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jueves, 11 de diciembre de 2025

Baloncesto en Cine y TV (36): “Una nueva jugada” y “Mr. Throwback”

Por Jorge

El baloncesto es un deporte al que le saca partido las películas y series estadounidenses. Y en esta nueva entrega de “Baloncesto en Cine y TV” presentamos dos “sitcom”, es decir, dos comedias en las que el baloncesto tiene un papel importante, o por lo menos sirve de punto de partida.

La primera toma como referencia la vida de la propietaria de un equipo profesional, Los Angeles Waves, y la segunda tiene como base la relación del protagonista con una estrella del baloncesto, Stephen Curry.

La serie: “Running Point” (2025)

Traducida para el mercado español como “Una nueva jugada”, su trama se desarrolla a partir de una versión jocosa de la vida de la familia Buss, propietaria de Los Angeles Lakers, desde que la hija (Jeanie) se hace cargo de dicha propiedad.



La actual propietaria de los Lakers se hizo cargo de la gestión económica del equipo a la muerte de su padre, Jerry Buss, junto a sus hermanos (recientemente despedidos de sus cargos dentro del organigrama de la franquicia), y eso se refleja en la serie junto al hecho de que en su juventud ella fuera un poco “vida la vida” llegando a posar para la revista “Playboy”. A partir de ahí se entiende que el desarrollo es totalmente ficticio, pese a que se incluyan pullas al equipo de Boston (ya se sabe de esa rivalidad histórica en la NBA).

Luego las acciones de baloncesto de la serie se reducen a algunas pocas imágenes de partidos y entrenamientos, y se cuenta con algún cameo como el de Jalen Rose (en su versión como comentarista) o la de la actuación de la acróbata “Red Panda”, clásica del entretenimiento en los descansos de los partidos de la liga profesional estadounidense.

En cierto modo, Buss demuestra que sabe reírse de sí misma bajo el personaje que interpreta la popular actriz Kate Hudson, en una serie que está bajo su control como una de las productoras ejecutivas junto a su gran amiga, Linda Rambis, esposa del legendario jugador angelino, Kurt Rambis.

La serie: “Mr. Throwback” (2024)

El argumento de la serie parte de la figura de un reconocido jugador de instituto al que la vida no le trata muy bien, y que compartió equipo con la figura del baloncesto Stephen Curry, al que recurre para intentar redimirse, todo ello rodado a modo de falso documental.



Al igual que con “Una nueva jugada”, Curry además de actuar haciendo de sí mismo, participa de la serie como uno de los productores ejecutivos, es decir, poniendo la “pasta” para divertirse (no parece que tenga muchas dotes actorales) y quien sabe si obtener beneficios económicos.

El baloncesto aquí además de simular alguna situación tras partido del propio jugador de los Warriors, se limita a verle jugando “suavemente” con el protagonista.

La conclusión respecto de estas dos series es que no dejan de ser un entretenimiento menor con el baloncesto como gancho, al que no merece la pena que se acerquen aquellos que busquen actuaciones increíbles ni guiones deslumbrantes. Así pues queda reducida para aquellos “frikis” del baloncesto (o no) que quieran echarse alguna sonrisa (tal vez alguna risa) para pasar el rato sin más. Por cierto, la primera fue renovada para otra temporada, pero la segunda no tuvo tanta suerte.

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jueves, 16 de enero de 2025

Polémica NBA: Muchos triples, menos juego de pívot (I)

Por Jorge

Una polémica que se viene arrastrando entre los seguidores de la NBA desde hace unos cuantos años tiene que ver con la queja por el exceso de triples, que influye en la cada vez mayor ausencia de juego en el poste bajo. Como aficionado desde hace unas cuantas décadas reconozco que no me gusta ese abuso del triple, pero tampoco me dejo arrastrar por la nostalgia porque igual que ahora no me parece que el triple sea la panacea, tampoco lo era en el pasado el juego basado en surtir de balones al pívot.

Y al respecto de esta controversia, tanto quienes se quejan del triple como los que están a favor, acuden a sentencias contundentes y tal vez convendría hacer alguna matización para salir de generalizaciones que convierten todo en blanco o negro, porque a lo mejor hay grises sobre los que venga bien reflexionar, y es que la clave seguramente esté en el equilibrio.

Ritmo NBA
“Ritmo NBA” es un programa que se emite semanalmente en Youtube y que analiza detalles de la NBA de la mano de Álvaro Martín y el “coach” Carlos Morales. Y en el siguiente vídeo (de hace poco más de un mes) comentaron acerca de la polémica sobre el exceso de lanzamientos de tres al hilo de una pregunta que le habían hecho al entrenador de los Lakers, J.J. Redick, exjugador que precisamente destacó por su tiro de tres puntos, con un acierto del 41,5% a lo largo de su carrera.



Para quienes no vayan a pinchar y ver el contenido del vídeo, aunque les recomiendo pasarse por ese canal, les resumo. A la pregunta de cómo se lanzan tantos triples si el porcentaje general de la liga se mantuvo estable (alrededor del 36%), el entrenador angelino dice que el aumento de intentos se debe a que si no tiras de tres no puedes jugar en la liga. Luego en el análisis que hacen se citan porcentajes de algunos jugadores que se tiran hasta las zapatillas con acierto muy pobre, y terminan por considerar que lo que de verdad molesta al aficionado son los fallos más que el número creciente de tiros.

Curry, la estadística avanzada y el exceso de autoestima
También, el pasado mes de diciembre, después de un partido extraordinario desde la línea de tres puntos entre Golden State y Dallas, el legendario Shaquille O´Neal, comentó que Stephen Curry era el “culpable” del exceso de triples de la NBA actual. Y quizás no le falte razón… aunque tal vez sea de todos aquellos que se comportan como si tuvieran su nivel cuando en realidad no lo tienen.

Curry es el mejor triplista de la historia de la NBA, no sólo por ser el que más anotó, sino también por su capacidad de ampliar el rango de tiro y de anotar tras bote a niveles que nunca vimos antes. Y como pieza fundamental de la consecución de títulos para Golden State (cuatro anillos más otro par de finales), bien puede ser el responsable de que el resto de equipos haya buscado imitar el estilo de aquellos Warriors… aunque sólo sea en cuanto al lanzamiento de tres puntos.

Ojalá hubiese más Curry, pero ni los hay ni los habrá. Sin embargo, la estadística avanzada tomada ahora como el sanctasanctórum del juego decide que el triple está por encima del resto de opciones, y muchos entrenadores creen a pie juntillas en esto, hasta el punto que prefieren un triple “mal tirado” a un tiro de media distancia en “buena posición” a juzgar por lo que vemos en muchos partidos.

Nadie duda, ni siquiera los que somos de letras, que un triple vale más que un doble, pero la estadística avanzada no deja de ser una abstracción aislada del juego, mientras que los partidos dejan ver muchas veces que la media distancia o el poste bajo pueden ser mejor opción que el tiro de tres.

Selección de tiro: ¿qué es un buen/mal tiro?
Curry se ganó lanzar los tiros como le den la gana porque es capaz incluso de anotar tiros que serían considerados como “malos tiros” para otros. La clave es determinar qué es un buen o mal tiro, y sobre todo reconocerlo rápidamente en juego, es decir, tomar la mejor decisión en función de las opciones que se presentan.

Así un triple a pies quietos tras un pase extra, después de un rebote de ataque, luego de dividir la defensa y doblar o jugando un dentro-fuera no tengo ninguna duda de que es un buen tiro… aunque se falle. Ahora bien, tirar después de cuatro o cinco botes y diversas filigranas frente a un defensor (o más) a un palmo no me lo parece… aunque luego entre. Y sólo puedo aceptar excepciones que confirman la regla para una serie de jugadores cuyo nivel de acierto en esas circunstancias es medio-alto y siempre que el juego no permita una opción mejor.

Ahora todo el mundo puede tirar triples (sino no puedes jugar en esta liga, ya lo dice Redick), pero una cosa es que tengan capacidad de tirarlos y otra de meterlos con un porcentaje más que aceptable. Cualquiera puede ser considerado tirador, que hasta mi vecino del tercero aunque lo más redondo que vio sea una tableta de chocolate, si le doy una pelota y tira puede que enceste, pero de ahí a considerarlo metedor… vamos, que no me la jugaría con él. Y, sin embargo, en la NBA de hoy da igual quien la tenga, que parece que todos tienen una “excesiva autoestima” como para tener carta libre y poder tirar como si no hubiese un mañana, haciendo todos suya esa máxima de los tiradores que dice que aún en un mal día hay que seguir tirando confiando en que el siguiente tiro acabará dentro.

Esa confianza excesiva lleva a ver más “chuflas” que nunca con partidos en los que no faltan media docena de tiros que no tocan aro por forzar en exceso desde la larga distancia, renunciando en muchos casos a situaciones de tiros de media distancia “fáciles” en los que ni siquiera se mira el aro para buscar cualquier otra opción por detrás de la línea de tres aunque acabe siendo más difícil.

El tiro de media distancia está demonizado en esta era del triple. Sin embargo, jugadores como Kevin Durant (Suns) o Shai Gilgeous-Alexander (Thunder), anotan ese tipo de tiros con porcentajes tan altos que los triplistas de acierto medio-bajo no pueden equipararse con ellos desde el triple (ya no digamos lo que fallan más que una escopeta de feria). Y dentro de este rango se puede incluir el juego en el poste, al que me referiré en otra próxima entrada para completar esta reflexión sobre el exceso de triples y la queja sobre ausencia del juego de pívots.

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lunes, 23 de diciembre de 2024

Balance 2024 y Feliz Retro-Navidad baloncestera

Por Jorge

A poco más de una semana para terminar 2024, toca hacer balance de este año de baloncesto recordando algunos de sus mejores momentos y repasar las entradas más visitadas en BA-LON-CES-TO.

Y por último seguir disfrutando del baloncesto con el “regalo” de un partido legendario que se vivió una Navidad de hace… 40 años.

Grandes momentos de 2024
El recuerdo baloncestístico más sobresaliente del año para el baloncesto español fue la medalla de plata olímpica del 3x3 femenino que tuvo su origen en una clasificación épica gracias a una canasta alucinante de Gracia Alonso de Armiño en el preolímpico.



Sin olvidar que después se ganaría el campeonato de Europa, como igualmente lo hizo el equipo femenino de 3x3 en silla de ruedas. Todo un éxito para esta disciplina de crecimiento imparable.



El personaje del año más relevante para el baloncesto español no puede ser otro que Jordi Fernández. Primer entrenador español que se establece como entrenador jefe de un equipo NBA, un hito a la altura de la llegada del legendario Fernando Martín como jugador. Y en este caso, además hay que tener en cuenta que aunque el nivel del entrenador español es muy bueno, no será fácil la llegada allí de otros a corto plazo. Ahora falta que le vaya bien en Brooklyn para que esa aventura con los Nets dure mucho tiempo.

El momento baloncestístico del año a nivel mundial podría ser la exhibición triplista de Stephen Curry para decidir la final olímpica frente a Francia en París. Triples que vinieron precedidos de otros importantes en la semifinal contra Serbia. Dos “sustos” para el baloncesto estadounidense y su hegemonía internacional que solventó el mejor tirador de la historia del baloncesto camino del oro olímpico.



Si tuviera que elegir el tiro (canasta) del año, y no es fácil porque hay muchas, me quedaría con el triple inverosímil de Santi Yusta para forzar la prórroga (luego se ganaría en el tiempo extra) en un partido de la selección española en Eslovaquia. Verdad que la mesa de anotadores “ayudó” al retrasar la puesta en marcha del tiempo de juego, pero esa canasta ejemplifica que un partido no se acaba hasta el final, y es que el equipo eslovaco por los gestos de sus jugadores y entrenador se veía varias jugadas antes como ganador… y al final perdieron.



Entradas más vistas de BA-LON-CES-TO
2024 se va a cerrar con casi 71.000 visitas al blog, y las entradas más vistas de las publicadas este año fueron:

5.- Cromos de BA-LON-CES-TO (6): Oscar Schmidt publicada el 2 de junio.
4.- Previa al inicio de la mejor Liga Femenina de Europa publicada el 2 de octubre.
3.- Los mejores números 24 de la historia de la NBA publicada el 16 de enero.
2.- Mejorar las condiciones laborales de los entrenadores de base (II) publicada el 11 de junio.
1.- Hemeroteca (19): Copas de 1983 publicada el 16 de febrero.

Agradecido por cada una de las visitas al blog, especialmente de aquellas que fueron acompañadas de un comentario, sin que este sea el objetivo, espero haber servido de entretenimiento y reflexión para aquellos aficionados que se hayan pasado por aquí.

Navidad de 1984
Para finalizar la última entrada del año, aquí va un “regalo” navideño de BA-LON-CES-TO. Y es que los aficionados más veteranos jamás olvidaremos la tradición baloncestista navideña de otro tiempo que fue el Torneo de Navidad del Real Madrid.

Durante nochebuenas y navidades de otra época, en el siglo pasado, mientras en las casas se preparaban los ágapes navideños, muchos nos quedábamos pendientes de la tele para ver enfrentamientos de grandes equipos con la posibilidad de jugarse partidos entre clubes y selecciones, como el siguiente que recupero aquí gracias al archivo de Youtube:



No destriparé este URSS-Real Madrid comentando algún detalle del mismo, pero si no lo viste en su día te animo a que lo hagas para ver cómo se jugaba entonces, y si lo viste seguro que te apetecerá volver a disfrutarlo.

¡Feliz Navidad y Feliz Baloncesto!

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lunes, 16 de septiembre de 2024

Resaca olímpica (y III): Oro USA y distancias NBA-FIBA

Por Jorge
Termina la serie de BA-LON-CES-TO sobre la resaca olímpica para abordar en esta tercera entrega el tema sobre el que más se debatió, y que no es otro que la eterna comparación con el “Dream Team” y las distancias mayores o menores entre baloncesto NBA y FIBA. Todo ello a raíz de un oro olímpico estadounidense más “currado” de lo habitual pese a llevar en su plantel a muchos de los mejores jugadores de la liga, con especial mención a tres leyendas como Stephen Curry, Kevin Durant y LeBron James.

Oro olímpico sufrido
El equipo “yankee” las pasó canutas en semifinales frente a Serbia, y luego en el último partido contra Francia algo menos, pero con el equipo galo llegando al final del partido con opciones de victoria, rotas por la definitiva exhibición triplista de Curry:



Por cierto, ese último triple es un claro ejemplo de un “mal tiro”, por selección que no por ejecución… si quien lo tira no fuese él. Pues como vemos en la siguiente imagen, tenía dos compañeros libres a su izquierda a los que pudo haber pasado para que se hiciera un tiro liberado más “cómodo”. Y, este comentario, va para todos esos jugadores, especialmente para los jóvenes que están aprendiendo, que cualquiera no puede hacer ese tipo de tiros, y que una cosa es que seamos tiradores, y otra anotadores como suele pasar con Curry.



Distancias FIBA-NBA más cortas
El apurado oro olímpico conllevó el debate sobre la distancia que separa el baloncesto NBA y el baloncesto FIBA, y aunque esta es una cuestión difícil de dirimir, podemos basarnos en dos puntos para concluir que, sí, la distancia se fue acortando hace ya unos cuantos lustros.

Uno de esos puntos es que ahora los mejores jugadores de la NBA no son estadounidenses (Nikola Jokic, Luka Doncic, Shai Gilgeous-Alexander, Giannis Antetokounmpo), aunque “fichen” alguno como Joel Embiid. Además, los últimos seis premios de MVP fueron a parar a alguno de esos jugadores, y el mejor quinteto de la liga el pasado curso incluyó a esos jugadores mencionados entre paréntesis.

Y a ese punto se puede añadir que la globalización del producto NBA hace que el resto del mundo conozca aquel baloncesto, a sus jugadores, sus métodos de entrenamiento, y al final se genera así una confianza que luego se puede trasladar al juego, cosa que no ocurría en el pasado cuando la NBA era un territorio casi desconocido para el resto.

“Dream Team” vs. Resto USA
Que a otras selecciones posteriores se les añadiera el mismo apelativo que a la primera selección con jugadores NBA les hizo un flaco favor, porque como el original no hubo ni habrá ninguna. Un equipo que incluía a Larry Bird, “Magic” Johnson y Michael Jordan como capitanes fue tremendo. Tres de los mejores jugadores (y mayores iconos) de la historia del baloncesto.

Dicho eso, habría que mirar aquel mítico equipo con la perspectiva que da el tiempo, porque jugaron de maravilla (la videoteca no miente), pero las circunstancias fueron otras, lo que me lleva a decir que tuvieron algunas “ventajas” frente a las siguientes selecciones.

Por un lado el nivel del resto de equipos no era tan alto como ahora, no olvidemos que pocos eran los jugadores del resto de selecciones que habían pisado la NBA, y muchos menos los que lo habían hecho a buen nivel. Y a eso se le unía las recientes separaciones nacionales que dispersaron el talento de potencias como la URSS y Yugoslavia, que tal vez de jugar unidos hubiesen podido hacer más frente a aquel equipo de ensueño.

Por otro lado, la admiración que tenían sus rivales por todos los componentes de aquella selección estadounidense, como se podía comprobar por los continuos gestos de camaradería y las peticiones de foto conjuntas al final de los enfrentamientos, que hasta incluso algunos jugadores de banquillo tomaban esas fotografías mientras se disputaban los partidos, jugó a su favor. Así pues, muchos jugaron contra el “Dream Team” casi derrotados de antemano, y así pudieron jugar “a medio gas”, hasta el punto de no tener que pedir ningún tiempo muerto en toda la competición.

Luego si vamos jugador por jugador, el palmarés y la trayectoria de los miembros del “Dream Team” es increíble… pero no muy lejos de muchos de los que conformaron equipos posteriores, y si hablamos puramente del juego, tenemos que recordar que salvo Jordan que llegaba a la cita olímpica como vigente campeón NBA, los otros dos estandartes de aquel equipo estaban lejos de su mejor baloncesto. Bird se retiró después de jugar en Barcelona por culpa de sus problemas de espalda. Y “Magic” se perdió varios partidos, y aunque llevó muy bien la manija del equipo, no era el mismo después de llevar una temporada ya retirado por culpa del VIH.

Así pues será difícil que vuelva a haber un equipo tan mítico como aquel “Dream Team”, por la coyuntura que se vivió entonces, y si bien ningún equipo se podrá comparar con él en ese sentido, sí los habrá, como los hubo, que tengan jugadores del mismo nivel o superior al momento de disputarse la competición, y que, por tanto, jugarán mejor… aunque sus victorias (si las consiguen, ojo) no sean tan apabullantes por el hecho de tener que hacer frente a una mayor competencia por parte de sus adversarios, y por no gozar de la “reverencia” generalizada.

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domingo, 11 de febrero de 2024

El lagunero opina… 2023-24 (IV): Todavía con opciones (28-26 9º oeste)

Por Jorge

La última vez que pasamos por aquí estábamos encantados de festejar la Copa NBA, y desde entonces los Lakers no levantaron cabeza más allá de alguna victoria meritoria para un récord negativo de 14-17 desde aquel título.

La mala racha que llenó portadas sobre posibles traspasos pero al final nada de nada. La franquicia no se movió en el mercado más allá de la adquisición de los descartes tras los últimos movimientos (Spencer Dinnwiddie), así que serán las principales piezas que empezaron el curso las que tengan que llevar al equipo a la postemporada.

17 derrotas
Muchas de ellas fueron dolorosas por la contundencia que muchas veces no se vio reflejada en el marcador final gracias al “maquillaje” angelino obligando a jugar a LeBron James y Anthony Davis más minutos de lo que habría sido recomendable.

Otras fueron llamativas por ocurrir frente a equipos que no están precisamente en la parte alta de las clasificaciones: Atlanta, Houston o Utah. Por no hablar de otras con equipos que están lejos de tener opciones de jugar postemporada: San Antonio, Memphis y Brooklyn.

El bochorno tuvo tal dimensión que el canal de Youtube de Lakers era capaz de destacar la gran actuación de D´Angelo Russell en Utah con 39 puntos (su récord este curso) después de una derrota. Esto es muy común en los tiempos que vivimos, y, por supuesto, sin quitar mérito a este tipo de actuaciones, ¿de qué vale si de lo que se trata es de ganar partidos?

Precisamente, las derrotas y el mal juego apuntaron a Russell como principal candidato a abandonar el barco mediante traspaso, por su defensa o mejor dicho por la falta de la misma, y lejos de afectarle le llevó a jugar su mejor baloncesto durante el mes de enero con estupendos números: 23 puntos y 6 asistencias por partido con un 46% de acierto desde el triple.

14 victorias
No todo fue malo en este tiempo aunque alguna victoria fue “in-extremis” como la conseguida en San Francisco frente a los Warriors (144-145 después de dos prórrogas) con un gran triple doble de James 36-20-12 (récord de carrera en rebotes) en su duelo frente a Stephen Curry (46 puntos y 9 triples).



Y también se ganó a equipos punteros como OKC (2 veces), a los vecinos Clippers, en Boston y también en New York, en una buena racha que invita al optimismo ahora con cuatro victorias de los últimos cinco partidos.

Entre los partidos ganados asistimos a grandes actuaciones como el 8 de 13 en triples de Russell contra los Bulls:



También al récord personal de triples de Austin Reaves (7 de 10) que unido al gran trabajo defensivo de Jarred Vanderbilt en la primera parte sería fundamental para ganar en Boston sin James y Davis:



Incluso en algunos momentos se hizo un gran juego en equipo compartiendo el balón como pasó con las 41 asistencias realizadas frente a los Hornets:



Pelea por la postemporada
Pese al desastre defensivo de algunos partidos y una ofensiva errática de otros que llevo a muchos al pesimismo, lo cierto es que cumplido el ecuador del curso el balance de victorias-derrotas era de 20-21 (décimos del oeste), mejor que la temporada pasada (19-22 y duodécimos entonces).

Y ahora que se vive un buen momento con esas cuatro victorias de los últimos cinco partidos jugados, Lakers tiene récord positivo (28-26 después de ganar a los Pelicans) y continúa en puesto de play-in (novenos) en una clasificación apretada que no termina de definir sus posiciones porque le pisan los talones varios equipos, pero apenas están a dos o tres partidos de la sexta posición que evitaría la eliminatoria previa de postemproada.

A falta de un par de partidos (contra Detroit y en Utah) antes del parón del fin de semana de las estrellas, será importante la recuperación de los lesionados (Cam Reddish, Gabe Vincent, Vanderbilt, etc.) para que a la vuelta del festejo puedan ponerse a punto para afrontar el tramo final de la temporada con el objetivo de alcanzar la mejor posición posible en postemporada.

Estatua de Kobe


Esta entrega de “El lagunero” no podía concluir sin hacer referencia al homenaje que se hizo a Kobe Bryant por el que en los exteriores de la cancha angelina se podrá ver una estatua conmemorativa (la primera de un total de tres que rendirán tributo a este legendario jugador) que hace referencia a los 81 puntos que anotó en su día y que fue uno de los ejemplos de su excelencia en la pista.

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jueves, 2 de febrero de 2023

Los suplentes de BA-LON-CES-TO para el “partido de las estrellas”

Por Jorge

A pocas horas de que la NBA anuncie los reservas seleccionados para jugar el “All Star”que se celebrará en Utah el próximo 19 de febrero, BA-LON-CES-TO juega a elegir esos jugadores.

Este partido ya no es lo que fue, y no hace falta. Lejos de lamentarnos por lo que fue, sólo queda adaptarse y disfrutar de lo que es. Para quien tenga ataques de nostalgia siempre quedará Youtube y su videoteca.

Votaciones
Elegidos los titulares del este (Kyrie Irving, Donovan Mitchell, Jason Tatum, Kevin Durant y Giannis Antetokounmpo) y oeste (Stephen Curry, Luka Doncic, LeBron James, Zion Williamson y Nikola Jokic), ahora hay que desgranar como se vota a los reservas.

Los suplentes son elegidos por los entrenadores votando entre el resto de jugadores para seleccionar dos “guards” (bases y escoltas), tres “frontcourt”(aleros, alapívots y pívots) y dos comodines (que jueguen en cualquier posición).

Y aquí encontramos un primer problema a la hora de votar estos reservas, pues la división por posiciones en algunos casos es tan sui géneris que lleva a situaciones llamativas como por ejemplo, que Jimmy Butler (Miami) esté encuadrado en el apartado de “frontcourt”, mientras que Jaylen Brown (Boston) lo haga entre los “guards”.

Nadie discute que la polivalencia de los jugadores actuales les permita jugar casi en cualquier posición, y así Butler puede jugar de alero y Brown de escolta, pero habiendo visto bastantes partidos de uno y otro, diría que sus posiciones de juego más habituales (por lo que hacen en la pista) serían más bien al revés.

En cualquier caso, como para todos los premios que concede la liga, y ser elegido “All Star” es uno más, una de las mayores disquisiciones está en saber cuáles debieran ser las razones para votar un jugador. El nivel de juego y la clasificación del equipo a estas alturas de la competición pueden ser esos criterios, aunque para mí el primero es el más importante, y sólo el segundo podría servir para desequilibrar la balanza en una situación de “igualdad”. Y con esa idea en mente estas son las votaciones de BA-LON-CES-TO y sus breves razones.

Conferencia Este
Guards: Tyrese Haliburton (Indiana) y Jaylen Brown (Boston).
Frontcourt: Joel Embiid (Philadelphia), Bam Adebayo (Miami) y Kyle Kuzma (Washington).
Comodines: James Harden (Philadelphia) y Trae Young (Atlanta).

Haliburton es el jugador principal del equipo revelación de la temporada en esta conferencia. Brown es el complemento de Tatum dentro del mejor equipo de la conferencia. Embiid es candidato a MVP. Kuzma es la causa principal de que los Wizards estén en la pelea por la postemporada. Adebayo con números equiparables a su compañero Butler le “gana” como jugador más interior que siempre se necesita en cualquier partido. Harden cambió a más pasador que anotador para hacer mejor a su equipo. Young está en 27 puntos y 10 asistencias y es un jugador hecho para este tipo de partidos.

Conferencia Oeste

Guards: Shai Gilgeous-Alexander (Oklahoma) y Ja Morant (Memphis).
Frontcourt: Lauri Markkanen (Utah), Anthony Davis (Lakers) y Domantas Sabonis (Sacramento).
Comodines: Damian Lillard (Blazers) y De'Aaron Fox (Sacramento).

Gilgeous-Alexander mete 30 por partido y su equipo está peleando por la postemporada. Morant además de por sus números y el nivel de su equipo, no puede faltar en un partido así porque es uno de los jugadores más espectaculares (sino el que más) de la liga. Markkanen está en una situación similar a la de Haliburton en el este y ser jugador “local” le ayuda. Lillard promedia 30 puntos en un equipo que también pelea por la postemporada. Davis se perdió muchos partidos, pero cuando ha jugado lo ha hecho a nivel MVP. Sabonis está a menos de tres asistencias del triple doble de promedio y junto a Fox forman la pareja básica del equipo revelación del oeste.

Presente del partido “All Star”
Muchos aficionados veteranos lamentan la falta de competitividad que fue “ganando” este partido durante este siglo. Y no les falta razón. Una sucesión de “highlights” (es lo que se lleva) sin defensa está bien para un resumen pero no para un partido. Por suerte, algunos cambios en su formato permitieron mejorar un poco la competencia entre uno y otro equipo.

Que los tres primeros cuartos se jueguen de manera individual, es decir, que cada uno empiece 0-0 (aunque el acumulado se vaya sumando para el ganador final) con el objetivo de que cada equipo ganador reciba luego un premio económico destinado para una asociación benéfica, es un pequeño aliciente para la competitividad que desaparecería en el caso de que pronto se abriese una gran brecha en el marcador.

Luego la “regla Kobe” en honor al legendario Kobe Bryant que implica que en el último cuarto se juegue sin tiempo, y para ganar el partido haya que llegar a la cifra de puntos acumulada del equipo que vaya por delante en ese momento más 24, también suma cierto interés. Y en los últimos años esta situación unida a cierta igualdad en el marcador permitió algo más de defensa y “juego real” al final de este partido.

Que todos lamentamos que no se juegue algo más de defensa (gracias Anteto), es obvio, que se dejen pasillos para que los jugadores luzcan sus mejores mates, como si de un concurso se tratase, no es baloncesto, pero tampoco hay que despreciar algunas exhibiciones. Sin ir más lejos, los dieciséis triples que metió Curry el curso pasado no dejan de tener mérito, pues la mayoría no los metería ni con ni sin defensa.



A todo eso, siempre se le suma ahora la curiosidad de ver cómo se formarán los equipos. El formato con dos capitanes que piden, como se hace en cualquier cancha a pares y nones (tal vez un día lleguen a jugársela a tiros libres o en su caso triples), es divertido. Desconocer cuál será la mezcla de jugadores y tener la oportunidad de ver jugar juntos a jugadores que no lo pueden hacer habitualmente, o incluso ver enfrentados a jugadores de un mismo equipo, también es un estímulo para disfrutar de este partido.

El aficionado tiene dos opciones. Quejarse por tiempos pasados o adaptarse. Y este es un evento imperdible en el calendario de cualquier seguidor del baloncesto. Eso sí, el mejor consejo es verlo en diferido para no lamentar el madrugón si luego el partido sale malo, y verlo sin grandes expectativas más allá de ver una sucesión de jugadas espectaculares, que tampoco está nada mal. Y luego si quieres recuperar el pasado siempre puedes recurrir a Youtube y repasar alguno de los clásicos:

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miércoles, 23 de diciembre de 2020

El regalo de la NBA en navidad

Por Jorge

Vivimos tiempos difíciles por culpa de la pandemia del coronavirus, y cualquier detalle que nos haga más llevadero el día a día se agradece. Y para quienes somos seguidores del baloncesto, la vuelta de la NBA ahora, llega cual regalo de navidad del que poder disfrutar.

La pasada madrugada comenzó el espectáculo y toca hacer un repaso rápido a lo que puede dar de sí esta temporada 2020-2021. Un análisis a modo de aficionado sobre el que poder estar o no de acuerdo, pero siempre abierto al debate. Por cierto, hay que recordar que el play-in que se jugó este verano para delimitar la última plaza que dé acceso al playoff volverá con alguna novedad. Esta temporada se involucrará a cuatro equipos. El séptimo clasificado de cada conferencia jugará contra el octavo y el ganador se clasificará, y el perdedor tendrá otra oportunidad jugando contra el ganador del enfrentamiento entre el noveno y el décimo para conseguir la última plaza para jugar los playoffs.

Playoffs

Definir aquellos equipos que me gustaría ver en los playoffs, si ya es difícil de hacer normalmente, ahora con la pandemia más, pues además de las limitaciones de público en los pabellones y lo que eso supone cuando se juega como local o visitante, desconocemos como serán esas eliminatorias por el título, y si se acabarán jugando como el pasado curso en régimen de concentración en una burbuja. Por no hablar de la influencia que puedan tener los contagios durante la competición. En cualquier caso, no cuesta nada hacer un vaticinio, y todo sea por jugar un poco a pitoniso. Eso sí, no olvidemos que algún traspaso ahora o avanzada la competición también puede variar las opciones. El ejemplo más claro lo tenemos con las opciones que se barajan para un posible traspaso de James Harden.



Conferencia Este

Miami Heat perdió a Jae Crowder, a mi juicio un secundario notable, pero se reforzó con Avery Bradley y Mo Harkles. Más madera para su estructura defensiva, lo que unido a su experiencia de la temporada pasada le debería bastar para volver a jugar la postemporada. Otra cosa es el resultado que consiga entonces ahora que el resto de equipos estarán prevenidos por lo que hicieron en el pasado reciente.

Boston Celtics estuvo a un paso de las finales y suma un año más de experiencia para su núcleo de jóvenes. Pierden a un Gordon Hayward que cada vez perdía más protagonismo y ganan veteranía con Jeff Teague y Tristan Thompson. La final de conferencia debe ser su objetivo como mínimo.

Toronto Raptors jugará de inicio en Tampa, luego según evolucione la pandemia no sé si volverán a Canadá para terminar la temporada, así que habrá que ver como les sienta esa mejora climatológica por Florida. A pesar de perder a Marc Gasol y Serge Ibaka, los Raptors parece que sacan jugadores de la nada como Chris Boucher que tendrá que dar un paso al frente, y seguro que Nick Nurse se las ingenia para mantener a su equipo en la pelea. De momento, en pretemporada sus elecciones en el draft mostraron que tienen buena pinta.

Milwaukee Bucks apenas cambia en lo importante porque llega Jrue Holiday en lugar de Eric Bledsoe y cambia también al base suplente, con D.J. Augustin por George Hill. Así que seguro que vuelven a ganar muchos partidos. Habrá que ver si aprenden de su batacazo en Orlando. La mejor noticia para ellos fue la continuidad de Giannis Antetokounmpo. Y a diferencia de lo que piensan muchos de que se equivoca si quiere ganar un anillo, le aplaudo. En una NBA (y en el deporte en general) con tanto cambio caprichoso, que un tipo haga esta demostración de fidelidad por un club “modesto” con la idea de conseguir éxitos allí me parece más que bien.



Philadelphia 76ers cambió un par de piezas importantes, adiós a Josh Richardson y Al Horford, hola a Danny Green y Dwight Howard. La experiencia de las incorporaciones y la del nuevo entrenador “Doc” Rivers tiene que ayudarles para aprender de sus errores y tratar de llegar lejos en playoffs.

Brooklyn Nets cuenta con Kyrie Irving y Kevin Durant. Irving es un artista con la pelota en sus manos. Y KD juega con una elegancia inigualable. Seguro que tienen sus detractores, pero a mí me gustaría verles jugar en playoffs.



Play-in del este

Detroit Pistons, Indiana Pacers, Washington Wizards y Atlanta Hawks se la jugarán en esta eliminatoria previa. Detroit Pistons cambió a casi todo el equipo, y se reforzó con Jerami Grant y Mason Plumlee que llegan con experiencia y juego que ayudará. Blake Griffin hasta ahora demostró en su carrera menos carácter que juego, pero con estos tres y un Derrick Rose renacido les puede bastar para al menos tener esta posibilidad.

Washington Wizards viene a ser lo mismo de siempre cambiando a John Wall por Russell Westbrook que no es santo de mi devoción, pero si no se vuelven locos y les respetan las lesiones, como mínimo deberían entrar en el play-in.

Indiana Pacers jugó los playoffs en la burbuja y mantienen su equipo. Se la juegan cambiando a Nate McMillan, un seguro amarrando victorias y playoffs (aunque luego no se coma un colín en ellos) por un entrenador novato (Nate Bjorkgren). A ver cómo les sale la apuesta.

Atlanta Hawks entraría en esta pelea por la alegría que me lleva ver jugar a Trae Young, porque no es que confíe mucho en la química que puedan juntar con todas sus incorporaciones. Quién sabe, lo mismo me sorprenden hasta a mí, y llegan más lejos de lo que vaticino.

Conferencia Oeste

Si el año pasado todo el mundo daba como campeones a los Clippers antes de empezar la temporada, este año los refuerzos asignarán ese papel a Los Ángeles Lakers. Para saber más, visita la opinión de "el lagunero”.

L.A. Clippers como los Bucks en el este tendrán que aprender de su pasado fiasco. Habrá que ver si Tyronne Lue da con la tecla, pero los playoffs deberían de estar garantizados y con algo menos de presión...

Denver Nuggets pierden a Jerami Grant que fue importante en la burbuja pero con lo que tienen debería de darles para volver a estar entre los mejores. Todo sea por ver a Nikola Jokic y Jamal Murray en los momentos importantes de la temporada.

Utah Jazz afianzó su equipo con renovaciones que deben consolidar un proyecto al que volvió Derrick Favors, y con un año más de experiencia de Donovan Mitchell. La clave estará otra vez en ver si consiguen que Mike Conley ofrezca el rendimiento que se espera de un tío con su contrato.

Portland Trail Blazers ha hecho fichajes que quizás sean de poco renombre (Robert Covington, Derrick Jones jr.) pero que le vienen al pelo para reforzar su punto débil (la defensa) sin perjudicar su gran ofensiva. ¿Hay alguien en la sala que no disfrute de la técnica depurada de Lillard y McCollum? Pues eso, yo también quiero verles en playoffs.

Golden State Warriors sufre el varapalo (otro año más) de no contar con Klay Thompson. Sin embargo, ha vuelto Stephen Curry, otra alegría para la vista, y si sumamos a Draymond Green, el número 2 del draft que puede ayudar en el trabajo sucio en la pintura, más Andre Wiggins y Kelly Oubre… Una prueba de fuego para ver si Steve Kerr es tan buen entrenador como se presupone.

Play-in del oeste

En realidad si uno repasa las plantillas de esta conferencia casi todos los equipos tienen motivos para entrar en playoffs, y la competencia será muy dura. En este caso Memphis Grizzlies, Phoenix Suns, Dallas Mavericks y New Orleans Pelicans pueden ser candidatos en la disputa de las últimas plazas de playoffs.

Ja Morant es un espectáculo y mantuvieron el núcleo que les llevó a esta eliminatoria previa en el pasado. Motivos más que suficientes para querer verles otra vez aquí.



Muchos lamentamos la salida de Ricky Rubio de Phoenix Suns porque jugó muy bien allí y se ve que es un equipo en alza, pero la llegada de Chris Paul es un cambio para dar un salto notable ya, aunque bastante será que les lleve a las últimas plazas de playoff.

Dallas Mavericks también tiene un grupo joven de jugadores que se espera que lidere Luka Doncic, pero falta experiencia y que Kristaps Porzingis deje atrás lesiones y dé un paso al frente.

New Orleans Pelicans levantó demasiada expectativa el curso pasado con la llegada de Zion Williamson y se la pegó. Ahora si Brandon Ingram y Lonzo Ball afianza su progresión, puede que con menos presión llegue el momento de los playoffs.



Para aquello que echen de menos a los Houston Rockets, decir que estoy encantado de ver a buen nivel a John Wall y DeMarcus Cousins, y quien sabe que pasará al final con Harden, si se queda o refuerza otro equipo, pero tienen un entrenador novato que siempre siembra dudas.



¿Qué será de los españoles de la NBA?

Serge Ibaka llega a los Clippers y tiene pinta de que será muy importante allí ahora que está en el mejor momento de su carrera.



Marc Gasol no hará grandes números en Lakers, y ni falta que le hace, y aunque saldrá perjudicado cuando su entrenador apueste por “small ball” con Anthony Davis de pívot, debe jugar un papel importante durante la temporada.

Ricky Rubio comenzó desde el banquillo varios partidos de pretemporada. Minnesota tiene a D´Angelo Russell en su plantilla con mucho dinero en su contrato y además es “amiguito” de Karl Anthony-Towns. No pega uno con otro ni con cola, salvo que Russell acepte el papel de ejecutor sin “amasar la bola”. Ricky se caracteriza por el altruismo y el juego en equipo. Veremos si su entrenador apuesta por eso.

Juancho Hernangómez tampoco lo tendrá fácil en los Wolves, pero su versatilidad y que no necesita mucho balón para producir, juega a su favor. A ver como lidia con Anthony Edwards, número uno del pasado draft, parte de su competencia, porque hay ganas de verle con mucho tiempo de juego con regularidad.

“Willy” Hernangómez cambió Charlotte por New Orleans y si entonces jugaba poco ahora jugará menos (7 minutos en pretemporadas) salvo que su competencia caiga lesionada. Steven Adams, Zion Williamson y Jaxson Hayes son “rivales” directos en posiciones interiores, e incluso Brandon Ingram y Nicolo Melli podrían jugar por dentro con quintetos pequeños. Nadie discute su perseverancia, pero no jugar es perder el tiempo y en Europa todavía se valora el juego de pívot. Ójala me equivoque.

Premios

Si difícil es adivinar qué equipos alcanzarán la postemporada de un curso que acaba de empezar, que decir de vaticinar los premios de la temporada, pero me mojaré por aquellos que me gustaría que fuesen galardonados el próximo año. Eso sí, espero que me dejen apuntar un par de apuestas por categoría.

MVP

Tal vez estemos ante la temporada que de inicio ofrece más candidatos posibles que nunca. Kevin Durant vuelve después de casi 20 meses para jugar en el este y vete a saber si no le apetece hacerlo a lo grande.

También Stephen Curry vuelve después de tiempo sin jugar, entre la lesión y la pandemia, y además tendrá que hacerlo muy bien si quiere que los Warriors lleguen lejos.

Giannis Antetokounmpo lleva dos premios seguidos y tiene margen de mejora. ¿Tendría opciones de volver a ganarlo si mejora su tiro y su equipo vuelve a ganar muchos partidos? Seguro.

Tengo dudas de que los Mavericks de Luka Doncic lleguen lejos, pero él es el “capitán general” allí manejando el cotarro así que volverá a hacer números de escándalo... jugando a veces a “cámara lenta” pero con una técnica excelente.



Nikola Jokic juega como si esto fuera más fácil de lo que es. Cuando le ves moverse por la pista parece un tipo normal, grande, pero normal, y sin embargo es tan listo y tan hábil que la mayoría de las veces se sale con la suya. Si Denver gana muchos partidos y juega bien, también sería candidato.



A LeBron James de inicio tampoco se le puede descartar para este premio e incluso a Anthony Davis si repite una temporada como la del curso pasado.

A todos estos se les puede unir James Harden si le apetece jugar como sabe, Russell Westbrook si le da por hacer números de locura en Washington, Damian Lillard si es capaz de volver a hacer una gran temporada, Devin Booker si continua progresando en Phoenix, Joel Embiid si por fin lidera y lleva lejos a Philadelphia, Jayson Tatum si como Booker continua progresando en Boston, Kyrie Irving si se deja de tonterías, y cualquier otro jugador de nivel que termine por dar un paso al frente para hacer la mejor temporada de su vida.

Si tuviera que elegir me quedaría con Curry (y con Jokic como segunda opción). Echo de menos las exhibiciones de tiro de Curry, que don tiene el condenado, y esas diabluras que hace con el balón en sus manos, así que firmaría ahora mismo que hiciera un temporada fabulosa para disfrute de los aficionados.



Entrenador del año

Este premio suele ir a parar a entrenadores que ganan muchos partidos o para los de equipos que pegan un cambio notable respecto del curso anterior como para entrar en playoffs. Así que con esta premisa podría ir a parar al novato Steve Nash si con su pareja de estrellas se mete en la postemporada con holgura y jugando bien.

Otras opciones podrían ser Taylor Jenkins en Memphis o Stan Van Gundy en New Orleans si consiguen meter a sus equipos en playoffs.

Pero a mí me gustaría que Utah o Portland pegaran un “pelotazo”, ya sé que es muy complicado, en la conferencia oeste como para pelear los primeros puestos a los equipos de L.A., y así que Terry Stotts o Quinn Snyder pudieran ganar este premio.

Rookie del año

Algunos analistas hablaron de que el draft apenas celebrado hace unas semanas era más bien flojo. El número uno, Anthony Edwards (Wolves), parece que dijo que no le gusta/ve baloncesto, que tiene otros intereses, más que legítimo, pero que no dejan en muy buen lugar su actitud inicial. Y el número dos, James Wiseman (Warriors), tiene muy buena planta, pero de momento no se estrenó en pretemporada.

Si la NBA se moviese por la lógica el novato del año sería Facundo Campazzo. Ningún recién llegado tendrá la madurez del argentino. Y encima está más rodado que cualquier rookie porque el ya estuvo compitiendo las semanas anteriores de llegar allí en la ACB y la Euroliga.

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Sin embargo, su entrenador habló muy bien de él, y eso que puede ser una buena señal, no lo fue tanto en el pasado cuando habló igual de bien en alguna pretemporada de Juancho Hernangómez, que luego jugaba poco o nada. Así que tengo la mosca detrás de la oreja.

Insisto, mi candidato para este premio sería Campazzo, pero habrá que ver de cuantos minutos dispone, porque otros jóvenes que juegan en equipos de medio pelo seguro que disfrutan de de más protagonismo (y tiempo de juego), y dentro de esos, Lamelo Ball, parte con un poco de ventaja por haber jugado ya como profesional, aunque fuese en una competición “menor” como la australiana.



Volviendo a Denver, otro candidato sorprendente es Bol Bol. Al haber jugado el pasado curso sólo durante la burbuja y por tanto no haberse tenido en cuenta en las votaciones a novato del año entonces, parece que puede ser candidato esta temporada, pero con un año de experiencia dentro de una franquicia NBA. Sin embargo, otra vez hay que coger esta posibilidad con pinzas por el manejo que hace su entrenador de los nuevos. Ya vimos como en Orlando tuvo su impacto en los partidos finales de la temporada regular, pero llegados los playoffs apenas jugó. Una pena, porque mola verle en acción, un tipo tan grande pero con clase en el manejo de balón y el tiro, hasta el punto que con su finura física me lleva a recordar, salvando las distancias, claro, a Kevin Durant cuando se pone a botar el balón y tirar, aunque a otros les recuerda a “Magic” Johnson.



Ya que menciono a la leyenda angelina, éste felicitó a Tyrese Haliburton, una vez que fue elegido en el draft por los Sacramento Kings, y le denominó como el pequeño “Magic”. Aquel día busqué rápidamente vídeos de este muchacho para verle jugar, y la verdad es que se ve que tiene talento, pero físicamente me parece lejos de “Magic”, aunque si él le elogia, tal vez haya que estar atentos a su evolución pese a que Sacramento quizás no sea la mejor plaza en la que debutar.



Mejor jugador defensivo

A mi juicio el año pasado se lo birlaron a Anthony Davis, por lo que tendré que seguir apostando por él, aunque imagino que no se preocupará mucho por este premio cuando su aspiración esté en que Lakers llegue muy lejos y hasta en el MVP.

Como suelo apostar por jugadores “pequeños” para ganar este galardón, otras posibilidades serían Marcus Smart o Jaylen Brown de los Celtics, equipo alabado por sus cualidades defensivas. Sin embargo, mi primera opción, Davis aparte, puede que sorprenda porque es Fred VanVleet de los Raptors. Pocos pensarán en él y lo cierto es que su actividad defensiva es notable, presionando al balón y en líneas de pase, y además sabiendo cuando debe gastar sus faltas, algo que también me parece que es una virtud defensiva.

Jugador con mayor progresión

Como este premio suele ir para jugadores jóvenes, podría citar a Wendell Carter jr. (Bulls) y Collin Sexton (Cavs). Me gusta cómo se desenvuelve el interior de Chicago y es un jugador sólido que puede crecer. Y el base-escolta es un jugón que dado que no parece que Cleveland vaya a destacar, puede que se las juegue todas y sus números se hagan muy grandes.

Pero acertar esto antes de empezar la liga sí que sería de traca porque hay decenas y decenas de candidatos, pero finalmente me decantaría por Chris Boucher (Raptors). El año pasado dejó algunas perlas cuando se le dio la oportunidad, y este curso con las bajas de Gasol e Ibaka en Toronto, no me extrañaría que acabase siendo importante para los Raptors con una notable progresión de estadística y juego que le llevasen a promediar un doble doble.

Mejor sexto hombre

Vislumbrar el premiado en esta categoría se antoja difícil porque aunque la tradición dice que este premio recae en jugadores de equipos de altas cotas, es decir, que ganan muchos partidos, la configuración de quintetos y rotaciones no están claras.

En cualquier caso, se podría pensar en jugadores de banquillo de Clippers, Lakers, Celtics… y en ese sentido una posibilidad sería Serge Ibaka, aunque veremos si no es titular en lugar de Ivica Zubac, y en todo caso asumiendo también el riesgo que supone apostar por él para un premio que suele ir a jugadores de perímetro aunque el año pasado lo ganara Montrezl Harrell, que también puede ser candidato en los Lakers.

Entre los exteriores elegiría a Spencer Dinwiddie o Caris LeVert de los Nets, aunque habría que ver cuál de los dos sale de suplentes si no lo hacen los dos, que son jugadores de “calentones” que les puede venir muy bien a Brooklyn como armas que reactiven la ofensiva desde el banquillo.

Completado el vaticinio, veremos como evoluciona y cuantos aciertos se producen al final de temporada, aquí dejo el resumen de esta prediccion:

Equipos de playoffs en el este: Miami, Boston, Philadelphia, Toronto, Milwaukee y Brooklyn (Play-in: Detroit, Indiana, Atlanta y Washington)

Equipos de playoffs en el oeste: Clippers, Lakers, Denver, Portland, Utah y Warriors (Play-in: Dallas, Phoenix, Memphis y New Orleans)

MVP: Stephen Curry/Nikola Jokic

Entrenador del año: Quinn Snyder/Terry Stotts

Mejor jugador defensivo: Anthony Davis/Fred VanVleet

Rookie del año: Facundo Campazzo/Lamelo Ball

Jugador con mayor progresión: Chris Boucher/Wendell Carter jr.

Mejor sexto hombre: Serge Ibaka/Spencer Dinwiddie

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miércoles, 2 de mayo de 2018

Frases de BA-LON-CES-TO (32): Stephen Curry - Zeljko Obradovic

Por Jorge

Todos os estaréis preguntando que relación puede tener Curry con Obradovic, pero lo cierto es que ambos tienen sendas frases que tienen un punto en común en la relación entre jugadores y entrenadores.

A veces esas relaciones no son fáciles. Y las dificultades no están sólo en los minutos de juego, sino también en el día a día de los entrenamientos, en los momentos en los que los entrenadores aprietan y exigen para la mejora de los jugadores.

Ahora que está a punto de reaparecer en los playoffs de la NBA, esta frase de Stephen Curry puede servir de ejemplo para todos esos jugadores a los que les cuesta dejarse entrenar. Jugadores habituados a la queja, a pensar que lo saben todo, y a los que normalmente no les gusta que les corrijan y les digan que lo hacen mal.

"Cuando no hago las cosas bien siempre deseo que mi entrenador me corrija."
Stephen Curry

En esa línea tampoco está mal la frase del entrenador más laureado de la historia de la Euroliga, Zelko Obradovic, y que realmente muestra a las claras una de las razones por las que un jugador debería agradecer las correcciones y en ocasiones reprimendas del entrenador.

“Cada vez que le corrijo y le hablo a un jugador quiere decir que me interesa; si un día paro, entonces querrá decir que no me interesa nada.”
Zeljko Obradovic

Por supuesto en esa relación de odio/cariño que suele existir entre jugadores y entrenadores, también hay que tener claro que no se puede hablar y corregir de cualquier manera.

"Más que decir qué es lo que se está haciendo mal, el entrenador debe decir cómo hay que hacerlo bien."
George Raveling


Raveling, reputado entrenador estadounidense, miembro del “Hall of Fame” desde 2015, da una de las claves de las correcciones. Y es que no basta con decir qué está mal, que en muchos casos ya lo saben los jugadores, sino que hay que explicar y poner en práctica cómo se hace para que esté bien.

Obviamente el protagonista principal del baloncesto es el jugador, pero la relación de éste y el entrenador siempre tiene que ser cercana. Y es que como decía hace unos años, el legendario jugador Dejan Bodiroga citando una frase del no menos legendario entrenador Aza Nikolic en una entrevista: "un jugador hace grande a un entrenador y un entrenador ayuda a un jugador a ser grande".

Si se quiere hacer el mejor baloncesto posible el jugador se tiene que dejar entrenar, y el entrenador tiene que saber cómo hacerlo.

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sábado, 11 de abril de 2015

El MVP de BA-LON-CES-TO para la temporada NBA 2014-15

Por Jorge

Cada vez le doy menos valor a los galardones individuales que concede la NBA y más si cabe si éstos dependen del voto de los periodistas yankees y del pueblo (los aficionados también podemos votar alguno de ellos). Sólo podría dar cierta importancia a aquellos premios que partieran de la votación de los propios jugadores o entrenadores de la liga, que a fin de cuentas creo que tienen mayores elementos de juicio para votar.

Según parece la asociación de jugadores de la NBA permitirá que éstos puedan elegir (en un premio independiente al MVP oficial de la liga) a quienes ellos consideren como el mejor del curso. Será interesante conocer cuales serán los resultados entre una votación y otra si hubiese diferencias. Sea como fuere en BA-LON-CES-TO no somos menos y me aventuraré a dar mi propio premio (con sus motivos) al mejor jugador de la temporada ahora que apenas faltan unos días para que acabe la fase regular.

A juzgar por lo que comentan los medios que siguen la NBA, de manera general, los tres candidatos principales de entre los que saldrá elegido el mejor jugador de la temporada son Stephen Curry, James Harden y Russell Westbrook.

Los principales méritos del primero están en que su equipo (Golden State Warriors) tendrá el mejor balance de la temporada en número de victorias-derrotas, sus estadísticas son estupendas (24 puntos, 8 asistencias y 4 rebotes por partido) por supuesto, y claro, ese juego fácil y bonito que encandila a todo el mundo y que la NBA vende hasta la saciedad sin importar muchas veces lo que hagan los demás…


Harden sin alcanzar el éxito colectivo en forma de tantas victorias con su equipo seguramente sea más responsable de ellas porque los Rockets de Houston tienen peor equipo y recibe menos ayuda siendo su concurso más decisivo. Y ganar así más de cincuenta partidos no está nada mal. Sus números también son muy buenos (28 puntos, 7 asistencias y 6 rebotes por partido) y probablemente acabe siendo el mejor anotador de la liga (si no lo impide Westbrook) lo cual también es un mérito a considerar para obtener el premio.


En cuanto Westbrook, vaya por delante la poca simpatía que siento por su estilo de juego, agradable de ver en algunos de sus arrebatos, pero casi igual de desesperante cuando convierte el juego en una montaña rusa sin término medio. Ahora bien, con las bajas que arrastró Oklahoma este curso (sobre todo la de el excelso Kevin Durant), fue capaz de hacer un sprint espectacular (y muy meritorio en la conferencia oeste) a base de triples dobles por hacer que su equipo alcance la postemporada (que aún está por ver pero tiene pinta de que así será). No sé si los Warriors estarían muy contentos de vérselas en primera ronda con la bomba de relojería que supone un equipo en manos del base de los Thunder. Por cierto, otro que tiene también unas estadísticas fantásticas (28 puntos, 8 asistencias y 7 rebotes por partido).


Aparte de este trío tenemos en la pelea al ya clásico LeBron James que tiene números (26 puntos, 7 asistencias y 6 rebotes por partido) y victorias con su equipo (más de 50) para merecer este premio, si bien en el este quizás porque las victorias estén algo más baratas y el nivel sea más bajo eso le haga salir del podio de candidatos… lo cual viéndole jugar suena casi a sacrilegio.


Finalmente algunos nombran a otro par de jugadores que hacen menos ruido mediático en comparación con todos los mencionados hasta ahora: Anthony Davis y Chris Paul.

El más joven, por cierto, único interior (moderno claro, nada de la vieja usanza) en la pugna, está luchando hasta el final junto a su equipo (Pelicans) por alcanzar la octava plaza del playoff frente a los Thunder de Westbrook, y es de justicia reconocer su gran temporada con números (24 puntos, 10 rebotes y 3 tapones por partido) que a buen seguro le llevará a formar parte del quinteto ideal del curso.


Y sobre Chris Paul seguramente baste con decir que sin él los Clippers quizá no serían equipo de playoffs o hubieran estado en la brega por las últimas plazas y jamás por ocupar la cabeza del pelotón en la durísima conferencia oeste (aún luchan por la segunda posición acercándose a las 55 victorias).

Y ahora bien, ¿a quién daría el premio de MVP? Sin duda los números son objetivos, pero este es un premio subjetivo en el que es difícil conocer con exactitud cuales son los criterios que dan lugar a los votos que da cada periodista, aficionado (o jugador en el caso del premio de su asociación). Números individuales, colectivos (victorias del equipo), disfrute del juego, circunstancias particulares que acompañaron el devenir de cada uno de los candidatos a lo largo de la temporada, capacidad de hacer mejores a los compañeros… o una mezcla de todo ello debería ser la clave de la votación como parece lógico.

Reconociendo el mérito del maravilloso trío mencionado al inicio y descartando por “pesado” y “abusón”, más que por otra cosa pues méritos tiene de sobra, en el caso de LeBron James, mi voto saliéndome de la corriente dominante iría a parar a Chris Paul, y explico porqué.

Sus números siendo más bajos en anotación comparados con el resto (19 puntos), seguramente porque está más pendiente de hacer jugar a sus compañeros, no esconde que cuando su equipo necesita sus puntos los tienen y con porcentajes más que aceptables (49% en tiros de dos y 40% en triples). Por supuesto que en el apartado de las asistencias está por encima de todos ellos como líder de la liga (en dura pugna aún con John Wall) con diez por partido, y bien contentos deben estar en su vestuario por la generosidad que demuestra en el campo. Pero es que además ayuda en rebote pues pese a su corta estatura coge casi 5 rebotes por partido, y ni que decir tiene que es un base agresivo y destacado en defensa al punto que bien pudiera ocupar también un sitio en alguno de los mejores quintetos defensivos al finalizar la temporada.

A esos méritos individuales se le suma que en el apartado de hacer mejores a sus compañeros creo que está por encima de los otros candidatos como a buen seguro que se lo reconocen en su equipo gente como Griffin, Redick, Barnes y sobre todo DeAndre Jordan… por no hablar de que su juego también es divertido y visualmente espectacular.


Seguramente mi deseo con esta elección supone que se descarte cualquier posibilidad para que Paul gane el premio dada la poca fortuna que tienen mis vaticinios pero aquí queda, y que cada cual aporte si quiere (en los comentarios) sobre a quien destinaría su voto para el MVP de esta temporada 2014-15.

Por cierto, tampoco sé muy bien el criterio de votación del quinteto ideal del campeonato, pero teniendo en cuenta que mencioné a seis candidatos para el MVP, ¿quién dice que no se pudiera quedar fuera del mismo un tal LeBron James si respetan un puesto para un jugador interior (Davis)? Lo dicho, una locura esto de la elección de los premios NBA.

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