La cultura del “highlight” que vivimos en el baloncesto, y en general en cualquier actividad o acontecimiento gracias a las redes sociales e internet, hace que todo quede reducido a lo mejor de lo mejor, al instante mágico y maravilloso, metiendo la mierda, con perdón, debajo de la alfombra y sin el análisis que permita tener una visión más completa y real.
Hace varios días asistimos a un nuevo ejemplo de esas actuaciones “virales” catalogadas de “históricas” (ahora parece que todas lo son), de Luka Doncic, autor de 60 puntos en la victoria de los Lakers en su visita a Miami (126-134), luego de haber jugado el día anterior en Houston, donde también tuvo una destacada actuación de 40 puntos en otra victoria angelina (116-124).
Inmediatamente internet sacó a relucir esta “hazaña” de anotar 100 puntos en 24 horas, con los Lakers a la cabeza:
Y como es lógico, en su equipo se deshicieron en elogios hacia él, con LeBron James (como el resto de compañeros) encantados porque llegase a esos 60 puntos:
Y su entrenador, J.J. Redick, alabando algunas de sus jugadas (las buenas, el análisis de las malas se las guardas para mejorar, supongo):
🗣️ "Cuando está así, solo tienes que dejarlo estar", JJ Redick tras los 60 puntos de Doncic.
"Una exhibición de superhéroe. Fue muy importante que nos sostuviera al principio (...) Anotó grandes y difíciles tiros, hizo muchas buenas lecturas..."pic.twitter.com/Hpgmt1pKz6https://t.co/oawiPkleZy
La NBA, vende su producto como nadie, y destaca lo mejor de lo mejor. Y muchos aficionados al baloncesto, de los que no ven partidos, o de los que no los ven todos (porque ninguno podemos verlos todos), después de estas dos actuaciones se queda con esos extractos en forma de “canastones”, y parece que todo fue increíble… sin serlo, o no al menos del todo.
Tal vez en el futuro se escriba por aquí otro análisis sobre el abuso del triple (aquí tenéis otros anteriores), pero de momento me quedo con el comentario sobre esas dos últimas victorias angelinas, y especialmente algunos de los tiros que se hicieron en esos partidos.
En el baloncesto profesional el objetivo es ganar, y al final da igual cómo, si la pelota entra, es lo que cuenta (aunque en la NBA se ensalzan grandes actuaciones individuales… que acaban en derrota). Qué quiero decir con esto, pues que cada vez más, al menos en la NBA, se hacen muchos tiros del tipo: el entrenador mataría al tirador en el momento del lanzamiento… hasta que entra y aplaude encantado.
Muchos de los tiros de Doncic entran en esa categoría. Al menos por lo que respecta al triple, como en el caso del triple del vídeo que precede a estas líneas. El jugador sube la pelota, y apenas pasa de media pista y con cuatro compañeros “de miranda”, tira un triple tras paso atrás… un buen tiro si entra, quizás no tan bueno, por no decir malo, si no entra. Y, ojo, tal vez Doncic sea ahora adalid de este tipo de tiros, pero ni es el único que los hace, y en realidad se limita a seguir a otros que lo hicieron antes.
Es el estilo que se lleva. Y cada vez hay más jugadores que hacen esos tiros, pues no es necesario ser el buque insignia del equipo, la “superestrella” de la franquicia, para poder hacerlos, tiros que muchos entrenadores en otro tiempo, aún ahora me atrevería a decir, en el baloncesto FIBA, los considerarían malos tiros. Y cuidado que la epidemia se va extendiendo también fuera de la NBA...
Uno entiende que esos tiros se hacen con el “permiso” del entrenador, es decir, en la NBA sus entrenadores consideran que esos tiros son buenos tiros y se deben ejecutar, independientemente de que luego se acierte o se falle.
En el anterior vídeo a estas líneas se puede volver a ver a Doncic tirando un triple similar al del primer clip, pero que termina fallando, y el azar hace que le caiga el rebote al jugador con el mejor porcentaje de acierto en el triple de toda la NBA (48% cuando se escriben estas palabras), Luke Kennard, que se tira una “castaña” que pega en el canto del tablero con tiempo y espacio como si estuviera tirando un tiro libre…
Por supuesto, no se trata de echar la culpa al tirador, que como dice el dicho, hasta el mejor escribano echa un borrón (como demostró un par de días después anotando el triple ganador en Orlando), pero, créanme, cada vez es más habitual ver tiros de tres puntos que no tocan aro, incluso en buenas posiciones de tiro. Para colmo, la jugada acabaría con un penoso balance defensivo (o gran transición defensiva, según se mire) permitiendo puntos fáciles al rival.
Ejemplos de esos triples que no tocan aro, tuvimos unos cuantos en el partido anterior al de los alucinantes 60 de Doncic, en Houston...
...pero como digo, es habitual en cualquier partido de la NBA, y en Miami, también ocurrió. Para muestra, la siguiente “chufla” del “superhéroe” Doncic:
Como ya se dijo antes, hasta los mejores fallan, así que ese triple que no toca aro no se debería tomar como representativo del juego de Doncic… como tampoco deberían serlo los que sí mete, o deberían serlo tanto unos como otros, es decir, la visión completa a la que no todos acceden porque sólo ven lo bueno que aparece en las redes sociales.
Para terminar con la sesión de vídeo de esta entrada, dejo una muestra (que no la única que hubo en ese partido Miami-Lakers), de lo que para un servidor sería un triple bien jugado, después de varios pases, un intento de dividir la defensa y un pase extra para tirar a pies quietos en buena posición, y que además acabó en canasta, aunque de haberse fallado para mí habría estado bien seleccionado.
Y que nadie piense que no le doy mérito al esloveno, que lo tiene, porque aunque se falle o se tengan errores, hay que meter esos 60 puntos como también lo tuvo el otro día Bam Adebayo con los 83 pese a todos los asteriscos o recelos vertidos por parte de todo el mundo, simplemente, insisto, habría que hacer por tener una visión más completa, y no quedarse sólo con las luces, porque detrás suele haber también muchas sombras.
Y sobre el abuso del triple, o mejor dicho, que se haga una selección discutible del tiro de tres, con muchos que no tocan ni aro… estaría bien conocer la opinión del propio Doncic, fuera de micrófonos y cámaras que le obliguen a ser políticamente correcto. Él se crió en el baloncesto europeo, y algo me dice que es el primero que sabe que muchos de esos tiros que hace en la NBA están “mal jugados”… y no tiene culpa, simplemente se adapta a lo que se juega allí.
Y también sabe que esos tiros difícilmente se le permitirían en el baloncesto FIBA… de momento, porque todo se copia, aunque esperemos que eso no pase y podamos seguir disfrutando de un baloncesto más equilibrado y completo a este otro lado del Atlántico.
Buen balance de Los Ángeles Lakers (9-4) desde la última vez que “El lagunero” se pasó por aquí, subiendo de la quinta a la tercera posición del oeste, a priori el mejor puesto al que se puede aspirar si tenemos en cuanto que los Thunder y los Spurs parecen inalcanzables a falta de 15 partidos para el final de la temporada regular.
Tres duras derrotas
El peor momento para el equipo en este periodo coincidió con la dura caída ante los Celtics (89-111), más candidatos del este ahora con la vuelta de Jayson Tatum, en el día del homenaje a Pat Riley (foto arriba). Esa derrota dejó tocado al equipo encadenando tres seguidas sumando luego otra ante Orlando (109-110) y en Phoenix (113-110).
La derrota ante los Magic fue especialmente sangrante, jugando bastante mal los últimos minutos, y desencadenando un cierto desencuentro entre los jugadores importantes del equipo a raíz del desenlace final.
Llamativo es que Lakers dispusiera de 7 segundos para buscar la canasta ganadora, y después de un tiempo muerto la pizarra de J.J. Redick buscase un triple cuando con una canasta de dos o forzando una falta habría bastado. Y si tenemos en cuenta que ese día el mejor angelino fue Deandre Ayton con 21 puntos y 13 rebotes: ¿no habría que haber buscado un balón interior en esa última jugada?
Victorias para el optimismo
Por el lado positivo, entre las victorias se puede destacar las conseguidas ante los pujantes Clippers (125-122) y frente a otro candidato del este como los Knicks (110-97). Más otras dos con rivales del oeste en la lucha por la tercera plaza: Wolves (120-106) y Nuggets (127-125).
Esta última ante Denver fue importante con Lakers dominando hasta el descanso y los visitantes igualando el marcador al final del tercer cuarto (97-97), tras anotar 37 puntos y aprovecharse de las pérdidas angelinas. Luego en el último periodo el acierto triple de los Nuggets hacían presagiar una derrota… hasta que Austin Reaves se sacó un conejo de la chistera con una jugada increíble para forzar la prórroga.
Luego Luka Doncic rompería la igualdad en el tiempo extra con una gran canasta, y taponando el tiro a la desesperada de los Nuggets, permitiendo una importante victoria ya que con ella se gana el cara a cara contra Denver, y en caso de que al final de la temporada regular ambos equipos alcancen el mismo número de victorias, Lakers quedará por delante.
Además parece que Redick definió su rotación de final de curso si no llegan nuevas lesiones, con el quinteto Doncic, Marcus Smart, Reaves, LeBron James y Ayton, más Luke Kennard, Rui Hachimura, Jaxson Hayes y Jack LaRavia desde el banquillo. Tal vez debería contar también con Jarred Vanderbilt, mal tirador, pero jugador que puede ser muy importante en la defensa, principal talón de Aquiles del equipo.
Homenaje a Pat Riley
No le vendría mal a los Lakers alguna charla motivacional del legendario entrenador del “Showtime” de los 80, Pat Riley, para afrontar la recta final del curso. Riley, poseedor de un buen puñado de anillos como jugador y entrenador de los Lakers, recibió el homenaje de la franquicia en forma de estatua en los exteriores del pabellón el pasado 22 de febrero, así como de reconocimiento ante la afición en mitad del partido frente a los Celtics.
La experiencia de varias décadas como aficionado y entrenador me permite deducir que, pese a que ahora gozamos de las mayores posibilidades de ver baloncesto, la mayoría de los jóvenes (y no tan jóvenes) apenas ven partidos regularmente, por no decir que solo ven “highlights” (que no está mal… si tuvieran la visión completa que dan los partidos).
El aprendizaje del baloncesto depende básicamente de jugar y de ver baloncesto. Entendiendo por jugar, tanto entrenar como jugar por libre fuera de los entrenamientos (algo que también se perdió), y ver baloncesto, no sólo baloncesto profesional por televisión o internet, también el baloncesto de formación y el que se juega en la calle o el patio del colegio, porque siempre hay que estar abierto a aprender de todos. Por cierto, cuando digo ver, en verdad hay que decir que me refiero a mirar, es decir, a ver con atención, matiz este muy importante.
Cuando quiero comentarles algún detalle o se lo muestro con un corte de vídeo a chicas y chicos que entreno, y les pregunto: “¿qué ves?”, la mayoría ve muchas cosas… pero no van a lo que quiero que vean, al detalle sobre el que me gustaría que tomaran nota. Y ese es un riesgo que también se corre cuando miran esos vídeos virales que circulan por las redes.
Si preguntamos a uno de los chicos que entreno sobre que ven en el anterior vídeo, puede que alguno diga que ve un saque de fondo que termina con una acción de aro pasado. Y no estaría faltando a la verdad. Pero pocos verían, por ejemplo, la pésima defensa del defensor del sacador. Defensa que permite un pase simple a la zona para una canasta “fácil” del equipo contrario.
Ojo, puede que las normas defensivas de ese equipo no digan nada sobre evitar pases a la pintura en un saque de fondo. En cuyo caso, nada hay que objetar a esa defensa. Pero este corte de vídeo puede ser una manera de advertir a un jugador de formación que la posición defensiva de ese defensor del sacador debería haber sido en otro ángulo de tal manera que su cuerpo hubiese cerrado esa posibilidad de pase a la zona para evitar recibir una canasta sencilla.
Así con esta idea nace esta nueva sección del blog para “ayudar” al aficionado, al entrenador y al jugador (sobre todo de formación) a mejorar su visión y conocimiento del baloncesto. La dinámica será la de incrustar en el blog el vídeo de un corte de juego de un partido y explicar qué se puede ver en esa jugada (bienvenidos serán también los comentarios de quienes se pasen por aquí). Por supuesto, que nadie espere sesudos estudios, simplemente se hará un breve análisis para destacar uno o varios detalles.
Para terminar, tengo que aclarar que no pretendo atribuirme una catedra que no tengo con los vídeos y las reflexiones que se deduzcan de ellos, pues además de que ni conozco todo el baloncesto, estoy abierto a aprender de los demás para mejorar. Veremos que continuidad tendrá esta sección, pero espero que sirva a los demás como lo hace conmigo para seguir prestando atención a los detalles de nuestro juego favorito.
La NBA siempre es fuente de multitud de imágenes curiosas gracias a la cantidad de partidos que se juegan cada temporada (alrededor de 1.500 entre amistosos, temporada y playoffs), pero también por su variopinta idiosincrasia.
El pasado 6 de febrero, durante la disputa de un partido de temporada regular se pudo ver una llamativa situación:
En el momento en el que ocurrió esa imagen, se puede ver que el equipo local, Detroit Pistons, ganaba holgadamente su partido contra los New York Knicks, y eso no cambió al final del partido. Tal vez esa fue la razón que llevó a cierta relajación, y a que ese jugador sentara a su hija sobre su regazo.
La reflexión que plantea esa imagen es si el banquillo de un partido profesional de baloncesto es el lugar idóneo para una niña o niño. Queda clara cuál es la opinión de la NBA cuando hace notoria la escena en su propia cuenta de X.
Ojo, que no es la primera vez que pasa algo parecido. El pasado mes de diciembre también se pudo ver a un hijo acompañando a su padre al final del banquillo o en el corrillo de un tiempo muerto (imagen del principio). Y lo peor es que ese problemático jugador dijo después que “me mantiene bajo control porque sé que me está mirando".
La nota informativa del partido terminaba con el irónico comentario de que muchos compañeros, a los que regaña habitualmente ese jugador, agradecerían que su hijo estuviera más a menudo en el banquillo.
No olvidemos que hablamos de baloncesto profesional, no de un partido de solteros contra casados en las fiestas del pueblo. ¿Qué será lo próximo? ¿Una guardería en el banquillo en pleno partido?
El baloncesto es un juego complejo que requiere de unos niveles de concentración importantes para poder jugar mejor… como en realidad pasa para hacer cualquier actividad, o al menos, se necesita una concentración mínima para hacerlo bien.
Y, aquí, en el siguiente vídeo de un partido NBA del año pasado, veremos un ejemplo “sangrante” de pérdida de concentración que pasa más de lo que se cree en el baloncesto profesional, y del que debería tomar nota muchos entrenadores de formación para reflexionar y tomarse un poco más a la ligera algunos errores de concentración de los niños o las jóvenes que entrenan, pues a fin de cuentas ellos están aprendiendo.
¿Cómo puede ser que un jugador empiece un partido sin saber en qué canasta ataca? Como siempre podemos acudir a la “presunción de inocencia”… si lo sabía, ¿por qué no fue al aro para meter canasta? En ese caso, entonces hablaríamos de mala decisión… que también son más frecuentes de lo que creemos en el baloncesto de alto nivel, y si eso pasa ahí y siguiendo con la comparativa, qué podemos esperar en la formación… pues eso, muchas malas decisiones que con entrenamiento y partidos deberían ir menguando.