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viernes, 16 de febrero de 2024

Hemeroteca (19): Copas de 1983

Por Jorge

En tiempos coperos BA-LON-CES-TO vuelve al pasado para recuperar los orígenes de la Copa ACB con su sección de “Hemeroteca” e irnos a la primera edición que se jugó bajo la organización de la “Asociación de Clubs de Baloncesto” en la temporada 1983-84.

Este curso 23-24 se cumple el 40 aniversario de aquella primera fase final copera… aunque en realidad, ahora que se está jugando la edición de 2024 en Málaga, ya pasaron más de 40 años porque esa primera Copa se jugó en 1983 y no en 1984.

La primera Copa ACB se disputó entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre de 1983 (curiosamente miércoles y jueves), y lo más llamativo fue que ese año 1983 hubo dos campeones de Copa, pues se había jugado la Copa del Rey organizada por la Federación Española de Baloncesto (FEB) correspondiente a la temporada 1982-83 en abril de ese mismo año.

Última final “federativa” de Copa
La última Copa del Rey organizada por la FEB disputó su final el 28 de abril de 1983 en Palencia, y la jugaron el Barcelona y el Inmobanco, equipo madrileño que era una especie de filial del Real Madrid por cuanto en sus filas jugaban algunos jugadores vinculados al equipo blanco.



En aquella época todos los equipos de la primera división jugaban la Copa. Los dos primeros clasificados pasaban directamente a cuartos de final y el resto jugaba eliminatorias con partidos de ida y vuelta.

El Real Madrid tenía que haber jugado las semifinales con el Barcelona, pero no se presentó al partido de ida (20 de abril de 1983) como medida de protesta contra el equipo blaugrana que se había negado a firmar un acuerdo colectivo con la ACB recién creada para la retransmisión de una serie de partidos a través de Televisión Española. Y así pasó el Barça a la final.

Otra circunstancia llamativa derivada de aquella Copa fue que pese a que el Madrid no jugó la final, y dado que el Inmobanco desapareció y el Barcelona ganó también la liga (y tenía que jugar la temporada siguiente la Copa de Europa), fue el equipo madridista el que acabó por disputar la siguiente Recopa de Europa.

Primera Copa ACB (1983)
La primera Copa ACB se jugó en Zaragoza bajo el actual formato de “Final a cuatro” con semifinales y final. La primera semifinal enfrentó al CAI Zaragoza con el Joventut ganando el equipo maño (87-77) y la segunda la jugaron Barça y Real Madrid con victoria catalana (102-100).



El título del CAI supuso un hito deportivo para el baloncesto maño y el pasado 2 de diciembre se celebro un acto conmemorativo de aquella victoria durante el descanso del partido que disputaron Casademont Zaragoza (otra curiosidad es que este club nacido en 2002 no tiene que ver con el mítico campeón copero que desapareció en 1996) y UCAM Murcia el pasado 2 de diciembre:



Hasta 1989 todos los campeones coperos en realidad consiguieron sus títulos jugando el año anterior, y no fue hasta la temporada 1989-1990 en que la Copa ACB se jugó en el año que le “correspondía”, y curiosamente el ganador de esa edición de 1990 fue otra vez el CAI Zaragoza:



Nunca está de más recordar de dónde venimos gracias a la videoteca de Youtube y algunas hemerotecas como en este caso la del periódico “Mundo Deportivo” (junto a esa portada del número 116 de diciembre de 1983 de la extinta revista “Nuevo Basket”), que en este caso permite que podamos rememorar la primera Copa ACB y las curiosidades que se dieron en aquel 1983 copero.

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jueves, 16 de febrero de 2023

Una opinión diferente sobre la minicopa

Por Jorge

Hoy comienza el mejor torneo de baloncesto del mundo (sí, para mí, del mundo mundial): la Copa ACB. Sin embargo, ayer ya empezó su versión infantil, la minicopa, con la participación de ocho equipos de canteranos de clubes ACB como Barcelona, Real Madrid y Joventut.

La primera edición se celebró en 2004 en Sevilla, y desde entonces fue creciendo el seguimiento mediático del torneo fruto de la expectación que genera porque en su momento participaron jóvenes que al final llegaron a la élite. Ojo, la minoría, pues son más los que se quedan por el “camino”.

Ese crecimiento mediático no me gusta. ¿Es necesario conocer los nombres de los jóvenes que conforman las plantillas de los equipos participantes? ¿Deben tener el “privilegio” de perder días de clases a esas edades para asistir a este torneo (para qué tantos partidos)?

El lector puede intuir cuál es mi respuesta a esas preguntas. Chavales en edad infantil deben disfrutar del juego, y hacerlo en condiciones similares a las del baloncesto profesional seguro que es una experiencia fabulosa, pero siempre que se haga con cuidado y lejos del foco mediático que puede hacerles daño si pierden el norte, es decir, si se consideran por encima del resto de chavales de su edad por estar disputando un campeonato como este, cuando sus objetivos no deben ir más allá de estudiar y mejorar su baloncesto como jóvenes aficionados.

No me cabe duda de que los clubes participantes y las familias hacen un gran trabajo en la dirección adecuada, pero aún así es llamativo el crecimiento del “circo” que se monta alrededor, y más allá de ver personajes del baloncesto en las gradas de sus partidos como jugadores, exjugadores, entrenadores y periodistas, seguro que también habrá agentes deportivos (y hasta ojeadores NBA que vengan a ver la Copa de los “mayores”). Y eso seguro que no es fácil de asimilar. Y, no me canso de insistir, no olvidemos las edades de estos jóvenes, a quienes no les hace bien un exceso de presión que pueda hacer que no disfruten del juego, que es lo más importante.

Dicho todo lo anterior, alguien puede pensar que estoy en contra de este torneo (y otros similares), y no es cierto, del todo. Simplemente hay que tener claro qué es lo importante, y lo demás son tonterías. Así se podría hacer una balanza con los bueno y con lo malo de una campeonato así.

Malo:
La personalización demasiado temprana sobre chavales tan jóvenes (¿es necesario destacar jugadores públicamente con el premio MVP? No digamos ya del uso de las estadísticas). Si no fuera imposible acabar con los galardones, tal vez sería mejor un premio al jugador más solidario por esfuerzo y deportividad, o al mejor estudiante por alguna actividad educativa paralela al torneo.

Presión innecesaria por el seguimiento mediático que se hace, que mal llevado, puede ser una losa para unos jóvenes deportistas que no deberían cargar en su mochila con piedras que ya tendrán tiempo de llevar encima en el futuro.
br /> La mayoría de los entrenadores conocen cuál es su función a estas edades, pero siempre se observan casos de algunos que pregonan la necesaria formación deportiva de los jóvenes, pero luego durante los partidos sólo juegan los “buenos” o utilizan tácticas que tal vez no sean las más apropiadas a estas edades, hasta el punto de que a veces se observan demasiadas similitudes entre el baloncesto que desarrollan y el de los equipos profesionales, algo que me parece un sinsentido. No sé quien dijo una vez, que quienes pronto juegan como profesionales en el futuro jugarán como niños, y viceversa. Es decir, a veces se echa en falta más cancha abierta, más riesgo defensivo, más juego de uno contra uno arriesgando y lejos de limitaciones tácticas.

Parecido a lo anterior es el caso de las madres/padres, que la mayoría entienden en qué consiste este torneo, pero luego llegan los partidos y se escuchan abucheos a chavales o protestas a los árbitros por parte de minorías que hacen mucho ruido y mucho daño alejándose del espíritu deportivo que debe imperar en un campeonato así.

Por supuesto, esa pérdida de espíritu por la búsqueda de la victoria a toda costa quizás se deba a rivalidades de procedencia “profesional” que quizás se podría evitar si el torneo en lugar de disputarlo equipos canteranos de clubes ACB, lo hicieran clubes o colegios de barrio, modestos y en clara fase de aprendizaje, donde lo importante está más lejos de ganar, y para quienes este escenario si sería un verdadero premio.

Bueno:
Jugar contra, a priori, grandes jugadores de su edad en un gran marco deportivo siempre es un aliciente, y me imagino los nervios y las ganas de estos jóvenes, para quienes la experiencia puede ser enriquecedora.

Disfrutar como aficionados del sano ambiente de la Copa ACB, que además en este caso se celebra en una de las cunas del baloncesto español, Badalona, que respira este deporte por todos sus poros todos los días del año. Ganar o afianzar aficionados siempre es positivo.

Las posibilidades tecnológicas permiten que otros muchos chavales puedan ver cómo juegan otros chicos de su edad. Y eso también puede ayudar a los entrenadores para servirse de la técnica y táctica individual que se vea durante el torneo para utilizar el vídeo con ánimo de enseñar y motivar a sus jóvenes jugadores. Pues a veces muchos piensan que la técnica de los superestrellas mundiales es muy difícil de hacer, y en estos partidos seguro que se pueden ver gestos de mucha calidad que podrían servir de ejemplo para todos esos jóvenes que juegan a lo largo y ancho del país.

Minicopa sí, pero no de cualquier manera. Vista como una oportunidad de afianzar la afición por el baloncesto a esas edades está bien, más allá de eso, me parece excesiva la atención mediática que reciben tan pronto, y más en tiempos de redes sociales donde todo se magnifica, para bien y para mal… Eso sí, quiero destacar para bien la viralización del caso de un joven deportista que pese a ser diabético demostró en la fase previa de este torneo que se puede hacer deporte, y ese puede ser un ejemplo para otros chavales que se encuentren en una situación similar.

No será fácil, pero animo a todo el mundo a ver algunos partidos a través del canal de youtube de la ACB para disfrutar del juego con ojos de aficionado, centrados en el presente y lejos de pensar en un futuro difícil de adivinar y que no sabemos qué deparará. En definitiva, intentar mirar estos partidos como miraríamos los que se juegan en la cancha del parque de cualquier barrio, por pura diversión.

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miércoles, 2 de marzo de 2022

Los árbitros ni ganan ni pierden los partidos

Por Jorge

El arbitraje es casi imposible que sea reconocido incluso cuando los árbitros lo hacen bien. Pero, ¿qué es hacerlo bien? Pues igual que con los jugadores, consiste en cometer el menor número de errores, y muchas veces eso es insuficiente.

El árbitro deportivo, especialmente en los deportes de equipo, siempre está en boca de todos para mal. Y ahora con internet y las redes sociales, más.

Un ejemplo bastará. Estoy dentro de un grupo de whatsapp que, especialmente cuando juega alguno de los equipos “futboleros”, no falta quien siempre apunta que su equipo favorito perdió por culpa del arbitraje, o ganó a pesar de los árbitros, con discusiones interminables. Poco importa si los equipos implicados estuvieron más o menos acertados, si el entrenador estuvo más o menos fino con sus rotaciones y su estrategia. Da igual.

Experiencia arbitral
Hace tiempo, varias décadas, hice un curso de arbitraje para arbitrar en ligas municipales, tanto en categoría sénior como a jóvenes y niños. Y entonces me llegó por primera vez el concepto de porcentaje de acierto de los árbitros, cuando el organizador de aquel curso, árbitro de baloncesto federado, comentó que un porcentaje que estuviera por encima del cincuenta por ciento de acierto de las pitadas (veces que hace sonar el silbato) de un árbitro estaba bastante bien. Visto por el lado del jugador que se considera el 50% de acierto de sus tiros como un gran porcentaje, esa me parecía una interesante comparación.

Viendo baloncesto profesional ahora, no suelo fijarme en exceso en el arbitraje, mi interés como aficionado se centra en las habilidades de los jugadores y algo menos en las estrategias de los entrenadores, sin embargo, tengo la sensación de que ese porcentaje de acierto arbitral es más alto, y no es fácil teniendo en cuenta el nivel físico de los jugadores y la velocidad del juego.

Arbitrar es muy difícil, y prueba de ello está en que en ocasiones, ahora que se puede utilizar el vídeo para dilucidar algunas decisiones, ni después de repasar las imágenes una y otra vez quedan claras algunas jugadas. Pero eso no les pasa a esos aficionados que siempre ven alguna conspiración contra sus equipos favoritos, porque nunca tienen dudas. Tal vez debieran dedicarse al arbitraje si siempre lo tienen tan claro.



Mi experiencia arbitral fue corta. Los jugadores y los entrenadores son insoportables (especialmente los adultos), como se puede ver en el vídeo anterior en el que el árbitro principal de la pasada final de copa tiene que hacer uso de una paciencia infinita.

Se protesta todo y a veces el conocimiento del reglamento no suele ser muy amplio. En mi caso, una jugadora me llegó a reconocer después que protestaba para ver si podía influir en mi arbitraje. Antes la había dejado con un palmo de narices, porque me largué del partido. Mi salud mental no se compensaba ni siquiera con el sueldo mínimo que recibía. Una pena, porque arbitrar también puede ser divertido, y puede ser otra manera de disfrutar del baloncesto, pero falta educación deportiva.

Psicología deportiva
Uno de los mandamientos de la psicología deportiva a la hora de tratar la frustración de los deportistas por los errores ajenos es la de aleccionarles para que se centren en lo que depende de ellos, y que dejen al margen aquellas situaciones que están lejos de su alcance. Y una de esas situaciones es la que se refiere al arbitraje.

De poco sirve preocuparse por una decisión arbitral por errónea que se considere cuando es algo que no depende de uno mismo como jugador. Como tal se debe preocupar de su actuación, de maximizar sus aciertos y de minimizar sus errores. Y un ejemplo de la actitud que se debe tener al respecto se puede escuchar en el siguiente vídeo de un jugador de Breogán de Lugo, Erik Quintela, al ser preguntado por la actuación arbitral en la pasada copa ACB.



“Chapeau” para este jugador que da una lección de comportamiento deportivo reconociendo que cualquier error arbitral importaba poco si su equipo hubiera estado más acertado. Este tipo de declaraciones son las que debieran hacerse “virales” y las que habría que ponerles a los aficionados y a los jóvenes jugadores de categorías de formación.

Por muchos errores que cometan los árbitros incluso en jugadas definitivas, nunca serán menos los errores que cometan los jugadores. Y siempre pongo el mismo ejemplo: ¿tienen la culpa los árbitros de todos los tiros libres que fallan los jugadores?

El jugador tiene que aprender a convivir con el error como parte del juego. ¿Cuándo se aprenderá a convivir con el error arbitral como parte del juego? Nunca se gana o se pierde por los árbitros.

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miércoles, 16 de febrero de 2022

Semana fantástica del mejor baloncesto

Por Jorge

El baloncesto llega al fin de semana por excelencia para los aficionados. Y es que de un tiempo a esta parte, hay un fin de semana de febrero en el que coinciden dos de los eventos baloncestistas más destacados de la temporada: la Copa ACB y el fin de semana de las estrellas de la NBA.

Aquellos que dicen que el “all star game” y toda su parafernalia ya no es lo que era, como si no hubiese sido siempre un escaparate para vender el producto más allá del juego, se centrarán en la Copa ACB disfrutando de la competitividad que la caracteriza, porque el equipo que quiere alcanzar el título tendrá que ganar sí o sí cada día, pero en los dos casos disfrutarán de un modo u otro de estos espectáculos.

Partido de las estrellas
La NBA hizo cambios en 2018, de tal manera que el clásico enfrentamiento entre conferencia este y oeste desapareció, y ahora el partido estelar se convierte más que nunca en una pachanga entre superestrellas desde el momento que los dos jugadores más votados se encargan de elegir sus equipos como se hizo siempre en el patio del colegio.

A modo de homenaje a Kobe Bryant después de su trágico fallecimiento en 2020, las reglas de este partido se cambiaron y se juega cada cuarto como si fuera un partido cada uno, y el equipo ganador de cada periodo consigue un premio que luego dona para una causa benéfica. Luego en el último cuarto el equipo que va por delante en el resultado global necesita anotar 24 puntos, número relacionado con el dorsal que portó Bryant, puntos que necesita sumar el otro equipo además de superar la desventaja que tenga para ganar. Y en este caso sin límite de tiempo. Veremos si se mantiene ese formato o vemos más cambios de última hora.

La competitividad del partido de las estrellas mejoró pero está lejos de lo que se puede ver en competición oficial, y es lógico, ningún equipo quiere arriesgarse a perder a alguna de sus estrellas por un exceso de celo competitivo en un partido de exhibición. De todos modos, a los aficionados les gusta poder ver a los jugadores más icónicos de la liga vendiendo las bondades de ese baloncesto de mates y vuelos espectaculares hacia el aro, y de triples y tiros imposibles en ataques de poco más de cinco segundos.

Partido de jugadores jóvenes
Este curso se produce otro cambio que quizás sí mejore la competitividad y sirva como banco de pruebas para una futura competición a desarrollar durante la temporada similar a lo que se vive en la Copa ACB. En este caso será una especie de “final four” que se jugará en lugar del antiguamente partido de los “rookies” (novatos) y luego denominado de las “estrellas emergentes” (rising stars).

Ese partido dividirá a jugadores de primer y segundo año de la liga, más cuatro jugadores (“Scoot” Henderson, MarJon Beauchamp, Dyson Daniels y Jaden Hardy) que todavía no aterrizaron en ella pero que juegan en un equipo de su liga de desarrollo (G League) que está bajo el auspicio de la propia NBA: NBA G League Ignite.

Los 28 jugadores seleccionados (los cuatro mencionados más doce “rookies” y doce “sophomores”, jugadores de segundo año) se dividirán para formar cuatro equipos dirigidos por cuatro leyendas (Rick Barry, Gary Payton, Isiah Thomas, y James Worthy) que se medirán en dos semifinales donde los ganadores serán los equipos que alcance antes los 50 puntos. Y luego en la final para ganar habrá que alcanzar los 25 puntos. Todo ello en un guiño a los 75 años de vida de la liga (50+25).

Una competición de tiro denominada “Clutch Challenge” se desarrollará también antes de la final de este evento, y en ella participarán varias parejas de jóvenes jugadores que deberán anotar desde cinco posiciones de la cancha relacionadas con tiros icónicos de la historia de la NBA.

A todo esto se le sumarán los clásicos concursos de habilidades, triples y mates, que si bien es difícil que ofrezcan novedades después de casi cuatro décadas de eventos de esta naturaleza, siempre dejan alguna imagen llamativa, aunque lo que más llama la atención antes de su celebración es la ausencia del vigente campeón del concurso de triples, Stephen Curry, que no defenderá su corona triplista.

Copa ACB: modelo de competición

La semana de Copa ACB, la competición va de jueves a domingo, es un clásico del baloncesto mundial al que se acercan multitud de ojeadores de la NBA en busca de talento. Y su organización y formato está considerado como todo un paradigma de competición.

El baloncesto puro y duro se da cita en formato reducido a la manera clásica de ganar para seguir compitiendo hasta la final. Los ocho mejores equipos de la ACB al final de la primera vuelta de la liga se miden para conseguir el primer título de la temporada. Y aunque el formato invita a las sorpresas, lo cierto es que desde que su desarrollo está bajo la organización de la ACB (1983-84), sólo en once ocasiones no estuvieron Barcelona o Real Madrid en la final, y de las diez últimas, seis enfrentó a los dos equipos “futboleros”. Y este curso que ambos equipos no sólo llegan como los dos mejores clasificados de la liga sino que también de la euroliga, así que parece que será difícil será que no repitan final.


En cualquier caso, si hay un torneo que invita a la sorpresa es éste, y ese es uno de los alicientes para todos los aficionados. Joventut o Valencia pueden ser candidatos a romper el “clásico” en la final, e incluso Manresa que está jugando muy bien y ya ganó dos veces al Barça (en liga y en la copa catalana) tal vez podría dar la sorpresa.

Lo que es seguro es que la variedad técnica y táctica durante la Copa ACB será del más alto nivel, y los más estudiosos del juego tendrán a su disposición siete partidos a repasar después para analizar el más mínimo detalle. Y todo ello no exento del espectáculo y la emoción que suele caracterizar al baloncesto.

Copa ACB vs. Fin de semana de las estrellas NBA
Algunos por motivos familiares, laborales o personales tendrán que seleccionar a qué evento le dedican toda su atención, pero el seguidor fiel tiene anotado en su agenda este fin de semana y seguro que sabrá sacar tiempo para seguir dos de los eventos baloncestistas más importantes del curso.

Pero si hay que elegir, parece que la elección es fácil, seguir en directo la Copa ACB, con competición pura y dura del máximo nivel, y dejar el fin de semana de las estrellas para el diferido que ahora permite el auge del “streaming”, o en su defecto decantarse por los “highlights” y resúmenes del día siguiente que condensan los mejores momentos baloncestísticos de dicho espectáculo.

Para aquellos que prefieran seguir el “fin de semana de las estrellas” de la NBA en directo por televisión/internet y no lo hayan hecho antes, advertirles que no es lo mismo verlo en diferido o en los resúmenes que en directo, y es que en ocasiones vivir alguno de estos eventos en directo (en el caso español, a altas horas de la madrugada), supone asistir a numerosos cortes publicitarios y a algunas rachas de fallos continuos en los concursos de mates o triples, por no hablar de correcalles en el partido de las estrellas con el marcador claramente decantado de un lado (a veces pasa), pero quién sabe.

Lo que es seguro es que la NBA ofrecerá el esperado y “obligado” homenaje a los recientemente elegidos como mejores jugadores de sus 75 años de historia, y es que esa veneración a sus leyendas es algo habitual de lo que tal vez debería aprender el baloncesto FIBA.

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miércoles, 1 de enero de 2020

¡Feliz BA-LON-CES-TO 2020!

Por Jorge

Año nuevo y nuevo año de BA-LON-CES-TO que vuelve a repasar las citas más destacadas de la agenda baloncestista para este año olímpico 2020.

Las primeras citas importantes del calendario se corresponden con el baloncesto femenino. Por un lado con la disputa de partidos de eliminatorias de Eurocup femenina en enero, donde están jugando con muy buenos resultados hasta el momento Valencia Basket, Lointek Gernika Bizkaia y Cadi La Seu. Las primeras ya estás clasificadas para el top 16 y los otros dos equipos españoles ganaron sus partidos de ida, así que esperamos que sigan adelante en la competición resolviendo sus partidos de vuelta a jugar el 9 de enero.

Y por otro, en febrero viene un plato fuerte con la celebración del preolímpico femenino que jugará la selección española entre el 6 y el 9 de febrero en China en un grupo junto a las anfitrionas, Corea y Gran Bretaña. A priori las opciones de clasificarse son muchas teniendo en cuenta que hablamos de las actuales campeonas de Europa (y no olvidemos que bronce mundialista en 2018 o plata olímpica en 2016), y que se clasifican tres de las cuatro selecciones. En cualquier caso hay que jugar y estaremos atentos a estos partidos.

A la vez que se dispute el preolímpico de la selección femenina española se disputará la Copa Intercontinental de la FIBA, que no está entre los torneos más prestigiosos del curso, pero que no deja de ser una competición que reúne a equipos de diferentes continentes (baloncestos), y que esta temporada tiene el aliciente de que se celebra en Tenerife entre el 7 y el 9 de febrero, y contará con la participación del equipo de la isla.

También en febrero, uno de los platos fuertes del año con la celebración de uno de los torneos más atractivos, me atrevería a decir, que del baloncesto mundial, por el nivel de juego, por la emoción, por el colorido de las aficiones… y que no es otro que la Copa del Rey de la ACB, que esta vez se disputará entre el 13 y el 16 de febrero en Málaga. Por cierto, no olvidemos que como viene siendo habitual, también se jugará la minicopa con equipos infantiles, toda una experiencia para los jóvenes jugadores del baloncesto español.

En marzo llegará el turno para la Copa de la Reina de la Liga Femenina Endesa, que se celebrará entre el 5 y el 8 de marzo en una de las plazas fuertes del baloncesto femenino español: Salamanca.



El protagonismo del baloncesto femenino continuará con la disputa entre febrero y marzo de los playoffs de la mencionada Eurocup femenina, donde esperemos que sigan jugando los equipos españoles, y la final se jugará en formato de partidos de ida-vuelta el 8 y 15 de abril. Y justo después se jugará la “Final Four” de la Euroliga femenina entre el 17 y el 19 de abril, y aunque aquí será más difícil que llegue el Uni Girona, único representante español de la competición, quien sabe, por juego y ganas no será, y seguro que lo intentarán.

Por supuesto no me puedo olvidar de una cita clásica como la “Final Four” del baloncesto universitario estadounidense, que es la culminación de la disputa de las eliminatorias durante el “Marzo Loco”, y que este año se jugará en New Orleans entre el 3 y el 5 de abril para la categoría femenina, y entre el 4 y el 6 de abril en Atlanta para la masculina.

En marzo-abril se disputarán los playoffs de la Eurocup masculina que se cerrará con la final al mejor de tres partidos. Por el momento los equipos de la liga ACB están teniendo buenos resultados, así que no sería de extrañar si viéramos a Morabanc Andorra, Unicaja Málaga o a la Penya con opciones de alcanzar playoffs y hasta la final. No olvidemos que el ganador de la competición consigue una plaza en la Euroliga de la siguiente temporada.

Abril seguirá siendo mes del baloncesto femenino por cuanto la Liga Femenina Endesa disputará entonces sus playoffs que llegarán a la final a disputar entre el 29 de abril y el 6 de mayo.



La “Basketball Champions League” masculina de la FIBA que tiene a Burgos, Manresa, Tenerife y Zaragoza, como representantes españoles, disputará su “Final Four” entre el 1 y el 3 de mayo.

Y precisamente en mayo tendremos otro plato fuerte del año con la disputa de la “Final Four” de la Euroliga masculina a jugarse entre el 22 y el 24 en Colonia (Alemania). ¿Con participación española? Valencia y Baskonia parece que lo tienen difícil a juzgar por cómo está transcurriendo sus temporadas europeas, y Barcelona y Real Madrid tienen más opciones… aunque habrá que ver cómo se desarrollan los playoffs previos.

Y para terminar la temporada 2019-2020 tendremos los siempre apasionantes playoffs y las finales de la ACB entre mayo y junio, y por supuesto los playoffs de la NBA entre abril y mayo, y sus finales en junio... ¿con los Lakers del lagunero?

A partir de entonces continuará el baloncesto olímpico una vez que las selecciones femeninas hayan jugado su preolímpico en febrero, con la disputa de lo que se prevé como un preolímpico masculino apasionante entre el 23 y el 28 de junio para dirimir las últimas plazas en juego. Por suerte la selección española está clasificada gracias a su actuación estelar en la pasada Copa del Mundo de 2019, y esperará rivales a los que enfrentarse en el torneo olímpico entre el 26 de julio y el 9 de agosto en Tokio.

Veremos el equipo que envía Estados Unidos. Muchos piensan que el batacazo del último mundial les llevará a formar un equipo de superestrellas, pero... LeBron James difícil que acuda con su edad, después de una posible temporada larga con Lakers y con su palmarés internacional más que cubierto. Kevin Durant tiene que recuperarse bien al igual que Klay Thompson, tal vez se anime Stephen Curry después de una temporada en Warriors para olvidar, y James Harden también aunque este ya tiene una medalla de oro olímpica… Anthony Davis pendiente de un gran contrato tampoco lo veo, no sé, pero llegando a formar un buen equipo, a los mejores NBA que veo jugando los juegos es a los jugadores internacionales.

Por último, hay que destacar que los Juegos Olímpicos contarán por primera vez con otra modalidad olímpica en baloncesto, el 3x3, que se disputará entre el 25 y el 29 de julio, y para el que la selección española masculina no se clasificó, y la femenina tendrá que disputar un preolímpico clasificatorio en la India entre el 18 y el 22 de marzo. Ojalá que se clasifiquen.

A todo este baloncesto hay que sumar los campeonatos internacionales de selecciones de formación que se juegan en verano, y todo el baloncesto amateur que disfrutamos los aficionados. Para todos y especialmente para los seguidores de BA-LON- CES-TO: ¡Feliz Baloncestístico 2020!

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sábado, 23 de febrero de 2019

Resaca de la Copa ACB 2019 (y 3): un sueño ¿imposible?

Por Jorge

Y en la tercera y última entrega de la resaca copera llega una petición tal vez “loca”, pero ¿imposible?

La fiesta del baloncesto español por excelencia merece una atención máxima y durante la semana que se celebra, a mi juicio sería una buena idea que todas las competiciones de baloncesto federadas o municipales tuvieran descanso. Y ya por pedir, que se facilitase que los más jóvenes pudieran disfrutarla al menos a través de la televisión.

¿Cuántos partidos pudieron ver todos esos jóvenes que juegan baloncesto federado o municipal durante la semana (entrenamientos) y el “finde” (partidos)? Seguro que el porcentaje será muy pequeño, y viendo baloncesto del bueno también se aprende y se disfruta de nuestro deporte. Particularmente pregunté a los chicos que entrenó, y sus respuestas fueron descorazonadoras: la mayoría no vio ningún partido, sólo uno vio dos, y otro tres. En total vieron 9 partidos entre 11. Y lo peor es que de la minicopa, visible vía youtube, nada de nada, y eso que comparten categoría (infantiles) con sus protagonistas, y verles hubiese sido una buena manera de verse reflejados de algún modo en ellos.

Si queremos que crezca la afición tenemos que facilitar que el baloncesto llegue a los más jóvenes. Uno que es entrenador de categorías de formación hizo el “experimento” sencillo de hacer la pregunta anterior a los chicos que entreno a la vuelta de la Copa, y la respuesta fue bastante descorazonadora. Eso sí, la mayoría había visto los “highlights” del fin de semana de las estrellas de la NBA.

El nivel de juego, y no digamos si vamos al detalle de la técnica y la táctica individual, que se desarrolla durante la semana de la Copa es extraordinario, y qué mejor enseñanza para todos esos jóvenes que están aprendiendo a jugar que ver a los mejores jugando…

Otra posibilidad a estudiar podría ser que igual que cuando juega la selección española de fútbol una gran competición, algunos ayuntamientos ponen pantallas de televisión en las plazas públicas para que se vean los partidos, ¿por qué no pueden tomar una iniciativa similar la ACB, clubes locales, federaciones…?

Descanso en el calendario deportivo de esa semana, retransmisiones gratuitas de los partidos y programas especiales para que vean baloncesto de verdad, para que aprendan a jugar, pero también para engancharles como aficionados a mi juicio serían medidas más que acertadas.

Por cierto, por supuesto esta idea no se circunscribe a la ACB, pues igualmente durante la celebración de la Copa de la Reina que organiza la Federación Española de Baloncesto, que también cuenta con su minicopa, igualmente se podría pensar en esta iniciativa.

¿Se lo proponemos a la ACB y a la FEB? ¿Qué opináis vosotros?

Aprovecho aquí para animar a todos a seguir la mencionada Copa de la Reina 2019 que se jugará la próxima semana y que tendrá los siguientes emparejamientos de cuartos de final:

– Girona-Valencia

– Cadí-Araski

– Avenida-Qázeres

– Gernika-Gipuzkoa

La Copa de la Reina se disputará en Vitoria del 28 de febrero al 3 de marzo (final), y los partidos se podrán seguir por Teledeporte, el canal temático de deportes de TVE.

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miércoles, 20 de febrero de 2019

Resaca de la Copa ACB 2019 (2): lo que no me gustó

Por Jorge

Continuando con la resaca copera, segunda entrega ahora con un poco más de polémica con lo que no me gustó de la recién terminada Copa, y sobre lo que siempre habrá cierto margen de mejora a mi parecer…

- No me gustó… que algunos entrenadores se salieran de tiesto con palabras a mi juicio innecesarias o gestos inadecuados. Ejemplos: las palabras de Ponsarnau (entrenador de Valencia Basket) que al final de su partido se acordó de Manresa para reclamar su presencia en la Copa (¿a cuento de qué?), y el teatro sin sentido de Vidorreta (entrenador de Tenerife) arrodillándose en el parquet para protestar a los árbitros (desquiciado toda la semifinal frente al Barça)…


…por el contrario otros fueron más caballerosos como Perasovic (entrenador de Baskonia) que reconoció que la Penya había sido mejor después del partido que les eliminaba de la competición.

- No me gustó… la lesión de Jaime Fernández (Málaga) que se rompió en su partido frente a Tenerife con una lesión muscular en una pierna que le tendrá bastante tiempo apartado de las pistas.


- No me gustó… que Rafa Martínez (Valencia) se fuera de vacío de la Copa. Un veterano que demuestra su solvencia cuando juega, se quedó sin jugar un solo minuto y tal vez le habría venido bien a su equipo su concurso para anotar algún triple que otro…

- No me gustó… el abuso del triple de algunos equipos. Sí, ya sé que estamos en la era del triple, pero me hace daño a la vista ver tiros de tres puntos que no tocan aro. La estadística avanzada está muy bien, pero la selección de tiro muchas veces es mejorable, y algo más de equilibrio entre el juego exterior y el interior creo que lo agradecería el aficionado.

- No me gustó… la algarabía de la grada durante la minicopa, excesiva y con la impresión por lo que se captaba por el sonido ambiente de las emisiones de youtube, con demasiado comentario de los “expertos” en arbitraje. Flaco favor que hacen algunos a la formación deportiva de los más jóvenes.

- No me gustó… que el homenaje a Navarro se hiciese durante el descanso de un partido. Tal vez mejor habría sido en la previa de la final. Meter el reconocimiento a un jugador legendario en un descanso está bien cuando se juega un partido amistoso, pero en unos cuartos de una Copa… y en ese sentido, las fastos musicales que también se hicieron antes de algunos partidos, para cuatro gatos por cierto, creo que tenían mejor cabida en los espacios habilitados para los aficionados que antes de un partido.

- No me gustó… la habitual mejorable realización de las retransmisiones televisivas. Y es que no hay partido que tenga el balón en juego y tengamos que ver el primer plano de la jeta de un jugador que acaba de anotar, o que se pierda en un plano de la grada, que no se disfrute de una repetición de una gran jugada mientras el balón está parado y que nos la sirvan cuando está en juego… por no hablar de que pese a que son muchos los que comentan los partidos, se pierdan detalles por el camino, como por ejemplo el siguiente pase de Richotti (Tenerife) que me parece extraordinario, y sin embargo fue el mate de su compañero Brussino el que se llevó el “respingo” de los comentaristas…


- No me gustó… el juego de Gentile (Estudiantes), desacertado y egoísta. A mi juicio su fama deportiva no está justificada (por lo visto hasta la fecha) en un jugador que sólo sabe jugar de espaldas, en radios cortos de tiro y con demasiado bote. Nula amenaza exterior (no digamos ya desde el triple: la mayoría de sus tiros lejanos se quedan cortos siempre), poco juego sin balón, pasa poco, su defensa también es pobre… la verdad es que no sé cómo pudo tener opciones de acabar en un equipo NBA como se llegó a decir después de su fichaje por el conjunto colegial.

- No me gustó… que la afición del Real Madrid cantara en el último cuarto de su semifinal contra el Joventut el clásico “¡así, así, así gana el Madrid!” y es que no me gusta que se mezcle el fútbol con el baloncesto, aunque a buen seguro la mayoría de los que coreaban este cántico desconocen su origen.

- No me gustó… el chicle de Laprovittola. Hace tiempo era más extendida esa práctica entre los jugadores “yankees” y sobre todo era más habitual en el baloncesto callejero. Seguro que le gusta y se siente cómodo así, pero jugar masticando chicle además de tener un riesgo de atragantamiento durante el juego y de las dificultades que puede conllevar desde el punto de vista de la respiración en situaciones de agotamiento, es un mal ejemplo para los jugadores jóvenes que tienen a imitar gestos innecesarios.

- No me gustó… el vestuario del Madrid a su llegada a los partidos. La mayoría de los equipos de quienes vi como llegaban al Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, lo hacían con ropa deportiva, algo que parece lógico teniendo en cuenta que iban a jugar al baloncesto. Sin embargo el Madrid lo hizo con traje, muy elegantes eso sí, y me imagino que bien pagados por la firma que patrocina tal uniformidad. Por cierto, ya que tienes que ir con traje al menos que se luzca en condiciones, y es que Sergio Llull lo hizo antes de la final con zapatillas de baloncesto, sin corbata y con una gorra de una conocida marca de bebidas, sin duda con muy poco gusto.

- No me gustó… la campaña publicitaria del Estudiantes para esta Copa. Ésta tenía un lema que incluye un taco y que para ser de un equipo vinculado al baloncesto de formación y relacionado con un instituto (“el Ramiro”) me parece algo desafortunado. Además de que el castellano es suficientemente rico como para conseguir otro eslogan, la educación debe ser lo primero siempre, y no puedo estar más de acuerdo con lo que se escribe aquí: “Fucking" y Educación no van juntos”.

- No me gustó… la recogida de trofeo de subcampeón del capitán del Real Madrid. Vale que estés cabreado por la derrota, pero la clase se demuestra en un momento así, y debió posar como mandan los cánones para la prensa. Si no quería sonreír, perfecto, pero deportividad ante todo. Y por supuesto desaprobar el siguiente tipo de comportamiento que no le hacen bien al baloncesto…


- No me gustó… al hilo de lo anterior, que después de los errores arbitrales luego salgan árbitros de todas partes comentando la jugada. Si todos lo hubiesen hecho mejor, no sé a qué esperan para dedicarse al arbitraje. Y con esto no pretendo justificar los errores de la final, pero errores los cometemos todos, y mal ejemplo, insisto, damos a los aficionados más jóvenes justificando las derrotas por las decisiones arbitrales. ¿Los entrenadores no se equivocaron?, ¿los jugadores no fallaron tiros libres?

Dicho todo esto, ¿qué no os gustó a vosotros de la última Copa ACB?

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lunes, 18 de febrero de 2019

Resaca de la Copa ACB 2019 (1): lo que me gustó

Por Jorge

La semana de Copa ACB da para mucho de todos los colores más allá del campeón final (no esperen aquí demasiada polémica aunque será inevitable tener que referirse a ella… de refilón eso sí). Así que en esta semana de ventanas FIBA vamos con tres entradas de resaca copera con lo que me gustó, lo que no me gustó, y un sueño imposible de la Copa ACB.

- Me gustó… y me gusta, que durante la semana de Copa se hable mucho de baloncesto, que los medios pongan más interés, la excelencia de esta competición lo exige, por supuesto, pero también que se aproveche para desarrollar todo tipo de iniciativas encaminadas a dar colorido a este evento y fomentar así la afición por el baloncesto. Por ejemplo ese cambio provisional del callejero madrileño en la presente edición por no hablar de los espacios promocionales para los aficionados.


- Me gustó… al hilo de lo anterior la convivencia de las aficiones de todos los equipos representados en esta Copa. Algo habitual desde tiempo atrás demostrando la buena sintonía que se suele vivir en el baloncesto. Y para muestra la concentración que se celebró con todas ellas.


- Me gustó… ver a históricos del baloncesto español en las gradas. En esta ocasión por ejemplo: Rafa Jofresa, Alfonso Reyes, Juanan Morales (ahora presidente del Joventut), Epi, Lolo Sáinz, Nate Davis, Solozabal, Pep Cargol… Eso sí, tampoco te estaría mal que se les recordara en juego para que el aficionado más joven conociese la historia de nuestro baloncesto.


- Me gustó… la figura de la niña/o del balón Endesa, que entrega a los árbitros la pelota del partido. Otra forma de aficionar a los más pequeños. Y en concreto quiero resaltar la figura de uno de esos niños que ejemplifica la valentía de los más pequeños que luchan contra una grave enfermedad como el cáncer, a cuya causa también se sumó la ACB y patrocinadores de la Copa donando dinero para seguir luchando…


- Me gustó… el diseño de la pista de la Copa con el “skyline” de Madrid, una manera distinta de ver el campo de juego para esta ocasión especial.


- Me gustó… el homenaje de la ACB a Navarro (aunque creo que mejor momento habría sido durante la previa de la final y no en el descanso de un partido). Como dijo Savane en la retransmisión televisiva, cualquier homenaje siempre será poco para reconocer todo lo que hizo esta leyenda por el baloncesto español e internacional.


A él se sumó el excelente comportamiento de las aficiones con el público en pie y aplaudiendo a Navarro al grito de ¡Navarro, Navarro! Por cierto, bonito recuerdo entregado por la liga en este homenaje con un logo con la silueta de una de las características “bombas” del legendario jugador azulgrana.


- Me gustó… el buen rollo entre Lucio Angulo y Pesic (entrenador del Barcelona) en las breves entrevistas a pie de pista que se hicieron antes, durante y después de los partidos.


- Me gustó… la minicopa. No abogo porque se dé demasiado bombo al baloncesto a estas edades (infantiles) a nivel mediático, pero se agradece poder ver el nivel de la cantera que viene por detrás, y que los chavales puedan disfrutar también de un evento de estas características.

- Me gustó… ya desde el punto de vista del juego, la calidad del pase y del juego sin balón a lo largo de todo el torneo, especialmente en las situaciones de puertas atrás, y en la velocidad del pase en general.


- Me gustó… la exhibición de Laprovittola en los cuartos consiguiendo el récord de valoración en un partido de Copa.


- Me gustó… la capacidad defensiva de Guillem Vives (Valencia Basket). Sólo lo pudimos ver en acción en un partido, pero dejó buenas muestras de su nivel defensivo que a mi juicio es de los mejores de la ACB en posiciones de juego exterior.

- Y me gustó… por supuesto, el buen juego a raudales que se vio durante todo el torneo con multitud de detalles que generaron muchas imágenes espectaculares que siempre deja una cita así.


Y para vosotros, ¿qué fue lo que más os gustó de la Copa ACB 2019?

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sábado, 16 de febrero de 2019

Historia de la Copa

Por Jorge

El pasado jueves comenzó, a mi juicio, la cita anual más importante del baloncesto español: la Copa. Una fiesta del baloncesto que no tiene nada que envidiar a cualquier otro evento baloncestístico mundial y que además reúne un notable componente competitivo.

Desde el punto de vista de la fiesta, hoy sábado se reúnen las aficiones de los equipos que la juegan, en un ambiente deportivo que para sí quisieran demostrar en otros deportes. Deportividad que también reina de manera general en las gradas durante la celebración de esta competición.


Al componente deportivo desde un tiempo a esta parte se sumó la Minicopa, eso sí, en un ámbito más lúdico, no olvidemos que los jóvenes que la disputan están en categoría infantil y por tanto en formación, sin embargo también permite ver la evolución de la cantera del baloncesto español… e internacional, pues en un mundo globalizado como en el que vivimos, muchos de los equipos presentan también jugadores extranjeros formados aquí. No olvidemos que por esta competición pasó Luka Doncic o algunos jugadores que actualmente juegan en la competición sénior.

Al hilo de esta Copa que se juega en Madrid, el aficionado puede pasar hasta mañana por CaixaForum (Paseo del Prado, 36) para ver una sencilla exposición fotográfica (gratuita) que reúne instantáneas cedidas por la Fundación Pedro Ferrándiz y ACB Photo, y que resumen todas las ediciones anteriores de este torneo.

La muestra incluye una fotografía por cada edición de la Copa, pudiéndose distinguir las imágenes en color correspondientes a la etapa de la competición bajo el control de la ACB, y las que son en blanco y negro que se corresponden a la etapa anterior, y que a buen seguro harán las delicias de los seguidores del baloncesto más veteranos que de este modo podrán conocer parte de la historia de nuestro baloncesto.

Así esta exposición permite conocer que el Rayo Club fue el primer campeón de Copa ganando al Madrid Basket-ball (denominación por entonces de la sección de baloncesto del Real Madrid de fútbol) en 1933. Curiosamente esa final se disputó en una ubicación muy cercana al Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, sede de la presente edición, en los Jardines del Cine Goya. Por supuesto, entonces la competición se jugaba al aire libre y sobre una pista de tierra. Y es que así fue durante mucho tiempo y en campos de lo más curioso como plazas de toros y frontones: en el Frontón de Recoletos en 1936 y 1941, en el Frontón Balear de Mallorca en 1943, en el Frontón Fiesta Alegre en Madrid... Y también en una terraza de una nave industrial del centro de Barcelona en 1945, en la Plaza de Toros de Las Arenas también de Barcelona en 1946, y nuevamente en esta plaza en 1950 pero ya en una pista de madera instalada allí para la ocasión. Por cierto, en 1960 se disputó en la mítica Nevera estudiantil (al aire libre y no cubierta como está ahora, claro).

La segunda final se jugó en 1935 en una pista de tierra batida en la montaña barcelonesa de Montjuic y ganó el Société Sportive Patrie, un equipo fundado por una colonia francesa que hubo en la ciudad condal. Y es que ver la exposición permite también conocer muchos equipos que hoy en día ya no forman parte del baloncesto español como los dos campeones mencionados hasta ahora, y otros con nombres llamativos como el Juventus Sabadell, o el CD Galicia, equipo orensano que fue uno de los primeros equipos gallegos en jugar la Copa en 1943.

El formato de competición de la segunda edición fue el de una final a seis, y es que también hasta llegar al sistema actual de los ocho mejores equipos al final de la primera vuelta de la liga ACB, se pasó por diferentes opciones, como por ejemplo un sistema de liguilla y por tanto sin final como tal en la edición de 1949 que ganó el Barcelona.

La Copa llevaba disputadas ochenta y dos ediciones previas a la presente, y la exposición también permite conocer que se disputó en numerosas localidades donde hoy en día parece impensable que vuelvan a disputarse como por ejemplo en el Club de Campo de Vigo, sede de la fase final en 1956 (edición 21) que ganó el Madrid al Aismalíbar, club mítico de los orígenes del baloncesto español, fundando en 1947 en Moncada y Reixach (Barcelona).

Y es que también la Copa pasó por Lugo en 1964, Salamanca (1965), Terrassa (1966), Gijón (1968), León (1970), Jaén (1975), Cartagena (1976), El Ferrol (1980), Almería (1981)…

Este recuerdo me lleva a reivindicar que se acabe con el anacronismo que actualmente supone que el anfitrión (y hasta dos como en esta edición de 2019) deje de ir a la Copa como tal. En otro tiempo quizá era necesaria su presencia para garantizar cierto éxito económico, pero hoy en día esta competición tiene el interés de las aficiones de todos los equipos participantes que desplazan a multitud de seguidores más allá de aquellos que quieren disfrutarla independientemente de los equipos que la disputen. La Copa tienen que jugarla los ocho mejores de la primera vuelta de la ACB, y de este modo llevarla también a localidades menos habituales para difusión del baloncesto, si bien en este punto reconozco que no es fácil encontrar instalaciones que puedan albergar al gran número de aficionados que se desplaza para disfrutar de esta competición.

También la exposición en este repaso fotográfico permite conocer al que sin duda debería como el jugador “rey de copas”, que no es otro que el legendario Alfonso Martínez, cuya historia merece muy mucho la pena ser conocida, y que fue finalista con nada más y nada menos que cinco equipos distintos, ganando el título con cuatro de ellos: Real Madrid (1957), F.C. Barcelona (1959), Picadero de Barcelona (1964) y Joventut de Badalona (1969). Sólo perdió la final que disputo con el Aismalíbar en 1956.

Además de poder ver a los pioneros del baloncesto español y a quienes nunca les podremos estar lo suficientemente agradecidos por permitir el crecimiento de nuestro deporte en tiempos tan difíciles como los vividos en los orígenes, la exposición recoge fotos de algunos míticos como Pepe Laso, padre del actual entrenador del Real Madrid, cuando entrenaba a Baskonia en la Copa de 1973, Epi fotografiado en 1978 disputando la competición en su Zaragoza natal en el primer título del Barcelona de una racha de seis consecutivos, Fernando Martín durante la disputa de su primera Copa como madridista en 1982, o Aíto García Reneses en la edición de 2016 cuando cumplía 50 años en la élite del baloncesto español.

Otra curiosidad que se puede conocer es que el Real Madrid se retiró de la competición de Copa en semifinales en 1983, y casi más curioso todavía es que ese año se vivió la disputa de dos finales, y es que la Copa de la temporada 1982-83 se jugó en abril, y la de la siguiente temporada (83-84) lo hizo en diciembre de ese mismo año, y ya esta vez bajo el control de la ACB (Asociación de Clubes de Baloncesto, para quienes desconozcan el significado de tales siglas) que una vez fundada el 11 de septiembre de 1983, relevaba a la Federación Española de Baloncesto (FEB) como organizador de la Liga Nacional.

Y por último resaltar la que me parece como la fotografía más curiosa de la exposición, y es la que se corresponde al año 1984 donde posan juntos después de la disputa de la final tanto ganadores (Real Madrid) como perdedores (Joventut de Badalona), y donde se puede ver a Fernando Martín y Jordi Villacampa abrazados y sonrientes para la ocasión, y con la anécdota que recoge el pie de foto que dice que Corbalán regaló su reproducción de la copa a un “mopero” local que lloraba la derrota de su equipo, y es que la final se jugó en el mítico Ausiàs March de Badalona.

La sencilla pero interesante exposición fotográfica se remata con los testimonios e imágenes de los protagonistas de la historia de la Copa gracias a un videoproyector, y por supuesto está coronada con el trofeo de la competición.

Insisto en la recomendación de su visita, y espero que sea una cita habitual de todas las sedes que estén por recibir la celebración de futuras copas, porque nunca está de más recordar la historia de esta competición, que no olvidemos que vio jugar a leyendas de otro tiempo, y más recientes como Bodiroga, Sabonis, Scola, Navarro, Pau Gasol…

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viernes, 16 de febrero de 2018

Porra para la Copa ACB y el Fin de Semana de las Estrellas NBA*

Por Jorge

El próximo fin de semana, bueno ya antes en el caso de la Copa ACB que comenzó ayer jueves, se desarrollara dos de los eventos baloncestísticos más importantes del año. La mencionada copa, y por supuesto el fin de semana de las estrellas de la NBA.

Una vez más el calendario no respeta al aficionado, y si bien en el caso español la primera se juega de día y la segunda de madrugada, el impacto de la primera siendo importante, puede quedar eclipsado por la parafernalia y el espectáculo de la mejor liga del mundo… aunque a la hora de la verdad aquello sean más fuegos de artificio que baloncesto puro y duro como en la copa.

El caso es que la ACB se debería hacer mirar sus fechas y ajustarlas de tal modo que su fin de semana de la copa sea el centro de atención del baloncesto al que todos los ojos miran en el momento que se juega, sin compartir dicha atención con la NBA, con la que tiene todas las de perder.

Por supuesto el aficionado de verdad sabe distinguir lo que representa uno y otro evento, y sabrá desdoblarse para disfrutar de la competición en su máximo grado por un lado, y de las alharacas que vienen del otro lado del charco.

En cualquier caso estos eventos invitan a jugar a pitoniso, y así animo a que el que quiera participe con sus comentarios, tanto para el torneo del K.O. como para el espectáculo yankee.

Copa ACB

Aunque parezca que llego tarde para el caso de la copa porque ayer ya se jugaron un par de cuartos de final, esta predicción está escrita antes de iniciarse el juego, y prueba de ello está en la siguiente imagen donde se puede ver cuales fueron mis pronósticos en la porra que puso a disposición de los aficionados Movistar plus, la televisión que tiene los derechos de emisión de la liga ACB.


En esa porra incluso más allá del ganador de cada partido, estaba la posibilidad de indicar el margen de puntos en la victoria de cada uno, y poner quien sería el futuro MVP de la competición.

Como se puede ver, la bola de cristal de BA-LON-CES-TO sólo ve una y morrocotuda sorpresa durante el torneo. La victoria de la que hasta ahora es la revelación de la temporada, Montakit Fuenlabrada.

Lo cierto es que en el momento de hacer ese vaticinio el equipo fuenlabreño estaba mejor situado, y ahora después de la última derrota clara, precisamente contra su futuro rival copero, y el pobre partido de Paco Cruz (“mi MVP”), casi dan ganas de acudir a una casa de apuestas porque de producirse este resultado, el pellizco de los beneficios sería bien grande.

En cualquier caso esto es un juego y como tal debe tomarse, y puestos a hacer locuras, que sean estas que no pasan de ser entretenimiento y diversión.

All Star Weekend NBA

Aquí la ruleta de la fortuna está más complicada, porque todo dependerá de cómo de en serio se tomen los partidos tanto los jóvenes que juegan el USA vs Resto del mundo, como los veteranos que juegan el partido de los mayores. Cosa que me temo que no cambiará mucho respecto a otros años pese a que se haya aumentado el premio en metálico de los ganadores del partido principal del fin de semana.

Tanto en uno como en otro caso seguro que alguno querrá lucir sus mejores galas, lo difícil será dar con él a estar alturas. Igual situación se presentará para los concursos.

Con todo y con eso, aquí van las predicciones (más bien deseos).


El partido de los jóvenes será ganado por el combinado de Estados Unidos, y el premio al mejor jugador del partido será para Kuzma, que es un jugador que inspirado puede irse a muchos puntos, y jugando como local, dar así una pequeña alegría a los aficionados de los Lakers.


El concurso de habilidades será ganado esta vez por un pequeño, aunque mola eso de ver a un gigantón driblando cual menudo base. Así me gustaría que el ganador fuese el injustamente no seleccionado esta temporada como “All Star”, Lou Williams, si bien si tuviera que apostar, lo haría por Jamal Murray (que además se enfrentan entre sí), el rápido jugador de Denver que como buen jovenzuelo tendrá ansias de protagonismo.


El concurso de triples, que particularmente es el evento del fin de semana por el que siempre tengo más interés, tendrá como principal favorito a Klay Thompson, pero mi apuesta estará con Paul George, nativo de L.A. que quizá quiera lucirse ante sus paisanos.


Para el concurso de mates mi apuesta es Larry Nance jr., que podría completar el círculo y ganar este premio como ya lo ganó su padre en 1984 (a buen seguro hará algún guiño a aquella victoria). Si bien será espectacular ver a jugadores “bajitos” como Donovan Mitchell surcar el Staples para hacer sus mates.

Y ya por último para el gran fin de fiesta del partido del domingo, tengo que decir que me apena que se haya cambiado el formato de tal manera que ya no se enfrente este-oeste, seguramente fruto de la diferencia de nivel de una y otra conferencia.


Tal y como se configuraron los equipos y después de las bajas, veo más equilibrado al conjunto de Stephen Curry, y si tuviese que apostar por un MVP dentro de él, el corazón me pide que lo sea un a mi juicio infravalorado Damian Lillard. Sin duda una apuesta muy arriesgada.

¿Qué opináis vosotros? ¿Cuáles son vuestras apuestas para la Copa y el fin de semana de las estrellas?




* Esta porra aunque publicada hoy 16 de febrero de 2018, se predijo a finales de enero en el caso de la Copa ACB, y el 11 de febrero para el caso del fin de semana de las estrellas de la NBA.

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martes, 23 de febrero de 2016

Respuestas de la Copa ACB y diferencias con el All Star NBA

Por Jorge

El último día escribía sobre algunos detalles de cara a la reciente Copa ACB planteando preguntas que resolvería el resultado final. Y antes hice una sencilla encuesta sobre el interés que podían despertar ésta y el “All Star" de la NBA. Vayamos con las respuestas, y alguna opinión sobre ese interés.

Como pitoniso no tengo precio, al final de victoria culé, nada de nada. Y eso que partían como grandes favoritos. Pero la copa es la copa, y es el torneo por excelencia en el que a un partido la ilusión puede con la lógica. Y para más inri, el Madrid sigue en lo más alto consiguiendo su tercer título consecutivo, algo que no se había logrado nunca durante la era ACB.

Valencia Basket no levanta cabeza después de su eliminación en Eurocup. Mucho trabajo tiene por delante Pedro Martínez para animar a su equipo, si quiere ser la alternativa que parecía (primera vuelta de ACB inmaculada) para pelear el título de liga a Barcelona y Real Madrid.

Baskonia tampoco fue el mismo que en ACB y Euroliga, las pasó canutas contra los anfitriones en cuartos, si bien fue un digno rival del Madrid, no pudieron contrarrestar el arreón final de Sergio Llull, y alegra tenerles de vuelta entre los mejores después de varios años a la deriva.


Y Aito volvió a liarla para bien (finalista con cuatro equipos distintos) con un Gran Canaria que a punto estuvo de completar la sorpresa. El juego de los canarios compitiendo al máximo de sus posibilidades y emocionándonos creyendo que podían ganar, vuelve a demostrar que ganar no es lo más importante, y que en ocasiones las finales gozan de dos ganadores aunque sólo uno de ellos quede por delante en el marcador. Las palabras finales de su entrenador lo corroboran: "es casi imposible estar más contento perdiendo".


El resumen es que se vivió una Copa ACB como hacía años que no se veía, con sorpresas, partidos igualados (solo el Madrid ganó cómodamente a un Fuenlabrada que no bajó los brazos en ningún momento), buen juego con multitud de detalles técnicos y tácticos (aunque persista la maldita falta táctica), y por supuesto todo ello aderezado con el habitual ambiente que proporcionan las aficiones durante este torneo, ejemplo de deportividad.



En cuanto al progresivo e imparable abuso del triple por encima del tiro de dos puntos, no iba desencaminado en mis apreciaciones (difícil era errar), como se pudo comprobar al descanso de la segunda semifinal entre Baskonia y Real Madrid:


Por último en lo que respecta a la minicopa, tengo pendiente ver algunos partidos, sólo tuve tiempo para ver la final, pero si Real Madrid y Joventut fueron los equipos que llegaron hasta allí, me agrada (por lo que vi) que triunfara el juego deslavazado que debe imperar en infantiles arriesgando o dominando el juego individual con acciones de uno contra uno sobre el juego colectivo. A esas edades hay que dejar que los chavales tengan libertad para intentar demostrar sus habilidades sin ningún tipo de cortapisa, jugando mucho contraataque y tomando decisiones rápidas en un juego veloz.


Me alegro que esos sean los derroteros a tan temprana edad, dejando por ejemplo que todo el mundo pueda poner el balón en el suelo, botando y subiendo la pelota, que ya habrá tiempo llegado, para quienes llegue al baloncesto senior y profesional, de aplicar sistemas y encorsetar el juego especializando a cada uno en aquellas posiciones en las que más puedan destacar, aunque la tendencia en el baloncesto de hoy en día sea la versatilidad y la capacidad de que cualquier jugador pueda hacer de todo sobre la pista sin distinciones entre “grandes” y “pequeños”.

Lástima de la notable diferencia física entre los finalistas que impidió un partido más igualado, y es que en estas categorías eso se nota mucho, aunque no por ello dejaron de demostrar los chicos de la Penya la técnica individual que suele acompañar a sus equipos desde siempre.


Por cierto, harían bien algunos entrenadores de equipos modestos en ver estos partidos, y darse cuenta que ellos pudiendo jugar bloqueos directos porque tienen ya una notable habilidad sobre todo en el manejo y bote del balón, no los juegan, que da grima ver partidos de esos equipos donde no saben ni botar y sin embargo se dedican a mal hacer bloqueos cuando lo que se debe de enseñar es a dominar la pelota y a dejar que los chavales traten de poner a prueba su habilidad, que tiempo tendrán de necesitar “ayudas” para tratar de conseguir ventajas.

All Star NBA vs Copa ACB

A continuación reproduzco una breve conversación vía Internet con un amigo:

“- ¿Ya viste el bodrío de pachanga entre el este y el oeste? Uff, insufrible.
- ¿Insufrible? Eso te pasa por ser tan iluso de esperar baloncesto de verdad en un partido como ese. Cuando sabes lo que toca no sufres, sólo miras sin mucho interés.”


En los últimos lustros fue decreciendo el pique y competitividad que acompañaba antes al “All Star”, fruto seguramente de la falta de orgullo de los jugadores de ahora, y sobre todo porque sin dólares de por medio, éstos lo disfrutan como el fin de semana de asueto que reciben en mitad de su temporada. Y ello lleva a innumerables debates y propuestas acerca de un posible cambio de formato:


Particularmente me parece que mientras este fin de semana tenga los niveles de audiencia de que disfruta ahora, y la NBA sabe vender muy bien su producto, dudo que se planteen cambio alguno que por implicar una mayor competitividad, suponga un riesgo de lesiones para los jugadores.

Con motivo de la celebración del All Star de la NBA y la Copa ACB se dieron a conocer unos datos acerca del interés que despierta el baloncesto, y si bien éstos daban una ligera ventaja a la ACB, la Copa y la Euroliga sobre la NBA, tal vez sería bueno conocer la “calidad” de ese interés.

Así puedo contar una anécdota que me parece bastante ilustrativa de ese interés entre los más jóvenes. La semana pasada uno de los chavales del instituto en el que entreno, con pasado en el baloncesto federado, me preguntaba si daban partidos de la copa y porque cadena. A lo que le respondí que no parecía muy aficionado al baloncesto si una hora antes de comenzar la competición desconocía esa información. Su respuesta fue corta y tajante, “no, es que sólo sigo la NBA”. Y a eso le inquirí si ese "sólo" se refería a los “highlights”, a lo que me respondió que sí.

Esto, aunque sólo sea un ejemplo, puede demostrar algo que muchos creemos que pasa entre los posibles aficionados más jóvenes a los que cuesta enganchar, y es que la ACB vende peor su producto que la NBA, y por otro lado, que pese a que ahora las posibilidades de ver baloncesto gracias a la televisión e Internet son mayores, tal vez el exceso de oferta provoca un efecto contrario dando poco valor al disfrute del baloncesto.

En cualquier caso, y a modo de conclusión respecto de la diferencia entre el “All Star” y la Copa ACB, se tratan de dos baloncestos diferentes, no me cansaré de decir que existen diferentes baloncestos, y lo cierto es que en el caso del "All Star", nada se parece a lo que hemos vivido y se vive habitualmente en un torneo de competición oficial. El fin de semana de las estrellas es amistoso, y como en cualquier partido de esa naturaleza hay que tomárselo como lo que es, simple entretenimiento que aportará “highlights” pero al que no hay que dar mayor trascendencia y desde luego del que no hay que esperar mucho más. Y tanto en un caso como en otro, se trata de saber disfrutar de cada baloncesto en su justa medida, entendiendo que puede gustar uno y otro según sea de lo que se quiera disfrutar.

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