Buscar en BA-LON-CES-TO

Mostrando entradas con la etiqueta Bill Russell. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bill Russell. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de enero de 2022

Frases de BA-LON-CES-TO (36): Bill Russell (II)

Por Jorge

Vivimos tiempos de ensalzamiento del individualismo, en la vida en general, y en el deporte en particular. Especialmente en Estados Unidos, en la NBA, se tiende a enaltecer las hazañas individuales, el “highlight” está de moda, y da igual el colectivo, lo importante parece que son las "estrellas". Un ejemplo: se alaba una actuación excelsa de un jugador, a la que por supuesto no hay que infravalorar… pero su equipo perdió el partido. ¿No va el baloncesto profesional de ganar partidos? ¿Entonces?

Hoy en esta sección de BA-LON-CES-TO traemos la frase de un jugador histórico que ya visitó este apartado a cuenta de su habilidad para los tapones: Bill Russell.

“La medida más importante de lo bien que jugué fue cuánto mejor había hecho jugar a mis compañeros”.
Bill Russell


El legendario jugador de los Celtics puede ser considerado como uno de los máximos exponentes del trabajo en equipo, del juego en equipo, de hacer lo que había que hacer para ganar. Y desde luego lo hizo muchas veces como prueban los títulos de aquel equipo de Boston cuando él estuvo en sus filas: 11 anillos en 13 temporadas.

Tal vez muchos jugadores, especialmente los más jóvenes, deberían aplicarse esta frase a la hora de desenvolverse en una pista de baloncesto, y entender así que sus actuaciones individuales no sirven de nada si no involucran a sus compañeros en el juego, y que esa será la mejor manera de tener posibilidades de éxito.

Leer más

viernes, 2 de abril de 2021

El lagunero opina… 2020-2021 (IV): Incertidumbre

Por Jorge

El lagunero adelanta su opinión este mes porque desde la última intervención se dieron muchas circunstancias que merecen la pena comentar. A la lesión de Anthony Davis (sin fecha de regreso a la vista) se sumó la de LeBron James, Marc Gasol por fin se restableció de su infección por coronavirus pero sus minutos siguen a la baja, y los rumores de traspaso se quedaron en nada, aunque llegó sin contrato Andre Dummond para fichar por el resto de la temporada.



Antes de pasar a desgranar como está la situación para Lakers y lo que se puede esperar para el futuro, hay que recordar a Elgin Baylor, antigua estrella angelina que murió el pasado 22 de marzo, y a cuya muerte se sucedieron condolencias como las de algunos de sus máximos rivales.



LeBron James

A la vuelta de la parada a mitad de temporada los Lakers ganaron sus cuatro partidos (Pacers, Warriors, Wolves y Hornets), pero LeBron James se lesionó el tobillo contra los Hawks, y desde entonces cambió el panorama. Cuatro derrotas seguidas (Atlanta, Suns, Pelicans y Sixers), y un balance de 2-5 con James lesionado. Y esas dos victorias fueron contra unos Cavs en reconstrucción, y por los pelos contra los desmantelados Orlando Magic (eso sí, que luego ganaron a los Clippers).



LeBron está de baja indefinida y algunos barajaron que lo estará en torno a las 6-8 semanas. Su lesión en otro contexto habría supuesto el final de la temporada para él, pero en su caso seguro que arriesga para intentar repetir título.

¿Quién dará un paso al frente?

Ahora que los Lakers no pueden contar con James, y Anthony Davis sigue en el dique seco (con mayor lógica si cabe dado que cualquier molestia del Aquiles puede derivar en una desastre mayor), ¿quién podría dar un paso al frente?

Dennis Schroder como manejador habitual de la bola está en su salsa, pero no es jugador que involucre demasiado al resto y va a su aire, cosa que está bien como arma ofensiva secundaria, pero ahora que se necesita algo más…

Montrezl Harrell demasiado hace bregando en la zona, hasta el punto de que se puede considerar el único jugador regular del equipo, pero claro, como jugador de intendencia es extraordinario, pero más allá de eso no parece que tenga cabeza para mucho más.

Kyle Kuzma estuvo demasiado tiempo a la sombra, y es verdad que mejoró su defensa, y hasta su aportación en facetas como la reboteadora, pero la energía ofensiva que mostró en su año “rookie” parece demasiado lejana. Ahora cuesta verle jugar al poste, cuando puede tener ventaja física con muchos de sus emparejamientos, no se le ve como antaño tirando ganchos en carrera, por no hablar de las dudas sobre su tiro, que fueron aumentando con el paso de las temporadas, y es irregular como pocos. Para muestra el siguiente vídeo que no deja de ser una acción anecdótica, pero que no invita al optimismo.



Marc Gasol como jugador veterano podría ayudar en esta situación, pero su entrenador no confía en él. Hasta su infección por coronavirus jugaba 20 minutos por partido, y a su vuelta se dijo que lo haría con ¡minutos limitados! El caso es que Andre Drummond acaba de llegar, y de momento en el único partido con los dos disponibles dejó a Gasol en 6 minutos… y porque el fichaje se quedó casi inédito en la segunda parte por un problema en un dedo de un pie.



Por cierto, Drummond es muy buen fichaje si tenemos en cuenta sus credenciales hasta ahora, pues es el mejor porcentaje de rebotes ofensivos de la historia de la NBA (eso sí, no olviden que la diferencia entre rebotes defensivos y ofensivos no se registró hasta la temporada 1973-74, es decir, después de las épocas doradas de Bill Russell y Wilt Chamberlain), y tiene una presencia defensiva en la pintura que puede ayudar mucho. En ataque es un jugador que no necesita de muchos toques para sumar, y seguro que tiene ganas de aprovechar esta oportunidad de jugar en un contendiente al anillo, así que habrá que esperar que esa molestia en el pie sea leve y pueda sumar en lo que resta de temporada.

Incertidumbre

Con este panorama, los seguidores angelinos sufrimos viendo la debacle del equipo, porque más allá de las derrotas, que también se podían producir con las estrellas en el equipo, duele ver como nadie, tampoco el entrenador, dan un paso al frente para tratar de mejorar el juego y los resultados.

El sistema de juego NBA basado en las estrellas que hacen y deshacen a su aire provoca que cuando salen de la partida el resto tiene que dar un paso al frente y asumir una responsabilidad a la que no están acostumbrados. Nada que ver con el baloncesto FIBA donde los mejores jugadores juegan más minutos, pero no lo hacen por decreto, y tan pronto tienen un mal día su puesto lo ocupan otros. De esta forma se mantiene un núcleo de jugadores que siempre están “enchufados” y no dependen de la “inspiración” de la superestrella.

Po su parte, el entrenador Frank Vogel tampoco encontró hasta ahora muchos cambios de juego bajo estas circunstancias, y para colmo la gerencia, quién sabe si bajo su consejo, no renovó a Damian Jones, que fue fichado con contratos de diez días, y que había cumplido en su rol de jugador defensivo. Por cierto, otra de esas cosas que tiene la NBA: juega como titular sus dos o tres últimos partidos… y a la calle, y si te he visto no me acuerdo. ¿Cómo se puede entender eso?

Los más pesimistas piensan que corre peligro la clasificación de Lakers para playoffs sin James y Davis, cosa que dudo, sobre todo porque en el peor de los casos pudiera llegar la opción del “play in” acabando en la décima posición. Ahora la incertidumbre es máxima, y habrá que ver cómo evoluciona el calendario y los resultados, pero la esperanza de los seguidores pasa porque las dos superestrellas jueguen los últimos partidos de la temporada para tener algo de ritmo competitivo, y así tener luego posibilidades de remontar el vuelo en los playoffs a la búsqueda de revalidar título.

Leer más

miércoles, 11 de marzo de 2020

El lagunero opina… camino de la recta final de la temporada 2019-2020

Por Jorge

La temporada llega al momento decisivo que además de definir los puestos definitivos de postemporada, supone el tiempo de afinar la forma para afrontar los playoffs con las mejores garantías posibles. Y los Lakers jugaron en las últimas semanas contra los equipos llamados a disputar el título este curso (Boston, Philadelphia, Milwaukee, Clippers) y salieron victoriosos… ¿camino del mejor récord de la liga?

La vuelta al juego tras el fin de semana de las estrellas se produjo en casa frente a los Grizzlies, con un buen inicio de McGee con varios tapones, pero con 3 faltas (y otras dos rápidas de su sustituto: Howard) unido a un percance físico de Davis en el primer minuto de juego, que dejaba colgado el juego interior angelino. Sin embargo no lo aprovecho Memphis que siempre estuvo por detrás en el marcador. Y es que Davis volvió al juego y en la segunda parte fue decisivo acabando con 7 de los 14 tapones totales del equipo que sirvieron para paliar las múltiples pérdidas de balón que metieron en el partido a los Grizzlies pero que no pudieron superar a L.A. (117-105).



Luego llegaron los Celtics al Staples, con Bill Russell mostrando sus respetos a la figura de Kobe Bryant portando su camiseta, y el partido comenzó con control local gracias a los grandes minutos de Rondo (sobre todo en el pase) y de Kuzma en la primera rotación de banquillo para dar ventaja a Lakers en el primer cuarto (28-19), pero Boston reaccionó de la mano de Jayson Tatum que anotó 18 puntos en el segundo cuarto, y otros tantos en el tercero para igualar el marcador (87-87) antes de jugarse el último periodo en el que Lakers ganó por los pelos (114-112) pese a la importante baja de Kemba Walker en los Celtics.

El siguiente rival serían los Pelicans con Zion Williamson que jugaba por primera vez ante los Lakers, y LeBron James pareció darle la bienvenida anotando su mejor marca de la temporada (40 puntos con 5 triples) para conseguir la victoria (118-109).



Un par de días después y lejos de L.A. pero ante un fácil rival esta temporada, Golden State, LeBron tuvo descanso, y si bien los locales mantuvieron el partido igualado en la primera parte, en la segunda no pudieron hacer nada frente a Davis y Kuzma que lideraron la ofensiva angelina para ganar el partido cómodamente (86-116).



Los partidos como visitante continuaron en Memphis, y se jugó a medio gas desde el inicio (los primeros puntos llegaron tras casi cinco minutos de juego) como si se estuviera reservando fuerzas sabiendo que luego vendría otra partido en “back to back”. Sin embargo la “táctica” salió mal con muchas pérdidas de balón y concediendo muchas segundas oportunidades a unos Grizzlies que ganaban con facilidad (105-88) con un gran Ja Morant.



Mientras LeBron James dejaba un par de detalles de soberbia más propios de sus inicios y no del veterano jugador que es… simulando en un golpe que no era para tanto, o anotando un 2+1 y gesticulando con chulería frente al banquillo de Memphis al final del partido… cuando se perdía sin remisión para cortar el récord de 18 victorias seguidas fuera de casa contra equipos de la misma conferencia.



La minigira fuera del Staples terminaba jugando otra vez con New Orleans sin Anthony Davis (ni Caruso) en un partido que fue igualado en todo momento pero con los locales por delante ligeramente en la primera parte, y con los Lakers en la segunda definitiva para acabar con vitoria (114-122) con un triple doble de LeBron James (34-12-13) para hacer frente a la máxima anotación como profesional de Zion Williamson.



La vuelta a L.A. traería un duro rival como Philadelphia… venido a menos por las ausencias de tres titulares (Embiid, Simmons y Richardson) que sin embargo se las tuvo tiesas a unos Lakers que de no ser por un arreón al final de la primera parte comandado por un excelente Anthony Davis (37 puntos al final) hubiese sufrido más de la cuenta para conseguir la victoria (120-107).



Luego llegaron los Bucks y el juego comenzó con más fallos que aciertos (3 de 25 en triples en el primer cuarto entre los dos equipos), y los angelinos se vieron bajo las cuerdas en la primera parte cuando en el segundo cuarto Davis y Howard se iban al banquillo con 3 faltas. Sin embargo un parcial de 18-0 en tres minutos del tercero más un par de buenos 1x1 de LeBron James contra Antetokounmpo, dieron una buena ventaja al final del tercer cuarto (87-76), y aunque Milwaukee intentó reaccionar, Davis con 13 puntos en el último periodo rubricó la victoria de Lakers (113-103).



La racha de partidos en la cumbre llegó con el derbi angelino frente a los Clippers que fue un partido de trincheras. Empezó con más errores que aciertos también, con Davis fallando demasiados tiros abiertos pese a que llegaría a los 15 puntos en la primera parte para mantener a Lakers en el partido ante el empuje de los locales (53-49).

Y la segunda sería otra historia aplicados en defensa para conseguir las mayores ventajas en el último cuarto y conseguir una victoria de mérito (103-112) con todos los focos apuntando a Anthony Davis y LeBron James como jugadores decisivos, pero me quedo con el gran partido de Avery Bradley y algunas buenas canastas de KCP en el último cuarto, y es que la diferencia en este tipo de partidos a mi juicio está en los secundarios.



Lo peor:

El estado de forma mejorable de Danny Green, que a veces deja algunos detalles (no solo con el triple, también ayudando en rebote y sobre todo en defensa), pero que está lejos del jugador que se esperaba…

…y el ostracismo que me parece que vive Quinn Cook, un jugador que por supuesto no es una estrella, pero que sabe codearse en momentos de exigencia como demostró en los Warriors, y que sin embargo aquí no rasca bola, y ahora con la llega de Markief Morris y Dion Waiters menos. Por cierto, ¿tenía Lakers la necesidad de estos fichajes a estas alturas de la temporada? Morris me gusta y de momento aunque con un papel menor algo ayuda, pero Waiters no parece la mejor cabeza a meter en un vestuario que juega por el campeonato. Veremos, pero no me gusta nada.

Que todo apunte a que McGee y Howard parece que verán su protagonismo más reducido (si cabe en el caso del primero) en playoffs, y creo que son fundamentales en defensa pero también para conseguir algunos “puntos gratis”.

Los mencionados gestos de chulería y de queja que mostró LeBron en la derrota en Memphis que nos devuelve una versión que pensábamos que ya quedaba muy atrás en el tiempo. Esperemos que no vuelvan en el futuro inmediato porque eso será buena señal para Lakers.

Lo mejor:

Las victorias que meten matemáticamente a Lakers en playoffs después de siete años sin jugarlos (2013).

Para un equipo que aspira a ganar el anillo nada mejor que seguir ganando, y en este caso con mayor motivo si se gana a equipos que estarán en la pelea final. Eso sí, habrá que ver qué pasa en playoffs pero tengo mis dudas de que los Clippers sean ese equipo tan peligroso del que muchos hablaron al principio de temporada… y siguen hablando ahora. Nadie duda de la calidad y el empuje de Leonard y George, pero sus acompañantes, rachas puntuales de Lou Williams aparte, no me parecen tan llamativos, y para muestra es que en el último partido fue Harrell quien tiraría del carro ante el avance de Lakers, y no es que no sea un jugador de peso, pero me parece que destaca más por su físico que por su talento.

LeBron James está en la pelea por el MVP (mejor jugador del oeste en enero y mejor jugador de la última semana) y las molestias de Antetokounmpo puede que le ayuden porque éste quizá tenga que descansar más, y si los Bucks pierden algunos partidos (como los últimos en Phoenix y Denver) y Lakers consigue la mejor marca del curso (y la ventaja de campo en playoffs) lo mismo desbanca al griego cuando a estas alturas todo el mundo dice, me parece que con razón, que puede repetir galardón.

Leer más

sábado, 11 de noviembre de 2017

Los mejores números 6 de la historia de la NBA

Por Jorge

Doscientos diecisiete jugadores utilizaron el número 6 en sus camisetas a lo largo de la historia de la NBA (y ABA), de los que doce lo hacen aún en la presente temporada, siendo su jugador más importante y candidato a formar parte de esta lista de los mejores en el futuro, Kristaps Porzingis.

Como nota curiosa cabe destacar que este número está retirado en los Sacramento Kings y los Orlando Magic en homenaje a sus aficionados (sexto hombre), y en este último caso, se permitió que pese a ello fuera utilizado en la temporada 2001-2002 por el legendario Patrick Ewing.


10.- Bonzi Wells

A muchos sorprenderá la presencia de Wells en esta lista, pero sirva como pequeño homenaje a los “jail-blazers” que se quedaron sin ganar el campeonato, pero que jugaron muy buen baloncesto. Y en particular con un Wells que era capaz de anotar desde fuera, postear, ayudar en el rebote… una de esas “cabezas locas” que siempre pulularon (y pululan) por la liga, y que si bien no pondríamos como ejemplo de personalidad para ningún chaval, sí lo podría ser por su determinación y buen juego en la cancha.


Particularmente le recuerdo teniéndoselas tiesas con un joven Bryant y metiéndoselas de todos los colores en aquella famosa final de conferencia de 2000… que sin embargo fue ganada por los Lakers y que probablemente supuso la caída en picado de esos Blazers.

9.- Avery Johnson

Típico jornalero que se hacía hueco a regañadientes en la liga, este base encontró en San Antonio un espacio para su juego cerebral y defensivo como complemente ideal de sus pívots, primero con David Robinson y luego también con Tim Duncan.

Promedió 10 puntos y 7 asistencias en sus diez años con los Spurs, y allí consiguió su mayor logro con el campeonato conquistado en 1999. El equipo texano retiró el número 6 en su honor.


8.- Andrew Bogut

El paso del tiempo no hace justicia a un jugador que ahora se arrastra por las canchas, principalmente por culpa de las lesiones. Listo en la pista, fue un pívot adelantado a su tiempo capaz de hacer muy buena lectura del juego, excelente pasando y con buen juego de pies en la pintura.

No cumplió las altas expectativas puestas en él cuando fue elegido número uno del draft por los Bucks en 2005, pero lo cierto es que tuvo años muy sólidos en Milwaukee (en el mejor quinteto rookie en su año de debut), siendo elegido en el tercer quinteto ideal del año en su mejor temporada como profesional en 2009-10 (16 puntos y 10 rebotes por partido).

Luego ya en un papel más secundario pero no menos importante fue seleccionado para el segundo mejor quinteto defensivo en 2014 formando parte de los Golden State Warriors que ganaron el anillo aquel año.


7.- Eddie Jones

Hay que ser muy aficionado a la NBA, y a los Lakers en particular para recorder a “Mr. Jones”. Su presencia en esta lista sirve de homenaje también a esos jugadores “tímidos”, lo que vendría a ser ahora un Kawhi Leonard (salvando las distancias, claro), que sin hacer ruido cada noche destacaban añadiendo además algo de espectacularidad al juego.

Jones era un escolta de tiro irregular pero destacado por su condición atlética que tenía en la defensa y el contraataque sus mayores virtudes. Siempre jugó con el número 6 en Lakers, Hornets, Heat, Grizzlies, y Mavs.

Tres veces “All Star”, fue elegido en el mejor quinteto en su año rookie además de ganar el MVP del partido del desafío de los novatos del “All Star” en su año de debut en la liga (1995). Consiguió su mejor promedio anotador con 20 puntos por partido en 1999-2000, y le valió para ser elegido en el tercer mejor quinteto de la liga. También por sus cualidades defensivas fue seleccionado para formar parte del segundo mejor quinteto defensivo en tres ocasiones.


6.- DeAndre Jordan

Mejor jugador de lo que aparenta su fortaleza física y su pobre porcentaje en el tiro libre (62% hasta la fecha), Jordan es un pívot que destaca por su capacidad atlética que le permite correr muy bien la pista y meter dentro del aro todos los balones que vuelan por encima del aro. Además su fuerza e intimidación defensiva le hacen uno de los mejores jugadores defensivos del momento.


Todavía en plenitud y con opciones de mejorar su palmarés, fue elegido para jugar el partido “All Star” en 2017, lideró la liga en rebotes y porcentaje de tiro en varias ocasiones (¡el mate es un tiro de alto porcentaje!), y fue seleccionado para el mejor quinteto defensivo en una ocasión y otra para el mejor quinteto de la liga (2016).

5.- Walter Davis

Fino estilista y clásico jugador de finales de los 70 y los 80, anotador rápido y con buena mano en la suspensión, jugó toda su carrera con el 6 a la espalda, teniendo sus mejores años en los Phoenix Suns (más de 20 puntos por partido), donde aún es el máximo anotador histórico de la franquicia.

Rookie del año en 1978, jugó seis partidos “All Star”, y formó parte del segundo mejor quinteto de la liga en dos ocasiones. Ganador del oro olímpico con la selección estadounidense en 1976, Phoenix retiró el 6 en su honor.


4.- Neil Johnston


Uno de esos jugadores del que muy pocos se acuerdan por jugar en tiempos poco menos que de los pioneros (los 50) y en otro baloncesto, pero que fue un gran pívot (2,03 m, un “gigante” entonces) que jugó toda su carrera con el número 6 en los Philadelphia Warriors.

Sus logros más destacados fueron: seleccionado para jugar seis partidos del “All Star”, elegido en cinco ocasiones para el mejor quinteto de la temporada, máximo anotador en tres ocasiones (la última vez en 1954-55 también sería el líder en rebotes de la liga), y campeón de la liga en 1955-56.

Terminó su carrera con promedios de 19 puntos y 11 rebotes, y entró en el “Hall of Fame” a título póstumo en 1990.

3.- LeBron James


El recuerdo general de James está con el número 23 (Cleveland), pero lo cierto es que de momento su mejor palmarés lo consiguió utilizando el número 6 en los Miami Heat, donde jugó cuatro finales de la NBA y ganó dos campeonatos y sus respectivos MVP (2012 y 2013) además de varios premios de mejor jugador de la liga.

De manera excepcional, otra vez, aunque no cumple los requisitos que marqué al inicio de esta serie de entradas sobre los números de los jugadores (5 temporadas en un mismo equipo con ese número o al menos diez en diferentes equipos), James merece estar en esta lista por lo que hizo con ese número a la espalda.


Jugador orquesta encargado de subir la bola, dirigir el ataque, pasar, tirar, rebotear, jugar al poste, correr el contraataque, defender, culminar ataques con alley oops espectaculares… un jugador que marca una época en la NBA.

2.- Julius Erving


¿El jugador más espectacular de la historia del baloncesto? Seguramente para muchos. Opiniones al margen, lo que es seguro que fue un punto de inflexión del baloncesto como uno de los pioneros del juego aéreo. Además su figura retrotrae a la época mágica de los 70 y el baloncesto de la ABA.

El “Doctor J” (apodo que tiene desde su época del instituto gracias a un amigo) es de los pocos jugadores que triunfó en la ABA y luego en la NBA, consiguiendo títulos individuales y colectivos en una y otra liga. Campeón en la ABA con los New York Nets (1974 y 1976) y con los Philadelphia 76ers en la NBA (1983).


MVP de la temporada regular en la NBA y en la ABA, también fue dos veces MVP del “All Star” en la NBA. Seleccionado entre los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA con motivo del 50 aniversario de la liga en 1996, tiene su número 6 retirado en Philadelphia (también el 32 en los Nets), e ingreso en el “Hall of Fame” en 1993.


1.- Bill Russell


Once campeonatos ganados en trece temporadas como profesional, los dos últimos ejerciendo de entrenador-jugador. No hace falta añadir más méritos para que Bill Russell encabece este listado de los mejores números 6 que jugaron/juegan en la NBA.

Más allá de méritos deportivos, Russell está muy por encima del resto por lo que significó para el baloncesto en su momento (protagonizando una estupenda rivalidad con Wilt Chamberlain, por ejemplo), por liderar a uno de los equipos más importantes de la historia del deporte (los Celtics de los 60), y por representar unos valores deportivos aún hoy en día, que bien debieran ser tomados como ejemplo por el resto, renunciando al protagonismo individual en beneficio del bien colectivo de su equipo.


Por supuesto su número fue retirado en Boston y es miembro del “Hall of Fame”, y para hacernos una idea de su importancia, actualmente el premio al MVP de las finales de la NBA lleva su nombre en su honor.

Leer más

lunes, 16 de diciembre de 2013

Frases de Baloncesto (20): Bill Russell

Por Jorge

El premio al mejor defensor del año en la NBA suele entregarse a los pivots en buena parte por la estadística de rebotes y sobre todo por los tapones. La prueba que lo demuestra es que a lo largo de la historia este galardón fue otorgado en más de la mitad de las ocasiones a jugadores que destacaron en la faceta taponadora: Mark Eaton, Hakeem Olajuwon, Dikembe Mutombo, Alonzo Mourning, Ben Wallace, Marcus Camby, Dwight Howard y Tyson Chandler.

Si bien me parece algo injusto porque existen “pequeños” que son muy buenos defensores aunque no se vea reflejado en los números, la frase de esta nueva entrega de la sección “Frases de Baloncesto” corre a cargo de uno de los mejores, si no el mejor, pivot defensivo de la historia del baloncesto y que nunca ganó ese premio porque se instauró en la temporada 1982-1983:

"La idea no es taponar todos los lanzamientos, sino hacerle creer a tu oponente que puedes hacerlo."
Bill Russell

Sin duda, estas palabras de Russell son la mejor definición de lo que es la capacidad de intimidación de los grandes pivots, y que va más allá del número de tapones.

En el siguiente video se puede ver un reportaje sobre la habilidad que tenía el legendario pivot de los Celtics a la hora de taponar a los rivales y tomar una ventaja psicológica frente a sus rivales que le permitía crear auténtico pavor entre los atacantes que le rondaban:


A esta frase habría que añadir otro comentario que en una ocasión le escuché al jugador que más anillos de campeón ha ganado (once, dos de ellos como jugador-entrenador) en la historia de la NBA, y en la que decía que lo importante del tapón no era tanto que no anotase el equipo contrario como recuperar la pelota. Y por ello siempre intentaba más que mandar espectacularmente el balón lejos de su aro (algo muy frecuente hoy en día), cogerlo para así iniciar el ataque de su equipo. Ese debería ser el objetivo real de los buenos taponadores, recuperar la pelota.

El record de tapones totales a lo largo de la historia de la NBA es de 3830, y corresponde a otro intimidador de las zonas que destacaba por su timming de salto, es decir, por saber cuando debía saltar sin caer en fintas de tiro, Hakeem Olajuwon. Sin embargo la NBA no empezó a anotar las estadísticas de tapones hasta la temporada 1973-1974, y por tanto con jugadores como el propio Russell o incluso Wilt Chamberlain ya retirados. De haberse tomado nota antes de esta estadística, no me imagino los números estratosféricos que podrían haber acumulado estos pivots a lo largo de su carrera. Seguramente inalcanzables.

Leer más