La experiencia de varias décadas como aficionado y entrenador me permite deducir que, pese a que ahora gozamos de las mayores posibilidades de ver baloncesto, la mayoría de los jóvenes (y no tan jóvenes) apenas ven partidos regularmente, por no decir que solo ven “highlights” (que no está mal… si tuvieran la visión completa que dan los partidos).
El aprendizaje del baloncesto depende básicamente de jugar y de ver baloncesto. Entendiendo por jugar, tanto entrenar como jugar por libre fuera de los entrenamientos (algo que también se perdió), y ver baloncesto, no sólo baloncesto profesional por televisión o internet, también el baloncesto de formación y el que se juega en la calle o el patio del colegio, porque siempre hay que estar abierto a aprender de todos. Por cierto, cuando digo ver, en verdad hay que decir que me refiero a mirar, es decir, a ver con atención, matiz este muy importante.
Cuando quiero comentarles algún detalle o se lo muestro con un corte de vídeo a chicas y chicos que entreno, y les pregunto: “¿qué ves?”, la mayoría ve muchas cosas… pero no van a lo que quiero que vean, al detalle sobre el que me gustaría que tomaran nota. Y ese es un riesgo que también se corre cuando miran esos vídeos virales que circulan por las redes.
Si preguntamos a uno de los chicos que entreno sobre que ven en el anterior vídeo, puede que alguno diga que ve un saque de fondo que termina con una acción de aro pasado. Y no estaría faltando a la verdad. Pero pocos verían, por ejemplo, la pésima defensa del defensor del sacador. Defensa que permite un pase simple a la zona para una canasta “fácil” del equipo contrario.
Ojo, puede que las normas defensivas de ese equipo no digan nada sobre evitar pases a la pintura en un saque de fondo. En cuyo caso, nada hay que objetar a esa defensa. Pero este corte de vídeo puede ser una manera de advertir a un jugador de formación que la posición defensiva de ese defensor del sacador debería haber sido en otro ángulo de tal manera que su cuerpo hubiese cerrado esa posibilidad de pase a la zona para evitar recibir una canasta sencilla.
Así con esta idea nace esta nueva sección del blog para “ayudar” al aficionado, al entrenador y al jugador (sobre todo de formación) a mejorar su visión y conocimiento del baloncesto. La dinámica será la de incrustar en el blog el vídeo de un corte de juego de un partido y explicar qué se puede ver en esa jugada (bienvenidos serán también los comentarios de quienes se pasen por aquí). Por supuesto, que nadie espere sesudos estudios, simplemente se hará un breve análisis para destacar uno o varios detalles.
Para terminar, tengo que aclarar que no pretendo atribuirme una catedra que no tengo con los vídeos y las reflexiones que se deduzcan de ellos, pues además de que ni conozco todo el baloncesto, estoy abierto a aprender de los demás para mejorar. Veremos que continuidad tendrá esta sección, pero espero que sirva a los demás como lo hace conmigo para seguir prestando atención a los detalles de nuestro juego favorito.
La NBA siempre es fuente de multitud de imágenes curiosas gracias a la cantidad de partidos que se juegan cada temporada (alrededor de 1.500 entre amistosos, temporada y playoffs), pero también por su variopinta idiosincrasia.
El pasado 6 de febrero, durante la disputa de un partido de temporada regular se pudo ver una llamativa situación:
En el momento en el que ocurrió esa imagen, se puede ver que el equipo local, Detroit Pistons, ganaba holgadamente su partido contra los New York Knicks, y eso no cambió al final del partido. Tal vez esa fue la razón que llevó a cierta relajación, y a que ese jugador sentara a su hija sobre su regazo.
La reflexión que plantea esa imagen es si el banquillo de un partido profesional de baloncesto es el lugar idóneo para una niña o niño. Queda clara cuál es la opinión de la NBA cuando hace notoria la escena en su propia cuenta de X.
Ojo, que no es la primera vez que pasa algo parecido. El pasado mes de diciembre también se pudo ver a un hijo acompañando a su padre al final del banquillo o en el corrillo de un tiempo muerto (imagen del principio). Y lo peor es que ese problemático jugador dijo después que “me mantiene bajo control porque sé que me está mirando".
La nota informativa del partido terminaba con el irónico comentario de que muchos compañeros, a los que regaña habitualmente ese jugador, agradecerían que su hijo estuviera más a menudo en el banquillo.
No olvidemos que hablamos de baloncesto profesional, no de un partido de solteros contra casados en las fiestas del pueblo. ¿Qué será lo próximo? ¿Una guardería en el banquillo en pleno partido?
El baloncesto es un juego complejo que requiere de unos niveles de concentración importantes para poder jugar mejor… como en realidad pasa para hacer cualquier actividad, o al menos, se necesita una concentración mínima para hacerlo bien.
Y, aquí, en el siguiente vídeo de un partido NBA del año pasado, veremos un ejemplo “sangrante” de pérdida de concentración que pasa más de lo que se cree en el baloncesto profesional, y del que debería tomar nota muchos entrenadores de formación para reflexionar y tomarse un poco más a la ligera algunos errores de concentración de los niños o las jóvenes que entrenan, pues a fin de cuentas ellos están aprendiendo.
¿Cómo puede ser que un jugador empiece un partido sin saber en qué canasta ataca? Como siempre podemos acudir a la “presunción de inocencia”… si lo sabía, ¿por qué no fue al aro para meter canasta? En ese caso, entonces hablaríamos de mala decisión… que también son más frecuentes de lo que creemos en el baloncesto de alto nivel, y si eso pasa ahí y siguiendo con la comparativa, qué podemos esperar en la formación… pues eso, muchas malas decisiones que con entrenamiento y partidos deberían ir menguando.
Mientras la NBA terminaba la pasada madrugada los festejos con motivo del parón de temporada con el “partido” All-Star de su fin de semana de las estrellas, toca hacer balance sobre las últimas semanas de unos Lakers que hicieron un récord de 9-6 desde la última vez que pasó por aquí “el lagunero”.
Ahora el equipo está en tierra de nadie, manteniendo un quinto puesto del oeste que le hace estar lejos de los favoritos para el título (OKC, Denver y los sorprendentes Spurs), cerca de los Rockets, y sin poder despistarse para no caer en el “play-in” ante la pujanza de Minnesota y Phoenix... a la espera de la recuperación del lesionado Luka Doncic.
Movimiento menor: Kennard
Cada fecha límite de traspaso tiene a los Lakers como posible protagonista de movimientos… pero esta vez no pasó de un cambio menor que envió a Gabe Vincent a Atlanta por Luke Kennard.
Con este trueque el equipo mejora ofensivamente, pues el nuevo tiene este año casi un 50% en triples (y 44% de carrera), y quien sale estaba en un 37%, que no es malo pero tampoco es excesivamente bueno… pero en el costado defensivo, quien sale tiene más cualidades y actitud de la que trae el tirador zurdo. Y resulta que es en la parcela defensiva donde Lakers debería molestarse en mejorar si quiere aspirar a algo más que pasar una primera ronda de playoffs.
La conclusión es obvia, el equipo se la jugará al ataque confiando en que mejore la defensa “por arte de magia” para poder aspirar a grandes cotas en postemporada… a la espera de un gran movimiento en verano ante la previsible salida de LeBron James… buscando a ¿Giannis Antetokounmpo?
Altibajos hasta el parón
En este tiempo se vivieron derrotas duras como en Portland (132-116) con la única nota positiva del rendimiento del suplente Drew Temme (21 puntos en 29 minutos de juego). Y la sonrojante en Cleveland (129-99).
Y victorias esperanzadoras como en Denver (107-115) con triple doble de Doncic (38-13-10) y otros 9 puntos de Temme en poco más de 10 minutos desde el banquillo, o ante los Sixers (116-112) para sobreponerse a la última lesión de Luka.
Luka Doncic visibly frustrated on the way to the locker room after injuring what appears to be his hamstring.
Luego sin el esloveno 2-2 con victoria ante unos Warriors (105-99) sin Stephen Curry (ni el lesionado para el resto de temporada Jimmy Butler), y Dallas (124-104) con triple doble de James (28-10-12). Y derrota sin paliativos contra unos Spurs (108-136) de Victor Wembanyama campando a sus anchas (40-12 con 4 de 6 en triples) ante las ausencias por descanso (segundo partido de un “back to back”) de LeBron, Austin Reaves, DeAndre Ayton y Marcus Smart (además de Doncic). Y buena imagen competitiva pese a la derrota ante OKC (110-119) sin Shai Gilgeous-Alexander.
Lesiones de Reaves y Doncic
Reaves regresó al juego en la fácil victoria en Brooklyn (109-125) después de 19 partidos consecutivos ausente (desde el día de Navidad) por problemas musculares.
En los cinco partidos que disputó tras su regreso promedió 20 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias con 50% de acierto en tiros de campo… pese a la restricción de minutos (poco más de 25, y un partido ausente) para evitar una recaída… demostrando que a lo mejor no es necesario que los jugadores importantes jueguen tanto tiempo para poder rendir… y ganar (4 victorias).
¿Deberían los Lakers limitar también el minutaje de Doncic para que llegue en condiciones a la postemporada? ¿Se atreverán con ese plan? Lo dudo, aunque sería lo conveniente, porque la clave para entrar en el grupo de aspirantes al título o cerrar la temporada sin pena ni gloria está en la salud de Luka.
Veremos como vuelve tras las “vacaciones” del fin de semana de las estrellas, ahora que está en juego el futuro de los Lakers este curso... y sus opciones de aspirar al MVP (sólo puede perderse 5 partidos más para optar al premio).
Pasó tiempo de la última vez que escribí una entrada en esta sección de “Miscelánea”, que poco o nada tiene que ver con el baloncesto, así hago esta advertencia por si llega algún lector nuevo al blog, o por si de los dos o tres que me leen, se sorprende por las palabras que vendrán a continuación.
Por cierto, con el título no me refiero a la conocida (para algunos, supongo), película de Stanley Kramer, clásico del cine y una comedia muy recomendable para olvidarse por dos horas y media… del mundo que nos rodea, que realmente sí, está loco.
La semana pasada todos leímos sorprendidos el siguiente titular referido al mandatario de la máxima potencia mundial:
Trump publica un vídeo que representa a Barack y Michelle Obama como una pareja de monos https://t.co/RAg3TYnlfj
Si alguien no conoce el medio, “20minutos”, puede pensar en una exageración o que es sensacionalismo, típico de una red social, para ganar lectores. Pero si pinchamos en el enlace, la información, aunque parezca surrealista, es real.
Debería llamar la atención que un dirigente político de ese calado se dedique a publicar un insulto racista sobre un antiguo presidente y su mujer en una red social, y da igual, la vida continúa como si nada.
Si tenemos en cuenta los antecedentes del personaje, si revisamos su “currículum”, realmente se hace difícil entender cómo pudo ser el político más votado, no en una sino en dos elecciones a la presidencia. ¿Perdió el sentido común la sociedad de ese país?
Existe una famosa expresión que dice que “la mujer de César no solo debe ser honrada; además debe parecerlo”, y en este caso, no sé cómo de honrado será, pero parecer, parecer… me abstendré de decir qué parece. Eso sí, en su haber hay que decir que no se esconde. Es lo que se ve… y, sin embargo, gana elecciones, lo cual me parece que no habla muy bien de los votantes de su país.
La política ha derivado en tal circo, que da igual que estemos regidos por tarados o ignorantes (o ambas cosas), y lo peor es que parece que a la sociedad le da igual, allí y en todas partes.
Por ejemplo, y aunque pueda parecer anecdótico, por estos lares tenemos un político que en tres de cada cuatro intervenciones públicas (siendo generoso) se confunde más allá del lapsus, su facilidad de palabra queda en entredicho demostrando dificultades para explicarse, lo que pone en duda que realmente sepa qué está diciendo… pero goza del crédito de buena parte de nuestra sociedad. Y esto, insisto, me parece que no nos deja en muy buen lugar.
Verdad es que entre tanta mediocridad, parece que no haya político bueno, y en todo caso, no nos queda más remedio que conformarnos con el menos malo, ante la indiferencia y la inacción. Estamos tan embotados entre el bombardeo de informaciones sesgadas cuando no de noticias falsas (“fake news”), que unido a la falta de interés por la “educación informativa” nos lleva a “tragarnos” cualquier cosa sin molestarnos en tratar de verificar la realidad, y parecemos ajenos a cuanto sucede en el mundo político como si no fuera con nosotros. Y al final pagaremos las consecuencias.
Termino volviendo al cine con el que empecé, y es para citar una frase que se le suele atribuir al genial Groucho Marx: "Es mejor permanecer callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente". A algunos me parece que les convendría callar, pero afortunadamente hablan. Ahora hace falta que los demás aprendamos a escuchar para evitar este mundo loco, loco, loco, loco, y así recuperar algo de cordura.