólo reputado por su palmarés sino también por su conocimiento del juego puedan ser de utilidad a los jóvenes jugadores y entrenadores que visitan este humilde espacio de baloncesto.


Entrevista completa de "El Juego de Naismith" a Zeljko Obradovic.

5 comentarios:

Marcos dijo...

Aun siendo cierto lo que dices he de reconocer que resulta difícil evitar dar algún tipo de recomendación a tu hijo.

Yo tengo la costumbre de ir a jugar con el, y creo que su juego a mejorado gracias a eso, y es más, creo que le gusta más el baloncesto gracias a eso. Lo que si procuro es no hacer de "entrenador" desde la grada. Le insisto en que se concentre en el partido y que haga caso a su entrenador por encima de todo. Hay padres que meten una presión a los críos brutal y a los chavales se les nota muchísimo cuando juegan.

Este fin de semana próximo tengo la f4 con el equipo del chaval y creo que las voy a pasar canutas....¿por nervios?, no, por el trabajo que supone no hacer de "father coach"...la tentación está ahí fuera...¿donde está la linea entre animar al chaval, motivarle y meterle presión?.

difícil
esto de ser padre ;-)

Jorge dijo...

Animar siempre, sobre todo cuando vienen mal dadas, y si juegas con él, pues eso, simplemente jugar.

Creo que lo más importante es que los padres se aseguren de que sus hijos están en buenas manos, es decir, con entrenadores que conocen el juego y saben enseñar.

Palabras similares a éstas de Obradovic se las leí a Messina refiriéndose también a su hijo. Fíjate si ellos sabran de baloncesto, y les dejan en paz. Aunque seguro que algún detalle cae.

No sé que le dirás a tu chaval, ni que conocimientos técnicos tienes, pero tú lo has dicho "procuro". Y con eso no basta, aunque también entiendo que la "tentación" es grande.

En cuanto a la presión. Lo tengo claro. Nunca. Al menos en minibasket, seguro. Luego dependerá del nivel en el que se compita.

Por cierto, suerte para tu hijo y que se lo pase genial.

Marcos dijo...

Gracias Jorge.

Con "meterle presión" no digo que yo le exija nada a mi hijo, en absoluto. Eso lo tengo claro, que se lo pase bien, haga ejercicio, socialice...exigencias resultadistas CERO. Me refiero a la presión que los propios críos se meten...Me explico.

Un niño siempre va a buscar la aprobación de sus padres. Desde que los llevas a su primer cursillo de natación y al hacer un buen ejercicio te dicen "¿me has visto papá?" ...

Yo antes, cuando podía, iba a verle entrenar. Desde la grada, sin hacer ningún tipo de comentario ni nada similar, eso por supuesto. Simplemente iba porque me gusta ver a los peques jugar. Disfruto. Pero noté que en cuanto el se percataba de mi presencia, se ponía como nervioso. Le pregunté y me lo confirmó. Así que dejé de ir a verle. De ese tipo de presión, totalmente involuntaria hablo.

Jorge dijo...

Esa presió la hemos pasado todos en mayor o menos medida, Marcos.

Si te gusta verle entrenar, quizá no deberías dejar de hacerlo. Con el paso del tiempo y según gane en confianza seguro que pierde esa "presión", sobre todo si sabe que tienes su apoyo y ánimo.

Saludos.

Marcos dijo...

Pues mil gracias por tus consejos Jorge, los tendré en cuenta, como todos los que escucho de quien sabe más que yo.

Ya me pasarás la minuta ;-)

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