Buscar en BA-LON-CES-TO

Mostrando entradas con la etiqueta Deportividad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Deportividad. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de febrero de 2026

En la NBA también se defiende desde el banquillo

Por Jorge

La NBA suele ser tomada como la mejor competición de baloncesto del mundo, pero también tiene algunas fallas, ciertos puntos en los que puede mejorar. Y uno de ellos está en el banquillo. Concretamente en el comportamiento de los jugadores en él.

Hace casi seis años expliqué que dice el reglamento FIBA al respecto del banquillo, y mostraba situaciones llamativas de jugadores que se levantaban de él para provocar el error de un rival o de un compañero en el pase.

Los tiempos cambian y. aunque recomendable, tampoco es necesario que los jugadores permanezcan sentados como si fueran estatuas sin vida. Que animen a sus compañeros o que disfruten de alguno de sus aciertos está bien. Ahora, “defender” un tiro ante la pasividad arbitral ya parece excesivo.



Parece obvio que al triple anotado del vídeo le debería haber seguido una técnica al jugador que trato de molestar, sin éxito, al tirador rival.

Una cosa es jugar en el patio del colegio o en la calle y utilizar todas las triquiñuelas posibles para desestabilizar al rival y provocar su fallo, y otra hacerlo en una competición oficial. Y, ojo, porque esa acción es más corriente de lo habitual en aquella liga, y no habla, a mi juicio, muy bien de la educación deportiva de algunos de sus jugadores. ¿Hasta cuándo permitirá la NBA ese tipo de comportamientos?

Leer más

lunes, 11 de noviembre de 2024

Protestas arbitrales (I): perder el tiempo o ayudar al arbitraje

Por Jorge

El deporte ofrece demasiadas imágenes de protestas a los árbitros. Los jugadores, el público y los entrenadores nunca se equivocan, pero los árbitros son todos muy malos a juzgar por esas imágenes, cuando la realidad es que dada la dificultad de su labor, me parece que demasiado aciertan.

Los lectores habituales del blog saben de la querencia que tengo a defender la labor arbitral, y aunque eso no quiere decir que no haya protestado alguna vez, o que me queje en ocasiones por considerar que se han equivocado, lo que tengo muy claro es que un resultado nunca depende del arbitraje.

A veces un partido de baloncesto se decide por una jugada, por una canasta, por un punto, y si por el camino hubo decisiones arbitrales cuestionables, siempre tenemos la tendencia a considerar que se perdió por culpa del arbitraje. Pero no es verdad. En el baloncesto se dan tal cantidad de decisiones, por parte de jugadores, entrenadores y árbitros, que el resultado no deja de ser una confluencia de aciertos y errores de todos ellos, y si tenemos en cuenta que el juego es de los jugadores, ellos son los máximos responsables de la victoria o la derrota.

Los árbitros no tiran a canasta, no deciden si tienen que pasar o tirar, no tienen que defender a un tirador o hacer una ayuda defensiva desde el lado contrario. Y reducir el resultado a las decisiones arbitrales es una equivocación que seguro que sirve para esconder demasiados errores propios.

No me canso de poner siempre el mismo, y sencillo, ejemplo. ¿Cuántos tiros libres falla un equipo en un partido? ¿Depende eso de los árbitros? Y podríamos poner más ejemplos.

Comer la oreja al árbitro
La ACB suele difundir, en una iniciativa muy interesante, vídeos donde se capta, gracias al uso de micrófonos, los audios de conversaciones entre jugadores o entrenadores y los árbitros durante algunos partidos, y la verdad es que es bastante sonrojante la cantidad de protestas a las que están sometidos, y sobre todo de comentarios que pretenden influir en sus decisiones arbitrales.



Un clásico es el entrenador que, como se dice vulgarmente, le “come la oreja” al árbitro con la peregrina idea de que así puede influir en su labor, como si los árbitros no se dedicaran a pitar o dejar de pitar sencillamente lo que ven o dejan de ver. Y ya el colmo de esta “iniciativa influyente” está en forzar una técnica con esa intención de cambiar la tendencia del arbitraje.

Estaría bien disponer de alguna estadística, ahora que se cuantifica todo, acerca de esa consecuencia de la técnica forzada para ver si realmente se produce algún cambio, o simplemente es poco menos que una especie de superstición sin ningún sentido, que es lo que me parece a mí. Pues uno puede entender que tales giros arbitrales se den en una liga municipal, pero en el baloncesto profesional… suena más a excepción que a una regla no escrita.

Psicología deportiva y concentración
Contrasta entre los jugadores que muchos nunca hacen falta, por clara que sea esta, a juzgar por sus protestas, hasta el punto de que algunos insisten y por sus gestos se puede deducir que su concentración dejó de estar en el juego para centrarse en una especie de rivalidad sin sentido con los árbitros que no deja de ser unn pérdida de tiempo.



El arbitraje deportivo tiene un componente subjetivo inevitable, que tiene que ver con lo que se ve y lo que se aprecia, que no siempre es igual para todos. Por cierto, aunque nos sorprenda cuando vemos las repeticiones en una retransmisión televisiva, la velocidad del juego o un simple despiste, impide que un árbitro vea una acción que parece clarísima, o simplemente puede que la interprete de manera distinta a como cree un jugador o entrenador. Y hay que aceptarlo. Es parte del juego.

Ahora bien, perder el tiempo protestando o perdiendo los papeles no parece la mejor decisión si quieres seguir jugando bien. Y es que ya lo dicen los psicólogos deportivos. Céntrate en aquello que depende de ti. Si el árbitro falla o acierta es cosa suya, el jugador sólo puede jugar, y el entrenador tiene que entrenar, pero protestar, gesticular o hacer aspavientos tiene poco sentido.



Ayudar a los árbitros
El buen deportista debe hacer gala de su deportividad, y en relación con el arbitraje, tanto jugadores como entrenadores deberían ayudar a los árbitros en lugar de complicarles todavía más su tarea.

Ejemplo de ayuda lo tenemos cuando un jugador reconoce rápidamente una falta (incluso cuando no tenga claro que lo sea), y hasta si es relativamente dura, se disculpa con el adversario para evitar cualquier tipo de altercado.



Otro ejemplo que ayuda tiene que ver con algunas declaraciones que hacen los protagonistas defendiendo su labor, como vemos en el siguiente vídeo del jugador de la NBA, Shai Gilgeous-Alexander:



Por último, en las redes sociales suelen incluirse más críticas que alabanzas hacia el trabajo arbitral, pero a veces tenemos excepciones que conviene resaltar, como en el siguiente caso protagonizado por un entrenador de Primera FEB, que después de un partido colgó el vídeo de una jugada que fue objeto de protestas y hasta técnica, y el mismo reconocía el acierto arbitral pidiendo perdón.

Leer más

sábado, 11 de noviembre de 2023

Ganar con trampas

Por Jorge

“Aunque sea de penalti, injusto, y en el último minuto”. Hace tiempo, no sé ahora, cuando era futbolero, se decía mucho esa frase entre la gente del fútbol cuando se deseaba la victoria. Puede que hasta la dijeran los entrenadores, no me acuerdo bien.

Hoy Zunder Palencia y UCAM Murcia juegan en una nueva jornada de liga ACB. Y, para mí, la noticia indirecta sobre este partido se produjo hace una semana cuando el entrenador del equipo visitante, “Sito” Alonso, hizo unas declaraciones que se parecen a aquella frase inicial.

Durante la rueda de prensa pospartido tras la victoria del equipo murciano, ante Baxi Manresa, Alonso dijo:

“Si tú piensas que cualquier grupo de aficionados le va a dar más importancia que yo al partido de Palencia… primero Manresa, hemos ganado a Manresa, vamos a corregir los errores de Manresa, y el partido de Palencia es vital. ¿Por qué? Porque es el siguiente”. (…)

“El objetivo mío es ganar a Palencia como sea. Más objetivo importante como ese no hay. Como sea. Con trampas. Como quieras. Pero ganando. Ese es mi objetivo fundamental en Palencia. Vamos a ver si lo conseguimos. Los jugadores piensan lo mismo. Todo el mundo piensa lo mismo (…).”

Estas palabras las escuché de pasada esta semana en varios podcast de baloncesto, y ante el estupor inicial por aquello de “con trampas”, pensé que no podía ser, y quise buscar el momento en el que el entrenador dijo esas palabras para conocer también el contexto. Y en el canal de Youtube de UCAM Murcia se pueden escuchar, y ver esa rueda de prensa completa con la pregunta del periodista que da lugar a esa respuesta (minuto 16.33 hasta el 18):



A juzgar por la gestualidad del entrenador parece claro que lo que quiere decir es que tienen que ganar este partido sí o sí, y sólo su énfasis debió jugarle una muy mala pasada, porque no me parece a mí que con trampas sea una manera correcta de ganar, y dudo que él piense así.

Verdad es que en el baloncesto profesional la victoria es fundamental por lo que supone para jugadores, entrenadores, afición, club, etc., pero habría que pensar que es una pena que ganar esté por encima de todo, incluso de la deportividad.

Vaya por delante que “Sito” Alonso me parece un muy buen entrenador, que sabe mucho (y lo comparte en numerosos clinics que se pueden ver por Youtube), y que tiene una larga trayectoria al máximo nivel en los banquillos. Si bien, a veces, es algo “guerrero” con su gestualidad y sus palabras.

Esas declaraciones son un claro ejemplo de que un profesional tiene que tener cierta mesura y cuidado en sus comunicaciones públicas, porque sus palabras se pueden malinterpretar, y hasta dejarle en mal lugar, a él y a su deporte.

Algunos piensan que los deportistas más famosos, los profesionales que se pueden ver, leer o escuchar en los medios de comunicación, son ejemplo de comportamiento para muchos jóvenes, y si bien para mí no tiene que ser así necesariamente porque todos pueden cometer algún patinazo, sí deben tener cuidado con lo que hacen o dicen porque a lo mejor alguien si les toma como modelo.

¿Qué pensará un joven entrenador que escucha esas palabras de “Sito” Alonso? Y no digamos, de los jóvenes aficionados.

El deporte debe, o por lo menos intentarlo, ser ejemplar, y utilizar esas palabras me parece un error. Y es verdad que en el deporte también existe la hipocresía, como por ejemplo, cuando un tenista que gana un punto porque al final su pelota toca la red y cae muerta en el campo rival, hace un gesto de disculpa con el adversario… pero el punto se lo queda para él (a lo mejor sería más deportivo que pidiera al árbitro que anulara ese punto). En cualquier caso, la suerte siempre es un factor en el deporte como en la vida, y los deportistas también quieren que esté de su lado. Ahora bien, de ahí a que se diga que se quiere ganar aunque sea con trampas…

Insisto, a mí me parece que fue un lapsus del entrenador del equipo murciano, su objetivo es ganar como sea… pero no necesariamente con trampas, porque nadie quiere jugar contra un tramposo, y desde luego no es nada deportivo ganar con trampas. Pero es que incluso aunque lo pensase, tendría que haberse mordido la lengua.

Leer más

martes, 2 de noviembre de 2021

Levantar a un rival: falta de deportividad en la NBA

Por Jorge

La NBA es considerada la mejor liga de baloncesto del mundo. Desde fuera da la impresión de que su organización es modélica, y desde luego, sabe vender su producto ofreciendo las mejores imágenes de baloncesto, gracias a muchos de los mejores atletas y jugadores del planeta.

Ahora bien, no todo es ejemplar, y prueba de ello son algunas trifulcas que se producen en los partidos, y ni que decir tiene que el comportamiento fuera del pista de muchos de sus jugadores deja que desear, fruto en ocasiones de su pobre educación. Así llama la atención el “cursillo” que tienen que hacer todos los novatos previo acceso a la liga, donde se enseña a los “rookies” a desenvolverse en situaciones que para los jugadores internacionales son llamativas.

Siguiendo con esos matices que no dejan en muy buen lugar a la “mejor liga del mundo” quiero recuperar un tipo de acción muy común en los partidos NBA. Resumiendo, jugador que se va al suelo en un lance del juego, y una regla no escrita que dice que no puede ser ayudado a levantarse por un adversario. De hecho, recuerdo que hace varias temporadas al jugador español “Willy” Hernángomez, un compañero le afeó esa conducta, y lo peor es que hizo efecto.

Curiosamente, la NBA entre los muchos premios que reparte al final de una temporada, está el del jugador más deportivo (NBA Sportsmanship Award), que lleva el nombre de Joe Dumars, leyenda de los Detroit Pistons que fue el primero en recibir este reconocimiento (temporada 1995-96).

Por fortuna este no es un escenario habitual en el resto del baloncesto fuera de la NBA, aunque la internacionalización de aquella liga conlleva que algunos de sus jugadores luego repliquen ese comportamiento en el baloncesto internacional. Y traigo aquí un ejemplo.

Durante un partido amistoso que jugó la selección española frente a Francia en París el verano pasado, como parte de la preparación para la disputa de los juegos olímpicos, en un momento del juego Sergio Llull se fue al suelo, y Andrew Albicy le ofreció la mano para ayudarle a levantarse, y el jugador hasta entonces de los Brooklyn Nets y ahora de los Atlanta Hawks, Timothé Luwawu-Cabarrot, apartó a su compañero para que no le ayudase. A Llull le levantaron un par de jugadores españoles, pero le dedicó un pulgar arriba a Albicy, y le dejó un recado verbal al antideportivo de Cabarrot. Y repito, se trataba de un partido amistoso.



Por el contrario, también tengo otro ejemplo de uno de esos jugadores internacionales, Rudy Gobert, que en los pasados juegos olímpicos sí le ofreció ayuda a Devin Booker, y este sin embargo ni le miró, rechazando esa “asistencia”. Que se puede entender el enfado por haber recibido una falta dura, pero rechazar ayuda para levantarte…



La NBA es la mejor liga del mundo por su juego, pero a veces deja que desear por su comportamiento, y debido a su exposición mundial algunos de sus gestos antideportivos pueden extenderse por el resto del baloncesto. Ojalá no sea este el caso y que los más jóvenes no “aprendan” este tipo de conductas que consideran que al “enemigo ni agua”.

Leer más