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lunes, 16 de septiembre de 2024

Resaca olímpica (y III): Oro USA y distancias NBA-FIBA

Por Jorge
Termina la serie de BA-LON-CES-TO sobre la resaca olímpica para abordar en esta tercera entrega el tema sobre el que más se debatió, y que no es otro que la eterna comparación con el “Dream Team” y las distancias mayores o menores entre baloncesto NBA y FIBA. Todo ello a raíz de un oro olímpico estadounidense más “currado” de lo habitual pese a llevar en su plantel a muchos de los mejores jugadores de la liga, con especial mención a tres leyendas como Stephen Curry, Kevin Durant y LeBron James.

Oro olímpico sufrido
El equipo “yankee” las pasó canutas en semifinales frente a Serbia, y luego en el último partido contra Francia algo menos, pero con el equipo galo llegando al final del partido con opciones de victoria, rotas por la definitiva exhibición triplista de Curry:



Por cierto, ese último triple es un claro ejemplo de un “mal tiro”, por selección que no por ejecución… si quien lo tira no fuese él. Pues como vemos en la siguiente imagen, tenía dos compañeros libres a su izquierda a los que pudo haber pasado para que se hiciera un tiro liberado más “cómodo”. Y, este comentario, va para todos esos jugadores, especialmente para los jóvenes que están aprendiendo, que cualquiera no puede hacer ese tipo de tiros, y que una cosa es que seamos tiradores, y otra anotadores como suele pasar con Curry.



Distancias FIBA-NBA más cortas
El apurado oro olímpico conllevó el debate sobre la distancia que separa el baloncesto NBA y el baloncesto FIBA, y aunque esta es una cuestión difícil de dirimir, podemos basarnos en dos puntos para concluir que, sí, la distancia se fue acortando hace ya unos cuantos lustros.

Uno de esos puntos es que ahora los mejores jugadores de la NBA no son estadounidenses (Nikola Jokic, Luka Doncic, Shai Gilgeous-Alexander, Giannis Antetokounmpo), aunque “fichen” alguno como Joel Embiid. Además, los últimos seis premios de MVP fueron a parar a alguno de esos jugadores, y el mejor quinteto de la liga el pasado curso incluyó a esos jugadores mencionados entre paréntesis.

Y a ese punto se puede añadir que la globalización del producto NBA hace que el resto del mundo conozca aquel baloncesto, a sus jugadores, sus métodos de entrenamiento, y al final se genera así una confianza que luego se puede trasladar al juego, cosa que no ocurría en el pasado cuando la NBA era un territorio casi desconocido para el resto.

“Dream Team” vs. Resto USA
Que a otras selecciones posteriores se les añadiera el mismo apelativo que a la primera selección con jugadores NBA les hizo un flaco favor, porque como el original no hubo ni habrá ninguna. Un equipo que incluía a Larry Bird, “Magic” Johnson y Michael Jordan como capitanes fue tremendo. Tres de los mejores jugadores (y mayores iconos) de la historia del baloncesto.

Dicho eso, habría que mirar aquel mítico equipo con la perspectiva que da el tiempo, porque jugaron de maravilla (la videoteca no miente), pero las circunstancias fueron otras, lo que me lleva a decir que tuvieron algunas “ventajas” frente a las siguientes selecciones.

Por un lado el nivel del resto de equipos no era tan alto como ahora, no olvidemos que pocos eran los jugadores del resto de selecciones que habían pisado la NBA, y muchos menos los que lo habían hecho a buen nivel. Y a eso se le unía las recientes separaciones nacionales que dispersaron el talento de potencias como la URSS y Yugoslavia, que tal vez de jugar unidos hubiesen podido hacer más frente a aquel equipo de ensueño.

Por otro lado, la admiración que tenían sus rivales por todos los componentes de aquella selección estadounidense, como se podía comprobar por los continuos gestos de camaradería y las peticiones de foto conjuntas al final de los enfrentamientos, que hasta incluso algunos jugadores de banquillo tomaban esas fotografías mientras se disputaban los partidos, jugó a su favor. Así pues, muchos jugaron contra el “Dream Team” casi derrotados de antemano, y así pudieron jugar “a medio gas”, hasta el punto de no tener que pedir ningún tiempo muerto en toda la competición.

Luego si vamos jugador por jugador, el palmarés y la trayectoria de los miembros del “Dream Team” es increíble… pero no muy lejos de muchos de los que conformaron equipos posteriores, y si hablamos puramente del juego, tenemos que recordar que salvo Jordan que llegaba a la cita olímpica como vigente campeón NBA, los otros dos estandartes de aquel equipo estaban lejos de su mejor baloncesto. Bird se retiró después de jugar en Barcelona por culpa de sus problemas de espalda. Y “Magic” se perdió varios partidos, y aunque llevó muy bien la manija del equipo, no era el mismo después de llevar una temporada ya retirado por culpa del VIH.

Así pues será difícil que vuelva a haber un equipo tan mítico como aquel “Dream Team”, por la coyuntura que se vivió entonces, y si bien ningún equipo se podrá comparar con él en ese sentido, sí los habrá, como los hubo, que tengan jugadores del mismo nivel o superior al momento de disputarse la competición, y que, por tanto, jugarán mejor… aunque sus victorias (si las consiguen, ojo) no sean tan apabullantes por el hecho de tener que hacer frente a una mayor competencia por parte de sus adversarios, y por no gozar de la “reverencia” generalizada.

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viernes, 11 de enero de 2019

Errores de los medios (7): Libro “Dream Team”

Por Jorge

La última entrada sobre los errores que cometen a veces los medios de comunicación sobre baloncesto data de agosto de 2010, y eso no quiere decir que no se vayan sucediendo de vez en cuando otros más, algunos son simples erratas y otros son producto del desconocimiento y seguramente la desidia a la hora de contrastar algunos datos, y por supuesto las prisas con las que se da la información… y tampoco es cuestión de hacer sangre.

Pero dado que ya tardaba en volver a publicar algún error más o menos flagrante, ahora que estamos en la era de las famosas “fake news”, eso sí, sin llegar a los extremos de las informaciones más transcendentes que tienen que ver con temas políticos y sociales, esta sección vuelve en referencia al libro “Dream Team. La intrahistoria del mejor equipo que ha existido jamás” de Jack McCallum.

Esta obra de 2012 pero traducida en España para la editorial Contra por David Fernández en 2017, cuenta los entresijos del equipo olímpico estadounidense de baloncesto que jugó en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. Desde su formación hasta la consecución de la medalla de oro.

El libro recoge algunos errores que paso a desgranar. En su página 168 se dice en relación a “Magic” Johnson y su famoso anuncio de retirada por ser portador del virus VIH (7 de noviembre de 1991):

“… y cuando anunció que tenía el virus, el efecto fue como el de un terremoto: amplio y devastador, con réplicas frecuentes. El periódico español “El País” dedicó dos páginas con un artículo titulado: “El hombre mágico: una leyenda viviente y un mito del deporte mundial”. El reportaje mencionaba la visita promocional de Johnson a Barcelona en el verano de 1991 –en una sesión fotográfica, Magic anotó la “primera canasta” en el Palacio Municipal de Deportes de Badalona, el nuevo estadio olímpico de baloncesto- y lamentaba que se comentara que no fuera a jugar la Olimpiada.”


Desconozco como sería el reportaje original de “El País” dado que en la red sólo encuentro un artículo de Santiago Segurola, pero lo que es seguro es que esa primera canasta que se menciona no existió jamás, y es que lo que hizo Johnson en aquella visita fue inaugurar el Palau Sant Jordi y anotar la primera canasta de esa instalación, como se puede ver en la siguiente imagen del reportaje que le dedicó entonces la revista “Gigantes”, cuya portada estaba protagonizada por el propio Epi y el propio "Magic", que en esa visita también hizo un entrenamiento con el Barcelona. Todo ello ya se pudo ver y leer en una entrada anterior que publiqué en este blog, en su sección "Hemeroteca", con motivo del veinte aniversario de los Juegos de Barcelona.

También a lo largo del libro se menciona la reverencia y la consideración que tuvieron los rivales con el “Dream Team”, reconociendo su comportamiento y respeto por el resto de equipos pese a su superioridad. Y en ese sentido se manifiesta Orenga (incluso aparece en los agradecimientos), jugador por entonces de la selección española.

Sin embargo, también se menciona al pivot español en la página 378 como integrante de la selección española que jugó en Atlanta 1996, y donde cuenta que en la ceremonia de inauguración recibieron una respuesta altiva de los integrantes del equipo estadounidense de aquellos juegos olímpicos, demostrando que su estatus y comportamiento nada tenía que ver con el del “Dream Team” pese a que en aquel equipo jugaban varios integrantes del mítico conjunto que estuvo en Barcelona.

Reproduzco aquí el párrafo completo de esa mención:

“Orenga también estuvo en la selección española de 1996. El jugador recuerda estar junto a algunos de los miembros delequipo estadounidense en la ceremonia de inauguración de las Olimpiadas de Atlanta. “Nos miraron y nos preguntaron: ¿De qué selección sois? ¿Contra quién tenéis el primer partido? Y nosotros contestamos: Somos el equipo español y jugamos contra vosotros. Se quedaron como si nada. Enseguida me di cuenta de que no tenían la madurez ni la dedicación del primer Dream Team.”


Seguramente el autor se lía, porque Orenga si estuvo en el Campeonato del Mundo jugado en Toronto en 1994, y entonces España si jugó contra Estados Unidos, sin embargo en los juegos de 1996 en Atlanta es imposible, porque la selección española no se clasificó para jugar esa competición.

Por último el libro contiene otro error, menor, pero error al fin y al cabo, y es que para referirse a la repercusión que tuvo el “Dream Team” en la afición mundial al baloncesto, se rescata la figura de Dirk Nowitzki, y el impacto que supuso esa selección en su afición por el baloncesto. Y se dice que en 2011, el alemán lideró a su equipo, los Dallas Mavericks a ganar el campeonato de la NBA, siendo elegido MVP de esas finales jugadas contra los Miami Heat, pero no “ganó el premio al mejor jugador de la liga” aquella temporada como se cita en la página 380 (el MVP de aquel año fue Derrick Rose). Eso sí, consiguió el MVP de la temporada regular en el curso 2006-2007.

En cualquier caso, más allá de estos errores, el libro tiene 400 páginas, y su lectura puede ser interesante para cualquier aficionado. Los que no vivieron la evolución del “Dream Team” para que aprendan un poco de historia del baloncesto, y para quienes si vieron en acción a este equipo, para conocer algunas anécdotas e intrahistorias que lo rodearon.

El libro contiene muchos capítulos cortos donde se cuenta por ejemplo el origen de la denominación de “Dream Team” (a partir de un artículo que publicó el propio autor en “Sports Illustrated” en 1991) o el simbolismo de la primera canasta del equipo: un tiro anotado por Bird tras pase de “Magic” en el primer partido jugado en el torneo preolímpico frente a Cuba.

En él también se describe la concentración del equipo en Montecarlo con la parranda en el casino, y sobre todo se narra en detalle el conocido como el mejor partido de la historia, que se jugó en un entrenamiento enfrentando a un combinado liderado por “Magic” y otro por Jordan. Por cierto, entre las curiosidades que se recogen en el libro, se dice que en 1989 se planteó la posibilidad de que se jugase un 1x1 en pretemporada éntrelos propios Jordan y Magic. Una lástima que no se celebrase porque hubiese sido digno de ver.

También se mencionan los candidatos que hubo a ocupar ese banquillo, algunas de las relaciones personales de los jugadores, algunas bromas de Barkley con la familia del autor, la selección de los jugadores y la polémica que hubo con Isiah Thomas, que sin embargo tuvo una relación de respeto mutuo con John Stockton hasta el punto que el introductor del base de los Jazz cuando fue incluido en el “Hall of Fame”, fue el propio Thomas:


En definitiva una lectura recomendable de baloncesto más allá de algunas menciones y datos erróneos.

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jueves, 26 de julio de 2012

Dream Team vs USA 2012

Por Jorge

Los Juegos Olímpicos de Londres están apunto de comenzar oficialmente y tras el reciente duelo USA/NBA-España cuasi conmemorativo de los Juegos de Barcelona´92, rescato la
polémica desatada por Kobe Bryant al decir que el actual equipo estadounidense ganaría al mítico “Dream Team”.

USA 2012
Vaya por delante que no pretendo hacer de abogado del diablo pero creo que algo de razón tiene Kobe siempre desde la dificultad que supone opinar en este tipo de casos de baloncesto ficción pues ese posible partido nunca se celebrará más que en nuestra imaginación.

Algunos miembros del legendario “Dream Team” alzaron su voz contra Bryant, entre ellos, “Magic” Johnson que posiblemente fue quien más hizo en su día por apoyar la formación de aquel equipo. La leyenda de los Lakers trató de poner alguna razón objetiva para justificar la victoria de su equipo frente a la selección estadounidense de 2012:

Tuit Magic Johnson
Repasando esos datos que demuestran los meritos de los jugadores del equipo olímpico de 1992 hay que decir que a día de celebrarse los Juegos de Barcelona no eran tan generosos. Los títulos que acumulaba aquel equipo en 1992 eran doce. Luego después sumaron otros once más la pareja Jordan-Pippen, Drexler, y Robinson (gracias a Tim Duncan mayormente).

El equipo actual de Estados Unidos sólo suma siete títulos NBA entre Chandler (con Dallas), LeBron (esta temporada), y los cinco de Kobe. Objetivamente gana el “Dream Team”, pero ¿quién dice que algunos de estos jugadores (James y Durant principalmente) no ganarán más anillos en el futuro? Y por supuesto que unos cuantos de ellos también ingresarán en el Hall of Fame.

Los miembros del “Dream Team”, y todos sus seguidores argumentan para justificar su hipotética victoria que aquel equipo consiguió ganar todos sus partidos (menos al parecer un amistoso frente a un combinado NCAA según se da a conocer en
un reciente documental conmemorativo) por diferencias escandalosas frente a todos su rivales. Este dato, desde luego también es objetivo, no hay más que acudir a las hemerotecas para comprobar los resultados. Ahora bien matizable:

Tuit Jacobo Rivero
Esto quiere decir que en 1992 los jugadores NBA eran considerados dioses mitológicos para el resto del baloncesto internacional, y seguro que si se rescatasen entrevistas y opiniones de jugadores de aquella época sobre el equipo norteamericano, la mayoría coincidía en su imposibilidad de ganarles por no hablar del excesivo respeto que se llego a tener por cuestiones que van incluso más allá de lo deportivo. Un par de ejemplos pueden ilustrar esto:

1) Después de los partidos del “Dream Team” todos los equipos se hacían una fotografía posterior como si hubiesen jugado contra poco menos que los Beatles del basket importando más bien poco el partido en sí.

2) Más allá todavía, durante los propios partidos se dedicaban los jugadores rivales a hacer fotografías de sus ídolos desde el banquillo. En concreto recuerdo ese detalle en las semifinales olímpicas a cargo de todo un equipo lituano que curiosamente era uno de los pocos equipos que podía ser competitivo frente a ellos.

Hoy en día, la NBA se ve de otro modo. Se conoce todo cuanto allí acontece, y los jugadores internacionales no sólo forman parte de esa liga, sino que son piezas importantes en muchos equipos. Esto hace que las reverencias que recibió el “Dream Team” no las reciba el equipo estadounidense ahora, y más después de las derrotas que sufrieron en otras competiciones internacionales después de aquellos juegos. Por no mencionar que cuando los jugadores internacionales son preguntados por el equipo USA, todos hablan con respeto pero también con la seguridad de que se les puede ganar, en un trato de tú a tú, que en otro tiempo no ocurrió.

Conclusión, las diferencias son menores, y a nadie extraña la posibilidad de una derrota yankee independientemente de que aún así sigan siendo favoritos por su alto nivel. Pero la competencia ahora es mayor de la que tuvo que aguantar el “Dream Team”.

El “Dream Team” no fue el mejor equipo posible en 1992, pues faltaron jugadores de los Detroit Pistons como Thomas, Dumars y Rodman, y Shaquille O´Neal como jugador procedente del baloncesto NCAA en vez de un premiado Laettner. Pero sí fue el mejor equipo históricamente hablando, por lo que habían conseguido muchos de ellos, y por lo que después conseguirían otros. Ahora se les ve con mejores ojos por la perspectiva del paso del tiempo y por todo el compendio de sus trayectorias previas en unos casos, y posteriores en otros.

Así conviene aclarar que entonces “Magic” llevaba un año retirado fruto de su contagio del VIH, durante los juegos se perdió varios partidos por problemas en un rodilla, y sin duda no era el Johnson de las finales NBA de 1987. John Stockton también se perdió varios partidos por problemas físicos. Y tampoco era el mejor Stockton (igual que su compañero en los Jazz, Karl Malone) que se vería durante los playoffs y finales de 1997 y 1998. Larry Bird prácticamente no jugó por sus problemas de espalda, y aquellos juegos fueron su última competición oficial. Muy lejos sin duda del Larry de las finales de 1986. Jordan y Pippen siendo extraordinarios, no estarían al nivel excepcional que luego conseguirían en posteriores finales NBA.

Incluso aunque la comparación aquí sea entre los equipos de 1992 y 2012, diría que el equipo olímpico de 1996 era mejor ya que el de Barcelona, pues mantuvo jugadores como Pippen, Barkley, Stockton, Malone, y Robinson siendo mejores jugadores que en el 92, con el añadido de Hakeem Olajuwon, y sumando otros que sin estar a su mejor nivel todavía añadían gran potencial: Shaq, Penny, Payton, Grant Hill.

En todo caso si vemos este quimérico partido como un enfrentamiento entre el palmarés de unos y otros, sin duda la victoria sería del “Dream Team”. Ahora bien si analizamos juego y sobre todo condiciones físicas de entonces y de ahora, no sería imposible... y me inclino por la selección estadounidense actual, que por cierto no olvidemos que no es el mejor equipo posible tampoco hoy en día, pues Wade, Bosh y Howard serían fijos, y estos aparte de sumar otros tres títulos al dato objetivo añaden un nivel de juego y músculo muy notable.

Siempre digo, y sigo manteniendo, que los grandes jugadores de cualquier época podrían jugar ahora y siempre en la NBA debido a su conocimiento del juego, pero también sería de locos pensar que con el nivel físico que ha alcanzado el baloncesto mundial y que ha cambiado el estilo de juego (no hace falta más que repasar un partido de los 80 y otro de la NBA de hoy en día), no aguantarían el ritmo y pese a tener mejor técnica y mucho carisma, al final se impondría las condiciones atléticas actuales que además no están exentas de calidad en el juego. Y pensar lo contrario es anclarse a un pasado y a la mal manida frase a mi juicio de que tiempos pasados fueron mejores, y no creo que sea así.

La mítica, y las sensaciones para aquellos que vimos aquel baloncesto nos trae unos recuerdos fantásticos que los jugadores y equipos actuales no conseguirán borrar, y que además se ven acrecentados porque el paso del tiempo tiende a idealizarlos. Además sobre gustos ya se sabe, y si caen mejor o peor los jugadores de ahora o de entonces es otro tema. El caso es que los actuales jugadores nos aportaran otros recuerdos y sensaciones que no tendrán porqué ser necesariamente peores. Sólo distintos. Aquel fue un baloncesto, ahora se juega otro, y hoy en día vencería éste como en el futuro llegarán otros jugadores y equipos que superarán el baloncesto actual debido a la evolución natural y lógica de nuestro deporte.

El “Dream Team” fue un equipo legendario por ser el primer equipo de Estados Unidos formado por jugadores NBA, y encima de una categoría extraordinaria. Ya aprovecho también para expresar mi desacuerdo con todos esos chupatintas, después de que algún genio del marketing de la NBA utilizase aquello de “Dream Team”, que no paran de utilizar esos mismos términos para referirse al resto de equipos estadounidenses que disputan posteriores competiciones internacionales. Jamás habrá otro “Dream Team”. Aquello fue legendario. Otros equipos podrán superarles en juego, pero seguramente jamás en mítica.

Remato esta polémica, que no llega muy lejos debido insisto a que es baloncesto ficción, con unas palabras divertidas de Larry Bird después de ser preguntado por la opinión de Kobe acerca de la posible derrota del “Dream Team”:

“They probably could (beat us). I haven´t playerd in 20 years and we´re all old now.” Un crack Larry Legend


Este es el último texto de la temporada. Espero volver para después de los juegos de Londres que disfrutaré como todos los aficionados al deporte, especialmente de las competiciones de baloncesto, claro. Aprovecho que ahora es momento de predicciones previas para decir que apuesto por veintitrés medallas para la delegación española. Iluso. Tal vez. Quiero pensar que optimista. Si se piensa que no se va a hacer bien, lo normal es que se haga mal. Siempre pensamiento positivo. ¡Buenos Juegos para todos!

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