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jueves, 23 de abril de 2026

Lecturas de Baloncesto: “Subnormal” y “Tri tri triple”

Por Jorge

En el día internacional del libro, BA-LON-CES-TO vuelve a traer un par de recomendaciones de lecturas relacionadas con el baloncesto. Libros para aficionar a la lectura pero también al baloncesto.

En este caso son un cómic que aborda un problema social que hay que combatir y que puede ayudarse del baloncesto, y otro libro que permite conocer parte de la historia del baloncesto español. Libros tanto para ampliar conocimientos y divertirse, como para entender valores del baloncesto que van más allá del deporte.

- “Subnormal” – Fernando Llor y Miguel Porto, Evolution Comics, 2020

El título de este cómic se acompaña del subtítulo “historia de un acoso escolar”, y contiene la biografía dibujada de la niñez de Iñaki Zubizarreta, exjugador de baloncesto profesional que sufrió acoso en su etapa escolar.

Al final del cómic hay un epílogo con multitud de fotos de su actividad como jugador de baloncesto, pero también de algunas de sus charlas para combatir el acoso escolar, del que en su caso salió en parte gracias al baloncesto.

Zubizarreta se dedica a la divulgación para combatir el “bullying” realizando charlas en centros educativos, y participa de numerosas actividades, como la que nació en la temporada 2019-2020 auspiciada por la ACB y la asociación NACE (No al Acoso Escolar), que unieron fuerzas para la campaña "Actuamos Contra el Bullying: el monstruo con cara de niño", y de la que luego han seguido participando multitud de jugadores y personajes públicos para luchar contra este problema.

Para quien quiera conocer un poco más sobre su historia y su actividad, puede escuchar la siguiente charla en “Café con B”, un interesante podcast que se dedica a conversar con personas relacionadas con el baloncesto (exjugadores/as, entrenadores, periodistas, etc.):



Algunos pasajes de este cómic, editado por Panini comics a través de su sello Evolution, son bastante crudos, pero se hace necesario este tipo de libros para mostrar esta realidad si queremos erradicar comportamientos que están más presentes de lo que creemos en nuestra sociedad.

- “Tri tri triple” – Javier Maestro, Córner, 2025

Este libro tiene por título el reclamo radiofónico de tiempos en los que meter un triple era poco menos que como meter un gol, no como ahora que se anotan continuamente. Y en su portada se añade una breve explicación de su contenido: “Un recorrido por el boom del baloncesto en España en los años 80 con los protagonistas y periodistas que lo vivieron”.

Sin embargo, en realidad abarca un mayor espacio temporal pues aunque se centre sobre todo en esos años 80, también se hace referencia a cómo se gestó esa explosión del baloncesto español desde finales de los 70, y luego continua con su evolución en los primeros 90.

Javier Maestro, periodista que trabajó en diferentes medios y que es el creador de la web de baloncesto encestando.es da voz a los protagonistas, jugadores, entrenadores y especialmente a periodistas y fotógrafos que estuvieron en esa época, para descubrir al lector un baloncesto diferente al actual, con multitud de anécdotas y detalles que serán interesantes incluso para quienes sí lo conocieron.

Y al texto se le añaden algunas fotografías de jugadores y también portadas de algunos periódicos y revistas de aquellos tiempos, que ayudarán a conocer como cubrían el baloncesto los medios de comunicación entonces.

Para quien quiera saber más sobre el contenido de este libro editado por Córner, sello editorial especializado en temática deportiva que pertenece al Grupo Roca Editorial, puede consultar esta entrevista al autor.

Feliz día del libro y felices lecturas de baloncesto. Y recuerden que tienen en el blog más recomendaciones lectoras con el baloncesto como protagonista.

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miércoles, 23 de abril de 2025

Lecturas de Baloncesto: ”Viaje al centro de la NBA” de Gonzalo Vázquez

Por Jorge

Todo joven aficionado al deporte, sea el que sea, sueña con ser en el futuro protagonista de las hazañas que vive como seguidor deportivo. Pero a medida que pasa el tiempo ese sueño tan difícil de cumplir se transforma, para conformarse en vivir esas gestas para contarlas desde dentro como observador.

En el día del libro de este 2025, BA-LON-CES-TO trae la lectura de ese sueño vivido por Gonzalo Vázquez, periodista que protagonizó la aventura de irse a Estados Unidos con la idea de conocer y contar las entrañas de la competición más importante del baloncesto desde dentro: la NBA.

El autor que también escribió otros libros que recogen sus trabajos de investigación para dar a conocer historias de la NBA, en este caso escribe sobre su propia historia. Una historia que muchos soñamos y desearíamos haber vivido, y que él nos trae de primera mano con ”Viaje al centro de la NBA”.

El viaje comienza en 2009 en la embajada estadounidense de Madrid solicitando los papeles que permitan su entrada en Estados Unidos. Y a partir de entonces conoceremos como busca alojamiento, se desenvuelve con el inglés, le instigan a hacer contactos, investiga para futuros artículos y libros, pero sobre todo, como cubre la NBA en el Madison Square Garden y en el Meadowlands Arena (más tarde en el Prudential Center) siguiendo a Knicks y Nets (y a sus visitantes).

Para aquellos que esperen anécdotas y “salseo” de la NBA, que tiene y de todo tipo, paciencia. El libro tiene casi 900 páginas de letra menuda y al principio se puede hacer “pesado” si sólo es eso lo que esperas, porque el comienzo, como decía, tiene que ver más con las vicisitudes vitales del autor que con el baloncesto... aunque esté presente de una manera u otra, como cuando acude con sus compañeros de inglés a una biblioteca y elige una biografía de Kareem Abdul-Jabbar y otra de Michael Jordan como libros sobre los que disertar.

También hay que advertir que esta lectura no es como otras sobre la NBA, este libro es “café para muy cafeteros”, es decir, sólo los muy aficionados podrán entender algunas partes del relato, y así se echan en falta notas a pie de página para aclarar algunos nombres y lugares citados, pues hacen referencia a momentos baloncestísticos muy concretos y algo alejados en el tiempo.

Una parte importante del libro tendrá como protagonistas a los españoles, hispanos y europeos que jugaban en aquella época en la liga, contando la relación que mantuvo con ellos, aprovechando la cercanía del idioma (o el hecho de haber jugado en España como en el caso de Anderson Varejao) y las visitas que hacían a Nueva York. Y hace hincapié en la confianza gestada con Mike D´Antoni y Danilo Gallinari en su etapa en los Knicks, y en la posterior llegada de Sergio Rodríguez al equipo de la Gran Manzana.

Entre temporadas el relato también se convertirá en una especie de guía de viajes de la ciudad, con el baloncesto como hilo conductor, por supuesto. Y si no quiero mencionar más detalles puntuales de la obra no es más que por no destripar nada a futuros lectores que quieran recorrer este viaje con el autor.

Sólo terminar diciendo que el libro es baloncesto pero también vida, mucha vida, hasta el punto de que me atrevo a decir que durante muchos momentos parece más una novela de autoficción, aunque no dudo de la veracidad de cuanto se cuenta, y en la que terminas preocupándote por la vida del autor e interesándote por los muchos secundarios que le acompañan durante su aventura.

Recordad que además de este libro, en el blog se pueden encontrar otras recomendaciones lectoras con el baloncesto como protagonista. Felices lecturas.

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martes, 23 de abril de 2024

Libros de Baloncesto: “Triunfador” y “El baloncesto (y otras hierbas)”

Por Jorge

Con motivo de la celebración del día internacional del libro, BA-LON-CES-TO vuelve a traer unas recomendaciones de lecturas de baloncesto.

En este caso se tratan de una ficciones baloncestistas... que en buena parte no son ficticias.


- “Triunfador” – Joan Jordi Miralles, Seix Barral, 2023

Este libro cuenta las peripecias de un joven dentro de una cantera de baloncesto. Y como tiene que hacer frente a situaciones de acoso que por su crudeza uno quiere pensar que no pueden ser realidad… si no fuera porque su autor se basa, en parte, en vivencias propias durante su etapa en las categorías de formación del baloncesto.

A lo largo de la lectura aparecerán algunos nombres de personajes reales del mundo de la canasta, y la parte baloncestista de la obra está muy bien narrada. Entretenida y de fácil lectura, este libro invita a una reflexión sobre la excesiva competitividad que existe en el deporte a edades tempranas, y sobre la necesaria educación más allá del deporte.

- “El baloncesto (y otras hierbas)” – Shea Serrano, Editorial Contra, 2023

El libro es una especie de baloncesto ficción en el que tomando como punto de partida la realidad del baloncesto NBA desde los años 80 del siglo pasado, su autor se hace una serie de preguntas, algunas de los más extravagantes, tal y como se podría hacer cualquier aficionado, como por ejemplo, ¿cómo sería una primera ronda del draft con personajes de ficción?

Muy bien documentado con multitud de datos, esta obra cuenta también con el prólogo de la leyenda NBA, Reggie Miller, jugador favorito del autor, así como con muchas ilustraciones espectaculares.

Lectura amena y divertida que puede hacer las delicias de los aficionados NBA que podrán jugar a hacerse esas mismas preguntas que se hace el autor, e incluso a plantearse algunas otras.

Para quien esté interesado en otras lecturas de baloncesto, puede pasarse por aquellas que aparecen en este blog bajo la etiqueta de “Libros de Baloncesto”.

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jueves, 16 de noviembre de 2023

Bobby Knight en “Una temporada en el alambre”

Por Jorge

El legendario entrenador del baloncesto universitario, Bobby Knight, fallecido hace poco más de dos semanas (1 de noviembre), tuvo relación con el baloncesto español porque fue amigo, o al menos conocido, del que fuera seleccionador español, Antonio Díaz-Miguel. Coincidieron muchas veces en los viajes que hizo el último a Estados Unidos para mejorar sus conocimientos baloncestísticos. Y además acabarían enfrentándose en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1984.

Knight es el protagonista del libro “Una temporada en el alambre” de John Feinstein, y si bien muchos glosaron su figura tras su muerte, dado que seguro que muchos aficionados no vivieron su época y no le conocieron, tal vez sea un buen momento para leer ese libro y acercarse a este polémico personaje del baloncesto.

Una temporada en el alambre
John Feinstein, periodista de “The Washington Post” estuvo siguiendo las andanzas de Bobby Knight durante una temporada completa dentro del vestuario del equipo de la Universidad de Indiana. Y el resultado de esa “aventura” se publicó en 1986. Ahora, casi cuarenta años después, podemos leer su traducción al castellano gracias a la editorial Contra.

El texto, además de permitir que se conozca el carácter y la manera de actuar de este entrenador, también sirve para conocer el funcionamiento del baloncesto universitario como una suerte de hermandad que se extiende en el tiempo entre los jugadores que vistieron una determinada camiseta.

El libro tal vez peque de tener demasiadas páginas dedicadas a desarrollar crónicas de partidos con descripciones de marcadores y acciones puntuales que en realidad aportan muy poco al relato general. Pero también se pueden encontrar datos puntuales más interesantes como la referencia a Shawn Kemp, durante su etapa en un instituto en Indiana, y a quien siguió Knight para valorar su futuro reclutamiento.

También se da a conocer la relación del protagonista como mentor de otro mítico entrenador universitario, Mike Krzyzewski, a quien entrenó en la Armada en West Point, y que acabaría siendo su ayudante en Indiana antes de conseguir su primer empleo como entrenador principal (también en la Armada), para acabar llegando más tarde a Duke. Esa relación permitió una amistad que llevó incluso a que el primero apoyara al segundo en una “Final Four” tal y como se cuenta en el libro. Con el tiempo, el “alumno” superaría al primero en logros deportivos pero no en polémicas.

Otro dato, sorprendente por desconocido, es que Knight jugó con dos leyendas del baloncesto en la universidad de Ohio State, John Havlicek y Jerry Lucas, con quienes conseguiría ganar el campeonato NCAA en 1960 y jugaría las “Final Four” de los dos años siguientes (1961 y 1962). Bueno, jugar, jugar… más bien formaba parte de esos equipos, porque fue un jugador más bien marginal.

Polémicas
Los dos altercados protagonizados por este entrenador que con más recurrencia se mencionan a lo largo del libro son dos, el primero fue un incidente con un agente de policía durante un partido de los Juegos Panamericanos celebrados en San Juan (Puerto Rico) en 1979, cuando era el entrenador jefe de la selección estadounidense, y el segundo es el famoso lanzamiento de una silla a la pista cuando protestaba a los árbitros durante un partido con Indiana.



Knight que permitió la “injerencia periodística” del autor en su vestuario de Indiana, por lo que se cuenta, no se cortó ni un pelo. Y llama la atención ese permiso porque su relación con los periodistas fue agria, llena de sarcasmo y falta de respeto, casi como la que tenía con los árbitros.

Feinstein cuenta sus “trapos sucios” de manera recatada, pero dibujando el perfil de un maltratador psicológico que aprovechaba su posición de poder frente a chavales inexpertos que le hubieran seguido hasta el infierno.

Como se supo después su maltrato llegó a ser físico, y un jugador le acusó de zarandearle, y esa acusación acabó siendo el motivo de su salida de Indiana. Luego volvería a los banquillos para terminar su carrera en Texas Tech.

Palmarés
Las victorias a buen seguro fueron las que permitieron hacer tan larga carrera a Bobby Knight, salvándole de su comportamiento más que discutible. Su palmarés hay que reconocer que es muy bueno, de hecho en el momento de su retirada de los banquillos en 2008, era el entrenador con más victorias del baloncesto universitario masculino (902).



Consiguió como entrenador ganar tres títulos de la NCAA con Indiana (1976, 1981 y 1987), y con la selección estadounidense ganó las medallas de oro de los Juegos Panamericanos de 1979 y de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles (1984).

El autor del libro le tenía por un gran entrenador, el mejor de la historia para él en aquel momento, y así recibiría menciones como mejor entrenador en varias ocasiones, y acabaría por entrar en el “Hall of Fame” del baloncesto en 1991, es decir, mucho antes de finalizar su carrera en los banquillos (2008).

Valoración de la lectura
“Sports Illustrated” dijo en su día que este era el mejor libro de baloncesto de la historia. Y lo cierto es que sus grandes ventas lo avalaron en su momento, aunque no parece que sea para tanto. Demasiadas páginas para llegar a la misma sensación que se tenía entonces de Bobby Knight. Era maleducado, con unas conductas que hoy son anacrónicas a todas luces, y que visto en perspectiva, no se entiende cómo se pudo consentir que durase tanto tiempo en aquel baloncesto.

Abusó de su poder sobre sus jugadores y ayudantes, fue prepotente con los medios de comunicación y en general con quienes le rodeaban, más allá de su círculo más cercano, y fue un claro ejemplo de que el fin justifica los medios, es decir, que todo valía si se ganaba.

Seguramente su éxito permitió que Indiana le mantuviera en su cargo durante tanto tiempo. No olvidemos la transcendencia que tiene el deporte en general, y el baloncesto en particular, en el funcionamiento de las grandes universidades estadounidenses. Hasta el punto que el prestigio de las victorias está demostrado que significa un aumento en el número de matriculaciones de pago en ellas. A lo que hay que añadir el negocio televisivo y publicitario que rodea estas instituciones.

Que en el deporte el objetivo final sea la victoria parece obvio, pero especialmente, cuando se trata de deporte universitario, es decir, cuando un equipo representa una institución educativa, no parece que Knight fuera el mejor ejemplo de educación a juzgar por su comportamiento.

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domingo, 23 de abril de 2023

Libros de Baloncesto: "El Baloncesto Invisible"

Por Jorge

Nueva recomendación lectora de BA-LON-CES-TO en el día internacional del libro que seguro que sabrán apreciar los buenos aficionados a la lectura y al baloncesto, especialmente quienes se vean identificados con ese “otro baloncesto” que en realidad es el baloncesto mayoritario.

- “El baloncesto invisible” - Miguel Panadés

El autor que ahora ejerce como director deportivo de un club, trabajó como periodista para la mítica revista “Gigantes del Basket”, y también formó parte de la Federación española de baloncesto.

El libro (editado en 2018) es un compendio de detalles y reflexiones sobre la enseñanza del baloncesto y de la necesaria importancia del trabajo del entrenador, no solo desde el punto de vista estrictamente deportivo, con mucho sentido común y a partir de las experiencias del autor.

Defiende el rigor en la enseñanza, incluso en etapas tempranas de la educación deportiva, para conseguir que niñas y niños puedan “jugar mejor a baloncesto con el único y exclusivo fin de que sean más felices y durante más años con nuestro deporte”, y sin que eso esté reñido con el humor y la diversión. Y es que el buen entrenamiento inicial evitará defectos técnicos que difícilmente se podrán corregir en el futuro por falta de tiempo, ganas o capacidades.

Por ir a cuestiones más concretas, según el autor, los entrenadores deberán priorizar al principio de la enseñanza deportiva el trabajo sobre aspectos físicos (equilibrio y coordinación, por ejemplo) que ayudarán al posterior desarrollo de los gestos técnicos, entre los que destacará al tiro.

También considera que el entrenador tiene que tener la mente abierta para dudar y adaptar su metodología, entendiendo que no todos los jugadores son iguales, y que lo que vale para uno no tiene porque valer para otro. Y hace hincapié en la necesaria formación continua, destacando que más importante que la puramente baloncestista, es la referida a habilidades comunicativas, psicológicas y pedagógicas, porque el conocimiento del juego está muy bien, pero tan importante o más es el de saber relacionarse con las personas (jugadores, padres, directivos, etc.). “De ahí la transcendencia de medir lo que se hace y lo que se dice y, sobre todo, cómo se hace y cómo se dice.”

Como la vida del baloncestista puede ser muy larga aunque no se llegue a la élite, aboga por fomentar una buena base física que permita esa posibilidad al jugador que “pone de su parte en el cuidado de su salud dentro y fuera de la pista.”

El adjetivo invisible que aparece en el título del libro se utiliza por contraposición al baloncesto visible, que es el que aparece en los medios de comunicación, el baloncesto profesional, y que, sin embargo, es un baloncesto minoritario en comparación con el baloncesto común que vivimos la mayoría.

Invisible aparece por primera vez en el texto cuando se refiere al entrenador, ese primer entrenador que tuvo el autor. Uno de esos entrenadores que como la mayoría, trabajan de manera anónima como profesionales, con una dedicación obsesiva por mejorar el baloncesto (y lo que no es baloncesto) de sus jugadores, sintiendo el baloncesto “desde que abren los ojos cada mañana hasta que los cierran cuando se duermen.” Y todo por una compensación económica que sólo puede complementar la que se recibe por otra profesión…

Apunto por mi parte, que si todos asumimos de la importancia de la actividad deportiva para tener una sociedad mejor, ¿por qué no se retribuye como se merecen a los responsables de ella?, ¿cuándo se dará un paso al frente para exigir esa justicia económica?, me pregunto, consciente de que vivimos en un mundo tan injusto que será difícil que lo veamos algún día.

Libro de lectura fácil y amena (apenas 150 páginas) puede gustarle a cualquier aficionado que ame el baloncesto, pero también puede ser interesante para madres y padres que decidan apuntar a sus hijos al baloncesto y que desconozcan lo que puede significar para ellos este deporte.

Especialmente creo que debería ser lectura (y relectura habitual) obligada para esos entrenadores invisibles, que tienen una gran responsabilidad a la hora de intentar que la afición y amor por nuestro deporte continúe en el futuro.

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sábado, 23 de abril de 2022

Lecturas de Baloncesto: “Aquellos maravillosos aros” y “Baloncesto para niños”

Por Jorge

En el día de los libros por excelencia, otra vez BA-LON-CES-TO trae un par de lecturas para animar a pasarse por una biblioteca o una librería para leer baloncesto.

- “Aquellos maravillosos aros” – Xabier Sanmartín, 2020

Libro publicado tras una campaña de crowdfunding con la aportación de mecenas y colaboradores, incluye 63 breves retazos de grandes del baloncesto de los años 80/90 (con alguna escapadita a los 2000, por ejemplo con Steve Nash, y a los 70 cuando se refiere a Caldas, jugador gallego de aquella época) que se publicaron en “El Correo Gallego” más otro material inédito.

De lectura fácil por tratarse de píldoras breves, a los veteranos seguidores le servirá para recordar tiempos pasados recuperando datos perdidos, y los más jóvenes necesitarán de apoyarse en “youtube” e internet para digerir la información esquemática de cada personaje para conocer un baloncesto que no vivieron.

El autor, aficionado al horóscopo (quién lea el libro entenderá porqué lo digo), resume con vena poética llena de símiles y requiebros del lenguaje, la trayectoria de grandes jugadores nacionales e internacionales de la historia del baloncesto, haciendo muchas veces un pequeño guiño a su tierra gallega de adopción.

Al final la obra contiene un par de entrevistas, una a Blanca Millán durante su etapa en Maine, talento gallego de la canasta que emigró al baloncesto universitario y que en la actualidad trata de conseguir un hueco en el baloncesto nacional, y otra al entrenador “Piti” Hurtado para referirse a su trayectoria y sus opiniones sobre entrenadores.

Y por último, se remata con un anexo fotográfico que incluye fotografías estupendas, en su mayor parte del mítico fotógrafo Miguel Ángel Forniés, con algunos de los protagonistas reseñados en el libro, destacando algunas difíciles de encontrar como la de Díaz-Miguel entrenador al Pool Getafe, otras de Essie Hollis y Nate Davis, una de Fernando Martín atento al rebote con Charles Barkley, o la del equipo júnior español que ganó la plata en Santiago de Compostela en 1976.

El prólogo está escrito por Esteban Gómez, periodista al que recordamos los seguidores de “Cerca de las Estrellas”, por ser pareja televisiva de Ramón Trecet en ese programa de baloncesto que trajo la NBA a España a finales de los 80, y que deja una frase que puede ser un buen resumen y reclamo para el lector: “Un libro que ofrece la posibilidad de bucear en los recuerdos de personas que contribuyeron a su desarrollo es un tesoro para todos los amantes del baloncesto”.

- “Baloncesto para niños” – Iván Libreros, Ediciones JC, 2018

El libro intenta la osadía de repasar brevemente la historia de la NBA (aunque se comienza con las 13 reglas originales del baloncesto y las primeras décadas de crecimiento de este nuevo deporte), citando jugadores, premios, campeones, etc., hasta 2018 (fecha de edición).

Como siempre que se dan una multitud de datos y detalles se corre el riesgo de cometer algún error, y este caso no es una excepción. A los lectores más jóvenes les costará reconocerlos, pero a los veteranos que se acerquen a este libro no tanto.

El libro repasará algunas de las rivalidades clásicas de la NBA, llevándose la palma la que protagonizaron los equipos más laureados: Celtics y Lakers que se enfrentaron en 12 finales. Y su autor se “mojará” en su breve acercamiento a los mejores jugadores de la historia.

Haciendo un recorriendo por los europeos que jugaron en la NBA es de traca que se considere a Wallace Bryant como jugador español por el hecho de haber nacido en Torrejón de Ardoz (Madrid), pero no se meta en esa lista al “madrileño” “Wally” Szczerbiak que además también fue “all star”.

También se hará un repaso breve de las competiciones continentales europeas y de algunas ligas domésticas (con mayor atención a la liga española), de las competiciones FIBA de selecciones, y del nacimiento de la WNBA. Y las últimas páginas se reservan para una especie de anexo con datos de los diferentes equipos de la NBA.

“Un libro para gigantes a partir de 9 años” se apostilla en la portada después del título, y aunque como lectura ligera por su concisión puede estar bien para a través de la afición al baloncesto meter a los pequeños en el mundo de los libros, no sé si su lenguaje sería entendible a esas edades. Tal vez podría ser más apropiado para adolescentes algo más aficionados al baloncesto.

Sea como fuere, anímense a leer baloncesto, ya sea alguno de estos libros u otros que se fueron mencionando en otras ocasiones en BA-LON-CES-TO, hoy día internacional del libro o en cualquier otra ocasión porque siempre es un buen momento para la lectura.

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viernes, 23 de abril de 2021

Lectura de Baloncesto en las Bibliotecas

Por Jorge

Qué mejor día que el del libro para recomendar la lectura de alguno relacionado con el baloncesto. Pero esta vez, y a diferencia de años anteriores que siempre se invitó a la lectura de algún libro de actualidad o de reciente edición, BA-LON-CES-TO quiere recordar que las bibliotecas como esos paraísos que decía Borges, albergan algunos tesoros para divertimento y conocimiento de los aficionados al baloncesto.

Sin perjuicio de poder acudir a una librería para comprar un libro de baloncesto, y en este blog se pueden encontrar muchas opciones, contaré la última experiencia baloncestista que viví con la lectura de un libro gracias a una biblioteca.

No olvidemos que no podemos comprarnos todos los libros que queremos por falta de espacio y por motivos económicos, y para evitarnos algunas decepciones, por lo que es buena idea leerlos previamente gracias a una biblioteca, y si nos gustan, entonces sí, comprarlos para volver a consultarlos, releerlos y en definitiva disfrutarlos otra vez.

Además, en ocasiones las bibliotecas permiten que tengamos disponibles algunos libros cuya existencia desconocíamos, de reciente edición pero sobre todo “antiguallas” que nos sirven para conocer detalles del baloncesto de otro tiempo y así aprender un poco más de su historia.

En ese segundo grupo se enmarcar el libro que presento aquí, y que encontré por casualidad buscando en el catálogo informático de una biblioteca utilizando el genérico término de “baloncesto”.

“Mundobásket 86, Ferrol, 5-10 de julio”

Esta obra fue editada por el Club de Prensa de Ferrol con texto de Antonio Barros Senín, y fotografías de José Mauriz Collado. Y es el número 26 de “Cadernos FerrolAnálisis”, una publicación monográfica que ofrece una visión del mundo ferrolano, y que en este caso hizo parada en aquel evento deportivo que forma parte de la historia de la ciudad con motivo del por entonces veinticinco aniversario de su celebración.

Ferrol fue una de las sedes de de aquel mundial (primero que se celebró con 24 equipos), única que no era capital de provincia, junto a Barcelona, Madrid, Málaga, Oviedo, Santa Cruz de Tenerife y Zaragoza. Allí se jugó la fase previa del grupo B que estaba compuesto por las selecciones de Angola, Australia, Cuba, Israel, URSS y Uruguay.

Como toda obra de estas características, tiene abundantes datos y así se recogen las condiciones que se exigían en las bases para la concesión como sede de una fase previa, en las que se detallaban incluso el número de máquinas de escribir (30) de la sala de prensa así como la necesidad de reservar un espacio en el recinto deportivo para la venta de los balones oficiales del campeonato, y otro para el caso de objetos de recuerdo y demás material.

Y como es lógico, en ese sentido tanto dato produce errores en la redacción como el que aparece cuando se repasan los equipos participantes en Ferrol, y en la página 25 llegado el caso de la selección uruguaya que jugó este mundial, se hace referencia a su jugador más importante como que “era el jugador del Mobilgirgi Caserta, y compañero del gran cañonero carioca Óscar, subcampeón de liga y copa en Italia aunque se rumoreaba que podría perderse el mundial español por desavenencias de tipo económico con su federación, algo que finalmente no sucedió aunque estuvo en Ferrol sin estar”. ¿Quién fue aquel jugador? Tal vez se trataba de un acertijo porque se resuelve en páginas posteriores cuando es nombrado en varias ocasiones. Ese jugador fue Horacio “Tato” López.

También aparece información sobre la “Revista OAR”, publicación unida al Club Baloncesto OAR, siglas que por cierto significan Organización Atlética Recreativa, y que era el equipo más importante de la ciudad de Ferrol (desapareció en 1996), que en aquella época jugaba en la máxima categoría del baloncesto español, la liga ACB. La revista nació en julio de 1984 e incluyó durante su andadura información sobre el mundobasket.



Otra revista de baloncesto citada por sus referencias a la sede de Ferrol serán “Zona de Basket”, que fue la publicación oficial del torneo, y en la que se hizo constar que se televisarían 35 partidos del campeonato, y sólo dos de los jugados en tierras gallegas: URSS-Cuba y Cuba-Uruguay, lo cual quiere decir que más allá de algún resumen puntual, sólo pudieron disfrutar del baloncesto que se jugó allí aquellos afortunados que pudieron estar en “A Malata”, pabellón ferrolano que se terminó de construir en 1982 y cuyo primer partido oficial de baloncesto celebrado allí fue entre las selecciones femeninas de España y Cuba en mayo de 1983. El OAR jugaría su primer partido oficial en septiembre de 1984.



En el libro hay un “pequeño galimatías” con los nombres de algunos jugadores de entonces pues al legendario Sabonis se le nombra como Ardidas (y no Arvydas), pero es que a Dorom Jamchi también se le menciona como Gamchi, y a Kurtinaitis también se le nombra como Kurtinaytis.

Una información llamativa recogida sobre aquel mundobasket es la que se refiere a las actividades para la formación de entrenadores que se hicieron a lo largo del país (no en Ferrol) y destaca el clinic que se hizo en Madrid con la presencia de K.C. Jones, entrenador de Boston Celtics, Bobby Knight, entrenador de la universidad de Indiana, “Lolo” Sainz, entrenador del Real Madrid, y Pete Newell, entrenador de la selección estadounidense que ganó el oro olímpico en 1960 y famoso por sus campus destinados al trabajo de los hombres grandes.

Fichas técnicas con los anotadores de los partidos y la relación de personas que formaron cada delegación de los equipos que jugaron en Ferrol completan los datos del libro, así como unas palabras de Juan Fernández, presidente del OAR, que fue uno de los impulsores principales de la candidatura de Ferrol como ciudad mundialista.

Mencionar el interés que tiene también el libro por algunas anécdotas como la referida a los lituanos de aquel equipo soviético que fueron los que solían saltarse los controles de estricta seguridad que había en su hotel de alojamiento para ir a la playa o salir a tomar algo, el interés de algún jugador angoleño por la lotería primitiva, o incluso la referencia a que fuese uno de los primeros campeonatos donde fue importante la aportación estadística que llevó a colaborar a algunos entrenadores con los departamentos de informática de IBM, encargados de su recopilación, para mejorar en lo posible que esa estadística se correspondiese fielmente con lo que pasaba en los partidos.

Sin duda, lo mejor del libro es la galería fotográfica sobre los partidos jugados en Ferrol, pero en general la obra merece la pena, al igual que todas las de este estilo, porque recupera otros tiempos y sirve para recordar y conocer parte de la historia del baloncesto.

Animo a todos a leer baloncesto, y espero que este ejemplo presentado sirva de aliento para acercarse a las bibliotecas (y a las hemerotecas con sus archivos de revistas) para conseguir lecturas de ahora y de antes para conocer más y mejor nuestro deporte.

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miércoles, 11 de noviembre de 2020

Basket Music (22): Bailando sobre el parqué

Por Jorge

Si bien esta sección suele hace referencia a un personaje que relaciona música y baloncesto, esta vez toca presentar un libro que recoge muchas historias que ejemplifican esa relación: “Bailando sobre el parqué. El apasionante partido baloncesto vs. música” de Óscar Quant.

El autor jugó al baloncesto en sus años mozos, y ahora es músico y lidera una banda, “SkyhookS”, que él mismo define como “un grupo de música pop en el que todas nuestras canciones giran alrededor del mundo del baloncesto”.

El libro comienza con un bonito recuerdo de los dos narradores de baloncesto NBA por excelencia en España, Ramón Trecet (en la frase que abre el libro) y Andrés Montes (en los agradecimientos). Y el prólogo corre a cargo de Raúl López, legendario del baloncesto español, que habla de su relación con la música y la importancia que ésta tuvo en su carrera y en su vida. Y lo cierra con el epílogo Loquillo, músico que también tuvo su etapa baloncestística en la mocedad.

Su lectura se hace amena y fácil porque se distribuye en muchos capítulos corto (separados en cuatro partes a modo de cuatro cuartos), y dejando un espacio para el descanso con fotografías de imágenes sorprendentes de baloncesto y música donde se puede ver por ejemplo a la extraordinaria jugadora australiana Liz Cambage pinchando en un festival de música, o la portada de algunos discos.

Las anécdotas y los datos curiosos sobre baloncesto y música se suceden a lo largo de todas sus páginas, haciendo especial mención a la relación de las grandes estrellas del baloncesto NBA con la música: Bill Walton, “Magic” Johnson, Kareem Abdul-Jabbar, Pete Maravich, Michael Jordan, Dennis Rodman, Shaquille O´Neal, Kobe Bryant, LeBron James… y también a músicos de renombre como Grateful Dead, Michael Jackson, Whitney Houston, Red Hot Chili Peppers, Prince, Pearl Jam, Mick Jagger…

El libro permite conocer los pinitos que hizo Kobe Bryant en la música, llegando a hacer un disco cuya edición fue cancelada por la discográfica. O también la existencia de unas escenas de baloncesto de un partido entre grandes filósofos y jugadores de los Knicks que se eliminaron del montaje final de “Annie Hall”, película de Woody Allen, gran aficionado a la música y el baloncesto, y de quien se incluye alguna que otra frase de esas que no nos puede dejar indiferentes: “Créanlo, incluso para ser así de malo, debo ensayar todos los días”, refiriéndose a sus habilidades con el clarinete, instrumento que toca en la “New Orleans Jazz Band”.

También hay capítulos que relatan la obra y milagros de determinados jugadores (Manute Bol, Nate Davis, Wilt Chamberlain) bajo la excusa de que el grupo del autor hizo una canción sobre ellos, pero no por ello dejan de ser interesantes por las historias que se cuentan.

Y como no podía ser de otro modo, el libro tiene un capítulo sobre la relación de Kareem Abdul-Jabbar con el jazz, en el que se incluye la traducción de un texto del propio Jabbar en el que reflexiona sobre lo que supone esta música para él, y se remata con una lista de sus discos favoritos.

El autor considera el baloncesto el quinto elemento del hip-hop (junto al breakdance, los grafittis, el rap y los DJ´s) y aprovecha para relacionar las zapatillas Air Jordan con esta cultura, y apunta detalles sorprendentes sobre la influencia de la música en el diseño de algunos de sus modelos. Y posiblemente el capítulo más amplio es el dedicado al streetball para comentar sus orígenes, míticos jugadores de la calle en New York, la cancha más famosa, y hasta mencionar lugares de juego en España.

Es tal la cantidad de temas musicales con el baloncesto como protagonista que aparecen en el libro (como anécdota hay un listado de hasta 36 canciones que mencionan a “Magic” Johnson) que con su permiso me serviré de él para ir desgranando algunos de ellos en esta sección de “Basket Music”. Y aquí dejo una lista de reproducción de Youtube del autor que incluye muchos de los temas tratados en él:



Como en todo libro que incluye una cantidad notable de datos, existe el riesgo de cometer algún error, y en este caso no es una excepción. Así el autor coloca el “All Star” de 1989 en Dallas en vez de Houston, que es donde se jugó. Y menciona “Juego mortal” como el título de la película “Juego con la muerte” (“Game of death”) de Bruce Lee en la que aparece Abdul-Jabbar. Y cuando cita que Wilt Chamberlain es el único jugador de la historia que fue nombrado novato del año y MVP de la NBA en la misma temporada, también se equivoca, pues Wes Unseld también lo fue en 1969.

Luego en una mención al legendario entrenador de los Celtics, “Red” Auerbach, se añade una nota al pie de página donde se indica que ganó dieciséis títulos con Boston. Tal vez convendría aclarar que de ellos “sólo” nueve lo fueron como entrenador, y los otros siete los hizo en calidad de ejecutivo del equipo. Y si se cita a Al Attles, compañero de Wilt Chamberlain en Philadelphia, como posterior mánager general de los Golden State Warriors, cosa que es cierta, la verdad es que su posterior papel más relevante después de colgar las botas fue como entrenador de ese equipo cuando fueron campeones en 1975.

El autor también confiesa sus predilecciones y gustos baloncestísticos y musicales a lo largo del libro, en los que se puede coincidir o no, eso es lo de menos, pero también hace algún comentario que quizá no se ajuste demasiado a la realidad, como cuando al acercarse a los devaneos musicales de Lonzo Ball, denomina a éste como un “base anotador”, e incluso el recuerdo le juega una mala pasada al confundir el homenaje que recibió Michael Jordan en el “All Star Game” de 2003 cuando en el descanso de ese partido Mariah Carey cantó en su honor, cosa que hizo enfundada en una camiseta-vestido con el número 23 de los Wizards, equipo en el que jugaba por entonces Jordan, y no en una camiseta vintage de los Bulls como menciona él.



En cualquier caso, si la música y el baloncesto son tus aficiones, y te gustan las historias que relacionan ambas disciplinas, este libro tiene que estar en la estantería de tu particular biblioteca.

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jueves, 23 de abril de 2020

Lecturas de Baloncesto que muestran el lado oscuro y lúdico del baloncesto

Por Jorge

En tiempos de confinamiento y actividad limitada la lectura puede ser una buena opción de aprendizaje para prepararnos para el futuro, y también de entretenimiento para dejarnos volar la imaginación y salir de la pesadilla que estamos viviendo ahora.

Hoy es el día internacional de libro, y como siempre en BA-LON-CES-TO, toca hacer algunas recomendaciones de lecturas que tocan al baloncesto o que incluso es su tema principal.

“Sexo, drogas y NBA” de Antonio Gil

Los aficionados al baloncesto y a la lectura nunca podremos estar lo suficientemente agradecidos al trabajo que hace Ediciones JC a la hora de publicar libros de baloncesto, y éste editado en 2017 es otra muestra más.

El libro muestra la cara B de la NBA. Su cara oscura: lo que se ve… y no se ve sobre la pista de baloncesto: violencia, droga, sexo, y todo tipo de escándalos que salpicaron a jugadores, equipos y gente que rodea a la mejor liga de baloncesto del planeta.

El autor hace un repaso por situaciones que vivieron jugadores de todo tipo y condición, desde jornaleros, hasta “All Star”, pasando por megaestrellas como “Magic” Johnson y Kobe Bryant.

Un libro que ahonda en situaciones desagradables llegando a los detalles pero sin ser escabroso y sin utilizar recursos fáciles para llamar la atención del lector, que sin embargo a buen seguro pasará un buen rato satisfaciendo su curiosidad.

A juzgar por todo lo que mueve la NBA, no sólo se habrán quedados otros casos en el tintero, sino que a buen seguro que podrán añadirse otros en el futuro en posibles revisiones del texto o incluso en una segunda parte.

“LA PITIPEDIA: Tratado de cultura baloncestística” de Antonio Pacheco y Piti Hurtado

Este libro editado el año pasado tiene un tono más desenfadado que el anterior, y a buen seguro que será del gusto de muchos seguidores jóvenes de la NBA por la influencia de la trayectoria televisiva de Piti en “movistar”, pero que sobre todo puede ser un libro para los aficionados más veteranos (y “frikis”) que vivieron muchos de los datos y anécdotas que en él se cuentan como por ejemplo: la referencia a patrocinios pasados de la liga española, y la mención de muchos jugadores legendarios del baloncesto español, europeo, y de la NBA (la mayoría retirados).

Escrito en un tono sencillo y gracioso acompañado de multitud de ilustraciones que hace muy amena su lectura, el libro repasa todo tipo de cosas: jugadores de culto, los equipos que mejor jugaron (para los autores por supuesto), las mejores películas de baloncesto (y jugadores metidos a actores), clasificaciones de todo tipo de jugadores (sucios, “normales”, mejores entrenadores después…), y destacaría también para los más jóvenes, los muchos datos que tiene, que permiten ampliar sus conocimientos y querer luego buscar por ejemplo las películas que se mencionan, o las campañas publicitarias para seguir disfrutando de ese “otro baloncesto” que por edad no vivieron.

La vena televisiva de Hurtado se recoge en un capítulo en el que desvela como era la previa y el desarrollo de comentar un partido NBA de madrugada. Y su faceta como entrenador aparece cuando menciona sus ideas sobre posibles cambios de reglas, y una conversación final en el epílogo para desvelar su opinión sobre baloncesto de formación, padres y clubes, que por cierto, me parecen más que interesantes.

“Mortadelo y Filemón. Mundial de Baloncesto 2019” de Francisco Ibáñez

Para los aficionados al comic y también para iniciar a los más jóvenes a la lectura, nada mejor que un clásico como Mortadelo y Filemón del genial Ibáñez, que tomando como excusa el baloncesto, desarrolla una aventura de sus insignes personajes en China, país que albergó el pasado mundial que ganó la selección española.

Evidentemente, que nadie espere ninguna referencia al baloncesto que todos conocemos, pero si se quiere pasar un rato agradable y echarse unas risas, esta es una buena opción.

Para terminar, y aunque no lo leí todavía, quiero mencionar el reciente lanzamiento de un libro que de momento sólo se puede conseguir el formato electrónico, a la espera de que mejore la actual situación de crisis por el coronavirus, que es “Pick and Roll. El baloncesto sólo es el principio” de Roc Massaguer, pero que a poco que el texto acompañe a las ilustraciones que presenta, seguro que puede ser interesante.



Para terminar, no me quiero olvidar de la iniciativa, “Sigue Leyendo”, que pretende ayudar a la maltrecha situación en la que está dejando al sector de las librerías la lucha contra el coronavirus. Si consideráis que los libros y la lectura es un bien de primera necesidad, a mí no me cabe duda, leer la información que viene a continuación, y colaborar para que las librerías puedan seguir funcionando una vez que se recobre la normalidad en las calles.

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martes, 23 de abril de 2019

Libros de Baloncesto: Marta Fernández y Pete Maravich

Por Jorge

Hoy es día de libros, y aquí recomendamos como siempre lecturas de baloncesto. En este caso el de un libro sobre una histórica del baloncesto español, Marta Fernández, y otro sobre una leyenda del baloncesto estadounidense, Pete Maravich.

Por supuesto quien quiera conocer más posibilidades, puede repasar otras recomendaciones publicadas en anteriores entradas del blog.

“Marta Fernández. Volando con los pies en el suelo” de Toni Delgado García

Actualmente Marta Fernández es comentarista de los partidos de liga femenina y de la selección española en TVE, pero no hace mucho era protagonista del juego en la pista, y este libro repasa su carrera deportiva, pero como se dice en la contraportada, también se refleja el perfil humano de una mujer deportista que seguramente en muchos momentos de su carrera pasó desapercibida para el gran público del baloncesto, porque en su tiempo la transcendencia pública del deporte femenino en los medios de comunicación era menor, y eso también nos privó de verla en acción en más ocasiones.


Esta lectura me permitió conocer detalles que sin duda engrandecen su categoría deportiva, como por ejemplo esa medalla de oro júnior con la selección española acompañada del MVP del campeonato, o varios MVP de la liga femenina en un tiempo en el que el nivel de juego de esta competición era mejor que el actual.

Creo que el mejor resumen de lo que supuso la actividad deportiva para ella desde sus inicios, está en el párrafo de la página 22 donde se dice que “Marta asimiló rápido qué es la disciplina y el sacrificio”, después de explicar que jugaba con tres equipos de la cantera del Sant Josep Obrer donde comenzó su formación deportiva, y “llegaba muy tarde a casa y después de cenar tenía que ponerse con los deberes y estudiar”.

En la misma línea, en su paso por el famoso centro de alto rendimiento en baloncesto del “Siglo XXI”, la entrenadora Silvia Font remarca en otro momento del libro que “a las niñas les advertimos que si no rinden en los estudios, tendrán que marcharse”.

Ejemplos perfectos éstos para las (y los) jóvenes (y sus padres) de que se puede hacer deporte y estudiar si se pone el interés y la actitud necesaria. Y si digo esto es porque como entrenador de categorías de formación, y otros muchos pueden corroborarlo, estoy cansado de recibir la excusa de los estudios para justificar ausencias a los entrenamientos o incluso llegar a dejar un equipo.

El libro es un compendio de datos con anotaciones y resultados de los partidos más importantes en la trayectoria de Marta Fernández, y como en todo buen repaso de los recuerdos de una carrera deportiva, también hay espacio para algún error o impresión equivocada o alterada por el paso de los años. Así recordando los juegos olímpicos de Atenas (2004), Marta Fernández se refiere a sus vivencias en la villa olímpica, y menciona que allí podían coincidir en el comedor con “estrellas de la NBA como Yao Ming, Kobe Bryant, Tim Duncan, Allen Iverson…”. Quizá el equivocado sea yo, y Bryant estuviese allí de visita, pero como jugador no participó con Estados Unidos en aquel campeonato.

Durante el libro se mencionan multitud de testimonios relativos a la actividad deportiva y personal de Marta Fernández, se incluye bastante material gráfico, y el prólogo corre a cargo de su hermano Rudy Fernández.

Por último, además de considerarla una lectura recomendable para aficionados al deporte de la canasta, que la editorial Cydonia tenga el bonito gesto de ceder un porcentaje del precio del libro para proyectos solidarios, también anima a comprarlo.

“Pistol. La increíble historia de Pete Maravich” de Mark Kriegel

Pete Maravich fue un jugador que desarrolló su carrera baloncestística en los 60 y los 70, y como bien se resume en un ladillo de la contraportada, la historia de “Pistol” (su apodo) es la de un jugador adelantado a su tiempo, que pudo ser el mejor de la historia, y no lo fue por los demonios internos que rodearon su vida.

El libro comienza por el principio del baloncesto en la familia de Maravich, es decir, por el padre, Press, y su vínculo a principios del siglo XX con los orígenes como quien dice del baloncesto. El padre de Pete jugó baloncesto profesional, llegando a participar durante 51 partidos en los Pittsburgh Ironmen de la BAA (Basketball Association of America) en 1946-47, en lo que sería la primera temporada de la que ahora conocemos como la NBA.

Luego su relación con el baloncesto estuvo centrada en los banquillos de la competición universitaria, y sería su trabajo como entrenador lo que influiría en su hijo, obsesionándose con el desarrollo deportivo de Pete en el baloncesto: “el único objetivo que Press tenía en la vida era Pete”, dice un testimonio. Él se encargó de entrenar a Pete fuera de la competición al principio, y luego en su etapa universitaria en los Tigers de Louisiana State.

Tener a su padre como entrenador supuso una presión, por la notable exigencia que recibía, pero también por el trato de preferencia a ojos del resto de jugadores. Así parecía que había un rasero para medir a los demás, y otro para Pete (que era más duro).


En LSU Maravich batió todos los récords posibles en anotación, marcas que actualmente siguen vigentes en el baloncesto universitario (NCAA): 3667 puntos en su carrera universitaria, más de 44 por partido.

Carolina Cougar de la ABA estuvo a punto de ser el destino de Maravich una vez finalizado su periplo universitario, pero al final Atlanta interesado en la construcción de un nuevo pabellón (el Omni), necesitaba una cara visible para mejorar sus ventas y con ello financiar esa futura cancha…

Considerado como la esperanza blanca, la elección del número 44 en su camiseta (el 23 que lució en su etapa universitaria lo llevaba Lou Hudson) guardaba relación con la idea de ser el relevo de Jerry West, 44 de los Lakers.

Falta de habilidades sociales, su dependencia del padre, su obsesión por el baloncesto, fueron dificultades para adaptarse al profesionalismo, y su afición por la bebida así como algunas excentricidades (creencias acerca de los ovnis) tampoco le ayudaron… y dejaron una carrera rica en “highlights” y números, pero pobre en éxitos deportivos. Y es que individualmente tuvo temporadas estupendas que le llevaron a ser máximo anotador, a formar parte del mejor quinteto de la liga un par de veces, y a ser elegido para jugar el “All Star Game” en cinco ocasiones... pero colectivamente sólo jugó dos temporadas con récords positivos, una en Atlanta (1972-1973), y la media temporada que pasó con los Celtics. Y disputó sólo 26 partidos de playoffs, ganando su única eliminatoria en su última temporada en Boston.

La etapa final de su vida ocupa los últimos capítulos del libro, contándose la muerte de su padre Press (víctima de un cáncer), acompañado de su hijo una vez que ya estaba retirado del baloncesto profesional. Además del cuidando de su padre, Pete pasó por diferentes etapas, una primera en la que aborrecía de los recuerdos de su carrera baloncestística, para luego pasar a su conversión a la religión, momento en el que volvió al baloncesto para recaudar fondos para diferentes causas, realizando campamentos o participando de homenajes.

Poco después de su inclusión en el “Hall of Fame” en 1987, falleció víctima de una extraña anomalía en su corazón, sin que entendieran los médicos que hubiese podido jugar al baloncesto de alto nivel con dicha dolencia.

Finalmente se menciona la influencia que tuvo en sus hijos y como tuvieron que hacer frente a su actividad en el baloncesto llevando el peso del apellido y las hazañas de su padre.

En el libro se relatan multitud de curiosidades e historias que demuestra un gran trabajo de investigación del autor y que hacen muy recomendable su lectura. Por ejemplo se hace mención al famoso récord de los 100 puntos de Wilt Chamberlain cuando se habla del entrenador de Maravich en Atlanta, Richie Guerin, el cual jugó para los Knicks en ese partido, sintiéndose ofendido porque “los warriors empezaron a hacernos faltas en la zona exterior para parar el reloj y dar más tiempo para que Wilt fuera sumando”. Y se dedicó a hacer faltas para que le expulsaran porque no quería participar de “esa farsa”.

Eso sí, hay que tener en cuenta que se escribió en 2008, pero luego fue traducido por David Fernández en 2016 para la editorial Contra, aviso que conviene tener en cuenta porque en él por ejemplo se cita a Phil Jackson (como miembro de los Knicks de los 70), y se indica que ganó nueve anillos como entrenador (y no los once que consiguió finalmente).

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lunes, 23 de abril de 2018

Libro de Baloncesto: “Altísimo. Un viaje con Fernando Romay”

Por Jorge

En el día del libro BA-LON-CES-TO vuelve a recomendar una lectura de baloncesto: “Altísimo. Un viaje con Fernando Romay” de Jacobo Rivero, editado por Ediciones Turpial en 2013.

El libro es un relato de la trayectoria deportiva, pero también vital, de Fernando Romay, leyenda del baloncesto español de los años 80. Y en él se incluye un prólogo de un compañero del protagonista, Juan Manuel López Iturriaga, y un epílogo de Paco Torres, director durante muchos años de la también mítica revista “Gigantes del Basket”.

La narración del camino de Romay por el baloncesto se enriquece también con detalles históricos de una época (el abismo que separaba la vida de La Coruña y Madrid cuando llegó al Real Madrid), y eso ayuda también a poner en perspectiva lo que suponía entonces tener una estatura tan poco habitual en una España de otro tiempo.

Jacobo Rivero aprovecha la figura de Romay para hacer proselitismo de una filosofía de vida basada en el baloncesto. Y ya en la introducción unas palabras de José Manuel Calderón en las que el jugador extremeño de la selección española habla de ganar medallas pero también de ser ejemplo para los jóvenes, le sirven para añadir que esa tarea no termina cuando un jugador se retira, sino que debe continuar también después “para que este deporte que tanto amamos siga atrapando a más admiradores, aficionados y futuros jugadores” (…) “que crean que el baloncesto es un buen lugar donde convivir y que, además, servirá para hacer mejores personas”.

El texto está salpicado de anécdotas como la consecuencia de unas palabras que dijo Santiago Bernabéu el día que se lo presentaron, y que demostraba el control y la jerarquía que se tenía por entonces en el Real Madrid, y que alcanzaba incluso al primer coche que pudo comprarse.

El libro además de dedicar espacio a los títulos que jalonan su palmarés, también se ocupa devenir baloncestístico de aquellos tiempos, impactando especialmente los párrafos dedicados al accidente mortal de Fernando Martín, que por cierto, no paró ninguna clase universitaria como se dice por cuanto ocurrió un domingo por la tarde, y ni tan siquiera entrenamientos, aunque es verdad que uno que lo vivió, recibió el impacto al poner la televisión después de venir precisamente de jugar al baloncesto.

Romay califica al baloncesto de los 80 como romántico, con los míticos enfrentamientos contra el Barcelona y todo lo que llevaban emparejado, los viajes por Europa, o la relación de camaradería que existía con los periodistas deportivos.


El autor antes de revisar la trayectoria con la selección hasta la famosa medalla de plata olímpica, repasa la otra cara de Romay, su versión de televisiva y mediática con sus inicios en la televisión en 1993 de la mano de Emilio Aragón (mientras aún era deportista en activo), y su relación con los comentarios deportivos para la radio y la televisión. Y en este caso entre otros nombres se destaca la figura de Pedro Barthe, voz del baloncesto en televisión española durante más de dos décadas.

Luego retomando la parte deportiva con la participación de pívot madridista en el equipo nacional, vuelve alguna anécdota como una curiosa frase de Ignacio Pinedo, entrenador suyo en su etapa júnior con la selección española. Y se desgranan algunos detalles de la trayectoria que llevaría a cosechar varios éxitos en mundiales (Cali 1982) y europeos (Nantes 1983) que culminarían con la medalla de plata de los juegos de Los Ángeles en 1984.

Por cierto, al mencionarse los diferentes boicots deportivos provocados por motivos políticos, se indica que la ausencia de Estados Unidos en los juegos de Móscú (1980) privó de ver a jugadores como “Magic” Johnson, Larry Bird o Isiah Thomas. Siendo cierto en el último caso, no lo es en los dos primeros, pues tanto Johnson como Bird ya eran jugadores profesionales tras su primera temporada en la NBA (1979-80), y los profesionales estadounidenses estaban vetados en los juegos olímpicos.

Luego el libro continúa relatando las andanzas de la selección española, la salida de Romay del Real Madrid, y su paso por los modestos equipos de Ferrol y Zaragoza, donde acabaría su carrera deportiva en 1995.

El último capítulo está dedicado al recuerdo de personas allegadas del mítico jugador con sus propias palabras, y entre las que destaco unas sobre el también legendario Mirza Delibasic, de quien dice que “nos hizo entender otra forma de ver y de estar en el baloncesto: no podías vivir el baloncesto si no vivías la vida. Era una filosofía existencial, a la que dedicaba el 100% de su energía, ya fuera tomando unas cañas con el equipo o con los aficionados, dentro de una cancha jugando o sentado en el banquillo.” Sin duda una estupenda filosofía de vida la del baloncesto.

Lectura recomendable para quienes quieran conocer al personaje público, al deportista, y la que fue una época fundamental para el desarrollo del baloncesto.

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domingo, 23 de abril de 2017

Libro de Baloncesto: “Historia de una Rivalidad”

Por Jorge

Tradición manda, y en el día del libro BA-LON-CES-TO vuelve a recomendar una lectura de baloncesto con un libro sobre la histórica rivalidad de dos clásicos del baloncesto español: Estudiantes y Real Madrid.

“Historia de una rivalidad” está escrito por Guillermo Ortiz, autor que deja claro en la contraportada que “no es un libro del Estudiantes ni (…) del Real Madrid, sino que es una breve historia, (…) de dos equipos condenados a entenderse y que comparten una pasión común por el baloncesto”.

Si bien el libro entreteje capítulo a capítulo detalles de uno y otro equipo, el hilo que une todos ellos es el trasvase de jugadores del Estudiantes al Madrid a lo largo de su historia (aunque también los hubiese a la inversa), y el autor no esconde su predilección por el equipo del Ramiro (aunque reconozca su madridismo en la niñez) cuando todos los capítulos tienen por título el nombre de un jugador estudiantil, contándose sus inicios y desarrollo en el equipo “de patio de colegio” para desgranar después su paso al eterno rival y sus andanzas en él.

El texto contiene multitud de datos y detalles (gusta saber del origen de la conocida Demencia) que agradarán sobre todo a los aficionados de uno y otro equipo, pero también a los seguidores del baloncesto en general, pues no en vano se hace referencia a hechos que forman parte de la historia del baloncesto, como la creación en 1957 de la liga nacional gracias al impulso del directivo del Madrid, Raimundo Saporta, y que contaría con la participación de cuatro equipos catalanes y los dos madrileños, y cuyo primer partido sería curiosamente un enfrentamiento entre madridistas y estudiantiles.


Uno que es madrileño y aficionado de Estudiantes (también de la Penya), aunque no forofo, comparto también con el autor que mi afición por el baloncesto creciera gracias al Madrid de los 80 con Corbalán, Iturriaga, Martín y Wayne Robinson entre otros, y con esta lectura completé con otros detalles algunos momentos de esta rivalidad que ya conocía.

Así sabía por ejemplo de los inicios baloncestísticos del legendario Antonio Díaz-Miguel en Estudiantes, y su posterior paso al Madrid, pero desconocía los curiosos motivos que permitieron que tal pase se retrasara en el tiempo. Y es que el posterior seleccionador nacional, aguantó en Estudiantes pese a la llamada madridista gracias a una beca que le permitiría residir en el internado estudiantil para salvar las necesidades de cama y comida, y gracias también al sueldo que se le pagó como profesor de educación física.

La anterior anécdota ilustra la principal diferencia que desde los orígenes existe entres estos dos equipos: el dinero. Mientras el Real Madrid, aprovechándose de la economía de su equipo de fútbol, podía pagar notables cantidades a los jugadores atrayendo a los mejores nacionales, el Estudiantes nació con clara vocación amateur renunciando a pagar sueldo alguno más allá de primas por desplazamiento o compensaciones de estudios. Sólo después con el tiempo y gracias a los patrocinios, el equipo del Ramiro de Maeztu también se convertiría al profesionalismo desde el punto de vista económico.

El libro fue publicado en 2015, quedándose su texto en enero de ese año, por lo que el lector se quedará con las ganas de leer sobre la temporada apoteósica del Madrid que lo ganó todo en 2015-16, y no “sufrirá” con los últimos vaivenes deportivos y económicos del Estudiantes, que sin embargo ahora parece que mejora al menos en la pista.

Al final el autor se excusa por “el exceso de detalle en algunos momentos y lo rápido que he pasado por encima de otros que usted recuerda con nitidez. Imposible agradar a todos. Yo quería recordar, eso era todo. Recordar lo que no viví, lo que sí viví, con pasión (…)”. Y lo cierto es que con su recuerdo ayudará a descubrir a los más jóvenes, o a rememorar a los aficionados más veteranos, algunos momentos legendarios de nuestro baloncesto.

El próximo fin de semana se jugará otro derbi más entre estos equipos madrileños, en la cancha común que comparten una vez más, pero con los madridistas ejerciendo como locales. Y para quien no lo haya hecho, la lectura amena y entretenida de este libro puede ser un buen preámbulo para ese nuevo capítulo de esta histórica rivalidad.

Por cierto, el libro se completa con el prólogo escrito por Jacobo Rivero, y con el epílogo de Gonzalo Vázquez, ambos autores de otros libros de baloncesto, algunos de los cuales ya pasaron por aquí en anteriores recomendaciones lectoras que podéis revisar en este día del libro.

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sábado, 23 de abril de 2016

Lecturas de Baloncesto: “Cuando éramos los mejores”

Por Jorge

Una vez más coincidiendo con el día internacional del libro BA-LON-CES-TO anima a todos los aficionados a leer libros de baloncesto mencionando una lectura reciente que espero que guste al menos tanto como me gustó a mí.

“Cuando éramos los mejores” está escrito por Jackie MacMullan, periodista estadounidense reconocida por sus columnas en el “Boston Globe” y por sus trabajos para “Sports Illustrated” y la ESPN. Ganadora del “Curt Gowdy Media Award” que otorga el "Hall of Fame" a destacados cronistas del baloncesto, también participó en la escritura de la biografía de otras estrellas del deporte como Shaquille O´Neal.

El libro escrito en 2009 narra la rivalidad que vivieron Larry Bird y “Magic” Johnson (y sus equipos) resucitando a la NBA en la década de los 80.


El pique entre estos legendarios jugadores nació a partir de la final del baloncesto universitario de 1979 en la que se enfrentaron los Spartans de Michigan State (“Magic”) y los Sycamores de Indiana State (Bird). Sin embargo es curioso como ambos coincidieron antes de ese partido jugando juntos en 1978 dentro de un combinado de jugadores universitarios que se enfrentaría en unos partidos amistosos a las selecciones de Cuba, la Unión Soviética y Yugoslavia.

En el libro se habla de la entrevista que mantuvo Johnson con el famoso entrenador Bobby Knight en el intento por parte de éste de reclutarle para su universidad (Indiana), y en la que luego acabaría jugando, aunque por breve tiempo, Bird. El propio “Magic” elucubra sobre que hubiese pasado de haber llegado a coincidir los dos en aquel equipo.

“Magic” y Bird debutaron en la misma temporada en la NBA (1979-80) pero lo que muchos no sabrán es que una vez disputada la final de la NCAA, los Boston Celtics que ya había elegido en el draft a Bird el año anterior, intentaron que éste jugara los últimos partidos de la temporada 1978-79 con ellos. Sin embargo Bird se negó para poder terminar el curso académico y obtener su título universitario.

También se cuenta como Johnson recibió los consejos de Julius Erving sobre la posibilidad de su temprano salto a la NBA, y que curiosamente le acabaría costando al “Doctor J” el título en 1980, cuando con una actuación prodigiosa de “Magic” en el sexto partido le darían el anillo y el premio de mejor jugador de aquellas finales.


A lo largo de la lectura el lector podrá encontrar curiosidades de lo más variopintas, como el hecho de que Bird viese por televisión ese mencionado sexto partido de 1980 en directo (en esa época las finales se emitían en diferido) gracias a unos amigos que tenía en la cadena televisiva que tenía los derechos de emisión y que le enviaron la señal del partido ¡a un bar!

Como llamativo es también enterarse de que a finales de los 70 y principios de los 80 los equipos locales en la NBA tenían que facilitar una caja de cervezas al final de los partidos al equipo visitante, y Bird como buen bebedor de cerveza lo agradecía poniéndose las botas.

Además de cuestiones meramente deportivas, el libro está también salpicado de detalles personales de las vidas de ambos astros del deporte. Así se cita la afición que tenía la madre de Bird por el baloncesto universitario y como nativa de Indiana era seguidora de la universidad de su estado, siendo su jugador favorito Isiah Thomas. Años más tarde jugando Thomas para los Detroit Pistons protagonizaría (junto a Dennis Rodman) una agria polémica al comentar que Bird y su juego estaban sobrevalorados por el hecho de ser blanco.

No mencionaré más curiosidades para no destripar el libro y quienes estén interesados puedan disfrutar de su lectura. Para los que vivieron el boom del baloncesto NBA en los 80 les hará recordar aquellos tiempos añadiendo algunas anécdotas y detalles que seguramente desconozcan y que sin duda hará que aprecien más si cabe el baloncesto de esos años. Y los aficionados más jóvenes que no vivieron esa época podrán conocer ese baloncesto con palabras que completen el conocimiento que ya tengan a través de la amplia videoteca de que se dispone gracias a Internet:


Aquellos que estéis interesados en más lecturas de baloncesto podéis visitar otras entradas de este blog en los siguientes enlaces:

Libros para entrenadores y otros

"Tiempo muerto", "Muerte a seis veinticinco" y otros

"¿Me puedo quedar la camiseta?"

"El ritmo de la cancha"

"Once anillos" y "Del juego al estadio"

"El baloncesto y la vida" y "Cuadernos de Basket"

Los que conozcáis otros libros interesantes de baloncesto podéis hacer mención de ellos en los comentarios para compartirlos con todos los lectores. Gracias.

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jueves, 23 de abril de 2015

Lecturas de Baloncesto: Corbalán y Cuadernos de Basket

Por Jorge

Una vez más en el día internacional del libro BA-LON-CES-TO quiere recomendar algunas lecturas para los amantes del baloncesto: “El Baloncesto y la Vida” (Ediciones JC) escrito por el exjugador del Real Madrid y la selección española Juan Antonio Corbalán, y la publicación “Cuadernos de Basket”.

Corbalán cuenta en el libro su trayectoria deportiva salpicada de anécdotas y vicisitudes vitales, así habla de como fueron sus inicios deportivos en el colegio, como se gestó su fichaje por el Madrid a cargo de Lolo Sáinz, las disputas verbales que pese a su juventud mantuvo con el histórico entrenador Pedro Ferrándiz, y mucho más.

Los que tuvimos la suerte de disfrutar del juego de Corbalán sabíamos que estudió medicina y que retirado de la práctica deportiva ejerció como médico, pero alucina conocer como se organizaba para poder desarrollar su carrera deportiva en el Madrid a la vez que estudiaba. Esfuerzo que hoy día es raro de ver en la juventud por el sacrificio y las dificultades que suponen compaginar estudios y deporte. Así por ejemplo recuerdo que el propio Pau Gasol en sus inicios de carrera profesional en el Barcelona también cursó medicina pero tuvo que desistir porque no daba abasto entre las exigencias deportivas y las académicas.
“Fuimos demostrando que se podía estudiar, y mucho, y rendir perfectamente, como creo que debe hacer todo deportista, aunque ahora algunas cifras son tan obscenas que es lógico que muchos pierdan las referencias."
Continuando un poco en esa línea de persona cultivada, Corbalán también recuerda ciertas lecturas en su etapa de jugador y la fama que se atribuía por entonces, y en cierto modo se sigue atribuyendo ahora, de falta de cultura de los deportistas profesionales, y lo ejemplifica con una anécdota que vivió por la que un concejal se sorprendió de su presencia en una exposición como si ese no fuera lugar para un jugador de baloncesto.


El texto recoge también su admiración por compañeros, como Carmelo Cabrera a quien tenía de rival en su misma posición en el Madrid, y adversarios sin que por ello tenga pelos en la lengua para soltar algún mandoble incluso a figuras respetadas por él como Epi, exjugador del Barcelona, por renunciar a su parecer al liderazgo de la selección española, John Pinone, exjugador del Estudiantes por la contundencia y dureza con que jugaba aunque también reconoce su habilidad y conocimiento del juego cuando se enfrentó a él en el Mundial de 1982, Clifford Luyk, compañero suyo en el Madrid y la selección, porque éste consideraba poco profesionales a los jugadores que también estudiaban sin dedicar todo su tiempo al equipo, y hasta a la propia ACB por el olvido que tiene de la historia del baloncesto que se jugó antes de su creación.
“Se notaba que sabía jugar muy bien en términos generales. (…) para todo en la vida hay que saber jugar, tener visión global de lo que haces, dominar la técnica; luego te adornas con otros atributos físicos, pero lo primero es saber jugar.” (sobre Pinone)
Incluso no le falta humildad para reconocer sus propios errores mencionado algunos comportamientos antideportivos (algunas técnicas que le pitaron) durante su carrera pesé a que fueron en muy contadas ocasiones. Y tampoco por el hecho de haber formado parte del Real Madrid se corta a la hora de dar palos al equipo de su vida por la mala gestión que fue viendo de la cantera durante su etapa como jugador como después una vez retirado.

Hoy en día es algo natural que se jueguen partidos entre equipos NBA y europeos, o entre selecciones en las que se encuentras muchos jugadores NBA, o incluso contra equipos de Estados Unidos que disputan competiciones internacionales con jugadores NBA. Y eso hace que habitualmente se hable de la posibilidad de que estaría bien que se jugase un partido entre un combinado de jugadores FIBA o europeos frente a un equipo de estrellas NBA. Pues lo cierto es que en la época de Corbalán, esa posible selección europea ya existía, y orgulloso escribe de haber formado parte de ella (7 veces) para jugar partidos contra combinados universitarios (con Michael Jordan como rival) o para homenajear a legendarios jugadores en su retirada.

- “Cuadernos de Basket”

No quiero cerrar este día de libros y lecturas sin dejar de recomendar “Cuadernos de Basket”. Si bien no es un libro bien podría pasar como tal por su formato y contenido. Se trata de una publicación trimestral de baloncesto que apenas va para tres años de vida y que atraviesa por dificultades que me temo que de no superar nos privarán a sus lectores de continuar disfrutando de sus historias si no reciben un buen empujón de suscriptores.

Hago un humilde llamamiento a los aficionados, y a los que no lo son pues muchas de sus historias no solo son de baloncesto sino también de vida (como nos cuenta Corbalán en su libro), a que se pasen por su web, lean alguno de los artículos que se encuentran en su archivo y se animen a divertirse también con las historias que publican en papel.

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